Capítulo 13
Declimer: Los personajes de CCS no me pertenecen, ellos mismos son hijo de CLAMP y no busco lucrar con ellos
El mundo estaba de cabeza ¿o qué ?, ¿Li habia escrito eso ?, ¿cómo podría ser eso posible ?, miles de preguntas venían a su mente. En sus manos estaba la increíble nota de Shaoran y aun con ella no podía dar fe a lo que era innegable.
—Sakura, te están anunciando, ya debes salir… - la llamó Tomoyo.
—Ya voy. –Trató de parecer lo más normal posible, pero su rostro estaba algo pálido y Tomoyo estaba completamente segura que no era por el maquillaje, sin embargo no era un momento de preguntas, ya sabría después de lo sucedido.
Sakura y su acompañante bajaban las escaleras, los aplausos la recibían de buena manera, ella sonaba abiertamente mientras él estaba totalmente serio, no le gustaba que Sakura tuviera tanta atención. Y lo que menos le gustaba es como la miraban esos tres chicos que estaban al pie de las escaleras, posiblemente esperaban a su hermanita, pero no se la tenían fácil, por eso él había aceptado sin pensarlo cuando Sakura se lo propuso. Tenía que concentrarse y poner la cara más seria para asustarlos y alejarlos de Sakura. Los miró seriamente, allí estaba ese chico que aquella vez casi golpeó, y también estaba el hermano de Yukito, genial, ahora resulta que hasta los mejores amigos se enamoraban de sus amigas ... frunció el ceño, lo vigilaría muy bien, pero había uno más ... ahora que hacia memoria...
Esperaban por ella… aunque algunos se murieran de miedo (Yamasaki), otros no tanto (Eriol) y uno solo sonreía discretamente con solo mirarla (Yue). Vestían trajes de etiqueta, Eriol llevaba un conjunto muy elegante de color azul marino, contrastado con Yue que llevaba un traje blanco con chaleco negro y finalmente Yamasaki, que había optado por un traje de color vino combinado con una camisa negra, sin duda Sakura era la envidia de toda la comunidad estudiantil "femenino".
La pareja llegó al final de las escaleras, ella sonrió.
- ¡Sakura, siempre supimos que tú ganarías! - dijo Yamasaki emocionado, estuvo a punto ir corriendo a abrazar a la chica pero ... una mano se lo impidió ... ¡acertaron !, era Toya quien le había detenido. Ahora el pobrecito se encuentra tan chiquito con la mirada asesina que Toya le lanzaba. Era divertido, si, lo era.
—Es cierto, no teníamos ninguna duda— dijo Eriol, la miraba atentamente como si en él tratara de memorizar cada detalle.
Yue se fue acercando, hasta quedar a la par, y susurrando algo, que solo pudo ser escuchado por ella, dijo:
—Sobra decir muchas cosas, porque todas las palabras bellas te definieron princesa… -el sonrojo era evidente en las mejillas de la castaña, pero por una razón u otra no volvió la vista a él.
Eriol extendió la mano hacia ella— ¿me concedes una pieza de baile? - la música empezaba a escuchar y el amplio salón estaba vacío. Sakura asintió, sin embargo no pudo alcanzar la mano que le brindaba Eriol, Toya se la había llevado de la mano, Se habia distraído un poco, y por ese pequeño tiempo, casi se roban a su hermanita freten sus narices.
El baile comenzó, los hermanos Kinomoto eran la atracción del momento, nadie sabía que ese joven era hermano de Sakura e imaginaban cosas inciertas.
Tomoyo quien había visto todo, sonrió, su amigo estaba muy enamorado de Sakura, bastaba verle la cara de cachorrito triste que puso cuando Toya se llevó a la chica. Suspiró "Bien, bien" tenía que ayudarlo, tenía la mano del cabello azul y lo que llevaba al centro de la pista, allí intercepto a la pareja, el pico del hombro del joven Kinomoto y espero a que él voltease.
—Bailemos Toya-en menos de dos segundos el chico ya estaba bailando con ella y ahora Eriol estaba bailando con Sakura.
—Lo hiciste apropósito, ¿verdad? - le pregunto molesto. Ella atinó un sonreír.
—Querido Toya, no te la van a robar, por eso estás aquí, deja que se divierta un rato, recuerda que se lo debes reprochar, él suspiro molesto. Tenía razón. Se la requerida ...
—Lo hiciste muy bien ... bella dama le dijo de repente y Sakura le sonrió.
—Gran parte te la debo a ti, Eriol-él desvió la mirada, no quería que ella notara su sonrojo. Era la primera vez que le sucedía y no estaba acostumbrado a ese tipo de reacción. Tal vez esta nerviosos o tal vez ansioso ...
