Los personajes son de Rumiko Takahashi e utilizo sus nombres sin fines de lucro

Ya no quiero

Por bbkid

Capítulo V: Noche de Marzo.

I

Desde aquella noche las cosas entre ambos no estuvieron tan tensas sin embargo puedo decir que mi estancia tranquila se complicó. Por lo visto Naraku y Kagura esparcieron el rumor que Sesshoumaru y yo andábamos juntos, al ser un poblado pequeño las noticias corren rápido. Es por ese motivo que me siento observada e incómoda con la aptitud de las personas, las costumbres aquí son muy conservadoras, no ven con buenos ojos que ambos estemos bajo el mismo techo.

Por el momento la señora Tazumi no me hizo ningún comentario, eso me alivia un poco porque no sabría qué decir. Me siento en uno de los bancos pequeños necesito pensar.

-Kagome, deseo hablar un momento contigo. – Me habla la señora Tazumi.

-Puede ser después, tengo que irme de inmediato. – Me levanto como un resorte y cojo mi bolso.

-Solo deseo preguntarte algo, no tomara mucho tiempo. – Intenta convencerme.

-Mañana hablamos por favor. – Le pido.

-Está bien. – Me deja el paso libre, cosa que aprovecho para salir del lugar de inmediato.

Voy de regreso a casa y pienso en lo qué iba hacer, por una parte tenía que hablar con Sesshoumaru y conocer su opinión, en este momento es la mejor opción. Me acuesto en mi cama y veo el techo, a mi mente viene todo lo acontecido últimamente. Como han cambiado las cosas en estos años, incluso en un par de meses hice cosas que no imagine hacer y que ahora he de pagar las consecuencias. Espero que no sea muy alto.

II

Desde hace un par de días he comenzado a escuchar rumores acerca de que estoy con Kagome, que tenemos una relación. Cosa que ha provocado desaprobación en varias personas del pueblo. No están de acuerdo que ella viva conmigo en si piensan que ella y yo dormimos en la misma cama. Que otras cosas estarían diciendo e inventando.

A mi me vale un comino lo que digan sin embargo quizá ella no opine igual, en el trabajo fácil le han causado problemas. Debería hablar con ella.

-Sesshoumaru- sama, podemos hablar un momento. – Me interrumpe Jaken sacándome de mis pensamientos.

- Mmmm.

-¿Es verdad que sale con la señorita Kagome? – Me pregunta.

-¿Te interesa?. – Esta pregunta va acompañada de una mirada asesina.

-Claro, usted es como un hermano para mi y no deseo que tome decisiones precipitadas. – Me explica.

-No molestes. – Le respondo.

-No es justo que juegue con los sentimientos de la señorita. – Me regaña ¿Cómo puede pensar eso de mi? Prefiero ignorar sus conclusiones sin sentido. -Es verdad los rumores que corren ¿Desde cuándo? Espera no me digas que es la chica que presentaste como tu enamorada en la boda de Rin. – Se acaba de dar cuenta.

-Déjame tranquilo. – Le digo dispuesto a irme.

-La vi de lejos por eso no me di cuenta, no obstante en un momento a otro te fuiste y no supe más de ella. – Me explica antes que me retire, no le respondo nada.

Por lo visto lo mejor va ser admitir que tenemos una relación, pero antes debo hablar con ella. Voy a buscarla a su habitación, toco la puerta y ella no tarda en abrirla. Luce como si hubiera llorado, ¿Acaso le hicieron algo? ¿Quizá la ofendieron? Ellos no tienen derecho a opinar en nuestras vidas.

III

Lo primero que hago es buscarlo pero él todavía no ha regresado por lo que me informo Kaede. Así que decidí tomar una siesta, necesito aclarar mis pensamientos además que todo esto más el trabajo me dejan exhausta. Me pongo los audífonos y escucho algo de música, cerré los ojos por un momento y al abrirlos me encontraba en un lugar totalmente distinto.

Estoy en el patio de la hacienda recostada sobre un árbol, el cielo está despejado, es un día muy hermoso para estar al aire libre. Poso mis manos sobre mi estómago, me doy cuenta que se encuentra abultado como si estuviera embarazada. No comprendo cómo puede ser eso posible, las principales preguntas que rondaban mi cabeza ¿Cuándo quede embarazada? y ¿De quién es este bebe? No importa mucho, dejo de lado las interrogantes y acaricio mi vientre, me alegra la noticia o es que acaso lo que paso fue una pesadilla e Inuyasha nunca me golpeo, nunca perdí a mi pequeño. Esa posibilidad me hizo sentir una gran alegría, mi pequeño seguía conmigo.

-Kagome ¿Cómo pudiste? – Escucho una voz familiar que me aterra, toda la alegría que pude sentir se esfumo. Ese tono de voz me hace temblar hasta la médula.

-Inuyasha. – Susurro asustada, de inmediato supe que ese bebé no es de él y que tengo que protegerlo. Me levanto con cuidado, cubriéndolo con mis manos.

