Los personajes no me pertenecen, son propiedad de J.K Rowling y Kishimoto

Pensamientos- Hola
Hechizos o Jutsus- Hola
Voz sobrenatural- Hola
Otro idioma- "Hola"

Capítulo II

-Bienvenida a Konoha Hikari-chan, me dirías ¿Dónde están tus padres?- preguntó tomando asiento en una silla junto a la cama manteniendo siempre su amable sonrisa aunque esta vaciló levemente ante la humedad en los ojos de la pequeña castaña frente a él.

-Mis padres murieron- susurró ella con un pequeño tartamudeo y un nudo en la garganta, al menos no debía fingir acerca de eso.

-Lamento eso, ¿Qué fue lo que les sucedió?- esta vez su voz fue más suave mientras tomaba la mano de Hermione para hacerle saber que estaba ahí con ella.

-Yo no estaba en casa y cuando regrese a ella mis padres ya estaban muertos- respondió dejando caer un par de lágrimas, no mentía totalmente después de todo ella no estaba en esa casa cuando todo sucedió y al ir a ella ya sus padres no estaban vivos.

-¿Cómo fue que llegaste al bosque?- acarició su mano tratando de calmarla pero sabía que no podía hacer mucho ante esa pérdida.

-Estaba asustada y quería ir lejos de ahí, entonces hubo una luz muy fuerte y mi cuerpo dolió mucho, solo recuerdo que vi a alguien con una máscara roja y blanca antes de desmayarme y despertar aquí- le explicó aun con tristeza aunque tratando de que su historia se apegara lo más posible a su realidad sin decir todo, pues tenía el presentimiento de que aquel hombre sabría si ella mentía de alguna manera. A Minato le sorprendía la fluidez con la que Hermione hablaba a pesar de su corta edad, explicaba todo bien y era calmada quitando su tristeza la cual era totalmente normal en esta situación.

-Esa persona que viste era un anbu de Konoha, él y su compañero te trajeron luego de encontrarte en el bosque, como no sabemos dónde vivías antes tendrás que quedarte en la aldea así que iras a un lugar donde te cuidaran, ¿De acuerdo?- ella asintió despacio sabía que la llevarían posiblemente a un orfanato pero no le preocupaba, de esa manera tendría algo más de libertad y tiempo para entrenar su magia y empezar su entrenamiento ninja- Luego vendrá una persona a recogerte para llevarte al lugar que te dije, nos vemos Hikari-chan descansa y si necesitas algo no dudes en pedírmelo- le dio una suave caricia en su cabello sonriéndole de forma cálida y brillante tan característica de él antes de retirarse de aquella habitación, le daba un poco de tristeza la situación de aquella pequeña pero no podía hacer más que eso por ahora debía preocuparse de aquella luz blanca que tanto ella como sus anbus mencionaron.

-He tenido suerte de que de momento me creyó todo, según Hagoromo los transmigrantes aun no han nacido así que tendré tiempo de prepararme sobre todo en las artes ninjas y la magia sin varita- eso ultimo la alarmó pues no había visto ni su varita ni su bolsa al despertar, busco con su mirada algo desesperada hasta que encontró ambos objetos en una mesa frente a su camilla, asumía que al desmayarse y por un reflejo adquirido durante la guerra se había aferrado a su varita aun inconsciente por lo que la dejaron junto a su bolso, mientras se levantaba para ir por su cosas noto algo delicado rodeando su cuello, por lo que al bajar la mirada vio que en su cuello colgaba una fina cadena de plata con una piedra, esta era una versión de la que contenía el chakra y alma de Hagoromo pero ovalada y totalmente lisa e contenía el chakra y el alma de Hagoromo solo que mucho más pequeña y a diferencia de la otra esta era ovalada y lisa, encogiéndose de hombros se acerco a la mesa y buscó algo de ropa en su bolso, al tenerla ya en mano hizo una mueca dándose cuenta de que esta era demasiado grande para su cuerpo actual así que usando su varita la redujo hasta que estuviera del tamaño adecuado para luego empezar a colocársela y guardar la otra.

