Hola a todos, humildemente les comparto esta actualización, de repente llegó la inspiración y aquí estoy con un capítulo más de este FanFiction; en lo personal me ha gustado el resultado y espero que quienes lo lean, sea de su agrado. Esta vez no prometeré que continuaré el fic hasta terminarlo, solo espero que la inspiración siga llegando a mí, incluso apenas terminé el episodio lo subiré y seguiré escribiendo. Debo decirles que la inspiración me llegó luego de terminar por fin un maravilloso FanFiction: Sin daños a terceros de TlalGalaxia, se los recomiendo, por lo cual si bien no copiaré su formato de ópera, ya que sería imposible porque la historia en mi cabeza no nació así, algunos de los capítulos tndrán nombres de canciones.

HARRY/HERMIONE POR SIEMPRE!

DISCLAIMER: Estos maravillosos personajes no me pertenecen, pertenecen a J.K. Rowling, a Warner Bros y a todos aquellos que hayan pagado derechos por ellos.

Capítulo 7.- YO NO ME DOY POR VENCIDO.

¡No sé cómo pudiste ser capaz de hacer algo así, Hellen!

Recriminó Hilda a su hermana, esto, ya que sabía perfectamente que no era casualidad que Hellen saliera tan temprano, sin pedirle que la acompañara.

No sé de qué me estás hablando, Hilda.

Le contestó prácticamente sin inmutarse y sin quitar su vista de la bufanda que se encontraba tejiendo.

¡Sabes perfectamente que esa carta que recibió Hermione, no se la envió ese muchacho y si bien sé que no es tu letra, no me extrañaría que hayas acudido a alguien del Ministerio de Magia para pedir el favor que se deshicieran de ese pobre muchacho que no ha hecho más que tratar de agradarle a nuestra Hermi! ¡Es que acaso no tienes corazón?!

¡Para empezar no es "nuestra" Hermi, es MI Hermi, mi hija y no tuya! En segundo lugar, nos corresponde a Richard y a mi elegir qué clase de marido estamos dispuestos a permitir que tenga nuestro más grande tesoro.

-Flashback-

Pero que agradable sorpresa que vengas a visitarme Hellen.

Mencionó un hombre de grasienta cabellera negra, mientras servía un vaso de agua y se lo ofrecía a su recién llegada visitante. Severus Snape, era el Secretario General del Ministerio de Magia, por lo cual, después de Fudge, él era el segundo al mando, por encima de los Jefes de Departamentos, incluido el de Aurores, Cooperación Mágica Internacional, entre otros.

Dime ¿a que se debe el honor de tu distinguida visita?

Mira Severus, iré directo al grano, me da mucha pena contarte esto, pero solamente a ti me atrevo a pedirte este delicado favor. Como recordarás, mi hija Hermione recientemente cumplió los dieciocho años, por lo cual Richard y yo, creemos que es hora de que empiece a buscarse un marido, por eso es que la llevé a la fiesta del famoso Harry Potter, ahijado del Conde Black, para que lo conociera, o a algún otro muchacho como el señor Draco Malfoy, pero ¡cuál ha sido mi sorpresa, que la muy descarada se había estado viendo a escondidas con un muchacho que no es de su clase!

La mirada de Severus Snape se había posado fijamente en Hellen, quien contaba dicha anécdota como si fuera la más grande de las tragedias y él honestamente encontraba ese problema muy sencillo de solucionar, cosa que por supuesto no dijo.

Ya veo, querida, pero bueno, me extraña que estés tú aquí en vez de Richard, ¿no es este un problema que tendría que resolver él?

¡Por supuesto que lo es, Severus! Lo que pasa es que mi marido siempre le ha metido en la cabeza a Hermione que es una más en la casa, no hace valer su autoridad, y en caso de que esa niña llegue a hablar con él, es capaz de convencerlo de seguir viendo a ese dichoso muerto de hambre. En la mente de mi marido, ¡Hermione tiene la libertad de elegir a quien ella quiera como esposo! Y ella ha puesto sus ojos en un simple estudiante de Auror, que no tiene nada que ofrecerle, ¿te das cuenta la gravedad de mi problema? Además, prefiero resolver esto yo misma y evitarle un disgusto a Richard, ya sabes, por su delicada condición de salud.

Ya veo, es algo que por supuesto tú no puedes permitir. Le dio la razón.

¡Por supuesto que no!- exclamó Hellen.

Snape sacó un pergamino y tintero de su cajón derecho y tomó una elegante pluma negra.

Dime el nombre de ese muchacho, querida.

Ronald Bilius Weasley, es un estudiante de Auror- agregó ella con desdén.

Y es uno muy bueno, por cierto- dijo, Snape– a decir verdad, el joven Weasley tiene un futuro prometedor, Hellen… no será fácil quitar a ese muchacho del camino, tiene talento según he escuchado, necesitaré enviar gente de fuera del Ministerio, por supuesto, ya que no pienso involucrar a ningún Auror en esta tarea tan… irregular.

Te lo suplico, Severus, envía a quien tú encuentres pertinente, solo quiero quitar esa piedra de nuestro camino, no tienen que lastimarlo, por supuesto, pero si no hay otro modo…- agregó Hellen con un tono un tanto casual, que por supuesto no pasó desapercibido en Snape.

No me gusta involucrar al Ministerio de Magia en asuntos tan triviales como éste, Hellen, debo decirlo, pero también siento el compromiso moral hacia el General Granger y detestaría que algo le ocurriera. Me encargaré del problema, pero te recomiendo que le des una buena excusa a tu hija para que no vaya ella en busca del joven Weasley, solo lo quitaré del camino temporalmente, el tiempo suficiente para que tu hija se case, ya si después de ese tiempo él decide regresar a ella, yo no volveré a intervenir, espero eso quede claro.

