Atsushi conducía con cuidado, esforzándose en no pisar más el acelerador, sus ansias por ver a Karamatsu no podían permitirle tener un accidente; se sentía feliz ya la vez nervioso de haber recibido aquella llamada, la voz del Matsuno le había sonado bastante quebrada.
En el momento que había topado con Ichimatsu, estaba casi seguro de que terminaría a medio enterrar en algún lote baldío, el de morado tenía un aura peligrosa, sin embargo, nada parecido sucedió; Ichimatsu le dijo que necesitaba alimento para gato, de inmediato Atsushi comprendió las intenciones del menor y no tardo en abrirle la puerta del auto en un aclara invitación, condujo hasta el centro comercial más cercano. Al castaño le costó diez latas de atún y juguetes diversos para gato el favor de entregar aquel regalo a Karamatsu. Cuando le pregunto a Ichi la razón para ayudarlo, el menor sólo respondió que lo hacía por beneficio propio.
Por fin llego a la plaza central, estaciono el auto y salió deprisa en busca del bailarín, no tardo en hallarlo sentado a la orilla de la gran fuente con el rostro agachado.
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Karamatsu sumido en sus pensamientos intentaba decidir lo que le diría a Atsushi cuando llegara, ¿Debía disculparse por no buscarlo? ¿Decirle que todo fue culpa de sus hermanos? Prácticamente tuvieron sexo y no se volvieron a ver ¿Cómo debía comportarse con Atsushi ahora? Más importante aún, no terminaba por decidirse en torno a los sentimientos que tenía por el castaño, ahora que lo pensaba, tal vez fue mala idea llamarle.
El Matsuno se levantó de golpe considerando huir del lugar, pero en cuanto miro al frente se topó con Atsushi quien sólo le observaba en silencio.
. Atsushi… yo… yo no… ellos… - en su mente no lograba ligar una oración coherente y el rostro inexpresivo del mayor no ayudaba en nada – lo lamento… - murmuro al final sin saber que más decir.
Atsushi acorto la distancia y atrapo a Karamatsu en un efusivo abrazo.
- Me alegra saber que estas bien – el de traje suspiro aliviado, nunca había sentido preocupación alguna por otra persona.
Aquellas palabras resonaron en la mente del sextillizo, ¿Cuándo fue la última vez que escucho algo similar? ¿Siquiera alguien se lo había dicho? Con sus manos temblorosas se aferró al traje del mayor, ocultando su rostro en el hombro ajeno dejo escapar algunas lágrimas.
El castaño no dudo en llevar al joven Matsuno a su departamento, Karamatsu estaba asombrado con lo espacioso y costoso que se veía el lugar. Atsushi le indico tomar asiento mientras el realizaba una llamada, el menor obedeció quedándose quieto en su lugar hasta que el otro regreso.
- No estaba seguro de que quisieras salir así que ordene algo de comida – traía consigo un vaso de agua que le entrego al otro – no tardarán –
- No debiste molestarte – respondió recibiendo el vaso.
-No hay problema – tomo lugar a su lado.
Un silencio incomodo comenzó a formarse. Ninguno sabía cómo empezar aquella conversación que sabían necesaria.
- ¡Yo...! - ambos pronunciaron al mismo tiempo y callaron por igual, evitaron un momento la mirada avergonzados.
- Adelante, por favor - pidió Atsushi.
- Bueno... - Karamatsu parecía indeciso - yo, lamento lo ocurrido, ese día, en la cita, me fui sin siquiera despedirme - bajo la mirada, recordando un momento lo que Osomatsu le había dicho - pensé que... Aquello había sido algo del momento... -
- No negare que me tomo por sorpresa tu repentina desaparición, pero he sido totalmente serio con mis intenciones... Karamatsu, realmente me gustas -
Ante la sorpresa, Kara dejo caer el vaso sobre si, mojando su pantalón y polera.
- ¡L-lo siento! - el menor se preocupó más por alcanzar a sostener el vaso que por la humedad en su ropa.
- Tranquilo - Atsushi retiro el objeto de sus manos y lo dejo en la mesa del centro - acompáñame - le tomo de la mano y lo llevo en dirección al baño - si lo deseas puedes aprovechar para tomar una ducha - le indicó abriendo la puerta del cuarto.
Karamatsu entro y tras apreciar el lugar se giró hacia el castaño - pero, mi ropa - sujeto la polera mojada entre sus manos.
- No hay problema, la última vez dejaste tu ropa en mi auto, te la traeré - cerró la puerta.
