- Chicos... ¿Qué hacen aquí? - Karamatsu cuestiono en cuanto se acercaron todos los hermanos.
- Que malo eres Karamatsu niisan - Totty hizo un puchero al hablar - te fuiste sin avisarnos -
- P-pero... – "nunca les ha preocupado a donde voy" El pensamiento cruzo por su mente pero no se atrevió a decirlo - lo siento brothers, no era mi intención preocuparles -
Ichimatsu rechisto - ¿Quién dijo que le preocupabas? No te sientas tan importante Kusomatsu -
Atsushi observó la escena en silencio, ¿Por qué Karamatsu se disculpaba? ¿Por qué dejaba que lo insultaran?
- ¿Y cómo va la cita? - la voz del mayor sonó de manera brusca pese a la gran sonrisa que mostraba.
Karamatsu sintió un extraño dolor en el pecho al escuchar a su hermano.
- De maravilla - Atsushi respondió con seguridad y ante la sorpresa de todos, paso su brazo por detrás de la cintura de Kara atrayéndole suavemente.
El de azul se sonrojo y por más que intento ninguna palabra salía de sus labios.
- Si nos disculpan, tenemos que continuar - una leve sonrisa por mera educación de parte de Atsushi y se dispuso a marchar. Tomando la muñeca de Kara comenzó su andar.
- Atsushi... Tal vez, es mejor terminar por hoy, mis hermanos... -
- Lo sé - declaró el de traje consiente de que cinco chicos del mismo rostro llevaban un rato siguiéndoles sin disimulo alguno - pero no te preocupes, tengo una idea - le sonrió para ofrecerle seguridad y termino provocándole un sonrojo.
Karamatsu sólo asintió y giro el rostro, el gesto que acababa de presenciar le había hecho latir el corazón con fuerza.
Conscientes de sus acosadores tras de ellos, llegaron hasta la siguiente atracción: el planetario.
Atsushi se detuvo en la entrada, momento en el que por fin soltó al otro.
- Aguarda aquí - tomo las bolsas de Kara y se alejó rápidamente, dejando al nini confundido.
Los Matsuno restantes no tardaron en aparecer.
- ¿En dónde está Atsushi? - Totty fue el primero en preguntar.
- Ya volverá... Pero, díganme, ¿Cómo llegaron aquí? -
Los menores intercambiaron miradas y finalizaron en una mutua vista hacia el de rojo.
- ¿Tanto te molesta nuestra presencia? - hablo el mayor.
- No es eso... - oprimió sus puños con fuerza ¿Por qué Osomatsu se comportaba de esa forma? - sólo, me sorprendió verlos - la voz de Karamatsu era tranquila, la sorpresa de ver a quienes había evitado por un buen rato, le restaba toda energía para aparentar ser el chico cool de siempre.
- Bien, vayamos a dar la vuelta entonces - el mayor sonrió ampliamente.
- Pero Atsu-... -
- ¿Eh? - le interrumpió de inmediato Osomatsu - ¿Qué ocurre? ¿Acaso prefieres pasar el rato con él que con tus hermanos? -
- Hey, Osomatsu niisan - Choromatsu le llamo en forma de reprimenda, el menor se daba cuenta que estaba de más aquel comentario.
El segundo hermano no respondió.
- Lamento la demora - apareció Atsushi - ya que están aquí deberían aprovechar y entrar a ver el espectáculo - le extendió a Todomatsu cuatro boletos.
- ¡Genial! ¡Entremos, entremos! - exclamó el quinto emocionado con lo que el resto perdió la oportunidad de negarse.
- ¿Todo bien? - Atsushi se acercó a Karamatsu al notarlo serio.
- Si - una rápida y simple respuesta que no dejo tranquilo al de traje.
- ¡Rápido! - apresuro Jyushi al resto - ¡No quiero perderme el bateo inicial! - corrió al interior del lugar seguido de Todomatsu.
- ¡Aguarda Jyushimatsu niisan! No es ese tipo de evento -
Choromatsu suspiro resignado a seguir a los menores, sujetando la polera de Ichimatsu se aseguró de que este no se fuera a otra parte, literalmente arrastrándolo consigo.
