*Melissa Pov.*

El cambio de producción dio de qué hablar en todo el set. Todos estaban hablando de como Jessica fue prácticamente echada a patadas y ahora Katie tenía parte del mandato de la serie junto con Emily. Era todo un tema y tuvimos que editar gran parte de los capítulos lo que nos estaba haciendo hacer horas extra.

—Disculpa… ¿Melissa? —Escuché mi nombre y me giré. Estaba en el set, vestida como Kara Danvers para filmar unas escenas en CatCo.

Me sorprendió ver que tenía frente a mí a la chica que Jessica había traído para que fuera la pareja ficticia de Katie. La miré frunciendo el ceño y la vi ponerse roja.

—Por favor, discúlpame. —Dijo y se acercó—. Sé lo que deben pensar de mí. Solo quiero pedir disculpas.

—No te preocupes, ya pasó todo.

Le dije y comencé a irme pero me tomó del brazo y me hizo mirarla.

—Necesito explicarme. Solo soy una actriz principiante y no tenía idea que había algo mucho más grande detrás de todo esto.

La miré sorprendida. ¿Será que sabía lo que pasa entre Katie y yo? Soltó mi brazo y la miré cruzándome de brazos.

—¿Grande como qué? ¿A qué te refieres?

—Jessica me contrató para despistar a la prensa. Tengo entendido que planeaba sabotear la pareja de Supercorp dando un contenido sorpresa de un par de miembros del cast.

La miré realmente sorprendida y noté que David me hizo un gesto, era hora de filmar.

—¿Puedes quedarte un rato más? —Le pregunté y me miró sonriente—. Quisiera conversar contigo sobre ese contenido del que hablas.

Me asintió contenta y le sonreí para luego irme a grabar. Hice mis escenas como correspondía y vi a Katie acercarse, por lo que le sonreí.

—Buenas tardes, productora. —Le dije y apenas me sonrió.

—Mel, ¿tienes idea de qué hace ella aquí? —dijo y señaló a nuestro costado. Miré y era esta chica por lo que le sonreí.

—Tranquila, vino a disculparse y le dije que podía quedarse. Quiero hablar unas cosas con ella.

La vi fruncir el ceño y mirarme levantando una ceja.

—¿Qué cosas quieres hablar? ¿El cómo la contrató Jessica? Eso ya está más que liquidado. Se terminó.

—Es una actriz principiante que quiere una oportunidad y cayó en las garras de Jessica.

—¡Katie! —Escuchamos que gritaban y era uno de los asistentes—. Te buscan en oficina.

—¡Ya voy! —Gritó y me miró—. No confíes mucho en ella.

Comenzó a alejarse y le di una palmada en el trasero. Se giró y me miró abriendo la boca mientras todos en el set se reían.

—¡Benoist! ¡Qué atrevimiento!

—¡Oh, lo siento Srta. McGrath! —Le dije fingiendo drama y exagerando como una colegiala.

Dibujó una enorme y gran sonrisa para después irse. Noté que esta chica estaba aburrida sentada en una silla con su celular. Aún me faltaban unas cosas para hacer dentro de un rato y tenía varios minutos pero debía ir a cambiarme. Me acerqué y le hablé.

—Debo cambiarme para la siguiente escena. —Le dije y me miró—. Vengo en un momento y tendré unos cuantos minutos para hablar.

—Oh, está bien. Gracias. —Me dijo y la miré. Iba a preguntarle su nombre y me sonrió—. Me llamo Ruth.

Sonreí y comencé a irme.

—Bueno, Ruth. Ya regreso. —Le dije y me fui de ahí.

*Katie Pov.*

Ser productora era más complicado de lo que creía. Tenía que revisar, analizar y autorizar los cambios. Supervisarlos y chequear que todo esté en orden. Cada cambio era una firma que debía hacer, una llamada nueva. Era demasiado complicado.

—Esta escena del beso entre William y Kara es horrible. —Dijo Emily con cara de asco y sacudí la cabeza.

—Pues yo no sabía que la habían grabado siquiera. —Le anuncié y la miré—. Tendremos que rellenar esos 5 minutos con otra escena.

Emily asintió y me miró.

—Quizás podríamos hacer alguna escena de Alex y Kelly. Esos personajes están demasiado descuidados.

—¿Qué propones? —Le dije y la vi mirar la pantalla un segundo. Volvió a hacer cara de asco y cerró la pantalla—. Pues quizás revisar el hilo de historia de Alex y Kelly para ver cómo podríamos crear una escena. Escribirla hoy y filmarla en estos dos días.

