Ya no quiero
Por bbkid
Capítulo 13: Tan sólo tú
I
Apenas regrese Sesshoumaru me examino con la mirada de pies a cabeza, él creyó que no me di cuenta pero con el paso del tiempo e conseguido descifrar ese lado de tipo frío y calculador que muestra a los demás, aunque cuando nos encontramos los dos solos se muestra muy diferente.
Las semanas subsiguientes transcurrieron con normalidad si se puede llamar así por un lado Inuyasha me llamaba o escribía mensajes y enviaba imágenes de la pequeña Hikari, hace mucho tiempo que no lo veía tan emocionado por algo. Mientras que por otro tenía a un irritado Sesshoumaru, le molestaba el acercamiento que empezaba a tener con Inuyasha.
Hoy iremos a las aguas termales, espero que con este se calmen los ánimos. Al menos Sesshoumaru se encuentra entusiasmado con la idea porque ya se encuentra esperando en la puerta. Bajo de inmediato y tomo su mano lista para irnos.
Caminamos por un buen rato entre los viñedos, hoy es sábado y al no ser temporada de recolección la gente regresa temprano a casa. Así que ambos estamos los dos solitos. No tardamos en llegar, pasamos entre los arbustos que cubren el lugar para dar cierta privacidad para luego descender con cuidado por una pendiente. Recuerdo que el primer día que llegue me pesco la lluvia en la noche mientras buscaba a mi gata, Sesshoumaru me encontró pero el suelo cedió y ambos caímos al agua.
-¿En qué piensas? – Me pregunta.
-En la primera vez que estuvimos juntos aquí. – Es mi respuesta.
-Estábamos completamente empapados mientras que Amelie se encontraba seca y durmiendo en casa. –Recuerda.
-Si, me sentí tan apenada. – Le confieso.
-Te preocupabas por ella. – Dice.
-Si aunque ahora estamos por otros motivos aquí. – Lo comienzo a coquetear.
-mmm… Me has tenido descuidado. – Se hace el ofendido.
-Sesshoumaru yo te quiero a ti. – Lo abrazo.
-Temo que ese tipo te haga daño… La primera vez que te encontré con él si no es porque llegue quien sabe que te hubiera hecho. – Comienza de nuevo.
-Lo sé pero simplemente hemos hablado por teléfono y te explique la situación en la que se encuentra. Por lo que me dice quiere ser un padre para la pequeña. – Le repito.
-Mientras no termines igual que esa vez que hablaste con tu amiga… - Sigue con lo mismo.
-Es verdad que discutimos pero también disfrutamos esa tarde. – Le recuerdo.
-Verte en ese estado fue angustiante ¿Qué hablaron? – Pregunta, no tenía caso ocultarlo.
-Fue sobre las razones de Kikyo para intervenir en mi matrimonio y por supuesto fallarle a nuestra amistad. – Inicio, se queda observándome. – Todo fue para que Tadao y Shimazu se fusionaran, dinero a fin de cuentas… Para Inu Tashio Tadao siempre he sido una caza fortunas es irónico no crees.
- ¿Tú estabas enamorada de ese tipo? – Me pregunta.
-Claro que si esa fue la razón por la que soporte demasiadas cosas creyendo que cambiaría que volvería ser él que conocí hace mucho tiempo. – Le comento.
- ¿Antes era diferente? –Sigue con su interrogatorio.
-Creo que si sinceramente no lo sé. – Estoy pensativa. – Poco a poco hizo que me alejara de mi círculo de amigos al final fue mi familia para de esa forma dedicarme en cuerpo y alma a él… Espero que no seas así. – Lo veo seria.
-Eres libre de ir con tu familia y reunirte con tus amigas… - Me ve serio.
-Me alegra. - Le sonrió.
-¿Por qué te impacto tanto que ella te revelara su razón? - Me pregunta.
- Durante un tiempo creí que fue mi culpa su traición. – Le cuento.
- Tú no tienes la culpa de nada una traición es una traición. - Me interrumpe.
-Si pero pensé que fui yo la que se interpuso en esa relación después de todo fue Kikyo quien me lo presento. Tal vez ella estaba enamorada y no me dijo nada supuse aquello. Pero la verdad fue otra, su única motivación era el dinero. Es por eso que te hice todas esas preguntas aquella vez. - Siento la tristeza de aquella tarde de nuevo.
- Yo te quiero a ti por lo que eres, no lo olvides. - Me dice tomando mi mentón para verlo a los ojos, sé que no miente.
-Me lo dejaste muy claro esa tarde. En verdad que he sido muy injusta contigo creo que aún lo soy. - Río. - No lo niegues.
-mmm... Si. - Se pone pensativo. - ¿Puedes compensarlo ahora?
-Sesshomaru. - Rio por lo poco que me pide. - Si eso es lo que tengo que hacer debo ser injusta contigo más seguido.
-Mmmmm... Abusiva. - Se queja.
-¿Seguro? - Hablo mientras me coloco a horcajadas sobre él.
-Kagome. - Gruñe y pone sus manos sobre mi cintura para de ahí de un solo tirón entrar, fue sorpresivo sin embargo no menos placentero.
Sesshoumaru es quien decide el ritmo de los movimientos, al principio son lentos para después ir más rápido y ser algo rudo. Siento como llego hasta lo más profundo de mi ser, es fabuloso ese vaivén, su roce es como si me fuera a fundir con él.
-¡Sesshoumaru! – Le digo mientras me aferro a él e involuntariamente pego su rostro a mi pecho, comenzando mi tortura, a este paso pronto llegaría a mi limite, antes que eso ocurra quiero probar su labios. Lo separo ligeramente, me ve con cara de reproche.
