Capítulo III: El beso

Lena llevó a Kara a caballito hacia su departamento, y ya llegando al séptimo piso, ella se agachó cogiéndose las rodillas, con Kara encima de ella – mierda, que es placentero tenerte sobre mí – susurró Lex.

- ¿Encantada, placentero, por qué? – preguntó sobre ella acomodándose y disfrutando de estar encima de Lena por más que ella se haga llamar Lex.

Su aroma, el raz a raz con su piel, su cercanía, de todo un poco, Kara también estaba encantada, aunque lo negase, los pequeños bellos en su nuca, la delicia, la exquisitez de todo.

- Porque siento tus tetas sobre mi espalda – dijo mientras se reía con una risa encantada

- Lenaaaaaaaa ¡ - gritó indignada o al menos eso aparentó Kara muy sonrojada, Lena seguía riendo.

- Lena bájame – pidió y Lena no contestó.

- Lex bájame ahora - le ordenó Kara acompañando sus palabras con su dedito hacia abajo.

- Noooooooo falta poco – anunció Lex y con eso cogió sus piernas a la par que se reincorporaba e iba hacia el departamento de Kara – y también siento tus muslos y vaya princesa sí que son impresionantes – dijo riendo y Kara se sonrojó mucho, más de lo que ya estaba permitiéndose reír por todo, muy feliz.

Lena la llevó hacia la puerta y se agachó nuevamente con ambas piernas rectas haciendo una figura de L, para que Kara abra con su llave la puerta. Y ambas puedan entrar.

Lena dejó a Kara en la puerta para que entre, quedándose afuera.

- Oh, al menos, aunque sea un poco borde, tiene ética y buenos modales – dijo abiertamente, Lex asintió desde fuera – puedes pasar – le dijo y Lex lo hizo.

Diez minutos después llegó la luz y Samanta con ella.

Lex dio un par de saltitos divertida por lo que venía poniéndose en posición de combate para enfrentar a su hermana, todo en plena chacota y en broma.

- Hola Sam – le saludó Kara y antes de decir algo más, Lex saltó a Sam y ambas empezaron a intentar hacerse llaves para someter al otro.

- Pero qué mierda – dijo Kara observando incrédula todo esto – ya paren por favor- le pidió a ambas.

En un par de movimientos Sam sometió a Lex con una llave al cuello - ríndete Lex, ahora estoy a cargo – le ordenó y Lex debatió un poco para al final darse por entendida, dando pequeños golpes con su mano en el hombro de su hermana para que ceda, pero Sam al conocerla más, convirtió su llave al cuello a otra llave de sumisión trayendo a Lex contra el piso, sentándose ella encima de su hermanita.

- Joder Sam, ya me había rendido – le dijo borde desde el suelo

- No lo habías hecho corazón, te conozco, soy tu hermana - replicó sabiamente.

Kara seguía mirando todo muy sorprendida. Sam colocó boca abajo a su hermana por un espacio de media hora, ignorando a Kara que pedía que ambas parasen, hasta que por fin su hermana se rindió o al menos su parte de Lex.

Y por más que Kara trataba de interceder con Sam, ella no se apartó.

Por fin Lex se rindió y su hermana en el piso exhaló fuertemente, es ahí dónde Sam preguntó - ¿Lena?

- ¿Sí Samy? – preguntó su hermana desde abajo

Es ahí que Sam se paró estirando sus manos hacia su hermana para levantarla del piso - ¿Estás cansada cariño? – le preguntó y Lena asintió adormilada dando un gran bostezo demasiado adorable, el mismo que fue arrullado por Kara.

- Puedes ponerla a dormir en mi cuarto – dijo Kara viendo agotada a Lena y apunto de dormirse parada, en la misma posición en la que estaba.

Y Samanta viendo que no podía salirse de esa situación sin una buena explicación y sin arrastrar a su hermana a su departamento, decidió que sí, que sería hora y buena idea que Lena se quedara a dormir ahí, aprovechando la obvia incipiente relación entre ambas.

Sam asintió en acuerdo.

Y con la ayuda de Kara, cargaron a Lena y la pusieron a dormir en la cama de Kara.

- ¿Una explicación? – preguntó Kara y Samanta asintió pidiendo sólo un poco de café a cambio, Kara estuvo de acuerdo.

