Ya no quiero

Capitulo 17: ¿La amo? ¿Estoy enamorado?

I

Rin no tardo en responder al pedido que le hice respecto a la señora Kizu, ella al día siguiente estuvo viajando a Italia y de esa forma Kagome y yo pasamos a ser como sus padres sustitutos de Shippo.

Había visto a Kagome desempeñando su trabajo con los niños y no me cabe duda que quiere a los niños pero al verla con Shippo cualquiera diría que son madre e hijo. Lástima que aquella vez en el hospital se confundieron los expedientes sino aquella situación no sería tan lejana.

Ring, Ring suena y aparece el icono de llamada en la computadora junto con el nombre de Rin, puedo ignorarla pero quizá sea algo importante. Presiono el icono y espero a que la ventana la muestre, no tarda en suceder.

Sale ella vistiendo un polo y encima un saquito de hilo color lila, se ve muy bien. La verdad es que todo le queda bien a ella, ella me saluda efusivamente, igual que siempre como si nunca hubiéramos discutido ni tenido pelea de por medio. A veces deseo que nada haya cambiado y que Rin siga aquí conmigo.

- Sesshoumaru, hola. - Me saluda.

-Hola... ¿Todo está bien con la señora Kizu? - Pregunto, su llamada me parece extraña.

-Si, ella llego bien. Hoy fue su primer tratamiento, estuvo algo cansada pero se encontraba de buen ánimo. -Responde.

-¿Cómo estás? - Trato de sonar trivial sin embargo me encuentro nervioso.

-Bien, el curso que llevo ha resultado más interesante de lo que creí. ¿Tú qué tal? Supe que las cosas se pusieron negras en la hacienda y no puedo olvidar lo ocurrido con Naraku. Era tan bueno... Lástima que se metió con ellos. - Noto su tristeza.

-Hubo una pequeña plaga que se pudo controlar y por suerte el incendio que hubo en las tierras de Naraku no llego a las nuestras... Pero no hay tantas perdidas como te lo hicieron sonar. - Le cuento, evitando hablar de Naraku.

-Ah... Comprendo. - Entiende que sobre Naraku no sé puede hablar. - ¿Jaken, Tazumi y los niños se encuentran bien? Los extraño mucho. - Pone cara triste.

-Bien, Tazumi se encuentra con permiso, Shotaro sigue creciendo y la bebe es bonita se parece a Tazumi. - Le cuento.

-Es bonita, Jaken me mando una foto a mi correo. Se le escuchaba tan contento cuando me conto que nació la bebe. Me hubiese gustado estar ahí. - Me relata.

-¿Por qué no te das una escapada? - La cuestiono.

- Estamos muy lejos, no es como ir a la vuelta de la esquina. Además no puedo dejar los estudios ni a la señora Kizu. - Se excusa.

-¿Cuándo piensas regresar? - Insisto.

-mmmm...No lo sé... Recuerda que no depende solo de mí... - Lo dice en voz baja, por desgracia conozco la razón por la que no quiere volver "Kohaku" - ¿Shippo está bien? Asimilo el hecho que va tener que estar separado de su abuela.

-Lo ha tomado bastante bien, después de todo continua en un entorno conocido y todos lo estamos ayudando. - Sigo su cambio repentino de tema.

- Me alegra. Por cierto el doctor me conto que el cáncer de la señora Kizu no esta tan avanzado como creían, así que la posibilidad que salga victoriosa de la enfermedad es mayor. - Suena más alegre.

-Supongo que ella debe estar contenta y con más esperanzas. - Agrego.

-Si aunque le preocupa Shippo, no quiere que el pobre termine con su padre. - Hace una pausa. - Conoces algo sobre su paradero o ido a buscarte.

-Miroku esta retrasando lo más que puede la notificación sobre donde está Shippo pero averiguo sobre el tipo ese.

-¿Qué le informaron? - Noto su ansiedad.

- El sujeto está en un grupo de ayuda para alcohólicos desde hace un par de años, por lo mismo de sus deudas y problemas laborales no tiene un trabajo estable, gran parte del dinero que gana se va en cubrirlas, es retraído podrían decir hasta huraño por lo visto tomo esa postura para no caer de nuevo en el alcohol.

