Terminé de hacer las maletas y me preparé para salir. Luego de hablar con mi agente, avisándole que regresaría para filmar. Me preguntó qué había pasado y le invente que quería adelantar para luego regresar a pasar tiempo con Melissa. Me creyó y eso fue realmente liberador porque no quería dar explicaciones.
No puedo culpar a Mel por enamorarse. Lo sospeché al inicio de nuestra relación y me hice a la idea de la posibilidad de que se fuera a sus brazos. Así que enterarme de la amenaza de Jessica solo me hizo enfurecer, me sentí usado.
El timbre sonó y respiré hondo, yendo a ver quién era. Abrí la puerta pensando que podría ser Mel llegando por algo, ayer no se llevó las llaves del apartamento.
—Hola, Chris. —Dijo Jessica y me sonrió—. No me esperabas, lo sé.
—Lo siento. —Dije tratando de ocultar las ganas de golpearla o insultarla—. Es que me estoy por ir.
—¿Ir? —Dijo confundida y me miró frunciendo el ceño—. ¿Por qué te vas si recién regresas?
¿Ciertamente esta perra se sabe todo mi itinerario o qué? Sonreí y me crucé de brazos.
—Luego de pensarlo decidí adelantar mi rodaje para después poder estar más días con Mel. Y no estar tanto ausente.
—¿Ah sí? —Dijo y la vi forzar una sonrisa, ahora sí me daba cuenta de cuándo las fingía—. ¿La llamas? Vine para darle unos comunicados.
—No está en casa. —Le dije y se sorprendió— Está en casa de Azie.
—¿Qué hace ahí? —Preguntó alerta.
—Azie la invitó a una noche de chicas. Y me parece genial porque no quiero que esté sola.
La vi sonreír con una malicia oculta y me puse nervioso.
—De hecho, Jess. Iré a llevarle las llaves de apartamento que se olvidó ayer en la tarde y tengo que correr al aeropuerto.
—Oh, ven que te llevo.
¡Mierda! ¡Mierda, mierda!
—Ni es necesario... —Comencé a decirle y me abrió paso con un gesto de su mano.
—Insisto.
Tenía la mirada de Jessica sobre mí y me maldije de haber dejado la maleta cerca de la puerta porque con ella mirándome no podía llamar a Mel. Tomé las llaves y mi maleta y miré a Jess.
—Dame un momento, olvidé la chaqueta que voy a llevar.
Fui al cuarto y ahí saque el celular secreto que tengo y le escribí a Azie. Algo me decía que Jessica podía mirar sus conversaciones. Todo podía ser con esta mujer.
C: ¡Voldemort en camino! No contestes. ¡Salva a Harry!
Guardé el celular en su escondite y tomé la chaqueta. Salí de ahí colocándomela y le sonreí a esta bruja.
—¿Vamos? —Le dije.
Tomé la maleta y las llaves de Mel. Luego tomé a mi perro y me preparé, suerte que en este vuelo me dejaban viajar con él y él se comporta. Baje en silencio, asustado y nervioso. Deseando que por alguna casualidad estuviera allí.
—¿Por qué viajas con tu perro? —Me preguntó y sentí la sospecha en su voz.
—Porque Mel me advirtió que estuvo llorando por mí y no quiero que esté mal, así que me lo llevo y así no chocará con el de Mel, aún no se llevan.
Nos subimos al auto y ella comenzó a hablarme.
—¿Y cómo te va con la filmación?
—Excelente. Me ofrecieron ser protagonista en una serie y voy a aceptar.
—¿En serio? —Dijo asombrada y me miró—. CW no me notificó de otra serie.
Sonreí internamente y me alegré del caos mental que le ocasionaría mi siguiente noticia.
—No es en CW, es en Abc. —Me miró en tanto dije eso y estaba en shock—. No renovaré contrato con ustedes.
—Oh, Chris. —Podía sentir los nervios en su voz—. ¿Por qué no te quedas? En realidad tengo un par de ideas en la cabeza y si es por el dinero...
—Ni me interesa el dinero. —Dije seco y aclaré mi garganta para sonreírle—. Voy a expandir mis horizontes y esto es algo que quiero hacer. Gracias por la oferta.
