Capítulo V: La conversación
Kara llevó en taxi a Lena, a su casa, a su departamento, dónde inició todo, dónde ambas se conocieron, Lena en su ropa de hospital, todo blanca, ella no había tenido ánimo de cambiársela, así que así se quedó con ella.
- Te quiero mucho Lena – le dijo Kara una vez ambas dentro del departamento – y si no estás para la conversación, bien puedo esperar a que quieras, si algún día pasa – le susurró mirándole de cerquita, una parada al frente de la otra, a medio metro entre ellas, menos talvez.
- No, no – Lena negó con su cabecita - es tiempo de hacerlo, sólo necesito unos minutos sí – le pidió Lena y Kara asintió.
Ella quería ayudarle y amarla, cuidarle y todo lo que pudiera hacer con ella, todo lo que Lena le permitiese, y si necesitaba tiempo Kara también iba a dárselo. Y con eso ella fue a la cocina a hornear un pastel de piña y manzana para ambas, para su hermana, su cuñada, Samanta, todos ellos.
- Hoy es viernes por la tarde – dijo Kara mirándole a la par que sacaba los ingredientes para hacer el pastel – y los viernes por la noche invito a mi hermana, mi cuñada, a Samanta también le llamé camino a casa, espero que no te importe – le pidió
- Ohh no no, en realidad te agradezco y mucho – respondió Lena agradeciéndole su consideración para con su hermana y Kara asintió.
- Bueno, pues eso, las invito a que vengan a jugar, noche de trivia, a relajarnos todos, ¿qué te parece, quieres participar? – le preguntó y Lena asintió feliz de que pueda ocurrir aquello.
Y con un besito corto en los labios, Kara le dio el espacio que Lena necesitaba, ella en el sofá y Kara en la cocina con una canción muy bonita y suavecita de por medio.
Lena sentada en el sofá con un vaso de jugo en una mano, se quedó pensativa un momento, sólo un momento, Kara había reaccionado muy bien la primera vez, no había porque reaccionase mal o se alejara ni bien explicado todo, ella se lo había dicho - ¿entonces por qué estoy enloqueciendo? – se preguntó ella misma.
Kara era un amor, ellas apenas se habían conocido medio mes ya, pero aún así, ella sentía que se conocían de siempre y que podían seguir unidas para siempre, y aunque suene a cliché, pasa, que cuando encuentras a tu alma gemela, pues ya está, es una conexión para siempre.
Lena se quedó pensando un poco más sentada en el sofá, y ¿Kara?, ¿qué pensaba Kara?
Kara desde la cocina la veía por ratos, en los otros ratos veía el cuchillo, porque si no se cortaba y ufff eso estaría fatal.
Ella riendo para sí misma ante todo, siguió cocinando, eso era lo único que la mantenía todavía unida y retenida físicamente ahí, para no lanzarse sobre su Lena y besarla, y contenerla hasta el final de sus días.
Es ahí cuándo se dio cuenta que ya estaba enamorada de Lena, muy enamorada.
Ella se permitió sonreír grandemente por eso.
Ya que eso, era una gran y enorme grandiosa noticia.
…
Pasaron talvez unos quince minutos cuándo Lena se paró del sofá, dejó su vaso vacío en la encimera y abrazó a Kara por detrás con ambas manos acariciando su cintura y dándole un besito corto a Kara en la nuca, le susurró – estoy lista – lo que indicaba que estaba lista para hablar.
- Ok cariño, ¿te parece si pongo esto, primero al horno? – le preguntó y Lena estuvo de acuerdo, ella ayudó y mucho y no sólo a probar la masa que había presupuesto Kara que sería su contribución. Lena sabía cocinar y eso era excitante, es más se lo dijo – eso es muy excitante Lena – causando sonrojo en ella y sonrisas cómplices de ambas.
Ufff…
…
Media hora después, el pastel estaba en el horno, Kara haló a Lena hacia el sofá delicadamente tal cuál pétalo de rosa fascinándose siempre por la dulzura de tacto de Lena y su belleza prístina.
