*Melissa Pov.*

Luego de terminar de grabar todas las canciones, los días siguientes fueron un caos. No tuve oportunidad de juntarme con Katie. Y tampoco le di una respuesta de lo que estaba pasando y eso es porque luego de grabar esas canciones, admití que siento cosas por ella. Y necesito hablar con Chris. Hoy regresaba de NY y quería hablar con él, aprovechando que no tenía que ir al set. Sé que podría haber usado ese tiempo para ver a Katie y no sé qué va a pasar. Lo único que sé es lo que pasó la otra noche, no es normal. Ambas lo buscamos, no nos detuvimos. Podríamos haberlo hecho pero no fue así. Por lo que tenía que ser sincera conmigo misma y en especial con el hombre que se había vuelto mi esposo. Se lo debo, le debo honestidad. Lo engañé y Chris no se lo merece.

Luego de ver a los perros durmiendo, tomé el guión del capítulo 100 y me dediqué a estudiarlo. En especial los cambios que le harían tras todo lo sucedido. La puerta se abrió y en tanto entró, los dos perros corrieron hasta Chris. Sonreí mientras lo veía agacharse y darle cariño a ambos.

—¡Hola, chicos! —Dijo y les dio unas caricias—. ¿Me extrañaron? ¿Sí? ¿Me extrañaron? ¡Hermosos!

Suspiré y dejé el guión a un lado. Me acerqué a él y me miró sonriendo.

—Hola. —Le dije.

Dejó de sonreír y me miró frunciendo el ceño.

—¿Qué pasó? ¿Por qué tienes esa cara?

—Ve a dejar tus cosas y darte una ducha. Te cuento después de eso.

Me asintió y se acercó para darme un beso, pero lo abracé y no le permití que me besara. No podía. No después de lo que pasó. Me asintió y se fue a dejar las cosas. Quizás no debí hacer eso, pero lo necesitaba. Lo escuché dejar las cosas y meterse a bañar. Me agarré la cabeza, apoyando los codos en las rodillas y estuve en esa posición no sé qué rato. Hasta que sentí sus pasos. Levanté la cabeza y lo miré. Puso sus manos en la cintura y se sentó a mi lado. No me moví, miré el suelo mientras él me observaba.

—¿Quieres decirme qué sucede? —Me preguntó.

Respiré hondo y traté de buscar fuerzas de donde no tenía. Lo miré con los ojos llenos de lágrimas.

—Chris… yo… tengo que ser honesta contigo.

—Tranquila, sabes que puedes decirme lo que sea.

Le asentí y me senté más derecha, enfrentándolo. Era más difícil de lo que creía. Cerré los ojos y tomé aire un momento. Luego lo miré.

—¿Prometes que no dirás nada de lo que voy a decirte?

—Quedara entre nosotros, lo prometo.

Sentí mi labio temblar y lentamente, las lágrimas comenzaron a caer.

—Yo… estoy… confundida.

—¿Confundida con qué? —Me preguntó.

—Con mis decisiones… con… —Lo miré y no pude terminar de decirlo.

Me sonrió y me tomó la mano, solo pude mirarlo.

—¿Hay alguien más, verdad? —Me preguntó y eso me dejó completamente helada.

—¿Qué? ¿Cómo…? —Le pregunté.

Suspiró y me sonrió con pena.

—¿Recuerdas la Comic-Con? —Dijo y le asentí con muchísimo temor—. Pues… luego de que llegaste… tenías… un chupón… en tu muslo.

No quedé roja, quedé pálida, avergonzada. Tragué saliva y sentí que todo me giraba. Sus ojos poco a poco, segundo a segundo, se volvieron tristes. Me sentí la peor persona del mundo. No podía creer que le estuviera haciendo esto. Tomó mis manos entre las suyas y habló mirando nuestras manos.