—¿Y qué dice Mel de todo esto? —Me preguntó.
—Tengo su apoyo incondicional así como ella tiene el mío con el Supercorp.
—¿Te dijo? —Me preguntó.
—Sí, fui el primero en enterarme. No quería me sintiera incómodo. Y le dije que no, al contrario. Me siento envidioso.
—¿Envidioso? ¿Por qué?
Se detuvo en la puerta del edificio de Azie y la miré.
—¿Acaso viste lo que es Katie? ¡Por favor! Esa mujer es sexy como una diosa irlandesa. —Dije y mostré mi lado pícaro aunque me moría de risa (por la reacción de Jessica) y dolor por dentro—. Le dije que disfrute de su momento lésbico con Katie.
—No deberías decirle eso, Chris.
—No seas tan fría, Jess. —Le dije y me acerqué al edificio con ella siguiéndome—. No me quites la fantasía de imaginar a mi mujer con ese bombón.
Le guiñe un ojo y creo que casi le da algo. Dejamos al perro en su auto y casi que desee que le hiciera pis encima o algo.
Llegamos a la puerta y toqué timbre. Sentí los ladridos y reconocí a Farley. La puerta se abrió y noté a Azie en pijama.
—Oh, hola Chris. Jess... Pasen.
Entramos y Farley corrió a hacerme cariño y se lo di con una sonrisa.
—¿Qué haces aquí? Creí que estarías camino de regreso a NY.
Me dijo Mel acercándose a mí. Estaba de pijama y con pelo un tanto caótico como se ve en las mañanas.
—Lo siento, es que te olvidaste de las llaves. —Le dije y se las entregué.
—¿Y qué te dio por estar aquí, Melissa? —Dijo Jessica para hacerse notar seguramente.
Melissa la miró abrazándome como si nada pasará entre los dos. Iba a hablar cuando Azie le ganó.
—Eso es mi culpa. —Dijo Azie y Jessica le mostró una caja de juguetes de perro y ropa—. Compré todo esto para George y le compré unas cosas para Farley y Osin.
—¿Alguien dijo Osin? —Escuchamos que decía la voz de Katie que entró sonriendo con educación con Nicole a su lado.
—¡Oh, hola! —Dijo Nicole y saludó a Jessica.
Por mi parte vi a Katie y ambos nos dimos un abrazo.
—¡Tanto tiempo sin verte, Chris!
—¿Cómo estás duendecita? —Le dije y me sonrió.
—Excelente, gracias. ¿Recién llegaste de NY?
—No, llegué anoche. —Me asintió y Jessica nos miraba. Suerte que somos actores—. Pero debo irme, es más. Estoy por perder mi vuelo.
Mire a Jessica y me sonrió fingiendo.
—Cierto, yo te llevo. Solo les vengo a decir que el episodio que dará canon Supercorp Sera luego del episodio 100, dependiendo de lo que diga la gente sobre el episodio que se va a transmitir hoy, sabremos que hacer pero todo apunta a qué debemos hacer eso para que no cancelen la serie. Melissa, sigue subiendo contenido en tu Instagram.
—Claro. —Dijo y me miró. Me sonrió y se acercó para darme un beso. Claro que hacerlo me dolió y me hizo se tur muy mal, teniendo en cuenta que Katie nos vio—. Cuídate y avísame cuando llegues.
—Claro. Cuídate, cariño.
Me despedí y salí de ahí dejando que Jessica me llevará. Se veía más tranquila y me preguntaba cómo habrían hecho.
*Katie Pov.*En tanto se cerró la puerta, todas suspiramos.
Mel había intuido que Jessica iría a verla hoy para verla con Chris. Y cuando él le dijera que estaba con Azie iría corriendo. Llegamos dos minutos antes que ellos y tuve que esconderme con Nicole para hacer nuestra entrada. Agradecí que Osin se comportara e hiciera silencio. Mel me miró con dolor y corrió a mis brazos en tanto se cerró la puerta. Cerré mis ojos con fuerza y dejé que se escondiera en mi cuello.
—Al me se lo creyó. —Dijo Azie y las miramos abrazadas—. ¿Estás bien, Katie? ¿Tú, Mel?
Le asentimos al mismo tiempo y Azie sonrió.
