RETO 9 : Pokys

"Existe el juego llamado "juego del pocky", este consiste en que un chico y una chica muerden un extremo del dulce, ellos deben morderlo hasta llegar a los labios de la otra persona y besarse para finalizar el juego".

Desde que había oído acerca de aquel ridículo juego Charasuke se la pasaba comiendo pockys en espera de alguna gatita que aceptara jugar con él y varias fueron las que estuvieron dispuestas a dar el "sí", de no ser por unos ojos azules que se les clavaban fijamente cada vez que Uchiha lo ofrecía.

—Yo quiero probar ese juego también —comentó Sakura cuando el equipo siete se reunió con sus otros amigos al comer en el Ichiraku.

—Yo me ofrezco a jugar contigo, Koneko-chan —ofreció de inmediato Charasuke poniendo su expresión de galán mostrando aquella brillante dentadura al tiempo en que mostraba en una mano una rosa y en la otra la cajita de pockys—. ¿Empezamos?

—No contigo, estúpido playboy —respondió Haruno golpeándolo en la cabeza—. Yo pensaba jugar con alguien más —dijo apenada mientras miraba a Menma.

—¡Ni se te ocurra! —gritó furiosa Hinata golpeando la mesa con las manos abiertas—. Si alguien va a jugar a eso con Menma, esa debo ser yo.

—Ni siquiera lo pienses —se le enfrentó la de pelo rosa mirándola desafiante.

—Ni siquiera sé por qué pelean, si es obvio que Menma no tiene las agallas para llegar al final del juego —comentó en voz alta Uchiha mirando despreocupado los pockys en su caja.

Namikaze que en ningún momento había participado del escándalo que estaban montando los demás arqueó una ceja mirando a su compañero con molestia. Los demás callaron esperando a ver qué diría el jinchuriki respecto de esa acusación.

—¿Por qué mejor no te lo demuestro? —preguntó el de ojos azules acercándose a él para arrebatarle la cajita de dulces.

—¡Yo me ofrezco! —exclamaron en voz alta las féminas tras Menma, empero éste jaló el brazo de Charasuke y le metió el pocky a la boca sin previo aviso—. El primero que deje de morder el pocky será el cobarde.

Dicho eso el moreno cambió su expresión de sorpresa por el dulce en su boca a una más fiera, no queriendo ser menos que su eterno rival. Menma se colocó delante suyo y comenzó a dar mordidas al extremo libre del dulce. Ambos comenzaron a dar breves mordidas avanzando despacio. Cada mordida acercaba más y más sus bocas, cada uno manteniéndose firme para no ser menos que el otro.

Ya faltando poco, Hinata y Sakura le reclamaban a Charasuke que se detuviera, puesto que no querían que Menma pareciera un cobarde por detenerse. Empero, él seguía adelante, cuando faltaba tan sólo un bocado más, el pocky fue roto de un golpe que hizo que ambos chicos se separaran repentinamente. Era Itachi, quien de un sólo golpe los separó.

—Itachi ¿qué se supone que haces aquí? —cuestionó el menor de los Uchiha, mas al fijarse en su mano vio unos dangos y la respuesta fue obvia—. Seguro que vienes por los dulces que comes junto a Shisui —susurró haciendo un gesto pícaro.

—No comas demasiados dulces o no podrás terminar la cena —advirtió el mayor dándole un golpe en la frente por su indiscreción.

Con un bufido de molestia Charasuke se cruzó de brazos antes de despedirse de todos para irse a su casa, tratando de alcanzar a su hermano mayor. En el camino fue repentinamente estrellado contra la pared de un callejón y el responsable era bastante evidente para él.

—Hay formas más amables de interceptarme —se burló mirando a Menma quien lo sostenía del cuello de su ropa aprisionándolo contra la pared.

—Tú y tus estúpidos juegos —reclamó con los labios fruncidos denotando su enojo—. Sólo porque no quise jugar a esa estupidez para parejas te pusiste a tontear con tus "koneko-chan".

—Fue bastante lindo verte celoso al dudar de si yo sería o no capaz de besar a una chica delante de ti —dijo con una sonrisa de lado.

—Te advertí que si seguías fastidiando con eso metería esos pockys en tu apretado ano y los devoraría allí mismo —declaró con una mirada de superioridad.

—Quizás eso buscaba —susurró Charasuke a su oído—. O puede que yo lo pruebe contigo —dijo besando sus labios—. ¿Qué tendría de malo jugar un poco con mi novio?

—Ero-Teme sin vergüenza —regañó Menma mientras lo jalaba del brazo haciéndolo caminar.

—A mucha honra —declaró sonriendo—. Admite que te gusta tener a un novio tan creativo.