Karamatsu vistiendo su polera gris se encontraba en el tejado, con la mirada perdida en el cielo mantenía entre sus brazos su amada guitarra, sus manos quietas sobre las cuerdas, se había mantenido en la misma posición por demasiado tiempo; su idea inicial fue subir a tocar como acostumbraba, pero en lo últimos días no hallaba inspiración para ello, se pasaba la mayor parte del tiempo pesando en lo ocurrido con Atsushi. Resentido por haber sido abandonado en aquel cuarto de hotel no dudo al momento de seguir a su hermano mayor de vuelta a casa, para cuando medito que todo podría haber sido un error aguardo esperanzado a que el castaño le buscara, pero no hubo llamada ni visita alguna; se le ocurrió ser él quien buscase al otro, pero cuando estaba por poner un pie fuera de casa Osomatsu le persuadió de no hacerlo "¿Estás seguro de poder verlo? ¿Después de lo que te hizo? ¿Qué harás si te dice que sólo fue algo del momento? ¿Podrás soportar su rechazo?" oraciones similares dichas por el mayor le desanimaron por completo de incluso salir, su hermano tenía razón, si él llegaba a toparse con el de traje no podría soportar que le rechazara de frente. Si tan solo no hubiese conocido a Atsushi, no tendría tales sentimientos ahora.
Osomatsu estaba fuera de casa, observando al segundo Matsuno en el techo, suspiro y entro a casa fingiendo no haber notado la melancolía en el rostro del menor.
- Estoy de vuelta – anuncio el de rojo mientras se quitaba los zapatos, en la entrada Choromatsu aguardaba con los brazos cruzados y una expresión molesta – Chororin~ que lindo eres al venir a recibir a tu onii chan – canturreo con voz melosa.
- Idiota… tenemos que hablar – sentencio sin cambiar su expresión, se adentró en la sala seguido después por el otro.
- Dime, ¿En que puede ayudarte tu grandioso hermano mayor? – Pregunto sentándose ante la mesa y quedando frente al menor - ¿Problemas con las pajas? – pregunto mientras movía su mano de arriba hacia abajo esperando sacar de quicio al otro con tal ademan, sin embargo, Choromatsu no respondió. Osomatsu borro su sonrisa burlona, si el tercero no caía en sus provocaciones significaba que el tema a tratar era bastante serio - ¿Qué ocurre? – pregunto sin burla alguna.
- Lo sé todo – afirmo el de verde.
- Debes ser más específico hermanito – recargo sus brazos en la mesa y oculto su rostro mostrando desinterés ante lo dicho.
- ¿Cómo has podido engañar a Karamatsu niisan? – Al no haber reacción por parte del otro prosiguió – le has mentido y para colmo has usado a los menores –
Osomatsu se enderezo, con la vista entrecerrada miro fijamente al tercero - ¿Y qué si lo he hecho? –
La forma en que había respondido tomo por sorpresa al menor quien pudo sentir un escalofrío recorrerle.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Karamatsu ingresaba al dormitorio, dejo su guitarra en una esquina y se recostó bocarriba en el sofá, al final no logro tocar ni una sola nota. La puerta se deslizo apenas y atrayendo su atención, observo a Ichimatsu que mantenía su usual gesto desinteresado, no dudo en sonreírle y darle la bienvenida a sabiendas de que sería ignorado o golpeado – Bienvenido brother – tomo asiento en espera de la reacción del menor.
Ichimatsu no dijo nada, ningún insulto ni queja, entro con total calma en dirección al armario, traía una bolsa blanca consigo, avanzo hasta el armario y saco un par de paquetes de sardina seca. Cuando tuvo lo que buscaba camino hasta quedar frente a Karamatsu, el mayor por inercia se inclinó hacia atrás y cerró los ojos en espera de alguna agresión.
Un quejido salió del segundo hermano al sentir un leve golpe en la frente y después en las piernas; extrañado abrió sus ojos para encontrar sobre su regazo una caja azul con un listón dorado - ¿Qué esto? – cuestiono inspeccionando la caja.
- ¿Cómo voy a saberlo? – Respondió el de morado de mala gana, ante la confusa expresión del otro rechisto y volvió a hablar – carajo, solo ábrelo para que lo averigües –
Karamatsu asintió sonriendo y comenzó a retirar el listón, no lograba entender la razón de haber recibido aquello, pero saber que Ichimatsu se lo estaba dando le hacía sentir una gran felicidad. Con sumo cuidado abrió la caja y su enorme sonrisa se desvaneció al ver el contenido.
- Ichimatsu… esto es… - murmuro incrédulo tomando aquel objeto.
Entre las manos del segundo hermano reposaba un celular azul, sorprendido, estaba por negarse a recibir tan genial regalo, pero se detuvo al notar una tarjeta blanca dentro de la caja, la tomo mientras su corazón comenzaba a latir con fuerza "Tenemos que hablar" aquella frase junto con un numero de teléfono no y el nombre de Atsushi en la parte inferior era todo lo que contenía la nota. Con mirada cristalina observo a Ichimatsu en una muda suplica por una explicación.
- Yo sólo le hice el favor de darte la caja, lo que decidas hacer no me interesa – sin dejar la bolsa camino hasta la salida – no es que me importe, pero deberías bajar a la sala – sin esperar respuesta salió de la habitación dejando al otro perdido en sus pensamientos.
Karamatsu se levantó y guardo el teléfono junto a la tarjeta en el bolsillo de su pantalón, inseguro, se encamino hasta las escaleras ¿Por qué Ichi menciono la sala? ¿Atsushi podría estar ahí? Con temor comenzó a bajar procurando no hacer ruido alguno; se detuvo frente a la puerta al escuchar las voces de sus hermanos.
