Los 7 Asesinos, prologo: Una dulce adversaria.
Los límites humanos eran cosas fácilmente rompibles, no hacia falta decir que ella lo tenía en cuenta, había estado corriendo por varios días sin descanso tratando de soportar el agotamiento y la falta de alimento.
Aunque quedaba claro que no era una persona ordinaria incluso para sus aparentes límites aquello había sido demasiado.
Al llegar al pueblo que era su destino no pudo evitar un gemido de alegría. Ver aquel lugar la hizo estirar más su límite para comenzar a saltar entre los techos, sabía el lugar a donde iría de memoria. Lo buscaba con la vista pero entre tantas casas observarla tenía una dificultad tremenda.
Con ya sus últimas fuerzas dio un salto olímpico para observar mejor la ciudad y la diviso, una casa con un Dojo.
La mañana había amanecido nublada, y a esa hora en la casa no había mucho que hacer ya que los miembros jóvenes de su familia habían marchado ya a la escuela así que no hacia más que barrer aunque ya estuviera limpio, quizás aún había escondido algo de polvo o suciedad, de pronto su sombra de extendió más de de lo normal y alzó su mirada rápidamente al casi inexistente rayo de sol que se colgaba entre las nubes y vio una pequeña silueta que se hizo rápidamente más grande.
Ella alzó una ceja pensando en que podía ser, un ave o un avión seguro, auténticamente luego de la última aventura que tuvieron ya nada le sorprendía, entonces una chica cayó frente a ella, fue por un leve segundo. Un segundo, donde la chica en cuestión intento subir la mirada con un sobre esfuerzo y lo consiguió, la mirada de ambas se cruzó antes de que la pobre y desdichada cayera a los brazos de una persona que antes de su inconciencia solo pudo describir como angelical o maternal.
—¡Papá, Tío Gendo!—Aquel grito interrumpió la paz mañanera y nublada que había.
Un pequeño tarareo, se abría paso entre la calle mientras una curiosa chica caminaba con tranquilidad y sin prisas. Las personas se le quedaban mirando pensando en que era simplemente adorable, cabello curiosamente rosa, tez blanca y ojos azules, un cuerpo de una chica de secundaria pero vestida con un kimono mitad blanco mitad negro, cualquiera pensaría que aquella chica no sería capaz de matar ni a una pequeña mosca principalmente porque los conocedores reconocían aquella melodía como la Flauta dulce de Mozart.
El tintinar de una campana cuando estaba por cruzar la calle la detuvo, junto a ella se posicionó una chica que no pareció prestarle atención así que ella le correspondió igualmente, ambas esperaban que los autos terminarán de pasar, la chica de cabello púrpura decidió voltear y verla un breve momento principalmente por la curiosa melodía
... Tras verla tuvo conclusiones rápidas.
Ya con las rivales actuales que tenía eran suficientes y rogó que aquella chica no se uniera a la lucha por el joven Saotome ya que Shapoo ahora mismo estaba pensando en que hacer para llamar la atención de Ranma.
Y sinceramente si se unía a dicha lucha pensó que quizás enserio podría perder, pero ahora tenía que entregar pedidos y aquella chica no parecía tener intención alguna de ese estilo. Posiblemente nisiquiera conociera a Ranma.
La chica siguió recorriendo toda la ciudad de Nerima teniendo en cuenta cuál sería su destino sin desvíos.
Y allí estaba, tras una agradable caminata que le sirvió de calentamiento al fin había llegado a aquella secundaria llamada Furikan.
Nabiki que ahora mismo estaba camino a su clase después de una ida al tocador rápido, estaba pensando en las mejores formas de multiplicar su dinero de forma rápida. Aquello incluía sin duda alguna a su cuñado tanto varón como mujer, aunque algo detuvo su andar de pensamientos y volteo a ver a alguien saltando la entrada de la escuela…
Pensó en quizás avisar aunque aquello no le traía beneficios así que decidió solo ir a su clase aunque con su expectativa puesta en qué pasaría después.
