II.No hay tiempos de lamentos.

Abrió sus ojos de golpe, sus azules ojos observaron el techo blanco del lugar, estaba en un hospital.

Intento incorporarse solo para sentir un ardor profundo en su estómago, de inmediato llevó su mano al área para intentar apaciguar el dolor, se dio cuenta entonces de sus montañas delanteras. Estaba en su forma mujer.

—No deberías moverte—Le aconsejo la voz de Kasumi, ella estaba sentada en una banca al frente de la habitación—¿Porque sigo siendo Ranko?—No se le ocurrió nada más que preguntar por el momento, Kasumi con una sonrisa se puso de pie y camino hacia la cama de el, justo a su izquierda donde había una cortina la cual llevo a un lado, en esa cama estaba Ukyo inconciente—Ukyo…—Sus ojos se abrieron, ignorando el dolor dio un salto de la cama, tenía puesto la ropa de hospital y Ukyo lo imitaba—¡Que le pasó a Ukyo, y Akane…—Entonces los recuerdos vinieron a el, la chica, el tipo de blanco la pelea y la cuchilla en el abdomen de su prometida, sintió un mareo repentino y llevó su mano a su frente, había otra cortina más, se dio cuenta cuando Kasumi llegó hasta el y lo tomo de un brazo pidiendo que volviera a su reposo, pero el la ignoro y fue a la cortina para quitarla.

En la última cama estaba una chica de cabello castaño en un notorio mal estado por las vendas en sus brazos. Y varias curitas en el rostro—Decidimos dejarte en tu forma de mujer para que estuvieras en la misma habitación que ellas dos—Explico Kasumi, tomando del hombro a su cuñado y guiando sus pasos a la cama—Eso y no nos alcanzaba para otra.

—¡En donde está Akane!—Pregunto visiblemente alterado, Kasumi suspiro y lo hizo sentarse aún contra su voluntad, frente a Nodaka y Ella sabía que todos perdían su fuerza así que no se preocupó en nada.

—Esta camino a Tokio junto con Papá—Ranma alzó una ceja, había pensado que estaría en ese mismo hospital pero en otra habitación—El veneno con el que atacaron a Akane era muy fuerte, justamente estábamos en la Clínica cuando Kuno llegó con ella y el Doctor Tofú la atendió—Ranma asintió sin evitar culparse por no haber actuado rápido y haber protegido a Akane.

—Pero el veneno era muy potente, así que papá la trajo aquí, y de aquí decidieron Llevarla al hospital de Tokio porque el hospital no contaba con la cura. Simplemente ahora están evitando que ella…—Kasumi termino mirando hacia el suelo, Ranma la imitó sin poder dejar de pensar en la sonrisa de esa chica de pelo rosa.

Y luego en sus últimos momentos de Conciencia—¿Que le pasó a Ukyo?—Preguntó ahora preocupado por su amiga, Kasumi suspiro y se sentó en la orilla de la cama donde estaba ella, pero la puerta se abrió y la contestación vino de Nabiki la cual paso adelante— Después que el maestro las trajo nos explicó que algún ataque había hecho estragos en su cuerpo, tu lo soportó mejor pero Ukyo no tiene tu resistencia, según las palabras del maestro Tuvieron suerte de estar entrenados porque si no ambos estarían partidos en dos.

Sintió que sudo frío ante eso, Aquella chica de nombre Hinata era realmente un oponente terrible, y entonces llegó a su mente el resto de lo que había pasado, se puso de pie asustado, Akane estaba en peligro. Tenía que ir a Tokio lo más pronto posible.

—Ranma, debes descansar un poco más—La voz de Kasumi lo detuvo, ahora que pensaba mejor la misión aparente de esos Aaesinos era acabar con los Tendo, y eso incluía a Kasumi y Nabiki. Ahora estaba en un problema realmente preocupante, si iba a Tokio ellas dos se tendrían que quedar en Nerima solas y no sabía si alguno de sus amigos podrían protegerlas si Hinata volvía a atacar.

—¿Cuanto tiempo llevo inconciente?.

—Unas horas, a los doctores siempre les asustara tu capacidad de curación—Respondio Nabiki indiferente, Ranma pensó que ella seguro estaba molesta por qué no logro proteger a Akane a tiempo. Bajo su mirada molestó consigo mismo por ese hecho pero ahora tenía el dilema moral anterior.

La única solución que encontraba era llevarlas a ambas a Tokio

—Al fin despiertas Saotome—Los 3 voltearon hacia la cama aledaña a la de Ukyo, La chica se había enderezado viendo a los 3 hablar, Kasumi se puso de pie estando lista para reprenderla para su descanso.