Suspiré y me sentí agotada.

—No dormiré jamás. —Le dije y me sonrió.

—Es hermoso el mundo de la producción. ¿No lo crees? —Me dijo y revolotee mis ojos al tiempo que negué con mi cabeza.

—Iré a hablar con Chyler y esta noche hablaré con Azie.

—Bien. —Me dijo y me retiré.

Salí de la oficina que solía ser de Queller y aún apestaba a ese perfume barato suyo. Bajé las escaleras hasta el set y lo que vi, me hizo detenerme. Mel estaba cambiada con el traje de Supergirl y estaba sentada junto a esta chica que seguía aquí. Estaban riendo y conversando. ¿Qué está tramando Melissa, ahora? La risa de Mel resonó en todo el Set y esta muchacha sonrió embobada para luego tocar sus brazos. ¡¿Qué?! Me quedé anonadada viendo como chequeaba sus músculos, tocando sus brazos y la muy tonta de Melissa hizo un gesto como de fuerza para que notara con más atención, entre risas. ¡Melissa va a escucharme!

—Presiento que alguien dormirá en el sillón esta noche. —Dijo la voz de Chylar y suspiré.

La vi reírse y me crucé de brazos.

—No entiendo que trama. —Le dije y Chyler comenzó a reírse y me miró.

—No puedo creerlo… ¡Estás celosa!

—¡Por supuesto que lo estoy! —Le dije y volvimos a mirar como las dos se sonreían como estúpidas—. ¡Mira cómo le sonríe! ¡Voy a borrarle esa sonrisa de un golpe!

No permitiría que nadie mire a Mel así sin ser yo. Chyler siguió riendo pero se apoyó en mi hombro.

—Oye, fiera… aún no dieron pública su relación. —Me dijo y la miré seria—. Ella sigue casada con Chris para lo que respecta a todo el mundo. Si te ven en esta actitud… la que tendrá problemas será Mel.

Suspiré y mostré mi molestia gruñendo. Evité mirar a Mel y miré a Chyler.

—Tendrás que hacer horas extra. —Le dije y me miró con cara de pocos amigos—. Te haré entrega de un nuevo libreto mañana seguramente. A ti y Azie.

—¿Más escenas de Alex y Kelly? —Le asentí y suspiró.

Miré hacia Melissa y esta chica se estaba yendo. Se acercó a ella y le dio un abrazo que tardó varios segundos. ¡Demasiados! ¡Grrr! ¿Qué diablos? Melissa se alejó de ella y se acercó a las dos con una enorme sonrisa.

—Debo decir que esa chica es adorable. —Dijo con una enorme sonrisa.

—¿Ah, sí? Me alegro. —Dije y comencé a irme pero me tomó la mano.

—¿Qué sucede? —Preguntó mirándome con atención y me solté de su agarre.

—No pasa nada. Regresa a tu conversación con la adorable chica.

Me di la vuelta y me fui de ahí, atravesando el set y yendo a la zona de los tráiler. Sentí las pisadas de las botas del traje de Melissa detrás de mí.

—Katie, detente.

—Ve a grabar, Mel. Te tocará en minutos. —Le dije y continuó siguiéndome.

—Que me esperen. ¡Detente!

Ignoré su pedido y abrí la puerta del tráiler. Me metí y cerré la puerta, pero Melissa la abrió e ingresó detrás de mí. La vi cerrar con cerrojo y mirarme de brazos cruzados.

—¿Desde cuando eres celosa? —Me preguntó y la miré levantando una ceja.

—Desde que te he visto con demasiadas personas que no soy yo alrededor.

Abrió los ojos como platos, mirándome anonadada y luego cerró la boca para mirarme.

—¿Demasiadas personas? ¿En serio —Me dijo y comencé a organizar papeles que había mandado que me dejaran aquí—. Katie, deja esos papeles y mírame.

—Ve a grabar, Mel. —Le dije sin mirarla.

Seguí mirando los papeles y ella no se movía, no decía nada. Pero claro, tenía su mirada fija en mí. Seguí en la misma posición, no daría el brazo a torcer en esto.
Solo que no esperaba lo que hizo. No esperaba que comenzara a quitarse las botas y el traje. La miré extrañada como mostraba su ropa interior de encaje negro.

—¿Qué haces, Mel? ¡Ponte esa ropa! —Le dije y negó.

Dejó todo tirado y se acercó para quitarme los papeles mientras los lanzaba sobre la pequeña mesa. Golpearon la puerta y sentí que mi corazón explotaba.

