Ya pasaba del medio día y el par de hermanos Matsuno habían llegado al sutaba; Todomatsu entró directamente hasta al mostrador para saludar a sus compañeras de trabajo, mientras tanto, Karamatsu paseo la mirada por el lugar, caminó hasta una pequeña mesa con dos sillones en la esquina, suspiro pesadamente tomando asiento y recargando sus brazos en la mesa, al final no encontró manera de zafarse de la reunión, intento usar de excusa la resaca que aun tenia, pero su hermano menor simplemente se negaba a cancelar a sabiendas de que Atsushi podría querer visitarles en casa, cuestión que tras analizarlo le podía perjudicar más.

Se irguió y observo a su hermano que continuaba conversando con aquellas chicas, se recargo en el respaldo y metió sus manos en la bolsa delantera de su sudadera, realmente se sentía frustrado, además de ligeramente molesto porque Todomatsu no le permitió llevar sus gafas oscuras, de acuerdo a su hermanito, debía verse lo más normal posible. Cerró sus ojos un momento pensando en la situación que lo mantenía ahí, meditando si sería buena idea aprovechar la distracción del menor para salir corriendo y esconderse en algún lugar; aunque si lo meditaba no tenía muchas opciones, el tal Atsushi sabia donde vivía y en donde trabajaba, la idea de ir con su amigo Chibita parecía buena, hasta que recordó que este podría intentar nuevamente convertirlo en su aprendiz y él no estaba dispuesto a ser rapado otra vez.

- Karamatsu – aquella voz le hizo brincar al percatarse de que una persona estaba cerca, demasiado cerca.

Kara abrió rápidamente los ojos topándose con el chico de traje a su lado, observándolo atentamente y con una sonrisa confiada.

- Me alegra verte, ¿Cómo te encuentras? –

Karamatsu se recargo en la mesa y busco a su hermano menor con la mirada, no estaba por ningún lado. ¿Lo abandono?

- Si buscas a Totty lo vi ir con aquellas chicas a la bodega, creo que le pidieron ayuda o algo así – Atsushi respondió su clara duda mientras tomaba asiento frente a él.

- Bien, asi podremos hablar - Kara se cruzo de brazos y frunció un poco más el ceño - ¿Qué es lo que quiere? -

- ¿A qué te refieres? - imitó el gesto de los brazos pero al contrario del otro sonreía divertido.

- No estoy para juegos, ¿Por qué tenia tanto interés en verme? -

- Sólo me interesaba saber como te encontrabas, anoche no parecías muy... dispuesto - dudo un poco la ultima palabra, observando con cuidado la reacción del más joven.

- Anoche... - esquivo la mirada de inmediato - estaba muy ebrio y no era consiente de nada -

- ¿Seguro? -

- No se que quiere, pero lo único que pido es que olvide lo ocurrido, lamento haberle causado molestias - se puso de pie aun sin mirarle listo para retirarse.

- ¿A donde vas? - tambien se levantó.

- Le pido por favor que se mantenga lejos de mí -

- ¡Oh, Atsushi! - Todomatsu llego con un tono cantarin y se colocó a un lado de su hermano mayor - lo siento, ayudaba a mis amigas, ¿Acabas de llegar? -

- Hace un momento - respondio el de traje sin despegar la vista de Karamatsu.

- Bien, supongo que ya se presentaron y espero mi hermano ya se haya disculpado - miro al mayor que tampoco parecía planear quitar la mirada del otro.

- No habia necesidad de ninguna disculpa - Atsushi sonrió - para mi fue todo un gusto poder ayudar -

- Todomatsu es hora de irnos - Karamatsu ordenó con una seriedad que el menor no solía conocer.

- ¿Cuál es la prisa? - Atsushi extendió la mano hacia la mesa - por favor, me gustaría invitarles algo -

- No creo... - Kara intento responder pero de inmediato fue interrumpido por su hermano.

- Karamatsu niisan tiene cosas que hacer, pero yo estoy libre - le sonrió de manera dulce.

- Si, eso es mejor, no regreses tarde a casa - indicó Karamatsu al menor, quien solamente asintió en respuesta.

