Disclaimer: Ranma 1/2 y sus situaciones le pertenecen a Rumiko Takahashi.
.
.:*~*~*~*:.
.
Un poco de valor
.
.:*~*~*~*:.
.
Akane se acercó al dojo al escucharlo entrenar. Tenía que tomar valor esta vez, simplemente no podía seguir como antes, las cosas ya habían empezado a cambiar y tenía que darse una oportunidad. Había alargado el momento muchísimas veces, pero esta vez ya no. Aspiró aire con fuerza, amarró la cinta de su gi de entrenamiento, sus puños se cerraron y dio un paso al frente. Entonces lo observó. Sus movimientos veloces, las patadas que iban y venían y los puños que daban golpes al aire a toda velocidad. Su mirada era analítica, él siempre examinaba los movimientos en el ataque de sus oponentes, lo que para una persona normal podría tomarle horas, a él le tomaba solo segundos. Su estilo de pelea siempre había sido admirable. Y vaya que ella lo admiraba.
Rápidamente cambió su expresión frunciendo ligeramente el ceño y avanzó un par de pasos haciendo que él la notara. Ranma detuvo sus movimientos para mirarla algo sorprendido.
—Hola, Akane, ¿qué pasa? —dijo con naturalidad. Pero Akane corrió hacia él atacándolo y apuntando su puño hasta su rostro. Ranma casi no lo pudo evadir, saltó hacia atrás, pero ella ya se le había acercado para darle una patada en el costado, qué también evadió a las justas.
—¡¿Qué te pasa, Akane?! ¿Qué hice ahora? —preguntó confundido mientras esquivaba todos sus golpes llenos de violencia.
Akane le dio una sonrisa socarrona mientras se limpiaba el sudor que caía por su mentón.
—¿Por qué siempre tienes que ser tan violenta? ¡¿No puedes decirme qué diablos te pasa?!
—Idiota, solo quiero pelear. Y si logro tumbarte, ganaré esta pelea.
—¡Ja! Ni de broma. ¿Crees que una chica tan torpe como tú podría vencerme? Además estoy en mis mejores condi… —no lo dejó terminar de hablar y lo atacó nuevamente, esta vez con más rapidez. Ranma esquivaba fácilmente sus golpes y patadas hasta que ella lo tomó del gi y lo acercó hacia ella en algo totalmente inesperado.
Percibió su respiración agitada sobre su rostro y sus labios apretados sobre los de él. Abrió los ojos como platos y su corazón latía tan fuerte que parecía que iba a salírsele del pecho. Él solo entrenaba tranquilo y ahora ella venía con esto. En un instante Akane se separó.
No terminaba de salir del asombro cuando percibió una patada que lo mandó directo al suelo.
Tampoco podía articular una sola palabra, solo se quedó allí casi sentado con los codos apoyados en el suelo y con un no muy agradable color carmín en sus mejillas observándola anonadado. Se preguntaba si lo que había sentido hace algunos momentos había sido un beso. ¿Ella? ¿Acaso Akane acababa de…? Empezó a salir humo de sus orejas.
Akane se quedó de pie con los puños cerrados fuertemente y con su mirada en el suelo, aún no podía creer lo que acababa de hacer, pero tenía que… El silencio entonces reinó en todo el recinto.
Un poco más de valor… Se repitió internamente.
Dio dos pasos hacia adelante acercándose, haciendo que él se sonrojara más de lo que estaba.
—Ya estoy cansada… —susurró de pronto suspirando.
Ranma quería decir algo pero su cerebro simplemente no reaccionaba.
—Ranma… —entonces lo llamó—, ¿acaso no lo querías…?
—¿Eh?
—Yo… —entonces Akane continuó al verlo allí tan vulnerable—, desde que llegamos de Jusenkyo… he visto cómo me miras cuando piensas que no me doy cuenta. Y cómo me proteges más de lo que deberías —se arrodilló frente a él—. Y… a veces ya no caminas tanto por encima de la valla y lo haces a mi lado… —tomó aún más aire y coraje—. Y cómo en ocasiones me tomas de la mano accidentalmente y ya no me sueltas hasta llegar a casa —su voz pronto se apagó.
Ranma solo atinó a observar el piso. ¿Por qué había sido tan obvio? Era un idiota. Pero de alguna forma, no quería seguir como antes, deseaba que ella sutilmente se diera cuenta de sus intenciones. Él la había visto en Jusenkyo, en tres oportunidades había dado su vida por él, ¿cómo le podía llamar a eso? ¿Qué tipo de sentimiento hace que tu propia vida valga menos que la de la otra persona? Eso solo podía significar una cosa. Tampoco era un tonto para no darse cuenta. Por eso ahora, que ella prácticamente estaba enfrentándolo, en ningún momento intentó siquiera negarlo. Tragó saliva.
—¿Y no te gusta que haga eso? —murmuró tímidamente y con la voz rasposa.
Akane sonrió para sus adentros comprendiendo que él no iba a escapar más. Su mano temblorosa tomó su mejilla —Yo no dije eso…
—¿A-Akane?
—Sí, me gusta... —se acercó un poco más y lo abrazó.
Después de un momento, percibió los brazos de Ranma rodeando su espalda.
No, no huiría nunca más.
.
.
Notas: Esta historia es un poquito más larga. En fin, espero que lo disfruten tanto como yo al escribirlo. Paso a agradecer:
Randuril: Mi Romi bella, muchas gracias siempre por pasarte por mis historias aunque a veces sea una ingrata, todavía estoy en eso de arreglar el problema con la tarjeta T_T Un beso, reina.
ranmainuyasharyoga: ¡Gracias por pasarte a comentar!
Ranma84: ¡Hola y muchas gracias!
Ikita: ¡Gracias por tus palabras!
nancyricoleon: Acá tienes uno nuevo. ¡Gracias por pasarte!
SARITANIMELOVE: Síí, tan tímido él. ¡Gracias!
JHO: ¡Jorgi linda! Muchas gracias por pasarte.
Amigocha: Cuando quiere lo hace, y también cuando no hay interrupciones de nadie. Sí, así la pare fastidiando en el manga. ¡Gracias por comentarme!
Psicomari: ¡Mariii, di! XD gracias, reina por siempre acompañarme en mis historias. Y tengo algunitos más. ¡Beso que estés muy bien!
claireasamiya: ¡Hola! Qué lindo leerte también por este fandom y que te guste Ranma. ¡Muchas gracias!
Bueno, ya saben que si quieren pueden apretar el botoncito de abajo que dice Review.
Gracias por leer.