—Cuando vi eso supe… que había alguien más. —Comenzó a decir mientras yo no podía decir ni una sola palabra—. Esperaba que terminaras conmigo en cualquier momento, sin embargo… dijiste que te querías casar conmigo. Apresuraste las cosas para ayudarme en mi ciudadanía, lo sé. Pero…

Levantó la mirada y el dolor estaba marcado en mi rostro. Creo que estaba esperando que le dijera algo, pero no pude.

—¿Hay más en todo eso, verdad? —Preguntó y luego lo vi dudar un momento—. ¿Puedo… preguntar quién es?

Aclaré mi garganta para evitar que se me fuera el aire.

—Creo que es mejor que… —Comencé a decir pero me interrumpió tomando mi mano.

—Por favor, Melissa. —Me suplicó—. Te pido por favor que seas completamente honesta.

Suspiré. Lo que menos quería era causarle dolor, pero entendía su punto. Siempre fui honesta con él, nos contamos todo. Era justo que lo fuera así como él siempre lo ha sido conmigo.

—Katie…

Fue todo lo que dije. Y lo dije mirándolo a los ojos. Quedó quieto y suspiró con dolor, hasta noté los celos que nacían en él.

—Katie… ahora entiendo por qué no vino a nuestra boda.

—Sí, sobre eso… —Comencé a decir y me miró—. Tienes que saber algo al respecto.

—¿Qué? —Preguntó alerta.

Aclaré la garganta y acaricié mi cuello con la mano.

—Tanto Katie como yo, fuimos amenazadas.

—¿Qué? ¿Cómo que amenazadas? —Dijo casi en un grito—. ¿Por quién?

Le hice un gesto para que se calmara con mi mano y sentí que temblaba.

—Por Jessica. —Dije y él levantó las cejas con asombro—. Amenazó con arruinar nuestras carreras. A mí me dijo que si no me casaba contigo, iba a arruinarme la carrera para siempre.

Creo que estaba muy furioso por lo que acababa de decirle y no sabía si era porque lo había engañado con Katie o que nuestra boda fue forzada. Se quedó un momento en silencio, se sentó derecho en el sillón y apoyó sus codos en sus rodillas para pasar sus dedos en medio de su barba.

—Me siento usado… —Dijo y me sentí una maldita—. Nos usaron, Mel.

Lo miré sorprendida y me miró con dolor, con los ojos llenos de lágrimas.

—Lo siento, Mel. —Me dijo y lo miré sorprendida, no me esperaba esta reacción—. Te casaste conmigo y… podrías estar con ella. Yo… soy un error en tu vida.

Negué con la cabeza y tomé su cara entre mis manos.

—Chris… Chris, mírame. —Le dije y me miró con una lágrima cayendo—. No eres un error. Eres mi mejor amigo. ¿Entiendes?

Quitó mis manos de su rostro y las tomó entre las suyas, fue ahí donde noté que temblaban.

—Cuando nos conocimos, te dije que salieras conmigo solo si te hacía sentir amor. —Comenzó a decirme y suspiré comenzando a llorar—. Habías pasado por mucho con tu ex y no quería confundirte. No quiero que estés a mi lado obligada, Mel.

—No quiero que te sientas usado, Chris. Perdóname. ¡Por favor, perdóname! ¡No quise herirte!

Me abrazó y ambos lloramos. Era demasiado triste, demasiado. Se alejó y secó mis lágrimas con sus dedos.

—¿Qué dice Katie de todo esto? ¿Fue solo el día de la Comic-Con? ¿O pasó de nuevo?

Dejé que me abrazara, me hizo sentir acompañada. Me sorprendí que me tratara como un amigo, era un hombre demasiado bueno. No se merecía este dolor.

—No te mereces esto, Chris.

—Y tú no te mereces lo que Jessica te está haciendo. —Me dijo y lo miré—. Quiero saber qué está pasando, Mel. Quiero saber si tengo chance de luchar para recuperar lo nuestro o tengo que actuar de otra manera.