- ¡No me jodas! – Exclamo furioso Choromatsu - ¡¿Cuánto crees que podrá durar tu engaño?! Eres tan idiota como para creer que nunca se encontraran, ¿Cierto? –
- Es suficiente Choromatsu – el segundo escucho al mayor con un tono bastante serio al hablar.
- Más te vale decirle la verdad a Karamatsu niisan o yo lo hare – amenazo Choromatsu con total seguridad; el mencionado trago pesado al escuchar aquello.
- No lo harás, todo ha vuelto a la normalidad, ¿Por qué no lo entiendes? –
- Deja de comportarte como un maldito idiota –
- Choromatsu, por tu bien deja ya de sermonearme – ante la amenaza, Karamatsu no dudo en deslizar la puerta con rapidez.
Los hermanos en la sala se sorprendieron ante la intromisión, Osomatsu sujetaba al menor del cuello de la ropa.
- Karamatsu… - el mayor libreo al otro – Pajamatsu ha estado fastidiándome, ¿Puedes creerlo? – con una sonrisa despreocupada se acercó al segundo sextillizo.
Karamatsu se mantuvo quieto en el marco, con el ceño más fruncido de lo normal mantuvo una fría mirada sobre Osomatsu.
EL de rojo disminuyo su sonrisa y guardo las manos en los bolsillos de su pantalón – Supongo que nos escuchaste… -
- ¿De qué engaño hablaban? – cuestiono por fin Karamatsu.
- ¿Eh? Así que no estas realmente al tanto de todo, no importa, es una estupidez –
- ¡Osomatsu niisan! – le reprendió el tercero.
El mayor rechisto ante el regaño pero no dijo nada.
Choromatsu frustrado por la situación se acercó a Karamatsu – Atsushi ha intentado contactar contigo, pero este idiota se lo estuvo impidiendo –
Osomatsu furioso se aproximó al tercero con intención de sujetarlo, pero no tuvo oportunidad de lograrlo al ser impactado en su rostro por el puño de Karamatsu.
- ¡Carajo! – se quejó el mayor con la mano sobre su mejilla, miro al responsable y sintió una punzada en el pecho, Osomatsu esperaba ver aquella expresión de total ira que en contadas ocasiones había atestiguado; sin embargo, no era el gesto que esperaba, Karamatsu mantenía el ceño fruncido, pero de sus ojos no paraban las lágrimas.
Choromatsu estaba sorprendido, había visto llorar al segundo durante algunas rabietas, pero esto era totalmente diferente, su expresión era de total tristeza… "Decepción" juraría el tercero que eso se podía leer por todo el rostro de su hermano.
- Eres un maldito Osomatsu – cada palabra cargada de odio que fue dicha por el segundo Matsuno no dio pie a ningún sonido más.
Karamatsu se giró en dirección a la salida; Ichimatsu lo observo desde la cocina sin decir nada; se topó en el patio con los dos menores faltantes, pero haciendo caso omiso de sus llamados continúo su camino.
Choromatsu observo al mayor que se mantuvo en el suelo con la vista baja.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Atsushi se encontraba en su oficina con varios papeles en mano, debía haber terminado de revisarlos hace un rato, pero sólo se mantenía observándolos, fingiendo estar concentrado.
- ¿Señor? – una dulce voz le llamaba frente a su escritorio - ¿Se encuentra bien? – volvieron a llamarle.
El joven de traje reacciono solamente cuando le fueron arrebatados los papeles de las manos.
- ¿Otra vez distraído Atsushi san? – le regaño una chica de cabello castaño claro peinado en dos trenzas, sus ojos rosados combinaban con un traje sastre de un tono similar.
- Todoko… ¿Necesitas algo? – cuestiono sin mucho interés.
- Nuevamente pensando en aquel chico, ¿Verdad? – su jefe no respondió, se limitó a recargarse en la gran silla negra y cubriendo su ojos con la diestra dejo ir un suspiro totalmente frustrado.
Sato* Todoko sonrió enternecida, ella era la asistente de Atsushi desde hace ya un par de años y nunca le había visto tan enamorado, la situación le causaba a la par cierta gracia ante la obvia inexperiencia de su jefe ante tales sentimientos. La joven tenía muy presente el suceso de hace unos días en el que su jefe le llamo en la noche por una emergencia, ella tuvo tantas ganas de arrojarlo por las escaleras al saber que la dichosa "emergencia" era por no saber a dónde ir para la cita con aquel chico; pero como buena asistente que era, solo requirió una rápida búsqueda en internet y un par de llamadas para tener todo listo.
El celular de Atsushi saco a ambos de sus pensamientos, el castaño respondió sin mucho ánimo, en tan solo unos segundos prácticamente salto de su lugar.
- Quédate en donde estas, no tardo – hablo apresurado y colgó, Todoko le miraba confundida – es él, debo irme – sin tiempo a más preguntas salió aprisa de su oficina.
La chica simplemente sonrió de lado, ahora tenía mayor curiosidad de conocer al joven que traía a su jefe por las nubes.
XXXXXXXXXX
*Sato: significa ayuda y es también el nombre de una flor.
¿Recuerdan que actualice los últimos capítulos en poco tiempo? Pues recuérdenlo porque no volverá a pasar XD
Ok, no. se me ha presentado algo que no me deja mucho tiempo libre, pero me esforzare en no tardar en subir capítulos, de hecho ya hasta tengo pensado el final, lo que implica que esto pronto terminara w
Muchas gracias por leer n_n