-¿Tu crees que sea capaz de cuidar a Shippo? - Veo cierta duda.

- Conoces mi opinión al respecto y no creo que sea capaz. No por el hecho de ser de escasos recursos sino por sus antecedentes de violencia... Un niño pequeño no puede defenderse. - Le muestro mi punto de vista.

-Es verdad, nosotros cuando éramos niños a pesar de no tener dinero, nunca hubo violencia ni nada parecido. - Me recuerda.- Jaken siendo tan joven se hizo cargo de nosotros.

-Éramos todos solo unos niños que huíamos del sistema para no ser separados... Con Jaken no lo pasamos tan mal, podíamos dormir tranquilos sin que nadie nos lastimara. - Le recuerdo y traigo a mi mente aquellos momentos en los que viví en la calle, luego en el cuarto que alquilaba Jaken y unas cuantas veces bajo un puente porque algún vecino metiche llamaba a la policía porque le parecía raro ver a un joven solo con dos niños pequeños.

-Especialmente uno caprichoso que ponía en apuros a Jaken. - Ríe al final.

-Tu tenías que estar con nosotros, no pensaba dejarte sola. - Justifico mi actuar.

-Jaken me conto que le dijiste que me aceptaba o te escaparías conmigo. Pero que no ibas a permitir que me separen de ti... - Veo cierta melancolía.

-No dejaría que te llevaran a un orfanato... Es un lugar horrible para un niño. Además tu madre me cuido en aquellos tiempos que no

tenía a nadie. - Siempre iba estar agradecido con Rina.

-mmm. - Soy un tonto, la puse triste con mis palabras. - ¿No supiste más de ella?

-Soló lo que te conté... Tampoco pude averiguar más por temor a que te llevaran. - Confieso.

-¿Quieres decir que tal vez tenga familia? - Se emociona.

-No lo sé... Sin embargo ella nunca fue a buscarla digo si la hubiera tenido no crees que ella no terminaría viviendo en la calle... - No quiero que se haga falsas ilusiones.

-Porque tu padre te entrego a un orfanato y rechazo, no significa que mi familia lo haga. - Ataca, no creí que ella fuera hacer aquello.

-Rin... - Susurro.

-Lo siento. - Se disculpa. - Es que... Es tan difícil no tener nadie de tu familia, no saber quién eres.

Desde que Rin supo la verdad ella ya no fue la misma, su alegría se esfumo poco a poco se distancio. Comenzó con aquello de no saber quien es. A veces me molesta porque es como si todo lo que pasamos como familia no importo, así que la cuestiono: ¿Acaso no eres Rin Madicci?

-Tu no entenderías... Tu egoísmo me privo de conocer a mi familia, mi verdadera familia. - Espeta.

Si supiera que la entiendo en gran parte, de pequeño me pregunte quién era mi padre y saberlo me costo caro... Hasta ahora pago las consecuencias de ello. - A veces es mejor dejar las cosas atrás...

-Si tu no me ayudas, lo hará Kohaku... Él si cree que mi pasado es importante. -Confiesa el nombre de la persona que hizo que el tema sobre la familia de Rin saliera a flote de nuevo.

-Por eso llamaste. - Me siento decepcionado al ver sus verdaderas razones.

-Tu eres él único que conoce la llave sobre mi pasado.- Su respuesta.

-Te conté todo lo que sabía sobre ella. No sé en que más puedo ayudarte. - Soy sincero.

-No puedes investigar... Tu tienes tus conocidos. Por favor. - Me pide de una forma que no podría negarme.

-No te prometo nada... Han sido tantos años desde aquello. - No creí tener que volver a traer esos momentos a mi vida.

-Es importante para mi. Te lo agradeceré eternamente. - Dice.

-mmm... ¿Los tíos cómo están? - Pregunto para cambiar de tema.

-Eh... Ellos están bien, quieren saber cuando vienes y te casas con una italiana. - Comenta.

-Dejar todo por lo que lucho mi abuelo e irme para allá... No creo que lo haga. - Contesto.

