*Katie Pov.*

Mi día había sido… ¿cómo decirlo? ¡Atroz! Simplemente una locura. Estuvimos todo el día grabando y cuando miré la hora, estaba regresando a casa a las doce y media de la madrugada. Por lo que llegué y noté que Mel estaba dormida con Farley y Osin a cada lado, por lo que apenas pude acurrucarme en la cama porque ninguno de los tres me dejó espacio.

Desperté sintiéndome demasiado cómoda y noté que estaba sola en la cama. Ni Melissa o nuestros perros estaban. ¿Qué diablos? Miré la hora y eran las 7. ¿Dónde estaba? Me puse de pie y aún descalza, me dirigí hasta la sala. Me quedé petrificada con lo que veía. Así que me apoyé en la pared y observé. ¿Qué diablos?

Mel estaba sentada en el piso cruzada de piernas, con la mesa de café frente a ella, la computadora encima, Farley de un lado y Osin del otro, la mesa llena de dulces, donas y café. ¿Y eso era palomitas? La vi tomar una dona y llevarla a su boca.

—¿Se puede saber qué haces? —Le pregunté.

Levantó la mirada y me sonrió.

—¡Hola! ¿Despertaste? ¡Hay café! —Me dijo mirando y noté que le dio play.

Escuché las voces y me giré de la nada, dándome cuenta lo que estaba mirando.

—Mel, ¿estás mirando The Tudors?

Me asintió y habló luego de masticar.

—Llevo despierta desde las 4 y he estado mirando varios capítulos. Hace unos años vi la primera temporada y estoy viendo la dos. Quiero ver dónde apareces. Estoy por ver el capítulo 5.

—Ehh… ¿Mel? —Le dije y la miré mientras me servía café en una taza con el ceño fruncido—. No creo que debas ver eso.

—¿Por qué? —Me preguntó y sonrió, poniendo el capítulo en pausa—. Es uno de tus primeros trabajos como actriz, quiero verlo. Estoy curiosa de ver tus trabajos previos.

Y ahí siguió la señorita. La dejé ver el capítulo mientras me senté en el sillón a su lado y aclaré la garganta para evadir mis nervios cuando Henry aparece y besa a mi personaje. La vi sonreír mirando, hasta que más adelante, vino lo que quería evitar. Tuve que morder mi labio para evitar reírme cuando quedó tensa. Bajó el volumen y quedó roja mientras giraba la cabeza lentamente, mientras la escena continuaba en la computadora.

—Ahora entiendo por qué no querías que viera. —Me dijo y sonreí.

—Nadie quiere ver como a su novia se la folla otro, Mel.

Cortó la escena y me miró frunciendo el ceño.

—¿Tuviste algo con Jonathan? —Dijo mientras tomaba una dona y la masticaba, recordandome a Kara Danvers.

—No, no lo tuve. —Le dije y se cruzó de brazos.

—¿Hay alguna otra escena así o hay algo que sí pueda mirar?

—Puedes mirar Merlín. —Le dije y se cruzó de brazos.

—¿Y las demás? ¿Por qué no quieres que vea todo eso?

—Porque me veo demasiado gay y ya estás celosa.

Ella insistía en que quería ver algo mío, así que la hice ver Merlín. Sabía que le gustaría y nos quedamos toda la mañana mirando.

—¿No tienes que ir al set? —Me preguntó Mel.

—No, Emily insistió en que me tomara el fin de semana libre.

Se tiró hacia atrás en el sillón y luego se apoyó en mis piernas.

—¿Sabes qué me gustaría? —Me preguntó y le asentí para que continuara—. Irnos a algún lado, alejarnos de todo y simplemente relajarnos.

Suspiré y estiré mi mano para acariciar su pelo. Sonreí. Ya que con solo verla me parece lo más adorable del mundo. Tiene la piel perfecta, la sonrisa perfecta. Y fue mirándola que me di cuenta de algo. ¿Qué le voy a decir a mi familia? ¿Qué sucede si en las redes, Jessica habla de lo nuestro y mi familia y la suya se enteran por los medios?