—¿Katie, estás aquí? —Gritó uno de los asistentes y Mel comenzó a sentarse en mi falda y me tapó la boca para que no hablara—. ¿Está Mel contigo?

—¡Sí, estoy aquí! —Gritó Mel mientras se acomodaba el pelo y acercaba sus pechos a mi rostro con diversión—. Iré en unos momentos, estamos discutiendo algo.

—¡Está bien! ¡Avisaré a maquillaje que te esperen!

El muchacho se fue y tragué saliva.

—Vas a hacer que nos atrapen. —Le dije en un susurro y tomó mis manos para ponerlas en sus caderas y yo suspiré—. ¡Oh, diablos!

—¿Ves este cuerpo, Katie? —Me preguntó y tomó mi rostro con violencia, desesperándome esta actitud. ¡Era demasiado sexy!

—Es imposible no verlo… —Le dije, haciendo alusión de que tenía sus senos en mi cara.

—Pues entonces déjame recordarte que eres quien se está follando este cuerpecito todas las noches. —Me dijo y tragué saliva—. Así que si me ves hablando con alguien, sonriendo… recuerda que estoy siendo amable.

—Eres demasiado amable. —Le dije con dureza y se rió.

—Estaba sacándole información, tonta.

—¿Información? —Le pregunté y me asintió mordiendo su labio.

Se acercó y comenzó a besarme en la comisura de los labios, lo que me hizo suspirar. Se acercó a mi cuello y comenzó a dejar besos húmedos mientras sus manos recorrían mi pecho, tomando mis senos entre sus manos.

—¿Quieres matarme, Mel? —Le pregunté.

Se sentó más derecha y comenzó a quitarse la ropa interior, comenzando con la de arriba.

—Por favor, detente. —Le supliqué y negó con la cabeza—. Nos van a descubrir.

—Tienes 10 minutos para hacerme lo que quieras antes de que vuelvan a buscarme.

Muy dentro de mí estaba buscando la compostura necesaria para evitar esta situación y ser profesional. Pero tener los pezones de Mel frente a mí hacía que me cargara de deseo. Ante mi duda, Mel se acercó a mi camisa y comenzó a quitarla, comenzando con el chaleco. No la detuve, una parte de mí no quería hacerlo. Para cuando me quitó todo para dejarlo a un costado, mandé todo al diablo. Me apresuré a ayudarla a quitarme la ropa y una vez desnuda, aún sentada en el sillón, tomé sus glúteos entre mis manos mientras mi boca fue a su pezón. Lo llevé a mi boca y comencé a succionarlo sin hacer ruido. Lo único que se escuchaba eran los suspiros silenciosos y placenteros de Mel.

—Eres tan buena con la lengua… —Me dijo en un susurro.

Sus manos fueron a mi rostro y lo tomaron para besarme con desespero. No teníamos mucho tiempo así que no habría juegos previos. Llevé mi mano hasta su zona y comencé a acariciar sus pliegues con mis dedos que ya estaban mojados.

—Mmm… estás mojada…

—Yo también quiero tocarte.

La vi bajar su mano hasta mi entrepierna y sentí sus fríos dedos sobre mi piel. Sus finos y delicados dedos acariciaron mis pliegues y encontraron mi centro, haciendo círculos a su alrededor. Nos miramos con placer, viendo el disfrute en el rostro de la otra. ¡Demasiado erótico teniendo en cuenta que nos podían atrapar en el acto!
Tuve que morder mi labio cuando comenzó a frotarme cada vez más, haciéndome mojar. No esperé y metí dos de mis dedos en su interior. Me tomó con furia del pelo con su mano libre y la otra la acomodó en mi entrada, penetrándome con dos dedos. Comenzamos a embestirnos en silencio y sin hacer mucho movimiento para que el tráiler no se moviera.

—Escúchame bien, Katie. —Dijo mientras me embestía con fuerza—. Cada vez que sientas celos de verme con alguien más, quiero que me busques, me lleves a un lugar privado y me folles con todas tus ganas.

—Mmmm… ¿Me pondrás celosa? —Le pregunté acercándome a sus labios.

Nos dimos un beso intenso y luego mordió mi labio en pleno gemido.

—Tengo una sospecha de que esta chica tiene más información de lo que podría imaginar, así que la estoy investigando. Estoy siendo amable con ella porque no confío en que venga tan libremente a pedir disculpas por muy amable que parezca—. Me dijo y apretó los labios para moverse más dentro de mí y dejarme follarla más rápido—. ¡Ahh! ¡Diablos! Katie, necesito que confi… confíes en mí… ahhh… mmm… mierda…

—Estoy cerca, Mel… —Le anuncié y me asintió—. Voy a venirme.