Pero ella alzó la mano antes de que pudieran contestar—Me siento aliviada de que no hayan acabado con la familia Tendo aún, y en especial de que hayas sobrevivido—La chica mantenía una seriedad envidiable incluso para Nabiki, la cual la observaba también de forma analítica—Si, si se de qué se trata todo ésto—Respondio a una pregunta no formulada. Ella dio un suspiro grande y formó una sonrisa triste—No es la primera vez que ellos atacan a alguien, ¿Con cuantos mantuviste un enfrentamiento?—Pregunto la chica hablando exclusivamente con Ranma, Kasumi se apartó de su lado un momento para que pudieran hablar bien.

—Solamente a una chica.

—¿Una que usaba un traje de samurái o una chica de sonrisa empalagosa?—Pregunto sin despegar su seriedad, logrando sentarse en la cama.

Ranma no tuvo que pensar mucho para responder, la chica frunció el ceño tan solo al escuchar el nombre de Hinata—Ellos también atacaron a mi familia. De hecho…— La chica se quedó callada unos momentos, su mirada se opaco un poco, incluso sus ojos se pusieron vidriosos pero todo eso se apartó para mostrar una mirada fuerte, una mirada deseosa de venganza.

—Soy la única que queda de mi familia—Hablo finalmente, las Tendo se quedaron estáticas y hasta frías, Ranma sintió un sudor frío bajar por su espalda sin saber que decir en esta situación—Lo siento mucho—Acabo por decir, sin embargo aquella familia no era su familia, y ahora la familia Tendo estaba en peligro.

—Pero dime, ¿Quienes son y porque lo hacen?—La chica tuvo que pensar un poco antes de responder —El porque real no lo sé decir, solo lo puedo deducir, ya que ellos han estado acabando con cada escuela o familia que practique las artes marciales en todo Japón y el porque, no lo sé— Aunque la chica lo dijo de la forma más tranquila pudo notar la cara que puso Ranma cuando hablo, la misma que ella puso cuando se dio cuenta de todo.

—Despues de que ellos, bueno ya saben atacarán… —Nuevamente agachó la mirada, una mirada ensombrecida pero se tuvo que forzar a hablar de nueva cuenta—Despues de ello, intenté ir a una escuela marcial que quedaba cerca de la ciudad pero, ellos ya habían estado allí—Los 3 se compadecieron de su situación, Parecía estarse esforzando de más para no romperse, Nabiki tuvo que suspirar y tomar el brazo de su cuñado o cuñada—Vamos afuera—Ranma iba a protestar hasta que supo porque cuando Kasumi se paró y se acercó a la cama de la chica, Ranma asintió y decidió salir. Con esfuerzo lo logro con ayuda de Nabiki y una ves estando afuera procedieron a sentarse.

Ranma no podía estar más preocupada y Nabiki estaba igual, pero no sabía si por toda su familia en general o por su propia vida, con la Reina de Hielo se podía esperar cualquier cosa. Tuvo que suspirar sin saber bien que hacer ahora, tenía que ir con Akane, pero no podía dejarlas a ambas solas ni menos a su madre que estaba en la casa Tendo ahora, su padre era sumamente fuerte, Estaba el viejo, Shappu, Ryoga, Kuno la vieja también.

Iba a seguir convenciendose de no escuchar gritos en el pasillo, por los eventos recientes no dudó ni 1 segundo en ponerse frente a Nabiki en posición de ataque, pero al parecer por los gritos de "pervertido" que soltaban las chicas y enfermeras se relajo, el maestro parecía estar escapando de ellas. Cuando estaba en el pasillo cerca de ambas solamente tuvo que subir su brazo para que el pequeño bulto rebotara en su brazo cayendo sentado. —¡Oye! Pero si eres tú Ranma— El maestro contrario a las otras veces solo se paró y parecía listo para hablar cuando la turba de mujeres llegó ante ellas procediendo a Machacarlo sin piedad alguna. Nabiki y Ranma se miraron, alzando los hombros se sentaron esperando a que terminaran con el.