-Quiero tus labios…- Consigo articular, sonríe como solo él sabe hacerlo y accede a mi pedido. Si antes estaba en una tortura ahora estoy en mi perdición o paraíso del placer. Con este beso es como si estuviéramos a punto de devorarnos se puede percibir la pasión que hay entre ambos. Sus manos recorriendo mi cuerpo. No me he sentido tan bien en toda mi vida, en si cada vez que estoy con Sesshoumaru me siento verdaderamente feliz.
No pasa mucho tiempo hasta que llego a mi punto de quiebre y aquel liquido cálido llena mi vientre, me recuesto sobre él y le digo: Te amo Sessh… Estoy loquita por ti…. jejejeje.
Como respuesta recibo a su mano recorrer mi espalda de una forma tan relajante parece hipnótica mientras que sus besos en mi cuello resultan excitantes.
-Yo también lo hago. – Me susurra.
Ahora viene la segunda parte, en verdad que a veces Sesshoumaru resulta ser muy lindo aunque algo exigente, apenas acabamos de terminar y ya comienza de nuevo con sus juegos,
-Sesshoumaru. - Me quejo.
-Esto es parte de tu pago. - Me susurra cerca al oído para sentir una corriente eléctrica recorrer mi cuerpo, me pego más a él si es posible y comienzo a dar pequeños besos en su oreja. Podía sentir a su amiguito por mi entrepierna.
Ring, ring, ring. -Suena mi inoportuno celular.
-No contestes. - Me pide dándome otro beso.
-Sessh. - Respondo, el celular se detiene por unos segundos para empezar el repiqueteo de nuevo. -Puede ser una emergencia.
Da un suspiro para dejar de aprisionarme con sus brazos y separarse: Haz lo que quieras.
-Sesshoumaru. - Trato que no se enoje.
Por su parte toma mi celular para contestar y dármelo de inmediato, ambos sabemos que es Inuyasha. Lo hace para que de esta forma no pueda decirle nada.
-¿Qué sucede? - Le pregunto ofuscada, en verdad que puede ser tan inoportuno.
-Hola Kagome ¿Cómo estás? - Pregunta, si sol para eso a llamado creo que lo mato por que eso no vale la pena para que pelee con Sesshoumaru, él sale de las aguas termales, dispuesto a irse. -¿Kagome sigues ahí?
-¿Qué quieres Inuyasha? - Resignada a tener que ver a un frío Sesshoumaru.
-jejejeje disculpa. - Ríe como tonto. - Creo que llame en un mal momento.
-Puedes decir que sucede. - Esta vez sueno más molesta que antes.
-Quería informarte que a Hikari le van a dar el alta en dos semanas. -Habla emocionado.
-Que bueno. - Intento sonar alegre aunque no es algo que sienta del todo.
- Deseaba que fueras la primera en saberlo. - Dice haciendo que sienta un poco de culpa. - ¿Quieres venir el siguiente fin de semana para arreglar el cuarto de Hikari?
Su pedido me toma por sorpresa y no sé porque siento que el mal humor de hace un momento vuelve junto una mezcla ee tristeza. Si fuera otra persona la que me lo pidiera iría con gusto pero con Inuyasha. -¿Qué dices Kagome?
-No puedo. Tengo cosas que hacer en el trabajo. - Es mi respuesta que suena realmente fría.
-¿Segura? Será muy útil tu ayuda. - Intenta convencerme.
-No puedo, pero lo que necesitas será una cuna, ropa, pañales, leche, biberones nada del otro mundo. Puedes pedir ayuda en la tienda. No te la van a negar. - Le explico.
- Yo no sé de esas cosas, si necesitas ayuda pídela en la tienda... Fue lo último que te dije antes de partir de Tailandia. - Me recuerda.
- Crees que me niego por eso. - Me sorprende que piense aquello, además ni siquiera recordaba aquel incidente.
- Sí. - Es su respuesta llena de reproche.
- En primer lugar yo no tengo ninguna obligación contigo. Puedo ayudarte como un favor. No tengo que estar atendiendo tus llamados cada vez que quieras. - Le respondo.
-Dijiste que me ayudarías. - Sigue.
-Tú no eres nadie para exigirme o reclamarme algo. - Le recuerdo.
-No piensas venir por estar con ese. - Se enoja.
- La verdad es que hice planes con Sesshoumaru, no voy a cambiarlos por ti. - Le confirmo sus sospechas.
-¿Sigues con ese hombre? - Pregunta ofendido.
- Ese hombre me ha hecho muy feliz, me ha enseñado que es que alguien te amé.
- Le replico.
-Yo te he amado y lo sigo haciendo. - Me confronta.
-Claro. - Me burlo. - Con golpes, abuso y siendo controlador... Eso tú le llamas amar. Por favor no me hagas reír.
-Fui un mal hombre contigo, lo admito. Quiero cambiar reivindicarme, sólo quiero que me apoyes. - Me pide.
- Te daré una mano en la medida de lo posible sin embargo no esperes que deje mi vida de lado por atender tu llamado. - Le aclaro.
-Todo por ese sujeto. - Continua
Sesshoumaru es mi pareja así que acostúmbrate. Como no tienes más que decir hasta la próxima. - Le cuelgo.
Con que derecho me reclama, me exige algo que en si alguien en su sano juicio lo mandaría a lo profundo de los infiernos. Sesshoumaru tiene toda la razón de enojarse, ahora como consigo que él no este todo frío. Si acepto en que él tenía toda la razón en molestarse, no hubiera contestado y así estaría en sus brazos.
Termino de vestirme y llevo mi bolso con mi ropa junto la toalla. Subo la pequeña cuesta, busco en los alrededores a Sesshoumaru, quizá todavía no se a ido. Mi suposición es correcta, él está recostado a los pies de un árbol escuchando música. Me acerco a él corriendo, al estar al frente: Tenías razón, no debí contestar.
Me ve de reojo: Vamos. - Se levanta
-¿Qué quieres que diga? - Lo veo con mirada de cachorrito.