-Compréndelos eres como su hijo que murió. – Intenta entenderlos.

-Pero dejar todo... - Dudo.

-Ya no estaríamos tan lejos. - Agrega.

-Pero Jaken y su familia están establecidos aquí. - No quiero dejarlos solos.

-Piénsalo, Kohaku, los tíos y yo te esperamos con los brazos abiertos. -Intenta convencerme pero consigue el objetivo contrario porque no aguantaría verla en los brazos de ese.

Al seguir conversando de temas triviales en los que no estaba involucrado Kohaku, más eran temas familiares sobre algún tema que no recordaba de la universidad. Tanto se prolongó nuestra charla que cuando me di cuenta el reloj indicaba la media noche. Me despedí con la promesa de continuar al día siguiente.

Al salir de la oficina noto las luces encendidas de la sala, seguro la señora Kaede se olvidó de apagarlas, tal vez Kagome. Ahora viene a mi mente la promesa que le hice el otro día, veríamos una película con Shippo el día lunes y eso era hoy. Cómo pude olvidarme. Al llegar a la sala lo que encuentro me enternece, es al niño durmiendo junto a Kagome.

Cargo a Shippo con cuidado y consigo no despertarlos, la siguiente es Kagome la cual abre los ojos asustada diciendo Inuyasha pero al verme se relaja y también se apena, escuchando un lo siento. Intenta bajarse se lo impido, ella ya no se resiste sin embargo percibo su incomodidad. Al llegar a la alcoba ninguno de los dos cruza palabra, sólo nos acostamos.

II

Desde esa noche Sesshoumaru a estado extraño para empeorar las cosas la noche siguiente quise explicarle pero me quede dormida y ocurrió lo mismo. Lo evadí el resto del día por la vergüenza que sentía incluso preferí volver a mi habitación. Seguro Sesshoumaru debe estar muy molesto así no lo quiera aparentar. Si que he metido las cuatro patas yo solita. Tal vez hoy tenga mejor suerte, lo iré a buscar luego del cumpleaños que tiene Shippo de paso le pido permiso para llevar al niño a casa de mi madre, No creo que se oponga después de todo esta muy recargado con el trabajo por lo que me informo Jaken esa es la razón por la que Sesshoumaru llega tarde, así que no creo que tenga tiempo para estar cuidando a un niño.

En la fiesta de Fabio, Shippo se está divirtiendo como nunca en los juegos junto con sus amigos. Tal vez debí hacerle caso a Tazumi y no preocuparme tanto y dejar que lo lleve ella aunque tampoco tengo ánimos de estar en la casa sola. Extraño la compañía de Sesshoumaru pero comprendo que este ocupado con el trabajo.

Doy un suspiro al aire y por arte de magia lo escucho a él llamándome, no puedo creer que se diera tiempo para venir. Lo busco entre la gente, apenas lo veo corro donde Sesshoumaru y lo abrazo.

-Te extrañe mucho. - Le expreso lo que siento. El recién corresponde mi abrazo. Creo que esta receloso por lo de la otra noche. Así que lo mejor es aclarar este asunto cuanto antes.- Podemos hablar a fuera un rato.

-Si. Vamos. - Está tenso, si que está molesto. Nos dirigimos a un pequeño patio que hay en la parte de atrás, ver la pileta me relaja un poco aunque los celos de Sesshoumaru me preocupan. Nos sentamos en una banca.

-Yo quiero explicarte...- Ambos hablamos al mismo tiempo.

-Sigue tú. - Le digo, prefiero saber a qué me enfrento antes de hablar.

-Si estado llegando tarde es por trabajo. - Se justifica.

-Era eso... No tienes por qué explicarme algo que ya me lo esperaba, además que Tazumi me aclaro cuando le pregunte. - Le cuento.

-oh. - Se sorprende.

- jajajaja... ¿Tu creíste que me enoje por eso? - Me río.

-Si, supuse que por eso te fuiste a tu alcoba. - Me relata su teoría.

-¿Tu estas molesto conmigo? - Pregunto con temor.

-No ¿Por qué lo estaría? - Pregunta.