- Mierda, estoy tan enamorada – se repitió internamente Kara
Y así, amas sonrientes se sentaron en el sofá, muy cerca ambas, Kara entrelazando sus manos con aquella que estaba en el yeso de Lena, acariciando sus deditos.
- Hummm – carraspeó un poco Lena sonrojada, Kara igual, ninguna sin saber quién iba primero, y Kara sintiéndolo empezó.
- Empiezo yo – dijo señalándose y Lena asintió añadiendo – gracias – a lo que Kara le mandó un beso volado haciendo sonreír a su Lena.
- Bueno – continuó Kara – debo decir que, si no estás lista, puedes decírmelo mucho, pero mucho tiempo después – le indicó y Lena asintió más relajada que antes, su Kara era así de impresionante, de hacerle sentir relajada muy rápido sin apenas planearlo – hoy me asusté mucho, cuando recibí una llamada para verte al hospital – Lena asintió para que ella siga – después me dijeron que algo en tu laboratorio había salido volando rompiéndote el brazo, mierda que susto – añadió – y qué imagen más fuerte.
- Lo sé, yo me asusté mucho también, escuché el crack y supe que estaba yendo al hospital – le dijo volteando sus ojitos en blanco ya que odiaba el hospital.
Kara asintió – y cuándo el doctor me dijo que ya estaba operado y que ibas a estar mejor, me tranquilicé mucho – dijo besando la manito de su Lena – te quiero mucho Lena – dijo entre besitos.
- ¿Te alegraste de que estuviera mejor? – preguntó ella – mucho – respondió Kara sin duda alguna en su mente.
- Y ¿Cómo te sentiste cuándo te dijo lo de mi cabeza? – preguntó insegura haciendo un gesto de preocupación que hizo a Kara pararse y besarle su ceño fruncido, para que deje de estar fruncido y después besarle los labios para que sepa que todo estaba bien.
- Cuando supe eso, no te niego que me preocupé – le dijo y para tranquilizar a su Lena continuó un pelín rápido – me preocupé por no saberlo antes, por no saber lo suficiente para poder ayudarte – mirando a Lena continuó – voy a estudiar y a educarme más, para que no vuelvas a pasar por esto sola y sin Samanta para ayudarte, mi hermana y su novia también lo harán, me lo han prometido – dijo sorprendiendo mucho a Lena – ahora somos familia y estamos todos para apoyarnos – añadió haciendo a Lena soltar una gran exhalación de alivio a la par que sentía demasiada admiración por Kara que antes, más amor por ella que antes.
- ¿No crees que soy demasiado? – le preguntó preocupada
- Claro que lo eres, eres demasiado – contestó ella – eres Lena Luthor después de todo – sonrió a lo dicho
- Hay Kara, creo que eres demasiado también – replicó ella conmovida por la respuesta y el ¿amor? que retribuía Kara en su vida – y así me encantas
- Tú me encantas – dijo Kara sonriente
Ambas se miraron, Lena con la mano enyesada atrapada y cobijada por el calor de las manos de Kara.
- Tengo miedo que un día despiertes y veas que tengo mucho equipaje – soltó Lena
- Todos tienen algo Lena, a todos les pasa algo, no sería lo tuyo, pero todos definitivamente tienen equipaje y no sería justo acabar con lo nuestro con esto que tenemos juntas – dijo Kara señalándose – por no creer que pueda compartirlo contigo.
Lena respiró un poco evaluándolo todo, midiéndolo todo. Kara ciertamente era impresionante, más allá de lo físico y lo hermosa que era, internamente era mucho más hermosa y sabia, justo lo que Lena necesitaba en su vida.
- ¿Qué harás si aparece Lee? – le preguntó midiendo los escenarios que podrían presentarse al pasar más tiempo juntas.
- Será mi niña especial, compraré juguetes y cosas interesantes para desafiar su cerebro, tales cómo rompecabezas o un libro de acertijo – le dijo sonriente – cantaremos mucho, lo gravaré para enseñarte después lo hermosa que eres, lo único malo es que no podré llamarte Lee – osea en la relación, cómo apodo de cariño nada más, osea sí, cuando seas Lee.
- ¿Y si aparece Lex?