—Tengo algunas sorpresas… - le dijo regresando la mirada hacia ella.
- ¿quiénes? - pregunto impaciente.
—Tendrás que esperar ... - él le devolvió la sonrisa, seguía bailando con ella, todo parecía perfecto, ya pesar de que esta no era la primera vez que bailaban él seguía lo mismo que la primera vez ... ese sentimiento de ser feliz, de no importa nada más, un momento en él que podría quedarse mirándola sin tener que preocuparse por lo demás ... sin embargo, todo esto duró muy poco, alguien le tocaba la espalda, volvió la mirada y se encontró con la sonrisa de Yamasaki.
- ¿Me permite bailar con ella? - le dijeron, se imaginó así mismo diciéndole un gran NOOOO, pero su caballerosidad y buenos modales estuvieron muy arraigados en él. Asintió, aun en contra de voluntad, se separó de ella para que Yamasaki ocupara su lugar ...
—Lo siento Saku, pero tenía que aprovechar.- ella ladeo levemente la cabeza, no entendía por qué la disculpa. — es que tu hermano esta distraído, y me dije, es ahora o nunca, por eso es que te aleje de Eriol, no quiero que pienses que es por celos- Sakura trataba de contener su sonrisa- bueno tal vez sí, pero es que porque tu hermano se ensaño más conmigo, además… - el chico había empezado con su monologo, ella reía disimuladamente- tuve que burlar al guardia…- la chica estaba sorprendida de lo tanto que él podía hablar, era algo que él amaba… charlar…- y debes de saber que a pesar de eso estoy muy feliz de estar contigo y quiero que sepas que Te quiero… - y sin esperarlo, la narración había acabado en eso.
—yo también Yamasaki- le dijo sinceramente.
— De una manera que no puedes imaginar…- la pieza había terminado y con esta también llegaron los aplausos que hicieron poco audible la última frase que Yamasaki había dicho.
—¿Regresamos?- le llamó al chico que aún se encontraba frente a ella totalmente despistado, la pista estaba sola y solo ellos permanecían allí, él pareció salir de su mundo y asintió.
— Claro-le ofreció su brazo y la regresó a su hermano, aun con el poco pánico que le tenía.
Salió al jardín, necesitaba tomar un poco de aire fresco. Movía la cabeza de un lado al otro, pasó su mano por su rostro para luego volver al movimiento negativo con la cabeza. ¿Cómo no se dio cuenta?, porque como sea que fuera, eso ojos eran únicos, jamás había visto alguno similar, ninguno tenía esos destellos negros sobrepuestos a los colores azul y naranja que adornaban el centro de su pupila.
Toco el tabique de su nariz, siempre fue ella… por eso la primera vez que la vio estaba con Yue, y la otra vez fue en la fiesta que se realizó en su casa. Era un tonto, ¡no, un completo imbécil!, había dejado a su futura esposa en manos de esos tres, porque había que aceptarlo, él la había entregado muy fácil...
Miró el agua que caía de la fuente, que adornaba aquel jardín, suspiro. «¿Ahora qué?, ¿qué haría ahora?», la música que se escuchó de fondo lo sacó de sus pensamientos, se dio la vuelta, frente a él estaba la gran puerta donde se celebraba el baile. Adentro estaba ella y no tenía idea de cómo tratarla…
—Por dios Shaoran, es ella, Sakura, la misma de siempre, no tendrías por qué actuar diferente con ella-intentaba darse aliento y valor, claro estaba, pero por una y otra razón siempre dudaba en confrontarla. — ¡Tonterías!- se auto regañó. — tienes que ir y decirle lo mismo que le escribiste hace un rato. — ahora parecía un loco, pero es que en verdad no sabía qué hacer, por qué todo podría mal interpretarse, ¿cómo?, fácil, podrían suponer que él solo estaba interesado en ella por su belleza, pero eso no era así, el hecho de saber que estaba a punto de perderla le hizo darse cuenta de lo mucho que la quería, no sabía en qué momento fue surgiendo ese sentimiento, solo sabía que no había querido darse cuenta antes… claro, porque aunque desde un principio, él mismo propuso romper el contrato, muy en el fondo sabía que eso nunca pasaría, y estuvo un poco empeñado en eso la primera semana pero después… ya nunca lo volvió a intentar, poco a poco ella hizo que él se diera cuenta que en verdad la admiraba, porque ella era diferente… tenia valores, era humilde, gentil, graciosa, inteligente, versátil, y poseía una sencillez que le dejaba sorprendido. —Simplemente es perfecta- dijo finalmente, « la quiero, y no puedo dejar que alguien me la arrebate, no sin antes de pelear por ella» pensó, pero tal vez no era el momento para dar el primer paso… ¿o sí?