-Nada. - Me despeina, toma mis cosas y sigue su camino sin quitarse los audífonos. Por mi parte agacho mi cabeza como niña regañada, lo sigo a una distancia prudencial con los sentimientos a flor de piel ¿Qué puedo decirle para que no esté así?
-¿Qué es lo que deseaba? - Habla.
Mi primera intención fue decirle que fastidiar, lo medite unos segundos para luego responderle: Avisarme que Hikari sale en dos semanas y si quería ayudarlo con las cosas para el cuarto de la bebé.
-Eso significa que nuestro pequeño viaje se cancela. - Se le escucha resignado.
-No... Quiero ir contigo. -Le digo.
-Si quieres ir con él, ve. Sé que te gustan ese tipo de compras. - Suena comprensivo.
-Una cosa es que me gustara ir contigo a comprar las cosas para Kayra y otra es ir con Inuyasha. - Le explico.
-No veo la diferencia, vas a la misma tienda a ver ropa y objetos para una niña. - Está pensativo.
-La compañía es la diferencia. - Le explico.
-Es lógico que él valla, es su hija. - Me dice.
-Por ese motivo se pueden suscitar confusiones. - Quiero que entienda mi punto de vista.
-¿Cómo cuáles? - Pregunta inocente.
Avanzo rápido para plantarme frente a él: ¿Acaso no te molestaría que piensen que él es mi pareja y estoy esperando un hijo de él?
-Yo sé que eso no es verdad. - Habla todo tranquilo. - Además lo mismo sucedería si vamos ambos juntos.
-Con nosotros eso no interesaría. - Prefiero ver a otro lado porque mis mejillas comenzaron a teñirse de rojo.
-Supongo que a él no le agrado la idea. - Cambia de tema. - Que te negaras.
- Si, se comportó horrible, está bien que acepte ayudarlo un poco sin embargo no es una obligación que lo haga. - Le sigo la conversación porque sé que el tema relacionado a tener niños no es de su agrado.
-Se atrevió a reclamarte, se pasó. Tú le estás haciendo un favor. - Me apoya.
-Si, se puso muy pesado e irritante. Debí hacerte caso y continuar lo que hacíamos. – Suspiro al final.
- Podemos continuar en casa. – Me propone, dejando las cosas en el suelo.
-¿No estás cansado? – Lo veo incrédula y juguetonamente.
- Siempre quiero una dosis de ti, nunca va ser suficiente. – Me toma de la cintura y ve fijamente.
-¿En serio señor Madicci? – Dudo de sus palabras aunque sigo el juego que comencé.
- Porque me gustas de todos modos y en cada lado y perspectiva tu.- Dice recitando la letra de una canción que escuche hace un tiempo cuando una de mis amigas aprendía italiano.
-Esa es la primera parte de la canción tan solo tú de Nek. – Le comunico.
-Si tu me faltas se me hace un nudo, no respiro y me duele el corazón.- Sigue por mi parte lo abrazo sé lo que sigue en la letra. – Porque me pides que te perdone, si me abrazas no te cansas de jugar, así consigues que muera un hombre. Con la inocencia de pudor que no tendrás.
-Tan solo tú viviendo en mi, siempre tú para mi, tan solo tú y dime que yo también para ti seré. – Continuo con el coro.
-Porque eres bella y me haces daño mas no te importa o ni siquiera tú lo vez, después esperas llegar la noche para amarnos como la primera vez. – Me ve acusadoramente, si que describe cierta parte de nuestra relación. - Tan solo tú en mi soñar, siempre tu seguirás, tan solo tú para mí no se ve nadie más aquí, anulado estoy conquistado, tu esclavo soy, no hay nada más, tan solo tu viviendo en mi, siempre tu solo para mi, tan solo tu diciéndome, solo tu solo para mi,
- Tan solo tu de todos modos de cada lado y perspectiva tu, si tu me faltas se me hace un nudo.- Continuo
- Yo también para ti seré, tan solo tu viviendo en mi siempre tu para mi, tan solo tú y dime que todo el resto no importa, no nos importa, todo el resto solo tu. Kagome no me importa nadie más en este momento que solo tú. – Termina de decir.
- Sesshoumaru. – Lo abrazo más fuerte. – Lamento ser..
-No digas nada, olvida ese mal rato. Además que me encantan tus compensaciones. – Me corta.
No espero más y lo beso, este hombre es maravilloso, se merece todo mi amor.
II
Desde ese día en las aguas termales nuestra relación ha ido viento en popa, incluso todos estos días hemos terminado durmiendo juntos. Algo que normalmente solemos hacer los fines de semana por cuestiones de tiempo pero esta vez no nos importó. Hoy es jueves y faltan un día para partir a nuestra excursión.
He terminado la mayoría del trabajo temprano para tener todo listo para mañana. Tengo que llevar una carpa, las bolsas de dormir, leña, linternas, quizá nos sea de utilidad el viejo telescopio del abuelo, unas cuantas herramientas, el set de la parrilla. Todo eso se encuentra en el cobertizo, espero que este todo bien hace años que no voy de campamento.
Voy caminando y observo que una camioneta porsche se estaciona en la entrada, es algo extraño porque no esperaba la visita de nadie. Sin embargo ver a esa persona bajar del auto me lleno de rabia además al saber de inmediato que su visita traería problemas por que dudo que este aquí para un reencuentro de padre e hijo.
-¿Qué hace aquí? – Le pregunto fríamente.
-Si que ha cambiado algo este pueblo aunque sigue igual de feo. - Comenta mientras echa un vistazo.
-¿Qué hace aquí? - Repito.
-Así que es verdad que vive contigo.- Se sorprende.
-Vete. – Le ordeno.
- No vine a hablar contigo. - Responde. - Si no con la mujer que sales.
-Ella tampoco tiene nada que hablar contigo. -Le respondo.
-Supongo que estarás al tanto de que ella es la ex mujer de mi hijo. - Habla creyéndose un ser omnipotente.
-Tú mismo dijiste ex. No tiene nada que hacer aquí. - Le aclaro.