Tras vestirse colocó su porta varita en su brazo cubriéndolo con la manga de su blusa, desde el final de la guerra procuraba no usar blusas con manga cortas pues odiaba ver aquella cicatriz que Bellatrix había dejado en ella aunque no se avergonzaba esta traía recuerdos desagradables, notó que si bien su cuerpo había retornado a ser el de una niña muchas de las cicatrices no habían desaparecido aunque estas eran en su casi totalidad hechas con magia durante la guerra por lo que suponía que esa era la razón, se coloco su bolso y guardo su varita en la funda del brazo antes de subirse a la cama y esperar.

Dos horas después ya había desayunado y esperaba que vinieran a buscarla, había ocupado todo ese tiempo creando en su mente un plan de ejercicios que creía necesarios para iniciar su entrenamiento, sabía que necesitaría mejorar su resistencia y fuerza si quería ser una ninja, aquello no había sido necesario durante su vida pero ahora tendría que ser una prioridad. La puerta de la habitación se abrió y un hombre con una mascara roja y blanca entró instantáneamente la reconoció como la misma que vio antes de desmayarse, la presencia de esa persona le daba a Hermione cierta curiosidad pero a la par de una sensación de incomodidad.

-Vengo por ordenes del Hokage para escoltarte a donde residirás ahora- esas fueran las únicas palabras que recibió la castaña de su acompañante en todo el camino al orfanato de Konoha. En la entrada de este ya los esperaba una mujer que parecía estar en sus treinta, su cabello era rubio pero de un tono que se veía sucio y sus ojos verdes miraban a la mas joven con una tranquilidad que la inquietaba además de algo de lastima, iba vestida con un kimono rosa chillón.

-Hola mi nombre es Natsuki la directora de este lugar, tu debes ser Hikari-chan- el tono que usaba la mujer le hacia rememorar los días cuando tuvo a Umbridge como profesora y un escalofrío recorrió su columna, si aquella mujer era mínimamente parecida al sapo rosa como le llamaban sus compañeros entonces su vida en ese lugar seria mas larga y difícil de lo que pensaba esperaba que solo fuera una horrible coincidencia nada mas.

-Mucho gusto Natsuki-san- la castaña hacia una nota mental para recordar usar mas seguido los honoríficos, aquello le presentaba alguna dificultad dado que aun no se acostumbraba a ello, cuando se dio la vuelta para agradecerle al anbu que la escoltaba se sorprendió al ver que este ya había desaparecido con un suspiro se acercó a la rubia para entrar al recinto.

El orfanato era una casa de tres plantas con un patio trasero donde habían un par de columpios colgados en las ramas de uno de los arboles, la planta baja poseía un comedor amplio y una cocina moderada y funcional con lo indispensable, al lado izquierdo del comedor estaban las escaleras que daban a la planta de arriba y junto a estas un pasillo donde estaban varias puertas, una llevaba a la oficina de la directora, otra al sótano y finalmente una sala donde los niños podían pasar el tiempo en días lluviosos o donde también hacían sus deberes. La primera planta al igual que la segunda contaba con cuartos para los niños que eran compartidas entre tres o cuatro por habitación. La mayoría de los niños eran adoptados a edades tempranas y los que no casi en su totalidad elegían seguir la vida ninja por lo que iniciaban la academia a escasos seis años y apenas tenían los recursos suficientes para independizarse se iban del orfanato por cuenta propia. Luego de presentarle a las dos cuidadoras que conformaban el personal a cargo y de mostrarle su habitación la directora se retiró a su oficina dejando a la castaña sola.

No tenia mucho mas que hacer así analizó su habitación, estaba en la primera planta y la compartiría solo con otras dos niñas cosa que no le molestaba ya que estaba acostumbrada a compartir cuarto gracias a sus años en Hogwarts además seria fácil escabullirse en caso de necesitarlo como varias veces hizo en el colegio durante sus aventuras con sus mejores amigos, sintió una punzada al recordar eso ultimo pero agitando su cabeza la castaña despejo esos pensamientos y se concentro en pensar cual seria su curso de acción.

