Los personajes no me pertenecen, son propiedad de J.K Rowling y Kishimoto

Summary: Hermione pierde a sus padres tras la guerra, al poco tiempo de iniciar su ultimo año en Hogwarts un suceso la lleva a la sala de menesteres pidiendo un lugar al que huir, la sala le otorga un libro y una manera de irse e iniciar una nueva vida lejos de todo y todos. Las naciones elementales serán su nuevo destino acaso... ¿Será esta su oportunidad de ser feliz?

Pensamientos- Hola

Hechizos o Jutsus- Hola

Voz sobrenatural- Hola

Otro idioma- "Hola"

Capitulo I

Habían pasado minutos o tal vez horas desde que Hermione había empezado a leer aquel extraño libro que hablaba de algo que a su ver parecía increíble.

"El chakra la cual es la energía vital del cuerpo, mezcla de la energía física presente en cada célula del cuerpo del ser vivo y la energía espiritual adquirida con el ejercicio y la experiencia una vez mezclado, puede ser canalizada a través del sistema circulatorio del chakra, que es similar al sistema circulatorio de la sangre pero con chakra, a cualquiera de los 361 puntos de chakra o Tenketsu en el cuerpo para así poder a través de sellos manuales realizar un jutsu".

-Bien es entendible, de cierta manera es similar a la magia solo que con un sistema circulatorio y con sellos manuales en lugar de movimientos de varita…- pensó comparando ambas energías.

"Después de que Kaguya comiera una fruto del dios árbol el cual contenía esta energía ella adquirió el chakra y así detuvo la guerra. Tuvo dos hijos que nacieron con chakra siendo uno de estos Hagoromo Ōtsutsuki conocido como el sabio de los seis caminos. Enfurecida por el hecho de que su chakra fue repartido, Kaguya se reencarnó, junto con el Shinju, en una Bestia de Diez Colas con el objetivo de recuperar su chakra, causando estragos en el mundo en su camino. Hagoromo, junto con su hermano, Hamura Ōtsutsuki, se enfrentaron al Diez Colas logrando detenerlo y sellarlo dentro de Hagoromo, convirtiéndose en el primer Jinchūriki de la historia. Hagoromo repartió el chakra para unir los caminos espirituales de la gente y detener los conflictos futuros creando el Ninshū o camino ninja pero se dio cuenta que las personas lo usaban para sí mismos, los que buscaban más poder al final crearon el llamado ninjutsu".

-Esto sí parece un poco mas descabellado, supongo que el sabio viene a ser para ellos lo que para nosotros es Merlin…- suspiró leyendo el libro que pese a ser extraño su contenido no dejaba de ser interesante.

"Los jutsus, generalmente, son separados en tres grupos: Ninjutsu, Genjutsu, y Taijutsu. Ninjutsu implica llevar a cabo una habilidad sobrenatural o anormal, el más común es la Transformación de la Naturaleza. Estos son creados cuando el usuario transforma su chakra en un "elemento" de la naturaleza. Los tipos de chakra son Fuego, Viento, Rayo, Tierra y Agua, aunque existen subtipos como son el elemento madera o el elemento hielo que son creados con una combinación de dos elementos básicos. Taijutsu, literalmente técnicas físicas, las cuales pueden o no requerir chakra. Genjutsu crea ilusiones, cosas que hace que el enemigo crea que son reales cuando son falsas en realidad. Este es el menos usado de los tres grupos, posiblemente debido a la dificultad requerida para realizar estas difíciles y peligrosas técnicas.".

-Bueno quizás esto es como las distintas ramas de la magia y el taijutsu seria como artes marciales…- aquello cada vez sonaba más lógico, quitando el hecho de que según sabia no existían los ninjas, leyó un poco más acerca del control y la manipulación del chakra además de las armas y herramientas ninjas antes de pasar a los usuarios de dicha energia.

"Los ninjas o también llamados shinobis son una fuerza militar. La mayoría proviene de una Aldea Oculta, algunos de clanes ninja especiales de dichas aldeas y llevarán a cabo misiones por un costo (ryos). Estas misiones pueden incluir: hacer trabajo manual, actuar como escoltas, recolectar información secreta, recuperar objetos robados, llevar a cabo asesinatos, etc. En tiempos de guerra, los shinobi se unirán para defender a sus aldeas y países. La cualidad más notable de un shinobi es su habilidad para generar y controlar chakra para crear un Jutsu."