Ambas se sentaron en el sofá, ambas agotadas por la misma hora, ya pasada las 10:00pm

- ¿Quieres que te explique yo o prefieres que te lo diga Lena? – le preguntó lo obvio ya que, si Kara iba a estar en la vida de su hermana, era muy obvio que tenía que saber lo que pasa por su mente y/o con ella.

- Me gustaría escucharlo de ella sí – dijo y Samanta asintió – más al ver que está agotada y adormilada, me gustaría saberlo de todos modos – acotó.

- ¿Te alejarías de Lena por esto? – le preguntó seria y preocupada por su respuesta antes de decirle cualquier cosa.

- No, jamás – dijo Kara muy segura y Samanta lo vio en sus ojos, ella no estaba mintiendo.

- Bueno Kara, aunque sea nuestra historia, más fuerte le ha pegado a Lena, por lo que te pido que tengas paciencia y que ella te lo explique – le pidió reflexionándolo mejor – y no tengas miedo, por favor, que no es de temer.

- Es lo justo – dijo Kara, aunque hizo un gesto que divirtió a Samanta ya que no le gustaba esperar – y no tengo miedo de ella o de Lex – dijo mirándole a ver la reacción que ponía Samanta - y me ha encantado la Lena de nuestra primera interacción – añadió con una gran sonrisa recreando aquella adorable imagen.

Cara de poquer, esa fue la reacción de Samanta, ella no le iba a dar ninguna respuesta a cualquier pregunta, así que Kara ya no preguntó más.

- Las hermanas definitivamente deberían apostar en Las Vegas – se dijo internamente.

- Te dejo descansar entonces – le pidió con eso permiso para retirarse y Kara asintiendo y con unas palabras más se despidió de ella.

Ella esa noche no pudo dormir, demasiados pensamientos e ideas visitaban su mente esa noche, demasiadas para ser saludables.

En su cuarto, Lena durmiendo agotada y muy cómoda.

- Awww – ella la arrulló, Lena dormida era demasiado adorable cómo para no arrullarla.

Kara decidió después de eso dormirse un poco, un par de horas, sólo para estar despierta y poder tener una conversación con Lena un pelín más coherente de lo que esperaba o por lo menos tener algunas respuestas.

En un par de horas, llegó la mañana, Kara con lo ansiosa que estaba no pudo preparar nada, así que pidió delibery, un desayuno con tortitas, jugo recién exprimido, una ensalada de frutas y unos dulces con manjar blanco, de todo un poco y de todo, todo lo bueno.

- Eh buenos días – dijo Kara sentada desde el sofá tomando su café mirando a Lena quién trataba de escabullirse silenciosamente sin que Kara se diera cuenta, tan sutil cómo un elefante en una cristalería – awww – la arrulló Kara al ver que Lena caminaba en puntitas y con zapatos en mano para no hacer ruido – si te tratas de escapar y todo – dijo divertida ante una Lena muy rojita cómo tomate.

- Yo, lo siento – dijo Lena mirándole y Kara sintiendo que talvez Lena estaba con demasiados sentimientos encima se paró y se acercó a ella abrazándole, con un abrazo de oso, sobando con una mano por su espalda de arriba hacia abajo para tranquilizarle.

- Tranquila, tranquila – le pidió mirándole pegando ambas frentes suyas para lograr tranquilizarse, relajarse ambas – quería desayunar y hablar contigo, pero si no te sientes bien, todo está bien ¿entiendes? – preguntó deseando con todas las ganas que Lena diga que "sí, vamos a hablar" pero si ella no se sentía cómoda, imposible. Kara estaba dispuesta a seguir el ritmo que Lena fijara.

- Es un viernes por la mañana – dijo Lena - ¿acaso no tienes un horario? – preguntó ella muy listilla haciendo que Kar muy risueña asienta.

- Sí lo tengo – respondió finalmente Kara y tomándole las manos a Lena añadió – no soy entrometida Lena – le dijo y ella bajó la mirada – eh, mírame, mírame cariño – cosa que hizo a Lena mirarla – sólo quiero que sepas que todo está bien, mientras estás bien, sólo quiero que te sientas bien, nada más. Y hablaremos cuando estés lista, sólo si quieres decírmelo – y Lena asintió, claro que quería, pero no quería asustar a Kara y que ella se aleje de ella al creerle rara o algo así.