-Por lo que dos veces te confundí con Inuyasha. - Hablo tímida.

-Ah... – Lo toma como si no le importara- De verdad no te molesta que me haya demorado.

-Por supuesto, comprendo que tengas trabajo. Confió en ti ¿Acaso me estas engañando? O ¿Te quedas hasta tarde hablando con tu amante?- Me burlo y me giro a verlo, lo que me encuentro es a un Sesshoumaru muy serio es como si mis palabras hubiesen sido verdad. Pronto se suscita un incomodo silencio entre ambos, no quiero pensar mal sin embargo ver su rostro entre el miedo y la culpa, es como cuando te atrapan infraganti. Él no puede hacer eso, se supone que no debería. Mis piernas flaquean las siento como si fueran de papel, mientras que mi cuerpo exige una explicación a ese cambio en el.

-¿Hay algo más que quieras decirme?- Pregunta esquivándome la mirada. Que gran forma de cambiar de tema.

-Si puedo llevarme a Shippo el fin de semana a casa de mi mamá. Ya que supongo que vas estar ocupado.- Intento aparentar normalidad, al final no resulta tan difícil, con el tiempo aprendí a soportar y contener mis emociones porque no debes mostrarte débil ante tus enemigos o preocupar a tus seres queridos.

- Puedo darme un tiempo para acompañarlos. – Quiere venir ¿Para qué? Es mejor que no pierda el tiempo conmigo que lo gaste con quien quiera que este, como deseo decirle aquello pero de qué serviría hacer una escena de celos de nada. Muestro mi mejor sonrisa: No te preocupes, haz lo que tengas que hacer que yo me ocupare de Shippo. Tu trabajo es muy importante… Debo volver a la fiesta. Si quieres algo me avisas por un mensaje. – Le doy un beso en la mejilla, usando todo mi autocontrol para que mis sentimientos no me traicionen. Me voy cuanto antes a los servicios al menos ahí nadie me podrá molestar por un rato.

III

Desde ayer en la tarde no volví a saber nada de Kagome ni siquiera me di cuenta de cuando llego. A pesar de la normalidad con la que hablamos siento que no todo esta bien, en si ella no estaba molesta por lo que llegaba tarde en si ella era la que creía que el molesto fui yo por lo que me dijo Inuyasha un par de veces, admito que me fastidio un poco pero lo deje sin importancia porque quiera o no físicamente nos parecemos después de todo somos medios hermanos.

Pero lo que no me dio buena espina fue cuando ella comenzó a bromear sobre si la engañaba o me quedaba hablando con mi amante hasta tarde, me sentí descubierto. Rin no será mi amante y ella solo me considera como una especie de hermano sin embargo los sentimientos que tengo hacia Rin aún siguen ahí, no son tan fuertes como antes. Al pensar en Kagome me olvido de ella pero sentí como si estos días estuviera engañando a Kagome. Me siento culpable por eso, hasta sus palabras me sonaron tan acertadas.

Miro el reloj faltan un par de horas para conectarme y encontrarme con Rin mientras que en tan solo minutos se va la mujer con la que salgo y estoy enamorado, no hago nada por detenerla o insistir para que me deje ir. Digo quererla, amarla.

-Toc, toc, toc. - Tocan la puerta de la oficina.

-Adelante. - Respondo. La veo a ella vestida con unos jeans y una casaca de cuero.

-¿Podemos hablar un momento o estas muy ocupado? - Me pregunta, por lo visto no todo está bien.

-Si, claro ¿Qué sucede? - Me levanto y voy donde ella.

-Sesshoumaru yo de verdad te amo. -Declara.

-Lo sé amor. - La interrumpo.

-Deja que termine. - Hace una pausa. - Me mostraste que el amor no son golpes ni abusos. Te lo agradezco. Pero si tu estas enamorado de alguien más, ve por ella, no voy a detenerte, ni hacerte una escena. Porque cuando amas a una persona lo que quieres es que sea feliz. - Me dice poniéndome su corazón en la mano.

-Kagome, yo... - Me tapa la boca con un dedo.