-Eres de lo peor, decías amarme y mírate esperando el hijo de otro… - Esta completamente iracundo y se acerca a zancadas.

-Por favor no lo lastimes. – Le pido, tengo miedo.

-Te lo dije una vez, te lo advertí muchas veces que si no eres mía no serás de nadie. – Me habla, de inmediato supe lo que planeaba.

-Por favor. – Le sigo pidiendo, temiendo lo peor.

-Tendré que castigarte cariño. – Saca un arma y me apunta con él.

-No lo hagas, por favor, te lo suplico, no me quites otro. – Le imploro, entre lágrimas tratando de ablandar ese duro corazón.

-JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA. – Se comienza a reír para sentir el retumbar del arma trato de escapar, cierro los ojos un segundo y veo que ya no estoy ahí, todo fue una pesadilla. De todas formas examino mi cuerpo, nos hay señales de aquel niño. Me siento aliviada.

Me doy cuenta que mi rostro está cubierto de lágrimas, fue tan real que en verdad creí que Inuyasha estaba aquí.

Toc, toc, toc. – Tocan la puerta.

-Ya voy. – Respondo con la voz quebradiza, me coloco mis tennis y abro la puerta encontrándome con alguien que en cierto punto esperaba pero no era el momento para verlo.

IV

-¿Por qué estabas llorando? – Le pregunto preocupado.

-Nada, sólo fue una pesadilla…. – Trata de no darle importancia.

-¿Una pesadilla? – Estoy desconcertado.

-Si, olvídalo estoy mejor ¿Qué sucede? – Pregunta toda desganada.

-¿Segura? – Insisto.

-Si, mira si no es nada importante podemos dejarlo para después. – Se nota la molestia en su rostro.

-¿Quería saber si te has dado cuenta que han comenzado a circular rumores acerca que ambos tenemos una relación? – Voy directo al grano.

-Si me ha dado cuenta que no me ven con buenos ojos. – Está fastidiada.

-Te han molestado, porque a ellos debería de importarles nuestras vidas. – Comienzo a decirle sin creer del todo lo de la pesadilla tal vez alguien la ofendió hasta hacerla llorar.

-No es para tanto, además es un lugar pequeño y cualquier chisme les viene bien, no le interesa a la gente si distorsiona la verdad. – No le presta interés a los chismes que circulan.

-¿Sabes quién pudo iniciar esto? – Le pregunto.

-Si. Creo que es mejor que pases siéntate si quieres en la cama o en aquella banca. – Me ofrece un lugar donde sentarme.

-¿Quién? – La cuestiono al mientras me siento en la silla.

-Naraku o Kagura. Ese día que fui al otro pueblo me los cruce, hicieron conjeturas sobre que si vine aquí fue por ti. No pude aclararles nada porque llego Kagura ofendiendo y no quería causar un alboroto por su causa. – Me relata ella, cruzándose de piernas en la cama.

-Ellos fueron, en verdad que pueden resultar antipáticos. – Estoy molesto.

-Deberías controlar a tu noviecita Kagura. – Me regaña.

-No es mi novia. – Le aclaro, al ver su rostro pude notar que pensó que Kagura fue mi ex. – Tampoco lo fue en el pasado.

-Bien, no te enojes. Es sólo que ella resulta desesperante. – Me dice.

-Es verdad ¿Ahora qué vamos a decir? ¿Qué estamos juntos? – Le digo como si nada.- No es mala idea, podríamos hasta empezar una.

-No. – Se niega de inmediato.

-¿Por qué? – La cuestiono.

-Simplemente porque no. – Me responde.

-Es porque todavía amas a tu ex esposo. – Estoy enojado, a pesar de todo continua pensando en ese tipo.

-No. – Responde. – Todo eso murió hace mucho tiempo.

-Entonces si no es por él, ¿Cuál es la razón? – De nuevo le insisto.

-¿Por qué quieres que tengamos una? Es simplemente por llevarme de nuevo a la cama… - Me contesta molesta.

-Digamos que me interesas más de lo que crees, no es por el hecho que nos divertimos mucho esa noche. – Intento calmarla. – Podría conseguirlo de otra forma.

-Sabes que eres antipático e irritante. – Está peor que antes.

-Me lo dijiste esa noche mientras te hacía llegar a tu limite. – La hago recordar parte de esa noche, ella se pone colorada cosa que me incita más a tener algo con ella a no rendirme.

-¿Cómo puedes hablar como si nada de aquello? – Esta toda roja.

-Ni que fuera algo del otro mundo. – Me levanto y acerco a ella, estoy seguro que no le soy indiferente. Esa noche lo pude comprobar y puedo reafirmarlo.

-Alto ahí, te he dicho que no pienso llegar más lejos contigo. – Pone sus manos para alejarme.

-No entiendo a qué le temes ¿Qué problema tienes? – Le digo sin comprenderla.

