Sábado 20 de noviembre 2004

Toda la casa de Grimmauld Place, donde vivían los niños (aunque uno de ellos ya no tan niño) Potter, se encontraba llena de globos color rosa, morados, blancos y uno que otro azul pastel, había niños y niñas corriendo por todos lados, juegos inflables y un payaso dando un espectáculo para los que se quedaban quietos sentados en el pasto. Varios empleados veinteañeros, contratados para ese tipo de eventos, cuidaban de todos los niños, así como de las actividades, mesas me bocadillos y el área donde una chica pintaba la cara de los niños.

– Black, definitivamente esto fue una mala idea – Decía Severus mientras ambos estaban en la sala

– Severus deja de quejarte, la pequeña Mía se merecía una fiesta de cumpleaños, la aplazaste por mucho tiempo, ayer cumplió ocho años, no es tan malo

– La casa está llena de niños gritones por todos lados

– Insisto que no es tan malo, en un rato llegarán Draco y los Cullen, creo que también invitaron a un niño llamado Ronald Weasley

– Si, se quién es, Harry lo conoció este año en la escuela, al parecer vive con 5 hermanos mayores. Han vivido en internados por años, sus padres viajaban mucho, no sé porque circunstancias decidieron dedicarse por fin a su casa y pasar tiempo con sus hijos, en mi opinión es demasiado tarde ya que su hijo mayor ya tiene creo 22 o 23 años y está a punto de graduarse de Zoólogo.

– Bueno supongo que nunca es demasiado tarde, aunque sí que suena un poco feo que se hayan criado de esa manera, supongo que al menos la intención es lo que cuenta, ¿es buen niño? ¿Lo conoces?

– Si, Harry lo invito a cenar hace unas noches, vino junto con su hermano Charlie, es el mayor y él es el que cuida de sus hermanos, según Ronald todos lo respetan mucho, a pesar de que se ve bastante "callejero" se preocupa por ellos, ya sabes, por falta de atención paternal. No dudo que el también venga hoy.

– Bueno si tienes razón, en fin

– Y a todo esto ¿tú que haces aquí? Es mi mitad de año de estar con ellos

– ¡Oye! Es injusto que en tu mitad estén sus cumpleaños, ya habíamos hablado de esto, me veras aquí sus cumpleaños siempre

– Ya lo sé, perro apestoso

– ¡Hey! Que sea un mujeriego no me hace un perro y mucho menos apestoso

– Tranquilo Black, creí que aguantarías una pequeña broma – Pronto ambos hombres reían sin parar – ¿No traerás a nadie esta vez?

– ¿Cuando he traído a alguien? Quedamos en que todas mis locas aventuras se quedarían en tu mitad de año de custodia, para que los niños no vieran malos ejemplos.

– Lo sé, pero es divertido hacerte burla sobre ello

– ¿Y tú? Creí que ibas enserio con esta chica Irina Denali

– No, demasiado estirada, posesiva e interesada

– ¿No quería estar con los niños verdad?

– No

– Entiendo

– Pero a mí no me molesta, los niños son mi vida, y sin ellos no veo otra cosa más

– Te entiendo, me siento igual – siguieron conversando sobre donde pasarían las festividades ese año, cuando aparecieron los invitados de Harry los cuales tenían claras intenciones de ir a su habitación – Harry habíamos quedado en algo ¿recuerdas?

– Sirius, por favor, solo hay juegos infantiles afuera. Tío Sev, por favor

– No Harry, lo prometiste, además no es necesario que jueguen lo que hay afuera, pasa un rato con tu hermana

– Esta bien – Harry fue afuera y lo siguieron Draco, los gemelos Cedric y Edward, Ronald y los hermanos gemelos de Ronald, Fred y George, Rosalie de 12 años, ya se había ido corriendo hacia el patio trasero en busca de su "hermana perdida" y aunque tenía 12 años seguía jugando felizmente con ella.

– Buenas tardes señor Snape ¿puedo quedarme aquí? definitivamente yo si estoy muy grande para salir ahí afuera – Charlie lucia pantalones de mezclilla rotos a lo largo de las piernas, botas militares negras con las agujetas sueltas, una playera con manchas de colores y un chaleco de tela holgada color negro, llevaba su cabello pelirrojo largo sujetado en una coleta baja, llevaba al menos 5 anillos repartidos en las manos.

