Ya no quiero
Capítulo 19: Colores.
I
Por suerte luego de muchos cuidados la vaca se salvó aunque no podrá tener terneros hasta el próximo año. La infección que tuvo fue bastante fuerte pero no le costó la vida. Lo bueno de esos días es que Kagome me acompaño y no volvió a preguntar más sobre Laura cosa que resultó ser un gran alivio. Tener que explicar cómo fueron las cosas con ella, no es que sea doloroso porque hubo momentos muy buenos sin embargo hasta ahora me sigo culpando por su muerte, ya que si no la hubiera citado o seguido la relación ella, estaría viva.
Las palabras de aquella noche siguen resonando en mis oídos "Si continuas como estás van a pasar dos cosas te quitaran a tu Rin o te vas a enamorar de verdad, esa persona no te va creer y la perderás." Si se cumpliera lo que dice en ese puesto creo que esta Kagome y siento miedo de perderla.
Por el momento lo único que hago es evitar pensar en eso y planear
el cumpleaños de Kagome que se acerca. He decidido que primero a la media noche le cantare junto con Shippo feliz cumpleaños y hacer que apague su velita de cumpleaños, descansaremos para que en la mañana llevarle el desayuno a la cama. Mientras que en su trabajo sé que la recibirán con una pequeña fiesta junto con un día libre que va ser el viernes donde continuaremos la celebración con un viaje a la playa.
Volviendo al miércoles, en la tarde Shippo y yo vamos a prepararle un almuerzo muy especial y si nos sale mal para eso sirve el delivery. En la noche habrá una cena romántica simplemente para los dos. Jaken se ofreció a cuidar al niño.
Lo único que falta es comprar su regalo, en lo cual me encuentro en duda en un principio puse como primera opción las joyas porque a todas les gustan, luego dude al ver que ella no sé preocupaba mucho en esas cosas. Después pensé en una cartera, lo medite mejor, creí que sería ideal darle un bolso porque el que tiene está un poco viejo por no decir que ya tiene unos agujeros. Así que la tarea más importante que tengo por estos días es encontrar el bolso perfecto. El tiempo del cual dispongo es escaso, en si son dos días. Hoy es lunes, partiré hoy de paso veré como están las cosas sobre Rin y matare dos pájaros de un tiro.
Kagome sabe que esta mañana viajare y regreso mañana. Por el momento no sospecha nada. Coloco mi equipaje a mi costado y parto con la esperanza de encontrar el regalo ideal y encontrarme con alguna complicación en el camino.
El viaje fue tranquilo, lo primero que hice es ver a Miroku, él cual me recibió efusivamente, exagerado como siempre aunque sus palabras sobre que vine en el momento exacto me dan mala espina.
-Pensaba llamarte para avisarte que resolví el misterio acerca de Rina, aunque creí conveniente informarte después. – Luce algo indeciso.
-Te dije que apenas tuvieras algo me dijeras, no importaba día ni la hora. – Le recuerdo.
-El miércoles es el cumpleaños de Kagome. Esto va a tomar tiempo. – Me explica.
-Habla.- Le exijo.
-Como quieras. – Suspira resignado. – Acompáñame a mi despacho, ahí está todo el informe.
Lo sigo, espero a que saque un folder sumamente abultado.
-Pedí informes sobre crímenes de mujeres que ocurrieron en la fecha que me indicaste. Fue difícil, más de lo que imagine, muchas personas que no son identificadas mueren a diario. Pero por lo visto ella no era un nn del todo así que todo tiempo estuvimos buscando en el lugar equivocado. Por ese motivo no encontrábamos nada.- Me cuenta.
-Así que ella no era un nn, eso quiere decir que tiene una tumba una familia…- Deduzco y me siento mal, por mi comportamiento egoísta prive a Rin de su familia, su verdadera familia.
-Su historia no era de un color de rosa. Antes que nada siéntate, el verdadero nombre de aquella joven por no decir chiquilla era Rina Madicci Balasco. – Esto me deja frío.
-¿Madicci?¿Estás bromeando? Mi abuelo fue hijo único, mi madre igual así que tíos no tengo.- Comienzo.
-Salvo los que tienes en Italia, recuerdas a al hijo de tu tío Leonardo; Mateo Madicci. – Me había olvidado de aquello.
-Quieres decir que Rina fue hija de él… Si es así cómo termino en la calle. –Estoy tan confuso.
-Por lo visto tus tíos no aceptaron de buena gana que se casara lo desconocieron como su hijo y fue peor cuando falleció al poco tiempo en un accidente. Por lo visto él ya tenía una hija cuando murió, Rina, su esposa la crio pero ella murió, estaba camino a su trabajo cuando sufrió un asalto y la asesinaron. La custodia de la pequeña se la dieron a una supuesta tía, era media hermana de su madre. Rina denuncio que el esposo de esta comenzó abusarla sexualmente, por irresponsabilidades del estado todo quedo en nada. Se la devolvieron- La indignación en ambos se podía percibir.
-¿Supongo que Rin fue producto de ese abuso?- Esa pregunta sonó más a una afirmación.
-Todo indica aquello porque al poco tiempo que volviera con su tía se le reporto como desaparecida hasta que fue ubicada en un hospital porque dio a luz a una niña. Llamaron a los tíos pero cuando llegaron ambas desaparecieron.- Sigue.
-¿Por qué no le avisaron a mis abuelos? Ellos se hubieran hecho cargo, nada malo le hubiera ocurrido a Rina.- Estoy molesto al imaginar el infierno que pudo pasar.
-Fue justo en la época que tu abuelo falleció y hubo problemas con tu padre. Por lo visto trataron contactarlos pero no lo consiguieron. – Me explica.
-Maldición, consiguieron esclarecer el crimen ¿Quién fue?- Pregunto.
-Según el parte policial, descubrieron que el asesino era el tío junto con su esposa. Ellos querían a la bebe, supongo que ella se defendió luego la mataron pero cuando estaban buscando a la bebe se asustaron a oír ruidos y escaparon. – Hace una pausa. – Los detuvieron por pasarse una luz roja y no obedecer a un oficial. Cuando los encontraron bañados en sangre los confrontaron confesaron su crimen lo que la policía nunca encontró fue a la bebe.