-Claro que si, alguien tiene que hacerse cargo de la niña que dejo la nueva mujer de mi hijo, quien mejor que ella. Admítelo Sesshoumaru, te fastidia tener las sobras de él. Ve esto como un favor. - Se expresa de una forma déspota y trata a Kagome como si fuera un objeto.
-Nunca necesite tus favores. - Le contesto.
-No seas terco, ella es una caza fortunas, primero se metió con Inuyasha hasta se casó con él, como no le resulto busca a otro sujeto con dinero para vivir de él. Es algo que está haciendo ahora. - Intenta ser razonable.
-Tú debes ser un experto en cazar fortunas, un don nadie como tu busco a una pobre tonta, la sedujo, se casa con ella para que en la menor oportunidad robarle todo además de dejarla con un hijo que te negaste a reconocer, tuviste suerte que ella tuvo un trágico accidente cuando fue a exigirte que cumplieras tu responsabilidad y luego está tu segunda esposa otra mujer adinerada que tuvo una muerte misteriosa y accidental por último tu tercera esposa otra mujer adinerada con un gran capital para invertir en tu empresa. Todo aquello lo hizo un don nadie como tu. - Le recuerdo. Puedo ver como la mirada de odio y desprecio aumentan en su rostro.
-Tu no entiendes nada, para ti la vida siempre ha sido sencilla. - Me contradice con un alegato que no tiene pies y cabeza.
-Sencillo debe ser tener que terminar en un orfanato y luego escapar de él para vivir en la calle sin la protección de nadie... - Le informo. Veo cierta pesadumbre en su mirada. - Un niño no debería dormir en la calle solo a merced de los diversos depredadores que lo que desean es explotarlos de alguna forma. Sobrevivir cada día es lo que importaba.
- Nadie te dijo que huyeras del orfanato. - Se atreve a criticar.
- Permitir que abusaran física, psicológica y hasta sexualmente... En la calle hay una salida, en ese otro lugar era una cárcel para niños. - Le explico. - Hace unos años salió un reportaje de ese lugar mostrando los horrores que hacían y que en ese tiempo desconocía para mi era simplemente ver niños llorando... Si que fue muy sencilla mi vida.
-... - Se quedó en silencio.
- Te agradezco el hecho que me abandonaras porque sino sería un monstruo como tu hijo o peor aún ser alguien igual a ti. - Le doy una sonrisa burlona.
- Ella se lo busco. - Dice como si nada. - Le ofrecí dinero para que lo dejara, se negó así que tuvo que atenerse a las consecuencias.
-Todo porque interfería en tus negocios. Ahora te libraste de ella déjala tranquila. -Intento razonar con él.
-Necesito una niñera. Quien sabe tal vez hasta me dé un nieto porque dudo que esa niña lleve mi sangre pero a veces los hijos se encaprichan con tonterías. - Es tan déspota que da náuseas y en la vida permitiré que ese tipo le ponga un dedo encima.
-Busca a otra mujer, Kagome no quiere nada con tu hijo. - Le respondo.
-Que me lo diga ella ¿Por cierto conoce el nexo que existe entre nosotros? - Pegunta.
-¿Cuál? No tengo ninguno con usted. - Le aclaro.
-Queramos o no soy tu padre e Inuyasha es tu medio hermano, algo que ella desconoce, me pregunto cuál sería su reacción al enterarse. - Podía ver el veneno salir de su boca.
-¿Cuál sería la de tu hijo al descubrir que su padre fue procesado por el homicidio de su madre? Fuiste acusado de homicidio accidental pero al tener un buen abogado y suficiente dinero conseguiste la pena mínima en la que lo único que debías hacer es firmar un libro y no salir del país por un tiempo. - Ese es mi as bajo la manga.
-¿Cómo? No te atreverías. - Hay angustia en su rostro.
-Si fastidias no durare en devolverte el favor. - Lo reto. - No soy el mismo niño desvalido de antes.
-Señora Kaede hola, vine solo por unas cosas que olvide. -Escucho a Kagome cerca de la entrada.
Ambos retamos con la mirada, no quiero que se acerque a ella, ojala Kagome se valla sin tener que pasar por aquí.
-Sesshoumaru estas aquí... - Al ver a Inu Tashio se quedo callada.
-Hablando del rey de roma miren quien se asoma, justo hablábamos de ti. – Interviene. Ella aprieta muy fuerte mi mano además que veo el desconcierto en su rostro. - Sería bueno tener una conversación solamente los dos, el tema del que deseo hablar no le incumbe nadie más.
-Yo no tengo nada que discutir con usted. - Le contesta.
-Ya la oyó así que retírese. - Agrego.
-Me conoces Higurashi y puedo ser molesto cuando lo quiero. - La amenaza. - Por el momento lo único que pido es hablar.
Medita por unos segundos: Estoy de acuerdo siempre y cuando usted acepte mi decisión sobre lo que desee hablar conmigo.
-Bien. -Dice.
-Kagome no tienes que hablar con ese hombre. -Intento persuadirla.
-Voy a estar bien, no te preocupes. -Me sonrió para que no me preocupe.
-Cualquier cosa me llamas voy a estar cerca. - Le digo antes de retirarme.
III
Espero a que Sesshoumaru se retire para poder charlar con el señor Inu Tashio, Me imagino que puede ser "No te acerques más a mi hijo, no lo busques o ni se te ocurra volver con él" es clásico aunque es demasiado exagerado e innecesario que venga hasta aquí, yo estoy bien con Sesshoumaru y no pienso volver con Inuyasha.
-¿Qué desea? Si es que me aleje de su hijo lo hare con gusto, ni quiero regresar con él así que siéntase aliviado. - Inicio.
-Esta vez vengo por un asunto totalmente diferente. - Dice.
-¿Asunto diferente? - Me sorprende.
-Digamos que es algo que te alegrara. - Da vueltas.