Esto último había llamado su atención, su mente analizaba como serian los países o los lugares que aquel libro mencionaba y si bien estos "ninjas" sonaban mas como asesinos o mercenarios a sueldo que una fuerza militar común no dejaban de intrigarle. Siguió pasando páginas y leyendo por un rato más hasta que casi al final encontró algo que le hizo quedarse por un instante en shock, ahí como si llegaran las respuestas a sus preguntas había una explicación detallada de magia antigua donde juntando una serie de runas con un catalizador y un hechizo antiguo se podía viajar a aquella dimensión donde residían los ninjas y las naciones elementales. Dejó el libro sobre la mesa y luego fijó sus ojos en los otros dos objetos que yacían olvidados en esta, eso era lo que la sala le ofrecía para cumplir el deseo que había pedido antes de entrar: Empezar una nueva vida donde nadie la conocía, lejos de todo y todos. No sabía que pensar de aquello pero no quería darle más vueltas por ahora, se sentía cansada.

-Tempus- murmuró moviendo con delicadeza su varita y los números rojos propios del hechizo le indicaron que pasaban de las 4 am, se levantó y salió caminando hacia su sala común siempre atenta a cualquier ruido que pudiera percibir, dio la contraseña al cuadro de la entrada de la sala de premios anuales y al entrar fue directo a su habitación, con parsimonia usó su varita nuevamente para cambiar su ropa por su habitual pijama y asi luego caer dormida sin mucho problema.

Pasaba ya de medio día cuando la castaña despertó, su noche o más bien mañana de descanso había pasado entre sueños de personas capaces de usar los elementos en combates, había soñado con aquellos ninjas y sus cruentas batallas y todo aquello que el libro había explicado. Sentía su mente aun algo embotada por el sueño pero a pesar de eso seguía pensando en aquel lugar que le horrorizaba y fascinaba a partes iguales donde la belleza de lo natural se mezclaba con la guerra. Sin mucho ánimo se levantó y camino al baño a darse una ducha, luego de asearse y vestirse se fue directa al gran comedor, se sentía sin ganas de ver o hablar con alguien pero sabía que sus amigos estarían preocupados si no se aparecía siquiera a comer una vez y prefería evitar aquello. Al entrar al comedor fue a su mesa buscando con la mirada a Ginny encontrándola rápidamente y por extraño que le pareciera Harry también estaba ahí pero sus pasos se detuvieron cuando otra cabellera pelirroja entro en su campo de visión, ahí sentando frente a ambos estaba el hombre con el que ella creyó formaría un futuro y una familia, aquel que había roto sus esperanzas de la manera más fría sin tener el valor de decírselo a la cara pero ahí estaba como si nada hubiera pasado, sus miradas se cruzaron justo en ese momento y todo pareció quedarse en un mortal silencio, el chico hizo el ademan de levantarse pero ella fue más rápida y dando la vuelta salió corriendo, estaba siendo una cobarde y lo sabía era consciente de que debía enfrentarlo pero no estaba lista aun, las lagrimas empezaron a fluir como dos pequeños ríos cristalinos mientras el dolor de los recuerdos de todo la azotaban produciendo la ya conocido por ella punzada en el pecho, todo desde el inicio de la guerra se reproducía en su mente mientras corría, cuando se detuvo se dio cuenta que nuevamente había llegado a la sala de los menesteres y entonces lo decidió, antes de entrar fue de retorno a su torre y subiendo a su habitación tomo su bolso de cuentas, aquel inseparable accesorio que los había salvado de tantas durante su viaje en búsqueda de los fragmentos de alma de Riddle miro alrededor y con decisión guardo todo lo que creyó necesario, sabía que dentro tenía un surtido de pociones e ingredientes en grandes cantidades pues no sabía cuándo sería necesario y era mejor ser precavida, habiendo tomado todo sigilosamente camino a la sala del séptimo piso, anteriormente había copiado con permiso de Harry los libros contenidos en Grimmauld Place y aquello había supuesto un alivio y escape a su depresión también durante sus años en el colegio había copiado muchos de los que llenaban la biblioteca de Hogwarts pues siempre pensó que serian necesarios y teniendo en cuenta su misión creía que era lo mejor. Al estar frente a la pared vacía se concentró en pedir algo que le permitiera huir de todo y todos, la puerta comenzó a formarse dándole su pedido, dentro la sala estaba tal como el día anterior así que se acerco a la mesa tomando el libro y buscando en el los pasos para el ritual y alejándose de la mesa se hizo un corte en el dedo lo suficientemente grande para que sangrara y le permitiera dibujar el primer círculo de runas, para el segundo tomó su varita y empezó a trazar con magia cada runa con decisión finalmente guardo el libro en su bolso y se acerco a la mesa tomando los objetos restantes, el Kunai lo colocó en el centro de los círculos luego se posicionó en el lugar correspondiente con la piedra en una mano y la varita en la otra recitando el hechizo que previo a guardar el libro había leído y memorizado.

