El amor escondido en un juego.

Declimer: si, no soy dueña de los personajes de CCS ellos le pertenecen a CLAMP, pero la historia es completamente mía y no busco lucrar con esto…

Capítulo 16

Adiós princesa…


Se levantó sin ánimos de nada, no podía creer que Spinel le dijera eso, ¿una declaración? qué se supone que debería responderle… al igual que Yue era uno de sus mejores amigos… no quería lastimar a nadie, ella solo quería que todo regresara a como era antes.

—señorita, el joven Daidoji ha llegado por usted- al escuchar el apellido se alertó, tragó pesado, pese a que ella misma dijo que nada cambiaría entre ellos, que serían amigos igual que siempre, él simplemente no entendió razones.

—gracias, en un momento bajo- inclinó la cabeza para agradecer a su amable mucama. «¿Qué rayos pasaba con el mundo?, ¡¿acaso pensaba jugarle una broma?!, ¿en qué mundo alterno había caído para que sus amigos ahora se le declararan?, ahora solo faltaba que yamasaki lo hiciera…» pensó la castaña, se sentía alagada, no le molestaba, pero… ¡eran sus amigos! Y en cierta forma se sentía comprometida con ellos, además estaba la parte de que no podía evadirlos, ellos se habían convertido en una pieza muy importante para su vida, simplemente, llenaban de felicidad su vida y era algo que agradecía sinceramente.

Bajo con todo el pesar del mundo, era difícil, mucho en realidad. Antes de entrar a la sala, respiró profundamente y puso su mejor sonrisa.

—ho… hola- saludó con un poco de timidez.

—Sakura, estaba a punto de ir a buscarte…- ¿era su imaginación o Spinel estaba muy cerca?. El chico le sonrió abiertamente. Ella trataba de mover los labios para decir algo pero nada pudo salir de sus labios. —Toma.- el chico había tomado sus manos y puesto sobre ellos un casco. Ella lo miró extrañada— hoy nos vamos en motocicleta- la cara de la chica palideció.

—¡¿qué?!- dijo con más temor que con sorpresa. Spinel al ver su reacción rio un poco, pero eso no hizo que desistiera.

—¿Tienes miedo?-Sakura lo miró directamente a los ojos, ¿Spinel se burlaba de ella?, es decir… ¿primero viene y le dice que la quiere y después se burla de ella? —¿ Puedo interpretar tu silencio como un sí?-dijo con mucha seguridad, alzó una ceja para dar un realce a su gesto retador. —Si es así…- corto la frase para avanzar hacia Sakura de manera peligrosa —¿a qué le tienes miedo?- otro paso… —¿a la moto?- siguiente paso…—o quizá… a estar cerca de mí-

«¿Qué había dicho?» Sakura apenas podía procesar lo que su amigo decía.« no tengo miedo… ¿o sí?, no, ¡no tengo miedo!» la chica se puso de inmediato el casco, mientras veía desafiante a Spinel.

—Ya vayámonos.-el chico sonrió, era bastante terca cuando quería, esa era una de las cosas que le encantaba de ella y por otro lado le fascinaba que nunca se dejaba intimidar ante su presencia.

—Adelante-el chico subió a su motocicleta y se ajustó el casco mientras veía de reojo a la castaña, sabía que moría de miedo, pero no lo aceptaría nunca. — ¿Estas lista?- la chica trago pesado y emprendió su intento por subirse a ese "transporte sospechoso", afortunadamente no tuvo mucho problema para subir. —bien sujétate de lo que puedas-

«¿Qué?, ¿de lo que pueda?, ¿por qué spinel diría eso?» pensaba mientras observaba, qué tan lejos del suelo estaba.

—¡ahhh!-gritó en cuanto la motocicleta avanzó.

Spinel reía divertido, si bien esto en un momento fue planeado para divertirse un rato, el resultado que dio fue perfecto para él, la chica estaba aferrada a él y era más de lo que podría desear. Aumentó la velocidad solo para que ella no lo soltara.