—Lo sé, estás cada vez más apretada. Ahh… me encanta… vamos… llega conmigo… llega conmigo amor.

Le di lo más duro y rápido posible y no pude evitar que el tráiler se moviera un poco, era imposible y esperaba que nadie estuviera cerca.

—¡Eres mía, Mel! —Le dije y me asintió.

—¡Soy tuya! ¡Y tú eres mía, McGrath! —Me agarró con fuerza del pelo con su mano libre y la sentí llegar, empapando mi mano—. Ahhh… Mi amor… Te amo.

Me miró con amor mientras me empestía cada vez más con sus dedos. Saqué los míos de su interior y me hizo abrirme más de piernas. No quitó sus dedos, pero se salió de encima. Se agachó y llevó mi centro a su boca. Se movió rápido mientras chupó con ganas. Hice mi cabeza hacia atrás y convulsioné con el enorme orgasmo al que me hizo llegar. Me quedé recuperando el aire mientras la veía salir de mí, tomar una servilleta de papel y limpiarse la cara. La quedé viendo como caminaba por el tráiler, tomando su ropa y vistiéndose. Luego se acercó a la pequeña canilla y lavó su boca con una pasta de dientes que sacó de mi neceser. Me volví a vestir y se acercó a mí para abrazarme antes de irse.

—Te amo, Mel. Lo siento.

—Está bien, entiendo. Solo que debes controlar tus celos, eres demasiado obvia, amor.

Sonreí y dejé que me diera un último beso. Comenzó a abrir la puerta y me miró.

—¿Esta noche te quedas en mi casa? —Me preguntó y le asentí.

—Será un placer.

Me hizo un gesto pervertido y se fue, dejándome sonriendo. Lo que restó del día, estuve entretenida corrigiendo y arreglando el desastre que Jessica dejó atrás. Así que cuando salí del set, me sorprendió de ver a Mel apoyada en el capó de su auto polarizado, esperándome con un café.

—¿Me esperaste? —Le pregunté y asintió.

—No pienso dejarte sola. Eres demasiado sexy, te pueden raptar.

Me reí y tomé el café mientras la vi irse al asiento de conductor y yo al de copiloto. Entramos sin más y una vez que cerré la puerta se acercó y me besó.

—Muy bien, espero que estés lista porque vamos a cenar.

—¿A cenar? —Le dije y me asintió.

—Tenemos una reserva en un restorán, muy discreto.

La miré comenzando a sonreír y encendió el auto, con una enorme sonrisa.

—¿Mel, me estás llevando a una cita? —Le pregunté.

Me miró y guiñó su ojo.

—Por supuesto. No puedo descuidar a mi novia y dejar que piense que dejo que otras me coqueteen.

Me reí avergonzada ante lo que dijo y antes de arrancar, me miró.

—Ponte el cinturón, cariño.

Sonreí roja de la vergüenza, pero adorándola. Me puse el cinto y dejé que tomara mi mano mientras manejaba a este restorán donde tendríamos nuestra primera cita.

Y ciertamente, fue un acierto. La comida era exquisita, nadie nos molestó y tuvimos una velada romántica y llena de risa. Llegamos a su casa y abrió la puerta a las risas. Cuando entramos no esperábamos lo siguiente. Chris estaba ahí y al vernos, miró al suelo con molestia y dolor.

—¿Chris? ¿Qué haces aquí? —Le preguntó Mel y él aclaró su garganta.

—Lo siento, es que terminé las grabaciones y sabes que… bueno…

—Oh… sí… —dijo Mel y me sentí incómoda. Mel me miró y sonrió como pudo—. No te preocupes, tomaré mis cosas y me iré. Dame un momento.

Me miró y le asentí. Ella se retiró y yo me quedé ahí de pie sin saber qué hacer o decir. Chris estaba en completo silencio y se notaba la incomodidad de los dos. Ninguno dijo nada por un momento hasta que él se animó.

—¿Cómo te lleva el trabajo de producción? —Me preguntó.

Le sonreí y suspiré.

—Es algo nuevo y más complicado de lo que creía. —Le dije y me asintió.

Volvimos a caer en ese silencio sepulcral y escuché unas ruedas sonar. Miré y era Mel que aparecía con su maleta.

—Ehh… aquí tengo todo. —Dijo algo incómoda al notar el silencio que había entre los dos—. Yo… Katie… ¿me permites un momento con Chris?

Me preguntó y le asentí.