– Por supuesto se bienvenido, te presento a Sirius Black, es el padrino de Harry y también su otro tutor

– Un gusto señor Black

– ¡Ugh! Por favor, solo llámanos Sirius y Severus, creo que nos estaremos viendo con bastante frecuencia y me haces sentir viejo ¿Cuántos años tienes? Severus me contó que estas a punto de graduarte de Zoólogo

– Esta bien Sirius, de hecho ya me gradué, estoy haciendo mi servicio social por las mañanas y mis practicas finales por las tardes, para ya sacar mi título y cédula profesional. Y estoy a punto de cumplir 24 años el 12 de diciembre, me tarde un poco más de lo normal en terminar mis estudios

– ¿Por qué paso eso? – había dicho Severus

– No quiero que tengan algún mal concepto de mí, tan solo que tenía que cuidar a mis hermanos, cuando comencé la universidad, mis padres decidieron que era hora de que todos nos quedáramos en casa y nos sacaron del internado, así que dividía mi tiempo en cuidarlos y mis estudios, teníamos niñera y sirvienta pero es diferente. Por eso vengo con ellos ahora, y una disculpa haber traído a los gemelos, pero no quisieron quedarse en casa y son bastante allegados con Ron y les agrado bastante Harry en la escuela. Severus me causaste mucha confianza pero no puedo evitar preocuparme y acompañarlos.

– ¿Y tus otros hermanos? ¿Por qué no los trajiste? – Charlie solo rió

– Bueno no estaban muy entusiasmados con la idea de venir a la fiesta de una niña de ocho años y se quedaron en casa a hacer tareas y labores domesticas

– Pero tú me dijiste que tus padres habían vuelto a casa

– Si están más días, supongo que una semana al mes contaría como que están más tiempo. No me malinterpreten, son buenos padres pero un poco ausente, pero cuando estamos todos son los más amorosos, mamá da mini vacaciones a los empleados de la casa y prepara desayunos, almuerzos para llevar entre otras cosas y papá procura ayudarnos con nuestras tareas para luego jugar algún juego entre todos.

– Bueno no somos nadie para juzgar su estilo de vida, me caíste bien

– Gracias Sirius


– Vamos Harry, tienes que decirnos el gran secreto

– no es un secreto

– ¡Harry –había dicho George

– cuéntales ya! – Seguido de su hermano Fred

– Bien lo haré, es un pequeño secreto y como ustedes son de confianza lo haré. Yo… bueno… – paso saliva solo para saber si se le quitaba el nudo de la garganta, pero no funciono del todo – Soy gay, me… me gustan los hombres – Harry había tenido la mirada baja y la subió para ver a sus amigos, secretamente uno de los gemelos se alegró por escuchar esa confesión. Todos comenzaron a reír y comenzaron a abrazarlo y golpearlo

– Vamos Harry, no era tan secreto, es como si yo dijera que soy bisexual, que me gustan las chicas y los chicos, mejor vamos a jugar a la baraja española, no tengo ganas de jugar póker

– Es porque el póker es solo para gente culta Draco

– Mejor callate, que no quieres jugar a la baraja española solo porqué siempre pierdes Edward

– Yo no pierdo, ustedes hacen trampa

Todos se sentaron en un lugar un poco apartado de tanto bullicio y cada uno de los gemelos se sentó junto a Harry, por alguna extraña razón encontraban divertido cuidar de él.

– Oye Harry, ¿entonces te gustan los hombres?

– Harry, ven acompañame con mi hermano Charlie, se quedó con nuestro dinero y lo necesitamos para apostar

– Si, está bien. Ya regreso Cedric – Ambos se levantaron y ya de pie, Fred volteo a ver a Cedric y le mostro su lengua mientras le guiñaba el ojo, en un claro gesto de reto, mientras Cedric susurraba

– ¿Quieres jugar? Vamos a jugar entonces


– ¡Lo juro! Cuando uno de mis compañeros estuvo en el parto de una cebra se desmayó, al siguiente semestre se cambió de carrera – Los tres hombres no paraban de reír por todas las anécdotas que contaba Charlie

– ¿Qué es tan gracioso Charlie?

