Capítulo 2. A Primera Vista.

Dentro del carruaje Hermione no dirijió mirada alguna a su madre, simplemente se dedicaba a mirar por la ventanilla del coche halado por un par de caballos, pensaba en la expresion de Ron al verla pasar por enseguida de él, sin tratar de dar una sola explicación ni siquiera una seña, se sintió la mas falsa de las mujeres y lamento esto por que le podría costar el amor de Ron.

Finalemnte llegaron a la Mansión Black, era por mucho la mansión mas antigua de Londres y una de las mas hermosas, junto con la mansión de los Potter y la de los Malfoy, que eran las familias mas ricas de Londres, tenía un estilo pintoresquista y sus dimensiones eran enormes. Hermione bajó del carruaje sin importarle en lo mas mínimo la apariencia de la mansión a la que se dirijía, tomada del brazo de su madre y su tía de el ayudante se veían extrañas llegando a una fiesta de esa naturaleza sin caballeros que las acompañasen. Pero al fin y al cabo el objetivo de Hellen Granger era claro, tratar de emparejar a Hermione con el ahijado de el Conde Black.

Vamos Hermione, quita esa expresión así no vas a agradarle ni a un mesero- Dijo Hellen a Hermione con discreción mientras sonreía y hacía una seña a un conocido presente.

Lo siento- murmuró Hermione al tiempo que trataba de sonreír sin mucho éxito, el dolor estaba en su corazón.

Siguieron avanzando hasta que llegaron a la sala principal que era donde se encontraba la mayor parte de los invitados, aquí Hermione no pudo evitar mirar su alrededor, la estancia era preciosa, tenía el tamaño de un salón de baile, las paredes tapizadas casi por completo en madera, y el piso era de una duela reluciente, con un sin fin de candelabros con cientos de velas una que otra gran pintura colgada en la pared y a la mitad de la gran escalera central un retrato del Conde Black a quien Hermione no conocía.

De pronto un hombre se acercó a saludar a las tres damas acompañado de otro mas joven, el primero tenía el cabello largo negro largo y una nariz prominente, el segundo el muchacho era alto, de ojos grises, cabello rubio peinado completamente hacia atrás, era apuesto, pero a Hermione de inmediato le dió la impresión de que no era de fiar.

Hellen, muy buenas noches- dijo al tiempo que besaba la mano de la madre de Hermione

Buenas noches Severus, tanto tiempo sin verte-

Lo sé desde la sesión de Richard si mal no recuerdo, fue una hermosa ceremonía para despedir a una gran auror- Apuntó Severus

Si, si que lo fué- conetstó la madre de Hermione

Y como se encuentra él?- Inquirió

Ahora está en reposo, tuvo una decaída de su padecimiento cardiaco-

Vaya, lo lamento, envíale mis saludos cuando vuelvas a casa- mientras decía esto se escuchó un carraspeo – Vaya pero que mala educación la mía, disculpen damas, quiero presentarles a Draco Malfoy, es hijo de Lucius y Sinistra Malfoy- dijo Snape dandole paso a Draco quien no se molestó siquiera en mirar a Hellen y Hilda, fué directo a Hermione tomó su mano y la besó mientras decía – Mucho gusto-

Ella es mi hija Hermione Jane Granger- dijo Hellen dirijiendose a Draco. El la miró y sonrío en seña de agradecimiento por decirle el nombre de la doncella. Hermione solo miraba a su tía de solsayo como pidiendole ayuda, pero esta no tenía nada que hacer solo sonreír amablemente.

Bueno, mucho gusto Señorita Granger, Señora Cole tambien un gusto saludarla, nos veremos mas tarde- Dijo Snape al tiempo que se retiraba, y Draco tras inclinarse se retiró también pero sin dejar de mirar a Hermione a los ojos hasta el último momento.

Hermione se sintió muy incomoda por esto, pero decidió no darle importancia, estaba mirando a su alrededor, toda la gente hacía lo mismo de siempre en fiestas de esta naturaleza, algunos de los caballeros se agrupaban en círculo mientras tomaban su copa y fumaban un puro, las damas sentadas en los sillones platicando, de seguro chismorreando como de costumbre, al fin y al cabo era lo que su madre y su tía hacían en ese momento.

Un hombre se paró a la mitad de la escalera mientras que golpeaba la copa, en gesto de llamar la atención, enseguida los murmullos fueron cesando hasta desaparecer y poco a poco todos lo miraron solo a él. El hombre era de estatura media, igual que el resto vestía un smoking su cabello era castaño y sus ojos café, parecía ser alguien muy importante por que con ese solo gesto toda la multitud se quedó en silencio, en tonces el se aclaró la graganta y comenzó a hablar.

Muy buenas noches tengan todos ustedes damas y caballeros, para quienes no lo saben soy Remus J. Lupin- Dijo en un tono bastante arrogante pero aún así todo el mundo rió, Hermione sabía por que, jamas lo había visto en persona pero había escuchado ese nombre centenares de veces, era el jefe del departamento de coperación mágica internacional en el ministerio de magia. - El motivo de que esté aquí dirijiendome a ustedes es, por que como deseguro ya notaron el Conde Black aún no está entre nosotros, así que quiero le den una bienvenida a su propia fiesta. La gente comenzó a aplaudir mientras Hermione vió como un hombre bajaba por esa escalinata, era completamente diferente a los demas que ella había visto esa noche, el sujeto era de una estatura media, no muy alto, pero su simple precencia era imponente, tenía el cabello largo recojido con una coleta, sus ojos eran azules, su piel blanca y traía una barba impecable, su porte, su manera de caminar eran diferentes, tendría alrededor de 40 años, pero a Hermione le pareció sumamente guapo. Él simplemente hizo una pequeña reverencia con la cabeza a la multitud, entonces Relus Lupin volvió a hablar.