«Después de todo, no sería tan mala idea, ir todos los días por ti…» pensó.

Aunque hizo lo posible para que este momento durara nada pudo hacer para detener el tiempo, se detuvo frente al gran edificio. Las chicas que se encontraban cerca, comenzaron a alborotarse por la repentina llegada del chico, pero hubo un silencio magistral, cuando la acompañante se quitó el casco.

—no es justo, ¿Por qué ella?, Es tan afortunada-

—¡Estar rodeada de ellos debe de ser fantástico!- eran comentarios que se escucharon de inmediato. En ese preciso momento, varios autos llegaron y dieron pie a que Shaoran, Yamasaki, Yue y Eriol bajaran, topándose con toda la multitud estudiantil rodeándolos

«¿Qué rayos? "Pensó Shaoran al ver a todos los ojos puesto en él. Giró la cabeza a su izquierda y descubrió a la pareja. «Sakura llegó con él» no le llevó mucho sacar esa conclusión, después de todo Sakura aún tenía en las manos aquel casco que ahora mismo le regresaba a spinel. Apretó los puños.

—¡Sakura!-Yamasaki la llamó con alegría.

—Buenos días chicos- saludo la castaña a todos.

—Buenos días dama-Saludó Eriol.

—Hola princesa-se acercó Yue. Shaoran por su parte también decidió acercarse.

—Buenos días querida Yin Fa- las miradas de los cuatro chicos se dirigieron a él, mantenían la cara seria, todos excepto Yue que dibujaba una sonrisa que para él significaba "objetivo cumplido". Pasara lo que pasara sabía que Sakura no se quedaría sola…aportó la mirada de todos y la dirigió al gran edificio. Definitivamente este había sido el mejor año de todos…

—yo podría ir por ti todos los días, si tú lo deseas mi dama- comentó Eriol, para libera la tensión que aquella frase de Shaoran había causado en ellos. Sakura lo miró y antes de que pudiera decir algo…

—¡No, yo iré por ti!, ¡es lo justo!-Yamasaki también se había propuesto.

—de ninguna manera. Ella vendrá conmigo todos los días-intervino Spinel, dando un paso adelante para imponer autoridad.

—Creo…-hizo una pequeña pausa ante de continuar- que pasar por ella todos los días, solo me corresponde a mí-objetó finalmente Li… pero esta vez Yamasaki frunció el ceño (cosa muy rara en él)

—¡a ti, no te corresponde nada!-gritó.

—¿Qué has dicho?- preguntó Shaoran molesto. Ambos se veían retadoramente

—dejen de pelear, yo iré por ella-se impuso Eriol

—¿Qué?, ¡ni lo pienses, hiragizawa!-refutó Spinel.

Sakura suspiró, esto era cansado. Levantó su vista y se topó con Yue, él miraba al frente, por lo tanto no podía ver que ella lo observaba. Estaba serio. Muy adentro de sus pensamientos…

«¿en qué estará pensando?» para ella, Yue siempre había sido un enigma, a pesar de que era la única que podría descifrar mucho de lo que pensaba, aun había barreras que no lograba traspasar.

Yue en ese momento se sintió observado, una mirada que no era de esas chicas que siempre parecían estar pendientes de sus movimientos, no, de ninguna manera, esa extraña sensación que ahora mismo sentía, era la misma que sentía cuando descubría a Sakura mirándolo… cada vez que la castaña intentaba descifrarlo. Volvió su mirada a su dirección. Efectivamente esos ojos verdes lo observaban. Ella intentó bajar la mirada por un segundo, pero desistió de esta al verse descubierta. Yue sonrió ladinamente. Movió la cabeza para indicar que era el momento de irse. Ella sonrió y asintió de inmediato. Se alejó de todos, claro, sin que lo notaran y llegó a Yue.

—Debiste sentir mucho miedo ¿verdad princesa?-preguntó casi afirmando.