—¿Se quedan a desayunar? —Preguntó y asentimos.
—Te ayudó a preparar el desayuno. ¡Los panqueques me quedan de muerte y Mel debe probarlos!
Mel se rió y las vimos irse. Me miró y tomé su rostro entre mis manos. Le di un corto beso y me sonrió con pena.
—Lamento que hayas tenido que ver eso.
—Tranquila, tendré que acostumbrarme a eso hasta que podamos destaparla.
Nos acercamos a las chicas y estaban haciendo masa de panqueques.
—¿Qué pasará entre ustedes ahora? —Preguntó Nicole mezclando harina con Polvo de hornear y le sonreí.
—Bueno, hablamos al despertar y vamos a estar juntas en secreto.
—¿De verdad? —Preguntó Azie y Mel le asintió.
—Cuando nos libremos de Jessica podré pedirle el divorcio a Chris.
Tanto Nicole como Azie dejaron lo que estaban haciendo para abrazarnos y nos reímos. Estuvimos toda la mañana con ellas, riendo y pasándolo bien. Dejamos a Farley y Osin con Azie y Nicole, mientras nosotras nos regresamos a casa.
—Hoy es el capítulo 100. ¿Nerviosa? —Le pregunté a Mel y me sonrió respirando hondo.
—Quiero cumplir con los fanáticos. Ellos no se merecen el desprecio que causó Jessica.
Llegamos a casa y al cerrar la puerta, se giró y me abrazó por el cuello. Lancé las llaves a la mesada de la cocina y cerré los ojos en el silencio que se presentaba.
—Haces que me olvide de todo cuando me sostienes en tus brazos. —Dijo en un susurro.
La envolví por la cintura y le sonreí con los ojos cerrados mientras apoyaba su cabeza en la mía.
—Siempre estaré aquí para hacerte sentir bien y no lo contrario.
Abrí los ojos para observarla mientras acariciaba mi rostro con sus hermosas manos. Sonreí mientras la miraba y mi corazón latía a mil por hora. Podía hacerme perder en sus ojos, en su bella y hermosa mirada, por horas. Bajó con sus caricias a mi cuello y luego por mis brazos, subí los míos a su cuello cuando sus dedos tocaron mi cintura. Levantó mi remera y sonreí mientras dejaba que me quitara el saco que tenía puesto. Comenzó a despojarme de toda la ropa hasta dejarme en pantalón y sostén. Cuando lo hizo, me quité los zapatos y ella hizo lo mismo con los suyos. Le quité la remera y la lanzó al piso.
Mi sorpresa fue cuando me tomó en sus brazos y me levantó para sentarme en sus caderas. ¡Sí que tenía fuerza en sus brazos!
—¿Y esa fuerza, Supergirl? —Le pregunté levantando una ceja.
Sonrió y se acercó peligrosamente a mis labios mientras caminaba hacia delante. Sentí que me golpeaba contra una pared y gemí por lo bajo.
—Le pedí un poco de fuerza a Kara prestada. ¿Tú qué crees? —Sus labios rozaron los míos mientras sus manos se acomodaban en mis glúteos con ganas—. No por nada voy a ejercitarme, estos brazos tienen lo suyo.
—Pues quiero que me lleves al cuarto, Supergirl.
Ambas nos reímos y me cargó con fuerza para comenzar a caminar. Llegamos al cuarto y fue directo a la cama. Me depositó ahí lentamente y me recosté en la cama. Ella se acostó encima y fue directo a besarme. Llevé mis manos a su espalda y la acaricié. Esta vez no estábamos haciendo nada malo, no estábamos engañando a nadie. ¡Podíamos estar juntas! Y aunque me gustaría estarlo libremente, me alegre de poder besarla con libertad. Mis dedos rozaron su sostén entre los besos y mientras el sonido de nuestros labios resonaba en la habitación, desprendí el seguro de su sostén. Lo quité sin abrir los ojos ni romper el beso para lanzarlo a un costado. Mel se acercó a besar mi cuello y gemí mientras se acercaba y aproveché ese momento para agarrar sus glúteos entre mis manos. Los apreté hasta que gruñó y se alejó de mí para quitarme el sostén. Lo lanzó a un lado y fue cuando noté que el suyo seguía sobre la cama. Tiró los dos al piso y luego me tomó para acomodarme en la cama. Me moví ayudándola y la vi caer en mi seno sin delicadeza. Comenzó a besarlo por cada rincón y mi respiración era muy pesada.