—¿Qué sucede? —Me preguntó, dejando de sonreír.

—Mel, creo que debemos hablar con nuestras familias. —Le dije y se sentó, abandonando mis piernas.

Acomodó su pelo y me miró.

—¿Crees que Jessica hará algo?

—Es lo que temo. Y es mejor que estén preparados.

La vi mirar a la nada y pensar un momento.

—No me había puesto a pensar en eso. ¿Pero cómo le digo a mi familia lo que le hice a Chris? Le tienen demasiado cariño.

Respiré hondo y estiré mi mano para acariciar su rostro. Sonreí mientras acariciaba su sedosa piel. En especial porque cerró los ojos y me miró sonriendo.

—¿Cómo vamos a decirles? —Me preguntó.

Respiré hondo y suspiré. Pero recordé que ella quería un viaje y sonreí.

—¿Qué te parece si hacemos un viaje a Irlanda y comenzamos por mi familia?

Abrió los ojos como platos y sonrió.

—¡¿De verdad?! —Dijo sentándose derecha sobre sus piernas y fue lo más adorable que he visto en toda mi vida—. Siempre he querido regresar a Irlanda.

—Vamos a hacer un pequeño bolso. —Le dije y tomé su mano, arrastrándola a la habitación—. Porque iremos de compras en Dublin.

Saltó encima de mi espalda y me reí mientras me sostenía de la pared para no caerme. Nuestras risas inundaron toda la casa e hice lo posible para cargarla. Cuando llegamos al closet se bajó y me ayudó a improvisar un pequeño bolso para cada una. Una vez que teníamos todo, nos aseguramos de tener nuestros pasaportes. Estaba asegurándome de tener el mío cuando me lo sacó de la mano y comenzó a mirarlo.

—Katherine Elizabeth McGrath… —Decía leyendo y sonreí mirándola con una ceja levantada—. 3 de enero… se lo diré a los fans que creen que eres vampira.

Tomé su pasaporte y comencé a leer el suyo de la misma forma.

—¡Oh, disculpa Melissa Marie Benoist! Nacida el 4 de octubre. Eres de libra, eso lo explica todo.

—¿Disculpa? —Dijo tomando una campera y poniéndosela—. ¿Qué es lo que explica Srta. Capricornio?

Me acerqué para envolverla en mis brazos y le hablé cerca de los labios.

—Pues, usted es muy vanidosa. No le gusta que la critiquen y eres muy indecisa.

—Y usted es pesimista, rencorosa, exigente. —Me dijo y me regaló un beso—. Pero con esas cosas y más es que te amo.

Sonreí y le regalé un segundo beso, más sentido. Luego de darnos cariños, tomamos nuestras cosas y fuimos a preparar a nuestros perrhijos. Porque no, no los dejaríamos. Mientras Melissa preparaba el collar de Farley, tomé el celular y llamé a Nicole para avisarle que nos iríamos a Irlanda el fin de semana. Luego le avisé a Emily, que me indicó, disfrutáramos. Cualquier cosa me diría para que pueda trabajar desde la computadora. Me recordó que había una semana de descanso para la serie y que movería los días de grabación de Mel para que pudiéramos resolver nuestros asuntos, ya que le expliqué que íbamos a hablar con nuestras familias para alertarlos de Jessica. Y ella me dio una recomendación que valoré, alejarnos del aeropuerto y las líneas comerciales.

—¿Qué te dijo Emily? —Me preguntó Mel con los dos perros junto a ella y lista para salir.

—Me recomendó que no fuéramos por las líneas comerciales. Y bueno, voy a hacer lo que nunca hago.

—¿El qué? —Me preguntó mientras salíamos de ahí para el estacionamiento del edificio por el ascensor.

Salimos de él y nos metimos en el auto de Mel. Ella acomodó a los perros atrás y luego se sentó, colocándose el cinturón de seguridad mientras yo hacía una llamada.

—Buenas tardes, Srta. McGrath. ¿En qué podemos ayudarle?

—Buenas tardes, necesito solicitar el servicio de viaje privado.

Sentí la mirada de Mel que me articulaba "¿Viaje privado?" pero le hice un gesto para que hiciera silencio.

