Capítulo 6
Severus lo sabía.
Severus lo sabía y no le había dicho nada.
— ¿Porqué?—
Cuestionó Lucius bastante inconfortable con la situación mirando a Severus esperando su respuesta.
—Tom no quiere ser hallado por el Señor Oscuro. Me lo dijo y me pidió que no le diga a nadie—
Respondió tranquilamente Severus mirando a Lucius con una ceja levantada. Al parecer, estaba teniendo unos terribles días.
Considerando que Draco y Narcisa se habían ido de vacaciones, Lucius debería estar tranquilo ya que solo tienen la misión de hallar al chico. Sin embargo, las ojeras en los ojos de Lucius decía bastante acerca de lo que ha ocurrido en los últimos días con él.
— ¿Vas a pasar el resto de estos días en el cuartel de la Orden?—
Cuestiono Lucius mirando a Severus tranquilizándose rápidamente. Era un Malfoy, no debía mostrar debilidad. Mucho más ahora que su padre estaba aquí.
—No puedo dejar al chico solo con Dumbledore y los amigos molestos de Potter—
Respondió Severus tomando la taza de té en la mesa de centro de la mansión Malfoy. Considerando q ue el chico era el único que tenía medio cerebro en ese lugar, no estaba planeando simplemente irse y dejarlo a merced de todos esos idiotas para que terminen haciéndolo como él.
—Me alegra escuchar eso. Te veré en unos cuantos días entonces—
Respondió Lucius entregándole un libro a Severus sonriendo. Su padre y los Black estaban en Gringotts arreglando algunas cosas y encargándose de que todo esté en orden antes de que puedan ir a sacar a la Orden de Dumbledore de Grimmauld Place.
Severus miró el libro con curiosidad, al tomar el libro, descubrió que estaba escrito en una lengua muy extraña.
—Me informaron que tu nuevo…pupilo podría beneficiarse de esto. —
Dijo Lucius antes de levantarse de su asiento y caminar hacia la biblioteca de su casa. Había confirmado todo lo que su padre necesitaba y entregó el paquete. Podría estar tranquilo y esperar a que la orden de Dumbledore paguen por lo que están haciendo y que ese squib que los manipulo a todos también pague todo lo que ha hecho.
~AB~
Tom estaba leyendo tranquilamente en su cama evitando a todos los que estaban allí. Hace no mucho tiempo, los amigos de Harry habían venido por insistencia de Harry. No terminó muy bien.
Afortunadamente, ninguno de los dos parece darse cuenta que Tom ya tiene su varita y que solo Harry y Sirius lo saben. Eso es una ventaja muy grande para Tom. Si nadie lo sabe, está seguro por ahora hasta que esté completamente fuerte como para huir de este lugar.
El día de hoy, el profesor Snape llegó a la habitación de Tom y cerró la puerta detrás de él. Se veía extraño.
—Buenos días—
Saludó Tom dejando de lado su libro y mirando al maestro de pociones fijamente. Tenía noticias.
—Buenos días. Escuché altercado en este lugar—
Comentó el maestro pocionista mientras Tom suspiraba un poco y colocaba el libro en la mesa junto a la cama. Tratar con gente como Ronald Weasley y Hermione Granger le hacía preguntarse si no sería mejor dejar que Voldemort los mate a todos.
—Harry trajo a sus amigos aquí. Fue horrible—
Explicó con calma Tom mientras el maestro de pociones tomaba asiento en su silla y sonreía de lado.
—El señor Weasley no es lo que podría llamarse una persona muy lista. La señorita Granger, por otro lado, es demasiado arrogante por saber todo de un libro. Asumo que esas fueron las razones por las que la visita causó una gran discusión allá abajo—
Respondió el maestro de pociones mientras Tom asentía suspirando un poco. Estaba rodeado de idealistas de la luz y gente que cree que Dumbledore es lo mejor que le haya pasado al mundo después de Merlín y eso era lo peor que podría pasarle a Tom. Esta gente espera que termine alabando el terreno por el que camina el hombre.
No sabe que es peor, si Dumbledore o la gente que lo sigue.
—Exacto. Están seguros que de repente voy a transformarme en un sujeto con cara de serpiente que va a matarlos a todos. Aparentemente, todo es una farsa y esto es uno de los planes más malvados que he hecho—
Comentó Tom hundiéndose en las almohadas. Tratar con esta gente era agotador. Era como tratar con los Gryffindor que creían que era malvado o con Slytherin que creían que era un sangre sucia que va a contaminar la casa de Salazar.