-Lo mas conveniente será esperar unos días mientras conozco el lugar y encuentro un sitio apartado para entrenar, me servirá a futuro saber la ubicación de los sitios mas importantes de la aldea- tras llegar a esa resolución Hermione bajo las escaleras, vio a algunos niños en la sala de la planta baja jugando o dibujando mientras una de las cuidadoras les vigilaba y la otra se encargaba de otros quehaceres, suponía que a esta hora faltaban los que estarían en la academia.

Como no quería tener problemas el primer día salió sigilosamente cuidando no ser vista por nadie, una vez en la calle empezó su recorrido cuidando de no olvidar el camino de regreso no fuera cosa de perderse en la primera salida, paseo mirando a la gente comprar en los diferentes locales o a los niños ir de la mano con sus madres, también logró divisar a personas uniformadas corriendo por los tejados o caminando por la calle tranquilamente en grupos, de estos últimos algunos eran de un adulto junto a tres menores los que suponía según la información del libro eran gennins y el mayor era su jounin sensei. Iba tan concentrada guardando en su mente los detalles de la cultura y cualquier cosa que fuera de ayuda para adaptarse que no notó al hombre que venia en su dirección hasta que su trasero impacto contra el suelo tras estrellarse con el mencionado.

-Deberías tener mas cuidado- tuvo un escalofrío al escuchar la voz profunda y fría sintiendo por un instante que era Snape quien le había hablado, alzó la mirada y sus ojos ambarinos se encontraron con dos pozos negros, el hombre frente a ella tenia el cabello castaño casi negro el cual llevaba largo y suelto, estaba vestido con el uniforme que había visto en varios jounin pero su chaleco llevaba un símbolo diferente el cual parecía un shuriken y dentro de este un abanico con la mitad superior de color rojo y la inferior blanca. La castaña se levantó avergonzada por su despiste regañándose interiormente por eso.

-Lo siento señor- se disculpó ella mirando con timidez al hombre, sentía que este imponía respeto y esos ojos tan iguales a los de su ex profesor la miraban con la misma severidad de cuando cometía una falla pero sin la burla característica del mago. El hombre dio un asentimiento antes de seguir su camino y esto lleno de alivio el cuerpo de la ahora niña- Creo que es mejor que regrese, mañana podre seguir investigando- negando suavemente por las cosas que pasaban por su mente y regreso al orfanato ingresando tan sigilosamente como salió.

Desde el encuentro con aquel hombre –que ahora la castaña sabia pertenecía a la policía militar de Konoha por el símbolo en su ropa– ya habían pasado casi siete meses habiendo llegado la segunda semana de septiembre ahora estaba en la primera semana de abril, se había adaptado a la vida en el orfanato –para su mala suerte la directora resultó ser mas parecida a Umbridge de lo que desearía y buscaba cualquier manera de castigar a los niños aunque no podía con los mayores que asistían a la academia debido casi nunca estaban en el recinto– y conocía la aldea lo bastante bien como para evitar perderse además de eso en uno de sus recorridos consiguió un claro algo apartado de los campos de entrenamiento donde perfectamente podía practicar magia por lo que durante las noches salía cubierta por un hechizo desilusionador y un muffliato, el ir y venir era fácil siempre que se cuidara de no avanzar por las calles principales pese a que fuera de noche se mantenía cierta vigilancia, pero las sombras de la noche le ayudaban y se había dado cuenta que los ninjas no eran capaces de percibir la esencia mágica de sus hechizos así que había cubierto el claro con barreras y hechizos para evitar que alguien se acercara. Otra cosa a la que se había acostumbrado era la visita del Ōtsutsuki mientras ella dormía, ocurría cada tanto y le ayudaba brindándole conocimientos de historia y ninjutsu, además le facilitaba consejos que pudiera aplicar en su entrenamiento físico el cual había iniciado junto al mágico.