- Tu quis es dux meus, et me ad portam aperire hoc consilium accepit et ambulavi in via*- a cada palabra murmurada ambos círculos comenzaron a brillar cada vez mas hasta que a ella le fue imposible mantener abiertos sus ojos, sintió como su cuerpo empezaba doler pero sabía que aquello era normal según lo descrito en el libro pues tenía que adaptarse al nuevo lugar, con la última palabra recitada una onda de magia se liberó expandiéndose por todo el castillo mientras que en la sala ya no quedaba más que una mesa y una cómoda butaca. En la oficina de la directora uno de los cuadros sonrió imperceptiblemente, sabía a que se debía aquella estela de magia que había recorrido el lugar.

-Suerte en tu viaje pequeña, se feliz allá donde has decidido vivir y a donde tu alma sin saberlo te ha guiado, suerte pequeña Hermione- cerró sus ojos azules volviendo a dormitar, el colegio se volvería un caos con su desaparición pero ya nada se podía hacer después de todo era su destino.

En otro lugar, un bosque estaba silencioso como esperando algo, el cielo permanecía algo nublado y la luna se ocultaba tras las nubes siendo acompañada por unas inusualmente brillantes estrellas, de pronto apareció una luz blanca con ligeros tintes rojizos y azulados en medio de los arboles era tan brillante que por un instante pareció que la noche se volvía día llamando por completo la atención de los guardias de una aldea cercana, tan rápido como apareció aquella luz se fue dejando todo en penumbras nuevamente, un par de hombres se acercaron sigilosamente a la fuente del extraño fenómeno luminoso y para su sorpresa encontraron algo que no esperaban, ahí en medio de los arboles había un bulto siendo iluminado por la luz de la luna que escapaba, se veía claramente la figura de una niña de no más de 5 años de cabellera espesa, un quejido les alerto de que posiblemente estuviera herida así que se acercaron con precaución temiendo alguna emboscada. Una de los guardias tomo el pequeño cuerpo en brazos recibiendo un quejido en respuesta por su acción, los ojos de la niña se abrieron y el guardia se asombro cuando vio como brillaban con poder pero pronto se cerraron nuevamente pues su dueña había caído en la inconsciencia.

-Debemos llevarla a la aldea e informar al Hokage- pronto tomaron el camino de regreso saltando sobre las ramas de los arboles llegando rápidamente a la aldea, dejaron a la niña en el hospital y fueron a la torre a informar a su líder sobre aquel inusual descubrimiento.

Por otro lado Hermione había sentido como si su cuerpo se hubiera deshecho y vuelto a armar un par de veces antes de que todo se detuviera, sentía la superficie fría de la tierra bajo su cara que aliviaba mínimamente el dolor pero no tenía ni siquiera la fuerza suficiente para moverse, soltó un quejido cuando en un pequeño movimiento de su cuerpo todo el dolor se intensificó por un instante, guardo silencio cuando sintió que alguien se acercaba a ella y tuvo miedo de que fuera alguien con malas intenciones, cuando fue alzada dejó salir otro quejido y abrió los ojos fijándose en quien la sostenía pero solo pudo vislumbrar una máscara blanca con líneas rojas que cubría por completo su rostro antes de caer en la inconsciencia. Cuando abrió sus ojos vio que estaba parada en medio de una gran oscuridad, se sentía vulnerable y temerosa hasta que un punto de luz se formó frente a ella, estirando su mano hacia él logró tocarlo y de pronto este se expandió iluminando todo su alrededor dejando ver una especie de jardín con árboles, flores y un hermoso lago que le recordaba al lago negro, pero su respiración se corto cuando al voltear vislumbró la réplica exacta de Hogwarts.

