Cinco: Celos.
Sabía que había sido caótico y no muy bonito, pero Shoto admitía sentir celos del pasado compartido de Izuku y Katsuki.
Conforme los días de las prácticas se acercaban a su fin, fue más evidente para Shoto que, si bien iniciaron la preparatoria con diferencias, sus amigos habían llegado a un acuerdo en algún momento, en parte apelando lo que tuvieran antaño. Solo eso explicaba, a su parecer, que Katsuki ya no intentara fulminar a Izuku de toda forma imaginable y éste, poco a poco, dejaba de ponerse nervioso alrededor del rubio.
Fue más evidente para él cuando hicieron la cena por el inicio del último trimestre. Izuku y Katsuki llegaron tarde y juntos, lo que otros enfatizaron al alegarles que se quedarían sin comida si no ayudaban a preparar todo. No pudo evitar el fijar primero la vista en Izuku corriendo a ayudar, porque pasó cerca de él, para luego girar la cabeza hacia Katsuki, quien gritando como siempre, se quejaba de que quisieran dejarlo sin cena y luego, para su asombro, le recriminó su manera de cortar cebollas (a saber por qué le importaba).
Poco después, una pregunta surgió en su mente antes de pararse a pensar la razón tras la misma, "¿dónde habían estado los dos?"
Sabían tanto uno del otro y quería saber también, pero no creía poder hacerlo. Menos mal que no había incendiado (ni congelado) nada debido a eso, porque entonces tendría que profundizar en sus motivos para desear algo semejante y por el momento, no estaba seguro de que se tratara de algo bueno.
Lo resolvería, sí, esperando que no fuera para mal.