Soun Tendo era una persona que podía llegar a ser odiosa cuando de sus hijas se trataba, al menos eso pensaba el enfermero y el conductor del helicóptero que llevaban a Akane hacia la ciudad de Tokio. El hombre no había parado de llorar no solo desde qué la habían llevado al hospital, también durante todo el viaje e incluso ahora que sobrevolaban un enorme bosque donde apenas se divisaban las diferentes carreteras que iban a todo el país con una leve lluvía. La chica había estado inconciente todo el tiempo, conectada a diferentes aparatos. El hospital central de Tokio ya había sido notificado con anterioridad sobre el traslado de extrema emergencia por el estado de la chica que por suerte tenía la suficiente fuerza para soportar el veneno. Los artistas marciales eran gente de cuidado y de curioso estudio pero no eran todo poderosos, todos podían morir. Todos tenían cuerpos humanos.

Ahora mismo estaban serios tratando de ignorar el llanto del hombre mientras que intentaban apresurarse más, no solo por el hecho que una vida peligraba. ¡Ese hombre era insoportable!.

El conductor estaba con su rostro contra el volante, intentando mantener su mente fuera del señor Tendo, había atendido muchas emergencias pero nunca había visto tanto drama en alguien. Intento no culparlo posiblemente si el tuviera hijas quizás actuaría así.

Mantuvo su vista al frente, concentrado ante cualquier peculiaridad cuando noto un pequeño brillo venir de una montaña. Tardo unos momentos en notar que el brillo se acercaba a su trayectoria. Tardo unos segundos en darse cuenta al fin que pasaba. Apenas tuvo tiempo de presionar unos botones…

Cuando…

Se escuchó una poderosa explosión en el bosque.

—… Y eso fue todo—Termino de narrar Ranma sentado junto al maestro Haposai que tenía vendas y demás moretones en todo su cuerpo. Su rostro estaba muy hinchado. Pero pese a todo, tenía una mirada llena de seriedad.

—Esa técnica de Cerrar los puntos de Ki es muy mortal, agradece que no hayas acabado muerto Ranma, fácilmente por como te dejo ese tipo podía haberte detenido el corazón si hubiera querido—Ranma se quedó pensativo ante lo que había dicho, aquel sujeto lo había detenido a la mitad de hacer su Técnica, interrumpiendo a la chica también y todo fue extremadamente rápido... La velocidad de ese tipo era la de un demonio. A su cabeza vino una duda en particular.

—¿Usted cómo la conoce anciano?—Haposai se quedó algo estático y negó con su cabeza—Eso no tiene tanta importancia como el hecho que las escuelas marciales están siendo atacadas. Escucha Ranma, iré a advertirle a todas las escuelas marciales que conozco—Esperaba que sus conocidos estuvieran bien, Ranma iba a protestar pero antes de hacer nada El maestro ya había salido corriendo hacia la ventana más cercana—Y yo iré a advertirles a las autoridades sobre todo esto—Nabiki no era tonta, podría conseguir protección para Kasumi, su padre y Akane además asesinatos en masa era algo que la Policía debería estar enterada, se puso de pie y se encaminó a la salida del hospital cuando Ranma sujeto su brazo—No Nabiki, al menos espera a que Kasumi salga—Ranma no quería que nadie más saliera lastimado. Y aunque no estuviera en las mejores condiciones no iba a dejar que ni Kasumi ni Nabiki se separaran de el hasta poder discutir esto con sus amigos en Nerima.

—Ranma, con la situación actual es mejor ir con la policía de inmediato—Nabiki intento soltarse de su cuñado pero el agarre de la pelirroja se lo impedía sin problemas. Intento jalonear un poco más cuando alguien los interrumpió, justamente un oficial de policía se estaba acercando junto a otros más, el que estaba adelante vestía levemente diferente dando a entender que era el líder del escuadrón de 4 oficiales.

Nabiki se soltó finalmente un poco aliviada cuando los hombres subieron sus armas apuntandoles a ambos—¡Pero que!.

—¡Ranma Saotome, Nabiki Tendo, Kasumi Tendo y Akari Terumi quedan arrestados!—Ranko se puso de pie de un segundo a otro levantando sus manos pero Nabiki agudizó su mirada—Bajo que cargos.

—Eso lo dirán en la comisaría. Entren a esa habitación a esposar a las chicas de las fotos—Ranma estaba confundido y conmocionado por igual, no tenía idea que pasaba ¿Como sabían de la chica si apenas los habían internado tanto a el como a ella y Ukyo? ¿Porque no habían arrestado a Ukyo? ¿Porque habían arrestado a Nabiki y a Kasumi? ¿Sabían de la maldición y su forma de mujer.

Vio como ambos oficiales se acercaban a la puerta, esto le estaba oliendo mal, muy mal. Apretó sus puños sin saber que hacer, si intervenía entonces podían dispararle.