Karamatsu miro una vez más a su alrededor antes de decidirse a quitarse cada prenda, la dejo en la canasta de ropa y recorrió la puerta de la ducha. El agua caliente le relajaba en demasía.
Atsushi toco un par de veces y sin esperar el permiso entró - Dejare aquí la ropa - indicó manteniéndose de pie y observando la silueta a través de la pared de la ducha, el vapor sólo le permitía apreciar de forma borrosa el cuerpo de Karamatsu.
- Gracias - respondió el Matsuno ajeno a la atenta mirada que estaba recibiendo.
Atsushi reprimía las ganas de asaltar al menor, no deseaba asustar al otro y que este se alejarse nuevamente.
- Sabes... - la voz de Kara lo sacó de sus pensamientos - pensé en salir a buscarte, pero, temía ser rechazado... Además, mis hermanos no ayudaron mucho -
- Creo entender lo último - mencionó al recordar sus encuentros con el de amarillo y las evasiones de Totty - pero ya no pienses en ello, ahora estas aquí -
Karamatsu sonrió, ¿Cómo era posible que el castaño le transmitiera tanta seguridad? En especial después de tantos percances y malos entendidos. Cerro la llave del agua y apenas recorriendo un poco la puerta miro con un leve sonrojo al castaño.
- Atsushi… -
- Dime –
- ¿Podrías salir para que me vista? –
- ¡Oh! Sí, claro – se apresuró a salir del baño. Con una mano en su frente sonrió levemente, ese sonrojo en el menor le provocaba mil sensaciones.
El timbre al sonar lo hizo alejarse de aquel cuarto; la comida había llegado. Atsushi acomodo todo en la mesa del centro y quedo en espera de Karamatsu.
El joven Matsuno hizo aparición con una toalla en su cuello, vistiendo el short y camiseta estampada con su rostro, le sonreía ampliamente al anfitrión del lugar.
Atsushi no evito recorrer el cuerpo del otro con una mirada penetrante, aquella vez de la cita sólo había visto a Kara con el short, pero la polera no le había permitido ver más allá. Se cuestionaba un poco la curiosa imagen en la camiseta azul, pero le llamaba más la atención poder ver la tersa piel del bailarín.
Karamatsu tomo lugar junto a Atsushi y se dedicaron a comer junto a una amena plática.
Tras un rato el celular de Atsushi comenzó a sonar, este se disculpó dirigiéndose a otro cuarto para responder.
- ¿Qué ocurre Totty? – cuestiono con voz calmada una vez estuvo seguro de haber cerrado la puerta de su habitación.
/ - Tal vez me equivoque, pero, ¿De casualidad has visto a mi hermano? - /
- ¿Cuál de ellos? –
/ - Sabes bien de quien hablo… - /
- ¿Te refieres a Karamatsu? –
/ - ¿Lo has visto? - /
- Sí, de hecho has interrumpido nuestra cena, el lugar de aquí te gustaría, es un gran restaurant –
/ - ¿Restaurant?... no importa, comunícame con él por favor - /
- Me temo que no podrá ser, después de esto iremos al cine y luego tengo que hacer una reserva en un buen hotel –
/ - No me interesa los planes que tengas, necesito hablar con Karamatsu niisan - /
- Tendrá que ser en otro momento, tal vez otro día –
/ - ¿Qué pasa contigo? No puedes negarme hablar con mi hermano - /
- Vamos, no es exactamente lo que me hacías desde hace un par de días – ante el silencio del menor prosiguió - ¿Cuántas veces te pedí ayuda? Solamente quería hablar con él y te negaste siquiera a decirme como se encontraba. Ahora que está conmigo nuevamente no dejare que ustedes lo arruinen – sin aguardar respuesta finalizo la llamada. Suspiro intentando relajarse, claro que no alejaría a Karamatsu de su familia, pero les daría una probaba de lo que le hicieron pasar a él. Regreso con una amplia sonrisa a finalizar su cena.
El tiempo paso rápido y la noche se hizo presente, Atsushi le prestó al otro una pijama blanca y le guio a la recamara principal.
- Mañana debo ir a la oficina para terminar de revisar unos papeles - Atsushi camino hasta la cama levantado la cobija - espero no te importe aguardar por un rato aquí solo - se sentó sobre el colchón y observó a Kara que miraba a todos lados - ¿Ocurre algo? -
- ... Yo - rascó su brazo con nerviosismo - ¿E-en donde dormiré? -
- Sólo tengo una cama - sonrió de lado golpeando con suavidad el colchón.
