- ¿Karamatsu? - repitió la mujer sin dejar de cepillar.

- Si, seguramente lo recordaras, además de tener la misma cara que yo, resalta por ser algo... ¿Doloroso? - meditó la última palabra preguntándose si personas ajenas a su familia entenderían el concepto - en fin, necesito hablar con él, ¿En dónde está? -

- Para saber bien de quien me hablas, podrías decirme cuál es su trabajo aquí, ¿No crees? -

- Si, supongo, me han dicho que es mesero en este lugar -

Osoko y Kara se sorprendieron ante lo dicho, ¿Mesero?

- Tal vez... - Osoko dejo el cepillo sobre el tocador - ubico un poco al mesero que mencionas - decidida a seguir con la historia se acercó a los chicos, Atsushi se había mantenido callado en todo momento - creo que hoy no vino, pero si me acompañan puedo revisar la asistencia de hoy - con una sonrisa les guio a la salida.

- Por cierto - Osomatsu se acercó a Osoko - ¿Será posible que me presentes a tu amiga? - con un gesto pícaro y nada discreto se refirió a la "chica" de cabello azul.

- Definitivamente no - respondió de tajo la castaña. Osomatsu hizo un puchero.

- No importa, lo hare yo mismo - se giró y rápidamente entro hasta quedar detrás de Kara.

- Hola linda, me llamo Osomatsu Matsuno y soy la leyenda del carisma -

Osoko golpeo su frente ante lo que estaba presenciando. Si el idiota de rojo descubría a su hermano sería un caos.

- ¿Me dirás tu nombre? - Osomatsu coloco sus manos en los hombros de Kara, quien al sentir el contacto se tensó de inmediato y termino por cubrir su rostro con ambas manos temeroso de ser descubierto - no seas tímida, no muerdo - se acercó a su oído - a menos que lo pidas -susurro el de rojo sin ser consiente que el rostro de su hermano podía competir con el tono de su sudadera.

- Osomatsu kun, la estas incomodando - Atsushi señaló lo obvio con una gran seriedad.

El hermano mayor rechisto a la par que se separaba para encarar al de traje - No quiero escuchar eso de un pervertido como tú -

- Deja entonces de comportarte como uno - contestó el contrario manteniéndose firme.

- Si van a discutir que sea fuera de este lugar, no me obliguen a llamar a seguridad - Osoko les llamo la atención cruzándose de brazos.

Los dos chicos se dirigieron una última mirada antes de salir de los vestidores.

En cuanto la puerta fue cerrada Karamatsu dejo ir un suspiro aliviado. Su corazón latía con fuerza y estaba algo confundido. Decidido a aprovechar la oportunidad para huir, se quitó la peluca y el vestido guardándolos en el baúl. Busco con la mirada su ropa, ¿En dónde la dejo su amiga?

Mientras revisaba sobre un sillón que se encontraba al fondo cubierto por diversas prendas, se escuchó la puerta al abrirse.

- Osoko nee-san, ¿En dónde...? - se giró hacia su amiga para toparse con Atsushi recargado en la puerta - ¿T-tú? -

- Reconocí tu espalda sin duda alguna - sonrió orgulloso ante su seguridad.

- ¿En dónde está Osomatsu? - pregunto tratando de ocultar su nerviosismo.

- Se fue siguiendo a Osoko, no se percataron de que regrese - avanzo hacia el otro, Kara por inercia intento retroceder, cayendo sobre la pila de ropa - Karamatsu... -

- ¡No te acerques! Juro que esta vez te hare daño - sentenció frunciendo el ceño y apretando los puños.

- Déjame explicarte... - suspiro pasando una mano por su cabello - lo del auto fue un error, Totty me aconsejó creyendo que le hablaba de otro hermano - Kara continuaba sin cambiar su expresión - ¿No me crees cierto? -

En respuesta Kara giro el rostro.

- Bien, te lo demostraré - el otro regreso su vista intrigado para observar como Atsushi sacaba su celular y comenzaba a marcar un número; sostuvo el aparato frente a él.

/ - ¿Atsushi? - / la voz de Todomatsu se escuchaba desde el teléfono gracias al altavoz.

- Totty repíteme lo de tu error al hablarme de tu hermano -

/ - ¿De qué demonios hablas? - /

- Necesito demostrarle a Karamatsu que lo que ocurrió no fue más que un malentendido -

/ - ¿Eh? ¿Karamatsu niisan? ¿Está contigo? ¿En dónde se encuentran? - /

- Responde lo que te pedí Totty -

/ - Creí que ya estaba claro, te dije que solo fue una confusión, pensé que preguntabas por Ichimatsu niisan; dime ahora en donde están, ¿Osomatsu niisan les acompaña? - /

Sin intención de responder Atsushi finalizó la llamada y guardo el celular - ¿Me crees ahora? -

- Eso creo... Pero, ¿Por qué haces todo esto? - Karamatsu se levantó - inclusive le dijiste a Osomatsu que yo era mesero, ¿Cierto? -

- ¿Querías que le dijera la verdad? -

- Claro que no... Pero, me has sorprendido -

- Al parecer no soy bueno con estas cosas, jamás me había llamado la atención una persona, en ningún sentido, esto es nuevo para mí -

- También para mi - Karamatsu tamborileo sus dedos sobre sus piernas con cierta inquietud - ¿Y ahora? -

- Tengamos una cita -

Ante la proposición el otro se sonrojo levemente.