-¿Habré regresado?- se preguntó mentalmente, sabía que no estaba en Hogwarts pero si era así entonces ¿porque el castillo estaba frente a ella?

-Estamos en tu mente- una voz respondió tras ella obligándola a voltearse velozmente encontrándose una imagen extraña, justo ahí estaba un anciano alto de piel gris vestido totalmente de blanco, sus ojos eran violetas con anillos concéntricos y en su frente había otro ojo pero este era rojo, de su frente también sobresalían dos bultos formando dos pequeños cuernos, en su mano llevaba un bastón largo y anillado en la parte superior.

-¿Quién es usted? y ¿Cómo es que estamos en mi mente?- preguntó Hermione con algo de desconfianza.

-Me llamo Hagoromo Ōtsutsuki y soy la razón del porque estás aquí, respecto a su otra pregunta estamos aquí porque estas inconsciente y la única forma que tengo para comunicarme contigo es a través de tus sueños- respondió el anciano con calma mirando a la joven frente a él, aquella en quien iba a contener su confianza para evitar el desastre futuro que se avecinaba.

-El sabio de los seis caminos- susurró ella sorprendida pues no se imaginaba que se encontraría con aquel considerado el dios de los shinobis.

-Así es, ahora que al fin has llegado a este mundo es hora de explicarte la misión que aceptaste al venir- el sabio tomó asiento bajo un árbol y con su mano le indico que se sentara junto a él cosa que obedeció sin mucha resistencia aun impactada por quien era la persona frente a ella- Tu misión consiste en corregir el futuro de este mundo, las ultimas transmigraciones de mis hijos Indra y Ashura nacerán pronto y con ello empezaran una serie de eventos que volverán sus vidas tan duras que posiblemente pierdan nuevamente el camino retomando la lucha que desde hace siglos llevan pero esta vez es necesario que estén unidos pues mi madre revivirá y es necesario que ellos se enfrente a ella y no entre ellos mismos, tu deberás evitar esa lucha- explicó mirándola mientras Hermione le miraba fijamente analizando sus palabras.

-¿Cómo sabré quienes son los transmigrantes o donde estarán?- pregunto mientras las palabras danzaban en su mente y analizaba los posibles escenarios.

-La piedra que usaste para venir a este mundo era más que un catalizador, era una piedra formada de mi chakra y parte de mi alma y está ahora forma parte de ti pues necesitabas tener una red de chakra para fungir como ninja y así facilitar tu trabajo de encontrarlos, se que ambos nacerán en la aldea donde ahora yace tu cuerpo inconsciente y en el futuro sabrás que son ellos cuando sea el momento oportuno y tu chakra te lleve a ambos. Además es necesario que protejas a los bijus pues es debido a poder de estos que mi madre revivirá y junto a ella el juubi- la seriedad con la que hablaba preocupaba a Hermione sintió un escalofrío cuando este hablo de que la piedra era parte de su alma ya había tenido suficientes encuentros con almas fragmentadas, también había leído muy poco acerca de las bestias con cola en el libro pero bastaba para saber el poder que todos estas tenían, incluso la más débil de ellas la vencería antes de siquiera haber iniciado la pelea.

-Las bestias con cola son demasiado poderosas, yo no podría protegerlas no soy tan fuerte y ni siquiera creo que ellas lo necesiten- expuso mirando la hierba, no creía poder con esa misión.

-Debes proteger a los jinchūrikis, desde que los primeros jinchūrikis después de mi fueron creados estos han sido repudiados y lastimados por aquellos que debían cuidarles, tu podrás sentirlos instintivamente al estar cercano a uno pues ya que fui quien los separó mi chakra esta ligado a ellos en cierta manera, podrás hacerlo después de todo tu eres la mejor bruja de tu generación Hermione, pongo en tus manos la vida de los transmigrantes de mis hijos y de los bijus a quienes también considero mis hijos y parte de mi- puso una mano en la cabeza de ella y acarició delicadamente sus cabellos provocando que la castaña levantara la mirada encontrándose con una cálida y suave proveniente del Ōtsutsuki que por un instante le recordó a la de su padre y un nudo se formo en su garganta.