—Yo… solo quise demostrarle a Spinel que no tenía miedo-Yue le regaló una sonrisa tierna y compresiva.

—no tienes que darme explicaciones, sabía muy bien porque aceptaste. –claro, él sabía… conocía perfectamente bien a Sakura, más que nadie. Pero esto no se quedaría así, se las cobraría a Spinel por exponerla a tal situación. Mira que retarla aun sabiendo que ella temía a las velocidades. —Sube- Yue se había adelantado para presionar el botón de ascensor de Sakura, este se había abierto y ella no parecía estar en este mundo. —Princesa…-le tomó la mano delicadamente para hacerla reaccionar.

—¿eh?-

—Tu ascensor te espera- le dijo mientras la miraba atentamente.

—oh, si…- respondió la castaña con un deje de… ¿decepción?.

—Nos veremos arriba-se despidió Yue, tratando de descubrir que era lo que sucedía, pero esta vez, ni su gran habilidad pudo retiró.

—Yue…-al escuchar que ella lo llamaba se detuvo y volvió su vista hacia ella. —sabes que te quiero mucho, ¿verdad?-Sakura sonrió, era una de esas sonrisas que no tenían un solo sentimiento, sino varios entremezclados.

—lo sé princesa… lo sé…-fueron las últimas palabras que escuchó la castaña antes de que las puertas del ascensor se cerraran. —No te preocupes… hare lo que esté en mis manos para conservar tu sonrisa…- no se rendiría, no lo haría pero… ya no quedaba mucho tiempo… tenía un herida que desangraba cuando pensaba en la felicidad de ella con otro. Su espíritu era fuerte y era por eso que aún seguía en pie, a su lado.


Hoy sería el día, llegó temprano y esperó a que ella llegara. Habían acordado que ninguno de ellos iría por ella, así que solo debía esperar un poco.

Revisaba unas tarjetas en las manos, no había podido dormir en toda la noche, pero finalmente en sus manos estaban aquellas tarjetas que podrían ayudarle en su cometido…

—¿Yamasaki?, ¿qué haces tan temprano?-El chico fue sorprendido. Y Se suponía que debería ser al revés, ¿no?.

—¡Sakura!-el grito, fue más por la sorpresa que por la alegría de verla. La chica le sonrió. —Estaba esperando a que llegaras…-respondió rápidamente.

—¿sí?, ¿y para qué?-preguntó curiosa la castaña, el chico estaba sorprendido por la manera en que ella le veía. Tanto que el color de su rostro se tornó a un color rojizo.

—Bueno…- bajo la mirada a sus tarjetas —yo quería… -trago pesado. —D..daa..-

—¡hola chicos!- Tomoyo había llegado de la nada. —yamasaki, ¿Qué te pasa?, ¡estás muy blanco!, ¿te sientes mal?, ¿te duele algo?- y en menos de un segundo la chica se encontraba revisando de pies a cabeza al pequeño Yamasaki. Pero no contó con que él callera de golpe al suelo. Para cuando el chico recupero su color y su conocimiento, todos sus compañeros se encontraban observándolo. —¡Por fin parece reaccionar!, ¡háganse a un lado para que respire!- alentó la chica. Yamasaki apenas podía abrir los ojos, al parecer se había desmayado. —te dije Sakurita, si tú le dabas un beso, el seguro despertaba. –el color del chico se volvió otra vez rojo.

Pero… ¿había escuchado bien? « ¿Sakura, me besó?»

—¿Sakura, me besó?- preguntó aun tratando de volver a la realidad, — ¡Sakura, me besó!, ¡Sakura… Me besó!- gritó emocionado.

Los cinco chicos rieron.

—eh… Yamasaki… yo… no lo hice… Tomoyo solo te jugó una broma-respondió Sakura muy apenada. De pronto la sonrisa que tenía se había espumado. Entrecerró lo ojos y vio de mala manera a la morena.