El maestro de pociones sonrió levemente antes de sacar entre sus túnicas un libro y acercárselo a Tom.
—Supongo que esto podría ayudar a mejorar este terrible día—
Comentó entregándole el libro a Tom, quien abrió los ojos mirando el libro y tomándolo entre sus manos con cuidado antes de mirar a Snape.
— ¿Podría saber de dónde salió este interesante libro de hechizos oscuros para un mago hablante de parsel?—
Cuestionó Tom mirando el libro y al maestro con curiosidad. Sabía dónde estaba la cámara de secretos, pero no había logrado explorar mucho de ella. No encontraba aún la maravillosa biblioteca de Salazar.
—Un conocido me lo entregó. Dijo que podrías beneficiarte de eso—
Respondió mirando como el chico simplemente pasaba las hojas con la misma atención con la que miraba el resto de libros que había traído. Lo entendía y sabia de lo que trataba.
—Mi pregunta ahora mismo es, ¿Qué planeas hacer con un libro de hechizos oscuros para un mago hablante de parsel?—
Cuestionó Snape mirando al chico. Si bien sabía que el chico quería estar bien y huir de Dumbledore y de la orden, no tenía idea de lo que podría hacer el chico con un libro de esa clase.
—Muchas cosas. Los hablantes de parsel, al comienzo, no tenían varitas y los hechizos solo se basan en hablar la lengua y decir lo necesario. Con la aparición de las varitas mágicas en el mundo, los hechizos fueron adaptados para las varitas y apareció las runas parsel en las tierras de Grecia donde habitaban la mayor cantidad de hablantes de parsel. Un hechizo en parsel puede usarse sin varita y es mucho más efectivo que la magia con varita en latín que usan los magos normales. Con un arsenal grande de hechizos, puedo hacer muchas cosas para tener ventaja contra ciertas personas que traten de encerrarme—
Explicó el chico tranquilamente sonriendo y mirando fijamente al maestro de pociones. Unos impresionantes escudos de oclumancia. Sin embargo, Tom había legilimencia gracias a las lecciones que Orión y Alphard tomaban sin entender y tenían que depender de Tom para aprender. Que agradables que eran los tutores de Orión y Alphard. Su mente no decía mucho, tendría que seguir con más cuidado y control para hallar si va a quedarse con la Orden de Dumbledore o si podía confiar en él y tener un aliado en este horrible lugar hasta que los chicos lleguen.
—A pesar de que tienes unas excelentes habilidades en legilimencia, soy un espía, tengo que sobrevivir a los intentos de Albus y de Voldemort—
Remarcó Snape divertido con el intento del chico. A diferencia de los intentos de Dumbledore, que suelen ser como una pantera que circula a su presa, pasa por muchos escudos y trata de entrar haciéndole creer a la mente que es un pensamiento normal, o los intentos de Voldemort, que son como una serpiente atacando a su presa, directo, con fuerza y violencia que desgarra a los escudos tratando de destruirlos todos; el intento del chico es tranquilo, aparente y natural. Una simple curiosidad innata que no quiere destruir nada ni quiere desgarrar nada.
La sonrisa del chico fue suficiente respuesta para Snape. El intento solo fue para ver sus barreras, no para entrar a su mente.
—No puedo arriesgarme a que esta información llegue a Voldemort o Dumbledore. Solo quiero que ambos se maten mutuamente y cuando estén débiles, terminar con Voldemort y ver a Dumbledore caer de su gran pedestal—
Explicó el chico tranquilamente suspirando y mirando el libro junto a sus hechizos. Si encontraba algo para sacar a Wal del cuadro, podría usar su sangre para encontrar a Alphard. Merlín sabe que aunque sea molesto, era uno de los Black más poderosos.
—Mi juramento solo me ata a Harry Potter. No a Albus ni Voldemort. Solo porque el muchacho está del lado de Dumbledore es que tengo que estar atado aquí.—
Explicó Snape rodando los ojos. Era molesto tener que depender de las lealtades de un mocoso de quince años que no tiene idea de lo que esta pasando en el mundo ni de que lo van a sacrificar como un cerdo para el matadero.
Tom sonrió un poco antes de seguir revisando el libro. Las lealtades de Harry no serían un problema si sigue viniendo. Sirius sabe lo que la orden y Dumbledore hicieron y lo que va a pasar y le da igual siempre y cuando su ahijado esté bien y pueda mantener a su amigo hombre lobo junto a él. Sus amigos son un completo desastre que está muy convencidos de la propaganda de la luz. No era muy complicado hacerle entender a Harry que lo mejor sería no enfrentarse a ninguno de los dos y dejarlos matarse mutuamente.