Bueno y como todos ustedes saben esta fiesta tiene un motivo de ser, es en honor de el Joven ahijado del Conde Sirius Black, él viene de terminar su carrera en París, es hijo de los finados Lily y James Potter por favor den la bienvenida a Harry Potter.- dijo ahora Lupin. Entonces Hermione vió, él era a quien su mamá quería que conquistara, esperaba ver algun muchcaho común y corriente bajar de la escalinata pero no fue así.

Al igual que con Sirius Black Hermione se llevó una sorpresa, el muchacho era alto, medía mas 1.80 mts, fornido, y vestido con un smoking como el resto de los hombres en la fiesta, pero su mirada fué lo que mas le llamó la atención a Hermione, tenía unos ojos verde esmeraldas preciosos, su cabello estaba peinado de una manera que Hermione nunca había visto, lo traía corto y para arriba (N/A, hehe Harry traía peinado actual hehe.), y al igual que el conde su manera de caminar era diferente, tenía un no sabía que ese hombre.

Hermione seguía sentada en un sofá mirándolo con curiosidad y entonces sucedió. Sus miradas se encontraron, el iba bajando cuando Hermione vió como su mirada se posaba en ella, él dejo de caminar y se quedó mirandola por otro 10 segundos almenos, directamente a los ojos, Hermione se incomodó demasiado y al mirar a su madre vió como esta sonreía y decía – Te lo dije Hermione, ya te ha visto entre la multitud-

Hermione solo miró a su madre con reproche, y en ese instante recordó a Ron y el mundo se le vino abajo de nuevo, por un momento que vió bajando a ese tal Harry Potter se había olvidado de Ron, y se sintió culpable por ello, pero eso no significaba nada, simplemente había sido una distracción. Despues vió como Harry se acercaba a Sirius Black y le decía algo al oído, Black con disimulo miró hacia ella y despues contestó al muchacho. Entonces sintió que la sangre se le iba a los pies, pues el conde y el muchacho venían caminando directo hacia ellas, su madre le dijo que fuera amable y su tía comenzó a sonreír tontamente.

Buenas noches damas, es un placer recibirlas aquí en mi mansión en esta fiesta con motivos del regreso a Londres de mi ahijado, Harry Potter, quien viene aquí conmigo y está deseoso por saludar a la bella doncella que se encuentra con ustedes honorables damas- Dijo Sirius al tiempo que hacía una pequeña reverencia a Hellen e Hilda, para despues proseguir. - Disculpen mi mala memoria, pero ustedes son?- inquirió

No se apuré conde- Dijo Hellen mientras se ponía de pié. - Soy Hellen Granger, esposa de Richard Granger, ex-auror, ella es mi hermana Hilda Cole, y ella mi pequeña hija, Hermione Jane Granger- Sirius saludó a cada una de ella con un beso en la mano y despues contestó.

Si, si como olvidar el Gran Auror, Richard Granger, mis respetos, pero por que no se encuentra con ustedes?- preguntó

Lo que pasa es que se encuentra delicado de salud y no está en condiciones de venir- contestó la señora Granger.

Ya veo, mande mis mas cordiales saludos, ahora a lo que veníamos, acercate Harry- Sirius se movió un poco y dió pase a Harry quien se acercó, y a diferencia de Draco, saludó con un beso en la mano primero a Hilda, despues a Hellen y por último terminó con Hermione a quien miró a los ojos directamente con una pequeña sonrisa. Hermione se estremció un poco, estaba muy nerviosa, el muchacho era muy guapo, pero le parecía un poco de mal gusto llegar así, además ella estaba muy enamorada de Ron, así que de inmediato se predispuso en contra de el muchacho. En ese momento comenzó a sonar la música, era una pequeña orquesta que tocaba muy bien.

Mucho gustó Hermione, mi nombre es Harry James Potter, es un verdadero placer contar con su precencia aquí en esta recepción, es bueno volver y ecnontrar el primer día a una doncella tan hermosa.- Hermione no pudo evitar sonrojarse y le parecieron bonitas las palabras de Harry, se limitó a sonreír.

Muchas gracias, Harry es usted muy amable- dijo Hellen. - Gustan que los dejemos solos?- Preguntó.

Madre...- murmuró Hermione

No, no es necesario mi señora, simplemente me gustaría preguntarle a Hermione si quiere bailar conmigo esta pieza.- Hermione se sorprendió, y su madre y tía sonrieron al igual Sirius. Harry seguía esperando la respuesta de Hermione con la mano en espera de que Hermione tomara la suya lo cual despues de debatirlo unos segundo hizo.

Será un placer- dijo sonriendo.

Harry la condujo hacia la pista situada en el centro del recinto y ellos dos fueron los primeros bailar, estaban abriendo la pista. A Hermione le era un poco dificil seguirle el paso a Harry, era muy buen bailarín y mientras bailaban el la miraba a los ojos con una amable sonrisa. Ella estaba muy nerviosa y prefirió mirar hacia otro lado.

Pero en ese momento a través de la ventana, afuera los miraba Ron, sintiendose abatido, y decidió mejor irse. Hermione como sintiendo algo extraño, dejó de bailar y simplemente le dijo a Harry.

Disculpe, es usted muy amable, pero no puedo bailar, lo siento.- Harry la miró extrañado pero solo asintió

No se preocupe, estos pocos instantes han sido maravillosos, espero repetirlo algún día- Hermione solo hizo una breve reverencia y se alejó de él.