Tomoyo estalló en carcajadas. Este chico era tan gracioso ante sus ojos, estaba segura que Sakurita jamás se cansaría de sus ocurrencias. Aun así, creía que también le daría miedo esa mirada de niño sicario que ahora mismo le dedicaba.


—Bien te ayudaré- sentenció Tomoyo. Yamasaki había estado siguiéndola por TODOS lados con esa cara de niño sicario. Se lo encontraba en cafetería, fuera del baño, en la biblioteca, y hasta en su propio salón.

—¿en serio?-la chica asintió de mala gana—que conste que tu solita aceptaste, nadie te obligó-la chica lo miró con desagrado «nadie me obligó…»pensó con sarcasmo.

—¿Qué tienes en mente?.-preguntó de inmediato.

—bueno… para empezar…- Yamasaki continuo contándole todos sus planes.


Las puertas del ascensor se abrieron, y las notas del piano llegaron a sus oídos irremediablemente, se dirigió a una de las aulas que se encontraban en el sexto piso. La música se había detenido su música para verla.

—Ven, acércate…- la chica hizo caso al peli azul y se sentó a su lado. —Ahora que ya sabes… que te quiero… -se giró hacia ella —quisiera que conservaras esta partitura. —Eriol la había entregado una carpeta con la canción que había compuesto para ella.

—Gracias Eriol…- el chico sonrió, la miró dulcemente.

—¿Sabes?, me llegó una propuesta muy interesante para tocar con la orquesta de Tokio-

—¡Eso es fantástico!- gritó emocionada.

— lo es, además también me pidieron que grabara las canciones que he compuesto.

—debes de estar muy feliz, yo lo estoy.- le dijo sinceramente.

—claro. Por eso quise decirte…- hizo un pausa, le sonrió cálidamente y volvió a tocar el piano.— Quería compartir mi felicidad con la persona más importante para mí-la chica abrió la boca por la sorpresa. ¿Qué se supone que debería decir ahora?

—gracias…- respondió con un poco de tristeza. Él, al notar el cambio en su voz, dejó el piano y le tomó rápidamente la mano de sakura.

—esa canción, lleva tu nombre. Y ese álbum estará dedicado a ti.-le confesó y le miró dulcemente— siempre fuiste mi musa, preciosa dama… y eso es algo que ni con todo el amor que te tengo podré pagarte- se acercó a ella un poco más—por eso… me encargaré de hacerte feliz…- se inclinó hacia ella hasta depositar un beso en su frente. —Siempre cuidaré de ti… mi pequeña castaña-


Bajo del auto y vio de lejos a Yukito y a su hermano, quiso tomarlos por sorpresa así que se fue sigilosamente, se escondió detrás del árbol más cercano de ellos.

«¿a quién asustaré? "Pensó mientras observaba a sus víctimas.

—así es Toya, todo está listo-aseguró Yukito.

—Pero… ¿él está decidido?-Toya no podía creer ciegamente en las apariencias, era algo que su profesión le había enseñado.

—sí, aunque creo Yue no piensa decirle a nadie que se ira, ni siquiera a Sakura…-

—¿cómo que Yue se ira?-la chica había salido de su escondite. Sorprendiendo a los dos chicos. Sus ojos esmeraldas estaban cristalizados por las lágrimas que amenazaban con salir.

—Calma pequeña- trató de tranquilizarla, pero esto no dio resultado alguno.

— ¡¿por qué no me lo dijo?!- gritó molesta.

—Sakura, él solo no quería que pasaras por esto. No quería verte llorar-respondió su hermano.

—eso es ser egoísta. ¡Yo lloraría estuviera o no para verme!- con esto último corrió con todas sus fuerzas lejos de allí. Toya intentó seguirla pero Yuki lo detuvo.

—no creo que podamos hacer algo al respecto…-Toya sabía que Yukito tenía razón. Sakura necesitaba estar sola en esos momentos, después de todo, podría entender lo que se sentía, había pasado algo similar cuando Spinel se fue. —Debo avisarle a Yue.-


—¿dónde está?... entiendo.- colgó de inmediato y se dedicó a observar toda la escuela. Tratando de buscarla con la mirada.