-¿Entonces cuál hubiera sido el paradero de Rin si no la llevaba conmigo? – Pregunto.
-Algún pariente del asesino de su madre, un orfanato y si se interesaban puede que llamaran a sus abuelos en Italia algo muy difícil… Quizá hasta tu padre. –Responde.
-Así que ese día tome la decisión correcta.- Me cuestiono.
-Si. – Contesta.
-¿Rina tiene tumba? – Es duda que me carcomió toda mi vida.
-En teoría si tenía derecho a una.- Esa es una respuesta ambigua.
-Explícate.-Ordeno.
-Sus padres dejaron todo arreglado por si ella moría, iría a una especie de mausoleo familiar que compraron. Solo que por los problemas que hubo termino en una fosa común.- Al final bajo el tono de voz pero lo pude escuchar.
-Maldición. – Golpeo la mesa.
-Un amigo me consiguió el número de la tumba, si hacemos una serie de documentos pedimos que la cambien. En si lo harían al amenazarlos con demandarlos por la serie de incompetencias que cometieron con ella. Así que no será un proceso complicado. – Habla.
-Empecemos cuanto antes.- Le digo.
-Estas seguro, eso va tomar tiempo y no- Lo corto no iba permitir que Rina continuara como una persona desconocida en una fosa común.
-Hazlo ya, no pierdas tiempo.-
-Como digas. Van a ser unos días muy largos en los que hay que ir a registros, municipalidades y dependencias. – Me advierte.
-No importa. – Respondo.
II
RINGGGGGGGGGGG, RINGGGGGGGGGGGG- Me despierta mi celular miro la hora es media noche, a quien se le ocurre llamarme a esta hora.
-Aló. – Contesto de mala gana toda adormilada.
-Feliz cumpleaños Kagome.- Esa voz me es familiar pero no estoy segura que sea él. Hace tiempo que no llama y que se iba acordar de esta fecha.
-¿Quién es? – Dudo.
-Inuyasha… Por lo visto que hasta de mi voz te haz olvidado.- Me riñe.
-No estaba segura, no hay motivo para que me saludes.- Alego.
-Prometí hace mucho tiempo no olvidarme de tu cumpleaños pase lo que pase.- Me dice.
-Cierto… El año pasado hiciste lo mismo y parecía más acoso que saludo. –Recuerdo sus mensajes insistentes.
-Siento todo aquello… Ahora no te incomodo… ¿Estás con él ahora? – Esta temeroso.
-Estaba durmiendo, él esta de viaje… ¿Cómo esta Hikari? – Prefiero cambiar de tema.
-De maravilla, ya levanta su cabeza y la sentamos con ayuda de cojines, Akane me recomendó meterla en clases de estimulación temprana… Estamos yendo los sábados que estoy libre. – Me cuenta.
-Eso la va ayudar mucho. Me alegra que te preocupes mucho por ella ¿Kikyo, hay algún cambio?- Tenía curiosidad.
-Igual, al menos Bankotsu y su familia ya no molestan tanto. Aunque mi viejo no acepta a Hikari como su nieta. – Suena triste.
-No interesa la opinión de ese. Esa hermosa bebe es tu hija y punto.- Le respondo mientras se escucha el sonido de una llamada entrante tal vez sea Sesshoumaru.
-Luego hablamos, por lo visto todos quieren saludarte. – Me dice, suena comprensivo, es como antes que decidiéramos formalizar nuestra relación y por lo que me agradaba.
-Bye cuídate y muchos besos para Hikari. – Me despido y contesto la otra llamada.
-Aló. - Respondo.
-Amiguisima…. Feeeellllliiiiiiiizzzzzzzz cumpleaños. Cumpleaños feliz te deseamos a ti. Que los cumplas felices te deseamos Kagome. (Canta) Amiga te deseo lo mejor en este día, que esta noche y el resto de ellas sean todas salvajes y pronto me des las noticias de un sobrino o sobrina. – Ya comienza la loca.
-Sango, no digas esas cosas que me pones roja… Además que sabes que me cuido. – Le recuerdo.
-No entiendo tu razón, tu quieres a los niños y por lo que sé ese tipo no es malo. Miroku me lo confirmo luego de torturarlo en la India. – Me confiesa.
-Ustedes dos si que hacen su tour.- Me sonrojo por ella.
-No te hagas la puritana que estoy segura que te diviertes mucho con tu galán… No te preocupes ya te compre tu libro del Kamasutra, te lo mande por correo, lamento arruinarte la sorpresa pero ese es tu regalo de cumpleaños.- Habla como si nada.
-Estás loca…. Si él lo ve.- De imaginármelo se me sube la presión. Porque puede que sea capaz de aplicarlo y fastidiarme el resto de mis días por ser una pervertida.
-Es broma jajajajajajajaja.- Ríe.
-Malvada casi haces que me de un paro cardiaco.- La regaño.
-Pienso dártelo personalmente, es muy educativo creas o no. Puedes preguntarle a Miroku. – Si que es una desvergonzada.
-No pienso hacerlo suficiente es con lo que me cuentas.- Le contesto.
-No te enojes…Además tu misma me contaste que tu galán es muy bueno en la cama, así que tu tienes la culpa. Corrompiste esta mente inocente.- Se hace la santa.
-Claro, yo soy la enferma pervertida que se metió con un hentai. – Soy sarcástica.
-Miroku no es Hentai. –Se ofende.
-Solo le pide a todas las mujeres que conoce tener un hijo con él sin olvidar la maldición de su mano.- Hago un recuento sobre Miroku.
-Cierto pero así lo quiero… Él es de los que va a buscarme al fin del mundo con tal de tener una noche de pasión… Como no amarlo. – Habla toda enamorada. – Acaso el tuyo no es capaz de eso.
-No sé- Contesto, como decirle que a veces él puede ser apasionado dedicado, hasta detallista y persistente hasta el final con tal de conseguir su objetivo y la vez tan seco y distante.
