Capitulo 13: Extraña silueta
Tal y como lo había estado suponiendo la gemela Pines mayor, la mañana había hecho su presencia en el bosque de Gravity Falls con unas enormes nubes grises cubriendo el cielo, eran de un color gris oscuro tan intenso que parecía que no había mañana en ese pequeño pueblo montañés, si no que era de noche, una noche eterna. A pesar del clima un pequeño reflejo de sol atravesó las oscuras nubes filtrándose por la ventana del cuarto donde descansaban Dipper y Mabel, hoy no podrían salir al bosque ya que el clima no era muy favorecedor como para tener nuevas aventuras ahí y explorar un poco en busca de algún ser sobrenatural.
Mabel fue la primera en despertar esa mañana, algo que no era normal en ella ya que el primero en despertarse temprano todos los días era Dipper y siempre se ocupaba de despertarla cuando se les hacia tarde para ir a la escuela pero por otro lado, no tenia porque pensar en eso, las vacaciones de verano apenas comenzaban. Decidió que hoy era su turno de despertar a su hermano, solo por esta vez.
Con cuidado se levanto de su cama y se acerco a la cama de su hermano que no estaba muy lejos de la suya. El lado de su habitación no era tan alegre como el de ella, había un pequeño estante con algunos libros que Dipper había traído para leer durante las vacaciones de verano, la mochila que había llevado con él a Gravity Falls estaba abierta y puesta en una silla pero esos detalles no le importaban a la gemela mayor, su mirada se poso en su hermano el cual descansaba profundamente en su cama, una pequeña sonrisa maligna se dibujo en su rostro.
-Dipper, despierta-le susurró Mabel empujándolo levemente pero este se negaba a despertar-vamos, despierta. Ya es de día-no paso nada, soltó un suspiro de frustración y volvió a intentar otra vez pero esta vez se subió arriba de la cama y comenzó a saltar en ella-Dipper… ¡des-pi-er-ta!-
-¡Ya, ya! ¡ya estoy despierto, Mabs! ¿qué quieres?-preguntó Dipper.
-Nada, solo… quería que despertaras ¿pensabas quedarte durmiendo todo el día? no trates de imitarme hermanito-respondió Mabel de forma burlona poniendo sus manos en la cadera.
-Y ¿qué más podemos hacer? el día está nublado y no podemos salir al bosque-le respondió Dipper, Mabel se bajo de él sentándose a un costado de la cama mientras su gemelo se acomodaba de forma tal que tuviera los codos apoyados en el colchón.
-Oye, Dip-dip…ahora que lo mencionas, anoche yo…-iba a decir Mabel pero de repente escucharon una voz llamándolos, era su tío Stan avisándoles que bajaran pronto para desayunar-agh, te lo diré luego, ahora vamos a desayunar-
-¿Qué? no, Mabel. Tienes que decírmelo ahora-le pidió Dipper ¿qué rayos quería decirle su gemela? ¿sería algo importante o solo le contaría otro de sus sueños raros como cuando era niña?
-No puedo, de verdad. No es que no confié en ti-le dijo Mabel quien miro de nuevo hacia la puerta de la habitación-te prometo que te lo diré después del desayuno, ahora no-
La castaña bajó de inmediato pensando en que si había hecho lo correcto en no decirle aún lo que había visto, mientras tanto Dipper está completamente confundido por la actitud de su gemela.
-Pero ¿qué le pasa a Mabel?-se dijo a sí mismo un poco confundido-bueno, tal vez no sea algo de que preocuparse tanto-
Se levanto de su cama decidido a ir a desayunar en compañía de su hermana y sus tíos. Con algo de dificultad, se puso sus zapatos y se asomó a la ventana para ver el cielo nublado que emanaba en el pueblo. Dio un suspiro con un toque de amargura, amargura que sentía por no poder salir con su hermana a buscar misterios por el bosque, tal como lo había estado planeando desde que supo que irían él y su hermana a Gravity Falls.