-No te conozco, no sé quién eres… Al igual que tú a mí, puedo ser una asesina serial o delincuente… No deberías insistir. – Quiere hacer que cambie de opinión con un alegato tan débil como ese.

-No creo que lo seas y yo tampoco lo soy, además el tiempo esta para conocernos. – Quiero hacerla entrar en razón.

-Busca ha alguien más, yo no pienso tener nada más contigo y tampoco con nadie… - Me dice, puedo notar cierta tristeza en sus palabras, creo que lo mejor es no insistir.

-Bien, diremos que terminamos y que fue una coincidencia que nos encontráramos aquí. – Termino esta charla que sé no llegara nada.

-De acuerdo. – Me responde.

No digo nada más, salgo de ahí sintiéndome más frustrado que antes además de intrigado. No entiendo cuál es su problema, se siente la firmeza de sus palabra al decir que no amaba a su ex esposo sin embargo esa es la razón más lógica que le encuentro. Tal vez sólo sea cuestión de tiempo.

V

Ambos hicimos lo acordado, sin embargo muchos no creen del todo la historia que inventamos. Al menos espero que con esta celebración se olviden por fin de aquel rumor, chisme o en lo que sea que se convirtió y tomen una nuevo, por supuesto que no este relacionado conmigo.

Al salir noto el alboroto de inmediato en las calles. Todo esta que decorado con cadenetas, hay un estrado con músicos en la plaza municipal, al igual que varias personas con sus puestos ofreciendo distintos productos. Por lo que me contó Tazumi esta es una de las fiestas más grandes del año. Aparte de ser la celebración de la vendimia también es la del aniversario del pueblo.

Ella me contó cosas que me dejaron sorprendida, por ejemplo que la familia de Sesshoumaru fue quien le dio vida a este pueblo que se encontraba perdido en medio de la nada. Por lo que me dijo el tátara, tátara, tátara abuelo de Sesshoumaru era un emigrante Italiano que se enamoró del lugar, decidió dejar su natal Italia para invertir de lleno en el lugar. Él compro muchas tierras de cultivo y ganado, además de construir la hacienda. Eso ayudo al pueblo a prosperar, esa es la razón por la que hay una placa recordatoria junto con un busto de Marco Madicci.

Paseo por el lugar y veo que hay una rueda de la fortuna, debe tener una vista bellísima de noche, esperare hasta ese momento para subir. Continuo con mi recorrido compro algunas cosas que estoy segura le encantaran a mi madre como mermeladas, encurtidos y unos utensilios de arcilla. Al tener tantas cosas no me queda otra opción que volver a casa y dejarlas.

Cruzo la plaza principal de pronto diviso a lo lejos una silueta muy familiar, me acerco y confirmo mi sospecha. Es Sesshoumaru detrás de una carpa junto con una hermosa mujer de cabello ensortijado color ébano, tiene una pañoleta en la cabeza, usa una falda larga junto una blusa blanca que se siñe a su cuerpo mostrando sus atributos.

No puedo oír lo que hablan, sólo por sus rostros veo que ambos ríen para que de ahí ella tome su mano para comenzar a jugar con ella. Esa mujer le esta coqueteando y él no se resiste por lo visto. Que sinvergüenzas pueden ser los hombres, no han pasado ni tres días desde que me propuso estar con él y ya anda flirteando con otra.

Lo peor es ser testigo de como se dan un ligero beso en los labios, esto es el colmo. Me alejo lo más rápido del lugar, me siento enojada por ser engañada por él. Tanto que insistía porque empecemos una relación para que resulte que Sesshoumaru no pierda tiempo estando con otra. Respiro hondo para dejar mi molestia de lado, no debe importarme lo que haga, debo estar feliz de haberle dicho que no, de resistirme a sus encantos.

VI

Voy en busca de Sarah, hace más año que no la veo. Es bueno hacer tratos con su familia, es una tradición que la feria de los Copperfield haga una parada en el aniversario del pueblo. Veo si se encuentra en alguno de los puestos pero no hay señas de ella. Debe estar en su carpa, me dirijo para ahí. Avanzo entre la gente al llegar la veo a ella fuera de su carpa tuve razón cepillando a su caballo.

-Sarah, hasta que por fin te encuentro. – La llamo.

-Sesshoumaru, sabía que vendrías a verme. – Me contesta.

-Cierto, tus fabulosos y acertados poderes de adivinación. – Me burlo, no creo en esas cosas.

-Acerté al decirte que Rin no iba a ser para ti. – Intenta mostrarme algo obvio.

-Es lógico que acertaras, ella me veía simplemente como su hermano mayor. – Le digo mostrando que no me afectaba en la más mínimo que Rin tuviera esa imagen de mi.

-Tan escéptico como siempre… - Se ofende.

-No te empeñes en hacerme creer en cosas que parecen mentira. – Quiero salirme de ese tema.

-Muéstrame tu mano, hagámoslo como cuando éramos niños. – Me pide.

-Siempre con lo mismo. – La regaño.