—¿Sakura?-Yue escuchó que Eriol la llamaba, su vista se dirigió hacia donde el peli azul veía, la encontró corriendo, dirigiéndose al interior del edificio. Rápidamente optó por correr detrás de ella. Al ver esto los otros chicos siguieron los pasos de Yue.

Corrió lo más rápido que pudo, pero en cuanto llegó las puertas del ascensor cerraron, tenía que alcanzarla… subió las escaleras rápidamente. En el primer piso no la alcanzaría, así que debía subir los pisos siguientes, cuando por fin llego al cuarto, presionó insistentemente el botón. Cuando estaba a punto de ir por los últimos dos pisos, las puertas del elevador se abrieron.

Allí estaba ella, frente a él con el rostro cubierto de lágrimas, no pudo evitar que el corazón se estrujara, Al verla llorar. Y lo peor de todo… es que era culpa suya.

—Sakura…-le llamó

— ¡Déjame!- la chica presionó el botón para que las puertas cerraran, pero Yue también hizo lo mismo para mantener las puertas abiertas.

—espera, deja que yo… -la chica presionó el botón, las puertas estaba cerrándose.

—No quiero- quería dejarlo con eso, pero las puertas volvieron a abrirse por la insistencia de Yue.

—Solo escúchame.- pidió, pero ella volvió a intentar cerrar las puertas y nuevamente Yue consiguió mantenerlas abiertas.

—¡¿por qué lo haría?!-Sakura estaba muy enojada. Presionó el botón.

—Porque eres importante para mí- Yue hizo lo mismo, la castaña le miró con tristeza. En ese momento las puertas del elevador comenzaron a semi-cerrarse y abrirse rápidamente.

—¡Yue!- ella gritó desesperada. El evaluó la situación, la puerta estaba a punto de cerrarse completamente, no había tiempo de jalarla hacia él, así que entró al ascensor.

—¿Estas bien?-le preguntó a la castaña. Las puertas cerraron y el ascensor comenzó a perder estabilidad. Ella lo abrazó por el miedo que sintió en ese momento. —Tranquila, estoy contigo.- Yue trataba de calmarla, la chica temblaba y Él solo podía sostenerla para que no callera. —Parecer ser que esto ya está bien- comentó, cuando el ascensor dejo de moverse. Ella lentamente fue separándose de él. Yue le sonrió y enseguida revisó, si el aparato funcionaba. Presionó el botón que abría las puertas, pero este no respondió, luego opto por subí de piso, pero tampoco tuvo resultado. — Esto no funciona- vio la cara de la chica palidecer. —No te preocupes, mandaré un mensaje a Yukito para que venga por nosotros.-la chica asintió.

—Yo también, mandaré un mensaje a Toya- ella comenzó a buscar su celular, sin embargo no pudo dar con él, pues este se había caído justamente cuando su carrera había empezado. —creo que lo perdí- terminó de escribir el mensaje y lo envió.

— Lo encontraremos después, Yukito está enterado.-estaba algo incómodo, no sabía si debía hablar ahora, o debía esperar después. —mientras tanto…- miró por todas partes tratado de no hacer contacto visual con la castaña. —trataré de arreglar esto-

—no pensabas decirme, ¿cierto?- Sakura detuvo todo intento de movimiento de su parte.


Yukito recogió el celular que Sakura tiró, en ese momento llegó el mensaje de Yue. Cerró el celular y fue enseguida en busca de su hermano, subió hasta el último piso, se encontró con los compañeros de su hermano.

—¿qué sucede?-

—Sakura entró y no ha bajado- sus ojos dorados los miraban fijamente, esta podría ser un buena oportunidad, ¿debía desperdiciarla?

—no se preocupen, ellos tuvieron que irse, ustedes deben de hacer los mismo- dijo relajado, mostrando la típica sonrisa que siempre estaba en su rostro.

