Ya no quiero
Capitulo 22: Crónicas de una muerte anunciada
I
-¿Qué significa esto? – Me muestra las pastillas que me dio Kouga hace tiempo.
-Son pastillas anticonceptivas. – Le respondo.
-Pastillas anticonceptivas. – Repite, se enoja más.
-¿Qué problema hay con eso? – No lo comprendo.
-¿Qué problema hay con eso? – Parece disco rayado.
-Puedes dejar de repetir y explicarme porqué estás furioso. – Me harto, si continuaba no íbamos a llegar a ninguna parte.
Respira hondo: ¿Desde cuándo las tomas?
Me siento incomoda con la pregunta pero si no le digo la verdad las cosas se van a poner color hormiga: Luego de la boda de tu prima… Después de esa noche.
Pude ver sorpresa en sus ojos: No querías tener el hijo de un desconocido.
-Compréndeme, en esa época apenas cruzamos unas palabras sobrios para que cuando nos pasamos de copas nos dejamos llevar ¿Qué hubieras hecho si pasaba? ¿Qué tal si no me creías? Cosa que era lo más lógico porque si a la primera termine en tu cama, puede que pensaras que era una cualquiera o aprovechada. – Le contesto.
Se queda un momento en silencio: No imagine eso de ti en ningún momento.
-Yo creí que sí… - Susurro.
-Pero después incluso ahora que excusa tienes para seguir usándolos. – Me reclama.
-Oh Sesshoumaru no seas necio… Acaso olvidas tu actitud cada vez que te hablaba de tener niños, te quedabas mudo y hasta te alejaste. Supuse que no te gustaba. – Le explico.
-Luego cuando hubo la falsa alarma te repetí muchas veces que me gusta la idea de que tengamos uno… - Me dice.
Tiene razón sin embargo no me siento preparada tengo miedo. Que tal si soy de nuevo débil, si no lo puedo proteger, si sucediera otra vez aquello, si pierdo otro bebé no lo podría resistir.
-Olvidemos esto bien… - Pone su mano en mi hombro. – A partir de ahora dejaras de tomar esas pastillas y que suceda lo que tenga pasar.
-No. –Es mi respuesta ante su propuesta, en verdad amo a Sesshoumaru sin embargo no me siento preparada para una responsabilidad tan grande.
-¿Por qué? – Me pregunta secamente.
-Simplemente porque no. Es mi decisión. – Le digo sin atreverme a mirarlo.
-No estoy de acuerdo con ello, se supone que esto es algo que ambos debemos decidir no simplemente tu. Que hay de lo que quiero. – Me rebate.
-Entiéndeme no quiero… No puedes comprenderme. – Lo último sin querer se lo grite.
-Siempre es lo mismo. – Veo el fastidio en su rostro. – He sido paciente contigo, comprendo que lo que viviste fue difícil que por más que pregunte siempre eres esquiva. Así que debo aguantarme y seguir soportando todo. Incluso tuve que controlarme de no golpear al imbécil ese cada vez que lo veo o de gritarle cuando te llama. – Hace una pausa. - Ahora cuando te pido una sola cosa dices que no porque no quieres sin una explicación, estoy seguro que no me la vas a dar y si te exijo una lo único que conseguiré es que te enojes y digas que todo termina aquí… Dime Kagome ¿Cuánto tiempo más voy a tener que ser compresivo, paciente? Estoy llegando a mi limite. – Sus palabras tienen toda la razón, me siento en la silla derrotada. Sabiendo que al hombre que esta en frente mío merece una persona mejor, quien sea menos yo.
-Es verdad, esto no es justo para ti. – Consigo hablar. – Te dije que te hartarías de mi, de mis problemas, de todo… Te lo repetí muchas veces y no querías entender algo obvio… Yo me cegué al solo imaginar que nuestra relación podría funcionar.
-Dame una buena razón, una explicación razonable y no un simple no quiero. – Toma mi mano, yo me suelto.
-Si no es suficiente para ti ¿Qué haré? Seguir tus ordenes. – Me enojo.
- Kagome, no te pregunte que hiciste el miércoles pasado porque me lo pediste pero que te cuesta acceder al mío o tu motivo tiene que ver con lo sucedido ese día. – Me pongo derecha ante su capacidad de deducción por que todo lo sucedido el ocho de diciembre esta estrechamente ligado con mi decisión. – Por tu reacción veo que si. – Agacho mi cabeza al sentirme descubierta. - ¿Qué es lo que ocultas tan celosamente?
-No puedo decírtelo, no me siento capaz de hacerlo. – Apretó mis puños.
-Sabes qué pienso. – Me ve directo a los ojos con la mirada más gélida y furibunda que puede tener.
-¿Qué?- Trago saliva.