-Hazlo por una vieja amiga, te parece. – Me ve con ojos de cachorrito.

-Haz lo que quieres. – Es mi escueta respuesta.

-Gracias. – Se pone en un pie para de ahí tomar mi mano. – Tu vida va ser muy larga, aunque debes tener cuidado veo peligro en tu futuro.

-Me enfrento a muchos peligros todos los días al ser un agente del FBI. – Bromeo.

-No seas un payaso, lo digo en serio, ten cuidado…. – Me regaña. - Por el dinero no te preocupes todo va ir bien, de maravilla.

-Me alegra que los negocios estén bien. – Sigo sin tomarla enserio.

-Como te lo repetí desde hace muchos años Rin no es para ti, es otra mujer… Habrán problemas. – Termina.

-¿Tanto puedes ver en la palma de una mano?- La cuestiono.

-Las pautas de tu destino están ahí, puedes cambiarlo pero es muy difícil. – Es su explicación.

-Digamos que te creo ¿Cuándo aparecerá la dichosa mujer? - Intento creer algo de sus predicciones.

-Ya la conoces. – Me dice secamente y sonrojada.

-¿Eres tu?- Estoy sorprendido. – Te veo como una amiga, nada más…

-Todos los Madicci están dispuestos a romper el corazón a los Copperfield. – Otra vez se comporta de forma trágica.

-Siempre dices lo mismo. – Me siento fastidiado.

-Por desgracia no soy esa mujer… Sólo que por lo visto la conoces si fuera tu no la dejaría escapar… Puede que alguien cambie los hilos del destino y termines con quien menos lo esperes. – Juega conmigo y a la vez habla en serio.

-No juegues con esa clase de cosas. – Finjo molestia, lo mejor es seguirle el juego a ella.- Aunque tal vez tengas razón con respecto a que los Madicci rompen el corazón a los Copperfield… Mi madre hizo lo mismo con tu padre. Te soy sincero para mi eres una amiga, una hermana lejana…

-Mmm… Por está vez me conformare con el pago de siempre. – Me dice, acercándose a mi rostro dándome un ligero roce en los labios. – Sólo eso conseguiré de ti.

-Tan dramática como siempre, estoy seguro que haz visto alguien mejor en tu futuro… - Deseo animarla, detesto cuando se pone así.

-Bien, me acompañas a recorrer la feria, tal vez podemos subir a ala rueda de la fortuna. – Esquiva el tema por completo.

-No puedo, tengo que supervisar uno de los eventos principales. – Prefiero negarme a darle falsas ilusiones.

-Mmm… Siempre ocupado… - Me dice.

-Hija, deja de molestar al joven Madicci, atiende tu puesto. – La escucho a su madre.

-Señora un gusto verla.– La saludo.

-El gusto es mío verte después de tanto tiempo, el año pasado no estuviste presente. – Me lo devuelve.

-Tuve unos asuntos que atender y si he venido es para agradecer su visita, sin ustedes esta festividad no sería nada. – Le explico.

-No es nada, gracias a ustedes por recibirnos y hacer crecer nuestras ganancias… jejejeje. Bueno joven ambas nos retiramos que tenemos cosas que hacer. – Su madre llevándosela a rastras.

VII

Dejo las cosas en casa para continuar con mi paseo por la feria proponiéndome divertirme a lo grande sin importarme lo que vi hace un momento. No hay ninguna razón por la que deba afectarme, él y yo no somos nada. Sesshoumaru es libre de salir con cualquier mujer al igual que yo soy libre de salir con quien quiera. Después de todo una de las razones por las que me divorcie de Inuyasha fue para ser libre.

-Higurashi, que gusto verte por aquí. – Escucho la voz de una de las personas con la que no deseo cruzarme.

-Hola Naraku. – Oculto mi desagrado al responderle de forma neutral.

-¿Dónde está Sesshoumaru? Debería de estar acompañándote. – Me pregunta viendo a todos lados.

-No tiene por qué hacerlo. – Le doy como respuesta.

-¿Acaso tu y él no están saliendo? Ustedes dos son enamorados. – Lo asegura.

-Rompimos hace un tiempo, antes de venir aquí por lo que fue una sorpresa que me mandaran desde el magisterio para suplir a Tazumi… Hasta él no creía que estuviera aquí – Le cuento.

-¿Tu sabías que lo encontrarías aquí? – Me cuestiona.

-No, Sesshoumaru es bastante reservado además que cuando lo conocí supuse que vivía en la ciudad no pregunte mucho. – Le contesto.

-Oh, entonces no te molesta que te haga compañía, recién acabo de llegar y mis hermanos se van a demorar. – Se auto invita él solo.

-Para nada, al contrario me encantaría tu debes conocer esta feria como la palma de tu mano. – Soy amable y acepto su compañía.

-Más o menos, que te parece si vamos a los carros chocones, yo invito. – Me lleva hacia ellos.

-Ok. – No protesto, él me va invitar.