—Por supuesto, Srta. ¿Para cuándo quiere el servicio, hacia dónde y cuántas personas son?

—Somos dos personas y dos perros. Es para Irlanda, Dublin. Y lo quiero para dentro de una hora y media aproximadamente.

—Perfecto, déjeme los datos de cada una de las personas que viajan y lo tendrá listo en el tiempo solicitado.

Le di los datos que me pidió y me indicó que todo estaría listo en el aeropuerto cuando llegáramos. Tendríamos que ir por otra puerta que es para la zona privada y cuando arranqué el viaje, Mel me miraba.

—¿Qué acabas de hacer, Katie? —Me preguntó y le sonreí.

—Amor, Lena Luthor no es la única que tiene dinero. —Le indiqué y me miró levantando las cejas.

—Espera… —Dijo pensando un segundo y me reí mientras giraba a la derecha—. ¿Me estás diciendo que tienes un avión privado?

—Bueno, no es mío. Es del banco privado del cual soy socia. —Le expliqué.

Llegamos al aeropuerto y entramos por la entrada que nos habían indicado. Mostramos nuestros pasaportes y pasamos por la sección de aduanas. Una vez que tomaron los datos de nuestra salida del país, nos encaminamos a la pista privada con los perros. Nos llevaron al avión, donde unas azafatas esperaban y acomodaron a Farley y Osin. Tomé el celular y disqué para llamar a mi madre. Esperé al tono hasta que contestó.

—¡Kashy! —Dijo entusiasmada y sonreí.

—Hola, mami. —Le dije y Mel me sonrió mientras la veía escribir en su celular—. ¿Cómo estás?

—Aquí, preparada para ir a dormir. ¿Tú? ¿Cómo estás cariño?

—Bien, mamá. Necesito que me escuches, estoy en un avión yendo para casa. Pasaré el fin de semana.

—¡¿De verdad?! —Me gritó por lo que tuve que alejar el celular para que no me dejara sorda—. ¡Qué alegría! ¡Te esperaré con algo delicioso!

—Perfecto. —Le dije y tomé aire—. Mamá, tengo mucho que contarte y explicarte. Pero… no voy sola.

Se hizo un silencio y Mel había dejado el celular para mirarme.

—¿No? ¿Con quién?

—¿Recuerdas a Melissa, la actriz?

—¡Ah! ¡Sí! La que hace de Supergirl. Esa muchacha me cae muy bien. Me alegra que al fin la podamos conocer.

Sonreí y me avergoncé un poco. La azafata nos indicó con un gesto que íbamos a despegar y le asentí.

—Ya vamos a despegar, mamá. Evita mencionar mucho que vamos, queremos discreción. Entenderás por qué cuando te explique todo.

—Muy bien, cariño. Haré que tu hermano deje tu auto en el aeropuerto de Dublín. Sabes dónde esconde las llaves.

—Sí, lo sé. Gracias.

Corté la llamada y puse el celular en modo avión.

—¿Cuánto tiempo tenemos de viaje? —Me preguntó Mel.

—Unas horas. —Le dije y le sonreí—. Ven conmigo. Aquí tengo lugar.

Sonrió y se desprendió el cinto para moverse junto a mí. No tenía ningún problema con darle la mano ni nada, ya que las azafatas se retiraron y nos dejaron a solas. Era lo bueno de tener este avión privado a disposición. Jamás lo uso pero esta situación lo ameritaba. Aprovechamos todo el viaje para dormir y lo hicimos abrazadas. Cuando logré abrir los ojos, noté que estaba amaneciendo y la azafata arreglaba la mesa con un desayuno mientras Osin y Farley comían en platos para animales como si fueran reyes. Sonreí al verlos y la azafata se acercó a nosotras cuando Melissa despertaba.

—Estaremos llegando a Dublín en una hora. Ya tienen listo su desayuno.

—Muchas gracias.

Le dije y Mel estiró sus brazos para desperezarse. Largó un suspiro y me miró sonriente.

—¿Jet privado con desayuno incluido? ¿Cuánto dinero tienes, Katie?