-¿Están mal las cosas se pelearon o algo?- Se preocupa.
-Nada, todo bien. Bueno amiga me despido que mañana tengo trabajo. – Me despido, no quiero a Sango haciendo un interrogatorio y menos sacar deducciones. Que tiene de malo que no me llame a la media noche o que continúe de viaje…
No tarde en volver a dormir hasta que desperté en la mañana para ser de nuevo acosada por teléfono por mi familia. Luego en el trabajo donde los niños me recibieron efusivamente, después hubo una pequeña fiesta y empezó la repartición de regalos. Así que gran parte la mañana y la tarde la pase muy ocupada aunque no lo suficiente porque siempre termine pensando en Sesshoumaru el cual hasta ese momento no dio ni señales de vida.
Hasta lo imposible ocurrió, Bankotsu me llamo, mando un ramo de rosas por mi cumpleaños, quiso invitarme a cenar. Por supuesto me negué, Jaken también me ayudo a escabullirme. Al llegar la noche salí con Shippo al cine, comimos helados. Por fin el día acabo y él brillo por su ausencia, supongo que desconocía de esta fecha.
III
Rayos como pude olvidarme del cumpleaños de Kagome, se suponía que había programado el día perfecto y que hago, lo malogro olvidándome por completo. Ni siquiera pude darme un tiempo para llamarlo o dejarle un mensaje. Terminaba cansado o me quedaba horas hablando con Rin y hasta con mis tíos los cuales se encontraban muy mortificados por darle la espalda a su hijo junto a la familia de este tantas atrocidades se hubieran evitado pero no hay vuelta atrás.
Como sea he partido el mismo miércoles en la noche y por más que acelere voy a llegar el jueves. He llamado pero su celular esta apagado, conociéndola me dirá que todo está bien cuando no es así. De nuevo me cuestiono sobre el amor que siento, por el orden de mis prioridades en ciertos momentos ella termina al final o al medio.
Llego y todo está inmerso en la completa oscuridad son las tres de la mañana. Ingreso evitando el menor ruido posible, Ah y Um me reciben sin hacer tanto alboroto. Voy a ver al niño el cual duerme tranquilo, al llegar a la mía está ella, por lo visto esta en sueño profundo porque ni se mueve cuando me acuesto, lo mejor es dejarla así.
Despierto y busco el calor de su cuerpo pero no la encuentro, me levanto, la busco con la mirada, la veo saliendo del baño vestida y peinada lista para ir al trabajo.
-Buenos días, amor. Ya estas lista- Me estiro.
-Si, es tarde. No quería despertarte luces muy cansado deberías tomarte el día. Me voy que todavía debo ver si Shippo termino de alistarse.- Se acerca me da un beso. – Hasta luego.
En eso tocan la puerta antes que ella salga.
-Kaede que ocurre. –Habla ella.
-Señorita hay un mensajero en la puerta trayendo un paquete para usted. Tiene que firmarlo. – Le dice.
-Bien voy de inmediato.- Va donde están sus cosas buscando algo y sale. Aprovecho esto para ponerme algo rápido e ir tras ella. El mensajero tenía una caja grande con las letras que decía frágil ¿De quién será? ¿Será de alguien de su familia? ¿Quizá de una amiga? Kagome luce sorprendida al leer los documentos pero se queda callada simplemente lo llena y da las gracias.
-¿Quién lo envió? - Pregunto.
-De alguien, lo dejare aquí luego lo abriré.- Coloca la caja en la mesa. Me acerco y leo el nombre de su ex esposo. Eso me molesto, como ella aceptaba un regalo de ese hombre.
-Devuélveselo.- Hablo de forma fría y cortante que no le diera opción a protestar.
-¿Qué dices Sesshoumaru?- Ella se gira.
-Que vallas al correo y se lo envíes de regreso.-Le explico.
-¿Desde cuándo tú decides que tengo que hacer?-Se pone desafiante.
-No voy a permitir que recibas regalos de él, suficiente con que le hallas ido a darle una mano con lo de la bebé pero a que te mande obsequios, es el colmo. –Intento que entre en razón.
-Está bien que tengamos una relación pero eso no te hace mi dueño ni mi amo. – Me ve fijamente.
-Pero eres mi enamorada, casi mi novia esto es inaceptable.- Me enojo.
-Inaceptable es tu comportamiento machista de tratar de controlarme. No pienso dejar que tu me manejes como un títere. ¿Qué va ser lo siguiente que me impidas hacer? Ya sé, que me aleje de mi familia y amigos y viva soló para ti.- Ahora ella es la exagerada.
-No digas sandeces.- Me giro.
-Sandeces. – Me imita de forma burlona.
-No me imites. – La miro molesto.
-Bien… - Toma aire para calmarse. - Déjame tranquila con mi regalo además que tiene de malo que reciba regalos por mi cumpleaños. Cierto no lo sabías, fue ayer así que esto me lo mando él como una especie de agradecimiento.- Me informa.
-Ya sé que tu cumpleaños fue ayer.- No debí abrir boca porque de inmediato pude ver la decepción en su rostro.
-Bueno entonces no hay por lo que te molestes.- Suena normal.
-Lo sigo y de verdad regrésalo.- Le exijo.
-No lo haré. Punto.- Piensa que con eso quedara todo cerrado.
-Si no lo haces tú, seré yo quien lo lleve. – Voy a tomar la caja ella me gana.
-No voy a dejarla a tu alcance. Espero que a mi regreso desistas de está idea… Adiós y lleva tu, a Shippo a la escuela – Se va cargando su caja.
Deje a Shippo en la escuela y me puse a trabajar con la intención de olvidar el incidente de la mañana. Por más que lo intentaba no podía, sentía muchos celos hacia ese porque por lo visto él si se acordó y hasta le dio un regalo mientras que yo ni la llame, menos llegue a comprar el regalo por falta de tiempo.