Nos divertimos mucho en los carros chocones, la razón principal es porque casi rompemos uno de ellos, al chocarnos ambos coches suenan muy feo, al salir nos matamos de la risa por la cara que todos los presentes pusimos. Después nos dirigimos al puesto de tiro al blanco donde yo no gane sin embargo Naraku obtuvo un lindo conejito que me lo regalo, alegando que él no iba hacer nada con eso. Luego de visitar varios puestos llegamos al de las adivinas, pasamos uno por uno, la primera soy yo.

-Buenos días, quiero saber mi futuro. – Entro entusiasmada.

-Buenas tardes señorita, para comenzar con su lectura parta la baraja en tres. – Me indica.

-Bien. – Contesto.

-Estos tres cortes son tu pasado, presente y futuro. ¿Por cuál desees que comience? – Me pregunta.

-Pasado. – Respondo para probar si acierta.

-Tu haz tenido una relación seria, matrimonio. ¿Eras casada? – Comienza.

-Si. – Digo sin creer lo que adivino, debe ser suerte, me repito.

-Esta carta el loco de cabeza, me informa que hubo mucha locura, pasión pero todo esto estuvo destinado al fracaso. Vez, la torre mostraba que no llegaría a buen fin. – Me señala las cartas mientras habla.

-Valla. – Estoy con un nudo en la garganta.

-Las espadas muestran muchas peleas, esta de aquí es una perdida… Tuviste una… ¿Verdad? – Me pregunta.

-Mmm . – Le afirmo, no deseo recordar el tiempo que estuve con Inuyasha.

-Tranquila niña, no indagare más sobre tu pasado ahora veamos tu presente ¿Te parece? – Intenta animarme.

-Si. – Acepto.

-Eres una forastera, veo que hay personas interesadas en ti. Está eres tu, la sacerdotisa y estas dos cartas representan a dos personas para las que significas mucho… Uno de ellos se encuentra representado por el diablo, ten cuidado con esa persona, te quiere pero de una forma obsesiva y su opuesto es la carta de aquí templanza, está persona lo único que quiere es protegerte, quiere lo mejor para ti. – Dice.

-Creo conocer la identidad la persona que esta representada por la carta del diablo pero de la otra lo ignoro por completo. Gracias por todo. – Me despido pensando que termino.

-Espera falta que lea tu futuro… Valla, mira lo que te depara el destino, esta carta es de los enamorados. Creo que fortuna se ha puesto de tu lado pequeña sacerdotisa…. Jejejeje. – Ríe para de ahí quedarse en silencio, la siguiente carta que saca es la de un esqueleto.- Debes tener cuidado y fe. – La última carta es la de el sol. – Pasaran muchas cosas pero al final va salir el sol, todo ira bien…

-Bueno, gracias otra vez. – Le digo y salgo de ahí.

Al esperar a Naraku, me quedo pensando en las palabras de la adivina sobre todo a lo referente al pasado, también a lo que sucede ahora y lo que tal vez pase en el futuro. Puede que ocurra o tal vez no sin embargo hay cosas en las que acertó.

-Vamos, no creas todo lo que dicen, por más que uno quiera hay cosas que no van a pasar. – Naraku me saca de mi ensoñación.

-Si tienes toda la razón. – Acepto su sugerencia.

-Tú me recuerdas mucho a una persona pero eres muy diferente a ella. – Me cuenta.

-Por la forma en que te expresas debe ser tu persona especial. ¿Cierto? – Lo interrogo, él se sonroja un momento y luego ríe.

-Me atrapaste…. Pero para ella no soy nada especial. – Me confiese todo triste y desanimado.

-No te pongas triste, no es momento de hacerlo. – Deseo animarlo.- Si ella no te aprecio fue su problema no el tuyo.

-Si. Kagome ¿quieres tener una cita? – Me pregunta.

VIII

Gran parte de la mañana la he pasado buscando a Kagome, no la he visto en todo el día. Me pregunto si le gustaran esta clase de festividades, tal vez a decidido quedarse en casa. Voy para allá y en el camino la encuentro junto a Naraku cerca del puesto de la madre de Sarah, voy de inmediato.

-Kagome ¿Quieres tener una cita? – Le pregunta Naraku, no pienso escuchar la respuesta que le dará ella. Tomo la mano de Kagome, la alejo de Naraku lo más rápido que puedo, perdiéndolo de vista.

- Espera. – Planta los pies en la tierra.

-¿Qué sucede? – La cuestiono.

-¿Cómo, qué sucede? La que debe hacer esa pregunta soy yo… Dime ¿Por qué me alejaste de Naraku? Estaba hablando con él y de la nada me sacas de ahí. – Me recrimina.

-Te salve de meterte en un problema muy grande. Ese sujeto no te conviene. – Le advierto, conociendo los negocios sucios en los que esta metido Naraku. ÉL no será una mala persona pero tarde o temprano su secreto va a salir a la luz y todos los de su entorno cercano van a salir perjudicados.