El desayuno transcurrió de lo más normal entre risas, bromas y comentarios de parte de todos los presentes, cuando este término, Mabel se ofreció para lavar los platos que se usaron y Dipper se quedaría con ella ya que necesitaba que su hermana le dijera lo que tenía que decirle esa mañana y que no le había dicho mientras estaban en su habitación. Mientras lavaba los platos, la castaña no se dio cuenta de que su hermano se había parado detrás de ella y la estaba mirando fijamente, Mabel se percató de esto, cuando se giró y se encontró con unas orbes similares a las suyas casi grita por la repentina aparición de su gemelo y por asustarla de esa manera.
-¡Dipper!-exclamó Mabel dando un ligero salto mientras colocaba el último plato a secar-no aparezcas así de repente, me asustas, torpe-
-Más torpe eres tú, tienes que explicarme que fue lo que paso anoche-le dijo Dipper esperando a que Mabel le contara lo que tenía pensado contar.
-Aah… c-creo que ahora no es el momento-Mabel se estaba por ir pero su hermano la tomo de la muñeca impidiendo que se vaya-Dipper, suéltame. Me lastimas-
-No te iras de aquí hasta que me digas lo que me tienes que decir.
-De acuerdo, te lo diré…-dijo Mabel suspirando un poco y pensado bien en lo que tenía que contarle a su hermano-anoche yo… sé que no vas a creerme pero, vi una sombra en el bosque, se me hizo familiar y no sé porque-
-¿Una sombra? Mabel, no estabas soñando ¿o sí?-le preguntó el gemelo menor sin creer lo que le estaba diciendo.
-¡Te juro que es verdad, ayer vi una sombra en el bosque!-le respondió Mabel esperando que Dipper le crea-y creo que se parecía a…-
El celular de Dipper comenzó a sonar, el chico sacó su celular del bolsillo de su chaqueta y vio que tenía una llamada perdida de Soos junto con un mensaje. Mabel vio el contacto de Soos en la pantalla del celular de su gemelo sin entender que estaba pasando y porque Soos los estaba llamando a esas horas de la mañana.
-¿Hello Sunshine? ¿es en serio, Dipper?-preguntó Mabel al escuchar esa canción en el teléfono de su hermano.
-¿Qué tiene de malo? me gusta esa canción, es algo pegadiza-le respondió el gemelo menor-oye, Mabs ¿Por qué será que Soos nos llamo? tambien dejo un mensaje-
-Vamos, ábrelo para ver que dice-le pidió su hermana, Dipper hizo click en el icono del mensaje para abrirlo, cuando lo abrió pudo ver que Soos había escrito preguntando si él y Mabel podían venir a la cabaña del misterio esa mañana ya que tenía algo que contarles y era algo que no podía mencionar por mensaje de texto.
-Bien y… ¿qué estamos esperando? vamos, si Soos quiere que nos veamos en la cabaña del misterio, tenemos que ir-le dijo Mabel. Dipper asintió guardando el celular en el bolsillo de su chaqueta otra vez, ambos hermanos salieron de la cabaña en la que ahora vivían sus tíos y caminaron a la cabaña del misterio, afuera no llovía tan fuerte por lo que no hubo necesidad de llevar un paraguas para protegerse. No se dieron cuenta de que cierta castaña que conocieron ayer estaba desbloqueando su teléfono celular para llamar a un contacto desconocido en su historial.
-¿Hola? si… estoy haciendo lo que me dijiste que haga, si, si… ya salieron de la cabaña y ahora se dirigen a la cabaña del misterio ¿qué? ¿debo seguirlos hasta allá? bien, lo haré pero me debes un favor-dijo Neko hablando del otro lado con la persona anónima-está bien, lo que tu digas, adiós-
Neko cortó la llamada, se levantó de su escondite y fue a la cabaña del misterio, por suerte llego un poco antes que Dipper y Mabel, logró esconderse bajo la ventana de la tienda de recuerdos justo cuando ambos gemelos subían las escaleras que los llevaban a la entrada de la cabaña. Vio como Dipper tocaba la puerta y esta se abrió dejando pasar a los hermanos en el interior de la cabaña, ahora solo le quedaba ver que estaba pasando a través de la ventana.
