Ya no quiero

Capitulo 20: Ella es…

I

La noche fue larga o eso me pareció. Lo sentí entrar después de un buen rato tal vez una o dos horas, no estoy segura del transcurso del tiempo por mi parte lo único que hice fue fingir estar dormida mirando al rincón. Pude percibir como intento abrazarme pero al final desistió.

No entiendo que sucedió, todo iba tan bien entre nosotros. Nunca habíamos tenido problemas en la cama salvo esa vez que nos caímos pero ahora fue tan distinto. Es como si mi mente volviera a lo que tuve con Inuyasha, en las que siempre pedía que acabe rápido porque sentía dolor pero debía aguantar las lágrimas si no quería que me fuera peor.

La mañana fue aburrida, él preparo unos sándwiches junto un chocolate caliente para mi y Sesshoumaru tomaba su típico café. Permanecimos en silencio sin mirarnos el uno al otro ¿Cómo abordar aquello sin sentirme mal y sobre todo avergonzada? No es culpa de ninguno de los dos, en si no es la de él porque mía tal vez sí. Seré un desastre en la intimidad como siempre me repetía Inuyasha, eres frígida, no eres capaz de sentir placer, aquellas palabras resuenan en mi cabeza.

-¿Vamos a los servicios? Seguro los necesitas. – Me tiende una mano.

-Eh… Si ¿Dónde están?- La acepto pero me suelto de inmediato. Doy un suspiro e intento alejar todo, esto de seguir martirizándome con aquello sólo va a conseguir que lo preocupe.

-En la casa de allá- Me señala. - Iremos en la camioneta para llegar rápido.

-Bien.- Soy cortante, no quiero hablar y menos sentir su contacto.

En pocos minutos estamos en la entrada de aquella casa que lucia tan lejana, toca la puerta y nos abre un hombre casi desde la misma edad que Sesshoumaru.

-Hola hermano, de tiempos que te veo por acá. – Lo saluda el pelinegro.

-Hola José María ¿Nos prestas los servicios?- Si que Sesshoumaru es seco cuando quiere.

-Claro por cierto Buenos días señorita disculpa mi mala educación al no presentarme, Soy José María Suarez para servirla en lo que quiera- Es bastante alegre.

-No sé preocupe. Mi nombre es Kagome Higurashi y es un gusto conocerlo- Respondo.

-Kagome en la puerta de allá están los servicios.- Me indica Sesshoumaru ignorando por completo cualquier comentario o acción de aquel hombre.

-Si me disculpan vuelvo en unos minutos. –Voy al baño. Al cerrar la puerta pude escuchar la conversación que tenían.

-Oí los rumores que estabas saliendo con una bella damisela pero no creí que fueran verdad. – José María inicia la charla.

-¿Tu cuando sientas cabeza?- Le pregunta.

-En un lugar como este es muy difícil encontrar una hermosa mujer que este dispuesta a pasar su tiempo aquí en cambio tu te fuiste de vacaciones y volviste con esa hermosura.- Agrega me siento avergonzada.

-Ni siquiera haz buscado algo y déjala tranquila.- Ya sale esa parte celosa de él.

-Cálmate además que me alegra verte con alguien. Tu sabes como son las malas lenguas aparte que no traías a ninguna mujer desde la que conociste en la universidad… Cómo se llamaba.- Se le oye pensativo.

-Cállate.- Le ordena.

-Luisa.. No..Laila tampoco era ya me acorde Laura.- Se auto responde.

Es la segunda persona que escucho hablar de aquella mujer que por lo visto fue muy especial para él aunque nunca la ha mencionado.

-¿Cuándo vienen tus hermanos a echarte una mano?- Pregunta él sonaba bastante frío, como diciendo cambias de tema o cambias sino quieres problemas.

-En diciembre que son las cosechas… Es responsabilidad de todos que salga perfecta. – Le contesta.

-Vendrán con tus sobrinos.- Agrega.

-Si, todos sus críos vendrán a poner de vuelta y media la casa. Va ser desesperante. –Se queja.

Me apresuro en terminar de lavarme y salir.

