Hinata POV
Sali temprano de casa para abrir la tienda a tiempo, Narita, el gato aún se sentía nervioso por las noches y en ocasiones encontraba macetas en el suelo o su comida regada por todos lados por haber tratado de escapar, así que debía limpiar antes de abrir la tienda. Caminaba tomando con cuidado el café que me prepare en casa, camine frente al parque que me quedaba de paso y logre ver a una pareja que caminaba muy deprisa con un niño en medio de ambos, logre reconocer que el niño usaba el uniforme de alguna guardería de la ciudad, me quedé observándolos mientras se alejaban cruzando el parque y me entristeció lo difícil que era imaginar esa escena en mi futuro.
Finalmente llegué a la tienda y después de limpiar y ordenar todo, la tienda estaba abierta. Aunque me esforzaba mucho por promocionar la tienda, aun no lograba sacar el pago del alquiler del local y después de 10 meses trabajando en ello no podía evitar pensar que si todo seguía así tendría que considerar cerrar la tienda. Mientras doblaba la ropa de bebé de lino que tenia en una de las mesas un cliente entro a la tienda.
- ¡Buenos días! – lo salude con una sonrisa.
- Buenos días. – me contesto sin mirarme y buscando algo con la mirada. – Estoy buscando ropa para bebé.
-Por supuesto, justo estoy ordenando el área para bebés. – le dije mientras me apartaba para que pudiera ver los productos. – Estas son pijamas de lino, es un material muy amigable con la piel del bebé, además es mucho más sustentable que el algodón y esta marca en particular le asegura un producto ético desde el cultivo del lino hasta su manufactura. – le explique mientras él extendía los pijamas para poder observar los diseños.
- No soy muy bueno escogiendo ropa que no es para mí. – dijo mientras se reía avergonzado. – pero mi novia está embarazada y se que algo como esto le gustara mucho, aunque aún no sabemos si tendremos una niña o niño, creo que este blanco con rayas azules es bastante neutro.
Le sonreí mientras asentía con la cabeza, el cliente llevó un pijama, un gorrito de lana y un pepe de silicón. El día continuo y en total recibí 8 clientes, 5 de ellos compraron algún producto así que debería estar contenta con el día, pero en realidad estaba muy nerviosa, quería ver a Sasuke, pero no quería terminar con lo que teníamos, era como una novela para mí, pero debía ser fuerte, debía poner los pies sobre la tierra, Sasuke y yo no teníamos futuro, aunque deseaba con toda el alma mantenerlo a mi lado.
Sasuke POV
No podía dejar de pensar en ella. En la aburrida reunión de resultados en la que estaba metido, saco su teléfono y busco en la Galería la única fotografía que tenía de Hinata. Se habían prometido no tomarse fotos, no tomar videos de ningún tipo para que no hubiera evidencias de lo que pasaba entre ellos dos, pero ese día, el 14 de febrero fue jueves y Sasuke disfruto mucho verse con Hinata y como no quería olvidar ese día, tomo una fotografía de ella durmiendo en el hotel con las sabanas hasta el cuello y el cabello desordenado.
- ¡Sasuke! – escuche que gritaron mi nombre. - ¿Será que merecemos algo de tu tiempo, hermanito? – me pregunto Itachi haciendo ademanes con las manos, pues no, no merecían mi tiempo, pero no podía hacer nada.
-Lo siento, me distraje un momento. – dije bloqueando mi celular y apoyando mi mandíbula en el dorso de mi mano. Solo necesite ver la pantalla proyectada en la pared para entender que era mi turno de hablar. – Si, como pueden ver en la tabla, cuatro de los cinco negocios del último trimestre cumplieron las metas de resultados, sin embargo el quinto, el de la construcción del edificio habitacional en los límites de la ciudad nos está causando un par de problemas, aunque antes de finalizar su construcción todos los apartamentos habían sido vendidos, el gobierno municipal no está brindando mantenimiento a la salida de aguas residuales que están relativamente cerca del edificio y ahora que estamos en invierno, las aguas están arrastrando mucho desecho y mucha basura que genera mal olor para los habitantes, algunos de ellos han considerado que la empresa mobiliaria no fue honesta al promocionar el edificio…. – continué explicando mientras cambiaba a la siguiente tabla. – en esta tabla muestro las posibles pérdidas en el caso que los habitantes impusieran una demanda y solicitaran el reembolso, de ser así lo más probable es que perdamos la demanda.