-¿Por qué buscar alguien ajeno a este mundo para protegerlos? ¿Qué pasaba si quien encontraba el libro y los instrumentos venia y causaba mas desastres?- pregunto ella tratando de concentrarse en otra cosa que no fueran los recuerdos de su familia.

-Porque solo una persona de gran poder y de buen corazón podría encontrar aquellos objetos, una persona destinada a ello cuya alma estaba en sintonía con el mundo Shinobi aunque sin vivir en este, antes de morir tuve una visión y esta me llevo a ver tu mundo y tu vida y fue entonces que lo supe tu debías venir y vivir la vida que realmente debías tener pues tu si saberlo perteneces aquí y tu alma clamaba eso, por ello el ritual funciono pues de no ser la elegida la piedra no se habría fusionado y no habrías podido cruzar la barrera que separa ambos mundos- explico sin apartar la mirada cálida que le daba- Ahora tu eres parte de mi así como yo de ti, eres parte de la familia Ōtsutsuki y tu deber es protegerlos, serás una gran kunoichi Hermione si bien no desarrollaras las habilidades de la familia tu chakra estará muy por encima de los demás aunado a tu magia así que debes entrenar ambos- los ojos de Hermione estaban húmedos y un par de lagrimas cayeron por sus mejillas, la calidez y el tono orgulloso que le dedicaba el hombre le hizo sentir por primera vez después de tantos meses en familia.

-Haré todo lo posible para cumplir la misión y proteger a nuestra familia- acepto con determinación en su mirada a pesar de la humedad presente en sus ojos.

-Otra cosa que debes saber, tu cuerpo se ha reducido de tamaño hasta los 4 años ya que debía adaptarse a la red de chakra y siendo más pequeña podría asimilarlo con mayor facilidad, debes tener cuidado cuando reveles tu magia es probable que lo consideren un kekkei genkai pero de momento no la uses a menos que sea totalmente necesario o que no te vean y lo mejor será que cambies tu nombre para no levantar sospechas- indicó el anciano a lo que ella asintió, tenía pensado ocultar su magia lo más posible y cuando estuviera sola practicar su magia no verbal y la magia sin varita ya que podía ser peligroso si perdía la suya- Estoy orgulloso de quien eres Hermione y me alegra que seas tú la elegida para esta misión serás la luz que guie a muchos, es hora de que despiertes y ten cuidado nos volveremos a ver pronto pequeña Shirube Hikari*- le regaló una sonrisa que fue totalmente correspondida por la joven antes de que todo se volviera oscuro, sintió una suavidad a su espalda y supo que estaba acostada sobre una cama así que con dificultad se obligó a abrir sus ojos entrecerrándolos brevemente por la cantidad de luz que había, el lugar era totalmente blanco y olía a medicina por lo que supo que estaba en un hospital o alguna clase de enfermería, el sonido de la puerta abriéndose le indico que alguien entraba girando su cara hacia esta se encontró con una mujer que a todas luces era una enfermera quien al verla despierta se acerco a revisarla y tras unas preguntas de rutina se retiro rápidamente. No habían pasado ni diez minutos cuando la puerta nuevamente se volvió a abrir pero esta vez dejando pasar a un hombre alto y rubio cuyos ojos azules le recordaron al cielo despejado en pleno verano.

-Hola pequeña me llamo Minato Namikaze y soy el Hokage de esta aldea ¿Cómo te llamas?- pregunto con una sonrisa amable, notando al instante aquel brillo de poder que se ocultaba tras los cálidos ojos ambarinos que había sido notificado por la pareja de anbus que la trajeron la noche anterior.

-Me llamo Hikari, Shirube Hikari- respondió usando el nombre con el que le había llamado Hagoromo al despedirse y después de todo el dijo que ella sería una luz que guiará a muchos y aunque no estaba totalmente segura de eso le venía bien de momento.


Aquí termina el primer capítulo! Lamento cualquier error ortográfico que pudiese haber cometido, acepto cualquier crítica (constructiva) o sugerencia w

Aclaraciones:

Tu quis es dux meus, et me ad portam aperire hoc consilium accepit et ambulavi in via:

Tú que eres mi guia, abre la barrera y permiteme cumplir la misión que con esta decisión he aceptado

Shirube Hikari: Luz Guia

Todo esto fue hecho con el traductor asi que no estoy 100% segura de que este correcto aun asi espero que todo haya sido de su agrado.

Se despide Altair Black 3