—Si ellos se han ido… ¿qué haces aquí?-preguntó Spinel, era muy sospechoso después de todo. Yukito sabía que no era fácil de engáñalos, ya que al final eran los más brillantes del instituto.

—Sakura, me ha pedido que les dijera, ella vio que ustedes venían tras ella, pero en verdad tenía que hablar con mi hermano- vio en sus rostros dudas. —Ya les dije, ahora debo irme- se dio la vuelta y esperó a que el elevador de Yue abriera, esto era lo último que podría hacer para que le creyeran. Los cuatro chicos al ver esto, optaron por hacer lo que él sugirió. Entró.

«¿Cómo le digo a Toya que su hermana no aparecerá por hoy?» pensó, Toya lo mataría, pero era algo que tenía que hacer, Yue se iría y debía tener tiempo, a solas con Sakura, para hablar, y con esos chicos custodiando a la chica, no podría lograrlo.


Yue se volvió hacia ella.

—No…- dijo susurrando, siendo culpa en todo su ser.

—¡¿por qué?!-reclamó la chica.

—Porque es muy difícil para mí-le contestó sinceramente, no esperaba que esto pasara así, él tenía planeado simplemente marcharse, sin decirle adiós, sin despedirse, sin verla de nuevo, para no prolongar su sentir.

—¡¿crees que para mí lo es?!- las lágrimas comenzaban a escaparse de sus ojos.

—yo…-trataba de excusarse, pero sabía que ella tenía razón.

—Si hoy no me hubiera acercado a ellos… tú- la chica se tapó la cara con sus manos y lloró —no…- apenas podía hablar, las palabras no le salían, su voz se entrecortaba. —Pensabas decirme…- sintió que unos brazos la rodearon. Ella dejo de cubrir su rostro, ahora lo oculto en el pecho de Yue.

La tenía abrazado, permanecía en silencio, solo esperando a que ella terminara de desahogarse. Acariciaba lentamente su cabello, tratando con ello transmitirle ese sentimiento de tranquilidad.

—Si te vas… ¿qué haré yo?- Yue la miró un poco sorprendido, pero finalmente le sonrió.

—Todo estará bien para entonces… no me iría si no fuera así.- sonrió sin que ella pudiera verlo.

—Pero ya no estarás conmigo-reclamó ella.

—Yo siempre estaré a tu lado aunque no puedas verme…- dijo esa palabra a manera de consuelo.

—pero…-

—shht- la calló, Yue apoyó su cabeza en la de ella, mientras la estrechaba entre sus brazos— debes prometerme que te cuidaras, que te abrigaras cuando el frio llegue a ti, que dormirás temprano y también tendrás que levantarte temprano- sonrió al recordar que su princesa tendía a despertarse tarde— comerás a tus horas, nunca pensar en cosas que puedan lastimarte y sobre todo… que serás feliz… aunque también quisiera que te acordaras de mi cada vez que veas la luna.- dijo tristemente. La chica levantó la mirada.

— Tonto-le golpeo levemente el brazo. —Siempre me acordaré de ti.- él sonrió tiernamente.

—lo sé… solo quería reafirmarlo…- habían pasado tal vez un par de horas y la ayuda aun no daban señales. — Debes tener hambre, ¿no es así?- la chica asintió. Yue buscó entre las bolsas de su chaleco y sacó unas galletas que afortunadamente había comprado en la mañana—sentémonos mientras la ayuda llega.-indicó y se sentó en uno de los rincones.

—Será como antes- la chica sonrió abiertamente y se sentó a su lado, al fin el corazón de Yue pudo descansar de la culpa—cuando tú y yo, no escondíamos de Toya que nos quería separar- Él se le quedó mirándola, su mejor amiga se había convertido en una hermosa flor y se sentía tan alagado de poder presenciar todos sus cambios. —come-Sakura le acercó una galleta a su boca, él le vio extraño pero al final lo aceptó. —Tú debes prometerme que me llamaras siempre y que no te olvidaras de mí- dijo de repente sin que él se lo esperara, de pronto, vio la cara de la castaña oscurecerse otra vez por la tristeza, miró al frente.