No hacia falta mucho cerebro para saber qué algo le pasaría a su cuñado y comenzó a imaginar que clase de aventura tendrían que desde la boda fallida todo se había calmado un poco y habían vuelto a la rutina de siempre, aquella que su cuñado las había acostumbrado.
Mientras la chica iba tarareando exactamente Ranma fingía poner atención en clase aburrido, ya faltaba poco para que acabara el año estudiantil y eso le alegraba en gran manera. Aunque en realidad estaba algo deprimido por el poco avance que había tenido con su prometida que contrario a él estaba copiando sin falta todo, nisiquiera se había molestado en quedarsele viendo y observo la ventana.
Con las nubes negras esperaba no tener que volver en su forma chica a su hogar.
Entonces a sus oídos llegó una melodia muy leve de una voz dulce, entre las palabras de la maestra y el sonido de los lapiceros y lápices escribiendo. Alzo la vista y dirigió su mirada lentamente hacia la puerta cuando el sonido que a sus oídos comenzó a ser preocupante se intensificó.
Entonces paró.
Nadie más pareció notarlo más que el, la maestra seguía dictando y sus compañeros anotando.
Se puso de pie, su instinto le gritaba que había alguien muy fuerte cerca, todos lo voltearon a ver por su acción, pero a sus ojos todo iba en cámara lenta. La maestra movió sus labios para reprenderlo cuando paso.
La puerta salió volando golpeando a la maestra contra la pared mandándola a la inconsciencia a la par que una chica entro con tranquilidad volteando a ver la clase.
—¡Konochiwa o como se diga buenos días jajaja!—Saludo con aparente alegría mientras llevaba sus manos a su espalda con una sonrisa muy dulce, a los ojos de Ranma incluso también amenazante—Vine a este lugar porque me encargaron algo, algo pequeño pequeño que no me llevará mucho tiempo si todos se portan bien—Los alumnos estaban algo atónitos sin saber que hacer mientras Akane se levantó de golpe molesta y preocupada por la maestra—¡Que diablos es lo que buscas!—Pregunto sintiendo náuseas por la sonrisa tan empalagosa de la chica.
—¡Arigato por preguntar!—La chica de cabellera rosa dejo de sonreír mirando fijamente a alguien que a sinceridad todo mundo sabía que el asunto iba con el—Solo tengo que Matar a Saotome Ranna-Kun—
Ranma también se puso serio, aquella chica tenía algo que le hacía estar en guardia total, su instinto nunca le mentía, era mejor no subestimarla—¿Porque?—Pregunto sin rodeos mientras la chica volvía a sonreír, metiendo sus manos a los costados de su Yukata—Porque si no lo hago yo no tendrás una muerte tan piadosa.
—¡Ya basta de tonterías!—Akane se interpuso entre ambos molesta porque parecía que ambos la ignoraban y por el estado de su maestra Hinako, sin contar la interrupción—¡Si van a resolver algo…—Sintio como una mano se posó en su hombro para ser empujada al suelo, luego escucho un sonido seco y observo que pasaba.
Ranma sostenía con su mano la funda de un arma mientras la chica de pelo rosa lo miraba con ternura ¿Cuando diablos ella se había movido? Los alumnos también salieron de su Shock por el asunto y las amigas de Akane corrieron rápidamente a auxiliar a la maestra y los alumnos se pusieron a la defensiva mientras algunos corrieron para avisar al director o a Kuno, quien apareciera primero—Yo no golpeó chicas—Dijo Ranma con solemnidad mientras La chica alzaba una ceja—Gracias—A los ojos de Akane nisiquiera pudo dislumbrar en qué momento la chica saco otra arma aún en su mango para intentar golpear a Ranma en el cuello. Este alzó su otra mano y lo detuvo pero esta vez lo movió un poco de su centro.
—Por hacer esto más fácil—Ranma sintió un frío en forma de X en su pecho y entonces salto hacia atrás sosteniendo los mangos de los Machetes que sacó la chica, maldita sea aquella chica dulce era sumamente veloz, tanto que igualaba a su lado femenino sin problemas. Y parecía mover aquellos Machetes con un pulso Quirúrgico que corto su ropa y abrió una herida pequeña en sus músculos.