Tal vez mi comportamiento sea infantil pero verla a ella sorprendida y luego como me decía que no pensaba regresarlo. Aunque sé que tiene razón sobre que no debería de molestarme sin embargo es inevitable ¿Qué tal si ella se enamora de nuevo de él? ¿Si de nuevo viene alguien y me quita lo que creó era mío? Al Igual que hizo Kohaku, me robo a mi Rin y ahora es ese. Maldición.
IV
El día paso rápido, no me cruce para nada con Sesshoumaru en si creo que él ni a tenido intención de buscarme, debe seguir enojado por el regalo aunque no encuentro una justificación para su accionar. Celos realmente innecesarios. Inuyasha se paso un poquito el paquete es grande y pesado aunque al quitar el envoltorio vi que no gasto nada en si fue más bien un obsequio reciclado con cierto sabor agridulce.
Es la caja de colores que me regalo el cumpleaños antes de casarnos, estaba al tanto que eso era algo que anhelaba y lo que me dijo aquella vez me enterneció "Te doy esto para que puedas ponerle el color que quieres a nuestra nueva vida juntos" Al final casi no la utilice solo una par de veces para decorar el cuaderno del bebe.
Quito aquel pensamiento y mejor medito sobre la nota que había adentro "Te envió esto con los mejores deseos en este día tan especial para ti, con la intención que pintes tu nueva vida junto a la persona que amas, estoy seguro que él también lo hace. Úsalo que si se acaban puedo regalarte otra" No sé si de verdad lo ha hecho con esa intención o con la de causarme problemas sin embargo no quiero devolverla, siempre me gusto esta caja de colores. Admito que apenas vi el paquete y leí el remitente supuse lo que había adentro, no quería que se lo llevaran.
Además que estoy enojada con él, no puedo evitar darle la contra. Es infantil pero cuando me dijo que lo sabía sentí pena, decepción. No debería tomármelo tan apecho total es un día más algo común y corriente. Debo acostumbrarme a ello si voy a seguir con él, supongo que tampoco se van a celebrar fechas especiales ni nada. Lo veré como una forma de ahorro y sin complicarme que darle o que preparar para sorprenderlo, suena aburrido pero algún defecto tenía que tener no podía ser don perfecto.
Las horas pasaron y regrese a casa en compañía de Shippo, seguimos la rutina de siempre cuando Sesshoumaru no esta. A la hora de dormir me cuestiones sobre si ir con él o pasar la noche en mi coche. Me debato entre verlo o no, lo quiero pero detesto que alguien quiera contralarme decirme que hacer.
En si nunca me ha gustado que me den a elegir o como dicen ponerme contra la espada y la pared. Hasta recuerdo a unas amigas una de ellas me dijo que si deseaba seguir siendo su amiga debía dejar de serlo de la otra. Mande al diablo a esa amiga porque detesto que me pongan en esa situación. Al único que le permití me chantajeara con eso fue Inuyasha y termine mal. Por principio si Sesshoumaru me propusiera lo mismo le daría la contra y simplemente diría haz lo que quieras.
Soy una cobarde al final he terminado acomodándome en el carro por el simple hecho de no querer enfrentarlo o tal vez con la esperanza que él me busque para arreglar las cosas. Nada ocurrió, salvo que me sintiera peor. Comienzo a divagar en miles de hipótesis entre las cuales esta que él ya no esta enamorado, que la química se acabó entre nosotros es por eso su olvido y que no le interese nada, que simplemente se molesto por el impulso de posesión. Es algo probable porque todo fue muy rápido por lo que es de suponer que acabe de la misma forma.
Hoy es viernes, mi día libre, al final decidí ir trabajar quedarme en casa meditando y torturándome no arreglara nada e ir de viaje a casa no es buena idea, mamá se preocuparía al ver mi cara. Al llegar todos me vieron como si tuviera monos en la cara. Les dije que me aburriría en casa y que el trabajo es más entretenido.
Las cosas han seguido así por una semana, mi espalda duele, Sesshoumaru no me habla, a las justas si lo vi unas veces cuando viene por Shippo. Me siento una tonta por ser débil al enamorarme de alguien, por ser una estúpida al emborracharme esa noche y acostarme con él. Mirar el calendario y ver que falta un mes con una semana para que termine el año escolar y no exista una excusa para quedarme aquí.
Es viernes de nuevo, normalmente se avisarle que me voy pero ahora que le va importar. Le pido a Tazumi que cuide al niño en lo que regresa Sesshoumaru que me iré a ver a mi madre. Aunque la verdad es que quiero alejarme lo más que pueda de aquí por lo menos temporalmente.
VI
No pienso verla hasta no tener el regalo perfecto para ella me comporte como un salvaje con ella pero no podía aceptar que él acertara y le regale algo que por lo visto le encanto no se ha separado de esa condenada caja de colores en todos estos días hasta se fue a dormir a su auto con el fin de no verme. Si eso es lo que quiere es su problema.
Aunque la extraño, quiero abrazarla probar sus labios, estrecharme en su cuerpo pero ella no. Por suerte por fin llego el paquete, lo había encontrado por internet pero los únicos países de entrega era en Europa por suerte Italia si estaba entre ellos, le pedí a Rin que me hiciera el favor de recibirlo y reenviármelo, no imagine que demoraría tanto.
Al abrir la caja no es tan fantástico como su otro obsequio pero espero que con las hello Kitty mejore. En si necesito que todo se solucione con ella. Yo y mi maldita manía de alejarme cuando las cosas van mal, sentirme en soledad me da paz y tranquiliza pero a la vez me aleja de lo que quiero.
La veo salir de su auto, se comienza a estirar como gato para sacar ropa de su maletera. La sorprendo cuando esta por entrar al baño, voy por atrás y la tomo de la cintura para terminar con un beso en su cuello. Pensaba seguir pero ella me aleja.
-¿Qué haces? ¿Deberías estar trabajando?- Me regaña.
-Vine a saludarte.- Contesto.
-Hola, ahora déjame cambiarme- Me empuja.
-¿Estás molesta?- Es una cosa más que obvia.
-Voy a llegar tarde. No sé que haces aquí. Sigo conservando la caja de colores y no voy a devolverla. Así que déjame tranquila.- Me cierra la puerta.