-Que has vuelto con Inuyasha, que a mi me estas viendo la cara. Qué ese día lo viste y quien sabe que cosas hicieron por ese motivo tomas las pastillas por eso desde ese día no has dejado que te toque con el pretexto que te sientes mal. – Me suelta su teoría.
Me sentí tan humillada, decepcionada y furiosa con la suposición que se formo que lo único que atino es a darle una reverenda cachetada: Te odio, por ilusionarme, por hacerme creer que eras diferente pero me doy cuenta de lo ciega que fui.
-¿Entonces dime qué hacías con él ese día? – Tiene todavía la desfachatez de preguntarme.
-Púdrete, no te importa lo que hice o haga de ahora en adelante. No pienso seguir con alguien como tu. – Me giro dispuesta a irme.
-No te vas dejándome en ascuas. – Me sujeta. - ¿Dime todavía lo quieres?
-Suéltame.- Forcejeo.
-No lo haré hasta que me respondas. – Lo hace más fuerte y me acorrala contra la pared.
-Me estas lastimando. – Le digo.
-Responde maldición. – Me grita, golpeando la pared .
-No quiero a nadie a nadie entendiste…. Ya no quiero volverme a enamorar… A sentir amor por alguien, ahora déjame. – Le grito mientras las lágrimas se derraman por mi cara. Aprovecho ese momento para empujarlo, salgo corriendo a encerrarme en su cuarto, bloqueo la puerta con una silla y otras cosas más. De todas formas me oculte en el baño para sentarme y continuar llorando por lo tonta que fui. Por mi mala suerte, al final no me equivoque del todo, yo nací para quedarme sola.
II
Nunca había visto tan molesto al joven Sesshoumaru por lo menos no desde que se entero que la niña Rin tenía una relación con el joven Kohaku. Esa vez se fueron a los golpes si no fuera por la niña hubiese ocurrido un crimen. Salvo que esa vez el joven Sesshoumaru le dio a escoger a Rin y ella se opuso a que botaran a Kohaku así que él tomo sus cosas y se fue para no volver hasta después de la boda.
Ahora ocurrió algo parecido, está vez discutió con la señorita Kagome, ella termino yéndose a llorar al cuarto mientras que él pude verlo con una cara que daba miedo y repetía maldición, maldición lo fregué todo, para irse igual que aquella vez.
Han pasado varias horas y ninguno ha hecho acto de presencia. Me preocupa más la jovencita sobre todo porque estos días no ha estado bien, tengo mis sospechas y si son ciertas colerones como este no le van hacer nada bien. Voy a su habitación llevándole un mate de manzanilla para que se le calmen los nervios.
Toco un par de veces, no recibo respuesta. Insisto de nuevo pero avisándole que soy yo con un mate para ella. Me abre la puerta, a simple visto me doy cuenta que ella no luce nada bien a pesar que se lavo el rostro y peino. Permite que entre a la alcoba, indicándome que deje el mate en la mesita de noche.
-Gracias señora Kaede, no debió tomarse tantas molestias. –Trata de sonar normal.
-No es nada niña ¿Cómo estás? Pude escuchar que discutieron, diría que fue bastante fuerte. – Le hablo.
-Lamento el espectáculo pero no se va a volver a repetir. – Puedo percibir la pena y decepción en sus palabras.
-Niña, las parejas siempre discuten. Además es la primera vez que vi al joven Sesshoumaru tan feliz con alguien, él no es de querer demostrar lo que siente. – Le cuento.
-Llegamos a nuestro limite. – Confiesa.
-Disculpa si soy entrometida ¿Puedo saber por qué pelearon?- Me intriga. –Tal vez pueda ayudarte hasta aconsejarte.
Guarda silencio por una momento y comienza a relatarme: Fue…Fue porque todo este tiempo estado usando pastillas anticonceptivas.
-Supongo que debes tener tus razones ¿Le has explicado? – Me siento a su lado.
-Es complicado… Él sabe que es difícil para mi además que por el momento yo… - Se queda trabada.
-Tienes miedo, es normal… Recuerdo que cuando me case con Touri también tuve miedo, pero sucedió y tuvimos a mi hijo, es el difunto padre de Jaken. – Le cuento.
-¿Jaken es su nieto? – Se sorprende.