- Va dejar de fastidiar y mandara a su hijo lejos a un país remoto y no me busque. - Suena agradable la idea.
- Ja, que graciosa eres. - Se burla . - Lo que quiero es que regreses con él y te hagas cargo de esa niña.
-¡¿QUÉ?! Este loco. - Ahora creo que ha perdido su raciocinio.
-No. Si te soy sincero, tu me agradas el único problema que tienes es que no tienes dinero. - Tiene el cinismo de decirme.
-Usted para nada, no pienso volver con Inuyasha ha perdido su tiempo al venir aquí. - Le soy franca.
-Él todavía te quiere, acaso no pregonabas a los cuatro vientos que lo querías que estabas enamorada de él. - Me recuerda.
-El amor hacia una persona puede crecer como una flor mientras lo cuiden pero también lo pueden matar, eso es lo que hizo Inuyasha. - Le digo mientras me acerco a la ventana de la sala a ver las flores.
-¿Según tu qué fue lo que hizo mal? ¿Tú te buscaste todos esos problemas? - Habla como si todo fuera mi culpa.
-Soporte sus golpes, malos tratos, alejarme de mi familia amigos todo lo deje por seguirlo a él, por estar enamorada pero cuando vino esa noche todo borracho y me golpeo sin importarle mi estado alegando que lo engañaba. Todavía luego pedirme el divorcio, ese fue mi limite, señor Tadao y tener que soportar ese infierno de nuevo, no gracias. - Le hago hacer memoria respecto a las cosas que hizo su adorado hijo.
-No te hagas la victima ¿Qué tenías que estar yendo donde Okami sola? - Hace un comentario verdaderamente estúpido.
-Esperaba a su nieto y es lógico que fuera a mis chequeos de rutina con el ginecólogo... Siempre le pedí a su hijo que me acompañara y se negaba como era su costumbre. Que mas hubiera querido que Inuyasha me acompañara en ese tiempo, sentirme apoyada... Pero no fue así. -Intento que vea lo miserable que fue su hijo.
-Entonces ve esto como una segunda oportunidad, la niña esa puede ser como el que perdiste. No paso nada. - Quiere arreglar las cosas de una forma tan fácil e inescrupulosa.
-Hikari tiene su madre que es Kikyo, no pienso quitarle su lugar, ni siquiera estoy interesada, así que por favor retírese. Yo ya tengo una nueva relación y soy feliz. - Quiero terminar esta conversación cuanto antes.
-¿Cuánto quieres que te pague? Di la cifra y será tuya. Por supuesto que entre lo que tendrías que hacer es darme un nieto.- Dice.
-Así me ofrezca todo el dinero del mundo no aceptaría su propuesta uno por mis principios y dos porque en verdad ahora soy feliz, no voy a dejar a mi pareja. - Le digo realmente molesta por su propuesta.
-Piénsalo, no es necesario que me des una respuesta ahora. . -Todavía me da tiempo.
-No lo necesito, así que acepte mi decisión y vallase. - Le digo.
-No te arrepientas luego, que así te cases con ese tipo te molestare y sería una lástima que tuvieras otra perdida. - Me da una sonrisa siniestra que me escarapela el cuerpo. - Adiós Higurashi.
Su comentario me dejo fría y después de mucho tiempo sentí miedo, la primera vez que tuve una charla similar me advirtió que haría mi matrimonio un infierno y lo cumplió. Inu Tashio siempre plantaba intrigas y no dudaba de en cualquier oportunidad hacerme quedar en ridículo. Hasta mando a su hijo a un viaje de negocios con su amante. Que habría de diferente ahora respecto a sus amenazas "Sesshoumaru" Es verdad, él me cuidaría y creería sin embargo tener cuidado no estaría mal.
- Kagome ¿Estas bien? -Su voz me vuelve a la realidad.
-Si... Voy donde Tazumi luego regreso - Me despido dándole un ligero beso.
-¿Por qué huyes? - Me sostiene de la mano.
-No es nada, Tazumi me espera desde hace rato y se va a preocupar. - Hablo rápido para me deje ir.
-¿Qué te cuesta confiar en mi? ¿Crees que me molestare por lo que conversaron? - Me ve decepcionado.
-Estoy bien y como imaginas el tema principal fue Inuyasha. Tal vez temo que te moleste porque para mi todo lo relacionado con él es un fastidio. Si me separe de Inuyasha fue para desvincularme de él y tener una vida tranquila. Por lo visto un papel no es suficiente para ellos. Ahora si me retiro. - Esta vez aprovecho su descuido para salir corriendo.
Me demoro apropósito donde Tazumi, conozco a Sesshoumaru y va estar presionándome para que le cuente todo con lujo de detalles. Puede que discutamos o incluso cancele nuestro viaje, no quiero perderme la lluvia de estrellas de mañana, esperado con tantas ansias verlo que seria injusto que nos lo perdiéramos. Miro el reloj son las diez de la noche, cualquiera diría que es temprano pero aquí significa tarde, casi nadie camina a esta hora y los pocos negocios que hay se encuentran cerrados.
Entro silenciosamente a la casa, no quiero despertar a nadie pero mis esfuerzos son en vano los ladridos de Ah y Um resuenan por todo el lugar, las luces de la sala se encienden encontrándome con Sesshoumaru que me esperaba.
-Jejejejeje hola. – Respondo nerviosa.
-Haz llegado tarde. – Me regaña, ahora comprendo a mis amigas cuando llegaban a altas horas de la noche y sus padres las encontraban y castigaban, sin embargo él no es mi padre para reclamarme.
-No, es temprano son las diez de la noche. - Me quejo. - ¿Qué tiene de mal?
-No hay nadie en la calle, todo esta cerrado. –Alega.
-No es media noche ni las tres de la mañana además que estuve con Tazumi. – Le explico.
-Es verdad pero puede ser peligroso. – Me dice.