Fui a preparar a Shippo y lo deje desayunando para que no me esquive con la excusa de ver al pequeño. Cuando llego ella ya esta saliendo del baño y pude notar la cara de fastidio.
-Kagome no me trates así… Ya comprendí que quieres más a esa caja que a mi.- Me hago el trágico.
-Di lo que quieras.- Esta reacia a escucharme.
Le sujeto la mano: No sigas así.
-¿Seguir cómo? Sin dejar que venga un hombre y me mandonea, me diga que hacer. No voy a cambiar. – Está seria y se suelta. – Te amo, en verdad lo hago pero no estoy dispuesta a renunciar a mi libertad por alguien.
Se va, escucho como toma al niño y se ponen camino a la escuela. Insistir por ahora es tiempo perdido. Voy a la salida a recogerlos ella esta reacia pero me soporta. Almorzamos juntos, lavamos los platos y ella se despide de Shippo, mientras que a mi me dice hasta el domingo.
-¿Hasta el domingo?- Estoy intrigado.
-Si, voy donde mi mamá. Cuidas a Shippo y que haga sus deberes.- Me indica.
-Pero yo planee ir de campamento, lo acorde con Jaken, Shotaro y Shippo tendrán una piyamada mientras tenemos nuestro tiempo juntos.
- Le explico.
-Sin consultarme ni nada. Típico en ti. No quiero nada, nada… - Se aleja.
-Quería que fuera sorpresa, por eso no te pregunte. Todo esta listo.- Quiero convencerla.
-Una debe estar a tu disposición. No soy una muñeca ni una mascota que va estar ahí cada vez que tu quieras. – Me contesta.
-Sé que eres resentida como los gatos.- La fastidio.
-No estoy para tus juegos.- Esta seria, eso me preocupa.- Tu te vas sin decir nada, puedo comprender que es por trabajo. Pero vienes todo fastidiado te enojas por una tontería de un regalo. No me hablas en dos semanas por tu mal humor y no es la primera vez que haces eso. Luego vienes y quieres que siga de lo más normal. Sin pensar en lo que yo siento si soy yo culpable.- Suelta la verdad y lo peor es que tiene toda la razón.
-Necesito estar solo para pensar.- Confieso.
-Está bien… Pero me siento mal porque algo me dice que es por algo que hice, que te molesto. Así lo niegues y me mientas. Quiero creerte, me esfuerzo en hacerlo.- Sus palabras me dejan frío, así que al final ella no me creyó del todo lo del trabajo.
-¿Qué te molesta de mi? ¿Es Inuyasha?- Adivina, ese es el gran problema, si medito es la causa de casi todas esas veces y Rin.
-Es alguien importante en tu pasado, queramos negarlo o no.- Le digo.
-Tu sigues sintiendo celos de él no interesa lo que diga o haga. Ten por seguro que eso me asusta.- No quiero que sienta temor.
-Kagome yo no te voy a lastimar.- Le aseguro.
-Dudando lo haces, quien sabe después puedes venir con tonterías como que regrese con Inuyasha a tus espaldas. Los celos son muy malos en una relación.- Me explica.
-Soy posesivo, lo admito. Comprende que me fastidia que lleves una relación cordial con él.- Le digo.
-Acaso yo te digo algo cuando te vez con alguna ex tuya.- Me dice.
-Tu no has visto a mis ex.-
-Esa vez que fuimos a esa discoteca y como seis tipas se acercaron a decirte que esperaban repetir la noche contigo. – Pensé que no se dio cuenta de aquello. – Eso no paso una sola vez, han sido varias veces y en distintos lugares. – Maldita la hora que se me ocurrió vivir la vida loca ese año que me fui de la hacienda.
- Yo…- Me tapa la boca con un dedo.
-Me repetí todas esas veces que me daba igual porque yo estaba contigo y la que terminaba esa noche contigo era yo.- Nunca la vi tan segura de algo. – No vuelvas a exigirme algo, en especial el de alejarme de alguien porque ten por seguro que te daré la contra. – Me advierte.
-Diría que lo quieres más a él que a mi- Me molesta.
-Una vez cedí ante eso y fue como deje que me convirtiera en su prisionera, no pienso repetirlo. Así que ten algo bien claro Sesshoumaru Madicci. Te amo, deja tus condenados celos. Si no puedes dímelo porque la solución no nos va gustar a ninguno de los dos.- La comprendo.
-Prometo intentar controlarlo.- Me esfuerzo.
-No sé que problemas te haces, a pesar de todo me tienes aquí contigo.- Ya no suena enojada.
-¿Iras conmigo? – Tiento.
-¿Puedo llevar la caja de colores?- Pregunta.
-¿Enserio?- Me sorprendo.
-No bromeo, así que más te vale acostumbrarte a ella.- Se aleja.
-¿Dónde vas?- No quiero que me deje hablando solo.
-Voy por ella, iremos en tu camioneta y ayúdame a llevar mi maleta y lleva el colchón inflable que me duele la espalda.- Comienza a ordenarme, no me quejo prefiero verla así que enojada.
Al llegar ya era de noche y ella seguía durmiendo aproveche para preparar todo. No sé si esta vez las cosas resultaron más fáciles y a la vez complicadas. No imagine que Kagome prestara atención todas esas veces y explicar que ellas bueno no fueron una relación sino más bien una noche más. Lo hice con el fin de olvidar a Rin "Igual que lo hiciste con Kagome" Ella fue diferente me repito, porque la busque hubo una conexión desde que nos conocimos.
-Siempre tan callado y envuelto en tus pensamientos.- Me abraza.
-Te extrañe. – Dejo que continúe.
-Yo igual, sobre todo tu cama, es tan suave y cómoda sin olvidar lo calientita. -La describe.
-¿Sólo mi cama? – Me hago el ofendido.
-Es horrible tener que dormir por dos semanas en el carro. – Se queja.
-No tenías que irte. - Le informo. -Siempre tendrás el sitio en mi cama, así nos enojemos. Yo puedo dormir en el sillón.
-Será para la próxima.
-Ya no quiero que halla una próxima vez. - La aprisiono.
