Reto 4: Niñera

Tener un hijo era algo sencillamente maravilloso, lleno de nuevas cosas que aprender mientras se descubre lo que implica ser padres. La pequeña Hiyori era todo un regalo para el matrimonio Uchiha-Namikaze, mas luego de dedicarse tanto tiempo únicamente a su cuidado, sentían que era buen momento para darse un tiempo a solas. Y su cena de aniversario era el momento ideal para eso, así que llamaron a su amiga Sakura para que cuidara por una noche de su hija.

―¿Segura que todo estará bien? ―preguntó Charasuke con Hiyori en brazos en el umbral de la puerta de la casa de Haruno, con Menma parado a su lado.

―Por supuesto ―aseguró la de ojos verdes sonriendo―. Hace mucho que no tienen tiempo para ustedes por lo que esto les vendrá bien.

―Gracias, Sakura ―afirmó Menma mientras agarraba a su hija y la bajaba de los brazos de su esposo―. Pórtate bien con la tía Sakura ¿de acuerdo, Hiyori?

―Sí, papá ―afirmó la niña sonriendo mientras despedía a sus padres.

Una vez que le dijeron "hasta luego" a la menor, la pareja se fue al restaurante donde tenían su reservación para esa noche. Y eso dio inicio a la noche de Sakura como niñera…

―Hiyori ven a jugar con unas lindas muñecas que tengo aquí ―sugirió llevando esos pequeños juguetes para entretener a la pequeña de ocho años hasta que su cena estuviera cocinada―. ¿Hiyori? ―preguntó al no verla.

Comenzó a buscarla con algo de preocupación al no saber dónde estaba la niña, por lo que empezó a recorrer la casa llamándola por su nombre. Cuando pasó cerca del cuarto de baño globo de agua golpeó su cara empapándola por completo.

―¡¿Qué demonios?! Shannaro ―gritó enojada mirando a la responsable.

―Un buen ninja siempre está alerta según mi papá Menma ―sonrió de lado la menor mientras se escabullía lejos de Sakura, continuando con los ataques de globos de agua cada vez que se le acercaba demasiado.

Luego de estar secando todo lo que había mojado la niña, Sakura apretaba los dientes poniendo una falsa sonrisa que ocultaba sus ansías de asesinar al infante. Se recordaba a sí misma que debía tener paciencia al ser hija de sus mejores amigos, pero por cómo se comportaba…

―¿Qué estás mirando, Hiyori-chan? ―preguntó Haruno al notar a la niña mirando en su repisa.

―Son mis papás ―señaló la foto donde salía todo el equipo 7 cuando gennins.

―Así es ―asintió Sakura con una sonrisa al recordar aquellos días.

―Mi papi Charasuke dice que en ese tiempo estabas loca por él y que eras una de sus "koneko-chan".

"Lo mataré". Pensó la de cabellos rosados imaginando la cantidad de cosas que habría inventado el moreno.

―Eso no es verdad, pequeña.

―Ya lo sé ―dijo la menor mirándola ofendida―. Mi papá Menma dice que mi papi es un charlatán y que tú andabas detrás de él, pero siempre te ignoró por ser muy pegajosa ―comentó riendo levemente mientras Sakura sentía todas las venas de su rostro marcarse de ira contenida.

Mientras ellas convivían, Menma y Charasuke cenaban tranquilamente en el restaurante cuando repentinamente la puerta fue destruida de un golpe de su amiga, quien venía con Hiyori en brazos.

―Se las regreso ―dijo ella dejando a la niña en brazos de Charasuke―. Es igual que soportarte a ti, pero potenciado por diez.

―Sólo ha pasado una hora ―susurró Menma mirando como su esposo y su hija hacían pucheros ofendidos de lo que Haruno les dijo. Suspiró pidiendo otro plato para su hija, sabiendo que sólo quien la quisiera tanto como él al Uchiha podría sobrevivir a su presencia.