Ya no quiero
Por bbkid
Capitulo 9: Déjà vu
I
Desde que peleamos las cosas entre Sesshoumaru han estado algo distantes, así lo percibo. No estoy segura si es mi culpa o son todas las cosas que han sucedido desde ese día. Recuerdo que a la mañana siguiente Sesshoumaru me llamo avisándome que Tazumi entro en trabajo de parto. Nuestra estadía en la ciudad termino y partimos de inmediato. Nuestro viaje de seis horas se redujo a tres horas y media.
Al legar al hospital fue un sonriente Jaken quien nos recibió. Está muy feliz, la pequeña Kaira nació al medio día, pesando dos kilos novecientos gramos, totalmente saludable. Tazumi se encuentra muy bien sólo estaba cansada por lo que nos contó Jaken. Pudimos ver a la bebé en la sala de recién de nacidos, Kaira es la viva imagen de su madre, es tan linda.
Luego en la tarde fuimos por un helado, en si insistí que vallamos creyendo que se animaría pero no fue así. Intente darle tiempo para que pensara y que cuando regresara lo esperaría con una rica cena, no apareció hasta la media noche cuando decidí irme acostar después de guardar todo en la refrigeradora. En ese momento me sentí triste y molesta pero no le dije nada de lo que hice.
Pensé que a la mañana siguiente todo se solucionaría pero no fue así porque desde entonces Sesshoumaru se encuentra muy ocupado. Me imagino que al no tener a Jaken para ayudarlo, él debe estar abrumado con todos los deberes. Sin embargo siento como si me hubiera dejado de lado, comprendo que no tenga tiempo por el trabajo pero a pesar de ello tengo esa extraña sensación de déjà vu
Me recuerda a los tiempos en los que estaba casada y como buena esposa esperaba a Inuyasha con la casa limpia y la cena lista junto una radiante sonrisa. Pasaba horas esperándolo, muchas veces regresaba tan tarde que ni cuenta me daba por quedarme dormida en el sofá. Cuando despertaba estaba con una manta o acostada en la cama. No obstante existían ocasiones en las que venía tan ebrio que se convertía en un monstruo que golpeaba, insultaba y terminaba abusando de mí. Siempre me repetía que todo era mi culpa por ser una buena para nada y tan poco mujer que no era capaz de satisfacer a su marido. Yo como tonta le creía.
Ahora me siento tan sola, ni siquiera he visto a Sesshoumaru el fin de semana. Sale tan temprano y regresa muy tarde que no nos hemos podido cruzar. El único medio por el cual me he podido comunicar es por sms o WhatsApp en sí soy yo la que los escribe pero no recibo respuesta de su parte.
Los días que estuve visitando a Tazumi me entere que hubo un problema en la hacienda con unos cultivos, ha sido grave porque Jaken a tenido que volver al trabajo. Espero verlo este fin de semana aunque sospecho que él lo que quiere es evadirme, tal vez necesita tiempo para pensar y recapacitar lo entiendo luego del bochornoso encuentro con Inuyasha, no me sorprendería que la siguiente vez que lo vea sea para informarme que terminamos. Debo prepararme para esa posibilidad.
II
Las cosas en la hacienda desde que Jaken pidió su permiso, andan de mal en peor. Todo marchaba de maravilla hasta que descubrí que plantaciones de los productos ilícitos de Naraku están en mis tierras. Tengo dos teorías sobre cómo es que esas semillas llegaron a las tierras de cultivo. La primera es que el viento y la lluvia las trajeran y de forma accidental terminaron creciendo pero al ver la tierra movida y el área que han abarcado, lo dudo. La segunda es que se infiltraron y lo sembraron apropósito.
Sea cualquiera de esas opciones no puedo ir donde Naraku a reclamarle porque su solución sería que recogen su mercancía y me pagan, repitiendo ese ciclo una y otra vez, viéndome envuelto en esos sucios negocios que al final me llevara a la ruina.
Lo único que me queda por hacer es quemar esa área de cultivo. Recolectar no es una opción, si la policía se entera comenzara una investigación en la que el más perjudicado voy a ser yo. El dinero que gaste en juicios y abogados con el riesgo de caer en la cárcel por narcotráfico no justifica las ganancias de la producción.
El incendio va tener que ser controlado para no afectar los otros cultivos. Va ser un gran dolor de cabeza y necesitare a todos mis hombres de confianza, mangueras, una cisterna y activar el sistema de regadío. Lo más importante es mantenerlo en secreto, la versión oficial es que una plaga infecto las plantas y para que no se propague lo mejor es tener que acabar con esa parte.
Con estos problemas he dejado completamente de lado a Kagome. Dicen que cuando uno quiere hace tiempo de donde sea pero a la vez no deseaba hacer tiempo. Ver que el ex esposo de Kagome es mi medio hermano, me da vergüenza tener relación con el que lastimo a ella. Tengo hasta miedo de que pueda lastimarla. Sin querer termine enamorándome de la ex esposa de mi medio hermano cabe la posibilidad que pueda hacerle daño, no, yo soy diferente.
Lo peor de todo esto es que fue fácil corroborar el parentesco que tengo con ese tipo, lo único que tuve que hacer fue poner su nombre en el buscador y encontré la suficiente información, junto unas fotografías de la familia Tadao incluso unas de la boda de Kagome. Luce tan diferente, puedo distinguir un gran brillo en sus ojos, se veía realmente feliz. Actualmente ese brillo es ligeramente más tenue y es cuando estamos juntos. Lo que me molesta más es que estoy seguro que aquel hombre al cual le guardo tanto rencor y me abandono estuvo enterado de lo que hacía su hijo.