-Alto ahí mi querido lord de la lujuria—Me empuja y la vez me fastidia su comentario.
-No niegues que eso esta en tus planes. Ahora quiero que leas esto. - Me entrega un sobre que dice para Kagome "Te envió esto con los mejores deseos en este día tan especial, con la intención que pintes tu nueva vida junto a la persona que amas, sé que él también lo hace. Úsalo que si se acaban puedo regalarte otra"
-Lo hizo por eso.- Me sentí tonto por enojarme.
-Te voy a contar algo que había olvidado.- Ve al mar.
-¿Qué cosa?- Pregunto.
-Al poco tiempo que conocí a Inuyasha, Kikyo me comento que era el cumpleaños de este pero que ella tenía que viajar y no iba asistir a una pequeña cena que organizo, cuando fui al punto de encuentro me di cuento que soy la única que asistió. Él me lo agradeció prometiendo no olvidar mi cumpleaños. Porque él sabía lo se sentía, es que siempre la gente lo olvidaba y a pesar de conocerlo un par de meses me tome el tiempo de felicitarlo.
-¿Acaso no es el único hijo de Inu Tashio Tadao? Es lógico que haga grandes fiestas.- Comento algo obvio.
-Desde que murió la madre de Inuyasha no sé ocupo más de él salvo para cubrir sus gastos y reñirlo por algo que no estaba de acuerdo, su relación padre hijo esta muy deteriorada desde antes que lo conociera. – Me cuenta.
-No lo imagine.- Me sorprende.
-En apariencia Inu Tashio quiere hacerse el padre preocupado sin embargo es lo opuesto lo único que le importa es él y su apariencia. Su familia no puede tener ni un hecho deshonroso. Aunque Inuyasha últimamente ha dejado mal a la familia.- Comenta.
-Así que de esa forma es Inu Tashio.- No es tan bueno como alardea.
-Si se caso con Tsubaki fue porque no podía con Inuyasha, en si fue porque lo llamaron de la escuela sin darle mayor razón. Inu Tashio castigo y golpeo a su hijo dejándolo como santo cristo, cuando fue al colegio vio que era para darle un premio a su hijo por ganar el concurso de matemática, al día siguiente apareció con su nueva esposa. Inuyasha me dijo que no era mala que mientras no sé metiera uno en la vida del otro todo estaba bien. A pesar de tener un montón de dinero para comprarlo todo, no era feliz. – No pensé que ella me contara aquello y sentí lastima además de afortunado porque Inu Tashio me abandonara.
-¿Tu infancia cómo fue Kagome?- Me pregunto.
-Normal y solitaria, mis hermanos me llevan ocho y diez años de diferencia, así que luego del colegio no tenía con quien jugar, salvo mis mascotas o juguetes conforme crecí fueron los video juegos. - Me relata.
-¿La relación con tus padres? - Me intriga.
-Con mi padre no era ni buena ni mala podría decir neutral, mientras que siempre he sido apegada a mi mamá. - Contesta. - Sé que la tuya fue difícil. Aunque Jaken me conto que eras un niño prodigio.
-Exagerado, lo dice porque a los tres años tocaba el violín, me gustaba Vivaldi. En lo demás era un niño como cualquiera.- Hablo normal.
-No todos los niños de tres años aprenden a tocar el violín ¿Supongo que fue gracias a tu abuela?-
-Si, era profesora de música.- Me resulta cómodo hablar con ella.- Mi abuela me incentivo con mentiras blancas, dijo que mi madre era una gran violinista, que yo me parecía mucho a ella y por ese motivo debía aprender a tocarlo. Al no recordarla sentía que aquello me acercaba a ella.
-¿En que mintió? ¿Acaso a tu madre no le gustaba la música?- Le pareció raro.
-Le gustaba pero ella tocaba piano, en el pequeño apartamento no entraba uno y por eso mi abuela decidió que era mejor el violín. Además de que físicamente me parezco más a mi padre aunque en genio y carácter, no. – Le cuento.
-¿Cuándo supiste lo del piano?- Sigue comprendiendo mi desagrado de hablar sobre mi padre.
-Al llegar a la hacienda encontramos un piano de cola en medio de la sala Touri me conto que a mi madre le encantaba.- Respondo.
-A veces es así… Por ejemplo físicamente me parezco más a mi padre al igual que en ciertos gustos como gustarme mucho el arroz y otras manías de las cuales ni enterada estaba aunque tengo ciertas cosas de mi madre como que nos gustan los pyes de diferentes frutas. Cada uno saca diferentes cosas de sus padres sin saberlo.- Habla.
-¿Qué quieres decir con esto?-No la entiendo.
-Que quieras o no terminas pareciéndote a tus padres, por algo tienes sus genes. Pero depende de cada uno el camino que sigue. Además que me gustas como estas.- Me abraza.
-¿Cómo qué?- La coqueteo.
-Tus brazos fuertes, esos ojos dorados que me cautivan, ese porte italiano esculpido por los dioses romanos.- Comienza a exagerar.- No puedo olvidar tu exuberante cabellera. –Pasa su mano por mi pelo.
-Tu también me encantas, especialmente cuando te devoro a besos.- La jalo a mis piernas pero terminamos cayendo a la arena.
-Sesshoumaru- Jadea mientras mis manos se abren paso.
-Me gusta como dices mi nombre- Le digo mientras levanto su brasier y masajeo sus pechos.
-Sessh. Suelta.
-Eso a ti también te gusta, es tan sabrosa tu piel.- paso mi lengua por su pecho y hago un recorrido por su vientre.
-Sigue- Es lo único que dice mientras desabrocho su pantalón.
-¿Qué tienes que decir? – La castigo deteniéndome.
-Sigues con eso…- Se escucha fastidiada, se levanta y comienza acomodarse la ropa.- No lo haré. – Se mete a la carpa y la cierra dejándome con las ganas.
-Kagome.- Atino a decirle.
VII
Tuve que controlarme y fingir molestia para que sienta lo que es que te dejen botada. Además que por más que le diga que lo quiero, que estoy enamorada, que lo amo y hasta sedo a sus pedidos a que cuando estemos en la intimidad admita que es el amo y señor de mi cuerpo de un momento a otro no importa.