Solo necesitaba información.
— ¿Por qué Dumbledore deja que Hogwarts se convierta en un campo de batalla para un chico de once años? De lo que Harry me ha contado, todos sus años han sido desastrosos. La piedra filosofal, la cámara de los secretos, dementores y el torneo de los tres magos. ¿Qué tiene en mente para hacerle pasar todo eso al chico?—
Cuestionó Tom mirando al maestro de pociones de reojo. Necesitaba saber el plan. Habían cosas que no sabía cómo funcionaban y mucho menos cómo obtener la información.
—Al principio parecía que era la necesidad imperiosa del mocoso a ser reconocido como un héroe, después de que Albus me explicó sus sospechas acerca del chico, parece ser que solo quiere criar un cerdo para el matadero—
Explicó el maestro de pociones antes de que Tom levantara una ceja mirando a Snape un momento analizando lo que dijo. Un cerdo para el matadero. ¿Por qué va a sacrificar a un chico después de hacerle pasar tantas cosas? ¿Por qué destruir su infancia para luego atormentar su adolescencia con el fin de que no llegue a la adultez?
¿Por qué matar a su arma secreta?
—Harry…debe morir con Voldemort. La pregunta es ¿Por qué debe morir con Voldemort? ¿Qué es tan importante en Harry para que sea él específicamente el que debe morir con Voldemort?—
Cuestionó Tom mirando a Snape y luego al libro pensativo. Un arma secreta. El arma secreta de Voldemort fueron los rituales para separar su alma y ser inmortal. Para matar a Voldemort, Harry debería destruir los horrocruxes.
Asumiendo que los destruya a todos, no tendría que morir. A menos claro…
—Harry… ¿es un horrocrux?—
Se preguntó Tom mirando al maestro. Si Harry tiene alguna habilidad de Voldemort, no tendría sentido. El alma de Voldemort fue separada por su magia, la magia de Tom estaría en Harry y eso le daría habilidades que solo Tom tiene. Tendría un acceso a la mente de Voldemort por medio de la magia de Tom.
Si Harry muere, Voldemort morirá y la magia que está siendo usada para debilitar su núcleo manteniendo a los horrocruxes seria regresada a su dueño original.
—Cambiando de tema, ¿Qué cree que sería mucho más útil? La compulsión o la poción de obediencia—
Cuestionó Tom sonriendo antes de cambiar de tema debatiendo las propiedades de un hechizo contra la versión poción de la misma.
Aún tenía un par de días para hacer algo.
~AB~
Harry podía ver a la orden dividida.
Por un lado, Sirius, Remus y Snape creían que Tom era una buena persona que solo tuvo la mala suerte de ser objeto de Voldemort.
Los Weasley, Shacklebot, Tonks y Hermione creían que Tom era una trampa para matarlos a todos y que debían matarlo ahora antes de que todo su plan se lleve a cabo.
Harry creía en Tom. No podía sentirlo como a Voldemort, pero podía ver sus ojos. No eran los mismos oscuros y fríos ojos del Tom del diario, eran los que Harry solía mirar cuando se veía al espejo. Tom no era Voldemort. Estaba seguro de ello.
Dumbledore creía que Tom iba a ayudarlos en la batalla contra Voldemort. Harry no estaba muy seguro de ello. Tom no tenía tanta admiración por el profesor y estaba muy resentido por todo lo que ha pasado. Tom no iba a ayudar a la orden, quería verlos a todos matándose entre ellos y finalmente tomar su venganza contra Voldemort y simplemente después terminar su educación lejos de aquí.
Harry no podía culparlo. Con todo lo que ha pasado con Harry y su vida, no le molestaría hacer lo mismo, simplemente no puede. Tiene que derrotar a Voldemort porque Voldemort no va a parar hasta matarlo.
¿Por qué? Harry no tenía idea alguna.
La orden seguía discutiendo acerca de Tom mientras Tom estaba leyendo un extraño libro arriba ignorante de todo lo que orden hablaba ahora mismo de él.
— ¡No podemos arriesgarnos a que ese chico termine como Voldemort! ¡Tenemos que encargarnos de él!—
Exclamaba la Señora Weasley mientras Ron y Ginny asentían detrás de ella.