Sonreí y levanté mis cejas.

—Bastante. Aunque no tengo tanto como tendría Lena.

Me sonrió y fue un momento al baño para arreglarse. La vi ir a chequear a Farley mientras fui al baño y simplemente me arreglé un poco, sin maquillarme ni nada. Cuando salí, Mel me esperaba sentada mirando por la ventana. Desayunamos en calma y disfrutamos del amanecer por la pequeña ventana del avión.

Cuando aterrizamos tuvimos que pasar por aduana para control de entrada al país y nos hicieron pasar por la entrada principal del aeropuerto. Lo que significó que Mel se pusiera los lentes de sol y yo también. Caminamos tan rápido como pudimos y agradecimos que nadie nos reconociera. Le envié un mensaje a mi hermano, avisándole que habíamos llegado y que íbamos al centro. Al ver mi auto, saqué las llaves que estaban escondidas en la rueda y Mel comenzó a reír.

—¿Quién diablos esconde las llaves ahí? —Me preguntó y me reí mientras abría y la dejaba entrar.

Mi celular sonó y noté que era Rory que me decía nos esperaba ahí.

—Mi hermano, Rory. —Le dije y dejamos entrar a los perros—. Vamos al centro de compras y lo veremos ahí. ¿Te parece?

—¡Claro! —Dijo y la vi sacar una cámara profesional Nikon de su bolso—. ¡Quiero sacar fotos así que ve despacio!

Me reí pero le di el gusto de pasearla por la ciudad. Hasta Farley y Osin disfrutaron del viaje. Llegamos a las tiendas y nos encontramos con mi hermano, que estaba apoyado contra un poste de luz mirando su celular.

—¡Oye, Eejit! —Le grité y levantó la cabeza con una sonrisa.

—¿Qué significa eso? —Dijo Mel llevando a los dos perros por la correa.

—Idiota. —Le dije y se rió. Me acerqué a mi hermano y me abrazó con fuerza—. ¡Te extrañé, estúpido!

—Yo también te extrañé, hermanita. —Me dijo y luego se alejó para mirar con sorpresa a Melissa—. Oye, Supergirl. ¡Hola!

Mel sonrió y se acercó para darle un abrazo amistoso.

—Un gusto conocerte, Rory.

—Igualmente. —dijo él y se alejó para saludar con un gesto de su mano a Osin y Farley y mirarme—. ¿Qué haces en Irlanda? ¿Qué pasó?

—Vamos a comprar algo de ropa y te contaremos en un almuerzo.

—Sí, sobre eso. —dijo y me miró—. Mamá nos espera en Ashford para almorzar. Me dijo que Sean no estará porque está de viaje por trabajo, pero te manda un beso enorme y que te irá a ver a Canadá pronto.

Sentí mi corazón latir como loco al ver a Mel un tanto incómoda. Pero sabía que tenía que decirle algo a Rory, al menos adelantarle.

—Rory… antes de que sigamos… —Le dije y me miró, robándonos las correas de los perros para llevarlos él—. Tengo que explicarte algo.

Me asintió y luego de tragar saliva, tomé la mano de Mel y lo miré.

—Es muy largo de explicar, pero Melissa y yo estamos juntas.

Me miró sorprendido y abriendo los ojos como platos. Miró de mí a Melissa y comenzó a sonreír en grandes proporciones, lo cual temí y vi venir las siguientes palabras.

—Pero mírate, Kashy… los fans tenían razón. ¡Te ligaste a Supergirl!

Comenzamos a reír y él dejó de reírse y la miró.

—Un momento. ¿Tú no estabas casada?

Iba a decir algo pero Mel me ganó.

—Esa es la larga historia. Pero no, estoy divorciándome.

—Pues, en ese caso… me alegra saber que al fin alguien capturó ese corazón.

Le sonreí a mi hermano y nos fuimos a comprar ropa. Estuvimos una hora dando vueltas hasta que regresamos al auto y nos encaminamos a Ashford, con una hora de viaje entre risas y contándole lo que había pasado con Jessica.