Me coloco mi pijama y encima una casaca junto a un pantalón, está haciendo frío. Abro la carpa, él está sentado en la arena encendiendo la fogata. Voy y me siento a su costado para ver el cielo estrellado, no es muy diferente al de la hacienda, esta es una de las cosas que me gustaba de mi trabajo.
-Que bonito está el cielo.- Comento.
-Ya no volvería pedirte aquello.- Está triste.
-No me molesta decirte amo Sesshoumaru, sino el hecho que dudes. Eso es lo que siento, cuando me ignoras. No interesa mis sentimientos te vas y ya. – Hablo.
-Cuando tengo problemas pienso mejor estando solo. – Contesta.
- Así que cada vez que te vallas es porque sucede algo.- Suspiro. – Al menos puedes avisarme que no quieres verme. – Dolían esas palabras.
-Una parte significativa de mi vida estuve solo, tenía que arreglármelas sin ayuda de nadie, desconfiar de cualquier mano amiga. Luego conocí a Rina y después encontré a Jaken, pude confiar en ellos. Pero supe desde pequeño que debía ser fuerte, llorar o lamentarse de algo no sirve de nada… Meditar para encontrar la solución es lo único que tiene que hacer para seguir.- Valla, lo que vivió él fue muy duro.
-Quisiera ayudarte con tus cosas pero sé por experiencia propia que uno tiene que lidiar con ellos sola… -Lo entendía.
-Rina era la madre de Rin. Ella me ayudo cuando viví en la calle hasta que me hallo Jaken. Me reencontré con ella un día y Rin ya había nacido, hasta que un día la encontré muerta… Decidí llevar a Rin conmigo no iba permitir que alguien la lastimara…- Hace una pausa y mira al horizonte.- Siempre quise saber quien fue, si hubo justicia, le pedí a Miroku investigar hasta que el lunes pasado descubrió la verdad y me ayudo a llevar el cuerpo de Rina al mausoleo de su familia…
-Supe desde principio que tenías una buena razón, si me moleste fue porque me pediste que me deshiciera de mi regalo.- Le digo.
-Me molesto que él se acordara.- Me repite su excusa.
-Ya sabe que lo quiero mi adorado amo Sesshoumaru.- Me apoyo en su hombro.
-Pero no puedo olvidar que él y tu estuvieron juntos.- Confiesa.
-No te pido que lo hagas, desde el principio supiste que tuve una historia con Inuyasha. –Le recuerdo.
-Si pero su regalo es mejor que el mío.- Sigue.- Siento que te conoce mejor.
-jajajaja.- Me río.- Ten por seguro que tú le ganas. Estar aquí junto a ti en la playa con una noche tan bella como esta es mil veces mejor que aquella caja de colores.
-Espérame.- Se levanta y va a la camioneta. No demora en regresar con un voluminoso paquete en las manos. - Toma, es tu regalo de cumpleaños.
-¡He! No te hubieras molestado. - Le digo puesto que no esperaba que me diera algo.
-Recién llego hoy día, se han tardado demasiado en traerlo hasta se perdió. - Me cuenta.
Lo abro con cuido porque la envoltura en papel de gato me gustó mucho aunque lo envolvieron raro. Al abrirlo me encuentro con una mochila que tiene orejas de gato, es muy bonita: Me encanta.
-Ábrela.- Me indica, obedezco y encuentro con una pareja de hello Kitty de novios.
-Sé nota que quieres que nos casemos.- Lo miro de reojo.
-Así ya no te separarías… Siempre estaríamos juntos.- Me responde.
-Con eso no me atarías, te lo digo por experiencia.- Lo fastidio. –Existen los divorcios.
-Por qué rompes la ilusión, mis abuelos estuvieron juntos hasta el final de sus días. Espero lo mismo para nosotros. – Rebate.
-Mis abuelos terminaron separándose, mi padre se divorcio de su primera esposa y luego termino con mi madre. Aunque mi papá se enamoro de mi madre desde que ella era pequeña pero como él cometió un error lo obligaron a casarse y después termino separándose para quedarse con mi madre.- Medito.
-El amor triunfo.- Agrega.
-Digamos, pero tu vendrías a ser mi segundo compromiso.- Le recuerdo.- Estoy enamorada de ti ahora sin embargo eso no es una garantía en el futuro. Lo sé. –Sonrió triste.
-Deja de pensar en el futuro, de dudar. – Se levanta y gira a verme extendiéndome la mano.- Yo…Yo te amo ahora.-Me jala para levantarme. – No tengas miedo de ser libre porque los miedos que tienes son tus ataduras.
-Sessh.- Susurro.
-Mira el cielo que esta lleno de estrellas acompañando a la luna, ellas siguen con ella sin importar que tal vez mañana no estén ahí porque se convirtieron en un agujero negro o enana blanca… Ya que si el temor las invadiera no se encontrarían ahí y la Luna estaría triste y sola… Es igual para nosotros. – Dice. – No quiero que me tengas miedo…
Me suelto de su agarre y me quito el pantalón junto con la casaca. Él me ve como bicho raro, voy corriendo hacia la orilla sintiendo al mar mojándome los pies para gritarle a él: Sessh ven. –Le hago una seña.- A que no me alcanzas.
-Te vas a resfriar, el agua esta fría. – Me advierte.
-Eres muy lento para hacerlo.- Lo desafío. – Pobrecito, el amo Sesshoumaru tiene miedo de mojarse. – Me burlo.
-Kagome.- Se enfada, mostrándome que fue una mala idea burlarse. Corro más rápido aunque es dificultoso con la arena mojado y la corriente jalándome con el agua que me está llegando casi a la rodilla, él esta a solo unos pasos.
-Lamentaras tu osadía…. Te voy a castigar.- Me amenaza.
-No, no, no…- Continuo antes que me atrape. Hasta que siento su agarre, supe que estoy perdida.