Aquella tarde en particular había decidido salir a pasear pues la mayoría de los días luego de haber terminado su exploración por la aldea se la pasaba encerrada en su habitación leyendo libros de magia –que estaban camuflados para parecer de otros temas y así practicar lo que aprendiera durante la noche- o bien de algún área del entrenamiento shinobi que solía sacar de la biblioteca para complementar la información que Hagoromo le daba en sus sesiones y así evitaba meterse en problemas con la directora. Decidió dirigirse al mercado pues pese a haber estado ahí varias veces le gustaba ver toda esa actividad que le hacían sentir como en sus paseos por Hogsmeade o el callejón Diagon pero sin el factor mágico o estrafalario de las tiendas de esos lugares. En sus visitas disfrutaba de preguntar por las frutas y plantas que le eran desconocidas y mentalmente analizaba si alguna serviría como ingrediente para pociones o medicinas ninjas de las cuales había leído. No tardo mucho en llegar y notar la cantidad de personas que recorrían el lugar al igual que ella.

-Oh vaya han llegado plantas nuevas, sino me equivoco esa sirve para las pomadas contra quemaduras, quisiera probarlas- siguió caminando disfrutando de los olores frescos y el colorido que abundaba en el lugar, tras un rato cambio de dirección hacia las tiendas de ropa tanto ninjas como de civiles, en aquella misma calle también se encontraban tiendas de armamento ninja y otros objetos útiles usados como suministros para misiones, se paseo mirando las vitrinas y lo que había en exhibición deteniéndose cuando algo llamaba su atención, fue en uno de esos momentos mientras miraba con atención un par de armas que se exhibían en una de las vitrinas que no percibió al hombre que corría directo hacia ella por lo que antes de siquiera darse cuenta ambos terminaron en el suelo puesto que el mayor miraba hacia atrás tratando de localizar a sus perseguidores.

-¿Es enserio? Esto parece un deja vu- pensó Hermione adolorida antes de escuchar una maldición proveniente de quien suponía era el que la atropello, al mirar al hombre se puso en alerta puesto que se notaba lo furioso y desesperado que estaba, miro a la ojiambar por un instante para luego levantarse y volver a correr antes de que unas voces llamaran la atención de la castaña.

-¡Detente ahí!- dos ninjas con el símbolo de la policía se acercaban rápidamente a su ubicación y fue en ese momento que ella comprendió toda la situación, sin procesar del todo sus acciones levanto su mano hacia el fugitivo lanzando un Expulso silencioso y sin varita que había estado practicando provocando que su objetivo saliera volando contra la pared de una de las tiendas cercanas, todos los civiles presentes y ambos ninjas miraron el espectáculo incrédulos, los primeros sin entender como aquel hombre había volado sin mas contra la pared pero los shinobis no habían perdido detalle de lo ocurrido así que mientras uno se encargaba de apresar al inconsciente caído, el otro se acercó a Hermione.

-Merlín creo que mi plan de pasar desapercibida acaba de irse por el caño, vaya momento para sacar mi lado Griffindor de actuar antes de pensar- pensó ella mientras veía al shinobi acercarse por un momento vio un destello rojizo en sus ojos pero lo atribuyó a su imaginación y poco le tomó para reconocer que era el mismo con el que había chocado en su primera salida por la aldea, no creía poder olvidar esa mirada- Esto debe ser una broma, porque tenia que ser con el que me recuerda tanto a Snape, si Harry estuviera aquí seguro se burlaría de mi mala suerte- ella mordió su labio nerviosa mientras se levantaba del suelo.

-Vendrás conmigo a ver al Hokage para explicar lo que has hecho- ordenó el ninja con voz plana, sus ojos oscuros mostraban sospecha pero por dentro estaba curioso por el poder que veia brillar en los ojos de la niña.

-Si me niego a ir será peor aunque no quiero responder preguntas que estoy segura me harán, supongo que es momento de usar la historia que Hagoromo-sama y yo preparamos para estos casos- ella asintió antes de seguirlo en su camino a la torre del Hokage, la castaña fue cabizbaja todo el tiempo repasando mentalmente su historia para evitar olvidar algún detalle, cuando llegaron al edificio subieron a la oficina principal y tras el pase de parte de la secretaria entraron en la habitación encontrándose con un escritorio y tras este Minato se encontraba atareado leyendo un par de informes que dejó a un lado para fijar su atención en quien estaba frente a el.