-No digas nada. - Se acerca y me besa tan apasionadamente como si fuera el último. Nos quedamos sin aire. - Cuando regrese esperare tu respuesta, lo único que quiere es lo mejor para ti. Hasta el domingo en la tarde.

Se fue dejándome solo en el despacho sintiéndome un miserable porque ella se dio cuenta ayer que me vi descubierto. A pesar que Rin no corresponda mis sentimientos y este con otro hombre, yo todavía siento mariposas al hablar con ella junto a celos pero de que sirve tenerlo si nunca Rin dejara de verme como una especie de hermano.

Me pregunto ¿Estoy enamorado de Kagome? Con ella sentí cosas que nunca creí pasar ni hacer. Tener que dar explicaciones, pensar que la perdía fue un verdadero sufrimiento por otro lado está la conexión que tenemos. Eso indicaría que estoy enamorado pero apenas escucho el nombre de Rin se me mueve el piso ¿Qué hago? Seguir con Kagome es lo más lógico, con el tiempo el saber de Rin no me afectara y no me sentiré culpable de engañar a Kagome.

IV

Consigo que todo parezca normal para que nadie se preocupe en especial mi mamá, no esta bien de salud y traerle mis problemas sería irresponsable. Por otra parte creo que lo mejor es buscarme un cuarto o mini apartamento en el quedarme sin importar lo que suceda cuando regrese. Estar dependiendo del estado de mi relación con él sobre si me quedo o no en su casa, es mortificante.

Él no es tan villano de si rompemos echarme a la calle sin embargo me sentiría incomoda estar viviendo aquí o ver a otra con Sesshoumaru, dolería demasiado. Por lo que he visto son muy caros o no aceptan mascotas, no puedo dejar Amelie y Romeo en la calle. Luego de navegar horas en internet encuentro un anuncio conveniente, su único problema es que se está lejos de la hacienda pero muy cerca del súper y el cine. Si no rompo con Sesshoumaru a él no le va agradar la idea de que me mude lejos aunque en si la idea de mudarme no le va a gustar nada.

Que más da, además ya hice el contrato hasta fin de año. Por lo que me informo el arrendatario que si está cómodo el alquiler es porque tiene que viajar y el único requisito base es que le cuiden a su mascota, un perro llamado Spunky. Por lo que me dijo es muy sociable y se lleva con otros animales. Mañana lo iré a conocer y el lunes me mudare así llueva o truene.

Mis sospechas serán ciertas o simples ideas mías pero la forma en que se puso cuando le bromee sobre el tema se comportó como si fuera culpable. ¿Él sería capaz de engañarme? No lo sé. Sesshoumaru es muy diferente en muchos aspectos a Inuyasha, no me pega, ni insulta soló me ignora y cuando creímos que estaba embarazada se puso tan contento, se veía emocionado mientras que Inuyasha soló se sorprendió, la contenta era yo porque ya no me sentiría tan sola, ahora que lo pienso tal vez a él no le gustó la idea de ser padre porque se interponía en sus planes con Kikyo.

Me pregunto ¿Cómo serian las cosas si el doctor no sé hubiera equivocado? ¿Este distanciamiento existiría? Con la simple sospecha definitivamente si, no me arriesgaría de nuevo, estaría tan insegura y preocupada por la amenaza de Inu Tashio, ese hombre me da miedo ya cumplió una vez lo que dijo podría hacerlo de nuevo.

Veo de reojo a Shippo que esta durmiendo tranquilamente en la cama y a pesar de todos mis miedos hubiese deseado que el doctor no se hubiera equivocado.

Las cosas estarían diferentes, me encontraría paranoica mientras que Sesshoumaru, no sé y tampoco sé que hago pensando en eso. Ni siquiera debería estar en mis planes después de lo sucedido el jueves, quiero creer que tal vez este equivocada y al hacer esto es como si usura un arma de doble filo. Puede que todo este bien y estoy haciendo lo correcto de confiar en él pero si no es así voy a terminar muy lastimada porque prácticamente es como si pusiera mi corazón en bandeja de plata, puede que lo cuide o sin querer lo estruje y lo rompa.