—¿Otra manera? —Le pregunté.

—Contéstame.

Dejé salir todo el aire de mis pulmones y cerré los ojos.

—Hace unos cuantos días atrás… tuvimos un encuentro. —Le conté con muchísima vergüenza—. Era para aclarar nuestras dudas. Quería cerrar el ciclo pero…

—Pero pasó algo más entre ustedes. —Me dijo y le asentí.

—Y no ayuda que Jessica quiera hacer Supercorp.

—Eso es algo que no entiendo. —Dijo y me miró—. ¿Cómo pudo aceptar eso cuando las amenazó?

Me reí y me senté de costado, alejándome de sus brazos para mirarlo.

—Digamos que… está por perder su trabajo si los capítulos siguen bajando en audiencia.

Se rió pero no dijo nada. Se quedó un minuto en silencio y luego me miró.

—¿La amas? —Lo miré y no contesté. Cerré los ojos—. Entonces debes estar con ella.

Lo miré sorprendida y me sonrió, llorando más.

—Eres una gran mujer, Mel. Me ayudaste en mi depresión, me enseñaste lo que es tener amor por uno mismo. —Tomó mi rostro entre sus manos y me besó. Dejé que lo hiciera y abrí los ojos para verlo alejarse con dolor, muchísimo dolor—. Pero no me correspondes. Y si algo me enseñaste, es que me merezco mucho más que eso.

—¿Qué va a pasar contigo? —Le pregunté—. No quiero que caigas en otra depresión por mi culpa.

—Mel, tienes que entender algo. Será peor para mí y para ti si fingimos algo que no somos. El amor no puede fingirse. Y sí, te amo. Pero puedo ver en tus ojos que te pasa algo mucho más profundo con ella.

Miré el suelo y lo sentí levantarse. Dejé que se fuera, no lo seguí. No merecía hacerlo. Agarré mi cara entre las manos y quise llorar pero ya no tenía lágrimas para hacerlo, ni el valor. Solo me quedé así. Escuché sus pasos y cómo aparecía. Había ido por su celular.

—¿Alguien más sabe de esto, Mel? —Me preguntó.

Le asentí y suspiré mientras le contaba.

—Chyler sabe por mí. —dije y me asintió—. Katie les dijo a las chicas. Nicole, Azie y Andrea.

Asintió y se quedó pensativo. Luego me señaló el teléfono.

—Toma el celular, llama a chyler y dile que venga discretamente aquí.

—¿Tú qué vas a hacer? —Le pregunté al ver que comenzaba a llamar a alguien.

—Le diré a las Nikazie que vengan.

Abrí los ojos como platos y tragué saliva. ¿Qué diablos estaba pensando Chris? Desapareció de mi vista para hablar con Katie y esa conversación me ponía muy nerviosa pero me dediqué a llamar a Chyler.
Tomé mi celular y disqué su número. Llevé el aparato a mi oreja luego de suspirar y escuché un par de tonos de espera hasta que contestó.

—Mel. ¿Qué sucede que llamas tan tarde?

—Necesito que vengas a mi casa.

—¿Por qué? ¿Qué sucede?

—Le dije a Chris la verdad. —Dije y Chylar pegó un quejido de sorpresa—. Quiere que vengas y él está llamando a las Nikazie.

—¡¿Qué?! ¿Por qué diablos va a hacer eso?

—No tengo idea, Chy. Pero necesito que vengas.

Chyler dijo que venía y corté la llamada. Me quedé ahí en silencio hasta que vi a Chris aparecer.

—Ya hablé con Katie. Vendrá con las chicas. —Dijo y se sentó a mi lado—. Le dije que sabía de la amenaza y que teníamos que hablas entre todos porque debemos hacer algo.

Asentí, no muy segura. Tenía miedo de todo esto. Tenía miedo de que lo estuviera tomando demasiado bien. Me latía muy fuerte el corazón y no dudé en ir a tomar una cerveza. La tomé en silencio y él no me dijo nada. Se quedó a una distancia prudente, pensativo. No quería interrumpirlo y tampoco tenía derecho de hacerlo.