Dentro de la cabaña, Dipper y Mabel estaban dentro de la tienda de la cabaña, Soos salió de la puerta que decía "employees only" y se ocupo de recibir a los gemelos con un fuerte abrazo y también les pregunto cómo estaban aunque ya se habían visto ayer, ellos respondieron que por ahora estaban bien.
-Soos, recibimos un mensaje diciendo que queríamos que viniéramos a la cabaña del misterio porque querías contarnos algo importante-Dijo Dipper-y justo en el momento en que mandaste el mensaje, Mabel también estaba por decirme algo ¿se puede saber qué es?-
-Claro, les diré que paso-le respondió Soos-oigan, chicos. Ustedes saben que luego de lo que paso hace tres años todo se ha vuelto más extraño de lo habitual ¿no? en el bosque y todo eso-
-Sí, lo sabemos ¿a qué quieres llegar con eso, Soos?-preguntó Mabel con curiosidad.
-Hace un par de días vi una figura extraña en el bosque. No sabía que era, yo pensé que podría ser un mapache buscando comida en la basura pero me equivoque, fui con mi linterna a comprobarlo y pude ver una silueta muy parecida a Dipper-les contó Soos-no sé qué rayos era eso, no volví a ver a esa silueta desde esa noche-
-Un segundo, ahora que pienso en lo que acaba de contar Soos… yo también vi la misma silueta anoche y quizás él tenga razón, se parecía un poco a Dipper-pensó Mabel para sí misma, enseguida volvió a la realidad-espera, yo creo haber visto la misma silueta extraña la otra noche, no sé qué podría hacernos mientras dormimos, creo que lo mejor sería ir al bosque e investigar un poco mejor-
-Es verdad, Mabel. Debemos estar preparados para esta noche-dijo Dipper y luego ve a Soos-Soos, puedes contar con nosotros, vamos a ayudarte a buscar a esa extraña silueta que vieron tú y Mabel en el bosque-
-Eso sería de gran ayuda, chicos-les agradeció Soos-pueden llevarse unas linternas de la cabaña si es necesario para guiarse en el bosque, también necesitaran una cámara… me gustaría que alguien capte todo en video-
Al escuchar eso, Dipper sintió una extraña sensación de felicidad y adrenalina, esa era su oportunidad para grabar un nuevo vídeo el cual subir a su canal de investigaciones sobrenaturales en youtube, el cual tenía abandonado desde hacía ya mucho tiempo ya que a sus seguidores no le llamaban mucho la atención sus vídeos.
-Claro, Soos… podemos llevarnos de la cabaña todo lo que nos haga falta para explorar el bosque-le dijo Dipper y vio otra vez a su hermana-creo que vamos a comenzar con la investigación esta misma noche… claro, si tú quieres Mabel-
-Si, por supuesto. No vendría nada mal volver a trabajar juntos en esto como en los viejos tiempos, solo espero no tener planes para esta noche-le respondió Mabel.
Mientras tanto, fuera de la cabaña, Neko se encontraba grabando con su teléfono celular desde la ventana lo que estaba pasando en el interior de la cabaña, solo se podían ver las sombras de las tres personas que estaban en ella y casi no podía entender o escuchar de que estaban hablando, lo único que pudo entender fue lo de la extraña silueta en el bosque y después no pudo escuchar nada más. Enseguida tuvo que parar el vídeo y guardar su teléfono, vio como los dos hermanos salían de la cabaña del misterio no sin antes despedirse de Soos, la castaña se alejo de su escondite y comenzó a caminar rápidamente ocultándose detrás de un árbol, saldría en cuanto Dipper y Mabel estuvieran cerca del árbol en el que estaba escondida.
Y en efecto, eso pasó, los gemelos Pines salieron del cabaña y comenzaron a caminar en dirección al pueblo, ya no estaba lloviznando pero el cielo seguía nublado, eso era algo bueno porque si empezaba a llover muy fuerte tendrían que refugiarse en algún lugar del bosque o en el techo de alguna casa ya que no llevaban paraguas, mientras caminaban se pusieron a hablar de cómo prepararían todo para la investigación de esa noche pero al parecer al destino le gusta jugar con los planes de ambos hermanos. El celular de Mabel comenzó a sonar, ella lo desbloqueo viendo que tenía dos mensajes.