-¿Y tú si? Es mi problema con quien ando. – Rechaza mi consejo. – Acaso yo intervengo en tus amistades.

-Si lo hago es porque me preocupas…. – Soy sincero. – No quiero que te lastimen. – esto último lo digo en un susurro, estoy seguro que antes de conocerla el sujeto con él que estuvo la maltrato, le hizo cosas que la han dañado probablemente hasta lo más profundo de su alma, no quiero que venga otro y la haga sufrir.

-Digamos que te hago caso, dime ¿Con quién crees que debería andar? Contigo. – Quiere ser razonable pero se molesta.

-No estoy metido en tantos problemas como Naraku. – Le respondo. – Así que no sería una mala elección.

-Eres un sin vergüenza, un cínico, mentiroso…. Vienes y me dices eso pero bien que en la mañana te besabas con quien sabe quien…. Además la otra noche te aclare que no tengo planes de tener algo contigo ni con nadie. – Está más enojada a parte que noto los celos en sus palabras. Pero de que beso me habla, a menos que me viera con Sara.

-Jajajajajajaja, crees que tengo algo con Sara… Ella es una amiga de la infancia. – Le contesto. – Estas celosa de ella.

-Déjame en paz. – Cierra los ojos y respira profundo, trata de calmarse, susurra. – Es un maldito mentiroso. – Se gira para irse.

La sujeto de la mano: No te enojes, es que me causa gracia que sientas celos, eso quiere decir que te intereso más de lo que crees.

-Tal vez tenga razón, sin embargo, le repito que no quiero tener nada con nadie. – Me reta con la mirada. – Ahora déjame tranquila, vete con ella.

-No soy un mentiroso, no me voy a ir con ella y no pienso dejarte tranquila, dame una oportunidad para mostrarte que no soy como él, no tienes que juzgarme sin siquiera conocerme. – Le pido

-Discúlpame pero no puedo, es algo que no puedo evitar. – Agacha la mirada.

-A Sara la conozco desde que era un niño, jugábamos, ella siempre presume que tiene el poder de ver el futuro, Rin le creía pero para que nos leyera el futuro teníamos que pagarle, no teníamos dinero así que acordaron que yo en pago le diera un beso…. Un juego de niños que hasta ahora se mantiene, aunque en si es un simple roce de labios…. Eso fue todo. – Le muestro que soy sincero con mis intenciones.

-No tienes porque contarme tu historia… No esperes que haga lo mismo. – Me advierte.

-No quiero eso, sin embargo aceptarías pasar el resto del día conmigo. – Le pido.

-No le veo el caso. – Contesta.

-Vamos, lo pasaremos bien… - Le insisto y ella me ve carita de miedo. – Me refiero sanamente… Si que tienes una mente muy cochina.- Le bromeo, valla no creí estar haciendo esto en mi vida, yo bromeando con alguien y tratando de sacarle una sonrisa, de salir con alguien… Normalmente si no acepta a la primera suelo dejar ahí las cosas e irme.

-Contigo ¿Quién sabe? – Se ve dubitativa.

-Naraku es un total desconocido y aceptas su invitación, mientras que ambos nos conocemos mucho más, me rechazas. – Estoy fastidiado.

-Ahora ¿Quién es él celoso? – Sonríe victoriosa.

- Estoy molesto por lo injusta que eres. – Le respondo.

-Ok, ya no te tratare mal, acepto pasar el resto de la tarde contigo pero como amigos nada más que eso. ¿De acuerdo? – Me dice, tomando mi mano.

IX

El resto de la tarde la paso junto a Sesshoumaru ¿Quién lo imaginaría? Ambos nos reímos, jugamos en diversas atracciones como el de pescar peces, tiro al blanco, derribar latas o ese en el de tirar una pelota a un blanco para que caiga una persona al agua, ese fue uno de los mejores porque ese sujeto era tan molesto e irritante no paraba de hablar babosadas, cuando Sesshoumaru lo derribo todo el mundo aplaudió.

Otros juegos en los que participamos fue el de reventar globos, derribar pinos, hasta hubo uno de atrapar manzanas en el agua. Luego también habían una tómbola, compramos varias tickets, ganamos tazas, chocolates, un peluche, un juego de cubiertos, una cartuchera un pase gratis para dos personas en la rueda de la fortuna. El pase lo pensamos utilizar en la noche cuando lancen los juegos artificiales, Sesshoumaru me comento que desde ahí se verá espectacular.

No imagine pasar el día de esta forma, al principio creí que estaría con Naraku pero en eso vino Sesshoumaru y cambio todo. La tarde ha estado más entretenida que en la mañana y me he sentido mejor encontrándome junto a Sesshoumaru. El ambiente es diferente al que experimente con Naraku, con el peliplata todo es más ameno y como si hubiera cierta confianza entre ambos. "¿Cómo no la va haber? Terminaste en su cama, te hizo sentir cosas que en tu vida creíste sentir" Dice una parte dentro de mi provocando que me sonroje, puedo sentir la sangre caliente en mis mejillas.

