Disclaimer: Ni Evangelion ni sus personajes me pertenecen.

Un último adiós

Durante sus múltiples vidas siempre se sintió vacía, no sabía expresar con exactitud qué era aquello que su interior deseaba y buscaba con tanto ahínco; sin embargo, con total seguridad, ahora podía decir que lo encontró. Allí, a lo lejos, acostado en la orilla de la playa, yacía su ansiada respuesta: el primer y único ser humano que la miró no como un objeto o una herramienta, sino, como un semejante.

A pesar de las circunstancias, Rei cumplió su misión, llevó a cabo con éxito la misión para la cual fue creada; aunque no como su vil creador lo imaginó. La humanidad fue reunida y unificada para ser puesta a prueba, cada alma fue sometida al proceso de la instrumentalización con ella como la directora de una orquesta que resonaría con una misma voz.

No obstante, la decisión final le pertenecía a él y solamente a él. Shinji, quien ahora descansaba sobre la arena blanca, fue el encargado de volver a levantar los muros de los Campos AT, regresándole, a todo aquel que tuviese la voluntad de hacerlo, su preciada individualidad. Shinji, quien en su corta existencia fue abandonado, maltratado y tachado de cobarde, fue el valiente que decidió vivir pese al dolor.

Rei lo contempló en silencio al flotar sobre el rojizo océano, no apartaría su vigilante y protectora atención de él hasta que Shinji despertara. A su izquierda, de un tamaño monumental, reposaba inmóvil la que fue su cabeza, la cual, con un ritmo imparable, comenzaba a hundirse en las aguas teñidas de rojo. Aún así, esa no era ni sería su última manifestación sobre la faz de la Tierra.

Viendo como la piloto de la Unidad 02 también era merecedora de recuperar su forma individual, Rei, alzando la vista al ver como Shinji comenzaba a reaccionar, se dispuso a despedirse de él por toda la eternidad. Shinji, por su parte, se giró sobre sí mismo para intercambiar miradas con ella. A Rei le hubiese encantado sonreírle igual que aquella vez, pero no queriendo asustarlo más, optó por irse.

En menos de un parpadeo, atravesando un túnel infinito lleno de estrellas y luces, se preparó para su propia muerte. Era libre; libre de Gendo Ikari y sus ataduras, era libre de morir. Empero, por más increíble que sonase, tenía miedo. Necesitaba una última dosis de consuelo; una última razón para continuar. Dicha razón la condujo de vuelta a él; aunque no al Shinji del final, sino al del inicio.

Y por sólo unos segundos, antes de su inevitable ocaso, lo vería una vez más.

– Shinji…

Allí estaba él, cargando una mochila y parado frente a una caseta telefónica. Rei desconocía qué hacía Shinji en ese lugar, pero supuso que debía estar buscando la manera de llegar a la base de Nerv. Una vez, luego de haber derrotado al quinto ángel, Shinji le pidió que nunca más volviese a despedirse de él porque aquello lo llenaba de tristeza; sin embargo, en esta ocasión, tendría que volver a hacerlo.

– Adiós, Shinji Ikari…

De igual forma en que lo hizo en el futuro, Rei, esfumándose en menos de un santiamén, cerró sus ojos y sonrió al atesorar la imagen del joven Ikari mientras la nada le daba la bienvenida. Al fin, después de haberlo deseado un millón de veces, y en nombre de sus predecesoras, Rei Ayanami descansó en paz.

Fin

Hola, les agradezco por haber leído esta pequeña historia. Tenía un poco de tiempo libre y se me antojo escribir algo de Evangelion, anteriormente había escrito sobre Asuka y Shinji, mi pareja número uno de la serie, pero desde hacía tiempo atrás quería dedicarle algo a Rei Ayanami y por eso me inspiré en sus apariciones fantasmales tanto al inicio como al final de Evangelion.

Espero que esta corto fic haya sido de su agrado, muchas gracias por leer y hasta la próxima.