– O no es nada, contaba la historia del parto de la cebra

– Esa es buenísima, ¿ya les contaste de la vez que tuviste que cuidar de bebés canguros?

– La había olvidado, se las contare pero ¿Qué haces aquí?

– Vine a buscar dinero

– ¿Para qué quieres dinero?

– No es para nada, solo jugaremos baraja española y queremos apostar

– No pueden apostar y lo sabes

– Vamos Charlie, no lo vamos a perder, al contrario aumentaremos nuestro capital

– Apuesten con semillas

– Charlie no seas así, es el cumpleaños de Harry, mira su carita – Fred había tomado de los hombros a Harry y había puesto su cara junto a la de él, para hacer lo que él creía una cara tierna, pero Harry solo lo miraba con cara de "estás loco"

– No es el cumpleaños de Harry si no de su hermana, ahora vete y apuesten con semillas, no les daré dinero

– Bien ya verás que cuando ganemos todas las semillas te vas a arrepentir – Fred había jalado a Harry de regreso

– Asegurate de ganar todas, porque será lo que coman esta noche – A lo lejos, cerca de la cocina solo se había escuchado

– En eso te equivocas, porque a Percy le toca la cena y él cocina muy bien

– Vaya Charlie, me sorprende ese gran poder de mando que tienes

– No es tan difícil Severus, tuve que tomar el mando desde que tengo memoria, si no fuera por mí, mis hermanos estarían más locos de lo que ya están. Bueno ahora ustedes cuéntenme algo. ¿A que se dedican?

– Yo trabajo como escritos, tengo una imaginación bastante loca, y Severus es aburrido

– Callate Sirius, yo soy profesor de química en la universidad privada de Ingenieros

– ¡Wow! ¿Cómo no te conocí antes Severus?, pudiste haberme ayudado bastante en mi Tesis, bueno sigo en ese proceso todavía

– ¿Tienes problemas?

– Bueno, solo son detalles que no me cuadran con ciertos componentes

– Oh no, si van a hablar sobre química me voy, e iré a saltar en el inflable enorme que está afuera lo voy a explotar y será todo por su culpa

– Deja de quejarte Sirius, pero creo que es mejor dejar esta conversación para otro día, si quieres ayuda para tu tesis no dudes en venir, mi puerta siempre estará abierta. Vamos afuera, ya es hora de partir el pastel.

– Solo jugaba Severus, ven Charlie reunamos niños gritones para que canten "el cumpleaños feliz" a la princesa de esta casa – Los tres se pusieron de pie, para dirigirse al patio trasero

– ¿Disculpen, cuanto llevan de pareja? – Los susodichos se quedaron quietos y callados

– ¿No te escuche lo puedes repetir?

– Si, ¿cuánto llevan de pareja?

– Charlie, no somos pareja, compartimos la custodia de los niños pero nada más

– Entonces en algún momento fueron pareja

– No, tampoco, veras, nuestros mejores amigos si eran pareja, ellos eran los padres de Harry y de Euphemia, lamentablemente hace unos años fallecieron y nos cedieron la custodia compartida al ser sus padrinos, hubo un momento en el que la hermana de Lily (la madre de los niños) nos quiso quitar la custodia pero nosotros ganamos, gracias a que Severus tenía contactos con buenos abogados, pero no somos pareja ni nunca lo seremos, solo somos amigos

– Lo siento, es solo que parecen una pareja, una disculpa

– Tranquilo Charly, no es la primera vez que nos lo dicen, aunque claro siempre lo confunden por la custodia compartida, nunca nos lo habían dicho por cómo nos tratamos. Sirius creo que debes alejarte un tiempo de nosotros

– Severus ya se acerca navidad – Sirius seguía el juego de Severus al hacer un puchero bastante exagerado y eso quito la pequeña tensión incomoda y rieron todos. Para salir y partir el pastel.


Hasta aquí el capítulo, una disculpa por la tardanza. Tuve una crisis emocional, aun no se quita pero debía escribirles. Gracias y por favor déjenme un comentario.

Espero les gustara este capítulo. Nos leemos el sábado