Capitulo 3: Buenas noticias

Esa misma noche, había una pequeña atmósfera de silencio durante la cena familiar, nadie dijo nada, ni siquiera Mabel hablaba -algo que era demasiado extraño- hasta que la madre de los gemelos, la señora Pines decidió romper ese pequeño ambiente silencioso.

-Y… díganme chicos, ¿cómo estuvo su ultimo día de clases?-pregunto ella intentando iniciar una conversación agradable con los gemelos.

-Bien, mamá-respondió Mabel-como hoy fue el ultimo día no nos dieron tarea ¿no es así Dipper?-

-¿Eh? ¡sí! no nos dieron tarea-dijo el castaño, la verdad no le estaba prestando mucha atención a lo que decía Mabel.

-Ah, eso me recuerda a que…-dijo Mabel mirando a sus padres y dándole un leve codazo a Dipper para que su mirada se enfocara en sus padres-mamá, papá… Dipper y yo estuvimos hablando hoy a la tarde y…-

-Y… queremos volver a Gravity Falls-dijo Dipper concluyendo la frase de su gemela-¿podemos ir?-

-No lo sé, chicos. ¿Están seguros de que quieren volver?-preguntó el señor Pines preocupado por lo que podía pasar con sus hijos.

-Por supuesto que sí, papá-respondió Mabel-Dipper y yo ya lo hablamos esta misma tarde, acordamos que si queremos volver a Gravity Falls… por favor, hace mucho que no vamos allá-

-Bueno, si tanto les gusto ir ahí… supongo que puedo dejarlos ir otra vez este verano-respondió el señor Pines y miró a su mujer-¿estás de acuerdo con eso, cielo?-

-Claro que sí, cuando volvieron del primer verano en Gravity Falls a los trece años estaban más unidos que nunca-respondió la mujer-además, les hará bien estar otra vez lejos de casa. Ellos necesitan volver a ver a sus amigos-

-Eso significa que nos van a dejar ir, ¿verdad?-preguntó Dipper un poco asustado de que la respuesta fuera otra que no quería escuchar.

-Si-respondieron los padres de los gemelos haciendo que ellos sonrieran levemente.

Mientras tanto en el bosque de Gravity Falls, la estatua de Bill empezó a moverse otra vez como queriendo liberarse de la "prisión" en la que estaba atrapado, un brillo comenzó a salir de esta y la pupila de su ojo demoníaco se ilumino de color azul.

*Piedmont-California (9:34 a.m)*

Una chica de cabellos largos castaños algo despeinados se encontraba durmiendo profundamente en su cama con las sabanas tapándola hasta la mitad de la cabeza, algo se saliva caía de su boca y mojaba la almohada, vaya a saber uno con que estaba soñando esta mañana hasta que de repente el teléfono comenzó a sonar obligándola a despertarse.

-¿Hmmm?-dijo Mabel levantándose de la cama con los codos apoyados en el colchón, llevo su mano hasta la mesa de noche dando unos leves golpes en ella para buscar su teléfono ya que la ventana de su habitación estaba cerrada y solo entraba apenas la luz del sol en las cortinas-¿qué pasa?... ¿qué hora es?-

Con los ojos apenas abiertos, Mabel logró encontrar su teléfono, lo desbloqueó y vio que tenía el despertador programado y alguna que otra llamada perdida, dejó su teléfono junto a la almohada, se levantó de una forma en la que quedara sentada en la cama, se estiró y abrió del todo sus ojos soltando un pequeño bostezo, tomo el teléfono y revisó el despertador, al ver lo que había anotado en el sonrió levemente.

-¡Wohooo! ¡no puede ser, hoy es el día!-exclamó Mabel emocionada, se levanto de la cama, fue hacia la ventana y corrió las cortinas dejando entrar la luz del sol, tomo aire y gritó-BUENOS DÍAS MUNDO-

-Agggh…Ya cállate, ¿quieres?-dijo Dipper semi-dormido asomado en la puerta de la habitación de su gemela-todo el mundo aun está durmiendo y nadie quiere despertarse con tus gritos-

-No seas aguafiestas, Dipper-Mabel puso su mejor expresión sarcástica-no importa, estoy muy feliz porque nos vamos a Gravity Falls ¿tú no?-

-Por supuesto que sí, Mabs pero no era necesario gritar por eso-comentó Dipper haciendo que su hermana le diera un amistoso golpe en el hombro-¡oye!-

-Te lo mereces por torpe-le dijo Mabel riéndose-vamos, hay que lavarse los dientes y desayunar-

-Sí. vamos-dijo Dipper medio cansado y bostezando un poco.