-¡Aaah!-Mabel comenzó a chillar de la emoción haciendo que Dipper la vea de forma extraña-Candy y Grenda me mandaron unos mensajes diciendo que se enteraron de mí llegada a Gravity Falls y…-
-Y ¿qué? por favor, dime que no tienen pensado hacer algo para esta noche-rogó Dipper, la última vez que Mabel tuvo una pijamada con sus amigas… bueno, digamos que las cosas se pusieron un tanto "incomodas" por así decirlo.
-Sí, vamos a hacer una pijamada de bienvenida esta noche bro-bro-le respondió Mabel emocionada mientras respondía los mensajes de sus amigas-lo siento pero me temo que vas a tener que buscar a alguien más para la investigación-
-Sí, eso sería genial, Mabs. Como si hubiera miles de personas aquí dispuestas a ayudarme-comentó Dipper con sarcasmo, en eso cierta castaña de cabello corto salió del árbol en el que estaba escondida asustando sin querer al gemelo menor.
-Uh, lo siento. No fue mi intención asustarte-se disculpo Neko queriendo hacer una señal de "perdón" con las manos-es solo que…-
-¿Qué estás haciendo aquí? ¿acaso nos estabas espiando?-preguntó Mabel sospechando un poco por la repentina aparición de la chica.
-¿Qué? ¿yo? ¿espiándolos? jajajaja ¡por supuesto que no!-mintió Neko riéndose nerviosamente rogando en su mente que los hermanos Pines se creyeran esa mentira-solo… yo… estaba dando un paseo por el bosque. Me gusta mucho este tipo de clima y solo quería salir y dar una vuelta, am… escuché algo de lo que estaban conversando y quise acercarme a verlos, es todo-
-¿De acuerdo? te creo…solo un poco-dijo Dipper un tanto desconfiado.
-Oye, Neko… mis amigas y yo haremos una pijamada de bienvenida esta noche ¿quieres venir?-le pregunto Mabel con la esperanza de que su nueva amiga le dijera que sí.
-Aaah, no… no lo creo, Mabel. Las pijamadas no son lo mío-le respondió la chica, hacía mucho tiempo que no tenía una pijamada, pero, por lo que recordaba, las pijamadas que había tenido cuando era niña no fueron precisamente divertidas, aún recordaba cuando una vez se quedo en una pijamada y le pintaron la cara mientras dormía.
-Oh, vamos…no seas mala, te prometo que será divertido-le dijo Mabel intentando convencerla-¿qué dices? ¡Por favor, por favor, di que sí!-
-Agh, está bien pero me quedaré por UN rato-le respondió la chica-y nada más-
-¡Genial! entonces nos vemos esta noche.
Neko solo asintió con su cabeza, miro hacia el cielo y pudo sentir como unas gruesas gotas caían del cielo estrellándose contra el suelo, una fue a parar cerca de su ojo derecho.
-Tengo que irme, ya está comenzando a llover y no suelo estar afuera cuando llueve-dijo Neko comenzando a correr y alejándose de los gemelos Pines-¡nos vemos por la noche!-
-¿De verdad está comenzando a llover?-pensó Dipper levantando su mano esperando a que una gota de lluvia cayera en ella-quizás ella nos estaba mintiendo-
Sus dudas fueron confirmadas al sentir como cinco gotas de lluvia cayeron en su mano, de verdad estaba comenzando a llover, al principio fueron unas pequeñas gotas pero luego comenzó a empeorar y caía con más intensidad, Dipper rápidamente se quito su chaqueta para dársela a su hermana quien tomó un extremo y la colocaron sobre sus cabezas, ambos comenzaron a correr mientras buscaban donde refugiarse de la lluvia. Mabel sentía los pies fríos y mojados, el agua lodosa del bosque había entrado en sus zapatos y ensucio parte de sus medias.