V

Es tarde y Kagome todavía no regresa, esto me preocupa puede pasarle muchas cosas y peor si esta con el niño. Aunque por una parte me ha dado tiempo para lidiar con mis problemas a pesar de lo que decidí no estoy seguro que sea lo correcto porque no sé sobre lo que siento por Kagome, de verdad la quiero, también la deseo incluso desde la noche que dejo mi dormitorio se siente tan vacío sin olvidar la soledad, extraño su cuerpo y compañía. Tampoco quiero que la lastimen por eso deseo protegerla y puede que sea yo mismo el que más lo haga. ¿La amo? Me estado cuestionando todos estos días puede que sí pero lo que siento por Rin es lo que me hace dudar. A pesar de eso quiero seguir con ella porque considero que es lo mejor para mi sin embargo para ella creo que no, es como si jugara con su amor.

Escucho a lo lejos el portón abriéndose, me levanto rápido y voy a la entrada. La encuentro soltando a los gatos, de ahí va a la parte de atrás para sacar a Shippo, parecen madre e hijo, si el medico no sé hubiese equivocado aquello sucedería pronto y tendría a que aferrarme. Aunque no es tarde para intentarlo, de esa forma todo con Kagome seria más fácil no importaría si dudo.

-Kagome, déjame ayudarte. - Le digo tomando a Shippo.

-Gracias.- Me sonríe. - Luego que dejes al pequeño, hablamos. - No la siento molesta, ni triste más bien tranquila ¿Debo preocuparme?

Hago lo que me indica, no tardo en ir a buscarla. Toco la puerta, espere su respuesta sale ella calmada.

-Sesshoumaru ¿Cuál es tu respuesta? - Pregunta.

-Sabes que te quiero. - Contesto esperando que eso baste.

-Lo sabía.- Agacha su cabeza y me da la espalda para comenzar a reír. Siento miedo, tal vez no me cree y no sé que más hacer porque la deseo a mi lado pero no quiero herirla.

-Kagome.- La llamo con miedo, di la respuesta incorrecta, ella deja de reír.

-Discúlpame Sesshoumaru, soy una completa tonta.- Habla sin verme.

-No tienes porque… Yo- Me interrumpe.

-Tu no harías eso.- No la entiendo. Se gira y me ve directamente a los ojos. – Tu no me engañarías, eres diferente…. Me has demostrado que es el amor. Yo estoy enamorada de ti.- Se acerca y toma mis manos. – Confió en ti, siento que tus palabras son verdaderas. Lamento dudar espero que me entiendas.

Ella es quien se disculpa conmigo cuando debería ser al revés, yo soy el mentiroso o al menos no consigo descifrar mis sentimientos. La abrazo muy fuerte porque no quiero que se escape al sentir que titubeo.

Ella me da un empujoncito para separarnos, lo hago: Sesshoumaru quiero darte algo.

-¿Algo? - Me desconcierta.

- Si. – Mete su mano al bolsillo. – No es algo muy costoso pero necesite mucho esfuerzo para hacerlo, es que me equivocaba y el papel terminaba malogrado de tanto dobles. Toma.- Me entrega un corazón de papel, en si es un corazón de origami.- Pongo mi corazón en tus manos. Tal vez suene precipitado pero estoy segura que eres el indicado para tenerlo. Tu me haz ayudado a repararlo con tu amor, comprensión y paciencia, que pueda ver lo bueno que es estar junto a la persona que amas y que ella te corresponda, también lo sublime que puede llegar hacer el amor… Gracias por todo esto. Te amo- Me abraza y de nuevo mi conciencia me repite que no merezco a esta mujer, que soy un miserable por ilusionarla y utilizarla con el fin de olvidar a otra que me ve como una especie de hermano. Veo con detenimiento aquel corazón de papel, me doy cuenta que tiene un pedazo de cinta scotch

-¿Qué hay adentro?- pregunto.

-Es algo que quiero que leas la noche del 31 de diciembre minutos antes que den las 12 anunciando el año nuevo. –Contesta.

- ¿Por qué?- Quiero conocer la razón.