Los demás nisiquiera notaron cuando los saco ni atacó, con otro salto la chica se acercó a Ranma con facilidad intentando dar una estocada con su machete derecho que Ranma apenas esquivo, luego sin dar tregua con el izquierdo lanzó un corte horizontal que de nuevo consiguio esquivar saltando hacia atrás pero lastimosamente choco su espalda contra el muro, la chica sonrió y lanzó un corte en forma de X segura que no podría esquivarlo pero salto Enmedio de ambos machetes hacia arriba, lo malo sus brazos sufrieron cortes.
Aquella danza, había durado solo 4 segundos a los ojos del resto.
Ranma cayó cubriendo a toda la clase—¡FUERA!—Les ordenó a todos sus compañeros que al ver la situacion no tardaron un segundo en salir dejando solo a Akane que se había empezado a recomponer de la sorpresa inicial, la chica que seguía se espaldas suspiro y lo volteo a ver, al parecer tenía pequeñas lágrimas que la hacían lucir tierna—Es una lástima, tu eres tan guapo que será un desperdicio matarte—Akane solo apretó los dientes sintiendo su furia crecer, aquélla chica no sería una oponente fácil al parecer así que tomo su siempre confiable mazo listo para mandarla a Estados Unidos al primer descuido.
—Lo repito no golpeó mujeres, primero dime porque diablos quieres matarme—Exigio saber Ranma haciendo tiempo para que alguna otra de sus prometidas arribará. Entre dos junto a Akane podrían someter a esa loca.
—Ese es un s-e-c-r-e-t-i-t-o—Nisiquiera termino de hablar cuando de nuevo había atacado, las estocadas volaron en contra de Ranma que intentó escapar de nuevo saltando pero esta vez la chica lanzó uno de sus machetes directo al cuello de Ranma, que por los pelos logro rebasar girando sobre sí mismo pero le dejó un corte a la izquierda de su garganta.
Un sonido metálico resonó en todo el sitio haciendo vibrar todo, Akane atacó con toda la fuerza de su mazo pero la chica con una agilidad Gatuna alzó su pierna hacia atrás para encontrar el ataque cosa que parecía suicida pero no logro moverla más de un centímetro. Sujeto a su pierna había un escudo que logró soportar la fuerza de Akane, Ranma sintió como comenzó a sudar frío por eso.
La chica quedó con una mano en el pupitre y su cuerpo alzado hacia arriba dejando a la vista sus piernas debido a la gravedad, Akane noto la cantidad increíble de armas corto pulsantes que tenía a sujetas a sus muslos por bolsas y estuches pequeños todos pegados a la licra negra que usaba la chica.
La Tendo se quedó medio muda al ver su ataque parado, con Ranma aún en el aire escucho un grito de advertencia. Y entonces noto la cuerda en la mano libre de la chica, cuerda atada a su machete que cayó con fuerza sobre ella a una velocidad y ángulo que resultarían mortales. Sin posibilidad de que Ranma la ayudará sintió el frío de la muerte en su espalda pero una espada de Madera se interpuso en el camino del arma golpeándola con violencia en la hoja, la arma se desvió al muro y la chica lo siguió dándole tiempo a Ranma de caer junto a ellos, el odioso de Kuno había llegado a tiempo y por primera vez agradecería su presencia en el sitio enormemente.
—¿Pero quien es esta diosa que atenta contra la paz en Furikan y mi reina Akane?—Pregunto Kuno con soberbia y tranquilidad—Eso hemos intentado averiguar desde hace ratos Kuno—Ranma sintió una gota de sangre caer por su hombro, aquella situación era tensa y el tenía en mente que esa chica era un peligro latente atacando siempre a todos los puntos vitales, si no fuera porque giró un poco ahora no tendrías Cabeza.