Ahora no quiero ni imaginar la reacción de Kagome cuando se entere que soy medio hermano de ese.
-Sesshoumaru-sama, todo está listo para empezar. – Me avisa Jaken.
-Inicien. – Doy la orden.
Ver como las llamas van arrasando todo el fuerzo realizado, más el tiempo perdido sin contar el dinero, me da tanta rabia. En verdad que los narcos son personas detestables. A pesar que me negué rotundamente a sembrar su hierba, no les intereso, lo hicieron de todas formas. Solo me falta atenerme a las consecuencias, puede que intenten algo y a la vez no porque, al final no gane nada, termine perdiendo tiempo y dinero.
III
Van tres semanas en las que no he visto a Sesshoumaru. A lo mucho he recibido un sms de buenos días la semana pasada, ni siquiera ha llamado. He llegado a pensar que se ha ido de viaje y esa es la razón por la cual no lo veo. Pero la señora Kaede me confirmo que lo vio en la mañana. A veces me cuestiono si tenemos una relación quizá terminamos y yo ni me entere.
Hoy es viernes, lo único que me queda es ir a pasar el fin de semana con mi madre, hace semanas que no la veo además que necesito despejarme. No quiero terminar comparando situaciones, sé que Sesshoumaru es muy diferente a Inuyasha.
El salón está completamente limpio y listo para las clases del lunes al igual que los materiales para el resto de la semana que viene. Es hora de recoger a mi querida Amelie, si tengo suerte tal vez me cruce con Sesshoumaru. Después de todo Amelie va tras él sin embargo esta vez la encuentro durmiendo en la cama de Sesshoumaru. Creo que ella tampoco ha tenido mucha suerte en verlo. Tal vez lo extrañe y por eso se ha quedado dormida ahí.
La cargo para hablarle y hacerle cariños: Ame, yo también lo extraño… Pero no podemos hacer nada, él tiene que trabajar para comprar tu bolsa de comida- Parece que ella comprendiera porque empieza a ronronear y frotar su cabeza en mis manos de forma dulce, consiguiendo que me alegre un poco.
IV
Regreso temprano a casa esperando encontrarla y recuperar parte del tiempo perdido. No le prestado nada de atención a las justas si le envié un mensaje buenos días la semana pasada. Sé que pude escribir algo mejor como me importas, te extraño. No lo hice porque necesitaba pensar y después de todo. Mientras que ella por otra parte me llamo y también me dejo mensajes de texto, mostrando su comprensión y dándome ánimos.
Al entrar a la casa soy recibido por unos bulliciosos Ah y Um. Hoy preferí que se quedaran y por otro lado no hay señas de la bola de pelos, los otros días era comprensible por ser demasiado tarde pero esta vez es temprano. Voy donde la señora quizá ella sepa algo.
-Señora Kaede ¿Ha visto a Kagome? – Le pregunto.
-Si, hace rato se fue a la ciudad. Me informo que regresara el domingo en la tarde.- Me responde.
-mmm- Salgo y la llamo al celular. Luego de varios timbrazos ella recién me responde.
-Hola. –Me recibe toda alegre.
-¿Dónde estás?-
-Rumbo a casa de mi madre. – Habla con el mismo tono.
-Voy alcanzarte. – Le aviso mientras voy por la camioneta.
-No es necesario. Voy y regreso el domingo
-¿Estas molesta? – Ese tono alegre me preocupa.
-No. – Lo niega.- No tengo porque estarlo, tu trabajo es importante.
- Tu también lo eres.- Le aseguro.
-Lo sé... Termina todo lo que tengas que hacer. Regresando hablamos. – Se le escucha cansada.
-Te extraño.- Le confieso.
-… También lo hago. Pero tu trabajo es primero. Muchas personas dependen de ti. No los puedes defraudar. Cuídate, bye. – Me cuelga.
Presiento que se encuentra molesta. Sus palabras y gestos aparentan lo contrario, no la culpa si lo está. No le conteste sus llamadas ni mensajes, estoy seguro que ella a pasado algo similar con su ex esposo y en este momento se encuentra comparándome con él. Soy un tonto.
V
No esperaba su llamada, supuse que ni siquiera se daría cuenta que me había ido al estar tan ocupado. Tal vez fue mala idea dejarlo de lado este fin de semana, debería haber permitido que me acompañara sin embargo el querría saber si estoy molesta con él. Admito que un poco si, que le costaba contestar o llamarme por teléfono. No pedía que lo hiciera todos los días aunque sea una vez en estas tres semanas. Su mensaje de buenos días no es lo mismo que oírlo a él decirlo.
No debo enojarme, si comparo a Inuyasha con Sesshoumaru hubiese preferido mil veces ese trato a ser prácticamente violada cuando regresaba todo bebido y recibir golpes. Si es mejor ser ignorada, por lo que conozco de Sesshoumaru cuando nos veamos hablaremos tal vez discutamos pero al final terminaremos en el ring de las cuatro perillas. Porque cuando él desea conseguir algo esa es su mejor forma de obtenerlo. Debería utilizar sus mismos métodos.
"Hay Sesshoumaru, me tienes loquita de amor" Me pregunto si tu te sentirás igual. Al menos te importo, eso es lo que dice ¿Debería llamarlo y pedirle que me alcance? Pero si se encuentra muy ocupado, le quitaría tiempo aunque él se ofreció para venir.
TIIII, TIIII. – Escucho un bocinazo del carro de lado, un Honda civic color negro y lunas polarizadas. Siento algo de temor, bajan la luna y me hacen señas indicándome que la llanta esta baja. Eso me extraña porque ayer hice revisar e incluso antes de partir. Hice un gesto con la cabeza de gracias.