- ¿Qué nos recomienda el abogado? – pregunto Itachi mientras se rascaba una ceja, él fue el único que no estuvo de acuerdo en construir fuera de la ciudad, pero la mayoría acordamos que sí y acá teníamos el resultado. Admiraba a Itachi, siempre tan práctico, jamás nos reprocharía en cara que nos equivocamos y por eso él era el presidente de la empresa, no yo.
- Luego de discutirlo con él, la mejor opción es que nosotros nos hagamos cargo del mantenimiento de esa salida de agua residual, nos costaría un par de miles anuales, pero nos ayudara a mantener la imagen, evitar quejas de los clientes y mañana me reuniré con un representante de la municipalidad para evaluar la posibilidad de que esto funcione como pago de impuestos del edificio. – concluí mientras Itachi asentía con la cabeza, con eso me estaba autorizando a continuar por ese camino.
La reunión de resultados termino a eso de las once de la mañana, era miércoles y estaba totalmente emocionado por mañana, cada vez las semanas me parecían mas largas para ver a Hinata, la hermosa mujer con la que me veía cada jueves.
Ver a Naruto salir de su oficina decaído casi me contagia su estado de ánimo, Naruto era el futuro que probablemente me sucedería a mí, pero yo no quería verlo, todavía necesitaba mucho a Hinata.
-¿Qué hay, Sasuke? – me pregunto sin mayor emoción, yo sabía y comprendía perfectamente por lo que Naruto estaba pasando, pero él nunca siguió mis consejos y aunque siempre terminaría mal, al menos se ahorraría el ridículo.
Naruto solía tener una novia, Ino, una hermosa rubia muchos años menor que él, salieron por algunos meses y todos los amigos de Naruto pensábamos que formalizaría la relación con matrimonio muy pronto, todos conocimos a Ino, hasta su familia, pero hace unas dos semanas Ino termino la relación y Naruto se entero que acababa de comprometerse con otro hombre. Naruto se sintió humillado, se sintió ridículo por pensar que semejante mujer querría algo serio con él. Y me comenzaron a picar las manos al pensar que yo iba en el mismo camino con Hinata.
- Como siempre, Naruto, la misma reunión de todos los meses. – le dije metiendo mis manos en los bolsillos del pantalón, aguantándome las ganas de decirle palabras de aliento que Naruto consideraría de lástima. - ¿Tu cómo estás?
- Igual. – me dijo haciendo una mueca. Como ya casi era hora de almorzar lo invite a comer conmigo.
Fuimos a un restaurante que la recepcionista nos recomendó, no era un lugar muy elegante, pero el menú aparentaba ser bueno. Llegamos con Naruto y tomamos una mesa cerca de la salida. El lugar estaba lleno de plantas, que lo hacían ver poco masculino. Al terminar de comer, ordene un café americano e invite a Naruto a tomar uno, a medio café Naruto comenzó a toser y se mostró muy incómodo.
- No puede ser, Sasuke. – dijo mientras se pasaba las manos por la cara con rudeza. – No vuelvas a ver hacia atrás, Ino está saliendo del local. Va con él, maldita sea. – me susurro Naruto, aunque él me advirtió no volver a ver, no pude evitar girar todo mi cuerpo, quería conocer quién era el hombre por el cual Ino lo había cambiado.
No debí hacerlo, luego de ver a Ino con su nuevo prometido, algo mucho más importante captó mi atención, la cabellera azul negra de Hinata y su hermoso rostro me descolocaron, nunca nos habíamos visto fuera del hotel, en el día y ahora que la veía tan hermosa me recordaba lo afortunado que era de tenerla para mi todos los jueves. Me volví rápidamente, antes que Naruto me reprendiera por no hacerle caso y comencé a respirar nervioso.