Una breve mirada de Osomatsu a Karamatsu para después seguir al resto.
- Esperen a su Onii chan~ - canturreo el mayor en un tono infantil.
En cuanto Osomatsu accedió al lugar, Karamatsu bajo la mirada, las palabras dichas por el mayor realmente le habían lastimado, ¿No les ha dicho cientos de veces que los quiere? ¿Por qué tenía que hacer esa pregunta? Solamente le hizo sentir que el cariño que profesaba por su familia era falso.
- ¿Karamatsu? –
El de azul salió de sus pensamientos para notar que Atsushi le miraba atentamente y parecía preocupado – Lo siento – de inmediato hizo una reverencia – lamento que tuvieras que comprar boletos para mis hermanos, en cuanto pueda me encargare de pagarte todo –
Una suave risa obligo a Karamatsu a erguirse.
- No cabe duda que eres un chico interesante – Atsushi le sonrió extendiendo su mano hasta el otro en una clara invitación a tomar su mano.
Kara estaba confundido, pero sin pensarlo mucho acepto el gesto llevando su mano hasta la de él. Atsushi lo guio al interior del lugar.
El planetario podía asemejarse a una gran sala de cine en forma circular; tenia esparcidos tres tipos de asientos, sillones azules levemente inclinados que ocupaban el mayor espacio desde las paredes del fondo y llegando casi hasta el centro; al frente pequeños colchones verdes con cojines a juego que servían para simular estar recostados sobre el pasto; y justo en el centro, contados sillones blancos redondos lo suficiente grandes para que dos personas se recostaran.
Un par de empleados en el interior guiaban a las personas hasta sus asientos.
Cuando Atsushi y Karamatsu entraron pudieron ver a los cinco Matsuno en los sillones azules un par de filas antes del centro, cerca de un proyector, Kara estuvo por caminar hacia ellos pero el otro le detuvo.
- Nuestros lugares están por allá – indico hacia una de las acomodadoras que les señalaba uno de los sillones blancos.
Karamatsu miro un momento hacia sus hermanos que parecían estar dispuestos a reclamar, observo a Osomatsu que le mantenía la mirada con gran seriedad
"¿Acaso prefieres pasar el rato con él que con tus hermanos?"
Escucho de nuevo en su mente aquella pregunta, por inercia apretó la mano ajena.
Atsushi ante aquella reacción se colocó frente a Kara impidiéndole seguir viendo a sus hermanos, el de azul se dejo guiar hasta su lugar.
Una leve sonrisa se formó en ambos al sentir sus cuerpos hundirse en los suaves sillones.
- ¿Por qué ellos están allá? - Jyushi pregunto ladeando su cabeza.
- Parece que Atsushi pago mejores lugares para ellos - Todomatsu frunció el ceño indignado.
- No se quejen - les regañó Choromatsu - después de todo él pago, lo mínimo es agradecer el gesto - ser giro para ver a Osomatsu que estaba a su lado - y tú... ¿Por cuanto seguirás con tus tonterías? -
- No se de que hablas - respondio con desinterés hurgando su nariz.
- Eres un idiota... - el tercero se cruzo de brazos y dirigió la vista hacia Karamatsu - si continuas asi sólo lo alejaras - hablo bajo, de modo que aquella oración quedase sólo entre ellos. Osomatsu no respondio.
Un momento después las luces se apagaron, poco a poco el techo se fue iluminado con el brillar de las constelaciones.
- Es hermoso - Karamatsu hablo en voz baja, como si temiese que levantar la voz arruinara aquel bello paisaje. Se giro hacia su acompañante para notar que tenía los ojos cerrados - ¿Atsushi? - preocupado le movió suavemente.
El castaño no tardo en reaccionar - lo lamento, sólo descansaba un poco - cubrió su boca y bostezo.
- ¿Estas bien? Podemos irnos si asi lo deseas -
- Estoy bien, tuve que madrugar para arreglar unos asuntos y poder tener el día libre, pero un breve descanso es lo que necesito - se acerco un poco más al otro y volvió a cerrar sus ojos - disfruta del espectáculo -
Karamatsu se quedo callado, el tipo junto a él se habia esforzado bastante en la cita, un sentimiento agradable se alojó en su pecho al pensar que todo fue por su persona, le hacia sentir especial.
