Una fugaz sonrisa apareció en mi rostro en cuanto divise la puerta de mi casa, debajo de esta se hallaba una carta con un ramito de violetas. Tan hermoso, tan fresco, que cuando me agache a atrapar aquellos detalles, una sonrisa grande surco mis labios.
Miré hacia los lados por puro instinto, no había absolutamente nadie viéndome o siquiera vagando por ahí, todo se encontraba en silencio y solo.
Con una mueca de tristeza termine de entrar a mi casa, otra vez...
Otra vez no sabría quién estaba detrás de aquellos ramitos de violetas.
Aquellos ramitos de violetas que llegaban a mi cada tres días, desde hace ya 3 años.
No entendía, todos los poemas, las canciones o las simples frases que llegaban, sonaban como de una persona enamorada profundamente.
En mi cabeza no cabía aún de quién era todo aquello, porque sí, todo era anónimo y sin ninguna pista para dudar.
Por el momento todo era confusión, una gran confusión que sin duda alguna quería resolver. Quería saber quién estaba detrás de todo aquello, imaginármelo ya no era suficiente para mí.
Quiero saber todo sobre esa persona, aunque estaba mal, porque mientras yo pienso en esa persona, mi marido no sospecha absolutamente nada sobre los detalles que llegan a mi cada tres días.
hola queridos lectores!
hace mucho, mucho tiempo he querido hacer esta historia, pero, no me ha convencido ninguna de las tres versiones que tengo jeje. esta finalmente me gusto al punto de que estoy aquí, publicándola.
espero que les guste y le den mucho amor 3
nos estamos leyendo muy pronto, de verdad.
gracias por leer!
Yuki - m e h