-Fugaku ¿Qué te trae por aquí?- si bien no era extraño ver al jefe de la policía y líder del clan Uchiha en su oficina no era tampoco algo que sucediera muy a menudo.

-Vengo a reportar algo que sucedió durante una de nuestras capturas, nuestro fugitivo corría por la zona comercial y una niña lo mando contra una pared con solo levantar su mano tras chocar con ella- explicó seriamente el Uchiha mirando al rubio.

-Esto es extraño, ¿No realizo ningún sello o algo similar?- pregunto entre curioso y preocupado por la situación extraña.

-No uso sellos y tampoco uso chakra, tenia mi sharingan activo cuando ocurrió- aquello era lo que mas le llamaba la atención al ojinegro de la pequeña castaña.

-¿Dónde esta ella?- fue en ese momento que un movimiento tras el shinobi de cabello castaño llamo su atención, justo ahí estaba la pequeña incógnita que había llegado a la aldea meses atrás y había tenido a todo el departamento de investigaciones ocupado aun sin ella siquiera saberlo y de la que no sabia mas allá de su nombre, edad y su estado como huérfana, había recibido informes de la directora del orfanato aludiendo a su inteligencia y su interés por la carrera shinobi, pero no habían encontrado aun nada relacionado a la luz o algo referente a algún asesinato o ataque en las aldeas cercanas que pudiera coincidir con la descrita por ella.

-Es ella- señaló Fugaku sin mas, Hermione trataba de mantenerse calmada aunque estaba resultado ser algo difícil.

-Shirube Hikari ¿Es así que te llamas cierto? Llegaste a la aldea hace unos meses- ella asintió mirando al ojiazul con toda la calma que podía reunir- ¿Podrías decirme que fue lo que hiciste allá?- preguntó serio mirándola, quizás con esto podría descubrir algo del misterio que la envolvía.

-Solo quise que el hombre se detuviera y salió volando- respondió cuidando de no dar mas información de la necesaria.

-¿Es la primera vez que haces algo así?- ella duda un poco pero termina por negar, no tenia sentido ocultar esa parte de la información, los dos hombres se miraron antes aquello- ¿Tus padres podían hacer cosas así?- el rubio sabia que tanto el como el Uchiha pensaban que aquello podría ser un kekkei genkai aunque al menos el no conocía ningún clan que tuviera una habilidad similar.

-Mi padre podía hacerlo- respondió la castaña, ella y Hagoromo querían que todos creyeran que su magia era algo de familia por lo que al menos uno de sus padres debía poseer la habilidad.

-¿Que mas podía hacer tu padre?- la morena sonrió mentalmente, aquello iba por buen rumbo.

-Mi padre podía transformar objetos o animarlos, hacerlos levitar, cortarlos o solo destruirlos- Hermione sabia que aquello no era todo lo que podía hacer pero no pensaba revelar todo al menos hasta que fuera necesario, aquello debía valer por ahora. Decir que Minato y Fugaku estaban sorprendidos era decir poco, no esperaban que alguien tuviera una barrera de sangre así.

-¿Puedes hacer esas cosas tu también?- preguntó el rubio mirando a la niña con interés, Hermione asintió, si bien no podía hacer todo sin varita al menos lo que menciono estaba en el rango de lo que podía hacer aunque habían transformaciones que se le dificultaban aun- Quiero que nos demuestres que puedes hacer- ante las palabras del Namikaze ella miró a su alrededor buscando un objeto que pudiera usar, Fugaku sacó un kunai de su bolsa entregándoselo y activo su sharingan, Hermione se quedo petrificada ante esa mirada carmesí, si bien sabia del dōjutsu gracias a Hagoromo no esperaba que fuera tan aterrador. Dándose cuenta de que ambos hombres la miraban la castaña salió de su pequeño shock y tomó rápido el objeto ofrecido, lo colocó en el suelo.