-Ya terminaste.- Habla aquel hombre.

-Vuelvo en un momento y regresamos al campamento por las cosas. –Me cuenta los nuevos planes, me siento culpable por echar nuestro fin de semana a perder con mis tonterías.

-¿Cómo conociste a Sesshoumaru?- Me pregunta de improviso.

-En un estacionamiento. Me ayudo y ya. ¿Ustedes se conocen desde hace tiempo?- Prefiero escapar de aquello ya que en si nunca nos pusimos de acuerdo sobre la versión oficial de en donde nos conocimos.

-Somos amigos desde la escuela primaria… Aún recuerdo lo gracioso que se veía cuando apareció en la entrada, un chico alto y desgarbado. A pesar de ser el menor del aula porque lo adelantaron dos grados era más maduro que cualquiera de nosotros. – Me cuenta.

-¿Usted en que grado se hallaba?- Me interesa saber.

-Cuarto, él debía estar en segundo por la edad aunque en si lo matricularon para primero porque era la primera vez que asistía a la primaria pero al ver que era un cerebrito lo cambiaron… Que tiempos aquellos. – Se estira en la silla. - Usted señorita luce muy dulce para el amargado ese ¿Cómo lo aguanta?

-Déjala tranquila. Vamos Kagome. –Me empuja hacia la salida, si que es muy celoso, me da gracia su accionar.

Ya dentro la camioneta comienzo a reírme, el ambiente tenso que había antes se disuelve.

-Me gustas más cuando ríes. –Me dice provocando que me sonroje. – Lamento si te lastime anoche.

Hay no, él esta mal entendiendo todo, lo de ayer fue mi culpa porque primero lo provoque y no respondí a la expectativas del caso. Se estaciono y comenzó arreglar todo para volver a casa.

Soy una tonta eche todo a perder, él que se había esforzado para que fuera especial, era su regalo de cumpleaños. No baje para nada de la camioneta, me quede ahí sentada pensando en lo miserable que era, en lo tonta que fui y deseando no haberme casado con Inuyasha tantas sucesos amargos me hubiera evitado, tantos problemas.

-Kagome, no llores. – Lo escucho a él que había abierto la puerta me abrazo a él y mi llanto se hace más fuerte.

II

Mi idea de tener un viaje perfecto resulto siendo un fiasco. Desde anoche ella esta extraña, en si desde que intimamos ¿Acaso fui muy rudo? ¿Hice algo mal? ¿Tal vez tiene una herida y fui igual de desconsiderado que la vez pasada? Por más vueltas que le doy al asunto no hay una respuesta. Luego en la mañana estuvo toda esquiva así que quedarse aquí es en vano lo mejor es regresar. Ella no protesto, ni siquiera ha bajado del carro a echarme una mano con las cosas.

Voy a desatar la carpa y me doy cuenta que mi navaja la deje en la gaveta, voy por ella y lo que encuentro es a Kagome en un mar de lágrimas, paso mi mano por su rostro para limpiarla y le pido que no llore, es cuando ella se abalanza sobre mi y comienza a repetir lo siento, no me dejes. Varias veces.

-Sabes que nunca lo haré.- La consuelo. –Kagome por favor deja de llorar. –No sirve de mucho más bien lo empeora. - ¿Quieres que nos quedemos?

-Yo…. Yo…. Yo lo siento- Comienza a hipar- Malogre todo… Soy tonta, una buena para nada.

-No lo eres, nunca lo has sido.- Es raro, su comportamiento me recuerda mucho al de esa vez en mi apartamento.

-Si lo soy.- Me contradice.

Me separo ligeramente para verla directo a los ojos, tomo su mentón con suavidad: Si lo fueras no estaríamos juntos, no te amaría ni siquiera estarías aquí. Así que por favor cálmate.

-Si fuera tonta me dejarías.- Iba a empezar de nuevo.

-No porque te quiero como eres y deja de repetir aquello que voy a dejarte ¿Dime que sucede desde anoche estás rara? – Soy paciente.

Comienza a jugar con sus dedos: No sé por donde empezar.