-De acuerdo, bueno me voy a descansar mañana va ser un día ajetreado. Buenas noches. – Quiero escapar.
-Kagome ¿No vas a dormir conmigo?- Pregunta.
- No, voy a descansar en mi habitación. Bye estoy muy cansada. – Salgo prácticamente corriendo.
Al llegar a mi habitación me siento más tranquila, al menos ahí Sesshoumaru no me presionara para hablar con él. Puede que él escuchara parte de la conversación con Inu Tashio suscitándose preguntas realmente incomodas que no quiero que las haga. Estoy realmente cansada mentalmente, darle vueltas al asunto toda la tarde mientras por fuera me mostraba relajada y divertida. Necesito hablar de como me siento con alguien pero no hay nadie, Sesshoumaru no es una opción porque es parte del problema, Tazumi es buena gente pero no existe la suficiente confianza, mi madre es buena consejera sin embargo terminara preocupándose, si tan solo Sango estuviera aquí.
Enciendo mi laptop, tal vez tenga suerte y encuentre a alguna de mis amigas quizá no pueda contarles todo pero una parte si. Veo quienes de mis contactos en el Facebook se encuentran conectadas, varios son conocidos pero no amigas intimas hasta Sessh esta conectado.
-¿No que ibas a descansar? – Me escribe.
-Quería revisar mi cuenta. – Es mi respuesta.
Continuo buscando y veo que Sango se encuentra conectada, no dudo en escribirle: ¡SANGOOOOOOOO! Amiga querida.
-Kagome, amia. ¿Cómo estas? Me han contado que sales con el primo de Rin… Buen partido…. XD
-A pesar que estas en tu trabajo desconectada del mundo, para los chismes si que te encuentras informada. – Me hago la indignada.
-Como no quieres que me entere si tu estado dice que te encuentras en una relación con "Sesshoumaru Madicci" Hay fotos con él… Has sido tu la que lo ha publicado. – Se queja.
- Ok… Pero casi nunca paras conectada por el reportaje que estas haciendo sobre las maravillas naturales del mundo. –Le recuerdo.
-Es cierto que me la paso en junglas y poblados sin internet o completamente desconectados de casi cualquier tipo de tecnología. – Me comenta.
-Pobre de ti amiga, a ti que te encanta estar en lo último de la tecnología.- Me da pena.
-Al principio me choco pero luego viendo todo lo que nos rodea y nos perdemos por vivir encerrados en las ciudades. Resulta relajante. – Me cuenta.
-Pero igual debes extrañar a Miroku.- Le recuerdo.
-El me visita… Él tiene mi itinerario de viaje, por lo que tenemos programados nuestros encuentros.- Me confiesa.
-Que guardadito te lo tenías. Yo sentía lastima por los dos pero si que tenían sus encuentros furtivos. – La fastidio.
-Debo admitir que este viaje a dado sazón a la relación, cada encuentro que tenemos es realmente apasionado, explosivo imagínate que un par de veces se han quejado nuestros vecinos de cuarto por la bulla… jejejejeje- Escribe con una cara colorada al final.
-Enfermos par de hentai lujuriosos. – Le pongo.
-Que me criticas, estoy segura que tienes noches ardientes con ese papasote del primo de mi cuñadita… ¿Es bueno en la cama? – Pregunta, que podía decirle nada más que la verdad a mi amiga: Muyyyyyy bueno amiga… Nunca
sentí tanto placer.
-´Por lo visto en mi ausencia haz hecho muchas cosas ¿Cómo estas de tu accidente? Miroku me comento que estuviste grave.- Me informa.
-Bien, lo que me esta causando problemas es Inuyasha. – Le digo.
-¿Inuyasha? ¿Qué te esta haciendo ese malnacido? Si te ha vuelto a lastimar voy y lo mando directo a lo profundos de los infiernos….. –Comienza con su amenazas.
-Es que ha sucedido muchas cosas, entre ellas que Kikyo ya dio a luz a una niña pero esta en estado de coma con posible daño cerebral…- Comienzo.
-Pobrecilla ¿la niña es hija de Inuyasha?- Noto cierta duda.
-No, se ignora quien sea su padre. Kikyo tenía varios amantes. Pero Inuyasha a decidido hacerse cargo de ella. Me pidió ayuda y le estuve dando una mano- Le cuento.
-Amiga eso es una treta suya para que te de lastima y regreses con él, no te dejes engañar- Me advierte.
-Lo vi diferente, hasta pidió perdón… Pero la que más me preocupa es la bebe, Inuyasha mas bebe es una mala idea. – Le escribo.
-¿Los padres de Kikyo? – Pregunta.
-Los conoces, unos estirados que lo único que importa es el dinero. – Le cuento.- Kikyo me pidió que velara por la bebe si le sucedía algo.
-Como que ella veía lo que se avecinaba. Pobre pequeña. Su única tabla de salvación a sido Inubaka. – Escribe.
-Comprendes porque quiera o no debo darle una mano a Inuyasha.- Le pongo.
-¿Haz tenido problemas?- He de suponer que conoce mi respuesta.
-Si, ha estado interfiriendo en mi relación con Sesshoumaru, como para llamando en momentos inoportunos resulta molesto… El otro día se enojo porque no quise acompañarlo para hacer las compras para el cuarto de la bebé.- Sigo.
-¿Cómo se atreve a pedirte aquello? Se pasa. – Pone.
-Si, en verdad Sango que esa clase de cosas me pone sensible, la última vez que fui a una tienda para bebés termine mal y para empeorar las cosas hable con Kikyo, fue horrible ese día. Termine preocupando y hasta peleando con Sesshoumaru por suerte es comprensivo… Sin embargo ir con Inuyasha seria terrible. –Le explico.
-Lo sé amiga ¿Qué te dijo al negarte?- Quiera averiguar.
-Se enojo y hasta saco en cara algo que había olvidado, un desplante que me hizo.- Respondo.