—Lo repito niños, es un secreto—La chica sacudió su ropa mientras tomaba los mangos de sus armas abriendo su Kimono para acomodarlas a los lados de su cintura, Kuno y Ranma se sonrojaron un poco al ver el sujetador de la chica pero eso a ella le valió un comino y guardo uno de sus machetes para tomar el escudo en su pierna, que se soltó y al ponerlo en su brazo derecho no tardó un segundo en sujetarse a el.
—¿Lo que importa ahora no sería curar a La Tendo? Digo, ese veneno es potente—Ranma reaccionó a lo que dijo y Miro a Akane que estaba paralizada. Observo que en su abdomen había una pequeña daga clavada. Sus ojos se abrieron comenzando a pensar en qué momento había lanzado aquella daga,el único momento podía ser cuando bloqueó el escudo, se apresuró a acercarse a Akane mientras Kuno se interpuso entre ambos, un sonido seco sonó de nuevo. La chica lo había atacado por la espalda mientras el tomaba a su prometida preocupado, escucho un golpe potente y solo alcanzo a ver a Kuno volar por un costado del salón, consciente del peligro movió su pierna con rapidez tomando un pupitre que uso como escudo logrando frenar el corte de la chica.
Tomo a Akane que seguía estática y salto buscando la salida pero entonces lo noto, una de sus piernas estaba atada por una especie de cuerda metálica que salía del escudo de la chica.
—Ven quiero jugar contigo—Declaro la chica jalando a Ranma por medio de la cuerda que entró al escudo de nuevo, Ranma soltó a Akane acercándose a la chica que utilizo el pupitre aún clavado en su arma golpeando con fuerza a Ranma en la cabeza, Ranma choco contra el muro agrietandolo, luego lo jalo de nuevo subiendo su arma a la altura de su cabeza, Ranma sabía que si no contra atacaba ahora terminaría comprobando lo de los 7 segundos después de la decapitación así que lanzó una una oleada de Ki que desvió la espada de la chica, luego logro sostenerse en el suelo dando media vuelta sobre su pierna, soltando una potente patada a la chica que no alcanzo a cubrirse con su escudo saliendo disparada por la ventana.
Aunque logro tener un momento de tranquilidad rápidamente se dio cuenta que la cuerda aún lo ataba, volteo a ver a Kuno rápidamente que se estaba recomponiendo—¡Lleva a Akane al hospit…!—Antes de poder completar su frase sintió el tirón con toda la fuerza que lo saco por la ventana. Los alumnos entonces se asomaron detrás de las puertas mientras Kuno tomaba a Akane y salía a toda prisa abriéndose paso entre el gentío con una expresión furiosa.
Ranma salió por la ventana llevándose feos cortes por los vidrios rotos, entonces noto que la chica ya estaba en el suelo y sacudió con fuerza la cuerda metálica para azotarlo contra el suelo, Ranma logro estabilizarse y callo lo mejor que pudo para reducir el daño—De verdad eres fuerte, ya deberías estar muerto—
—¡Porque diablos quieres verme morir!—insistio con enojo pensando en Akane, apretaba sus puños con enojo lanzando un potente puñetazo contra la cuerda, no la alcanzo a golpear pues la cuerda volvió al escudo—Porque luego me puedes estorbar en mi misión—Contesto poniéndose en posición de ataque pero sin dejar de tener esa expresión tan dulce en su rostro.
Ranma estaba furioso y pensaba seriamente en dejar su regla de lado—Cual es tu misión…
—Calla y muere—De nuevo la chica haciendo gala de su velocidad había aparecido frente a Ranma Lanzando un corte vertical, Ranma se hizo para atrás decidido a contra atacar lanzando una patada que fue bloqueada por el escudo de la chica, este escudo era cuadrado y cubría desde su mano hasta su codo, la chica siguió atacando y presionando mientras los estudiantes miraban el duelo desde las ventanas. No era difícil notar que la chica buscaba los órganos vitales con su arma y que Ranma parecía tener dificultad para igualar la velocidad de la chica, los movimientos en algunas ocasiones solo parecían borrones.