Su pulso estaba acelerado y estaba sudando nerviosa. Soltó sus manos sin saber que otra cosa hacer, aunque en un principio se escucharon un par de gritillos en la habitación y Nabiki intento oponerse las 4 chicas y media fueron esposadas. Cuando estuvieron afuera del cuarto cada uno tenía un oficial que las comenzó a hacer caminar. Maldita sea ni Nabiki se había quitado su uniforme aún.

Tuvo que suspirar para calmarse sin entender nada realmente. Hasta que el doctor Tofu apareció por el pasillo con una taza de cafe. El Galeno puso cara de sorpresa y luego de enojo—¡Oficial que es lo que está pasando aquí!—Exigio saber seguido de otro médico que también puso cara seria.

Los oficiales mostraron sus placas—Estas 4 jovencitas están bajo arresto, ahora son asunto nuestro.

—Bajo que cargos y además, nosotros los médicos decidimos si están o no capacitados para un trasladó—Recordo Tofu, los oficiales negaron—La orden vino de alguien de muy alto mando así que les suplicamos se aparten a menos que también quieran quedar bajo arrestó—Tofu negó está vez junto a su compañero, negándose a apartarse crearon una tensión entre los presentes que fue rota cuando una nueva enfermera llegó corriendo desde el final del pasillo con algo de suma urgencia—¡Con permiso debo llegar con la familia Tendo!—La enfermera pensó que quizás había aparecido en mal momento, todos estaban serios pero tenía algo urgente que decir. Eso hasta que noto a Kasumi y Nabiki entre las chicas que parecían ser arrestados pero ahora que lo pensaba… ¿Porque los estaban arrestando?.

—¿Que ocurre?—Kasumi dio un paso al frente pero el oficial no la dejo hacer más, la enferma se quedó muda unos segundos, pensando en que palabras usar—El helicóptero donde su hermana y su padre eran transportados, parece que sufrió algún accidente que lo hizo estrellarse y ahora mismo… no sabemos si hay sobrevivientes o… no— 4 de los presente no sabían que sintieron en ese momento, Ranma solo pensó en alguien en particular mientras sentía un nudo en su garganta. Todo se quedó en un silencio largo cuando recordó que no habían encontrado aún a nadie ¿No? Debía ir con Akane de la forma más urgente posible, los oficiales pese a la noticia parecía que no tenían intensiones de soltarlo, Tofu y el se quedaron viendo unos momentos. Parecía que ambos estaban pensando lo mismo.

Akane y el señor Tendo, tenían que encontrarlos lo más rápido posible—Lo sentimos pero aún así debemos ponerlos bajo custodia—El oficial en jefe que tenía esposado a Ranma había interrumpido a la enfermera que explicaba como armaban una búsqueda para encontrar el resto del helicóptero y a los supervivientes. Tofu estaba preparado, los oficiales iban a continuar su marcha cuando justamente el Galeno había tirado su taza de café hacia Ranma, el oficial en jefe había sido advertido sobre esto, pero por la distancia que había entre Ranma y el Galeno solo pudo llevar su mano hacia su pistolera. Pudo observar como el doctor comenzaba a volver por el pasillo junto al otro doctor que jalaba a la enfermera.

Justo cuando iba a apuntarle a la chica ya tenía la pierna de este apunto de su barbilla, la patada fue feros pero aún así logro dispararle en el hombro al recién vuelto chico, sus colegas soltaron a sus custodias para sacar sus armas, el que sostenía a la chica en peor estado se llevó una patada justo en su entrepierna por parte de la misma. Los otros dos abrieron fuego contra Ranma ya que su líder había volado por encima de ellos. Kasumi y Nabiki se tiraron al suelo sin saber que hacer, Ranma pese al sangrado en su brazo consiguió saltar a la pared para impulsarse y arremeter contra ambos, con sus manos atadas el duro dolor en el abdomen y una bala en el hombro. Y aún así sus piernas fueron suficiente para darle un rodillazo en el rostro al primero, su velocidad era sumamente grande aún, y la tenía que aprovechar.

Nabiki subió su mirada estando en el suelo, Ranma estaba haciendo todo en su poder para pelear con sus piernas intentando quitarle las dos armas a sus oponentes, dirigió su mirada exactamente a un estuche. En ese estuche debería estar su pistola eléctrica no? Espero a que Ranma lo acercará con sus movimientos entorpecidos para apurarse a tomar la pistola aturdidora.