-Es un cínico, malagradecido. – Me apoya.
-Lo peor amiga es que vino Inu Tashio fue a buscarme- Le cuento la gran novedad.
-¿A qué? –Está desconcertada.
-Para proponerme que vuelva con Inuyasha, me ofreció dinero y hasta me dijo que lo viera como una segunda oportunidad en la que la niña fuera como el que perdí. Cuando me dijo eso quería golpearlo, sentí tanta rabia pero me contuve…. Nada va a reemplazarlo. – Me sentía dolida.
-Lo sé, Sesshoumaru que te dijo cuándo le contaste… Seguro quiere partirle la cara.- Efusiva como siempre Sango.
-No he hablado con él, ni siquiera sé si ha escuchado la charla…Hay cosas que no sabe de mi vida de casada con Inuyasha. – Le confieso.
-Sabe que te golpeo, que casi te mata y supongo que fue el culpable que perdieras a tu bebé. – Relata hechos importantes.
-Los dos primeros si, lo último no porque tu sabes que me es muy difícil hablar de ello sin ponerme a llorar y suficiente esta soportando él…A veces me culpo por lo sucedido Sango…. Debí irme a dormir a la habitación esa noche o escapar tuve la oportunidad de hacerlo durante esos tres meses… Tal vez ahora estaría conmigo…- Escribo esto mientras lagrimas caen.
-Kagome, no te lamentes tanto, seguro pronto quedaras embarazada de Sesshoumaru, sé que no tomara el lugar del que perdiste pero te reconfortara.- Me anima.
-Creo que a Sessh no le gustan los niños o la idea de tenerlos las dos veces que lo mencione se quedo callado ante la posibilidad… Me decepciono un poco además que te dije que tengo miedo de perder otro … Ahora que recuerdo Inu Tashio me amenazo porque rechace su oferta dijo que podría sufrir otra perdida.. –Le digo.
-Viejo desgraciado, digno padre de Inuyasha… Cuéntale a Sessh lo que te dijo ese tipo para que este alerta… Debes tener cuidado. – Me recomienda.
-Si, mañana me espera el interrogatorio….Chau amiga es tarde y debo dormir. – Le escribo.
Bye cuídate. – Se desconecto.
Apague la laptop y me fui a acostar..
IV
Kagome se quedo en el Facebook conectada casi hasta las dos de la mañana, supongo que estuvo charlando con alguien por que no hacia caso cuando le escribía. En la mañana la vi con una cara de sueño, tenía ojeras, eso le sucede por quedarse hasta tan tarde aunque ambos estamos iguales porque al verla doy un gran bostezo.
-Sesshoumaru, buenos días.- Me saluda.
-Tomate un café, te va ayudar.- Le aconseja. – Kaede prepara por favor dos cafes.
-Solo uno, recuerda que me cae mal… Prefiero uno de ese café de cebada, Kaede por favor. – Le pide.
-No debiste trasnochar. – La riño.
-Tu tampoco además que hablaba con Sango ¿Tu que hacías?- Pregunto.
-Miroku. – Doy una palabra como respuesta.
-Bien. – Mira el reloj. – Es tarde. – Toma su bebida de un solo sorbo, se da golpes en el pecho para que pase rápido. – Chau, nos vemos en la tarde.- Se va corriendo, su reacción me da gracia, normalmente tomamos un desayuno tranquilo. Le doy un vistazo al reloj y son las 8:30 am, casi me atraganto, si que es tarde. Su hora de entrada es a las ocho y se supone que hace una hora debería estar en el campo.
- Chau Kaede, regreso en la tarde. - Me despido tomando igual de rápido que Kagome.
El día paso rápido, a pesar que me retrase en la mañana logre concluir todo a tiempo. Al regresar a casa Kagome me estaba esperando dormida en el sofá, no la veía tan cansada desde hace tiempo. Le doy un ligero empujón para que despierte.
-Sesshomaru, regresaste ¿Ya nos vamos? – Pregunta.
-Si, todo está listo. – Le digo.
El viaje fue tranquilo sin contratiempo alguno salvo que Kagome siguió durmiendo todo el camino por lo que preguntarle acerca de lo que hablo con Inu Tashio fue descartado. Eso le sucedió por andar desvelándose en el facebook aunque no debería criticarla porque hice lo mismo y también me quede dormido.
Al llegar a la zona de campamentos del lugar decido no despertarla hasta que todo estuviera listo porque nos quedaríamos parte de la noche mirando la lluvia de estrellas. Ella despertó como a las seis de la tarde solo para mandarme a la tienda a dormir. Le hice caso porque en verdad lo necesito.
Duermo tan bien que ni siquiera recuerdo que soñé, es una lastima que me despertara el vibrador del celular. Reviso el mensaje sin hacer mucho alboroto, veo que se trata de Rin, esto me provoca un hormigueo una sensación agradable pero todo eso se pasa al leer lo que puso "Feliz cumpleaños Sesshoumaru, te deseamos lo mejor Kohaku y yo, desde Trento… Los tíos también te mandan saludos, espero que nos visites pronto" había un mensaje más en el que esta un selfie de ella con Kohaku.
Se supone que esto debe alegrarme y causarme cierta felicidad sin embargo siento todo lo opuesto junto con unos terribles celos. Todas las cosas cambiaron desde que apareció ese tipo, la dulce Rin que se esforzaba por hornear una torta por mi cumpleaños o preparar un regalo con sus propias manos desapareció.
El año pasado ella apareció en mi apartamento junto a él para decirme feliz cumpleaños, me contuve de partirle la cara sólo por ella. Hubo una cena tranquila en la que Rin me conto que Kohaku le propuso matrimonio, que aún no tenían fecha para boda pero que deseaba que fuera el primero en saberlo. Los felicite que más pude hacer aunque antes que se retiren le advertí al tal Kohaku que si lastimaba a Rin, esta vez nadie me detendría y terminaría tres metros bajo tierra.