La puerta sonó y quise ir a abrir pero él se adelantó. Me quedé ahí de pie y vi como abría.

—Hola, chicas. Qué bueno que vinieron todas juntas.

—Fuimos discretas como pediste. —Dijo Nicole.

La más incómoda era Katie que no lo miró a los ojos. Solo miraba el suelo y me partió el corazón verla así, tan culpable.

—Pasen al sillón. —Les dijo y miró a Katie—. Solo necesito un momento con Katie y Mel.

Todas notaron mi presencia y les sonreí con vergüenza. Me acerqué lentamente y ahí fue donde Katie levantó la mirada. Observó a Chris con dolor y luego a mí. Él nos miró y tomó ambas de nuestras manos.

—Miren, seré honesto. —Comenzó a decir—. No diré que todo esto me es fácil porque no lo es. No voy a decir que no me duele y no voy a decir que no me da celos.

—Tienes derecho a odiarme. —Le dijo Katie.

Él sonrió con pena y la miró.

—No te odio, Katie. —Le dijo y ella lo miró—. No puedo culparlas por haberse enamorado. Ustedes estarían juntas de no ser por Jessica.

—¿Por qué haces esto? —Le pregunté.

Suspiró y me miró serio.

—Porque me siento usado, Mel. Nos usaron a los tres, usó a los fans u jugó con sus sentimientos y Jessica necesita pagar por esto.

Nos hizo acercarnos a las demás, que miraban confundidas.

—Bueno, las llamé porque como dije… ya sé lo que pasa entre Katie y Mel.

En tanto dijo eso, Katie y yo intercambiamos una mirada culpable.

—Ya sé que mi matrimonio con Mel fue forzado por Jessica. —Dijo Chris y todas miraron sorprendidas—. Tenemos que hacer algo para sacar a esa mujer de su puesto.

—¿Y qué quieres hacer, Chris? —dijo Chyler—. Ella las tiene muy amenazadas, si se entera que sabes todo esto…

—No lo sabrá. —Dijo y miró a Katie—. Hasta no sacar a Jessica de su privilegiado lugar, no podré siquiera divorciarme de Mel. Ustedes no podrán estar juntas y creo que Mel ha sufrido suficiente, se merece amar de verdad.

—La verdad jamás esperé esto de tu parte. —Dijo Nicole.

El asintió y la miró.

—Mel me enseñó que el amor debe ser correspondido, me enseñó que uno debe querer merecer ese amor. Ella ha estado luchando contra sus demonios, al igual que todos nosotros. No dejaré que Jessica limite y controle nuestras vidas.

—¿Estás diciendo que aceptas que me haya acostado con Melissa? —dijo Katie.

Chris aclaró su garganta y la miró incómodo.

—Cuando lo dices de esa forma, no. No me gusta, me duele. —Dijo y ella tragó saliva—. Pero quiero la felicidad de Mel, porque la amo. Así esa felicidad no sea conmigo.

Sentí que me ponía a llorar poco a poco y miré al suelo mientras sentía y permitía que las lágrimas cayeran.

—¿Y qué tenemos que ver nosotras en esto? —dijo Azie.

—Pues que todos debemos trabajar juntos. —Dijo Chris—. Voy a fingir ser un esposo feliz y enamorado con Mel delante de los demás. Al menos por ahora, para que Jessica no sospeche. Pero debemos buscar una forma de atrapar a Jessica.

—¿Cómo? —Dijo chyler y Andrea sonrió.

—Tenemos que hacerla amenazarlas otra vez. —dijo Andrea y comprendí.

—Y la grabamos o filmamos realizando esa amenaza. —dije y todos asintieron.

Miré a Chris e intercambió una mirada conmigo.

—¿Estás seguro de esto, Chris? —Le pregunté.