El segundo hermano variaba su vista entre el techo y el rostro de su acompañante, sonriendo en ambos casos. Un momento después sintió como Atsushi se recostaba en su hombro, su reaccion fue tensar cada musculo esperando no despertarle, tras unos segundos simplemente se relajo, disfrutando el momento.
Todomatsu intento tomar algunas fotos de Kara, pero desde su sitio le era imposible, asi que se dedicó al igual que Jyushi, a disfrutar del espectáculo; Ichimatsu se habia quedado dormido mucho antes de que las luces se apagaran; Choromatsu señalaba cada constelación que suponía conocer indicando el nombre y otros datos; Osomatsu no habia despegado la vista de Karamatsu y Atsushi, refunfuñando ocasionalmente.
El techo comenzó a oscurecerse, indicando así que el evento estaba terminando.
Karamatsu se debatía entre despertar o no al otro, realmente le apenaba interrumpir su sueño; sin embargo, al sentir las miradas de algunas personas a su alrededor, en especial un par de chicas al frente que volteaban a verlos sin disimulo, decidió que era mejor llamarle.
- Despierta... - le pidió con suavidad - ya término, debemos irnos -
El aludido se estiró enderezandose un poco - lo lamento - sonrió avergonzado.
- N-no te preocupes - le devolvió el gesto.
Las personas ya comenzaban a salir, las chicas que estaban enfrente pasaron junto a ellos riendo y hablando por lo bajo, Kara sintió su rostro arder.
- Que chicas tan indiscretas - murmuró Atsushi al percatarse de la situación - si tanto quieren hablar hay que darles una buena razón -
Kara le miro confundido un momento; Atsushi sin perder tiempo se inclino sobre él para besarlo, sólo un par de segundos que dejaron al de azul sin respiración. Atsushi se levantó y miro a las jóvenes que no cabían en emoción ante la escena; desvió su mirada hacia un par de filas detrás en donde los Matsuno le observaban con expresiones diversas. Aprovechando la confusión de Kara, Atsushi sujeto su mano y lo llevo fuera.
- ¿P-por qué hiciste eso? - ya estando fuera Kara no pudo evitar preguntar, su rostro estaba completamente rojo.
- ¿No te gusto? -
- No me refiero a eso… -
- ¡Karamatsu niisan! - Jyushi interrumpio el momento abrazando al mayor por la espalda - Todo era muy bonito pero no hubo ni un home run -
- My little Jyushi no se trataba de béisbol - le sonrió dulcemente al menor.
- Bueno, ha sido divertido y todo eso, pero ya debemos irnos – Osomatsu se colocó frente a Atsushi - Entenderás que debo regresar a mis hermanitos a casa, ¿No? –
- Que gran hermano mayor eres Osomatsu kun –
- Choromatsu niisan… - murmuro Totty detrás del tercer hermano – haz algo – le pidió al notar la tensión entre los dos mayores.
- ¿Qué planeas que haga? – pregunto Choro inseguro de como intervenir,
- Sin embargo… - Atsushi sonreía con seguridad – ya es algo tarde, será mejor pasar la noche aquí –
Los sextillizos se sorprendieron bastante ante lo dicho.
- No, definitivamente no – de inmediato Choromatsu protesto - ¿Entiendes siquiera lo que una habitación costaría en un lugar como este? –
- No se preocupen por ello, ya hice las reservaciones en el Prince Hotel –
Los menores observaron a Osomatsu en busca de la aprobación para aceptar aquella propuesta.
- …espero tengan cerveza en ese lugar – el de rojo rasco bajo su nariz y sonrió despreocupado ante la confusa mirada de sus hermanos.
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El recorrido hasta el hotel no les tomo más de diez minutos, trayecto en el que solamente los cuatro ninis menores conversaron mientras los demás se mantuvieron en un silencio casi sepulcral.
Los sextillizos aguardaron en la recepción mientras Atsushi revisaba lo de las habitaciones.
Osomatsu aprovechó el momento y se acercó a Karamatsu que estaba ligeramente más lejos del resto.