—¿Porque no solo mueres?—Pregunto la chica siguiendo con la lucha, lanzando un corte lateral, una estocada hacia el cuello, un corte horizontal derecho y uno izquierdo antes de que se cubriera con su escudo debido a la patada de Ranma que estaba frustrado, habían pequeños cortes en todo su pecho de las veces donde casi era alcanzado. Contrario a la chica que no tenía daño además de su respiración agitada.
—¡Porque quiero seguir viviendo seguro!—La chica sonrió y tomo distancia, guardo su arma en su cintura y tomo algo tras su espalda que mostró, un pequeño bastón que tras apretar un botón se extendió tomando el tamaño normal de un bastón, tomo de nuevo una posición de combate.
Ranma se estaba cansando de la situación, si no hacia algo de verdad lo pondrían en un aprieto importante.
—Eres guapo, me preguntó que tanto lo serás después de que acabe contigo—Un parpadeo, nisiquiera sintió cuando el bastón lo golpeó en su estómago haciendo que se doblara, intento estirar su mano para tomarla pero la chica aumento la fuerza lanzándolo hacia arriba, luego ella salto para seguir con un combo de golpes que lo elevo mientras él apenas se podía defender, la velocidad de esa chica era la de un demonio.
En un punto logro tomar el bastón para equilibrarse y subir su pierna para atacar con fuerza hacia abajo, pero la chica logro cubrirse con ese escudo que parecía hecho de algún material infernal y de nuevo no consiguió moverla pese a que la patada logro extender una pequeña onda expansiva alrededor de ambos, Ranma supo que debía quitarle ese escudo para ganar.
Así que en el aire comenzó a lanzar veloces golpes que lograron cambiar la situación, la chica ahora debía cubrirse ya que no lograba volver a tomar el control de su bastón.
Pero cuando lo logro sonrió y lanzó un poderoso y certero golpe hacia la izquierda de Ranma que se cubrió con ambos brazos… aún así salió disparado hacia las casas aledañas a la preparatoria pero la chica para su desconcierto miro una sonrisa en su rostro, entonces noto que llevaba su escudo apretado en su mano. Su sonrisa de borró mientras veía a Ranma ir a toda velocidad rebotando en un techo para acabar en el pavimento.
Cayó sobre el muro de la escuela para saltar buscando de nuevo a su objetivo. Ranma logro sentarse sintiendo el dolor en su espalda.
—Maldita loca—Logro ponerse de pie—Tengo que buscar la forma de igualar esa velocidad además ¿De que carajos está hecha está cosa?—Aquel escudo estaba tirado junto a él, había soportado una patada suya a toda potencia además de un golpe también de Akane...—La chica cayó a una cuadra de distancia suya, la calle estaba vacía pero las personas en el resto del vecindario se hacían asomado a ver qué diablos era el escándalo—
De nuevo Ranma
—De verdad yo no te quiero lastimar—
—¿No me lastimas porqué no quieres o porqué no puedes?—La chica guardo su bastón de nuevo tras su espalda y saco los machetes de su Kimono—No solo por Honor, cosa que creo no tienes al ver que pelas solo con armas en ves de puños—Ella alzó los hombros restándole importancia, colocándose en posición de combate—Al igual que tú soy artista marcial pero yo no uso ese estilo libre tuyo o el estilo de la escuela Tendo ni ningún otro, yo uso el Eskrima—Ranma alzó una ceja, el había oído hablar del Esgrima pero no de eso.
—Mi arte marcial se basa en el uso de armas y objetos, puedo hacer de un tenedor un arma letal—Ranma comenzó a idear un plan pero sus pensamientos no fueron lo suficientemente rápidos ya que sin darse cuenta ya tenía a la chica frente a él, lanzando estocadas y cortes pero ahora tenía más control debido al escudo. Al menos por un instante ya que la chica logro hacer algo que lo dejo desconcertado, violó su defensa personal y logro colar una de sus armas mientras el bloqueaba la otra, un par de giros de muñeca bastaron para que Ranma soltara el escudo y este se deslizara por el machete.