De inmediato llamo a Sesshoumaru pero no contesta. Ahora ya no es un solo coche son tres los que están rodeándome uno adelante, otro atrás y uno a mi lado izquierdo. Sigo intentándolo y se cae el celular al suelo, estoy sola. Pienso que hacer y recuerdo un consejo que me dio mi hermana hace tiempo, finge que vas a detenerte y luego aceleras.
Lo hago pero no consigo perderlos, al contrario se vuelven mucho más agresivos e intentan chocarme. Esquivo tres de sus intentos de choque pero el cuarto consigo esquivarlo pero mis llantas tocan la tierra y pierdo el control del vehículo, giro sin sentido hasta que hay un pequeño deslizadero caigo por ahí dando unas dos vueltas de campanas. Fue muy rápido y la vez demasiado lento.
Abro los ojos pero los siento muy pesados además de sentirme muy confundida. Los cierro e intento oír lo que sucede a mi alrededor, escucho maullidos de Amelie junto a pasos, frenadas. Quiero seguir despierta, no deseo terminar así todavía sin siquiera ver Sesshoumaru.
-Sesshoumaru. – Susurro antes de quedar inconsciente.
VII
El carro de aquella mujer en lugar de facilitarnos las cosas y dejar que le demos un simple susto junto un pequeño asalto. Tenía que complicar todos nuestros planes intentado esquivarnos y hacerse la difícil. En este momento ella se encuentra al fondo de ese deslizadero, podemos irnos y dejar todo allí. Por desgracia el jefe exigió no lastimarla lo único necesario era asustarla.
-Larguémonos de aquí, ya vienen los curiosos. – Les doy las ordenes a mis hombres. Espero que el único castigo sea económico y no de otro tipo.
Le doy un timbrazo al jefe confirmándole nuestra acción. Trago salivo y me persigno, esperando que aquella mujer no esté muy lastimada o muerta porque la deuda que tendría que pagar sería muy alta por no decir mi vida.
VIII
Salgo de la ducha, lo primero que hago es revisar mi celular por si no hay alguna llamada perdida de Kagome. Quizá al final acepte que la alcance, hablemos para arreglar todo este incidente. Por más que lo niegue, ella está enojada, triste tal vez hasta decepcionada.
Pero tampoco tenía cara para presentarme ante ella con la verdad que descubrí. Ser medio hermano de ese tipo me da asco, tanto como aceptar que Inu Tashio Tadao es mi padre biológico. Al principio tuve miedo de lastimarla igual que él, por eso me aleje. Sin embargo sé que soy diferente a él, a pesar de haberme enamorado de su ex esposa, yo fui criado de otra forma, a valerme por mí mismo y no maltratar a una mujer ni siquiera al más o indefenso porque eso es de cobardes.
Luego el miedo de perderla al enterarse de mi relación con su ex esposo. Desconozco por completo la historia de su matrimonio, la razón de su divorcio o las diferentes situaciones que tuvo que afrontar Kagome. Aunque asuma que hubo maltrato físico y psicológico, es probable que no recibiera apoyo de Inu Tashio, un hombre que lo único que interesa el dinero junto al poder, Kagome es una mujer indigna para su hijo. Si aquello es cierto ella lo primero que hará será terminar nuestra relación, no querrá saber nada de mi y las probabilidades en este momento de conseguir que cambie de opinión si se entera son mínimas.
VIRRRRRRR,VIRRRRRRR. – Vibra el celular, lo tomo de inmediato, puede ser Kagome. Verifico y hay un par de llamadas perdidas de Kagome y al final un mensaje de texto de un número desconocido.
"Es una lástima señor Madicci que nuestros negocios no prosperen… No sé preocupe que no le guardo resentimientos por atentar contra algo tan valioso. Espero que usted o alguien cercano no deba pasar por algo similar, ver como algo que tanto quiere es acabado. Disculpe por importunarlo."
"Esos malditos de los Shichinintai no encuentran la forma de como fastidiar" Pienso en voz alta para darme cuenta que lo que me acaba de informar fue una amenaza. Comienzo atar cabos y preguntarme ¿A quién pudo lastimar? ¿Rin? No, ella esta muy lejos ¿La familia de Jaken? Puede ser, el colaboro de forma activa en el incendio. Acabo de poner en peligro sin querer a Jaken y su familia.
Corro a la casa de Jaken y verificar que se encuentre bien y si no hay algo extraño. Todo luce normal. Toco la puerta, esperando a que me reciba Jaken.
-Sesshoumaru que gusto verte. ¿Buscas a mi esposo? Se está vistiendo. – Me informa Tazumi.
-¿Todo está bien? ¿Nadie ha venido a molestarte o tocar la puerta? – Le pregunto.
-No, salvo tu ¿Sucede algo? – Me cuestiona.
- Nada. Sólo tengan cuidado… - La dejo para que no se preocupe más de la cuenta, no es bueno en su estado.
Pienso en otra persona que pudiera ser su blanco ¿Quién es cercano y vulnerable en este momento? Kagome, llega la respuesta a mi mente. Ella estuvo timbrando varias veces, tal vez estuvo en problemas o le paso algo. La llamo incesantemente esperando a que conteste, llamo varias veces sin recibir respuesta alguna, sigo marcando con el mismo resultado. Me asusto más ¿Qué le pudieron hacer estos malnacidos a ella? Si la secuestraron, lastimaron o hasta… No ella está bien, me repito sin creer del todo mis palabras me desespero más de la cuenta.
-Sesshoumaru- Sama ¿Lo puedo ayudar en algo? – Me interrumpe Jaken, en cierto punto me enfada pero a la vez me ayuda.