- Te vas a alejar – le susurró suavemente aún con las manos tomadas con Kara, jugando su frente con la de Kara

- Nada de lo que hagas me hará alejarme de ti – le soltó Kara decidida

- No lo sabes – el respondió Lena también decidida.

Y mierda, claro que no lo sabía, llevaban menos de una semana de conocerse, más Kara en esta poca semana había adorado todo sobre Lena, y coño, todos tienen cargas emocionales encimas, todos, el que lo niegue es un pendejo, todos los tienen, unos una mochila más pesada que el otro, pero en fin cada quién siempre tendrá algo encima.

Kara cerró sus ojitos y se mordió el labio.

- ¿Qué piensas? – preguntó Lena al verla así tan adorable, tan bella.

- En muchas cosas - respondió Kara mirándole – en muchas cosas, una de ellas es que, hummm – musitó pensativa - ¿se me permite preguntar algunas cosas? – le preguntó.

- Aún no estoy lista para decir algunas – le respondió

- Lo sé, lo sé- dijo asintiendo – pero quiero preguntarte alguna de ellas y si puedes, respondes ¿va? – le preguntó y Lena creyendo que era buena idea, asintió aún cogida de la mano de su Kara.

- ¿Te acuerdas de todas nuestras interacciones? – le preguntó

- Sí, de todas – respondió muy rojita cómo tomate, o más bien rocoto, muy sonriente ella cómo quién sabe una travesura y no la quiere decir.

- ¿Te duele el cuerpo de ayer? – le preguntó curiosa levantando ambas cejas en complicidad con Lena, cosa que la hizo reír adorablemente y pegar su frente con al de Kara en un gesto muy íntimo y adorable.

- No, nada – le dijo sorprendiendo a Kara de sobremanera quién dijo – Ok – asintiendo preguntándose ella internamente acerca de qué coño ha pasado y sigue pasando.

- Bueno, eso es bueno – añadió ella - ¿y puedo darte un beso? – le preguntó susurrando mu y cerquitas ambas.

Cosa que hizo suspirar a Lena quién asintió frenéticamente en respuesta, haciendo soltar risotadas de pura alegría a Kara.

- Pues ven a por ello – le susurró y Lena deseándolo con todo el corazón y alma lo hizo.

Ella cogió las manitos de Kara y les dio un beso haciendo sonreír a ambas. Después las soltó y con ambas manos cogió delicadamente la carita de su Kara, cómo quien acaricia un muy preciado y valiosos bien, ella la acarició delicadamente y con la misma delicadeza primero le dio un beso esquimal, ese que se da con ambas narices jugando y rozándolas, derritiendo de amor a Kara y causado que la arrulle por tanta adoración.

Segundos después ella acarició los labios de su Kara con los suyos – mierda – susurró después del primer beso corto explorativo.

- Mierda, seriamente – susurró Kara al sentir todo y tanto con tan sólo un roce, toda una explosión a sus sentidos.

Lena besó a Kara delicadamente, besó cada labio, mordió y haló delicadamente cada uno de ellos causado suspiros y gemidos en ambas.

Lena pidió permiso con su lengua a la deliciosa boquita de Kara, cosa que ella hizo, entonces ambas lenguas fueron participes de un delicioso baile, provocando suspiros y mucho, mucho más en ambas, un calorcito muy deseado en su pecho, el roce de un cuerpo con el otro, buscando ser sólo uno sumergidas ambas en un beso apasionado, gemidos por doquier, suspiros por doquier… "te quieros" susurrados, no hablados.

Un beso, dos besos, tres besos cortitos que luego se convirtieron en muchos de ellos, y en un gran beso apasionado alucinante.

Sólo separándose para poder respirar adecuadamente.

Ohhh, la intensa necesidad de poder respirar, joderrrr.

Y así terminó ese, esos deliciosos besos, en una al raz de la otra, ambas con ambas frentes presionadas y con las manos tomadas, ambas cómplices de la intimidad creada por ellas.

- Mierda Kar – susurró Lena encantada mordiéndose los labios de tanto placer

Y Kara iba a responder, claro que lo iba a hacer, si no fuera por Alex y por Samanta con su muy mal timing.

- Eso, joder te estabas tardando – decía entre vivas Alex jodiendo en broma y con mucho amor a su hermana

- Eso mi Lee – le dijo adorada y encantada por su hermanita que estaba tan roja cómo tomate y aún más cuando Lena se escondió en el cuello de Kara para escapar de toda la atención.