-Te atrape.-Habla triunfante y pronto siento una pequeña ola chocando contra nosotros, perdemos el equilibrio, cayendo ambos y mojándonos todito aparte de llenarnos de arena sin olvidar al frío que me invadió. - ¿Estás bien?
-Tengo frío- Es lo único que puedo decir.
-Tendrás que soportarlo porque tenemos que entrar para quitarnos todo este lodo, en especial el de tu cabello. - Me jala.
-Noooooooo, hace frío.- Agrego.
No le importa y me lleva al mar contra mi voluntad, el frío cala hasta mis huesitos pero pudimos quitarnos la arena. Al llegar me ordeno quitarme la ropa y ponerla junto a la fogata. Lo obedecí, no tardo en pasarme un par de toallas para que me secara sin olvidar que siguió diciendo que hacer como sentarme junto a la fogata y que me cubriera con una manta lo que si no me paso fue la ropa, ya me imaginaba sus castigos.
-Ahora debo cuidarte para que no te enfermes.- Me riñe sentándose atrás y secándome el cabello con una toalla, podía sentir su piel fría.
-Quería jugar contigo.- Hablo como niña regañada.
-Podías hacerlo en la arena sin meterte al mar. – Sigue.
-Pero no iba ser tan divertido.- Doy como excusa.
-No sabes nadar, es peligroso para ti.- Tiene razón.
-Para eso estas tu.- Lo miro con ojos de cachorrito.
-¿Ahora como nos calentaremos? Yo también tengo frío.- Me abraza.
-Metiéndonos cada uno dentro su sleeping junto con un ropa abrigada seria una buena solución no olvidemos un mate caliente. – Quiero romper su idea de plan romántico.
-Tengo una mejor idea.- Coloca su cabeza en mi hombro.
-¿Cuál? –Pregunto inocente.
-Ir dentro la carpa y hacerte el amor hasta el amanecer. – Sugiere.
-Es un buen plan pero muy precipitado, me gusta estar así contigo. - Me acurruco más en sus brazos e ignorando a su amiguito que choca mi trasero.
-Está noche te has propuesto hacerme sufrir. – Declara soltando un suspiro.
-¿No te gusta estar así conmigo? –Me hago la victima.
-Si. – Puedo sentir su incomodidad, a veces parece él un adolescente que no consigue controlar del todo sus hormonas. Me pego más a él, escuchando como gruñe levemente. – Kagome no desafíes mi autocontrol.
-¿Así?- Pregunto girándome viéndolo directo a los ojos, ahora nuestros sexos quedaron frente a frente.
-Eres malvada.- Se queja.
-Tu eres una inocente criatura que esta acorralada. –Pongo mis brazos en sus hombros acortando la distancia entre nosotros.-¿Amo Sesshoumaru en verdad desea estar con esta fiel servidora suya?
No hubo respuesta solamente una fuerte embestida de su parte junto un quejido de la mía ante la sorpresa de su acto. Normalmente suele ir despacio y con preparativos, me tumba contra la arena haciendo más profunda la penetración y desesperada sobre todo ruda. Es agradable tenerlo adentro sin embargo no del todo placentero. Pronto el miedo me invade quedándome tiesa deseando que termine rápido.
VIII
No aguantaba el deseo de estar dentro de ella haciendo todo más rápido de lo usual. Puedo oír quejidos más que otra cosa, en si ni siquiera a dicho mi nombre, nada es como siempre ella solo se abrazado a mi y prácticamente esta tiesa. Quiero detenerme, trato de ir mas lento y ver lo que sucede.
-Termina ya.- Se queja obedezco y ella simplemente se levanta para ir a la carpa la cierra dejándome afuera de nuevo sin comprender que hice mal.
Continuara.
Notas de autora: Aquí les deje un nuevo capitulo espero que le haya gustado. Han visto parte del pasado de Sesshoumaru. La caja de colores que le mando Inuyasha es esa de Faber Castell que es de madera bien bonita, ella no podía dejarla ir. Adelantos del siguiente capitulo Sessh hablara sobre Laura.
Marlene Vasquez: Gracias por tu review. Desde el punto de vista de Kagome, Laura es una rival… El carácter de Sesshoumaru ni lo menciones, en esta parte lo puse más celoso que las otras veces. Sesshoumaru no es tan vil para que a Kagome la quiera solo para satisfacer sus necesidades porque tiene sentimientos hacia ella pero esta confundido además de no estar seguro de que tan intensos son… Por eso tiene miedo a lastimarla, para él lo correcto seria alejarse pero no puede porque se siente vacío sin ella. Bye cuídate espero que comprendieras mi punto.
clarity-chan : Gracias por tu review.
: Gracias por tu review. Sesshoumaru es reservado con sus cosas porque estuvo acostumbrado a lidiar solo con sus problemas, cuando era niño nadie lo ayudo salvo una que otra persona pero la mayoría le daba la espalda. Kagome también es reservada aunque por motivos distintos, ella no quiere preocupar a nadie por eso siempre se hace la fuerte, Pero poco a poco irán cediendo aunque los secretos más fuertes para ambos son los más difíciles para hablarlos. Sesshoumaru quiere a Kagome sin embargo no esta seguro de que tan profundo sea el sentimiento, por eso el tiene miedo a lastimarla por lo que para él lo correcto seria dejarla hasta aclararlo pero no puede porque el solo estar sin ella es como si le faltara algo por eso se quiere aferrar a ella. Espero aclararte las dudas gracias de nuevo bye cuídate.
Faby Sama: Gracias por tus reviews… En tu comentario sobre que Sesshoumaru estúpido, es medio respecto a lo de Rin, aunque hay que tener en cuenta que la conoció desde que ella estaba en la barriga de su madre y la cuido por ese motivo el lazo que tienen es fuerte… Aunque nunca fueron pareja, hubo una temporada en la que Sesshoumaru fue su todo para Rin. Es como cuando después de un tiempo vez a una persona que significo mucho para ti, la vieras y sientes como si te moviera el piso. Los secretos que tienen ambos son varios aunque el de la relación que tiene con Inubaka se va enterar muchooooooooooo tiempo después. Bye cuídate.
