Osomatsu mantiene un cigarrillo entre sus labios mientras camina con total calma por la solitaria calle, va mirando ocasionalmente al interior de algunos callejones.

- ¿Osomatsu kun? –

Se escucha una voz detrás del nini, que sin preocupación alguna, se gira lentamente para ver a quien le ha nombrado – Iyami, ¿Qué haces fuera tan tarde? – pregunta retirando el cigarro y acercándose a su amigo. Retrocede casi de inmediato – Ugh, que asco, apestas a alcohol – se queja mientras cubre su nariz - ¿No te da vergüenza andar así? –

- ¿Eh? ¿Si eres Osomatsu kun? – Rasca su cabeza confundido – que suerte entonces, no me has pagado por tu hospedaje de la otra noche – estira su mano en espera de su paga.

- Eso… no, te equivocas, yo soy Choromatsu – sonríe ampliamente.

- ¿Estas tratando de engañarme? – entrecierra los ojos dando un paso al frente, intentando descifrar a que Matsuno tenía delante.

- En verdad soy Choromatsu, me gustan las idols y las pajas, si buscas a Osomatsu debe estar en casa tranquilamente dormido –

- ¿Es así? Que fastidio, deberías pagarme tú en lugar de tu hermano – se cruzó de brazos molesto.

- Te pagare el doble si te vas ahora mismo – respondió antes de dar una calada a su cigarrillo que estaba próximo a terminarse.

- ¿De verdad? – cuestiono el otro acercándose con paso tambaleante.

- Sí, sí, pero vete ya – tomándole de los hombros le giro para empujarlo suavemente incitándole a marcharse.

Iyami no dudo en seguir el camino frente a él, murmurando sobre su suerte y lo que haría con su dinero a futuro; ajeno totalmente a las personas que habían aparecido en el lado contrario.

- Y pensé que no tendría suerte esta noche – murmuro el nini al fumar por última vez antes de tirar el cigarro y pisarlo. Observo a los tres tipos frente a él.

- Nos has causado muchos problemas – hablo el rubio al dar un paso al frente – es hora de terminar con esto – tras lo dicho, sus dos acompañantes comenzaron a avanzar.

- Les hare pagar por meterse con mis hermanos – sentencio Osomatsu antes de asumir una pose defensiva.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Choromatsu aumentaba sus maldiciones a cada paso que daba, maldecía el frio que comenzaba a sentir y que su polera verde no fuese suficiente contra el clima, maldecía caminar sin rumbo, maldecía estar haciendo aquello cuando no era su responsabilidad, pero maldecía en primer lugar a su idiota hermano mayor por haberse salido sin avisar.

- En cuanto te halle te moleré a golpes – amenazaba hacia a la nada moviendo su puño con gran molestia.

- ¿Osomatsu kun? –

El tercer hermano salto levemente ante la repentina voz a su espalda - ¿Iyami? – pregunto para confirma a quien veía - ¿Qué haces aquí? –

- No me has pagado el hospedaje de la otra noche – estiro su mano mientras caminaba de manera torpe.

- Yo soy Choromatsu – confirmo mientras cubría su nariz al sentir el hedor del otro.

- ¿Choromatsu kun? ¡Qué bien! Quiero mi paga doble – estiro ambas manos mientras su sonrisa se ampliaba.

- ¿De qué paga hablas? Estas muy ebrio -

- Tú acabas de prometerme un pago doble y ya lo olvidaste, ¿Quién es el ebrio? – pregunto para después correr hacia el interior de un callejón y vomitar. Choromatsu sólo pudo observar con asco.

- ¡Hey, ¿En dónde me viste por última vez?! – cuestiono sin la intención de acercarse. Iyami en respuesta solamente señalo el camino por el que venía hace un momento.

Choromatsu corrió en aquella dirección, su sentido común le decía que era absurdo fiarse de un ebrio y asumir que se había topado con Osomatsu previamente; pero el instinto le gritaba que simplemente debía hacerlo.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

Osomatsu sonreía levemente mientras yacía en el suelo cubriendo su cabeza con ambos brazos. Le parecía irónico el hecho de haber ido a buscar a aquellos tipos para darles una paliza y ser él quien estaba recibiendo todos los golpes. Asumía que se trataba del karma por todas estupideces que había estado haciendo últimamente, otra parte de él creía que solamente fue un pretexto eso de buscar "defender" a sus hermanos para terminar en aquella situación intencionalmente, una especie de autocastigo quizá.

- Esto es aburrido – menciono el líder mientras daba otra patada en la espalda de Osomatsu – la última vez parecías más fuerte ¿Acaso sólo puedes pelear cuando estas borracho? Que fastidio –

- Sería bueno toparnos con uno de sus hermanos, parecían más interesantes – comento el de cabellera naranja.

- Pero tendríamos que deshacernos de este idiota primero, así no volvemos a equivocarnos – comenzó a reír seguido de los otros mientras pisaba continuamente al que seguía en el suelo.

- Cierto – el rubio saco de su bolsillo una navaja – nos encargaremos de uno a uno – con una seña indico a los otros dos para que detuvieran las agresiones, se hinco y sujetando el cabello de Osomatsu le obligo a mirarle - ¿Has visto lo que provocas? Por tu culpa es que tendremos que jugar con tus hermanitos – coloco la punta del arma en la mejilla del nini, haciendo un ligero corte. Osomatsu no se quejó, mantuvo la vista fija en su agresor sin mostrar emoción alguna - ¿Últimas palabras? –

- Sólo… me hubiera gustado pedirle perdón… - murmuro con una leve sonrisa y una expresión triste.

- ¿Qué estupidez dices? – acerco más su rostro intentando comprender.