-El inicio seria bueno.- La ayudo.

-Se sincero con esto y no evadas la respuesta, promételo. – Habla todavía con la voz llorosa.

-Lo prometo. –Levanto la mano en forma de promesa.

-¿Soy mala en la intimidad? –No me esperaba eso.

-Me has dejado frío. – Confieso.

-Dilo. –Me presiona.

-No lo eres siempre estas dispuesta a cumplir mis caprichos… Lo que si es que sueles ser muy sensitiva.- Medito, no me es fácil hablar de ese tema y descubro el problema que tuvimos anoche. – Ayer no fue placentero para ti por eso te quedaste quieta.

Ella asiente con la cabeza, la abrazo: Debiste informármelo cariño.

Ella agacha la cabeza y las lágrimas comienzan a correr de nuevo: Por favor no sigas triste, no debí tratarte así.

-Es que todo fue tan repentino y no sé por qué vino a mi mente lo que pase con Inuyasha… Tuve miedo y…y…y… sólo quise que termine. – Sus palabras me hicieron recordar lo que me conto esa tarde sobre su desastrosa noche de bodas o de las noches que él abuso de ella. Algo sucedió en ese momento que desencadeno sus recuerdos con él la próxima vez tendré que estar más atento.

- La próxima vez todo será mejor-. Le aseguro.

- Soy una molestia ¿Cierto? - Ella está tan incomoda.

-Cuando una pareja hace el amor como nosotros lo importante es que ambos lo disfruten, en si el sexo en general es algo mutuo ¿Acaso divertirse solo es bonito?- La veo con una sonrisa para brindarle seguridad.

-¿No me dejaras por otra? - Sigue dudosa.

-No. -Doy por cerrado el tema. - Voy a terminar de guardar todo y nos iremos a descansar por unas aguas termales que hay de regreso a casa ¿De acuerdo?

-Me gusta estar aquí. -Habla.

-Pero si te trae malos recuerdos será mejor ir a otro lugar. – Le recomiendo, no quiero que se aleje.

-Voy a estar bien, soy fuerte. – Me sonríe.

Armamos las cosas de nuevo sólo que esta vez los dos juntos. Puse los leños para prender, y poner la carne y no hay que olvidar las cañas de pescar, aunque lo único que conseguimos fueron tres peces. Una parte de nuestro almuerzo llevamos a José María el cual nos dio unas frutas como agradecimiento. El día paso tan rápido que cuando me di cuenta esta anocheciendo. Kagome saco una bolsa de malvaviscos y los puso en unos palos alrededor del fuego.

-Se ve delicioso lo que haces.- Me acerco.

-Recuerda que tú me enseñaste.- Me ve.

-¿Acaso nunca acampaste antes?- Le pregunto.

-Eres él único con el que lo he hecho… Contigo fue la primera vez que dormí al aire libre, tantas cosas me haz hecho sentir.- Se apoya en mi.

-Tu también me haces sentir muchas cosas… - La abrazo.

-Sabes Sesshoumaru. – Mira al cielo. – Hubo una sola vez en que Inuyasha se porto bien y creí que cambio.

-Fuiste feliz con él. – Agrego, sentí celos pero a la vez sé que ella se esta abriendo.

-Si pero porque creí que las cosas serian distintas.- Me aclara.- Aunque las cosas mejoraron un poco él me decía que era muy sucia, me movía demasiado o porque no era más demostrativa y cuando lo era igual se quejo… Lo único bueno es que no sentí dolor aunque si miedo junto frustración al creer que no lo hacia bien.

-¿Los momentos de intimidad eran muy malos?- Pregunto.

-Desastrosos…- Fue la palabra exacta.

-Para mi eres perfecta… -Le respondo. - Eres como la pieza que le faltaba a mi rompecabezas.

-Tanto significo para ti.- Se acurruca más.

-Si. -Contesto y le doy un ligero beso.

- ¿Siempre vienes aquí?- Pregunta.

-En el verano, está playa es tranquila y viene mucha gente. Aunque es la primera vez que vengo en esta época del año. - Le cuento sin embargo veo que mi respuesta no le satisface del todo la noto inquieta.- ¿Qué sucede?