Ranma estaba teniendo dificultades, sin brazos no podía realizar Katas y estaba herido, los policías habían dejado de disparar para intentar derribarlo y justo sintió un golpe con la pistola en su nuca quitándole el aliento, cayo arrodillado cuando noto que Nabiki disparo una pistola que tenía cables, se pegaron a la ropa del oficial a su izquierda que comenzó a temblar. Estaba siendo electrocutado, el oficial a su derecha subió su pistola para apuntarle a Nabiki. Pero recibió una patada muy fuerte de Ranma que lo mando a la inconciencia.

Los 3 parecieron respirar tranquilos, Kasumi llevaría su mano a su pecho de no estar esposada para respirar algo mejor cuando escucharon otro gatillo.

El líder les estaba apuntando específicamente a Ranma que se quedó estático, antes de que la pierna de la chica que recordaba bagamente como Akira lo dejara inconciente.

Los 4 se quedaron viendo unos segundos antes de que Ranma corriera a la habitación, con la bala en el hombro no podría romper las esposas sin contar el daño que tenía ya, pero al menos podría despertar a Ukyo, las cosas se habían tornado interesantes.

—Esos oficiales fueron un desperdicio de tiempo, con el nivel que tienen no debería sorprenderme—En una casa cercana, un tipo con unos binoculares observaba lo que ocurría en el hospital, más específicamente observaba el calor de los cuerpos.

Había mandado que intentarán a esas mujeres en esa ala para que pudiera observarlas sin problemas. Suspiro y bajo sus binoculares, el era asiático al completo, con un cabello desordenado negro y un talle militar intachable, con ojos negros como la noche y un rostro lleno de cicatrices leves, tenía ropa militar de hecho pero de camuflaje negro. Tomo un rifle que estaba junto a la pared y lo apunto hacia el hospital. Un tiro de 100 metros. No podría atinar a menos que tuviera un arma mucho más potente.

Bajo sus piernas que tenía cómodamente colocadas y se puso de pie.

Su celular comenzó a vibrar.

—¿Tan rápido me llamás Kira?—Pregunto sinceramente aburrido—No, No los logré arrestar así que tendré que ir por ellas yo mismo… Llámale a Kai para que confirme si la impaciente de Hinata hizo algo bueno—Colgo el teléfono sin tener ganas de despedirse, ya después que lo castigarán por su insolencia si a su líder le venía la gana.

Camino por la casa a oscuras observando a todos los cadáveres que habían en ella, había masacrado a esa pequeña familia de 7. Pero tenía que tener un lugar para vigilancia, solo quedaban 3 supervivientes. Y otros 4 más que el había llamado al sitio para inculparlos después. Era increíble como la estupidez de todos los humanos podía ser fácilmente manejable, paso de largo sin querer ver al nivel inferior de la casa donde estaba escuchando unos gemidos y gritos, de la madre junto a la hija mayor y marco a la policía susurrando la dirección del sitio y un código que significaba que el delito incluía armás, y que los oficiales debían abrir fuego.

Finalmente llegó a otra habitación del segundo nivel donde podría saltar hacia el patio de la casa aledaña.

Volteo a observar el ropero donde se estaba escondiendo la última de las víctimas. La hija menor de esa pequeña familia. Debía tener unos 11 años quizás. Se paró con firmeza ante el ropero y observo a la chica temblar entre la ropa, incluso si no estaba abierto pudo notar el movimiento—No olvides mi rostro nunca, mirame bien niña y ten en cuenta que te estaré esperando cuando vayas a vengarte de mi.

Ahora con eso cerrado, con simpleza de acercó a la ventana y salto.

La niña nunca olvidaría la grotesca imagen que vio cuando la lluvia todo al soldado infernal.

—Si, ohhh—En una habitación un nivel más arriba del hospital, un par de botas blancas caminaron hacia la ventana observando como 5 chicas emprendían rápidamente la huida por el estacionamiento—El efecto del veneno que Hinata inyectó en la menor de la familia ya tuvo que hacer efecto—Confirmo mientras escuchaba como alguien al otro lado de la línea hablaba, era una voz femenina—¿Confirmas la muerte del padre y de la hija menor entonces?—Pregunto sabiendo que tendría que darle el informe a su líder después, la chica al otro lado de la linea dudó un segundo.

Se puso de pie observando el cuerpo tirado frente a ella, estaba sentada y con su voz agitada además de visiblemente lastimada—Soun Tendo está muerto, no logré encontrar a la hija pero ya conocemos los venenos de Hinata—La chica miro su katana impregnada de sangre pero no era eso lo que miraba, eran las grietas en su preciada arma, tuvo que morder su labio—Dile a Kira que 2 de los 4 integrantes de la familia Tendo están muertos.