- ¿Te estas divirtiendo Karamatsu? – el mayor se recargo en la pared más cercana.
- No me has dicho como llegaron aquí - respondió con seriedad el segundo hermano.
- ¿Eso importa? – Desvió su vista hacia Atsushi – entiendes que solo juega contigo ¿No? –
- Eso es mentira… -
- Vamos, te apuesto a que solo quiere pasar la noche contigo y después botarte –
Karamatsu trago pesado y oprimió con fuerza su puños – No tienes que hablar así de él, no lo conoces –
- ¿Y tú sí? – regreso su vista enarcando una ceja y con una sonrisa ladina – No entiendo porque lo defiendes, pero, cuando el termine contigo podrás venir con tu Onii chan para que te consuele – ampliando su sonrisa camino hacia el resto de hermanos que estaban ocupados en admirar el lugar.
Karamatsu se mantuvo quieto, reprimiendo el sentimiento de ira que le estaba recorriendo. Su hermano se equivocaba, Atsushi no parecía un tipo malo después de todo, no había pasado mucho de conocerlo pero ahora, quería pensar que podía confiar en el de traje.
Atsushi repartió varias llaves entre los Matsuno, indicándoles que podían ir a la cafetería o las tiendas del lugar y cargar todo a su nombre. Choromatsu como buena voz de la conciencia agradeció y aseguro que se encargaría de vigilar que sus hermanos no se sobrepasaran con aquella indicación.
Karamatsu recibió la llave y de inmediato avanzo al elevador con la excusa de estar cansado y querer dormir. Nadie lo detuvo.
Atsushi se retiró para atender el asunto de su auto en el estacionamiento, dejando así al resto.
Tras un breve intercambio de ideas, la mayoría regaños del tercer hermano, decidieron ir directo a sus habitaciones.
Todomatsu se jacto de sus hermanos al explicarles que tendría una habitación solo para él y en un piso diferente, ventajas de ser amigo más querido de Atsushi, presumió el menor tras mostrarles la lengua y subir al elevador.
Los demás subieron al ascensor, bajaron en el mismo piso y terminaron todos frente al mismo cuarto. Osomatsu abrió la puerta de aquella habitación para descubrir que el interior estaba acondicionado para cuatro personas. Entraron para curiosear por el lugar y terminaron por percatarse de algo importante, si ellos tenían una habitación para los cuatro, significaba que seguramente Karamatsu compartiría cuarto con Atsushi.
Los menores podrían jurar que veían un aura maligna rodeando al mayor.
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En una habitación claramente enorme, Karamatsu estaba de pie observando con asombro, se acercó a la cama y tomo asiento en la esquina, se preguntaba cuál de sus hermanos seguramente compartiría habitación con él, ya que consideraba la cama demasiado grande para una sola persona. En cuanto escucho la puerta abrirse se giró para ver a su compañero de cuarto.
Atsushi cerraba tras de sí y le sonreía – Espero te guste el cuarto – avanzo hasta sentarse a su lado.
Karamatsu se quedó sin palabras, ¿Compartirían habitación? ¿Acaso Osomatsu estaba en lo correcto?
Sus pensamientos se vieron interrumpidos al sentir la mano de Atsushi sobre la suya, el castaño acorto la distancia y le beso suavemente.
"Osomatsu tenía razón…" fue aquel el ultimo pensamiento que tuvo antes de corresponder y dejarse llevar ante las sensaciones.
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Antes de que maten por cortar el cap aquí, les dire que planeo redactar el lemon… pero no esperen mucho dn_n
Como dato extra, el planetario y el hotel realmente existen, pertenecen también al Sunshine City y las descripciones son en base a lo que investigue; casualmente si existen habitaciones para cuatro personas en el hotel XD
Agradezco mucho a quienes siguen leyendo lo que inicio como un simple reto, ya sea que comenten o sean lectores fantasmas, me hacen muy feliz, los amodoro.
También les pido si ven alguna falla o que los personajes ya me están saliendo muy fuera de su personalidad, me lo digan con toda confianza, para un escritor no hay nada como mejorar con las criticas ^u^
Muchas gracias por leer n_n