- Entiendo, iré al sofá entonces - se giró para salir pero Atsushi actuó más rápido alcanzando a sujetarle del brazo.
- No seas tímido, prometo no hacer nada, simplemente dormiremos -
Karamatsu sintió su rostro arder y asintió lentamente.
Se acomodaron uno al lado del otro, espalda con espalda; el joven Matsuno tan solo escuchaba su corazón latir aprisa ante la cercanía con el castaño. ¿Por qué estaba tan nervioso? Atsushi dijo que no le haría nada, por lo que él debía estar tranquilo... O acaso, ¿Él esperaba algo más? Cubrió su rostro con ambas manos ante tal pensamiento, no podía negar que haber tenido relaciones con el otro había sido una gran experiencia, sin embargo, en aquel día se dejó llevar más por el deseo y algunas ideas erróneas. Una parte de él quería intentarlo otra vez, pero sus sentimientos continuaban siendo confusos. Se giró levantándose un poco para alcanzar a ver a su acompañante, Atsushi ya estaba dormido, el menor no pudo evitar una sonrisa al ver aquel rostro tan apacible. Una idea cruzo de prisa por su mente, miro a todos lados como si alguien fuese a juzgarle por lo que estaba pensando hacer; recostándose nuevamente paso uno de sus brazos por sobre Atsushi, abrazándole suavemente.
Karamatsu suspiro sintiendo una leve felicidad, siempre quiso intentar dormir abrazado de alguien, pero ninguno de sus hermanos menores se prestaba a ello, en tan cómoda posición termino cayendo dormido.
Atsushi por su parte, se mantenía inmóvil, temeroso de que si se movía un poco Kara fuese a soltarlo, había despertado en cuanto sintió aquel contacto, ¿Por qué su corazón comenzó a latir tan rápido? Ya había intimado con el bailarín, entonces, ¿Por qué un simple abrazo le estaba haciendo tan feliz? Tras un momento de espera y en cuanto estuvo seguro de que el otro se había dormido, coloco su mano con suavidad sobre el menor, asegurándose de que ambos se mantuvieran en aquella posición se dispuso a descansar sin borrar la sonrisa de su rostro.
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La alarma en el teléfono de Atsushi despertó a su propietario, el castaño estiro su mano para tomar el móvil y silenciarlo, tras estirarse se giró para percatarse que Karamatsu no estaba, de inmediato se enderezó. No tardo en levantarse y comenzar a buscarle, se detuvo de golpe en el marco de la cocina.
Karamatsu al sentir la otra presencia en la habitación se giró un poco y sonrió ampliamente - Buenos días - saludo para después regresar su atención a lo que estaba cocinando. Además de su camiseta y short se encontraba usando un delantal blanco.
Atsushi juraría que su nariz estaba a nada de comenzar a sangrar.
- El desayuno está listo - Karamatsu llevo los platos a la mesa.
De forma automática el castaño tomo lugar frente a la comida sin despegar la vista del menor. El platillo era algo sencillo pero no pudo negar lo delicioso que sabía. Atsushi deseo que cada una de sus mañanas fuese igual.
- ¿Qué has pensado hacer? – cuestiono el castaño antes de probar otro bocado.
Karamatsu bajo su mirada, entendía lo que el otro le estaba preguntando, pero ni el mismo sabia aun la respuesta. Ante el silencio Atsushi volvió a hablar.
- Puedes quedarte aquí el tiempo que desees, estaría encantado de tener tu compañía cada día – una sonrisa confiada acompañaba la propuesta.
Karamatsu sonrió por inercia, por supuesto que aquella idea paso por su mente, pero llevarla a cabo era algo diferente. Además no quería ser una carga.
- Yo, yo podría pagarte por mi estadía – respondió de inmediato, después de todo esperaba todavía tener su trabajo como Aguamarina.
- Eso no es necesario – al notar que el otro estaba por debatir se apresuró a complementar – sin embargo, no estaría mal tener algo de comida casera cada día –
Karamatsu sonrió ampliamente al comprender aquel trato.
- Cuando llegue de la oficina puedo llevarte a tu casa para recoger tus cosas –
- No es necesario… puedo hacerlo solo, igual no es mucho lo que tengo –
- Bien, llamare entonces un servicio de taxi –
- Pero… -
- Insisto, después de todo es la primera vez que vienes aquí, no me gustaría que te perdieras, te dejare una llave y cualquier problema puedes llamarme de inmediato al celular – se levantó y llevo los trastes hasta le lavabo – debo darme prisa o se me hará tarde – reviso el reloj de pared para luego encaminarse a la salida – gracias por la comida – le sonrió antes de apresurarse a su habitación.