-¿Quien es Laura? - No se atreve a verme.

-Nadie. – Es mi escueta respuesta, no quiero profundizar.

-¿Quién fue? – Vuelve intentarlo.

-¿Por qué deseas saber? – Le contesto.

-Porque es la segunda vez que escucho que fue alguien importante para ti. – Está concentrada en el fuego.

-¿Tienes celos?- Me causa gracia.

-No podría decirte es más curiosidad. –Se apoya en mi y me mira.

Suspiro: Ella tendría celos de ti… - Confieso. Para luego ver el cielo. – No tienes de que preocuparte… Ella falleció hace mucho tiempo.

Pudo sentir la tensión en su espalda para que se quedara en silencio por un buen rato hasta que hablo de nuevo: ¿Fue antes o después que terminaran? – Esa si que es una pregunta difícil, como decirle que fue unos momentos antes del accidente que tuviera Laura donde perdió la vida, cosa que nunca le informe a nadie. Todos creyeron que ambos seguíamos juntos en ese momento por eso apenas termino aquel ciclo me fui a estudiar a Italia con los tíos, no quería escuchar los murmullos de la gente compadeciéndome, sintiendo pena, hasta su comportamiento amable y comprensivo lo hacia.

-Sesshoumaru. – Me llama.

-¿Por qué no tuviste hijos con Inuyasha?- Nunca le pregunte aquello pero estoy seguro que es un tema incomodo.

La tensión en el ambiente podía cortarse con un cuchillo, su semblante relajado desapareció comenzó apretar los dientes.

-No tienes que responder… Prometí no volver a preguntarte sobre las cosas de tu matrimonio porque es un tema delicado.- Le froto la espalda.

-¿Ella también es un tema delicado? – Su pregunta sonó más a una afirmación.

-Prefiero dejar aquello en el pasado. – Es mi respuesta. – Lo único importante para mí ahora eres tu. – La abrazo y comienzo a besarla.

-¿De verdad? – Me cuestiona.

-Si.- La comienzo a devorar a besos mientras mis manos recorren cada parte de su cuerpo y van quitando aquellas prendas que lo único que hacen es estorbar.

-Te amo…Te amo mucho. – La escucho decir mientras me estrecha entre sus brazos.

La arena termino convirtiéndose en nuestra improvisada cama mientras el cielo estrellado nuestro techo y testigo del amor que sentíamos el uno por el otro. Estos son los momentos que más me agradan porque es cuando cualquier duda que tenga respecto a lo que siento por Kagome se desvanecen por completo. Porque estoy seguro que sin ella no podría ser feliz, no estaría completo.

Masajeo sus pechos con delicadeza hasta percibir sus pezones duros para poder devorarlos a besos, ella gime de placer, continuo con mi labor hasta que la escucho pronunciar mi nombre. Dejo que ella se gire para que tome el control está vez.

-Amo Sesshoumaru por lo visto su amiguito se encuentra muy ansioso. - comienza a jugar con sus manos sobre mi masculinidad, masajeándola de una forma que me vuelvo loco.

-Kagome. - Gruño.

-Esta desesperado mi amo. - Me ve traviesamente deteniéndose.

-Por favor quiero estar dentro de ti. - Me contengo, no deseo pasar por lo de anoche.

-No lo sé. - Comienza a frotar nuestros sexos, literalmente me está torturando.

-Kagome ya no resisto. - Hablo.

-Pero primero amo Sesshoumaru tiene que decir que soy su dueña, ama y señora. - No sé si juega conmigo o bromea.

-Kagome. - Le pido mientras se mueve de una forma muy sensual.

-Dilo. - Eso se llama venganza pero no importa porque sé que la recompensa lo vale.

-Eres mi dueña ama y señora. - Le digo.

-Muy bien hecho mi querido amo, está es su recompensa. - Me besa y lentamente voy dentro de ella. Su movimientos son suaves, deseo que valla más rápido pero es mejor esperar a que ella tome su ritmo aunque puedo sentir como me aprieta.