- Veremos en el momento, estoy segura que no va a lastimarme
- Jamás te lastimará, no te lastimaré, ni dejaré que te lastime – dijo firmemente ella y en definitivo sería así.
Kara se puso contenta, sintiendo un calorcito muy rico en el pecho, porque sabía que Lena no podía controlar la personalidad de Lex y aún así dijo que no dejaría que le haga algo.
- Siempre saldrá "¿y qué tal sí?" – dijo Kara besado su manito – pero si sale ese "¿qué tal sí?" estando juntas, será alucinante – concluyó ella – también verás que tengo mis cosas, no duermo con medias, soy adicta al trabajo, puedo comer mucho pero mucho posticker – haciendo reír a Lena – y en fin, verás que tengo mucho también encima. Cómo que tengo que pedirte algo para Snapper, para justificar todo el día fuera.
- No te preocupes te daré primicias – confirmó Lena con una gran sonrisa a su Kara.
Y en ese momento Lena confirmó que Kara era "su para siempre"
- Sé mi novia – pidió Lena sentándose a horcadas de Kara cogiendo con ambas manos su carita – sé mi novia – repitió y Kara asintió muy feliz de poder serlo.
- Sí, siempre – le respondió ella emocionada, ya que era lo que más quería en el mundo al igual que su Lena.
Y después de eso, sólo se oyeron risas cómplices, besitos cortos, besos apasionados, "te quieros" susurrados, y mucha, pero mucha adoración de una por la otra.
Tan así fue su bruma, que ambas ignoraron a las tres chicas entrar al departamento, sonreír entre ellas, sacar el pastel del horno y ponerlo en la mesa del centro frente a ellas junto a una insana cantidad de alcohol.
…
Sólo el aroma a pastel caliente, las hicieron separarse, eso y el abrazo desde atrás de Sam a Lena, eso y la repartija de besitos y cosquillas que su hermana le hizo, adorándola cómo siempre, cuidándole como hermana mayor que era ella y hermana menor que era Lena.
Kara se derritió de amor por su novia
Alex se derritió por tanta adorabilidad
Y Maguie observaba todo cuál halcón, pero con mucha gracia, esa sería la primera interacción entre ellas y las hermanas Luthor.
- Ya, ya, ya, para Samy – decía Lena entre risas
- Awww – la arrullaba su Kara al ver a su novia muy adorable reír a carcajadas por el ataque de Sam.
Kara las dejó seguir un rato más, al ver tan feliz a su Lena, decidió dejarla, eso hacía sonreír a su corazón, tan cliché cómo suene, ella estaba demasiado enamorada de Lena. Ya pasado los quince minutos le salvó, sólo para esparcir besos ruidosos en su mejilla logrando otro coro de "awwws" de parte de varias en la casa.
- Bueno, bueno – pidió orden Alex y se sentaron todas, Kara y Lena en el sofá del centro, Alex y Maguie en el sofá del costado izquierdo, y Samanta en el lado derecho, con comida y alcohol de por medio para pasar el rato, relajarse, divertirse.
…
Todas ellas estaban tomando y contándose anécdotas bochornosos y graciosos, Lena tomaba poco, Kara le preguntó "por qué"
- No sé, supongo que necesito estar en control – dijo ella
Kara negó con su cabecita – relájate cariño – le dijo sonriendo y robándole un beso a su Lena– vamos bebé – dijo causando que Lena se pusiera muy feliz y muy rojita por el apodo de cariño – estamos en familia, puedes ser quién quieres ser, déjate llevar amor, yo te cuidaré - le dijo, causando adoración en ambas y también en la pareja y en Samanta que miraba encantada toda la situación, ella siempre deseando lo mejor para su hermana y que sea muy feliz para siempre y por siempre.
Lena besó a su novia diciendo – es mi novia ahora – causado vítores y vivas de alegría por ambas y un – te estabas tardando hermanita - de Alex para Kara quién le arrojó varias almohadas en respuesta.
Ellas tomaron y rieron con la historia mientras Lena gemía por el gran sabor del rico pastel de Kara.