Él asintió y suspiró.

—Sí, estoy seguro. —Dijo y las miró.

—Chicas. ¿Me acompañan a la cocina por una copa de vino? Dejemos un momento a Katie y Mel a solas. Todo esto depende de ellas y creo que deben discutirlo.

Todas se fueron y suspiré mientras nos dejaban solas. Nos acercamos al sillón y nos sentamos una al lado de la otra en silencio por largo rato.

—Así que le dijiste a Chris… —dijo ella finalmente.

—Sí… le dije…

Otra vez quedamos en silencio hasta que me miró.

—¿Quieres hacer esto? —Preguntó y la miré—. ¿Y si sale todo mal?

Mi corazón se fue a mi garganta en el momento que me encontré con sus ojos. Tomé su mano temblorosa y entrelacé nuestros dedos.

—Creo que es hora de que reescribamos las estrellas, Katie.

La vi comenzar a llorar y acercarse a mí. Me dio un corto beso en los labios y dejamos nuestras cabezas apoyadas con los ojos cerrados por un momento. Nos alejamos, nos miramos, sonreímos y nos besamos otra vez. Luego soltamos nuestras manos y nos fuimos a la cocina. Al vernos entrar, nos miraron, en especial Chris.

—¿Qué decidieron? —Preguntó.

Lo miré y asentí. Me sonrió con pena y miró a Katie.

—¿Puedes… puedes llevarte a Mel contigo esta noche? —Le preguntó y me sorprendí—. Es que… necesito… espacio con ella.

Katie me miró y asintió. Noté como soportaba las ganas de llorar y no me aguanté.

—Lo siento, Chris. —Le dije y me miró a punto de llorar—. Jamás quise lastimarte. Jamás lo quisimos.

Me corregí. Nos miró y asintió.

—Lo sé. —Dijo y miró a Nicole—. Cuando deban ir a filmar, vayan todas juntas al set. Quédense… con Mel… unos días… hasta que haya… procesado todo esto. Luego podremos proceder con nuestro plan.

—¿Y qué vas a hacer? —Le preguntó Chyler.

Él la miró y sonrió con muchísimo dolor.

—Regresaré a NY y me llevaré a mi perro. —Dijo y agaché la cabeza—. Me tomaré unos días allá. Cuando sepan cómo proceder, me notifican. Necesito… un tiempo.

Me miró y le asentí. Lo querer irse y le hice un gesto con la mano.

—No, déjame que me vaya primero por favor. —Le pedí.

Me asintió y Chyler me miró.

—Ustedes ayuden a Mel y vayan. Yo me quedaré con Chris un rato a tomar unas copas.

Le asentimos y las chicas me ayudaron a hacer un bolso.

—¿Cómo vas a justificar a Jessica dónde duermes? —Preguntó Andrea.

Negué con la cabeza y Azie tomó mi mano.

—Me llevaré a Farley esta noche. Al amanecer ve a mi casa. Le diré a Jessica que te quedaste conmigo. Mejor deja tus cosas ahí.

Tomé algunas de mis cosas y nos fuimos de ahí. No quise ni mirar a Chris, ya que podía escuchar a Chyler consolando su llanto. Fuimos a casa de Azie y dejamos mis cosas ahí. Me forzaron a irme con Katie y esta me llevó en silencio. Cuando llegamos no dijimos nada, me hizo ir a su habitación, nos metimos en la cama y me abracé a ella mientras lloraba. Lo que más me dolía era haberle roto el corazón a Chris. Debí hablar de esto antes, debía hacer algo antes. Me dolía tener que esconderme con Katie. Pero lo que me dejó tranquila, es que ahora podía estar a su lado abrazándola, besándola, sin sentirme culpable de estar engañando a Chris. Me dormí en los brazos de mi bella irlandesa de ojos verdes entre la felicidad y la tristeza.

...

¿Qué creen que sucederá? jeje

Laureen