-¿Ves algún sitio donde protegernos de la lluvia?-pregunto Mabel mientras corrían, la lluvia caía con más intensidad y estaba comenzando a empapar la chaqueta del gemelo menor.
-Aún no-respondió Dipper, de repente vio un pequeño techo en la puerta de un edificio y rápidamente guio a su hermana hasta allí-sígueme, Mabel. creo que encontré un lugar-
Mabel lo siguió y entraron a un oscuro callejón, caminaron hasta la entrada de aquel edificio que vio Dipper y se refugiaron bajo el techo hasta que la lluvia se calmara, el espacio era algo reducido por lo que tuvieron que buscar una forma de acomodarse apoyándose contra la puerta cerrada de aquel lugar.
-¡Wow! simplemente, wow… esa fue la carrera más intensa que haya tenido en mi vida-comentó Mabel recuperando la respiración mientras veía las gotas de lluvia caer y deslizarse por el techo hasta caer como finos hilos transparentes al suelo.
-No exageres, tampoco fue tan intensa-le dijo Dipper intentando bromear con ella pero solo recibió otro golpe leve en el hombro de parte de su hermana-hey ¿y ahora que dije?-
-Nada, no… dijiste nada malo-le respondió Mabel, aprovecho para apoyar su cabeza en el hombro de su hermano-solo lo hice para que te calles, tus bromas son muy malas, hermanito-
-No me digas así, soy más alto que tú ahora-dijo Dipper poniendo una cara de falso enojo haciendo reír a su gemela.
-Así es, pero yo siempre seré la gemela alfa-comentó Mabel-¡gemela alfa, gemela alfa!-
Dipper se rió con ella, a pesar de los años, Mabel seguiría siendo la misma niña revoltosa de siempre y eso nada ni nadie podía cambiarlo. Aquel que se atreviera a cambiar a Mabel se las vería con él y con sus tíos. Por unos minutos se quedaron callados observando la lluvia caer mojando las calles de Gravity Falls y aquel oscuro callejón, la chica castaña comenzó a temblar un poco dándole a entender a su hermano que tenía frío, Dipper pensaba darle su chaqueta pero estaba mojada por la lluvia; no tuvo otra opción más que abrazarla para transmitirle calor y que se le pasara un poco el frío. Mabel entrecerró los ojos, se sentía agradable abrazar a su hermano, ojalá pudiera hacerlo todos los días pero eso jamás iba a pasar; además, ella no estaba del todo segura de lo que sentía por Dipper. Sabía que lo quería pero ese tipo de "querer" no era el que se acostumbra a ver entre dos hermanos, era algo no natural y la vez insano pero… ella muy en el fondo de su mente deseaba poder besarlo y poder caminar juntos de la mano como las parejas normales o en las de las películas que miraba con sus amigas en California.
-¿Uh?-la castaña salió de sus pensamientos al escuchar algo apoyarse contra el alambrado de aquel callejón, se acercó un poco pero sin mojar su cabeza con la lluvia y pudo ver a aquella extraña figura similar a su hermano observándola a ella y a Dipper fijamente-tú ¿qué estás haciendo aquí?-
La silueta no le respondió, solo la miro fijo por unos breves segundos y después se alejó corriendo de ahí dejando a la chica confundida.
-Dipper ¡Dipper!-le dijo Mabel, este dejo de mirar la lluvia caer para verla a ella-está aquí, él está aquí…-
-¿Quién, Mabs?
-La extraña figura que se parece mucho a ti, estaba aquí hace un momento. Yo la vi, tienes que creerme.
-Mabel, yo no veo nada-Dipper miro hacia el alambrado del callejón y aquella silueta no se encontraba ahí-¿estás segura de que no lo imaginaste?-
-Por supuesto que no, se que vi esa silueta, estoy segura de que la vi-Mabel se quedo callada después de decir esto y miro hacia otro lado, no tenía caso seguir hablando de eso con su gemelo y no quería discutir con él.