—Esa mujer nunca me cayó bien. —Dijo Rory y Mel sonrió.

—Es una pesadilla. Pero sí, queríamos hacerles saber lo que está pasando porque tememos que haga algo como decir a los medios de nuestra relación.

Asintió y seguimos hablando del tema hasta que llegamos a casa. Estacioné el auto y me quedé callada con las manos en el volante. Sentí la mano de rory en mis hombros, acariciándolos.

—Tranquila, Kashy. Todo estará bien. —Me dijo—. Mel es una gran chica, aquí. La adorarán.

Asentí y vi a Rory bajar con los perros. Aproveché ese momento para tomar la mano de Mel y me sonrió.

—Todo estará bien. —Me dijo y le sonreí— Te amo.

—Te amo, Mel.

Salimos del auto y la puerta de casa se abrió, dejando salir a mamá y papá.

—¡Llegaron! —dijo mamá y se acercó a Melissa que sonreía—. Mucho gusto, Melissa. Soy Mary y él es Paul.

—Es un gusto conocerlos al fin. —Les respondió ella y me acerqué para mirar esa interacción con Rory a mi lado.

—¿Qué te parece Irlanda? —Preguntó papá y Mel sonrió.

—Hermoso. Me he pasado sacando fotos todo el camino.

Mamá levantó la mirada hacia mí y se acercó para darme un abrazo fuerte. La envolví en mis brazos y sonreí feliz de tenerla junto a mí.

—Mi niña, te extrañé.

—Yo también, mami.

Luego de terminar con los saludos, entramos a la casa. Los perros correteaban dentro mientras nosotras dejamos nuestras cosas en mi habitación. Volvimos a la sala y nos sentamos con Rory y mis padres.

—Tenemos que hablar muy seriamente. —Dije y me miraron alertas—. Está pasando algo y necesitan saber.

—Puedes decirnos lo que sea. —Dijo papá y le asentí.

Miré a rory y Mel tomó mi mano para sonreírme.

—Comienza por contar las noticias de tu nuevo trabajo.

Asentí sonriendo y miré a todos. No le había contado a Rory de eso.

—Soy la nueva productora de Supergirl.

Dije y los tres sonrieron y aplaudieron, felicitándome. Saltaron a mí para abrazarme y me puse roja mientras reía.

—¡Pero qué alegría! —Dijo mamá y me miró extrañada—. ¿Qué pasó con Jessica?

Ahí fue donde borré la sonrisa y supe que tenía que contarles. Miré a Mel y tomó mi mano. Tomé aire y los miré seria.

—Mel y yo estamos juntas.

Dije y se hizo un silencio. Hasta que papá lo rompió.

—¿Cómo pareja? —Preguntó.

—Sí, como pareja. —Respondí—. Y antes de que se lo pregunten, Mel está divorciándose.

—¿Pero desde cuanto pasa esto? —Dijo mamá, seria—. ¿Por qué no nos dijiste nada?

—Creo que deberías sacar el Whisky, papá. —Le dije y me miró serio—. Porque esta es una historia larga para contar.

Y le contamos todo. Lo que pasó en la comic-con, las amenazas de Jessica. Mel les contó el cómo la forzó a casarse con Chris. Luego les explicamos la situación de la serie y cómo eso desencadenó que lo nuestro surgiera. Hasta que les mostré el video donde Jessica me amenaza y Rory estaba furioso.

—Si la veo la golpeo.

—Yo te ayudo. —Dijo Mel, molesta.

—Esto es grave. —Dijo papá—. Pero entiendo la situación. Sin rencores, Melissa.

—Gracias, Paul. —Dijo Mel e intercambiamos una sonrisa.

—Nunca te vi mirar a alguien así.

Dijo mamá y no le contesté. Sonreí, me puse roja y me acerqué al hombro de Mel para apoyarme ahí. Lo que me dejó en paz, era saber que mi familia la aceptaba. Era todo lo que necesitaba. Venir a Irlanda fue una gran idea. Y ahora tenía la oportunidad de mostrarle a Mel más de quién soy, mis orígenes.

...

¿Qué les pareció? ¿Les gustó?

Laureen