-Wingardium leviosa- pensó dirigiendo su mano –si bien no era necesario apuntarlo con su mano Hagoromo insistió en que hacer eso haría que los ninjas se confiarian en que ella necesitara de su mano para aplicar los hechizos- al kunai y haciendo que este se eleve hasta estar por sobre su cabeza y acercarlo al escritorio de Minato ante la mirada curiosa y estupefacta de ambos, el rubio miró al Uchiha pero este negó, aquello no fue realizado con chakra, Hermione vio el intercambió entre ambos pero dirigió su mirada a una maceta de barro cercana a una de las ventanas moviendo su mano hacia ella volvió a evocar esta vez dos hechizos en su mente- Colovaria, confringo- la maceta primero cambio a un color azul y luego explotó.

-Eso ha sido impresionante Hikari-chan- el rubio la felicito con sorpresa debido a su demostración, el castaño también estaba impresionado aunque no lo demostraba manteniendo su cara limpia de emociones.

-Gracias Hokage-sama, espero que esto me sirva para poder llegar a ser una buena kunoichi- dijo la castaña sonriendo, estaba feliz de que todo saliera bien aunque aun le preocupaba haber llamado tanto la atención.

-Estoy seguro de que serás una magnifica kunoichi- Minato sabia que aquel kekkei genkai le seria muy útil y se preguntaba que mas podría

hacer a futuro, notando que ya había oscurecido decidió enviarla ya al orfanato antes de que fuera mas tarde- Creo que se esta haciendo tarde, uno de mis anbus que te acompañe de regreso para que no tengas problemas con la directora- con un gesto uno de los enmascarados apareció en la oficina.

-Gracias, buenas noches Hokage-sama, Fugaku-sama- se despidió formalmente y haciendo una pequeña reverencia antes de acompañar al anbu fuera del lugar.

-¿Qué te pareció todo esto?- preguntó el Hokage aun mirando la puerta por la que salieron ambos.

-Tiene una habilidad bastante interesante, pero oculta algo- respondió mirando los restos de lo que fue la maceta.

-Solo quedara ver como evoluciona su poder una vez entre a la academia podremos saber más, es bastante inteligente para su edad y es cautelosa con la información que da quizás por lo ocurrido a su familia- soltó un suspiro, esperaba que la pequeña incógnita como la nombraba en su mente no trajera mas problemas y pudiera vivir tranquila después de todo seguía siendo una niña.

-Mantendré un ojo en ella- con eso dicho Fugaku se despidió del ojiazul y se marcho a su casa pensativo.

-Shirube Hikari ¿Qué otras sorpresas tendrás escondidas?- el rayo amarillo miró la aldea por la gran ventana para luego volver a leer los últimos informes antes de irse a casa.

Por otro Hermione aun caminaba junto al anbu hacia el orfanato pensando en como todo aquello se había salido de sus planes pero se prometió tratar de ser mas cautelosa con su magia, una vez en el lugar el anbu informo a Natsuki sobre el porque de la tardanza de la mas joven y desapareció dejando a la castaña con la versión rubia de Umbridge que no tuvo mas remedio que dejarla ir a su habitación sin decir nada.


Hola a todos lamento la tardanza para actualizar, pretendia actualizar el viernes (pero estuve hasta el cuello con mis examenes), el sabado fue mi cumpleaños y el domingo el dia del padre asi que se me complico todo. Tratare de actualizar cada Sabado por lo que este sabado esperen la siguiente actualizacion.

Agradezco a todos los que han dado a follow y favorites me alegra saber que al menos alguien lee mi historia y me anima a seguir escribiendo, tambien gracias a los que dejan sus review.

Camila: me alegra que te guste mi fic, ya aqui puedes ver como reaccionan dos personas ante la magia de Hermione, respecto a con quien se quedara ya tengo la idea bastante clara en mente aunque no puedo decir quien es para no dar spoilers.

Tenshin anime: espero que te guste este capitulo :3 para el sabado espero ya tener listo el siguiente.

Espero que les guste el capitulo! hasta el sabado!