Tan ofuscado me encontraba que termine comprando el lamborgini, estuve con varias mujeres y estuve como una cuba. En ese momento ya no me importaba nada, lo único que en verdad valoraba estaba en brazos de otro hombre. Rin sin querer me recalca ese hecho de nuevo. Borro ambos mensajes, tal vez de esa forma pueda superar todo lo relacionado con Rin.
-¡Sesshoumaru! – Entra Kagome intempestivamente a la tienda. Me asusto pensando que tal vez sucedió algo.
-¡¿Qué pasa?! – Le pregunto sentándome de inmediato.
-Ya comenzó la lluvia de estrellas. – Esta toda emocionada. – Vamos a verlas.- Comienza a jalarme del brazo, estando ya fuera puedo ver el espectáculo que la maravillo tanto.
-¿Te ha gustado? – Le pregunto.
-Me ha encantado, es la primera vez que veo una… En la ciudad siempre esta nublado los días que siempre ocurre un evento astronómico. – Me comenta.
-Cierto, nunca se ve nada. – Estoy de acuerdo con lo que dice.
En eso me abraza: Feliz cumpleaños Sesshoumaru.
-¿Cómo lo supiste? – Le pregunto.
-Digamos que con ayuda de Tazumi y Jaken… Ven mira esto. – Me lleva hasta el borde de la colina viendo que escribió en la parte baja "Feliz cumpleaños Sesshoumaru" Junto con un corazón. Es impresionante lo que hizo, está vez la escrutinio con la mirada y es cuando me percato que luce un poco sucia y mojada además de despeinada.
-¿Te gusta? - Pregunta
-¿Estás bien? ¿Te lastimaste? Es peligroso lo que hiciste. – Le respondo.
-No tienes nada de qué preocuparte. Estoy bien. – Me sonríe. -¿Te gusto?
Es en momentos como estos en los que recuerdo porque me enamore de ella, es aquella sonrisa que siempre me regala, esa que consiga que olvide todos los malos ratos.
-Si, me encanto. – La abrazo.
-Espera falta esto. – Se suelta un momento y regresa con un cupcake que tiene una vela. – Happy Birthday to you, happy birthday Sesshoumaru, happy birthday to you taratatan Cupleaños feliz, te deseamos a ti, cumpleaños felices te deseo Sesshoumaru. – Canta. – Pide un deseo y sopla las velas.
Hago lo que me indica: Creo que seria buena idea ir y apagar esas luces.
-Está bien…. Bajemos como si fuera un tobogán gigante. – Se sienta y comienza a resbalarse en la colina. La sigo y prefiero hacer algo diferente comienzo a rodar hasta alcanzarla, ambos lo hacemos llegando a los pies de la colina cubiertos de pasto y tierra, riéndonos como un par de niños.
Me levanto para tenderle la mano, ella me la da y noto que tiene un raspón en la mano que está sangrando.
-No es nada.- Trata de alejar su mano.
Ella siempre es así, quiere mostrarse fuerte a pesar que necesita ayuda, es otra cosa que me gusta de ella.
-Si es algo… Recojamos las linternas y de ahí te voy a curar. – Le ordeno. – No discutas.
-Como ordene amo. – Dice en son de broma cosa que aprovecho.
-Así que hoy haces todo lo que dice tu amo...-
-Vamos… Hay que disfrutar la lluvia de estrellas. – Me evade, escapando corriendo colina arriba. – No me atrapas… Amo Sesshoumaru… jajajajaja.
Rin no estará conmigo ahora y jamás sucederá no obstante eso ahora no me interesa porque estoy con Kagome. Ella en este momento llena ese vacío hasta consigue que lo deje de lado. La verdad es que estoy enamorado de ella y no creo poder seguir si no estuviera aquí.
-No te me escaparas….
Continuara.
Notas de autora:
Bueno aquí les dejo otro capitulo. Aviso que la canción de nek –tan solo tu no me pertenece ni la estoy utilizando con fines de lucro. Espero que les guste, he tratado de poner mas momentos entre Kag y Sessh.
Faby Sama: Gracias por tu review. Respecto a tu comentario, sé que Kag se pasa y debería cortar toda relación con Inuyasha, sin embargo a ella si le importaba Kikyo y más al verse reflejada en ella, puesto que Kikyo también sufrio parte de los abusos de Inuyasha estando embarazada. Sabemos que Kikyo mintió era una bruja, mala amiga, etc… Pero Kagome ahora piensa en la bebe y cuando le contaron que prácticamente la pobre estaba desamparada en este mundo como único salvavidas Inuyasha, le preocupa mucho, los niños no tienen la culpa de los errores de sus padres, Sesshoumaru comprende ese aspecto respecto que Inuyasha es una especie de granada explosiva como padre, puede que estalle o no. Espero que entiendas, además que a pesar que Sesshoumaru sepa que Kagome no lo va a dejar por Inuyasha va a sentir un poco de celos. Gracias otra vez.
Marlene Vasquez : Gracias por tu review…. Digamos que vas por el camino correcto respecto a tus deducciones de Hikari. Ahora el responsable es Inuyasha a menos que por algún milagro la Kiki despierte y se la quite. ….
Sobre si Inu Tashio tiene que ver en la muerte de Naraku, no tanto, si hubo aquel incendio es por el fracaso de Naraku en completar su producción ilícita…. En lo que si tuvo que ver es en que Sesshoumaru no acompañara a Kagome cuando fue hablar con Inuyasha, debido a que esperaba que ella regresara con Inuyasha. Respecto si Inu Tashio lo odia o no… Es más una piedra en el zapato que lo molesta, Sesshoumaru conoce y ser una prueba viviente de ese pasado incomodo en la vida de Inu Tashio. Es verdad a veces a los millonarios les funcionan mal los tornillos.
chovitap : Gracias por tu review. Kikyo en verdad que a Inuyasha lo engaño con varios.