—Tienes la piel más hermosa que he visto. —Me dijo y comenzó a dejar besos cerca del pezón, enloqueciéndome—. Quiero que sepas que eres mía, Katie. Solo mía.
La vi morder mi seno, cerca de mi pezón y lancé un gritó porque no lo esperaba. Comenzó a succionar la piel con fuerza y tomé su pelo entre mis manos. Se acercó al pezón y pasó la lengua para luego succionarlo un par de veces hasta que quedó erecto en su boca. Mordí mi labio mientras la veía moverse al otro seno y hacerme lo mismo. Esta vez estaba mucho más preparada para el segundo mordisco y gemí del placer cuando chupó hasta dejar marca. Mi entrepierna para ese momento ya estaba mojada y excitada por lo que casi fue un respiro cuando se alejó para quitarme el pantalón. Me ayudó a quitarlo y me miró sonriendo cuando notó mi ropa interior. La vi quitarse su pantalón deportivo y en un movimiento noté su ropa interior igualmente mojada. Solo que ella, luego de quitarse el pantalón y alejarlo de nosotras, se quitó la ropa interior y la vi desnuda.
—Tienes un cuerpo... divino, Mel. —Le dije.
Me miró y sonrió mientras se acomodaba entre mis piernas.
—Este cuerpo es tuyo, Katie. Tuyo…
La vi acercarse a mis muslos y darles pequeños mordiscos. La vi dejarme marcas y sus manos se deslizaban delicadamente sobre mi piel, erizándola.
—¿Quieres matarme? —Le pregunté—. Ya quítame la ropa, Mel.
Sonrió y negó con la cabeza. Se acercó con besos por mi muslo interno e hizo que abriera las piernas por instinto. Me miró a los ojos y pasó la lengua por el largo de mis pliegues, encima de la ropa interior mientras me miraba con fiereza.
—Oh, mierda… —Gemí mordiendo mi labio y echando mi cabeza hacia atrás.
Pasó sus labios rozando mi zona, mis pliegues y la zona mojada. Levantó las manos para acercarse a mi ropa interior y poco a poco la fue bajando mientras dejaba besos en cada parte que descubría. ¡Maldita tortura me estaba haciendo!
—Ya, Mel…
—¡Qué impaciente!
Se sentó en la cama entre risas y me terminó de desnudar. Lanzó la ropa al piso y me abrió bien de piernas. Sonrió y se lanzó a mí. Pasó su lengua de abajo arriba, llevando todo el líquido que estaba saliendo de mí por todos lados.
—Ahhh… sí… que delicia… —Dije entre gemidos.
—Estás tan mojada… eso… mójate para mí, Katie.
Y con qué gusto me mojé para ella. Cerré los ojos y disfruté de sentir su lengua pasar por mis pliegues y luego sus labios succionar mi centro. Me retorcí, elevando mis caderas buscando más contacto. La vi alejarse y comenzar a acomodarse entre mis piernas. Unió su centro en el mío y comenzó a hacer fricción con un movimiento de cadera que hacía que mi centro y el suyo se besaran.
—¡Ah, mierda! —Dijo Mel y comenzó a moverse más rápido—. Estás deliciosa.
—¡Estás empapada, Mel! Me encantas…
Nos miramos a los ojos mientras la veía follarme con ganas. Comenzó a sonreír y se acercó para darme un beso. Se lo devolví y sin dejar de moverse contra mí, me miró.
—Sé que sigo casada… —comenzó a decirme entre embestidas—. ¿Pero quieres ser mi novia?
La miré levantando las cejas y le sonreí.
—¿De verdad me quieres? ¿Sí?
Me asintió y me besó. Me arrimó más a ella, tomándome de las piernas y me miró con furia en su mirada.
—Voy a tomar eso como un sí y te follaré delicioso, McGrath…
—¡Vamos, Benoist! ¡Fóllame rico!