-Sorpresa, ahora guarda mi corazón y cuídalo. – Se acerca y agacha la cabeza hasta chocar conmigo. - Pero si tu te enamoraras de otra persona, prométeme que me lo dirás, ten por seguro que no me enojare ni haré una escena... Soló quiero que seas feliz. - Me da un ligero beso en los labios.

Es en momentos como esto que me gusta ella mejor dicho me encanta. Son pequeñeces que la convierten en alguien tan especial que me siento afortunado por tenerla por saber que ella es mía y me ama a pesar de todo. Aquellas dudas se van desvaneciendo, tal vez no haya olvidado a Rin sin embargo al estar con Kagome las cosas cambian y simplemente la quiero a ella.

-¿Vas a dormir conmigo está noche?- Mi pregunta sonó más a una orden aunque esa es la intención.

-No…Creo que no. – Titubea.- Es que tengo muchas cosas que hacer.

-Puedo ayudarte.- Me acerco a la puerta con intención de abrirla.

-No, estoy bien sola.- Está nerviosa.

-¿Qué me ocultas? Kagome- La veo inquisidoramente.

-Nada.- Rueda los ojos, ese nada equivale a mucho y estoy seguro que es sobre algo que no me agrada.

-Kagome. – Empujo la puerta.

-Sesshoumaru, por favor. Te digo que estoy ocupada.- Se molesta.

-Quiero tenderte una mano para que termines rápido y duermas conmigo. – Le explico.

-Te repito que puedo porque tengo mucho que hacer. Aprovecha este tiempo para descansar. – Me dice.

-Si tu no estás no puedo descansar.- Es verdad, desde que ella se fue mi sueño ya no es tranquilo, siento que falta algo.

-Júrame que no te enojaras.- Me ve seria.

-Me das miedo.- La veo.

-Solo hazlo y podrás ayudarme para que duerma contigo esta noche.- Me tienta.

-Puedo disuadirte.- Le advierto.

-Sesshoumaru solo di que lo prometes y tendrás una noche salvaje.- Se pone roja.

-Bien, lo prometo… - Me resigno. Abre la puerta y encuentro sus maletas sobre la cama, confundiéndome por completo. - ¿Qué significa esto?

-Dijiste que no te enojarías.- Esta tensa y veo cierto temor.

-Tengo muchas ideas confusas en mi mente al ver esto así que antes que saque una deducción equivocada. Explícamelo.- Le exijo tratando de parecer tranquilo aunque no lo estoy porque tengo miedo a que se me valla.

-Voy a mudarme.- Lo soltó y lo sentí como un baldazo de agua fría.

-¿Por qué? No te entiendo, hace un momento decías que estás enamorada y hasta me entregaste de forma simbólica tu corazón y te mudas.- Le suelto.

-Si estoy enamorada. No lo dudes.- Me ve y toma mi mano.

-Entonces ¿Por qué?- Quiero serenarme pero no puedo.

-Cada quien debe tener su espacio.- Habla.

-Tu tienes tus propios aposentos.- Le rebato.

-Pero vivimos bajo el mismo techo… Lo mejor es que cada quien tenga lo suyo y no piensen que soy una aprovechada o pago mi estancia aquí estando contigo.- Me dice mirando a otro lado.

-¿Quién te ha dicho algo?- Me enoja cuando la gente se entromete en cosas que no le interesan.

-Nadie. - Contesta de inmediato.

-Entonces qué es, no debo dudar de tu amor sin embargo tu desconfías del mío. - Me decepciono a pesar que en cierto punto siento que ella debe estar en lo correcto.

-Es que. - Gira su cabeza, se nota que tiene problemas para expresarse.

-Dime, voy hacer el esfuerzo por comprenderte. - Tomo su mano para brindarle seguridad.

-Los sentimientos cambian Sesshoumaru. - Esas palabras no sabía a quien se refería. - Sé que no eres igual a Inuyasha el cual sus palabras y promesas no valen sin embargo estuve yo tan enamorada que soporte muchas cosas pero todo tuvo su limite.

-No comprendo el parecido que le puedas ver. - Estoy más confundido.