—Te tengo—la Chica se deslizó para darle una fuerte patada a Ranma que lo mando a volar unos metros, pero el ataque se culminó cuando Ranma vio los cuchillos acercarse hacia el, la maldita los había lanzado como con Akane a una velocidad que no podía detectar. Sin más opciones clavo sus pies en el suelo y llevo sus manos al frente—¡Huracán del tigre!—Una explosión de Ki alertó a todos los maestros de la zona, incluyendo a las prometidas de Ranma.
Una sombra tapo la visión de Ranma, la peli rosa estaba en el aire sin quitar esa sonrisa tan molesta.
Una gota de lluvia callo sobre la nariz de Ranma haciendo que abriera los ojos con pánico, de pronto la lluvia cubrió la zona haciendo que Ranma se transformará En chica, la chica cayó frente a la pelirroja que retrocedió instintivamente—¡Wow! Que increíble tienes pechos enormes—Ranma se cubrió de inmediato sintiéndose avergonzado y molestó, la camiseta rasgada hacia que sus pechos se notarán con facilidad—Sin duda eres incluso más atractiva como chica—
Ranko tuvo que agacharse para sentir como uno de los Machetes pasaba sobre ella, ahora con su cuerpo femenino tenía una oportunidad en velocidad pero ¿En fuerza? Su respuesta llego con negación cuando de una patada fue mandada a volar contra un muro de una casa, en el aire dio media vuelta para caer de pie contra el muro y luego se impulsó con fuerza cosa de la que se arrepintió porque uno de los Machetes venía hacia ella, para evitar morir giro rápidamente atrapandolo y se cubrió de la estocada que su oponente lanzó, luego comenzaron una pelea con las armas aunque Ranma rápidamente la descartó tirándola hacia el cielo muy lejos de la chica.
Ahora que era chica podía pelear con libertad, lanzó puñetazos y patadas para bloquear y herir a la chica que comenzó a esforzarse más para llevar el ritmo. Las patadas de Ranko desviaban las estocadas y a la vez lanzaba precisos golpes que la peli rosa bloqueaba con habilidad, aquella batalla no llevaría a ningún lado—(Mi única opción será usar el Hiryū Shōten Ha)—Trato de tomar distancia para realizar su técnica más poderosa pero de pronto una espátula gigante fue lanzada contra la chica que solo subió su machete para bloquearlo—¡Ranma!—Ukyo se puso rápidamente junto a su prometido poniéndose en posición de ataque—¡Sentí una explosión y vine a ver qué pasaba! ¿Quien diablos es ella?—Pregunto la mejor amiga de Ranma mientras ella respiraba agitada mente—No lo sé pero es una opotente odiosa, no deja esos estúpidos machetes.
Ukyo al verla le pareció casi imposible que ella fuera alguien de cuidado. No con esa piel delicada y esa sonrisa tan dulce—Esto no me parece justo—Hablo la chica parándose con normalidad—Solo tengo un arma ahora mismo y ustedes son 2—Los contó con los dedos, Ukyo de verdad pensó que ella no podía ser peligrosa, parecía una niña inocente, una que cubrió su boca con su machete mientras parecía meditar… al abrir los ojos estos habían cambiado a unos Amatistas—No me dejan opción—
La chica hablo, esta vez estaba parada justamente átras de Ranma y Ukyo, los cuales la voltearon a ver lentamente—Golpe de Vacío—
Una explosión se vio en el sitio mientras las dos chicas salían volando en diferentes direcciones, Ukyo termino atravesando el muro de una casa y Ranma volando un par de docenas de metros termino en un lote baldío, con su Camisa… o Blusa hecha jirones además de que en su estómago había un área negra, como si hubiera sido quemada.
