.

.:*~*~*~*:.

.

Un primer beso en Tanabata

.

.:*~*~*~*:.

.

Era el segundo Tanabata que pasaban juntos. El año anterior, después de haber gritado a los cuatro vientos que Akane y él eran como Hikoboshi y Orihime, los amantes de la mitología japonesa, se sintió sumamente avergonzado. Le hubiera gustado que solo ella fuera la que lo escuchase, pero no, después de imaginarse todo ese sueño donde Akane le decía que era el único para ella, se sintió tan especial que simplemente lo dijo. Al final, pasó una vergüenza ante sus padres, incluso durante las dos semanas posteriores.

Suspiró profundamente y la vio caminando a su lado saboreando un wataame. Había estado cavilando un tiempo atrás sobre el anterior festival. Quizás si no hubiese sido un sueño, su relación habría mejorado. Entonces, él se había prometido a sí mismo que la besaría antes de que pasara este Tanabata, así le costara la vida. Lo haría casual, sin pensarlo demasiado, así como quien no quiere la cosa. Pero primero tenía que decírselo, no podía forzarla ni nada, es probable que ella lo mandara hasta la China de una patada, tan fuerte y marimacho que era… Aunque también era probable que no, días antes había estado extraña, lo tocaba más casualmente, o probaba un poco de su comida sin pedirle permiso; y cuando hacían tareas se acercaba ligeramente para explicarle algo que no había entendido. Lo que más le llamó la atención fue que antes le había mirado los labios y notó un leve sonrojo que desapareció cuando se alejó, al parecer arrepintiéndose. Él obviamente no había hecho nada, no sabía cómo, lo había tomado totalmente desprevenido con ese gesto. Además, de solo imaginárselo, le había comenzado a salir humo de sus orejas y había empezado a tartamudear como un idiota. Así que lo analizó durante una semana antes de que llegara el festival. Esa era la oportunidad perfecta.

Estuvieron caminando juntos en silencio y curiosamente se habían alejado de la gente. Esa también lo interpretó como una señal. No había marcha atrás, se cacheteó ambas mejillas. Lo haría en ese instante. Tomó aire e infló el pecho cual ave cortejando a su pareja.

—¡Akane! —Ranma pensó que había hablado con total seguridad, pero Akane oyó lo contrario, un grito ahogado era lo que había salido de su garganta por eso volteó exaltándose un poco.

—¿Por qué gritas? —preguntó sin entender.

—¡No estoy gritando! —nuevamente su voz salió muy fuerte. También había tensado su cuerpo, sus brazos se encontraban rígidos a los costados y sus ojos miraban al firmamento.

Akane suspiró y siguió caminando, no quería pelear con él en ese momento. Se puso aquel algodón dulce a los labios nuevamente y sintió que se le deshacía en la boca provocando en ella una expresión de satisfacción.

Volteó otra vez a ver a su prometido que ya la había alcanzado y la había estado observando con un gesto extraño.

—¡Qeretho dsaje ugn bghieso…! —sintió su cabeza explotar. Lo había dicho, por fin, lo había hecho.

—¿Qué? —respondió totalmente ajena a los pensamientos de su prometido. Akane no le había entendido ni una sola palabra.

Era un imbécil, de su boca solo habían salido ruidos sin sentido. Entonces habló otra vez, murmuró tan despacio que ella tampoco lo escuchó.

—¿Ranma? —su voz sonó dulce y se acercó un poco más a él, pensando que quizás no se encontraba bien—, ¿pasa algo? ¿Estás bien?

El muchacho de la trenza suspiró largamente, no podía, simplemente no podía. Era un cobarde, tal como le decían siempre.

Percibió el olor dulce y refrescante del perfume de Akane y vio su rostro curioso muy cerca al suyo y sus labios entreabiertos. Se sonrojó furiosamente.

—Akane… —susurró.

La chica se acercó un poco más y tomó su sien con su mano suave suponiendo que tenía fiebre.

Eso lo terminó de descontrolar, así que agarró su mano sorprendiéndola. Finalmente se decidió. Ya no importaba lo que pasaría después, él quería hacerlo, ese hecho era suficiente.

—Akane —esta vez su voz sonó segura y grave.

—¿Qué pasa?

—Qui-quiero… b-b-be… —respiró profundamente—. Akane yo… puedo... b-be… ¡Quiero darte un beso! —soltó atropelladamente pero con palabras claras al fin y al cabo.

El rostro de Akane se volvió carmesí de repente, Ranma no se encontraba mucho mejor. ¿Acaso había escuchado bien? ¿Es que él...?.

Entonces la enfrentó, observó profundamente sus ojos color caramelo, a pesar de que el sonrojo no había desaparecido. Estaban tan cerca que pudo percibir el aliento de Akane rozando sus labios temblorosos. La muchacha se había quedado estática, aun así, él supo que no lo rechazaría. No sabía de dónde le salió la valentía aquel momento, sintió que le iba a dar un ataque o algo, porque empezó a sudar y a ponerse más rojo que el círculo de la bandera de Japón.

Tomó sus hombros delgados con sus manos grandes, se acercó un poco más y presionó sus labios con los de ella. Un momento, solo un momento. Era tan torpe e inexperto, al igual que ella. Fue un instante maravilloso, que no supo cuánto duró porque en un instante la cabeza comenzó a darle vueltas y se desmayó.

Akane maldijo a su prometido idiota cuando sintió todo su peso sobre ella, haciéndola caer. Rápidamente se deshizo de su cuerpo y se levantó jaloneándolo de la trenza para llevarlo a rastras hacia un parque cercano donde lo echó sobre sus piernas. Lo escuchó murmurar su nombre y ella se sintió enormemente feliz.

Rozó sus labios con sus dedos y nuevamente se acercó a él...

.


Notas: Estaba releyendo el manga y se me ocurrió esta idea medio boba y cursi. Y mañana se celebra el festival de Tanabata en Japón. Espero que lo hayan disfrutado.

clairesamiya: Gracias, espero que sigas por acá :D

Ranma84: Sí, ambos lo son, siempre pienso que si ella tomara la iniciativa, él nunca la rechazaría. Gracias por leer.

JHO: Jorgi, reinaa, sí, en realidad estos drabbles eran parte de historias que podían convertirse, que sé yo, en oneshots o historias algo más largas, pero mejor decidí en publicarlos, porque en verdad creo que nunca iban a ver la luz. Un beso, gracias por seguir leyéndome.

caro: En verdad ellos nunca negaron que eran prometidos, jeje.

SARITANIMELOVE: Y que son re tiernos. Gracias por leer.

Psicomari: ¡Mari, Diiiii! XDD. Ah y también se fastidian mutuamente, Ranma lo hace más con ella, es por eso que pienso que parece un niño de preescolar, jaja. Muchas gracias como siempre por tus palabras, y acósame, tal vez así lo termine (aunque primero quiero terminar con unos trabajos grandes que tengo antes de ponerme a publicar lo otro). Un besito.

Maribrit: Marii, gracias por todos tus reviews, aunque sean historias pequeñitas, las disfruto escribiendo porque son una distracción a mi vida diaria. Y ellos nunca han negado su compromiso, jeje. ¡Un beso! Gracias por escribirme.

Juany Rdz: Acá hay una más, gracias por pasarte y ponerme un comentario :D

.

Ya saben que pueden ponerme un review por si les gustó o no. Gracias por leer.