-¿Qué tanto piensas? – Me cuestiona mientras toma su vaso de chicha morada.

-Nada, ahora ¿A dónde vamos? – Lo evado.

-Mmm- Revisa su reloj. – Apresúrate, debemos llegar a uno de los eventos principales.

-¡¿Evento principal?! – Me sorprendo pero me dejo guiar por él.

Estamos frente al escenario donde se encuentran varias tinajas de madera, que si no me equivoco su nombre es lagar, ahí depositan los racimos de las uvas para que luego ingresen personas que aplasten las uvas y consigan el jugo de la uva para fermentar.

-Apúrate, hemos llegado a tiempo. – Sesshoumaru y en menos de un minuto estamos en el estrado atrás de uno de esos lagares. – Quítate los zapatos, enjuágalos en cualquiera de esos depósitos de agua e ingresa ahí.

-Estás loco. – Le susurro.

-Es un concurso de pisado de uvas, se hace en parejas. Solo tenemos que saltar, bailar hasta que salga el jugo suficiente para llenar una botella antes que los otros competidores… El premio te va a gustar. – Me explica mientras se quita los zapatos. – Te ayudo.

-Puedo sola. – Le demuestro mi enojo por ni siquiera consultarme si deseaba participar en esto debía informarme, es un desconsiderado.

-No te molestes. – Me ayuda a quitarme mi otra sandalia, me tiende la mano para entrar al agua, los enjuago y lo que no esperaba es que él me cargara y me pusiera en el largar. Estoy avergonzada.

-Te vez bien cuando te sonrojas. – Me dice.

Doy un bufido como respuesta.

-Participantes, como ya conocen el concurso del pisado de uvas, los primeros en llenar la botella serán los ganadores. En

sus marcas, listos, ya. –Presenta el maestro de ceremonias

-Pisa lo más fuerte que puedas. – Me indica, por no decir que me ordena.

-Eso hago. – Le contesto, piso con todas mis fuerzas incluso la canción que pusieron es lo suficientemente animada como para bailar, lo hago. No me preocupo por ganar porque lo importante en toda competencia es divertise y eso hice. Lo mejor fue escuchar las porras Si le sumo las porras que nos daba el público incluso están mis enanos animándonos.

Sigue así. – Me dice. – Toma mis manos y ponte a saltar.

Hago lo que me dice, saltamos, bailamos, hasta que en eso sonó una campana indicando el final del juego.

-Tenemos un par de ganadores y son ta, ta, tan La señorita Kagome Higurashi y el señor Sesshoumaru Madicci. – Anuncia el maestro de ceremonias. Me emocione mucho, me puse a saltar, gritar y termine abrazando a Sesshoumaru. Varios aplaudieron y gritaban nuestros nombres.

-Lo hicimos, ganamos. – Le grito todavía invadida por el éxtasis que me provocaba ganar, hace mucho tiempo que no ganaba una competencia.

-Si. Mira lo que nos van a dar.- Me avisa.

-A los ganadores los coronaremos como los reyes de la vendimia y su premio es una cena junto una noche el hotel, luz de Luna. – Dice el maestro de ceremonia. Eso no me lo esperaba, lo suelto y le doy una mirada asesina. No pronuncio ni una palabra sólo acepte el premio y cuando bajamos del estrado, le entregue el sobre con los premios: Espero que los disfrutes, con otra persona.

-Kagome, espera. – Lo escucho pero corro y me pierdo entre la gente.

X

Acabo de echar todo a perder, no pensé que cambiaran de premio. Hasta el anteaño pasado había sido un pollito, creí que ese premio le agradaría y estaría contenta. Tantas cosas son ahora diferentes en tan solo un año de ausencia. Tengo que buscarla y explicarle que desconocía los cambios.

Sesshoumaru-sama, ¿Por qué miente? Dice no tener nada con esa mujer y ahora resulta que si. – Viene Jaken a reclamar. Lo ignoro, no tengo tiempo para eso.

Sesshoumaru- sama, me preocupa su bienestar.- Me sujeta para detenerme.

No te lo he pedido. – Son mis palabras terminando esta absurda discusión.

Trato de buscarla entre la multitud, no hay señales de ella, la oscuridad se adueña del día y pronto las luces de los diferentes puestos hacen apto de presencia, en un intento fallido por facilitar mi búsqueda. Tal vez debería rendirme, dejarla tranquila. No debí volver, concluyo al final.

Miro al cielo, llamando mi atención la atracción principal de la feria, la rueda de la fortuna.

XI

Pago mi boleto y subo a la rueda de la fortuna. Si de dependiera de mi creo que me quedaría toda la noche, no deseo volver a casa, la verdad es que ni siquiera lo es. No quiero ir allí y escuchar sus excusas, mentiras porque tengo miedo de caer de nuevo, de cometer el mismo error.

-¿Va pasar sola? – Me pregunta el encargado.