- ¿Qué sucede? – me pregunto Naruto - ¿Conoces a ese tipo?
- No, en lo absoluto, Naruto, no tengo idea de quien es. – le dije mientras terminaba mi café. - ¿Estás bien? – le pregunte regresando el tema hacia él. Naruto solo asintió con la cabeza, quedándose callado.
Cuando regresamos a la oficina nos despedimos y fui al baño para cepillarme los dientes y lavarme las manos. El baño para caballeros estaba solo y me distraje unos minutos viendo mi reflejo en el espejo. Tenia un semblante rudo, el seño entre las cejas estaba bien marcado y en la parte trasera de mi cabeza ya sabía que tenia un par de canas que no tenía intención de ocultar. ¿Qué se suponía que Hinata veía en mí? Ya no era ninguna novedad para ella, pero seguíamos en esto por más de dos años.
Saqué mi teléfono y volví a ver la fotografía que tenia de Hinata, joven, con piel tersa y cabello largo, no combinaba conmigo ahora que me veía en el espejo. Me sentí disgustado, enojado por ser tan diferente a ella, por ser tan formal, tan serio, tan tosco... tan mayor.
Deseaba que Hinata me quisiera de manera diferente, no solo como el hombre con el que pasa la noche una vez por semana, me encantaría llevarla a cenar, llevarla del brazo mientras caminamos por algún lugar, pero luego recuerdo a Naruto y me siento ridículo de solo pensar que ella me aceptaría de esa manera, lo mejor es no tentar a mi suerte y mantenernos así, con ella a mi lado, aunque solo sea los jueves por la noche.
Llegue a la casa de mis padres, ya que habían regresado de unas vacaciones en Londres y querían reunir a la familia. Cuando ya todos estábamos comiendo el hijo de Itachi comenzó a llorar y su esposa se retiro de la mesa un momento para poder arrullarlo, mi madre se levantó justo atrás de ella para pedirle cargar al bebé y disfrutar lo mayor que pudiera con él.
Mi madre amaría a Hinata. Quizá la observe demasiado tiempo, porque Itachi me toco el hombro y me pregunto si estaba bien, solo asentí con la cabeza.
Al terminar la cena mi madre me pidió hablar a solas conmigo, la acompañe al estudio de mi padre y ella cerró la puerta.
- Sasuke, mi niño, ¿Estas bien? – me pregunto mientras peinaba mi cabello.
- Sí, mamá ¿Por qué lo preguntas?/span/p
- Mi corazón de madre me dice que algo no esta bien y quise preguntártelo, te siento muy preocupado por algo, durante la cena, sentí que veías a Itachi con su esposa con mucha melancolía. – me reí antes de contestarle.
- No se te escapa nada ¿Verdad? – cruce mis brazos e intente acomodarme en el sofa.
- Cuéntame qué te preocupa. Quizá yo pueda darte un consejo. – me dijo acariciando el brazo que quedaba más próximo a ella. No sabía si debía contarle a mi madre mi relación con Hinata, podría intentar corregirme o reprenderme y ya tenía suficiente con mis propios pensamientos, pero también podía ayudarme a aclarar mis ideas.
- Bien mamá, te lo contaré, pero debes prometerme que no vas a juzgarme. – pude ver en ella una expresión de preocupación, así que antes que su imaginación comenzara a trabajar, hable: - Hay una mujer… que me gusta mucho, pero… – con mucha alegría mi mamá me interrumpió:
- ¡Qué emoción! ¿La conozco? ¿Es de la universidad o el trabajo? – dijo dando aplausos con las manos. La detuve.
- No mamá, espera. – le baje los ánimos tomando sus manos entre las mías. – Soy mayor, mucho mayor que ella.
- ¿Y por qué eso es un problema? – me preguntó indignada - ¿Sabes cuántos años hay entre tu papá y yo?