- Awww – la arrullaron ambas hermanas Danvers, Lena era tan adorable, joder.

Y justo, justo, antes que las hermanas Danvers se dieran cuenta, Sam lo hizo y cogiendo a su hermana del cuello de Kara la cogió en un abrazo fuerte diciendo – vámonos conejito, vámonos a comer y a jugar - causando una fuerte reacción en Lena quien ni Alex, ni Kara vio su rostro, pero Sam sí.

- La llevas tú – dijo Lena tocándole el hombro a Sam y echándose a reír y a correr hacia su piso con Sam atrás.

Ambas hermanas Danvers siendo partícipes y a la vez no, de todo.

- Mierda, qué ese fue un gran beso – soltó Alex dejándolo pasar y Kara en el calor del momento también, divertida y muy feliz.

- Nuestro primer beso – añadió toda rojita

- Awww – la arrulló su hermana, entrando ambas chicas al departamento a comer el desayuno y de ahí cada cual a su trabajo – pues bien hecho – le felicitó – te estabas tardando eh – también al tuvo al ras.

Kara le informó todo lo ocurrido a Alex, camino a su trabajo.

- Mierda – fue lo que soltó ella después de enterarse.

- Sí – fue lo único que dijo y después de un buen rato añadió – estoy muy feliz Alex, pase lo que pase lo enfrentaremos juntas – añadió – y por favor, por favor – le pidió – no la investigues, quiero enterarme por ella de lo que sea – le dijo y ella estuvo de acuerdo.

- Bien, le daré el beneficio de la duda, un mes Kara – fijó Alex cómo plazo, ella sabía que eso sería suficiente, ella era muy sobre protectora de su hermana después de todo.

- Y a Maguie también eh – le pidió Kara

- Carajo – soltó Alex, ella estaba dispuesta a dejarlo pasar, pero sí le iba a pedir a Maguie, pero ahora Kara pidiéndoselo, eso ya no era una opción – ok – acotó al final a regañadientes y haciendo un acuerdo con su hermana se fue a su trabajo.

Kara al suyo.

Y ya en CatCo cuando ella estaba editando su entrevista con Lena, se permitió fantasear con ella y todas las veces que había interactuado con ella.

Si bien Lena tenía su misma edad, ella por ratos parecía tener más y a veces mucho menos, Kara no sabía cómo explicarlo, sólo que cada faceta de Lena le encantaba.

La primera vez que la vio, Lena tenía la actitud de una niña, era juguetona y traviesa, muy divertida con cada acción.

- ¿Cómo carajos puede hacer eso? – preguntó no enojada, ni borde, sino maravillada. Ella se había asustado mucho sobre si algo le pasaba o alguien le había drogado para aprovecharse de ella, eso era impensable, y esa misma duda fue la que la orilló a protegerla y a cuidarla, llegando así a saber que era su vecina que vivía en el pent-house.

Después ella la volvió a ver en su entrevista, dónde Lena se mostró tal cuál su edad, inteligente, asertiva, muy curiosa por todo, una genia de las comunicaciones, y una filántropa con todo el corazón y alma, más bondadosa que cualquier otra que Kara pudo haber conocido.

Su cita, joder, su cita, Kara estaba impactada, su cita fue todo lo que ella deseó siempre, Lena fue impresionante, muy cariñosa, totalmente adorable.

¿Y Kara?

Kara impactada por tener a esta mujer conocedora de todo el mundo, admirarla a ella cómo si fuera una de las maravillas del mundo, eso fue simplemente, eso, la dejó sin palabras.

Y luego "Lex", ella no sabía porque se hizo llamar Lex, pero cuando ella pensaba en eso, ahora, hasta podía admirar su facilidad para pelear, su conocedora de técnicas – mierda, que estaba muy caliente – admitió ella. Y el hecho de que le haya subido los siete pisos sin tomar descansos, sin que esté adolorida, la cercanía que ella había tenido – carajo – Kara de pronto se encontró muy sonrojada e imaginando escenarios que antes no, al imaginar lo fuerte que ella había estado, su condición física – joder – dijo después de suspirar mucho.

¿Y el beso?

- Joder – ahora sí, ella estaba muy roja, y no podía emitir palabras de lo bueno que había sido ese beso – joder – repitió muy rojita.