—olvidarme de ti… seria como olvidar quien soy-regresó su vista hacia ella con una sonrisa, Sakura tenía la cara sonrosada, lo sabía porque sentía su rostro arder.

—Tengo sueño, dormiré un rato, despiértame cuando todo termine- se apresuró a decir, pero con esto, lo que en realidad quería, era evitar que él viera su sonrojo, apoyó su cabeza en su hombro y cerró los ojos.

—Estarás más cómoda si recargas tu cabeza aquí- Yue había puesto encima de su pierna aquel maletín que ella llevaba, para que le sirviera de almohada.

—Bueno… te tomaré la palabra- ella se acomodó y él sacó un libro para leer, claro hasta que ella se durmiera y pasara el pequeño sonrojo de la castaña.

Cuando por fin Sakura había logrado conciliar el sueño, el tomó su celular y volvió a marcar a Yukito, pero… al parecer este permanecía apagado. En ese momento lamentaba no tener tantos contactos, tenía el de sus padres, pero ellos ni de broma se encargarían de algo como esto. Cerró su celular y exhaló cansado, volvería a llamarlo más tarde.

Bajo la mirada y se topó con el rostro sereno de Sakura, a decir verdad, hace mucho que no la veía dormir, prácticamente cuatro años, desde que Toya empezó a restringirle sus visitas, afortunadamente él había entrado a la carrera y ahora tenía poco tiempo para impedirlo.

—eres muy afortunada princesa, eres querida por todos los que te rodeamos- le dijo, ella se movió ligeramente y tomó la mano de Yue entre sus manos. — sigues haciendo lo mismo cerezo-se refería a la manía que tenía ella de aferrarse a lo que estaba cerca, dejó que permaneciera así y siguió concentrando sus pensamientos en sus recuerdos…

Mucho había pasado desde que la conoció, alegría, molestia, celos, tristeza, amor… pero el tiempo que pasó con ella realmente fue muy poco o al menos era así como lo sentía, había aprendido por completo a descifrar todo lo que había en su mirada, lo que estaba escondido en sus palabras y hasta en su corazón, pero… no había podido convencerla de muchas otras cosas, especialmente no pudo convencerla de que… su vida era ella…

Ella permanecía dormida, él tan solo custodiaba su sueño, como el ángel guardián que siempre había sido para ella.

—Esta será nuestra despedida, mi princesa…- acomodó el cabello de la chica para que le permitiera verla. — Adiós princesa… - él se fue inclinando lentamente hasta estar cerca de sus labios —Yo siempre estaré a tu lado… te amo-desapareció la distancia entre los labios y los suyos. Esta sería su despedida. Aunque ella no lo supiera. Él simplemente desaparecería de su vida sin avisar… pero antes se aseguraría de que ella fuera feliz.


continuará:

¿ya tienes a tu favorito?

¿se la esperaron?, Yue se va T-T. La declaración de Yamasaki tendra que esperar.

gabriela:no soy horrible T-T y si, Yue tiene que ser muy lindo, aunque ya sé que te has decido por Shaoran ¬¬

karito7: yamasaki... no me sale T-T pero te aseguro que todos tendran su oportunidad, hasta Shaoran :)

angel: Si, yo tambien tengo un corazón grande para muchos :), pero sak solo puede quedarse con uno.

chococat825:jajajaa muchas gracias, si bueno... aun no sé conquien se quedará,¿pordrias decidirte entre los tres?, es dificil cuando me dan esas tres opciones XD

Vero: siiii lo voy a hacer sufrir jajajajaja, por torpe, a mi tambien me agrado que sakura la contestara de esa manera XD

Nelly-san: NO ME PUEDES DECIR QUE NO PREGUNTE!, què pensaste, dime! T-T

si, se que me faltaron varias, pero les responderé en el transcurso de la semana :)