- Toma la camioneta y sígueme. – Le ordeno. Subo a la mía, seguiría el mismo camino que ella, es la forma más fácil de encontrarla y si le sucedió algo me enteraría en el camino.
Voy lo más rápido que puedo pasando entre varios coches, sin perder de vista mi objetivo de encontrar a Kagome. Temo por su seguridad ha podido pasarle muchas cosas. Por otra parte intento localizarla por medio del celular, no contesta. Esto me desespera, si tan solo hubiera llegado más temprano tal vez la alcanzaba y partíamos juntos o se quedaba.
De la nada escucho unas patrullas junto una ambulancia que van a toda velocidad pidiendo que les den pase. Todo esto me da un mal presentimiento, voy detrás de la ambulancia. No pasa mucho hasta encontrarme con un gran tráfico y policías restringiendo el paso. Me estaciono a un lado de la carretera, estoy un poco alejado del suceso, parece un accidente.
-Sesshoumaru-Sama, creo que ha pasado algo grave. – Comenta Jaken. - ¿Qué sucede Sesshoumaru-Sama? Está muy raro.
Lo ignoro por completo y me acerco al lugar, veo un coche volcado. Es un carro azul, para ser más exacto un bmw azul, con una placa amarilla, no recuerdo el número del carro de Kagome, lo examino más detenidamente me doy cuenta que en la parte de atrás hay un peluche de Hello Kitty con un vestido rojo con puntitos blancos pegado en la Luna.
-NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO. – Grito corriendo hacia el coche. – No puede ser ella. Kagome no. Maldita sea Nooo.
- Deténganse. Nadie puede pasar. – Me detiene uno de los oficiales.
-Tengo que pasar. – Le ordeno mientras forcejeo.
- Deténgase. – Me dice otro, lo golpeo, no me importa nada solo quiero ver Kagome. Consigo liberarme y pasar la siguiente barrera.
Distingo a lo lejos como los bomberos sacan alguien del coche en una camilla, se ve muy mal.
-No muerdas animal. – Escucho a uno de los paramédicos que sostiene una bola de pelos muy familiar.
- Amelie. – Susurro. El animal que consigue escapar de las manos del paramédico me ve por un instante y corre donde su dueña. Voy tras ella, no cabe duda que la persona que está ahí es ella.
No logro llegar muy lejos, soy atrapado por un grupo de policías. Sé que si continuo forcejeando va ser peor. Intento relajarme lo más que puedo y sonar lo más coherente posible para que me liberen.
-Soy la pareja de la persona que llevan en la ambulancia. Quiero estar con ella y controlo a la gata que no la quiere dejar… -Les pido, ya sin forcejear.
- Llévese al animal, no deja que nadie la toque. – Habla el policía.- Ni se le ocurra escapar.
Voy hacia a la ambulancia donde puedo oír claramente los gruñidos de Amelie contra cualquiera que se atreva a tocar a Kagome. Al verme por fin se relaja, se aproxima hacia mí para caer desmayada. La tomo entre mis manos, pobrecilla, todo este tiempo a estado velando por la seguridad de su dueña.
-Llévese al gato, no puede estar aquí. – Me dice un bombero.
- Ella, no puedo dejarla sola. – Le informo.
-Suba, pero que ese animal no se interponga en nuestro trabajo. – Me exige.
- No creo que moleste. – Le muestro a la gata durmiendo en mis manos.
Le colocan suero junto una mascarilla de oxígeno sin dejar de contralar los signos vitales, el monitor parece mostrar que el latido cardiaco es normal o eso creo. No sé qué sucede todos ellos hacen su trabajo en silencio. Pero esa falsa calma desaparece cuando el monitor empieza a sonar de forma muy ruidosa hasta escucharse un pitido. No hay pulso.
-Ha entrado en paro. – Grita uno de ellos.
-Hay que resucitarla. Rápido. – Habla el otro.
- Kagome, resiste. Por favor. – Le pido.
- Vamos. – La anima el paramédico que le esta dando las compresiones vasculares.
- Por favor Kag. – Le insisto. Consigo tomar su mano, esta aún tibia pero su corazón no late. – No puedes dejar que esto termine. Kagome. – Le apretó la mano.
- Volvió. – Habla uno de ellos. – No la suelte… Acelera…
El viaje es interminable de nuevo el silencio reina en la ambulancia salvo por el ruido de la sirena. En mi vida había odiado tanto el silencio como ahora, normalmente me agrada sin embargo en este momento en el que la incertidumbre me carcome desearía saber más sobre el estado de ella.
Al llegar al hospital se la llevan de inmediato, ni siquiera tuve tiempo de despedirme porque de nuevo entro en paro. Maldita sea, si la hubiera acompañado nada de esto estaría pasando. Al seguirla soy detenida por una enfermera que me pide todos los datos de Kagome además de informarme que no podía estar con Amelie ahí.
Por suerte Jaken no tardó en aparecer, le pedí que llevara a la gata al veterinario, se veía muy lastimada hasta respiraba con algo de dificultad. Estoy seguro que si le pasa algo a la gata, Kagome estará devastada, Amelie es muy importante para ella. Además que le tengo cariño a la bola de pelos.
Lo siguiente que hice fue informar a la madre de Kagome sobre el accidente, es necesaria su presencia para cualquier tratamiento que necesite Kagome. Decisiones que solo puede tomar un familiar directo. Junto valor para llamarla, ella me pidió que cuidara a su hija, hoy he fallado.
-Buenas Tardes Señora Higurashi. – La saludo.
-Sesshoumaru, deja las formalidades. ¿Ya están cerca? Si que han viajado rápido. – Responde.
-No… Si la llamo es porque necesito que venga. – Le pido.