¡Con lo que ofreces es más que suficiente, Severus, te lo agradezco!

-Fin del Flaschback-

¡A mí no me engañas Hellen!- continuó Hilda sacándola de sus pensamientos.

¡No te engaño y créeme que no podría importarme menos! Tú no sabes todo lo que tengo que pasar día a día para mantener en pie esta casa, la poca fortuna que logró juntar Richard se nos está acabando, tú no te preocupas más que en seguir de gorrona y glotona cada día, porque te recuerdo que este problema también te incluye a ti, querida hermana, o dime ¿Qué piensas hacer el día que vengan a quitarnos la casa porque no hemos podido liquidar las deudas y Hermione se haya ido a cumplir su tonto sueño de amor?

Hilda solamente tragó saliva y no se atrevió a contestarle a Hellen, sabía que en el fondo tenía razón, pero le parecía injusto que Hermione tuviera que cargar con ese peso.

Ya sabía yo que entrarías en razón, ahora apúrate y acompáñame, vamos a la cocina a ver si Whinky no necesita ayuda o está falta de ingredientes.

~oOo~

AAAAAAHHHHHH!-

Gritó Ron Weasley sintiendo un espantoso dolor en su pierna izquierda, la cual estaba mal herida, aparentemente al ser atacado había sufrido una fractura expuesta, por lo que el dolor resultaba insoportable y en vez de mejorar, parecía estar empeorando.

No me has dicho que hiciste para terminar en Azkaban- preguntó Neville Longbottom, mientras trataba inútilmente de limpiarle la herida, ya que Ron al mínimo contacto, aullaba de dolor y hacía la tarea imposible.

¡NO HE HECHO ABSOLUTAMENTE NADA!- contestó gritando tanto de dolor como de rabia – O dime tú ¿POR QUÉ ESTOY AQUÍ?!

Lo siento, yo solo sé que me dijeron que te mantuviera con vida, pero honestamente esta tarea me está resultando extremadamente difícil, ya que tú piensas que estás aquí por mi culpa.

Ron escuchó las palabras del joven que tenía a su lado, al cual no conocía, pero al menos debía reconocer que desde que recobró el conocimiento, éste no se había movido de su lado y en efecto, trataba de ayudarlo.

Perdona mi actitud- dijo finalmente Ron tratando de sonar cordial, hasta donde su frustración y dolor se lo permitían –Yo iba en camino a la estación de King's Cross, ahí iba a tomar un tren hacia la costa sur junto con el amor de mi vida, luego tomaríamos una embarcación hacia Francia y de ahí seguiríamos hasta España, empezaríamos una vida juntos-

Continuó mirando vacíamente la única ventana que apreciaba en el lugar, en la cual veía una tenue pero naranja luz del sol, la cual le indicaba que el anochecer se acercaba.

A mí me suena a que estaban huyendo- agregó inquisitivamente Neville.

Sí, estábamos huyendo a una mejor vida juntos, ya que su familia no le permite estar con un simple estudiante de Auror huérfano como yo.

Pero no has respondido, ¿cómo llegaste aquí? - continuó Neville.

Solo recuerdo que al ir caminando por una calle, vi de frente a dos individuos, mortífagos, estoy seguro que eran Dolohov y Greyback, los cobardes me emboscaron, ya que de no haber sido así, estoy seguir haber podido contra ellos- escupió Ron bastante seguro de sí mismo.

¿Contra Dolohov y Greyback? ¡Sí como no!, ni siquiera Aurores experimentados han podido capturarlos, ¿que podrías haber hecho tú siendo un simple estudiante?- agregó incrédulo Neville.

Seré un gran Auror, ya lo verás!- aseguró Ron- Necesito que me ayudes a salir de aquí, necesito una varita, si no mi pierna no se salvará, debería haber tenido atención medi-mágica hace horas, y está empezando a infectarse.

Pues no me mires a mí- dijo Neville- no tengo una varita, no nos dejan ingresar a la zona de celdas con varitas y no saldré de aquí hasta el amanecer cuando cambie el turno y venga mi reemplazo- agregó.

¡Ayúdame por favor! - suplicó Ron a Neville- sabes bien que no he hecho nada malo, no debo de estar en una celda, no en Azkaban, no sin un juicio!

Neville lo miró detenidamente, sabía bien que decía la verdad, pero por el momento no podía hacer nada por él, no hasta el día siguiente y entonces podría ser demasiado tarde para la pierna de Ron.

No te prometo nada, pero apenas salga de mi turno te prometo que trataré de ayudarte- puntualizó por fin.

Te estaré infinitamente agradecido- sentenció finalmente Ron.

Ambos se quedaron en silencio por un largo tiempo, Neville observando el atardecer por la ventana y Ron simplemente luchando con su dolor y frustración, de nuevo empezaba a sentir un frío que lo helaba, sabía lo que era, los Dementores habían escuchado que habían estado conversando y se dirigían hacia ellos robándose la alegría que había en el mundo, extrayendo cada pizca de esperanza del interior de Ron. Neville también los había sentido, así que solo suspiró con desanimo, sería una larga noche.

¿Y cómo se llama tu novia? -preguntó curioso.

Hermione… Hermione Granger. -murmuró Ron.

Pues espero tengas presente el recuerdo de ella contigo, esta noche lo vas a necesitar.

Por favor! Espero REVIEWS.

KPCD KENT