Coloco mis manos en su cintura para ayudarla y acelerar el paso, le pregunto: ¿Está bien así?

-¡ Siiiii! - Exclama, mientras sus pechos mueven, no pasa mucho hasta que termino dentro de ella, está vez se nota que conseguí complacerla porque dio un grito y se recostó en mi pecho.

-Resultaste ser una escandalosa. - Le bromeo, se sonroja. - Pero te gusta que sea así mi dueña ama y señora.

-Yo de verdad te amo. - Me besa. - Quedemos así por un rato.

III

Luego de una noche exhausta de placer con mi adorado Sesshoumaru, me desperté a mitad de la noche de nuevo por esa pesadilla en la que bueno antes aparecía Inuyasha con un arma dispuesto a dispararme aunque está vez fue Inu Tashio quien hizo acto de presencia. Es extraño porque desde esa vez que vino no ha vuelto sin embargo su amenaza aún me espanta porque estoy seguro que es capaz de cumplirla con el único fin de fastidiar.

-No podías dormir. – Se sienta a mi lado Sesshoumaru. Asiento con la cabeza. - ¿Acaso es por lo que te pregunte?

Recordé aquello y de nuevo la tensión se fue a mi espalda, mis manos comenzaron a sudar y un nudo en mi garganta se formo. A veces quería contarle a Sesshoumaru pero resulta difícil hablar de ello sin que termine hecha una mar de lagrimas. Con el único que hable de ello fue Inuyasha pero fue simplemente para reclamarle.

-No quiero que me respondas. – Interrumpe. Esa es una gran mentira de su parte, lo veo con mirada asesina. – Si quiero pero prefiero que lo hagas cuando te sientas preparada… No quiero que peleemos ni que digas que quieres terminar.

-¿Tu algún día me contaras sobre ella? - Me arriesgo.

-Insistirás sobre aquello. – Se le ve cansado, me recuesto sobre sus piernas para verlo con ojos de cachorrito. – Tengo curiosidad.

-Te contare sobre ella pero no preguntes y te aguantas si algo no te gusta. – Me advierte.

-Está bien. – Sonrió.

-La conocí en la universidad, faltaba un par de meses para terminar el año y ella me propuso para salir. Me negué muchas veces hasta que acepte. – Inicia.

-Te hiciste el de rogar. No debiste ser así. – Lo regaño.

-Quería concentrarme de lleno en mis estudios, no me parecía justo que Jaken se hiciera cargo de todo mientras estaba fuera… Lo mismo le dije a ella cuando quiso que empezáramos una relación. – Me explica.

-No deseabas distracciones.- Lo comprendo.

-Luego de mucha insistencia acepte empezar una relación con ella con la condición que apenas bajaran mis calificaciones terminábamos. – Se le puede notar perdido en sus recuerdos.

-¿La querías? –Pregunto.

-Al principio fue más un me gusta luego si la quise y como imaginaras llegue a intimar con ella aunque no vivimos juntos. – Lo dice como si nada, me sonrojo pero me atrevo a preguntar

-¿Ella fue la primera con la estuviste? – De solo preguntarlo me puse colorada.

-Si. – Pasa su mano por mi rostro.

-Ah…- Es lo único que dije.

-No sientas celos… Además es lógico que sucediera. Tu pediste que te lo contara. – Agrega.

-No estoy celosa solo sin habla… ¿Ella era menor que tu? – Pregunto

-No… Ella era mayor por dos años. – Confiesa.

-Asalta cunas y corruptora de menores. – Digo sin pensar. Levantándome de improviso.

-JAJAJAJAJA… Es la misma expresión de ella cuando se entero. – Ríe.

-¿Qué edad tenías? – Sigo con mi interrogatorio.

-17 casi 18 pero parecía mayor y no le decía a nadie mi edad. – Se justifica.

-Eso significa que ella tenía 19 años… ¿Qué edad tienes y no me mientas? – Lo veo seria.

-Soy mayor que tu… - Responde.

-¿Edad? – Insisto.

-32. –Dice.

Respiro aliviada.