—Yupiiiii—Colgo antes de tener que escuchar a Hinata, estaba en un cráter, con muchos árboles destrozados alrededor pero su máscara incubria su identidad, se puso de pie teniendo que apoyarse con la funda de su Katana y comenzó a andar dejando a un enemigo sumamente formidable atrás de ella—Soun Tendo, no olvidaré tu nombre—Se dijo así misma sin voltear a ver al padre de familia que había dado todo en su batalla por proteger a su hija.

Esperaba que ella estuviera muerta o se metería en problemas con Kira después.

Hinata estaba saltando de un lado a otro en su habitación contenta—¡Otros 200 mil más para mi!—No le importaba nada que la otra persona en la habitación pudiera mirar sus bragas debido a los saltos que daba con esa bata, porque de hecho, el tipo vestido de blanco miraba aún la ventana—¡TOMA EN TU CARA TIGRE TOÑO TODO VA PARA LA GRAN HINATA!—Un destello amarillo se vio en la habitación antes de que Hinata cayera a su cama sin poder moverse, no pudo evitar inflar sus mejillas ya que nunca le quitaba sus nervios faciales—Que aburrido eres.

—Creo que no te escucharon en Canada—El tipo le puso una manta sobre ella y luego siguió viendo la ventana—Aun nos quedan 14 escuelas de artes marciales más por aniquilar, y "El tigre Toño" es lo único que ha impedido que todas las operaciones se descubran, el es muy diferente a ti Hinata, el puede hacer desaparecer a cualquiera sin nisiquiera tener necesidad de estar cerca.

—¿Es un espía entrenado que esperabas? Pero mi método es mucho mejor.

—Si consideras al escándalo un método así es, iré por mis 400 mil—El hombre dio por terminada la conversación. Iba rumbo a la salida pero la chica lo hizo detenerse para darle movilidad a su brazo derecho, luego le alcanzó un pequeño par de palillos que ella comenzó a jugar entre sus dedos.

—Yo quería enfrentarme a Ranma Saotome de nuevo—Suspiro aburrida, necesitaría de esa noche para poder recuperar todo su Ki y volver a la normalidad mientras porque no solo descansar y relajarse.

Ranma abrió la puerta rápidamente de la casa Tendo, junto a él entraron las otras 4 chicas, Kasumi y Nabiki les costaba respirar un poco, Nabiki pese a ello fue corriendo por algo a la cocina que lanzó sobre Ranma para volverlo hombre de nuevo—¿Que ocurre? Oh Dios mío Ranma—No pudo evitar un suspiro de alivio al ver a su madre, su padre quizás estaba paseando por la hora en la cual era raro verlo si no era con el señor Tendo, Nodaka rápidamente se acercó y luego noto las esposas en todas. Fue corriendo por su katana seguramente—El... doctor Tofu… no tarda en venir seguro—Kasumi observaba la herida visible de Ranma la cual manchaba todo su hombro, el pelirrojo parecía estar al bordo de un ataque de pánico. Que solo Nodaka pudo calmar al blandir su katana, todas las esposas cayeron cortadas. La chica lastimada observaba a todos en silenció. Estaba preocupada y a la vez estaba en alerta por si alguien decidía atacarlos de repente.

Nodaka llevo a su hijo al comedor donde había un cerdito dormido, a Ranma casi le daban ganas de cocinarlo vivo. ¿Donde diablos había estado el cuando Hinata había atacado Furikan?—La herida de la bala parece que no fue muy profunda, o al menos eso espero. Sería peligroso que tuvieras una bala dentro de tu hombro—Su madre lo estaba inspeccionando con el mayor de los cuidados mientras las chicas tomaban asiento tratando de quitarse las esposas. Ranma mientras solo tomo el vaso de te más cercano que tenía, se lo tiró a P-chan dando resultado que Rioga Cayera al suelo—¿Que? ¡Saotome porque hiciste eso!—Nadie parecía sorprendido, Noto el deplorable estado que tenía su rival, con un hombro lleno de sangre y su rostro lastimado—¿Que ocurre?—Pregunto confundido, la seriedad que se mantenía no la recordaba cuando había llegado—¿Donde esta Akane?.