Karamatsu suspiro, estaba tomando decisiones muy apresuradas, pero sus hermanos le habían orillado a ello. Lo mejor era tomarse un tiempo lejos de su familia, meditar en todo lo ocurrido y tal vez así, lograr estabilizar sus sentimientos.
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Atsushi se fue a su trabajo y tal como le indico al menor, un poco más tarde llego un taxi a recogerlo, Karamatsu se había cambiado, optando por usar el pantalón azul y polera gris, que de paso Atsushi había lavado el día anterior; llevaba consigo una bolsa negra. Le pidió al conductor aguardar una calle lejos de su casa.
Karamatsu inhalo profundamente antes de ingresar a su hogar, probablemente sus hermanos seguían dormidos, entro a la cocina y encontró a su madre comenzando a preparar el desayuno.
- Karamatsu, llegas a tiempo para el desayuno – índico mientras continuaba cocinando – Todomatsu me dijo ayer que te quedarías a dormir en casa de un amigo, es sorprendente, de niños nunca solían separarse y ahora inclusive has ido a dormir en otra casa –
El segundo hijo sonrió de lado, ya había decidido tomar aquel paso y no podía retractarse por comentarios maternos.
- Mamá… ¿Podemos hablar? –
Matsuyo apago la llama de la estufa y se giró para observar a su hijo, que no usara poses llamativas o su pésimo inglés le indicaba que se trataba de algo de importancia. Karamatsu oprimió contra su pecho aquella bolsa negra.
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En la residencia Matsuno siete personas se encontraban a la mesa desayunando con calma.
- Mamá… - llamó Choromatsu – no lo tomes a mal pero, si ustedes están desayunando con nosotros significa que hay algo importante de que hablar ¿Cierto? – cuestiono seguro de su deducción, después de todo, sus padres no acostumbraban a compartir mesa con ellos desde hace tiempo, a menos que fuera alguna festividad o tuviesen que tratar algo serio.
- Bueno, de hecho se trata de una buena noticia, creí que sería buen momento contárselos ahora –
- ¿Qué ocurre? – cuestiono ahora Todomatsu intrigado.
- Finalmente, uno de ustedes ha comenzado a dar un paso para volverse un hombre adulto –
- ¿Eh? ¿Nos está diciendo niños? – Osomatsu hizo un puchero.
- No lo dijo así, pero en ti si aplica – le respondió Choromatsu al mayor.
- No interrumpan a su madre – regaño Matsuzo.
- Hoy vino temprano Karamatsu – ante el nombre el resto de hijos no logro disimular la sorpresa – ha recibido una oferta de trabajo y también un lugar en donde vivir – conto entusiasmada.
- ¿De verdad? – Matsuzo parecía feliz – ¿Al fin uno de nuestros hijos dejara de ser un nini? – Su esposa asintió – pero claro, seguro es gracias a mis genes – se irguió orgulloso; Matsuyo rodo los ojos, en definitiva los sextillizos habían heredado ciertas características del padre.
Mientras los padres festejaban la noticia, los hijos se mantenían en silencio, Karamatsu se había ido, esta vez de forma definitiva y ni siquiera se molestó en despedirse de ellos.
- ¿Por qué no nos dijo nada? - pregunto Todomatsu ofendido.
- No quiso despertarlos y dijo que tenía que regresar rápidamente – respondió Matsuyo – dijo que vendría en otro momento, por ahora sólo vino a dejar esto – Matsuyo había mantenido en su regazo la bolsa negra que Karamatsu había traído consigo, de la misma sacó la polera azul que identificaba al otro como uno de los sextillizos – guárdenla cuando suban por favor – solicito la madre entregando la ropa al hijo más cercano.
Osomatsu sujeto la prenda y la observo detenidamente, un nudo en la garganta se le había formado, Karamatsu realmente se había ido.
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Yo planeaba actualizar hace como una semana, pero casualmente mi celular decidió suicidarse y se dañó la memoria… adivinen quien no tenía respaldo de este cap? TwT
Perdí cuatro capítulos de diferentes historias y casi arrojo todo por la ventana XD
En fin, este ha sido ligeramente el cap más largo hasta ahora, muchas gracias por leer n_n