-¿Qué valla? ¿Por qué?- Está desconcertada. – NO ¿QUÉ LE PASO A MI KAGOME? – Me grita percibo el miedo.
-Ah tenido un accidente… Está grave y necesito que venga. – Le informo.
-Se supone que tenías que cuidarla…. Maldición…. Voy para allá. – Me cuelga, está destrozada.
Pasan horas y no hay noticias sobre Kagome, no informan nada. Por más que pregunto repiten que no pueden por no ser un familiar directo. Mientras espero llamo a Jaken para conocer el estado de Amelie, estoy seguro que se habrá gastado unas dos vidas en ese accidente.
-Jaken ¿Cómo está? – Le pregunto.
-Mal Sesshoumaru-sama… El veterinario dice que es un milagro que este viva.- Me notifica Jaken preocupado.
-¿Qué tiene? – Le interrogo.
-Muchos golpes… Está inconsciente… Van a tener que ponerle yeso en una pata… Creen que no pasara la noche. – Siento su tristeza.
-Tiene que pasarla…. Dile al veterinario que haga los que sea esa gata tiene que vivir… Entendiste. – Le ordeno.
-Pero… - Comienza a contradecir.
-No importa lo que haga, esa gata tiene que vivir…. No me hagas repetirlo de nuevo. – Le ordeno.
-Si… Sesshoumaru –sama. – Acepta.
-¿Puedes ponerla al teléfono?- Le pido.
-En un momento Sesshoumaru –Sama - Escucho que conversa con alguien. – Ya puede hablar.
- Tienes que recuperarte bola de pelos…. Kagome te espera. – La aliento. – No puedes rendirte… Si te pasara algo ella se va a poner muy triste….
-Sesshoumaru-sama tengo que colgar. – Me interrumpe Jaken.
-¿Qué le sucede? – Pregunto.
-Tiene que descansar. Es lo que me dice el veterinario. Sesshoumaru-sama. – Me cuenta Jaken.
- Ve a casa Jaken. Si sucede algo que me llamen, no importa la hora. Gracias. – Le ordeno antes de colgar.
Guardo el teléfono en el bolsillo, voy a recepción a preguntar de nuevo, tal vez esta vez tenga algo de suerte y pueden informarme sobre el estado de Kagome. Está vez al menos esta otra enfermera.
-Buenas, deseo saber sobre el estado de Kagome Hinurashi, llego hace una hora y media. – Le pido.
-mmm ¿Usted es familiar de la paciente? – Me pregunta.
-Su novio. – Le respondo.
- Lo siento pero no puedo decirle nada. – Me responde.
- Estoy aquí desde que llego… Ella es muy importante para mi… Al menos puede decirme si esta con vida o lo que sea. – Me exaspero.
-Mientras no sea su familiar no puedo brindarle nada. Pregunte a su familia. – Me dice.
- Su familia está viniendo desde la capital, eso toma 6 horas de camino…. Cree que si estuviera alguno de ellos aquí le preguntaría. – Estoy indignado.
- Parientes de Kagome Higurashi, por favor acérquense. – Aparece una enfermera.
-Todavía no llegan, soy su novio puede decirme como esta.- Le pido.
-No es familiar así que no puedo. – Me contesta la inhumana mujer. – Además su familia ya debería estar aquí.
-Están en camino, como le informaba a su compañera el viaje les toma 6 horas. Si hay algo que firmar lo que sea yo puedo hacerme responsable. – Le digo.
- Oh mmm… Deje que consultemos con el doctor en jefe. – Me habla la última mujer que apareció, por lo visto tiene más sentido común que las otras. Pasan unos quince minutos y no hay señas de aquella enfermera. Esto me angustia, tal vez le ha sucedido algo grave a Kagome.
-Parientes de Kagome Higurashi. – Llama está vez un hombre, supongo que debe ser el medico encargado.
-Soy su novio, si tengo que firmar, hacerme cargo o responsable de algo incluso si es económico yo lo asumiré. – Le aclaro desde el principio.
- ¿Es verdad que la familia de la joven se va demorar como 6 horas en llegar? – Me cuestiona.
-Ahora serán unas cinco o cuatro horas. – Le contesto.
-Dado las circunstancias además de comprender su situación le daré el diagnóstico sobre la paciente. –Me alegran las palabras del médico.
-¿Está con vida? – Es mi mayor duda.
-Si, es fuerte… Para que pueda entender mejor el estado de su pareja será mejor que me acompañe- Sus palabras me asustan. El doctor comienza a caminar y lo sigo hasta uno de los consultorios. – Usted nos brindó un número de teléfono para poder comunicarnos con la madre de la paciente, cosa que fue de mucha utilidad ya que conseguimos contactarnos con su médico de cabera y obtener el expediente de la paciente. Gracias a esto es mucho más fácil comprender lo que sucede.
-¿Qué quiere decir?- Estoy confundido.
- Debido a los golpes recibidos en el accidente, tuvimos que sacar varias placas en los cuales pudimos ver esto. Mire por favor aquí. – En ese momento me enseña las radiografías de Kagome en las que se pueden observar claramente que hay partes de metal en el cráneo de Kagome. – Aparentemente no hay hemorragia interna sin embargo no podemos estar cien por ciento seguros sin hacerle una resonancia pero ella al tener partes de metal es algo imposible.
-¿Qué piensan hacer? Ella estuvo dos veces en paro. – Lo cuestiono.
- Mire para que ella tenga eso en el cráneo a tenido antes un accidente brutal, si previamente las secuelas quizá no fueron permanentes ahora quizá sean visibles o no… Por el momento ella sigue inconsciente y no podemos ver el daño que ha recibido el cerebro. Lo único que nos queda esperar. –
-Sólo eso ¿No pueden hacer más? – Estoy enojado pero no lo expreso.