- Sí, mamá, pero esos eran otros tiempos y eso no es todo. – me pase la mano por el pelo, nervioso por contarle, nunca lo había contado a nadie y solo decirlo en voz alta me hacía sentir que no era mi vida la que estaba a punto de contar.– Verás, nos conocimos hace algunos años, en un bar. Es hermosa, mamá. Así que mis amigos me convencieron de enviarle un trago como algo para coquetear con ella, yo que se. Esperaba que ella lo rechazara, pero no, lo acepto y me envió un mensaje con el mesero, me dijo que me agradecía, pero que no bebía alcohol, que si quería hablar con ella tenia que enviarle otra cosa. – comencé a reír recordando lo entretenida que sentí esa conversación, era la primera vez que intentaba ligar con una mujer en un bar y definitivamente la primera que parecía tener una oportunidad.
- Sasuke no puedo creer que tuvieras el valor de hacer algo como eso, no es propio de ti.– dijo mi mamá sorprendida e interesada con la historia.
- Con ella, mamá, nada el propio de mí. – le conteste sin mirarla porque aún seguía recordando esa noche. – Creo que ella no lo esperaba, pero esta vez yo le lleve otra bebida, no recuerdo qué era, se sorprendió tanto de verme, se sonrojo como nunca he visto a una mujer sonrojarse. Le pedí su numero y ella me lo dio. Nos enviamos mensajes en el bar, aunque estábamos a unos metros de distancia. – mi mamá tenia apoyada su cara en ambas manos como una mujer que está viendo una película romántica. - al final, le pregunte si quería venir conmigo a un lugar donde pudiéramos estar solos. Mamá jamás imaginé que ella aceptara, no se si fueron los tragos que llevaba encima, pero pude convencerla. Pasamos la noche juntos en un hotel cerca de la zona. Era su primera vez.
-¡No puede ser! – me dijo mi mamá sorprendida, cubriendo su boca con las manos. Yo reí por su asombro.
- Yo también no podía creerlo, mamá. No pude dejar de pensar en ella, unos días después la llame para decirle que me gustaría verla de nuevo, pero no estaba interesado en tener una relación formal, estaba comenzando a trabajar en la empresa así que solo quería algo que me distrajera del trabajo. – mi madre frunció en ceño, desaprobándome. – Sí, mamá, lo sé, no era lo correcto. Pero ella aceptó y aun seguimos viéndonos cada jueves en el mismo hotel. – termine mientras me recostaba en el sofá.
- ¿Le has preguntado alguna vez por qué acepto esta especie de… trato?
- No, nunca lo he hecho. – contesté con un suspiro. – Creo que tengo miedo de saber la respuesta, o si la respuesta ha cambiado a lo largo del tiempo. El problema mamá, es que ya no quiero seguir así, yo la quiero, de verdad lo hago, pero tengo temor que, si intento ir más allá, todo termine, que ella no me quiera de esta forma.
- Mi Sasuke, menosprecias tu valía… ¿Quieres saber qué es lo que yo pienso? – me dijo con una sonrisa. – Si yo fuera ella y me viera con tu papá por tanto tiempo, definitivamente ya tendría muchos sentimientos por él, a las mujeres nos resulta muy difícil separar la atracción física de los sentimientos, mi amor, es inevitable. Apostaría que ella está enamorada de ti, desde hace mucho tiempo. No tengas miedo, Sasuke, imagina todo lo que puedes ganar con ella, si solo te arriesgas un poquito.
- Gracias, mamá, necesitaba escuchar algo como eso. – le dije mientras suspiraba derrotado, más para cerrar la conversación que convencido, mi mamá lo hacía ver todo tan fácil.
- Espero conocerla pronto. – me dijo mientras se levantaba y me dejaba solo en el estudio. Después de reflexionar lo que ella me dijo, le envié un mensaje a Hinata, era impensable no verla mañana.
Hinata: Allí estaré.
Esta bien, me dije a mi mismo, eso no parecía una mujer enamorada, pero nunca había existido romanticismo ni palabras cursis entre nosotros, pero no pude evitar que un extraño sentimiento apareciera en mi, era como si ya supiera que Hinata estaba muy cerca de dejarme.