Esa misma noche, el cielo ya había despejado pero aún había algunas nubes circulando por el oscuro cielo nocturno. Mabel se encontraba en la cocina preparando los snacks que serviría en la pijamada con sus amigas Candy y Grenda, obviamente su nueva amiga (y también de Dipper) Neko. Dipper se encontraba en la sala mirando un documental en la televisión en el "Canal que solía ser de historia" pensando que podría sacar algo informativo de lo que pasaban en ese show, esa noche estaban pasando una investigación sobre las desapariciones de los barcos y los aviones que caían en el conocido triangulo de las bermudas. Escucho los pasos de su hermana yendo a su habitación compartida, la siguió con la mirada hasta que la perdió de vista y luego volvió a enfocar sus ojos en la televisión o en eso estaba hasta que luego de unos minutos alguien tocó la puerta.
-¡Ya voy, ya voy!
Dipper volvió a escuchar los pasos de su hermana algo acelerados bajar las escaleras de la cabaña, cruzó corriendo la sala y llegó a la puerta acomodándose un mechón de su largo cabello detrás de la oreja, abrió la puerta de la cabaña y…
-¡Aaaaah!
El gemelo menor se asustó un poco y se incorporó al saber de donde provenían los gritos, eran de Mabel y sus amigas pero ¿por qué gritaban así? parecía que no se hubieran visto en mucho tiempo, bueno, en parte era verdad ya que habían pasado tres años desde la última vez que estuvieron en Gravity Falls pero tampoco era necesario gritar como una chica que vio a su más grande ídolo en un concierto de rock. Por otro lado, Mabel, Candy y Grenda intentaban calmarse después del grito que acababan de dar.
-¡Chicas, las extrañe mucho!-dijo Mabel emocionada abrazando primero a Candy y después a Grenda-sabía que íbamos a volver a vernos-
-Sí, nosotras también te extrañamos, Mabel. Hablar por teléfono no es lo mismo-comentó Candy acomodándose los lentes.
-Tienes razón, Candy. Es mejor hablar en persona-le dijo Mabel.
-Y bien chicas ¿qué hacemos aquí paradas? ¡qué comience la fiesta!-exclamó Grenda con emoción y algo de ansiedad por empezar la fiesta, abrió su mochila donde tenía sus cosas para quedarse esa noche-Candy y yo tenemos todo preparado para la pijamada, trajimos maquillajes, música, algunos dulces-
-Yo traje revistas para adolescentes con algunas encuestas que evalúan nuestra personalidad y también que tipo de chico seria nuestra pareja ideal-comentó Candy-aunque creo que Grenda no lo necesita porque ella ya tiene a su chico ideal-
-Agh, ¿es en serio? cállate, Candy-dijo Grenda avergonzada pero eso solo aumento más la curiosidad en Mabel.
-Por cierto ¿dónde está Dipper?-preguntó Candy-han pasado tres años y queremos ir a verlo-
-Claro, pueden ir a verlo. Está en la sala viendo un programa de televisión-les respondió Mabel-bien… ¡que comience la fiesta! esto no se acabará hasta que salga el sol-
Después de chillar y gritar de emoción un poco más (y luego de que fueran a la sala a saludar a Dipper) Mabel, Candy y Grenda corrieron a la habitación que compartían ambos hermanos hablando de quien sabe que mientras se reían. El gemelo menor suspiro con frustración y cansancio, esa sería una larga noche, tomó de nuevo el control remoto para cambiar de canal y buscar otra cosa interesante que mirar en la televisión, quizás vería una película o algo así para ignorar los ruidos que se escuchaban arriba en la habitación que compartía con Mabel mientras ella tenía su pijamada de bienvenida con sus amigas de Gravity Falls. Un grito angustiante se escuchó a lo lejos pero Dipper le resto importancia ya que a lo mejor no sería nada grave pero enseguida se estremeció un poco al ver una sombra cerca de la ventana, se refregó los ojos para ver mejor pero la sombra ya había desaparecido.
-¿Qué rayos fue eso?-pensó Dipper sin dejar de ver hacia la ventana, desvió la mirada al escuchar que tocaban la puerta de la cabaña, se levantó del sofá donde estaba sentado viendo lo que sea que estuviera viendo en televisión y fue abrir la puerta para ver quien más había llegado a esas horas de la noche.