-Le hemos dado desinflamantes, el aumento de la presión intracraneal es muy peligroso… Los dos paros fue por lo visto por un coagulo que se ha conseguido disolver con el ATP… Aparentemente no hay ninguna hemorragia… Si hay algún cambio en su estado le avisamos. Es todo lo que le puedo decir por el momento. –
-¿Puedo verla? Por favor. – Le pido.
- Lo siento, eso seria demasiado. –
- ¿Ella está usando respirador? – Esa era otra de mis dudas.
- Al principio, cuando llego pero luego pudo respirar sola… En este momento el inconveniente es que se encuentra inconsciente. Eso es todo. Hasta luego señor…. – Se despide.
-Madicci, Sesshoumaru Madicci. – Me presento.
-Soy el doctor Arnaldo Otora. Con su permiso me retiro señor Madicci. – Se despide.
Salgo de ahí rumbo a la sala de espera, pienso en el estado de Kagome y cómo fue que ella termino con aquellas prótesis. Quizá ella tuvo un accidente muy grave y quedo con aquello pero no he notado alguna secuela o algo parecido pero en este momento ella cómo terminara. No interesa, pase lo que pase yo voy a seguir con ella.
-Buenas noches, por favor podría decirme si Higurashi Kagome se encuentra aquí. – Escucho a la madre de Kagome. Me levanto de inmediato y voy a su encuentro.
-Señora Higurashi. – La llamo.
-Sesshoumaru… - Se gira a verme. - Kagome ¿Cómo está? ¿Está muy grave? Dime por favor. – Comienza a zarandearme.
-Ella se encuentra…. – No termino de responderle porque siento un fuerte golpe en la cara, todo se pone negro.
Hay un fuerte dolor al lado derecho de mi rostro, abro los ojos y veo que estoy recostado en una cama. Me froto la cara por el dolor pero lo dejo de lado tengo que saber más sobre Kagome. Me siento dispuesto a irme.
-Debe descansar. Lamento lo del golpe.- Escucho al interlocutor. Lo miro de pies a cabeza y lo examino. Es un hombre alto algo fornido parecido a Kagome, viste un jean, zapatillas y una casaca térmica de color azul.
-¿Quién es usted? – No entiendo porque está aquí.
-Soy Souta Higurashi, el hermano mayor de Kagome, siento haberlo golpeado hace un rato. – Se presenta.
-Usted fue… ¿Cómo está ella? ¿Hubo algún cambio en su estado? – No tomo en cuenta sus disculpas. Comprendo porque lo hizo, si algo le sucediera a Rin, Kohaku tendría que temer por su seguridad.
-Sigue igual… Mire si le pegue es porque creí que fue usted quien manejaba. Ya me han explicado lo que sucedió… En verdad estoy muy apenado. –Sigue excusándose.
-De verdad no hay problema… Créame que me siento responsable por no acompañarla, tal vez no hubiera ocurrido esto. Si merezco el golpe que me dio. – Le respondo.
-Cómo cree… Son cosas que pasan. Sabe Kagome desde pequeña no causaba problemas, lo más grave que le sucedió cuando era pequeña fue un corte en el tobillo por romper una puerta de vidrio al pelearse con nuestra hermana Minako… Era una niña muy tranquila. – Comienza a contarme.
-¿Su cortada fue grave?- Me intriga
-Tres puntos y un gran susto… Tenía 10 años, Minako tenía 18 y yo 20, tuvimos que llevarla a emergencias, nuestros padres casi nos matan… Pero de ahí no hubo otro accidente grave. De la que siempre teníamos que preocupar es de nuestra hermana Minako, a ella le paso de todo hasta problemas en su matrimonio… Kagome no era un dolor de cabeza… Cuando creció la siguiente vez que nos tuvimos que angustiarnos fue cuando la tuvieron que operar por unos quistes, pensamos que podía tener cáncer por suerte fue una falsa alarma… Cuando se casó creí que todo estaría bien, no recibimos quejas ni nada. ¿Quién iba imaginar que ella vivía un infierno con ese hombre?- Se lamenta.
-Las apariencias engañan. ¿Pero ella no les aviso o decía algo? – Le pregunto.
-A pesar que ella parezca ser una persona muy abierta, es lo opuesto siempre se guarda sus cosas, hasta que no se encuentre al limite o no le quede de otra no va decir nada, por el simple hecho que no quiere causar molestias… ¿Debes saberlo?- Me observa.
-Si… Tienes que presionarla un poco. – Le contesto.
-Eso fue lo que paso con el malnacido de Tadao… No supimos de ella hasta el día que nos llamaron sus vecinos para avisarnos que ella estaba internada en el hospital. Cuando me aviso mi madre pensé que era una broma… Una cruel broma del destino. Primero vi a mi hermana Minako pasar por algo parecido sin embargo lo de Kagome era un crimen… Cuando la vi esa noche, pensé que se equivocaron de persona, su rostro se encontraba tan hinchado y golpeado que no podía reconocerla… - Hace una pausa y continua. - Para salvarle la vida tuvo que estar inducida 3 meses en coma… En ese tiempo fue necesario luchar para que el malnacido de Tadao no se le acercara… Tres meses en los que no sabíamos si ella iba a sobrevivir o sería una víctima más de la violencia doméstica. – Sigue relatándome.
-¿Es por eso que tiene esa placa y tornillos en el cráneo?- Esta es mi oportunidad para saber más de lo que le sucedió con Inuyasha.