Sin dar tiempo a que Atsushi protestara, Kara se apresuró a salir mientras Totty alcanzó a sujetar del brazo a su amigo al percatarse que este pretendía seguir a su hermano.

- ¿Qué ocurre Atsuhi? - cuestionó el menor con una suave sonrisa.

- Totty... ¿Lo notaste cierto? - se liberó del agarre y tomo asiento.

Todomatsu tomo lugar frente a él, la dulce mueca que tenia hace unos segundos fue reemplazada por una expresión de total seriedad.

- ¿Qué cosa? ¿La incomodidad entre ustedes? ¿El extraño y repentino interés en tratar con mi familia? O tal vez te refieres al hecho de que claramente ya conocías a mi hermano, ¿Es eso? -

- ¿Tan grave es el asunto que has dejado de lado tu faceta de chico lindo? -

- ¿Grave? Lo dudo, pero no puedo negar que me intriga lo que sea que este ocurriendo -

- Todomatsu... - repentinamente Atsushi le hablo con gran seriedad - ¿Qué tan bien conoces a tu hermano? -

El menor no pudo evitar un rostro de sorpresa ¿A que se debía tal pregunta?

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Karamatsu andaba a paso lento por la calle, sin intención de llegar pronto a su hogar, pero a sabiendas que no tenía más opciones a donde ir. Sumergido en sus pensamientos no fue consiente de la persona tras de él; en cuanto fue sujetado del brazo su reacción consistió en empujar con fuerza al desconocido.

- ¡¿Qué pasa contigo?! - Osomatsu se quejó desde el suelo.

- ¡Brother! Lo siento - se apresuro a darle la mano y ayudarle a ponerse de pie - me tomaste por sorpresa -

- Ya lo note - respondio mientras se levantaba y sobaba la parte adolorida - de hecho mi trasero lo noto -

Karamatsu miro detrás de su hermano, cuando fue sujetado su primer pensamiento habia sido que se trataba de Atsushi, razón por la cual había actuado tan impulsivo.

- ¿Estas bien? - pregunto el mayor al verlo tan nervioso.

- Sí, es sólo que... - se detuvo a pensar lo que estaba por decir - nada, debe ser la resaca que aun tengo - sonrió débilmente.

- Ya veo... ¡Lo tengo! vamos a los caballos, tengo una apuesta segura - paso el brazo por los hombros de su hermano.

- No Osomatsu, ahora no estoy de humor -

- Últimamente actuas muy extraño... Más de lo normal -

-¿Eh? ¿De que hablas? Yo actúo como siempre... Sabes, pensándolo bien, no estoy en condiciones para acompañarte, pero ¿Qué te parece si te doy algo de dinero y apuestas por mi? -

- ¿En serio? ¿Vas a darme dinero? - cuestiono emocionado mientras se separaba del otro.

- Asi es bro, confió en que la diosa de la fortuna estará de tu lado en este bello día que-... -

- Si, si, si, entiendo el punto, dame el dinero - estiró una mano mientras colocaba la otra en su cintura.

Karamatsu saco un par de billetes que traía sueltos en el bolsillo y se los entrego sin dudar, el mayor los recibió gustoso.

- Pero ya sabes que esto es cincuenta y cincuenta, asi que no quiero quejas después -

- Claro, confío en ti, asi que nos vemos en casa - se dio la vuelta y retomó su andar.

Osomatsu guardo el dinero, miro a su hermano alejarse y suspiro, se quedo de pie indeciso entre seguirle o ir a realizar sus apuestas.

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El segundo hermano continuaba su camino, ahora con un leve dolor de cabeza acompañándolo. Coloco una mano en su frente en un vano intento de aminorar el dolor. Ahora no sólo la resaca le pasaba cuenta, sino que el estrés comenzaba a afectarle; se detuvo a mitad de la calle y miro hacia su costado.

- ¿Es una broma? – cuestiono molesto mirando hacia el auto que se había estacionado a su lado.

El conductor mantenía su brazo recargado en la ventanilla y sonreía ampliamente.