- En que tu me quieres a pesar de muchas cosas pero va haber un momento en que ya estés cansado de mis problemas, tus sentimientos cambien y decidas estar con otra persona. Cuando suceda aquello, no quiero estar aquí. - Podía percibir el nudo en su garganta.

-Yo no dejare de quererte. -La abrazo y estas palabras son verdaderas.

-Eso puedes decir ahora. Lo mismo repetí, mírame ahora, aquí contigo enamorada y con temor a que tus sentimientos cambien. - Se burla de si misma al final.

- En tan poco tiempo crees que me aburriré de ti. - Levanto su mirada.

-Soy muy complicada... La última vez que nos peleamos viste un lado mío que no suelo mostrar, estoy segura que no te agrado eso sin mencionar mi pasado. Es una gran posibilidad de que te canses. - Sigue esquiva.

-Estamos en septiembre, luego viene octubre, después noviembre y por último diciembre donde estarás atada a mí. -Le recuerdo, no me gusta verla así de triste.

-En si es el último día de diciembre que aceptare comprometerme contigo y fijaremos una fecha para la boda. - Me ve seria.

-Ten por seguro que serás la señora Madicci antes que llegue febrero y comenzaremos la ardua labor de crear nuestra descendencia. - La estrecho entre mis brazos y le sonrío pícaramente.

-Sesshoumaru.- Se sonroja.

-Aunque podemos empezar desde ahora. - Le sugiero.

-Tengo que alistar todo. - Pone ojos de cachorrito.

-Insistes en mudarte. - Me resigno.

-Serán unos meses. Luego volveré, vendré todos los días y en la noche me iré. -Quiere convertirlo en algo insignificante.

-En las noches es cuando más te extraño. - Es cierto, estos días al no tenerla junto a mí fue como si me faltara algo. - Estas molesta por lo que llegue tarde.

- No... Él que debía estalo eres tú, quiero explicarte lo que sucedió pero temo que me alejes o sientas lastima. Yo... Yo ya no quiero que sientan lastima por lo tonta que fui. - Se aleja.

-Kagome... No me alejare de ti y yo lo único que deseo es protegerte.- La reconforto.

-Cuando viví con él habían dos tipos de noches... Unas buenas y otras malas. - Hace una pausa.

-¿Estás segura que quieres hablar de aquello? -Tengo miedo que se lastime.

-Si. Las buenas eran cuando llegaba muy tarde, me encontraba dormida en el sofá y a veces me cubría con una manta o me llevaba cargada hasta la cama. Las malas era cuando llegaba muy ebrio me despertaba para golpearme, reclamarme lo inútil que era para terminar abusando de mi, si sentía algo de culpa me regalaba algo pero fueron pocas prefería llegar tarde y taparme, quizás apropósito me evitaba.

- Por eso me confundiste. Yo no te lastimare Kagome. - La abrazo de nuevo, sin saber que aquellas palabras podrían ser mentira.

-Lo sé... Ahora me ayudas a terminar rápido para poder dormir juntos. No te voy a negar esta noche. -Me sonríe.

No tardamos en meter todo en las maletas y cajones, todo se ve tan vacío como si ella no hubiera estado aquí. Acaso ella se irá al final, esto será una especie de preludio antes que se valla definitivamente. Que tonterías pienso, esto es temporal, ella vendrá después y todas mis dudas se despejaran ella será mi esposa y formaremos nuestra propia familia. Convirtiéndose Rin en parte de mi pasado.

-Señor Madicci ¿Nos vamos? – Me pregunta mientras me jala de la mano.

-Quédate- Le pido.

-Sessh… No lo hagas tan difícil. – Hace una pausa. – Prometo que está noche seré sólo tuya… ¿Qué quieres hacer?

No podemos salir de la casa por Shippo, sería imprudente dejarlo solo. Así que las únicas opciones son mi alcoba y el baño: Estamos muy sucios, deberíamos tomar un baño.

-¿Necesitaras ayuda?- Me pregunta.

-Tal vez….- Me hago el difícil.

-No se preocupe amo Sesshoumaru hare que su baño sea inolvidable.

Continuara.