Era una noche agradable, aunque las estrellas ésta vez no hubieran aparecido para engalanar el cielo, Yue miraba por la ventana… no era de los que amaban este tipo celebraciones, no le gustaban nada las reuniones sociales, pero tenía que necesariamente estar aquí, acompañándola, viendo como ella disfrutaba de cada baile…
No podía quejarse del todo, la música era agradable, lo único que le molestaba era toda la multitud de chicas que le rodeaban, la verdad, admiraba a Yamasaki, a Eriol y hasta Shaoran, parecían hasta cierto punto disfrutar de la atención de cada una de ellas, pero él simplemente no podía con eso. Busco con la mirada a la castaña, la vio de lejos, hoy estaba muy hermosa, la notaba feliz… Ver su sonrisa era algo que le llenaba de calidez, no se explicaba cómo era posible que con tan solo verla su mundo se transformara en uno mejor. Volvió su vista a la copa que tenía en la mano, movió un poco su muñeca, haciendo que el líquido se moviera en círculos.
«Al final, por mucho que he intentado cambiarlo, siempre todo volvió a como estaba planeado…» lo sentía por él, porque en sí, era él el que más sufriría de los dos. Por eso debía prepararlo todo, para que al menos uno de ellos fuera feliz…
—Yue, ¿bailarías conmigo?- esa voz lo sacó de sus pensamientos.
—Sakura...-dijo un poco sorprendido.
—¿Vamos?- insistió.
—Vamos…- le ofreció su brazo, no le gustaba las fiestas y mucho menos los bailes, pero cuando se trataba de ella todo cambiaba…
Caminaron entre todo las parejas que bailaban hasta encontrar un lugar perfecto para comenzar bailar, él la soltó y le extendió su mano para recargara la de ella, rodeo su cintura mientras ella llevo su otra mano en el hombro de él. La música era excelsa, una balada lenta.
— ¿Por qué no has querido hablarme?- los ojos azules de Yue miraron fijamente a los de Sakura.
— ¿A qué te refieres?-cuestionó él.
—bueno, estas distante, alejado de nuestro grupo-ella le miró preocupada y al ver esto, Yue sonrió.
—Es solo que… quería ver si podrías extrañarme-ella parpadeo un par de veces, era la primera vez que Yue hacia ese tipo de comentarios —es broma princesa, solo quería despejarme un poco de todo- le dijo y desvió un poco la mirada.
—la verdad, es que si te extrañé…- él regresó de inmediato su vista hacia ella, un poco sorprendido por la afirmación, pero después de unos segundo sonrió… se inclinó y depositó un beso en su frente.
—te quiero princesa- ella suspiró, era difícil manejar todo esto, se sentía nerviosa, y cada vez que Yue hacia este tipo de cosas ya no sabía cómo actuar, se acercó a él y recargó su cabeza en su hombro, así tal vez sería más fácil de sobrellevar el momento.
Todos aquellos que veían a la pareja bailar, podrían pensar que tan solo era un par de amigos, Yue sabia controlar muy bien sus sentimientos. Aunque por dentro estallara en felicidad, por fuera era el mismo de siempre, su mirada no era ni seria, ni mucho menos era la de un enamorado, tal solo era él…
"¿Perfecta?», pensó, había escuchado aquella frase de Shaoran, es por eso que sabía que al final su plan si había funcionado... « Que equivocado estaba Li, Sakura era todo menos perfecta, pero sus defectos la hacían única e incomparable ante ninguna otra…»
Sakura se sentó en la mesa reservada para ella y sus amigos, miró a su alrededor, jamás esperó que todos la aceptaran tan rápido, era mucha felicidad junta, todas las personas que más quería estaban aquí, con ella… pero hacía falta Eriol, ¿Dónde se había metido? Y ahora que lo notaba, tampoco estaba Li.