-¿Ya estás satisfecha? – Se levanta para abrazarme.

-Si… Aunque yo no tengo respuestas para ti.- Me siento algo mal.

-Mientras todo este bien. – Me susurra al oído, mientras sus caricias piden algo más.

-Nunca cambiaras… Pero me encantas así. – Le correspondo con dulce beso. No sé cómo pude desconfiar de él o pensar que Laura estaba todavía allí. Él me quería y mucho por ese motivo me lo demostraba a menudo. Ya no pienso dudar más.

El domingo recogimos todo, nos despedimos de José María y partimos de regreso sin olvidarnos hacer una parada en aquellas aguas termales postergando nuestro regreso por un par de horas más, fue un poco más de tiempo porque llegamos entrada la noche y al final Shippo se tuvo que quedar en casa de Jaken hasta el lunes porque daba pena despertarlo. Cosa que nos dio más tiempo para amarnos con desenfreno. Todo es tan maravilloso.

IV

Al final nuestro fin de semana resulto ser uno de los mejores, mis dudas todo se va desvaneciendo y estoy seguro que Kagome es la mujer que amo, con la que deseo casarme y formar una familia. Como deseo que sea 31 de diciembre para por fin comprometernos oficialmente y si todo sale bien el seis la estaría convirtiendo en mi esposa. Porque más o menos e ido planeando la boda.

Son las 6 de la tarde, faltan sólo segundos para hablar con Rin la cual acepto echarme una mano con lo de la boda aunque no promete que vendrá.

-Hola primito ¿Cómo estás? - Me saluda Rin.

-Bien ¿Tu qué tal? – Le pregunto.

-Viendo ciertos detalles de lo que me encargaste. No puedo creer que vas a casarte. – Habla emocionada.

-No hables tan fuerte- La riño, no quiero que Kagome se entere que estoy preparando todo

-Está bien ¿Aunque no conozco tu apuro?- Me ve escéptica. - ¿Acaso ya vienen sobrinos?

-No… Sólo no quiero que se me escape. – Le cuento.

-Me alegro verte tan entusiasmado… Sabes voy a ir ahí a pasar las fiestas y terminar toda lo de la boda porque no valla a ser que lo estropees. – Me cuenta.

-¿En serio vas a venir? – Me alegro pero ya no hay ese sentimiento de mariposas en el estómago es más como si fuera a regresar a casa mi hermana pequeña.

-Crees que me perdería uno de los momentos más felices para ti. – Me ve.

-No. Gracias por ayudarme. – Soy sincero.

-No es nada por cierto los tíos también van a llegar. – Me cuenta.

-No lo esperaba pero recuerda que va ser algo pequeño.- Le informo.

-Claroooooo…. – Dice de una forma muy rara. – Bueno me despido bye cuídate.

Al final creo que la pequeña ceremonia no lo será, no interesa con tal de ver a Kagome feliz.

Continuara…..

Notas de autora: Holas queridas lectoras, sorry por la demora pero mi trabajo me tiene saturada, fin de año es entrega de trabajos, pasar notas, manualidades, etc. Apesar que lo tenía casi listo no podía subirlo. Espero que les guste, por fin aclare el asunto de Laura y los sentimientos de Sesshoumaru... En el siguiente capi estan los preparativos para la llegada de la familia Madicci. Como terminaran las cosas entre ellos, afectara en algo su relación….No lo sé….

Gracias a todas las que dejaron su review, cualquier cosa duda o queja dejen uno para estar al tanto. También se aceptan ideas.

clarity-chan: Gracias por tu review y de ante mano te digo que para eso falta muchooooo, sobre lo que suceda cuando vuelva Rin se verá todavía en el siguiente capitulo aunque en si sean los preparativos. Gracias otra vez.

: Gracias por tu review, mas o menos sucede lo que esperabas y ese viaje sirve para aclarar ciertas dudas. Gracias de nuevo por tu review.

Marlene Vasquez : Gracias por dejar tu review, al final se solucionan sus problemas y vendrá alguien que tal vez alborote las cosas. Gracias por tomarte tu tiempo y dejar un review.