—Claro, dame la maleta. Te espero en el auto.

Me asintió y me entregó las llaves. Me salí de ahí antes de que me diera un ataque, demasiado raro e incómodo.

*Melissa Pov.*

Katie se fue y Chris levantó la cabeza para mirarme con dolor.

—Lo siento, Chris. —Le dije y me miró apretando los labios.

—Esto… es más duro de lo que creía. —Me dijo y me sentí una mierda de persona por estar haciéndole esto—. No me arrepiento de haberlo hecho, quiero que te quede claro. Es solo que… no estuvimos casados ni… un año siquiera…

Me acerqué a él y tomé sus manos entre las mías. Lo miré y sus ojos estaban llenos de lágrimas por lo que verlo así en ese estado tan vulnerable, hizo que mis ojos también hicieran lo mismo.

—Quiero que sepas, que te amo Chris. —Le dije y comenzó a llorar—. De verdad lo hago y eres un gran hombre. Eres el hombre perfecto, el esposo perfecto.

—Ya, Mel…

—Es la verdad. —Le dije y me miró dejando caer sus lágrimas—. Espero que en tu corazón encuentres algún día el perdón. Y realmente espero que tu familia no me odie. No quise lastimarte, de verdad que no.

Asintió y lo vi dudar. Lo dejé un momento juntar fuerza hasta que me miró.

—¿Logré hacerte feliz al menos? Sé que fue poco tiempo que estuvimos juntos pero… ¿Te hice sentir algo?

Me acerqué a él y besé sus labios. Me devolvió el beso y me alejé para mirarlo con tristeza.

—Me hiciste muy feliz. Y me odio por hacerte esto, pero me enseñaste a seguir mi corazón y…

—Y tu corazón es suyo, lo sé. —Me interrumpió y me miró.

Se acercó una vez más y me besó, esta vez con necesidad y dolor. Supe que era su despedida y lo permití, sabía que lo necesitaba. Se alejó de repente y me alejó con sus manos poco a poco.

—¿Puedo pedirte un solo favor? —Me pidió y le asentí—. No dejes que nadie te quite esa felicidad, esa sonrisa que tienes cuando Katie está a tu lado.

Sonreí y le asentí.

—Y tú prométeme algo. —Le dije y me asintió—. Que cuando estés listo, dejarás que alguien más ocupe ese corazón y te haga feliz.

Me sonrió y asintió.

—Te lo prometo.

Le sonreí y decidí salir de ahí. Tomé las llaves de mi bolsillo y las dejé sobre la mesita junto a la puerta. Me giré a verlo y me sonreía muy apuesto. Abrí la puerta y me fui de ahí comenzando a llorar. Me sentía pésima por estar haciéndole esto pero no tenía opción. No puedo vivir una mentira, no es justo para mí.

Me metí en el auto y Katie estaba al volante. Cerré la puerta y se quedó en silencio.

—¿Estás bien? —Me preguntó.

Le asentí y la miré.

—¿Podemos ir a casa, amor? —Le dije y me sonrió—. Quiero sentarme a ver una película contigo, Osin y Farley a nuestros pies.

Me asintió y tomó mi mano.

—Por supuesto, le diré a Azie que nos lo lleve a casa.

Encendió el auto y la detuve justo cuando iba a arrancar. Me miró como me acercaba y la besé. Dejé que mis labios acariciaran los suyos y me dejé llevar por lo que estaba sintiendo en ese momento. Sentía paz, libertad, se sentía correcto. Cortamos el beso con dificultad y noté sus ojos verdes sobre los míos.

—Te amo, Mel. Te amo y te lo demostraré.

—Ya lo haces, créeme.

Me sonrió y encendió el auto para irnos a casa. Y cumplió con su palabra, hizo que Azie trajera los perros, puso una película y la vimos abrazadas. Solo sé que me quedé dormida en sus brazos mientras lloraba. Necesitaba hacer mi duelo por Chris y ella lo entendió mejor de lo que esperaba. Sí, me casé porque Jessica me lo pidió, pero eso no quita que lo quise y saber que lo lastimé era algo que tenía que tomarme el tiempo de perdonármelo a mí misma.
Solo agradecí que estuviera en los brazos correctos en estos momentos. En los brazos de una mujer irlandesa que me había sentir mariposas con solo verla sonreír.

...

¡Mel ya cerró su ciclo con Chris! Era algo necesario para que pudiera estar tranquila con Katie.

¿Creen que podrán adaptarse a la relación? ¿O tendrán dificultades al conocerse como pareja?

Laureen