-Si. – Respondo secamente ingresando en una de las canastas.

Lentamente la rueda va moviéndose, puedo distinguir los distintos lugares del pueblo como el campo junto a varios árboles que si no me equivoco son de manzanas, a lo lejos se distingue el mar. No pensé que estuviéramos cerca a la playa. Quizá convenza a la directora para ir con los niños de paseo a la playa y hacer una clase, estoy segura que a los niños les encantaría la idea.

Al menos está vista consiguió que me olvide un poco mis penas, pero sé que no las voy a poder evadir siempre aunque sea lo que más quiera. Me pregunto si toda mi vida será así, llena de dudas, miedos, temor a que encuentre ha alguien que me ofrezca tantas cosas y resulte ser igual que Inuyasha. Qué termine de la misma forma. Ya no quiero. Me cubro la cara con mis manos.

-Lamento hacerte daño…. En serio creí que el premio seria un pollito, no me entere hasta ese momento que lo habían cambiado. Toma, si quieres puedes ir ahí con quien desees… Tiene vigencia de un año. – Me dice alguien mientras me abraza, reconocí esa voz.

-Sesshoumaru.- Susurro, dejando que continúe con su abrazo. Se siente tan reconfortante. Pero en eso viene a mi mente. - ¿Cómo llegaste hasta aquí? Estamos a unos 8 o 10 metros de altura.

-Vi cuando subías, no me quedo de otra que meterme en el siguiente y de ahí trepe hasta llegar aquí. – Habla como si nada. – Quedamos en ver los juegos artificiales juntos.

-Estas loco, pudiste caer y matarte. – Lo regaño.

-Recuerdas que esa noche te dije iba perder la cabeza por ti, me contestaste que lo haga. – Comienza a decirme.

-¿Recuerdas esa noche? – Le pregunto avergonzada.

-Si, por lo menos el comienzo lo demás son un poco vagos. – Me contesta.

-Yo, no mucho.- Le respondo en voz baja.

-Mira ya van a encender los fuegos artificiales. – Señala hacia la plaza.

Tuvo razón, pronto el cielo se ilumina por las luces junto al fuerte ruido que hacían, debo aceptar que la vista desde aquí es impresionante. La gente gritaba, aplaudía, en verdad que no imagine que las cosas fueran así aquí, llegue a pensar hace un momento que venir fue un error pero estar con él me hace cambiar de opinión en tan solo segundos y eso me hace dar miedo.

Continuara…

Notas de autora:

Sorry si he demorado un poquito recién he conseguido tiempo de gran ayuda han servido mis vacaciones. Aquí les he traído un nuevo capitulo espero que les haya gustado.

Faby Sama: Gracias por tu review y ser tan comprensiva…No te preocupes pronto soltaran esas tensiones y barreras aunque de lentamente. Recuerda que la pobre de Kag a pasado por mucho. Gracias otra vez.

Yesenia-yese91: Gracias por tu review. Es verdad que Kagome es una cobarde que tiene miedo de empezar una relación con alguien, luego de todo lo que paso con Inuyasha es comprensible. No quiere cometer el mismo error dos veces… Recién me di cuenta que Sessh es medio vpolar, pero esas peleas ayudan creas o no. Gracias otra vez, hasta la próxima.

Marlene Vasquez: Gracias por tu review. Tienes toda la razón al decir que Inuyasha es un baka quizá hasta a la quinta potencia o más. Sobre que sufrirá, lo hará. Después de lo que hizo no va ser feliz. Bye cuídate.

yue-taisho:Gracias por tu review y ser tan comprensiva.

Sasunaka doki:Thanks por tu review. Tus dudas han sido respondidas en este capítulo.

Dark Side of Everyone: Gracias por tu review. Es verdad lo que dices sobre Inuyasha y si Sessh a cada rato mete la pata, eso lo hace lindo. Lo de la gata es cierto gran parte d culpa la tiene Kagome por consentirla. Gracias de nuevo, cuídate.

XiO: Gracias por tu review. Inuyasha si se arrepiente por lo que hizo, acaso no dicen que recién valoras algo cuando lo pierdes. Él ya perdió a Kagome. En unas cosas Kagome es algo lenta pero en otras no…. Ya te habras dado cuenta. Me alegra que te guste como redacto, trato de dar lo mejor. Gracias por todo, cuídate.

chovitap: Gracias por tu revie y espero que te complasca este nuevo capitulo.

Kagome de Taisho: Tienes toda razón respeto a Inuyasha, es un pobre inmaduro que no tiene una personalidad definida que se deja llevar por otras personas. Gracias a todo eso perdió a una de las pocas personas que lo quería a pesar de todo. Sesshou consigue grandes avances con Kag como lo habrás notado aunque el pasado a veces les complique un poco las cosas. Gracias por tu review.

Pd: Tu fic me gusta mucho el de bella y audaz… Te deje un review.

Gracias a todas las personas que se han tomado un tiempo para leer este fic. Se despide su loca escritora con una neurona coja.