—Es el mismo Tom de la cámara de los secretos que trató de matarme. Podría ser el mismo y solo mato a otra persona—
Dijo Ginny molesta mirando a Harry esperando a que diga algo. Harry no iba a decirles nada. Estaba enfadado con ellos por no creer en él.
— ¡Si quisiera matarnos ya lo hubiera hecho!—
Exclamaba Sirius con la misma intensidad mirando a la Señora Weasley. Snape se mantenía por su lado, sin moverse en lo absoluto ni ayudar en la conversación, pero la cantidad de tiempo que pasa normalmente con Tom le decía a Harry que el profesor Snape apreciaba de un modo u otro a Tom.
Las palabras de la Señora Weasley se acabaron cuando un enorme ruido y un temblor hicieron que la señora Weasley trastabillara y cayera al piso, Sirius se sentara sorprendido antes de suspirar un poco. Todos estaban entrando en pánico mirando a todos lados.
Las cortinas del cuadro de la madre de Sirius se separaron y la puerta se abrió fuertemente. El paraguas de pie de troll cayó rodando al suelo y una serie de figuras entraron.
— ¡¿Qué están haciendo traidores a la sangre y sangres sucias en mi casa?!—
Exclamó uno de los sujetos que entraron. Un hombre bastante parecido a Sirius miraba con repugnancia a todos con excepción de Sirius y Harry. De los hombres detrás de él, Harry reconoció a uno de ellos como Regulus Black, había visto al chico en uno de los cuadros de la casa.
— ¡¿Quién se supone que eres para entrar a la base de la orden?!—
Preguntó Shacklebot mirando a Orión antes de que uno de los hombres se colocara frente al que habló primero.
—El Lord de la Noble y Ancestral Casa de los Black, Orión Black. Dueño y Señor de la casa de Londres Grimmauld Place número 12—
Anunció Regulus Black mientras todos miraban lentamente a Sirius esperando que haga algo. Sirius se limitó a sonreír y levantar una mano.
—Hey, Reggie. Tom está arriba, habitación esmeralda—
Dijo Sirius sin decir nada más y dejando los gritos ultrajados de la Orden comenzar antes de que uno de los dos hombres que no parecía un Black, un hombre rubio, corriera hacia las escaleras, Harry supuso que iría por Tom.
—Orión, mi muchacho, creímos tristemente que tú y Regulus estaban muertos. ¿Podrías explicar esto para nosotros?—
Cuestionó Dumbledore acercándose lentamente a Orión mientras este hacia un gesto y se alejaba hacia el cuadro de Walburga Black que no estaba gritando afortunadamente.
—Lord Black no tiene por qué darle explicaciones a nadie, mucho menos a usted—
Respondió uno de los hombres que estaba detrás de Regulus antes de mirar a todos los presentes y hacer un gesto de asco ante cada uno que veía exceptuando Harry, Sirius, Remus y sorprendentemente, Snape.
—Bajo el poder de la Noble y Ancestral casa de los Black, yo, Orión Black, como el Lord de la familia, declaro persona non grata a la orden del fénix y serán expulsados de la casa. Adiós, Dumbledore—
Anunció el Lord Black mirando el cuadro de su esposa y regresando a verlos con una sonrisa mientras ellos eran sacados de la propiedad por la magia inherente de la casa.
Harry miró con asombro como la ráfaga de magia lo pasó sin tocarlo mientras arrastraba a Ron y Hermione fuera de la casa. Finalmente, solo quedaron Sirius, Remus, Snape y Harry junto a los hombres que llegaron.
En ese momento, bajaba el hombre rubio ayudando a Tom a bajar las escaleras.
— ¡Tom!—
Exclamó el Lord Black corriendo hacia el chico y abrazándolo. Parecía que algo parecido ya había pasado antes por lo que Tom solo se dejó abrazar y suspiró un poco.
—Orión, Cygnus, Regulus, Lucius. Gracias Abraxas—
Dijo Tom antes de llegar con ayuda de ellos al sofá y tomando asiento junto a Harry mirando a los presentes.
—Bien, comencemos a arreglar esto. —
Indicó Abraxas Malfoy con una leve sonrisa cerrando la puerta con un movimiento de su varita.
¡Finalmente Orión ha recuperado Grimmauld Place!
¿En cuántos problemas se meterán en el proceso de derrotar a Voldemort un serie de mortífagos con tendencias infantilizadas junto a Harry, Tom y Sirius? ¿Lucius y Severus van a sobrevivir?
¡Gracias a todos por perdonar mi enorme hiatus y por sus reviews!