—De eso quiero hablar—Ranma se plantó firme pese a la herida—Necesito que te quedes cuidando a Kasumi y Nabiki, tengo que ir a buscarla—Ukyo dio un paso al frente de inmediato—Con esas heridas no pienses que te dejaré ir a ningún lado Ranma—Kun—La chica de supuesto nombre Akari fue la que dio un paso al frente está vez—No es conveniente que vayas, si el accidente fue causado por alguno de los 7 entonces dalos por muertos—Ranma apretó los puños, nadie conocía mejor a Akane que el—¿Accidente?—Ryoga puso cara de preocupación ahora. Estaba preocupado por Akane y ahora con la nueva información tenía una necesidad de salir corriendo incluso si se perdía o no sabía a donde ir.

—Ella está viva—Contesto con su voluntad ferviente. Solo para ser tomado por Ryoga que lo alzó por su cuello—¡Saotome que diablos le pasó a Akane!—Nodaka de inmediato subió su Katana contra el cuello del chico, no tenía intenciones asesinas pero quería dejarle en claro que nadie lastimaria a Ranma con ella enfrente. Ryoga tuvo que bajarlo finalmente ya que no quería pelear con Nodaka.

—Deja que yo te expliqué—La chica que estaba herida y Ryoga no recordaba haber visto nunca dio un paso al frente—Yo soy Akari, heredera… Y ahora maestra de la escuela marcial Terumi.

La noche lluviosa cubría todo Japón, estaba caminando tranquilamente con una sombrilla, no dejando que la mínima gota de agua lo tocará, con una gabardina negra también sobre el. Sus ojos estaban observando una propiedad frente a él pensando que hacer, tenía muchas opciones y planes para que toda esa familia muriera sin que nadie se diera cuenta pero sentía una energía más fuerte en el sitio, así que debía haber más de algún artista marcial en el sitio cosa que no lo haría atrasarse, incluso si eran 40 podría con todos, pero eso significaría escándalo innecesario. El no era así.

Tenía influencias, tenía poder, tenía dinero. Podía hacer las cosas sin necesidad alguna de mover un dedo. El era el que más invertía en las operaciones de su grupo, más que el mismo jefe pero era porque le gustaba su forma de actuar y moverse. Acabar con todos. Era su forma de diversión.

Ranma Saotome era un enemigo formidable, eso lo sabía de anticipo y tendría que pelear directamente con el, esperaba que Kai pudiera convencerlo de abandonar la lucha pero realmente no le sorprendía que hubiera fallado. El tipo tenía de prometida a la menor de la familia y se había hecho de una fama admirable siendo reconocido como uno de los mejores artistas marciales del país. Lo irónico quizás es que ni el reconocía esa fama que había formado.

Vio como un doctor entraba a la vivienda cuando dirigió su vista al frente, con sus heridas necesitaba tratamiento sin duda, herido, habiendo recibido un ataque de Hinata. Sería un buen momento para atacar… Pero realmente sería aburrido acabar con todo así.

Se decidió a esperar.

Los minutos pasaron, pudo sentir la presencia sublime de Kai cerca, y entonces de pronto la puerta se abrió y de ella salió Ranma con su forma de mujer con una de las Tendo en su espalda, con una velocidad alucinante se perdieron rápidamente entre los techos.

De inmediato comenzó a caminar. Había decidido por quién ir, además Kai no tendría problemas con los que estaban en la vivienda.

"El siguiente tren a Tokio está apunto de llegar, les pedimos que se pongan tras la línea amarilla para tomarlo".

Nabiki quedó viendo su reloj, tanto como el de la estación, el suyo estaba atrasado unos minutos, lo ajusto a las 6:58PM mientras miraba a su cuñado sentado jugando con sus dedos, estaba ansioso. Muy ansioso. Parecía tener ganas de irse corriendo de camino a Tokio para buscar a su hermana pero Tofu había sido claro, Ranma se quedaría a la mitad de camino del tren para ir a la ubicación del accidente y ella iría a Tokio a esperarlos con sus colegas, los cuales 2 estaban a cargo de la búsqueda de rescate para Akane y su padre. Aun tenía un nudo en su garganta, esperaba que ambos estuvieran bien, una vez el tren llegó su cuñado y ella subieron en silencio. Con aquella lluvía llegar a la estación había sido sumamente rápido, pero el tren había tardado más de lo esperado. Habían pasado 20 minutos en la estación, estando adentro el bagon estaba casi vacío, habían solo 5 personas incluyéndolos a ellos.

1 señora en una esquina leyendo un libro, un joven acostado en un sillón escuchando música y un tipo con una gabardina negra sentado frente al asiento donde el y Ranma estaban, parecía borracho y tenía una botella vacía de Sake en la mano pero su sombrero impedía ver su rostro.