- ¿Te llevo? – pregunto Atsushi sin borrar la sonrisa.

- Le pedí que me dejara en paz –

- Tenemos que hablar y no podríamos haberlo hecho frente a tu hermano, déjame llevarte –

- No tenemos nada de que hablar – dio un par de pasos.

- ¿Seguro Aguamarina? –

Karamatsu se detuvo al escucharlo, maldijo por lo bajo y regreso la vista al auto. No había personas por los alrededores, pero no se sabía cuándo algún conocido pudiese pasar por ahí. Paso la diestra por su cabello con frustración, tras unos segundos camino hasta el lado del copiloto y termino subiendo.

- Entonces, ¿A tu casa o al trabajo?, o si lo prefieres podemos ir a mi departamento –

- Hablaremos aquí y espero que sea breve –

- Bien, seré directo entonces – apago por completo el motor y se quitó el cinturón de seguridad para girarse levemente y ver mejor a su acompañante - sé a qué te dedicas y que probablemente tu familia lo desconoce, ¿Cierto? –

- Si lo que buscas es chantajearme realmente no tengo mucho dinero –

- Me ofendes, ¿Realmente parezco alguien que necesite dinero? –

Karamatsu chasqueo la lengua con molestia antes de responder – No, de hecho pareces como cualquier otro adinerado caprichoso –

- ¿Esa idea tienes de mí? –

- Es difícil pensar otra cosa – frunció el ceño ante los recuerdos que tenia del otro.

Atsushi se mantuvo en silencio, escuchando atentamente sin expresión alguna.

- Seguro cree que por tener dinero puede hacer lo que quiere… es tan molesto – hablo mirando por la ventana.

- Vaya… así que esa es la percepción que tienes –

Karamatsu no tuvo tiempo de responder, mucho menos de reaccionar para el momento en que Atsushi en un solo movimiento termino sobre él. El de traje alcanzo la palanca junto al asiento provocando que el respaldo se recostara por completo.

- ¿Q-qué demonios? – Kara intento preguntar, pero toda palabra quedo en pensamiento al sentir los labios del otro sobre los suyos. Atsushi sujeto sus manos llevándolas detrás del asiento. El beso y la falta de aire no le dejaban pensar claramente; hasta el momento en que Atsushi se separo fue consciente de que sus manos estaban atoradas con el cinturón de seguridad. No pudo evitar alarmarse ante la situación ¿En qué momento le había atado? - ¡Suéltame! – Forcejeo en vano - ¿Qué planeas? –

- Voy a hacer lo que me plazca contigo, después de todo tú lo has dicho, puedo hacer lo que quiera porque tengo dinero – paso su mano con suavidad por el rostro del otro.

- Juro que si te atreves a hacerme algo, te vas a arrepentir y no me importara que seas amigo de Todomatsu -

- Al menos ya no me hablas tan formalmente – se acercó y beso su cuello.

El joven Matsuno sintió un escalofrío ante el contacto, intento volver a soltarse, logrando esta vez zafar la mano izquierda, de inmediato intento empujar al otro, pero Atsushi ejerció presión con todo su cuerpo dificultándole la tarea.

- No te resistas o tendré que ser más rudo – Karamatsu siguió empujándole – si así lo quieres – sonrió de manera maliciosa y jalando levemente la parte superior de la sudadera dejo expuesta la piel logrando así morder su hombro.

Karamatsu se quejó sintiendo su cuerpo temblar ligeramente – D-duele… - las lágrimas comenzaban a formarse.

El sonido de la puerta al abrirse asusto a ambos chicos, una tercera persona sujeto de la ropa a Atsushi obligándole a separarse de Karamatsu y arrojándolo fuera del vehículo.

- ¡Te matare maldito pervertido! – El grito de Osomatsu asusto a ambos chicos.

- ¿Osomatsu? – apenas un murmullo salió de los labios de Karamatsu al observar a su hermano mayor sosteniendo con fuerza a Atsushi por el cuello de la camisa.

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Este cap iba a ser un encuentro tierno y cursi… no sé qué ocurrió :,)

Gracias por leer n_n