Y dejé que Mel me follara a su antojo. Se movió contra mí hasta que se quedó dura y comencé a sentir su líquido caer contra mí. Sentirla chorrearse hizo que en un potente y último movimiento, explotara en un gemido.
—¡AHH! ¡MEL!
Dejó de moverse y para cuando abrí mis ojos, estaba recuperando la respiración, desnuda, mojada y sudada. Me senté en la cama y movió sus piernas para sentarse con una pierna a cada lado de mi cuerpo. La besé entre risas y la empujé hacia atrás, para que ella quedara recostada en la cama. Me acomodé sobre ella y la miré mientras acomodaba mi pelo detrás de mí oreja.
—¿De verdad quieres que sea tu novia?
Me asintió y sonrió, viéndose preciosa.
—Me gustaría estar divorciada pero quiero que sepas que de verdad siento algo muy fuerte por ti. —Borró la sonrisa y suspiró para mirarme seria—. Mira, seré honesta. No quería casarme con Chris. Cuando tuvimos esa noche en la Comic-Con, te juro que mientras lo estábamos haciendo pensé en que saldría de ahí y cortaría mi relación con Chris para estar contigo.
—No necesitas explicarte.
—Sí, tengo que hacerlo. —Me dijo y la miré seria—. Porque sé que rompí tu corazón y lo siento. Tú de verdad me importas, Katie. Yo te a…
Se detuvo y llevó una mano a la boca para taparse y evitar que terminara la palabra. Sonreí y se cubrió la cara entre las manos. Me acerqué para quitar sus manos de su rostro con la mía y me miró roja como un tomate.
—¿Me amas, Mel?
Me miró en silencio un momento y asintió.
—Sí, lo hago. Solo necesito… procesar todo lo que está pasando, que es demasiado. Y te prometo que lo demostraré.
Sonreí de oreja a oreja y me acerqué a sus labios.
—Puedo esperar el tiempo que sea necesario. ¿Y sabes por qué? —Le dije. Negó con la cabeza y me acerqué para besarla. Me devolvió el beso y dejé entrar mi lengua, perdiéndome en el gesto y cuando nos liberamos para respirar la miré—. Porque yo también te amo, Mel.
Tomó mi rostro entre sus manos y me lancé a besarla con ganas.
Hicimos el amor toda la tarde, hasta que decidimos darnos un baño y regresar a casa de Azie. Una vez que entramos al edificio privado donde esta vivía, Mel tomó mi mano y sonreí viendo como lo hacía. Tocamos timbre y antes de que abriera la puerta, se acercó y me dio un beso. Le sonreí y vimos a Nicole que abría la puerta. Andrea había llegado con su hija y Mel corrió para sostenerla. La vi jugar con la niña mientras Azie preparaba la comida para el episodio y Nicole ponía el capítulo en el streaming de CW.
Melissa levantó la mirada y se encontró con mi mirada sobre ella. Me sonrió y aun con Viola en brazos, me hizo un gesto para que me acerque. Me senté a su lado y la abracé por los hombros. Ambas comenzamos a jugar con la bebé que agarraba la nariz de Mel con sus pequeñas manitas y nos hizo reír a todas.
—Ya, devuélvanme a mi hija. ¡Hagan una propia! —Dijo Andrea y todas reímos.
La tomó en brazos para darle de comer y Mel me abrazó, por lo que me dejé abrazar por ella. Vimos que el episodio comenzaba y Mel me miró una vez más. Nos sonreímos y me hizo un cariño con su nariz en la mía, haciéndome sonrojar y luego besarme.
—¡Ay, muero porque los Supercorp Shippers vean un beso así!
Gritó Nicole y las dos nos reímos. Dejamos de besarnos para mirar la televisión avergonzadas. Habíamos olvidado que no estábamos solas. Y tuvimos que soportar las burlas durante todo el tiempo en que estaba por empezar el episodio. Y cuando este inició, crucé los dedos para que el puntaje de vistas sea más alto que el anterior y los dueños de CW tomaran la decisión de hacer canon Supercorp y así calmar a Jessica. Si eso no sucedía, no tendríamos oportunidad de desenmascarar a la muy perra. ¡Y teníamos que comenzar con un plan! ¡Pronto!
...
¿Qué plan creen que harán? ¿Qué sugerirían ustedes?
Laureen