Cuando la chica se aseguró que las dos habían volado lo suficientemente lejos cayó de rodillas, sosteniendo su brazo mientras respiraba agitadamente—(Me he esforzado más de lo que debería, Saotome Ranma me obligó a utilizar uno de los mejores ataques pero también es uno de los que más Ki Usa)—Logro incorporarse tomando su machete y saltando al otro, cuando tuvo ambos calmo su respiración y comenzó a saltar para buscar al Joven Saotome. Dejando atrás a Ukyo y una cantidad grande de patrullas y ambulancias, Ukyo salió del agujero sosteniendo su estómago, sentía como si Ranma la hubiera golpeado con toda su fuerza en ese sitio con sus manos cubiertas de fuego, rápidamente se acercó a una de las cuerdas con ropa afuera del hogar y tomo una blusa para ponérsela, la anterior casi había sido reducida a nada.
—Maldita sea Akane ¿Donde estas?—No tenía tiempo para averiguarlo, su Ranma estaba en peligro.
Y justamente el había comenzado a recobrar la conciencia, cuando intento incorporarse sintió como una mano masajeaba su busto, entrecerró los ojos y subió la mirada viendo a la chica peli rosa con una sonrisa. Rápidamente intento darle una patada que ella rebasó saltando hacia atrás, Ranma aprovechó para incorporarse pero...
—¡Ughh!—Llevo su mano a su estómago, sentía como si le quemará al fuego vivo—De verdad eres curioso, Todos los que habían recibido mi golpe de vacío caían cortados a la mitad—Ranma abrió los ojos pensando en Ukyo, pero con la chica enfrente suyo no podía permitirse ir a verla a ella o Akane…—Malnacida—Su mirada se oscureció al pensar en todos los hechos, Akane envenenada y Ukyo malherida—¿Ara? Si tanto te molesta solo tienes que venir—Saco sus dos machetes de sus fundas y se posicionó para la lucha—Y matarme—
Observaba como la chica apretaba los puños.
—Cuando todo se había vuelto tan normal—Antes de darse cuenta tuvo que bloquear uno de los puñetazos de Ranma, la cual también desapareció de su vista apareciendo a su costado dándole una patada que no pudo bloquear así que salió volando—¡Cuando al fin podía tener paz apareciste tu!—La chica peli rosa se rió levemente y comenzó a bloquear los golpes de Ranma, tratando de cortarlo si podía—¡Que diablos es lo que buscas!—Exigio saber Ranma sintiendo un corte en su pecho derecho, pero lo ignoro buscando abrir la defensa de su oponente—¡Quien te mando a matarme!—
—Esa fue decisión propia—La chica Ante los inminentes Ataques usaba sus machetes como un escudo eficaz—Cuando vayamos a Asesinar a la familia Tendo no queremos contra tiempos—Ranma se sintió sorprendido, por un segundo se quedó estático pero le costó caro ya que sintió un corte desde su pecho hasta su estómago, al menos no fue lo suficientemente profundo para ser mortal gracias a sus reflejos pero la sangre brotó de la herida. Apretó los dientes molesto por tanto misterio, por sus prometidas y por qué si no atacaba enserio acabaría derrotado—¡Ya fue suficiente!—Sin tomar distancia junto toda la fuerza que pudo—¡Truco de las castañas calientes!—La peli rosa supo que estaba en auténtico peligro y alcanzo a cubrirse con sus espadas poniéndolas en X, cuando sintió la presión sobre ella supo que estaba en lo correcto porque sintió mil golpes en menos de un segundo, incluso sus machetes se agrietaron levemente—¡De nuevo!—La segunda oleada de golpes la desarmo, además de la alzó en el aire.
Su machetes volaron a los costados mientras de sus pequeñas y delicadas manos salía sangre, ella no pudo evitar ponerse Sería y preocupada, no podría usar su escudo a tiempo así que vio en cámara lenta como un remolino parecía juntarse al rededor de la pelirroja, supo que la batalla había acabado—¡Hiryū Shōte…!—Un manchón blanco apareció entre ambos, de pronto Ranma sintió un cosquilleo en el estómago, la persona que había aparecido estaba tocando su estómago con rapidez, cualquiera juraría que había aparecido un círculo dorado frente al estómago de la pelirroja, por último el nuevo opotente golpeó con la palma abierta el estómago de Ranma que no pudo hacer nada cuando sintió que todo su cuerpo perdía la sensibilidad y fuerza cayó al mismo tiempo que la peli rosa había caído al suelo de rodillas.