-Si… Todo sucedió porque el desgraciado de Tadao primero le exigió el divorcio, ella lo firmo para de esta forma terminar con él pero por lo visto este se arrepintió y fue a buscarla. Kagome lo rechazo y él al no aceptar su rechazo tumbo la puerta y le dio una paliza que le destrozo el cráneo, cuando la vimos no la podíamos reconocer… Necesito muchas cirugías junto a rehabilitación es un milagro que ella este como si nada normalmente las secuelas son terribles… Pero ahora no sé cómo va a quedar. – Me dice.
-Va estar bien. Ella es fuerte. – Lo animo.
-Lo sé, sin embargo todo tiene un limite.- Se muestra pesimista. - No es necesario que permanezcas a su lado si las cosas se ponen feas. No tienes ninguna obligación con ella, Te comprenderemos.
-Yo amo a tu hermana y no pienso abandonarla. – Le aseguro.
-Si no despierta o queda vegetal. Tu tienes que seguir con tu vida, eso le gustaría a ella. – Intenta hacer que cambie de opinión
-Seguiré con ella hasta el final… Le guste a ella o no. – Le aclaro.
-¿Dónde estabas hace unos 5 años atrás? – Pregunta. - Así ella no hubiera pasado por tantas cosas desagradables ni conocido a ese desgraciado. –
-Hubiese preferido conocerla antes… Pero ahora estoy con ella, voy hacer todo lo posible para que supere todas esas cosas horribles que paso con ese sujeto – Trato de ver algo de sentido a lo que tuvo que pasar Kagome.
–Por ahora lo mejor es que descanse. Si hay algún cambio te informare. – Me responde.
-Espera ¿Crees que pueda verla? – Le pregunto.
-¿No te han dejado? Se pasaron, debieron dejarte verla. – Me comenta.
-Hasta que no lo autorice un familiar, no iba a poder verla.- Le cuento.
-Si te sientes mejor, puedes ir con ella. No nos vamos a oponer. – Me dice.
-Gracias.
IX
Me duele todo mi cuerpo, sobre todo mi cabeza. Es extraño porque a pesar del dolor que siento es como si estuviera adormecida y algo aletargada. Quiero abrir los ojos mover mi cuerpo pero es tan difícil. Es como si mi cuerpo no quisiera responderme por lo cansado que se siente.
-Kagome, hija. Despierta por favor…. Nos tienes muy preocupados. – Esa es la voz de mi mamá.
¿Qué hace ella aquí? ¿Dónde estoy? ¿Qué paso? No recuerdo mucho, en si nada. Sé que me llamo Kagome, tengo a mi madre, dos hermanos Souta y Minako. También cuatro sobrinos pero hace tiempo que no los veo, por el trabajo. Ahora vivo lejos de mi familia entonces ¿Qué hacen ellos aquí?
-Tuviste un accidente. – Me autorespondo.
-¿Cómo fue?- Le pregunto a la nada.
-Auto, giros, golpes… - De nuevo me contesto.
-Kagome, despierta por favor… Lamento no estar contigo estos días, castígame de la forma que quieras pero no nos dejes… Por favor despierta. – Escucho una voz familiar. – Kag, Amelie te está esperando… Yo también lo hago. No me dejes.
-¿Quién es Amelie?-
-Nuestra gata… Ella es muy importante, nos necesita…- Me contesto.
-¿Quién es la persona que nos habla?-
-mmm Sesshoumaru… Él nos quiere, nosotros también lo queremos "Hay Sesshoumaru, me tienes loquita de amor" Si lo quiero ver, lo extraño… No lo veo desde hace tiempo desde que nació Kayra.
Recuerdo esa tarde que salimos del hospital. Él se veía calmado pero algo distante.
-Kayra es una bebita tan linda. Sesshoumaru. - Le comento.
-Si. - Habla todo seco.
-¿Sesshomaru por qué estas todo parco? No pareces tú. - Le recrimino. -Cualquiera diría que no te alegra la noticia.
-Estoy cansado por el viaje.- Lo dice mientras se estira y da un bostezo- Claro que me gusta noticia, un niño siempre es una alegría ¿Además qué no sé quién a sido el más emocionado si Jaken o tú?
-Malvado, se supone que tiene que ser Jaken. - Lo miro feo.
- No te enojes... - Me abraza por atrás y me da un beso en la mejilla. – Es que te vi tan contenta al ver a la bebe.
-Es que con Kayra hay un aprecio especial. - Me giro y lo veo a los ojos.
-¿Aprecio especial? - Se sorprende.
-Claro porque es gracias a ella que estoy aquí. Si no fuera por ella, no te hubiera encontrado y mucho menos estaríamos juntos. - Le respondo.
- Tienes toda la razón.- Está todo pensativo.- ¿Pero a ti te agradan mucho los bebes? – Insiste.
-Soy profesora de inicial. Se supone que me tienen que gustar. - Le muestro algo obvio.
- Es lógico sin embargo siempre que vez un bebe o la vez que fuimos a la tienda a comprar las cosas, lucias tan emocionada. – Me comenta.
- Cierto…. Seria lindo que tuviéramos uno… Me imagino un mini Sesshoumaru corriendo por todo el lugar, con tus mismos ojos. – Lo digo sin pensar mucho, surge de repente la idea. No imagine poder pensar de nuevo en aquella posibilidad. Me giro y noto que esta anonadado, creo que no le gustó la idea, seguro que me precipite al imaginar aquello. Al sentir lo incomodo de la situación, me suelto de su abrazo, y lo comienzo a jalar hasta llevarlo a la heladería.
-Comamos un helado. – Cambio radicalmente de tema. - Yo invito. - Le sonrío.
-Como quieras. – Responde, supongo que debe estar aliviado aunque no lo muestre, sigue todo inexpresivo.