Después de ir al baño por turnos y cepillarse los dientes, Dipper y Mabel bajaron las escaleras y caminaron a la cocina para desayunar, al llegar a ella no vieron a sus padres pero si vieron una nota en el refrigerador que decía lo siguiente:

"Chicos: Salimos a hacer unas cosas así que no volveremos hasta la tarde,

Por favor recuerden empacar lo que van a llevar a Gravity Falls.

Los queremos, Mamá y Papá."

-Bien, mamá y papá no están hasta la tarde-dijo Mabel terminando de leer la nota y viendo a su hermano-¿quieres ayudarme a preparar el desayuno?-

-Por supuesto, Mabs-respondió Dipper-aunque sabes que yo soy un desastre cocinando, tú eres buena en eso-

-Eso no es tan grave, solo te falta mejorar bro-bro-comentó Mabel.

-Y ¿qué quieres desayunar? creo que huevos y bacon sería una buena opción ¿no lo crees?-sugirió Dipper a su hermana gemela.

-¡Sí!-respondió Mabel sonriendo, enseguida empezaron a abrir los muebles de la cocina buscando las cosas para preparar el desayuno. Cuando acabaron dejaron todo lo que usaron para lavar más tarde, llevaron los platos de huevos y bacon junto con unas tostadas y jugo de naranja a la mesa del comedor, se sentaron y comer su desayuno, durante la comida estuvieron hablando de que harían cuando llegaran a Gravity Falls. Mabel tenía muchas ganas de volver a ver a sus amigas, Candy y Grenda. No podía dejar de sonreír cuando hablaba cosa que a Dipper se le hacía adorable.

-¿Qué? ¿por qué pienso que mi hermana es adorable?-pensó Dipper-¿qué me está pasando? quizás aún tengo sueño, solo estoy imaginando cosas-

El castaño enseguida reacciono al ver que su hermana ya se había ido, así que se levanto y fue a ver donde estaba y la encontró subiendo las escaleras.

-¿A dónde vas?-le preguntó-¿no piensas ayudarme a lavar los platos?-

-Tengo que cambiarme de ropa, estoy con el pijama puesto desde que me levante-le respondió Mabel-enseguida bajo y te ayudo con los platos-

-También tenemos que empacar la ropa para ir a Gravity Falls-le dijo Dipper viendo a su gemela desaparecer por las escaleras, cuando escucho la puerta de la habitación de Mabel cerrarse, Dipper fue al comedor a recoger los platos y vasos vacíos para llevarlos a la cocina y lavarlos.


Mabel se encontraba en su habitación con la puerta cerrada, apoyo su cabeza contra esta esperando a oír los pasos de su hermano alejarse, una vez que los escucho, se sentó en el suelo apoyando la espalda contra la puerta.

-No puedo creer que haya abrazado a Dipper de esa forma ayer por la tarde-pensó Mabel mirando hacia el suelo-está claro que lo quiero mucho, pero… ¿era necesario abrazarlo aunque sea un poco más? ¿qué me está pasando? algo no funciona bien dentro de mí-la chica enseguida desecho ese pensamiento-será mejor que me cambie de ropa, no quiero hacer esperar a Dipper-

Se levanto del suelo, camino hacia su armario y lo abrió buscando ropa para ponerse, sacó un short de jean de color celeste claro con algunas cortaduras, no es que se las hubiera hecho, si no que ella se los compro así en el centro comercial, tomo una musculosa blanca con dibujos de corazones amarillos y un sweater de color celeste con el dibujo de una galleta con chispas de chocolate. A pesar de tener dieciséis años –casi diecisiete- aún conservaba su obsesión por los sweaters de colores como cuando era niña.

Ya arreglada, Mabel se acomodó el cabello con una mano, abrió la puerta de su habitación y bajo las escaleras para ir a ayudar a su hermano con los platos y las cosas del desayuno.

Cuando terminaron de lavar las cosas que usaron para el desayuno, ambos hermanos se fueron a sus respectivas habitaciones para empacar lo que llevarían a Gravity Falls. Mabel se dirigió a su armario, abrió la puerta, tomó su ropa y empezó a tirarla en la cama para ver que llevaría en la mochila. Dipper, por otro lado ya había sacado una mochila de su armario y ahora se ocupaba de escribir una lista con las cosas que llevaría a Gravity Falls.