- ¿Ahora? -

Atsushi sonrió - No en este momento, pero pasare mañana por ti - saco su celular y miro la pantalla, tenía varias llamadas perdidas y un par de mensajes de Totty - será mejor irme - guardo el teléfono y observó detenidamente a Kara, dio unos pasos hasta quedar frente a él. Levantó su mano y con suavidad paso las yemas por el hombro izquierdo de Kara, apenas y rozando la marca que tenía en su piel, la que él había provocado - ¿Te duele? -

Karamatsu tuvo un leve escalofrió al sentirlo tan cerca, pero esta vez no se sentía amenazado - No... No mucho - ahora que veía de cerca al de traje, este parecía realmente preocupado.

Sólo fueron segundos en los que permanecieron uno frente al otro, observándose, perdido cada uno en mil pensamientos diferentes y en la mirada ajena.

La puerta se abrió de golpe tomándoles por sorpresa, Karamatsu reaccionó pegándose al pecho de Atsushi en un intento de ocultarse, por reflejo el otro poso las manos en su espalda.

- ¡Bendito seas Dios del Yaoi! - ambos se giraron lentamente para ver a una chica de lentes, peinado en chongo y vestimenta verde que les observaba con una mueca extraña.

- ¿Cho-choroko chan? - Kara estaba asombrado, conocía a la chica, era amiga de Osoko y ocasionalmente trabajaba como mesera.

- Karamatsu kun, lo supe desde un principio, un día encontrarías al seme ideal -

Atsushi levantó una ceja intrigado ¿Un seme? Kara por su parte se percató de la posición en la que estaba y empujo rápidamente al otro, sonrojado a más no poder.

- ¡Te equivocas! - movió frenético las manos enfatizando su negación.

- No digas más - la chica continuaba sonriendo - como buena fujoshi entiendo y apruebo tu relación - levantó el pulgar entusiasmada.

- No entiendo bien lo que dice, pero debo irme antes de que tu hermano regrese - Atsushi avanzo hasta la puerta - pasare por ti mañana - sin tiempo a quejas simplemente se fue.

- P-pero... Jamás dije que si... - murmuró Kara confundido - por favor, deja de mirarme así - le pidió a su amiga que parecía estar en uno de sus momentos fantasiosos.

- ¿Puedo acompañarlos a su cita? - la chica junto sus manos en una seña suplicante. Karamatsu sólo suspiro.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Cerca de las escaleras Osoko aguardaba con el mayor de los Matsuno.

- Así que... - la mujer paseaba la vista por el lugar - ¿Supiste que era Kara antes o después de insinuártele? - mostró una sonrisa divertida.

- Después... - murmuró con un leve sonrojo y evitando mirarla. El mayor de los ninis noto la marca que Atsushi había dejado en el hombro de su hermano en el momento que poso sus manos sobre él. Razón para no seguir coqueteando con la "chica"

- ¿Estuvo bien dejarlos solos? –

- Eso creo… igual estoy tomando el tiempo, si tarda más no dudare en entrar. Sólo quiero que hablen no que terminen haciéndolo –

Osoko no pudo evitar reír por lo bajo - ¿Celos? –

- ¿Eh? Qué tontería – chasqueo la lengua enojado – Ya viene – indico al distinguir a Atsushi avanzando hacia ellos – dile a Karamatsu que no llegue tarde a casa – solicito antes de salir y bajar las escaleras seguido del otro que simplemente se despidió en silencio de la mujer.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Pasaban de las once de la noche cuando Karamatsu regresaba a casa, por más que Osoko le insistió en ir a su hogar asegurándole que nada malo pasaría, el bailarín simplemente no quiso arriesgarse, tardando lo más que le fue posible en regresar. Ahora estaba frente a su hogar, nervioso e indeciso de entrar, al menos sabía que Atsushi no estaba esperándole, después de todo no se encontraba su auto afuera. Tras un suspiro pesado se armó de valor y abrió la puerta.

- Estoy en casa – anuncio con el tono de voz más normal que sus nervios le permitieron.

- Karamatsu – Matsuyo baja las escaleras en ese momento - ¿En dónde estabas? –

El nombrado se sintió aliviado al ver a su madre – Se me fue el tiempo, lo siento… ¿En dónde están los demás? – cuestiono mirando hacia la sala que se mantenía con la puerta cerrada.

- Ya se han ido a los baños – respondió mientras entraba a la cocina - ¿Los alcanzarás? –

Karamatsu le siguió, más tranquilo de que no se hallaran sus hermanos – Creo que no, estoy cansado será mejor irme a dormir –

Matsuyo le miro un momento sin decir nada – Espero no te resfríes – regreso su atención a levantar unos trastes del fregadero – hoy vino el amigo de Todomatsu – menciono casualmente a lo que el otro no respondió – es un chico muy agradable, aunque al final no pudo quedarse a comer con nosotros, al parecer una emergencia de trabajo le hizo retirarse, es tan responsable –

El segundo hermano no dijo nada, aun tenia demasiado en que pensar, con un simple "Hasta mañana" se despidió para retirarse a su habitación. Sin perder tiempo se cambió y alisto todo para dormir, necesitaba descansar un poco antes de siquiera pensar en lo que ocurriría por la mañana. Un rato después apenas y escucho las voces de sus hermanos, pero el cansancio no le permitió comprender lo que estos hablaban a su alrededor, de momento, no le importaba.

XXXXXXXXXX

Me siento culpable por actualizar más seguido esta historia que el resto de las que tengo pendientes; pero es inevitable, inclusive ya estoy trabajando en el cap siguiente ;w;

Gracias por leer n_n