No lo contradije ni nada, simplemente lo lleve hasta la heladería que solemos visitar, pido un helado de dos bolas para cada uno. Él sigue como perdido. Tomamos asiento en una de las mesas que se encuentra lo más alejada de la entrada y pegada al jardín. No hablamos sólo comíamos el helado, se percibe la tensión en el ambiente, para terminar con esto prácticamente devoro el helado, deseo irme. Tal vez Sesshoumaru tiene cosas que hacer y por eso está todo distraído o lo que dije le desagrado.
-Nos vemos luego. – Me levanto de la silla.
-¿Dónde vas? – Me pregunta.
-Voy hacer unas cosas y luego iré a casa, no te preocupes. – Le sonrío no quiero que esté a mi lado si es por obligación.
-Te acompaño. – Se levanta.
- No es necesario. Puedo ir sola. – Lo detengo.
-¿Por qué me excluyes? ¿Qué sucede? – Se molesta, en si la que debería hacer esas preguntas y estar así soy yo.
-Nada. Estoy segura que tienes cosas que hacer. – Lo intento convencer.
-Mientes, dime qué te enojo. – Me exige.
-Te repito que nada. Bien. – Le doy un ligero beso. – Sé que quieres pensar, tomate tu tiempo. – Le susurro antes de irme.
No me siguió, dejo que me fuera. Hice unas cuantas compras en el supermercado, seguro si le cocinaba algo rico junto una torta de tres leches de chocolate lo animara. No me gusta verlo así a pesar que muchos me han dicho que Sesshoumaru es alguien muy seco poco expresivo y hasta taciturno. He visto ese lado suyo cuando lo conocí sin embargo él me ha mostrado otra faceta, quizá se cansó. No él debe tener algo, si pronto volverá a ser el de siempre, mi fastidioso y antipático Sesshoumaru Madicci.
Al llegar a casa prepare todo para nuestra cena romántica. Puse las flores que he traído en un bonito florero. La pequeña torta que compre hice que le pusieran "Gracias por quererme" Pronto el matahambre que hice estuvo listo junto el puré de papa. Lo corte para de ahí servirlo y quedara todo bonito.
Lo llamo a su celular, varias veces y no responde. Pongo la comida en un lugar seguro y voy a buscarlo por toda la casa. No lo encuentro, ni siquiera está su camioneta, no regreso.
Pasaron horas y Sesshoumaru no regreso, miro el reloj, es media noche. Veo lo que prepare, todo fue por gusto. Guardo lo que cocine en un taper, le quito el letrero a la torta para guardarla en el refrigerador, se me quitaron las ganas de todo. Ese sin sabor del déjà vume invade, niego con la cabeza, Kagome Higurashi no iba ser la misma tonta. Voy rumbo a mi habitación y fue cuando lo encuentro entrando.
-¡Estás despierta!- Se asombra.
-Sólo fui a tomar un poco de agua, buenas noches. – Me despido.
-¿Estás molesta?-Me pregunta, me tienta responderle que sí, que es un tonto, desconsiderado.
-No.- Niego con la cabeza y paso de largo. No iba poder soportar un minuto más estar frente él.
-Kagome. – Me llama, no le hago caso, estoy cansada.
Creí que las cosas se solucionarían al día siguiente pero no fue así, porque desde entonces deje de verlo. Casi no paraba en la casa, se iba muy temprano, casi de madrugada y regresaba sumamente tarde. Él me evita.
-¿Estás segura que me quiere?- Pregunto.
-Si, dice que eres importante. – Me respondo.
-¿Por qué me evita? No quiere estar a mi lado, lo incómodo. Soy alguien molesta. – Siento mucha tristeza. - ¿Por qué me duele no estar a su lado?
-Lo queremos. –
-Kagome despierta. Por favor… Prometo que no volveré a dejarte de lado de nuevo… No puedes dejarme. Te quiero a mi lado.- Lo escucho muy lejos.
-¿Puedo creer en él?- Pregunto.
Continuara…
Notas de autora: Holas y sorry por la demora pero es que estos día no me he sentido del todo bien, es que hoy es mi cumpleaños y de solo pensar que mi tía que tanto quiero es la primera vez que no va estar en mi cumpleaños me duele mucho, es mi tía que falleció este año… Pero escribir me ayudo un poco a canalizar mi tristeza. Espero que les guste este capitulo, lo del accidente se me ocurrió luego de escuchar y ver el vídeo de Maps de Marroon5… En el siguiente capitulo nombre todavía no tiene pero aparece Inuyasha… Hasta la próxima cuídense mucho porfis dejen sus review con criticas, ideas, sugerencias, se acepta de todo.
Faby Sama: Gracias por tu review. Inuyasha es insistente, la verdad que esta pasando por las cinco fases de duelo o aceptación, la primera fue la negación, segunda la ira digamos que esa fase a durado mucho para él y ahora esta en la de negociación aunque bastante obsesiva. Kikyo si esta pagando por sus maldades pero si intervino en el matrimonio de Kag fue simplemente por negocios e imposición de su padre, además que teme por la seguridad de Naraku… Kikyo se rige por el mundo de los intereses económicos en su vida no hay espacio para cosas del amor. Espero haber aclarado tu duda, gracias de nuevo.
Tsushime: Gracias por tu review.
Chovitap: Gracias por tu review. Kikyo no puede irse con él porque si lo hiciera tanto Naraku como ella la pasarían muy mal o eso piensa ella.
Sasunaka doki: Gracias por tu review. Tienes toda la razón Inuyasha es medio hermano de Sesshoumaru, ese secreto solo lo conocen Inu Tashio y Sesshoumaru. De verdad Kikyo se busco lo que le sucede ahora e Inuyasha es un baka.
Guest: Gracias por tu review…