—Si no te calmas tendré que tirarte por la ventana antes de tiempo Cuñadita—Hablo a la pelirroja que estaba por mucho preocupada, la verdad ella misma quería lanzarse por la ventana ya que quizás sería más rápido. Tenía una nueva mudada igual a la que usaba antes pero bajo ella tenía vendajes en el hombro y en el estómago. Se sentía muy mareada y con un dolor grande de cabeza así que decidió ignorar a Nabiki.

Sabía que incluso si ella no lo demostraba estaba preocupada por el estado que su padre y hermana mantenían, pero él estaba seguro de que ambos estaban bien, sanos y salvos. En algún sitio y tenía que encontrarlos.

En su estado de mujer era sumamente veloz, podría recorrer todo el bosque que separaba Nerima de Tokio en cuestión de horas pero debía de asegurarse que Nabiki estuviera bien, ese era la condición para dejarlo ir. Kasumi estaría al cuidado de Ryoga, su Madre, su padre que seguramente estaba por llegar, El doctor Tofu y si tenía suerte Shappo, Kuno y el Maestro Haposai.

Sentía sus ojos pesados, estaba cansada era cierto pero nada lo separaría de Akane, era su prometido y era su responsabilidad cuidar…

—¡Ranma!—Salio de su ensoñación cuando vio al tipo que estaba enfrente apuntarles directamente por un arma algo grande, que seguro había escondido en su gabardina. Pero no le estaba apuntando a el.

—¡Nabiki al suelo!—La anciana pego un grito y el joven se recompuso en su asiento al tiempo que ella se lanzaba intentar detener al tipo. Con una rápida patada la arma del tipo fue alzada llenando de agujeros el techo comenzando la descarga donde estaba Nabiki, ella rodo mientras el tipo caía del lado contrario a esa cortina de lluvia que el mismo había provocado con las balas. El joven había salido corriendo hacia el vagón junto mientras Nabiki se puso tras de ella. La anciana parecía estar lo suficientemente aterrada para no moverse un centímetro—¡Maldita sea que no puedo tener algo de descanso hoy!—Se pregunto enojado, estaba observando al tipo ponerse de pie guardando su arma en la gabardina, la lluvia que caía por los agujeros de las balas no llegaba a tocarlo. La anciana se puso de pie y comenzó a caminar hacia la puerta del vagón—Nabiki vete con la anciana, yo lo voy a distraer aléjate todos los vagones que puedas—Susurro poniéndose de pie, mordiendo su labio para evitar poner una cara de dolor. Su oponente debía de pensar que estaba en perfectas condiciones. Aquel tipo tenía una arma de fuego automático así que quizás no era un artista marcial y podría ponerlo en su lugar lo suficientemente rápido sin arriesgar a su cuñada que comenzó a caminar también para la puerta del vagón.

—Supongo que eres uno de esos asesinos ¿No?—El tipo no respondió—Dejame decirte que deberías rendirte desde ya, no sabes con quién te metes—Subio sus puños pero el tipo siguió sin responder, Nabiki salió corriendo aprovechando eso junto la anciana hacia el otro vagón cuando vio que el tipo dio un paso al frente buscando acercarse a Ranma.

Su corazón latía de forma descontrolada, tenía miedo pero también estaba seguro que Ranma la podría proteger, este vagón estaba vacío y la anciana continuo pese al movimiento del tren al siguiente. Ella se quedó a la mitad para esperar ver a Ranma cargando a ese tipo que no tenía oportunidad contra alguien como su cuñado.

De pronto sintió una sacudida violenta que la mando a sostenerse del tuvo que sostenía con sus dos manos. Luego escucho como el metal parecía romperse y vio salir algo salir por el costado del tren. Parecían ser dos figuras perderse en la lluvia y la oscuridad nocturna. Trago duro incrédula.

—¿Es broma no?—De inmediato entro al vagón de dónde venía pudiendo solo encontrarse con que había un agujero en la pared del tren. Un enorme agujero—No te vayas a morir idiota—No encontró otra forma de expresarse, sus piernas habían temblado un poco pensando en que diablos se habían metido.

El sonido de dos botas caminar entre la lluvia, su Kimono blanco con mangas largas estaba empapado, pero su rostro era protegido tanto por una máscara cubre bocas y un sombrero de paja. Observo la residencia antes de respirar de forma profunda y se dirigió a la puerta—Me pregunto quién me habrá tocado de las dos hermanas sobrantes—Toco la puerta esperando que le abrieran.

—¿Si?.