Osomatsu no repitió lo recientemente dicho, en cambio, tomo impulso y choco su frente con la del otro haciéndole trastabillar y caer ante la sorprendida mirada de los otros dos.

- ¡Carajo! Eso dolió – Osomatsu se quejó colocando sus manos en la frente y girando levemente sobre el suelo – mala idea, mala idea, mala idea – repetía una y otra vez.

- Maldito cabrón, ¿Cómo te atreviste a hacer eso? – el líder se levantó lentamente, tenía una gran marca roja en la frente

- Lo hizo porque es un gran idiota – se escuchó a unos pasos de ellos.

Los cuatro presentes miraron en dirección a la persona que había llegado. Osomatsu no tardo en distinguir el color verde.

- Oh, sólo se trata de uno de sus estúpidos hermanos – se burló uno de los compinches caminado hacia Choromatsu – bien, nos ahorró ir a buscarlo –

Choromatsu mantuvo una expresión seria, dejándole acercarse lo suficiente para poder propinarle una patada en el estómago que lo mando al suelo - ¿A quién llamas estúpido? No te conviene fastidiarme en estos momentos – avanzo hasta Osomatsu, ignorando a los otros dos – Y tú, gran imbécil, ¿Qué se supone que haces? – se mantuvo de pie, con los brazos cruzados.

- Chororin~ ¿Estabas preocupado por tu oniichan? – canturreo mientras se sentaba con cierta dificultad.

- Idiota – murmuro molesto.

- No sé qué mierda tienen en la cabeza – el líder llamo la atención de los Matsuno mientras su compañero ayudaba a levantarse al otro – pero deben tener muchas ganas de morir al meterse con nosotros, por si no lo han visto, somos tres – al finalizar de hablar, los otros dos sacaron cada un pequeño cuchillo.

- Bueno, si quieren que esto se trate de números, actualmente ganamos – Choromatsu sonrió levemente, Osomatsu miro en dirección al lado por el que su hermano había llegado, logro distinguir unas siluetas de colores – si vinieron hasta aquí, tendrán que ayudar – se giró un poco.

- Que fastidio – rechisto Ichimatsu al avanzar lentamente seguido de los dos menores.

- Choromatsu niisan, ¿Sabías que estábamos aquí? – pregunto Totty con un puchero y con celular en mano.

- Son los peores para andar sigilosamente, en especial con Jyushimatsu – respondió el mayor con cansancio – Así que ahora será mejor que ayuden –

- ¡Qué bien, que bien! – celebro el de amarillo - ¡Yo traje mi bate! – anuncio feliz balanceando dicho objeto.

- ¿Qué demonios…? – El líder parecía sorprendido – tienen la misma maldita cara – pronuncio ahora confundido.

- Por desgracias así es – murmuro el de verde – pero lo importante aquí es que no podemos dejarlos ir sin darles una lección – los tres menores se colocaron a un costado de Choromatsu – sería una pena que vuelvan a confundirnos a futuro con el idiota de nuestro hermano mayor –

- ¿Ellos son los que te molestaron Choromatsu niisan? – pregunto el más joven guardando su teléfono celular y una mirada fría.

- Sí, y también son los responsables del incidente de hoy con Karamatsu niisan –

- ¿También? – Jyushimatsu borro su sonrisa, dando un par de pasos mientras arrastraba el bate.

- Estos bastardos han causado muchos problemas, hay que devolverles el favor – Ichimatsu sonrió ampliamente, mostrando sus afilados dientes.

Los tres pandilleros no estaban seguros de cómo reaccionar, acostumbrados a atacar personas cuando estaban solas no sabían lidiar con una pelea en desventaja.

Jyushimatsu no tardo en correr hacia ellos con su bate en alto. Los gritos y suplicas iniciaron de inmediato.

Choromatsu tomo lugar junto al mayor, observando el espectáculo frente a ellos – Vaya, han mejorado bastante – menciono orgulloso.

- Nuestros hermanitos aprenden rápido – respondió el mayor con una sonrisa – supongo que ya no necesitan que los proteja – comento en voz baja, siendo escuchado solo por quien tenía a un lado.

- Bueno, no podrías cuidarnos por siempre, debes dejar que cada uno siga su vida o sería un acto muy egoísta retenernos a tu lado –

Osomatsu no respondió, comprendió bien el significado de aquellas palabras; no estaba seguro que le dolía más en ese momento, si la paliza que había recibido, la frente por su "gran" idea o el pecho por lo que su hermano le dijo – Choromatsu, tú también has madurado, eso me hace feliz –

- ¿Que dices? Yo siempre he sido el más maduro de todos – giro el rostro avergonzado por escuchar al mayor.

- Cierto, cierto, eres un gran chico… por cierto, ¿Puedes hacerme un favor? –

- ¿Qué quieres? – regreso la vista con cierta molestia reflejada en su rostro.

- Necesito un doctor – tras lo dicho cayo de golpe alarmando a su hermano.

- Osomatsu… ¡Osomatsu niisan! – le movió de forma insistente solamente para confirmar que el mayor se hallaba inconsciente.

La voz de Choromatsu llamo la atención de los menores, que dejando brevemente su tarea lo observaron llamar con cierta desesperación al mayor. Basto un rápido intercambio de miradas para finalizar con la lección a los pandilleros, que de hecho, llevaban un rato desmayados.

Los cuatro hermanos no tardaron en organizarse para colocar al mayor en la espalda de Jyushimatsu y emprende la carrera hacia el hospital.

Los maleantes fueron abandonados en un callejón.

XXXXXXXXXX

Creo que esta vez fue un cap corto, pero me emocione pensando que esto se encuentra por terminar y simplemente ya quería publicarlo XD

Gracias por leer n_n