- Ohhh así que adoras el pastel de Kara – dijo Maguie con doble sentido haciendo atorarse a las hermanas Danvers con la bebida y oyendo la carcajada de Samanta de fondo y un – iughhh Maguie, es mi hermanaaaaaaa – obviamente de una pelín ebria Alex que siempre estaba dispuesta a proteger a su hermana, de burlarse de ella y de no escuchar intimidades de ella, era su hermana, joder.
…
Ya cerca a la media noche…
Maguie preguntó - ¿Y cómo nació tu trío? – le preguntó Maguie sin malicia a Lena añadiendo – ya sabes, soy poli, puedo quebrar algunos huesos – haciendo carcajear a Lex
A ¿Lex?
Sí a Lex, él siendo sobreprotector, salió a luz.
- Fue esa perra de Lilian, aunque no le puedes meter un palo en el culo ya que ya lo tiene – soltó él causando sorpresa en todos al inicio, en un par de segundos, luego todos se relajaron
- ¿Y por qué dejas de tomar Samy? Sigue tomando hermanita – le dijo Lex con cariño a la par que tomaba otro sorbo.
- No pienso emborracharme más ya que tengo que dominar tu culo borracho – le dijo a su hermana en su obvio intento de tener que controlarla.
- No creo que sea necesario, está Kara, ella puede dominarla – soltó Alex
- Nadie me domina, yo mandoooooooo – replicó Lex levantando ambas manos sobre su cabeza.
- Eh, la cerveza sobre el reposa vasos – pidió Kara
- Sí, no te preocupes – soltó Lex causado que todos se le queden mirando un segundo para luego partirse de risa.
- Awww tan azotada – dijo Samy riendo, Maguie hizo el sonido del látigo junto a Alex, después todas rieron.
Lex puso mala cara, Kara le dio un beso en la mejilla y Lex sonrió enormemente mirando a Kara cómo si fuera una maravilla en el mundo.
Cosa que sí era, pero bueno, para Lex.
- Awww – arrulló Alex
- Tan dominada en sus tres personalidades – decía Samy partiéndose de risa y doblándose cayendo a la alfombra.
Lex al final rió también, desapareciendo en un par de minutos para que Lena tome el control otra vez. Siendo recibida por los dulces y deliciosos labios de Kara.
- Me voy a sorprender toda la vida por tu cambio de color de ojos – le dijo Kara a Lena al ver que los ojos marrones de Lex se desvanecían cambiando a verde que era el color de ojos de Lena, antes de besarlos cada uno, uno por uno, con mucho amor.
Lex no volvió a aparecer en esa noche, y Kara estuvo muy contenta por ello, no porque no apareciera, sino porque Lena se sentía muy cómoda entre ellas para no tener la necesidad incesante de protegerse y de que Lex emergiera.
Eso era ganancia, parecía muy poco o nada, pero para ellas, eso era ganancia.
- Fue por Lilian qué pasó todo – dijo Lena recibiendo cobijo en los brazos de su novia.
- Ella la encerraba en un closet por varios días seguidos, dependiendo que tan cabreada estaba – continuó Samy bebiendo un sorbo de su bebida.
- ¿Y tú dónde estabas cuando pasaba eso? – preguntó Maguie a Samanta no creyendo que no la haya defendido cuándo lo necesitaba, Samanta no era de ese tipo y Maguie lo confirmó después.
- En el otro closet del primer piso – contestó Samanta – Lilian amenazaba con tirar el closet dónde estaba Lena desde el tercer piso al césped, por la ventana, supongo que es por ese trauma que nació sus tres personalidades incluyéndola – resumió ella
- Maldita sea – respondió Maguie y las hermanas Danvers asintieron.
- Osea si ahora digo que ambas lograron salir del closet, ¿estaría bien, no? – intentó en broma Alex, broma que realmente hizo reír a todos por el doble sentido y el inteligente juego de palabras.
Sí, maldita sea sí, ambas lograron salir del closet.
Y a Lena, ser acurrucada por su novia robándole besos cada nada, haciendo que ella se sienta muy amada.
Todos durmieron ese día en el departamento de Kara, a pasar la mona, en familia, cómo debía ser.
...
Nota:
- El próximo capítulo será el final
