Capítulo 8: Las cosas han cambiado

Esa misma noche, cerca de la medianoche, Dipper se encontraba acostado en su cama buscando una posición cómoda para poder dormir, cosa que no daba mucho resultado debido a que tenía una pesadilla, no era la primera vez que la tenia, esa pesadilla se repetía con frecuencia en su mente y muchas veces no podía reconocer quien era la persona que lo atacaba.

Esta vez la pesadilla se apareció nuevamente en su mente, las imágenes se mostraban rápidamente como si de una película se tratara o un viejo álbum de fotografías.

Entramos a un sueño…

Dipper podía ver desde su punto de vista en la pesadilla (aunque las imágenes se reproducían rápidamente) como la mano de la persona desconocida se estaba acercando a él y había clavado la hoja de la daga que portaba en su estomago hiriéndolo profundamente, vio hacia abajo y la hoja de la daga junto con el mango se estaban manchando de sangre, su sangre. Un grito de dolor escapo de su garganta y escucho una risa maligna y la vez perturbadora resonar por su cabeza.

-Aaah-gritó Dipper al despertar, miro para todos lados respirando entrecortadamente, sus ojos se quedaron quietos en su hermana que se encontraba durmiendo en su cama-por favor, espero que no me haya escuchado-pensaba el chico Pines, muy tarde, Mabel se movió de su cama y lentamente comenzó a levantarse abriendo con algo de pereza los ojos.

-¿D-Dipper?-dijo Mabel con la voz un poco ronca debido al sueño que tenia así que aclaro su garganta-¿qué pasa? ¿porqué gritas bro-bro?-

-¿Qué? ¿gritar? yo no grite, Mabel-dijo Dipper esperando que su gemela se creyera esa mentira pero para su mala suerte no se la creyó ya que lo estaba mirando seriamente-de acuerdo… si, fui yo el que grito, Mabel ¿contenta? ¿quieres volver a dormir?-

-No hasta que me digas que te pasa, ¿tuviste una pesadilla? ¿qué soñaste?-preguntó Mabel quitando sus sábanas para quedar sentada en la cama y prender la luz de la mesa de noche.

-Soñé… soñé que alguien me lastimaba-respondió Dipper, Mabel abrió la boca para decir algo pero el castaño la interrumpió-no preguntes quien fue porque no pude reconocer a la persona que me hirió, las imágenes pasaban rápidamente como si fuera una película o algo así, de la persona que me hirió solo pude ver el arma que clavo en mi estomago mancharse de sangre y… y…-

-¿y? ¿qué mas paso?-preguntó Mabel con curiosidad queriendo ayudar a su hermano.

-Y… creo que escuche una risa, era una risa entre maligna, psicópata…algo perturbadora. No sé porque esa risa me hizo pensar en…-continuó Dipper.

-Bill ¿no es así?-dijo Mabel interrumpiendo a Dipper-no creo que hayas escuchado a Bill, Dipper. Es decir, ya pasaron tres años desde el Weirdmaggedon… no puedo decir que Bill está prácticamente "muerto" porque no murió, sino que lo derrotamos con la pistola borra memorias ¿recuerdas?-

-Es verdad, Mabel-dijo Dipper un poco mas aliviado-no creo que haya sido Bill, a lo mejor fue solo mi imaginación que me estaba jugando una broma pesada y ya-

Mabel sonrió por lo que dijo su gemelo, apago la luz de noche y volvió a cubrirse con las sabanas para intentar dormir.

-Será mejor que durmamos, ya es tarde, Dipper y mañana hay muchas cosas por hacer aquí en Gravity Falls.

-Creo que dormir sería lo mejor para los dos, buenas noches, Mabs-dijo Dipper volviendo a acomodarse para dormir.

-Descansa, Dip.

Casi llegando el amanecer, Dipper y Mabel salieron de la cabaña para ir a recorrer el pueblo y ver qué cosas habían cambiado los últimos tres años que no estuvieron en Gravity Falls. Salieron apenas el sol empezaba asomarse y su luz se colaba a través de los árboles del bosque dando el comienzo de un nuevo día, el segundo día del verano. Cuando llegaron al pueblo aún era muy temprano para que alguien saliera a la calle, solo vieron a algunas personas caminando por la acera o estaban acomodando y ordenando cosas en sus negocios para que pudieran comenzar a trabajar.

-Gravity Falls se ve distinto cuando el sol comienza a salir por el horizonte-cómento Dipper viendo como la luz se reflejaba en los arboles y proyectaba la sombra de algunos edificios y casas.

-No mucho y veo que el pueblo no ha cambiado tanto durante estos tres años que no estuvimos de vacaciones-dijo Mabel.

-No pudimos ir porque el Tío Stan y el Tío Ford aún estaban ocupados con su viaje alrededor del mundo en su barco. También porque mamá y papá no podían ir con nosotros, ellos también tenían asuntos pendientes en el trabajo, Mabs. Pero viendo el lado positivo a todo esto, es bueno estar de regreso-le respondió Dipper.

Su hermana Mabel lo acompañaba a su lado con los brazos en constante movimiento de la emoción, guardaban la distancia uno del otro. Ambos hermanos continuaron caminando un rato mas hasta que por fin el sol se había asomado del todo y llego a su ubicación máxima, ahora todo el pueblo se podía apreciar con un poco mas de claridad, aunque tampoco se podía negar que el amanecer le daba cierto aire misterioso y frio.

Cerca del mediodía, Dipper y Mabel decidieron ir al centro comercial del lugar, la idea fue sugerida por Mabel ya que ella tenía ganas de ver si habían abierto nuevas tiendas de ropa y todas esas cosas para chicas, obviamente quería que su hermano la acompañara, no le gustaba estar sola, ese día no había visto a sus amigas pero esperaba verlas en algún otro momento.

-Y cuando las vea de nuevo, será emocionante...-exclamó recordando a sus amigas, Candy y Grenda.

-¿No les avisaste que vendríamos?-preguntó Dipper recordando que Mabel las tenía en básicamente todas las redes sociales disponibles a ambas.

-No, así será una sorpresa Dip-expresó Mabel dándole un codazo a Dipper al encontrarse con una tienda de ropa-¿será…?-preguntó con los ojos bien abiertos.

Dipper volteó a ver al lugar, era una tienda bastante notoria para chicas (específicamente niñas); todo con colores rosados y pastelizados, o peor aun; ropa con dibujos de gatitos y arcoíris. Era como el paraíso privado de Mabel, y el aberno para un Dipper que no pudo evitar un tic en su ojo izquierdo boquiabierto.