—(Q-Que mierda me hizo)—Alcanzo a pensar tratando de moverse pero simplemente era como si todo su cuerpo estuviera dormido—Ya fue suficiente por hoy Hinata—No podía alcanzar a ver al tipo, solo sus botas blancas caminando a la ahora conocida como Hinata que se incorporaba volviendo a poner esa sonrisa tan dulce—Esta bien, solo dame un momento y acabaré con el—Hinata camino en su dirección pero el tipo la detuvo—Ya fue suficiente dije. Además deja de aparentar fortaleza porque también estás a punto de desmayarte—Ranma observó cómo ella apretó los puños, con toda su fuerza de voluntad intentaba levantar la vista.
—Pero el rompió los mangos de mis machetes—Hinata se dio la vuelta para ir por ellos, como si buscará presentar una prueba de lo que decía—Incluso si fue así, fue tu culpa por adelantarte al resto. Al menos dime qué conseguiste acabar con algun Tendo—Ranma prestó especial atención a eso, aunque también intentará no ahogarse por el charco de agua donde había caído—Conseguí envenenar a la menor de ellas, no creo que tenga suerte para conseguir el antídoto antes de que muera.
Hinata guardo lo que quedaba de sus armas y las guardó, luego el tipo la cargó—Entiendo, toda tu pelea alertó a los artistas marciales de la zona y todos vienen camino aquí, hay un Ki en especial que es muy fuerte—Ranma pensó que se referían al del Maestro Haposai, era lo más probable—Escucha chico—El tipo se acercó a él, ahora podía ver las suelas de sus botas frente a sus ojos—Deberias irte de este país mientras puedas, nuestros asuntos no son contigo o tu padre son con los Tendo, si intentas quedarte o intentas protegerlos entonces también acabaremos contigo—El tipo comenzó a caminar mientras la chica aparentemente se despedía—Si no somos enemigos entonces iré a violarte después Ranma-Kun. Cuidate.
La presencia de los dos desapareció.
Ranma se quedó tirado intentando no ahogarse con el agua, pasaron al menos 6 minutos más hasta que sintió que lo levantaban, o la levantaban en todo caso—Dios Mío Ranma—El maestro la había encontrado cosa que lo preocupo ya que en su estado no podía defenderse, además de que estaba casi desnuda de su parte superior. Pero para su sorpresa el maestro la volteo teniendo el que cerrar los ojos por la lluvia, luego sintió como tocaba su estómago al mismo ritmo que el tipo y al ser golpeada en el centro recuperó su movilidad—Bloquaron todos tus puntos de Ki ¿Quien te hizo esto?— Preguntó el maestro con seriedad, Ranma tosió intentando recuperar todo el aliento.
Por la esquina del lote baldío donde se comenzaron a juntar personas apareció Ukyo que corrió hacia el con una blusa negra—¡Ranma! Que pasó con esa tipa—Rapidamente se arrodilló junto a la agitada chica—Supuse que ese ataque te hizo lo mismo que a mí así que te traje esto Ranma—Ranma la acepto gustoso, no le gustaba tener sus pechos al aire. El maestro y Ukyo esperaban pacientemente que se recuperara por completo mientras una ambulancia aparecía también—Akane… ¿Como está ella?—Fue lo primero que preguntó, pero al ver la confusión en su rostro supo que no sabían nada de su prometida—Ranma antes que todo dime ¿Quien cerró tus puntos de Ki?
—No lo…—Sin previo aviso su vista se puso negro y cayó hacia un lado, Ukyo rápidamente la atrapó.
Al parecer, una nueva aventura empezaba. Desde la distancia el tipo con las botas blancas, de hecho, con toda su ropa blanca desaparecía cargando a Hinata.