De pronto las luces se apagaron y solo quedo una pequeña luz tenue que alumbraba a la orquesta que ahora mismo se preparaba para tocar… el director agitó su mano y marcó la entrada, el sonido de violines se escuchó, se unían uno tras otro como si fuera un canon que formaba una acorde excelso, que daba preámbulo a que la música del piano empezara. Los violines callaron, ahora solo se escuchaba la bella pieza que era interpretada habilidosamente por las manos de chico de cabello azul. Ella ladeo la cabeza para poder verle mejor, como pensó, era él. Eriol tenía la mirada centrada en las partituras que ahora que las miraba, en la parte superior, centrada con letras negras, como título llevaba su nombre…
El chico sonreía dulcemente al tocar aquella pieza. La música de fondo se unió al solo de piano, y sin proponérselo la había vuelto a la realidad, si, se había perdido en toda esa magia que solo Eriol lograba trasmitirle en sus interpretaciones, la pieza la hizo suspirar inconscientemente, podía sentir como cada nota envolvía de alguna manera a su corazón y lo dejaba indefenso, sonrió discretamente, de pronto se vio transportada a sus recuerdos, un recuerdo que ella apreciaba mucho... Aquella tarde en la que bailó con él, sus ojos se cerraron y se dejó llevar por el momento…
Eriol había cumplido su objetivo, porque fue exactamente lo que él pensaba cuando componía esa hermosa canción para ella, la primera vez que sintió que había alguien en el mundo que él amaba…. y que en cierta u otra forma ella lo quería también… ahora era feliz… lo descubrió mirando los ojos verdes de su bella dama y después de eso… ya nunca fue el mismo…
Asentó delicadamente su mano derecha para terminar los últimos compas, los aplausos no se hicieron esperar, el chico había encantado a más de una y no era para menos, después de todo, el caballero inglés, como todas solían decirle, había sorprendido con su habilidad para la música. Se levantó y dio una pequeña reverencia, después de esto, un chico se acercó y le dio un ramo de rosas azules, miró fijamente a la castaña antes de bajar sonriendo discretamente del escenario. Todas las miradas estaban dirigidas a él, siguieron todo su recorrido hasta que éste terminó justo frente a Sakura. Toya estaba a punto de ir a alejar a ese chiquillo de su hermana, pero por suerte Tomoyo estaba allí para detenerlo. Eriol le extendió la mano, invitándola a pararse, ella accedió.
—Sakura- le dijo despacio, en realidad no era la idea ser la atracción del momento, jamás pensó tener tanta atención, esto solo complicaba las cosas. —Son para ti- le entregó el ramo de rosas, que ella acepto feliz. — quisiera confesarte algo,- la miró seriamente, — pero al parecer este no es un buen momento para hacerlo, pero prometo hacerlo pronto…-acerco la mano de ella hasta sus labios para besarla— por ahora tendré que retirarme bella dama.- se dio la vuelta y salió del lugar, lamentablemente no podía quedarse más tiempo, sus padres le habían llamado y solicitaban su presencia.
—Eriol…- Sakura estaba un poco confundida por la forma de actuar de su amigo.
—has llegado a casa, sana y salva, princesa- dijo Yue al llegar hasta la puerta de la casa de la chica, tenía las manos en los bolsillo, una posición habitual en él.
—Gracias Yue, Tomoyo es excelente convenciendo a las personas, siempre ha tenido esa habilidad- rio al recodar como Toya tuvo que quedarse su prima aun encontrar de su voluntad.
—Puede ser…-el miró hacia el cielo, ¿Por qué estaba nervioso?. —Creo que será mejor irme- se dio la vuelta, pero ella lo detuvo de la mano.
—Yue… ¿Qué te pasa?- preguntó preocupada.
—nada princesa, tan solo estoy cansado- dijo lo primero que se le ocurrió, sabia profundamente que no era así, pero era tiempo de empezar a acostumbrase o de lo contrario sería peor para él. Estaba a solas con ella y sabía que podría pasar horas a su lado, pero no era lo adecuado— ahora me voy- volvió a darse la vuelta e irse, Sakura se quedó mirándolo… ¿Qué pasaba? Ni siquiera se había despedido como era su costumbre, pero cuando pensó que se iría, Yue detuvo su paso y giró sobre sí mismo. — Ven y abrázame…- le pidió con tristeza, ella no pudo negarse, también necesitaba abrazarlo, sentía que era necesario, a pesar de que siempre estuviera con ella, lo sienta cada vez más lejos y no quería eso. —Te amo tanto, Sakura-no pudo evitar que una lagrima se escapara de sus ojos, afortunadamente ella no se había dado cuenta de eso. Permaneció así por un largo tiempo, no quiera soltarla, ahora tenía mucho miedo de perderla, pero de alguna manera u otr,a ese era su destino, pero todo podía cambiar con solo dos palabra, que no precisamente eran te amo…
Se escuchaba el sonido de un violín, los alumnos miraban por todas partes, pero no ubicaban el lugar de procedencia de aquella melodía.
Los carros de los cinco mejores promedios llegaron hasta la entrada de la escuela, salieron de sus autos y también, como todos los demás, estuvieron buscando el origen de aquella música.
Tanto Yue como Eriol, miraron a la azotea, el sol no les permitía ver a con claridad, sin embargo el cenizo ya sabía de qué se trataba.
— ha regresado…-
Continuara….