-Si, mi nuera junto a mi hijo fallecieron hace mucho tiempo en un accidente y fue cuando la señora Manami se ofreció hacerse cargo de mi nieto. Lo quería como si fuera su hijo, además que le sirvió de apoyo cuando ocurrió la muerte del señor Lorenzo y hubo los problemas con la señorita Irasue, al final mi nieto se convirtió en una especie de hermano mayor para Sesshoumaru. – Hago una pausa. – Sabe el joven Sesshoumaru desde pequeño siempre ha sido muy solitario. Desde que lo vi la primera vez cuando tenía casi ocho años se propuso como meta recuperar la gloria pasada de este lugar por ese motivo se volvió una especie de ratón de biblioteca, estudiaba todo lo que podía, consiguiendo que lo adelantaran el primer año que fue a la escuela siguió de esa forma hasta grande por ese motivo no disfrutaba de las cosas sencillas de la vida. Las únicas veces que se permitía jugar o mostrar algo de su personalidad era con la niña Rin. Dándonos cuenta que en el fondo no era tan seco y frío, si no muy sensible por ese motivo de lo que la hacienda era netamente ganadera se convirtió en viñedo porque no podía soportar el hecho de tener que matar a las vacas. – Le comento.
-Varios me dicen que Sesshoumaru es un amargado por no decir ogro y ermitaño. – Cuando me informa de esto no la veo ya tan triste sino interesada.
-Es cierto, su carácter también es consecuencia de lo que tuvo que pasar de pequeño, se quedo solo a tan corta edad… Es por eso que él esta tan entusiasta con formar su propia familia para estar acompañado, porque Jaken ya se caso y se fue a vivir con su familia, Rin igual. Has pensado que quizá Sesshoumaru tenga miedo de quedarse solo. – Le digo.
-Nunca. – Me contesta pude ver como se siente acongojada. – Lo que dice señora Kaede tiene mucho sentido… Hasta justifica en parte las tonterías que dijo.
-Ser rechazado por su padre lo marco mucho, más la muerte de su madre y luego su abuela que fue su única familia, me imagino lo desamparado que se sintió después su permanencia en el orfanato no creo que haya sido grata para al final escaparse a vivir solo en las calles. Debió tener mucho miedo mi niño en esas noches frías. – De solo imaginármelo mis ojos se llenan de lágrimas.
-Gracias señora Kaede, me ha hecho ver Sesshoumaru es un tonto al creer que lo iba a dejar solo. –Está más tranquila.
-Se nota que estas muy enamorada de él. Tienes que ser paciente con ese niño, suele ser muy apasionado cuando quiere conseguir algo y no mide la consecuencia de sus actos cuando ve que su objetivo esta siendo amenazado. – Le digo.
-Lo voy a tener muy en cuenta. Lo esperare para hablar a penas llegue. – Me cuenta sus planes.
-No creo que regrese hoy, fácil lo hará mañana cuando se le enfríe la cabeza. – Ella ríe ante mi comentario.
-Cierto, cuando desea pensar quiere estar solo. – Agrega.
-Si, bueno por tu parte será mejor que descanses, has estado muy mal estos días… Cualquiera diría que estas en cinta por los malestares que tienes. – Le suelto mi teoría. – Pero por lo que me contaste es más probable que sea cansancio con estrés.
-Si, bueno hasta mañana señora Kaede. – Se despide.
-Hasta mañana niña. – Le digo para salir de la habitación y dejarla descansar.
III
Como predijo la señora Kaede Sesshoumaru nunca se apareció. Medito sobre la información que recibí en la tarde. Por desgracia y la vez suerte se explican muchas de las actitudes de él como porque desea que nos casemos tan pronto o tener un hijo, es su forma de retenerme para que no se quede solo. Lo que consiguió es lo apuesto al presionarme.
Lo que me parece raro en toda esta situación es el hecho que supiera que estuve con Inuyasha, lo más correcto es decir que me lo encontré. Porque ninguno de los dos creyó que nos cruzaríamos ¿Él me habrá seguido? No, Sesshoumaru estaba muy ocupado y cansado. Si tan solo me hubiera escuchado los otros días comprendería lo que me sucede y nos hubiéramos ahorrado tantos problemas.
Aunque creo que él más afectado en toda está situación es Shippo otra vez va pasar la noche en casa de Tazumi. Espero que está vez sea la última vez que tengamos una discusión tan fuerte en la que el niño tenga que irse a otro lado aunque a partir del sábado él va a regresar a vivir con su abuelita.
Lo más incomodo de esta situación es que por lo visto todos se han enterado de la pelea aunque no conocen la razón pero los cuchicheos no se detienen. Por un lado Tazumi con Jaken que apenas llego se quedan en silencio, mientras que por otro lado están mis compañeras de trabajo murmurando cosas acerca de Sesshoumaru supongo que deben ser sus teorías acerca de porque se fue aunque no entiendo que tiene que ver Rin. No debo hacerles caso ya que no acertaran.
No pienso en lo que paso en el día, debo concentrar me en llegar, veo la camioneta de Sesshoumaru eso significa que regreso, dejo mis cosas en la sala y voy a buscarlo a su estudio antes de tocar escucho que habla con alguien, creo que es Touri, debería irme pero es tan tentador quedarse.
-Déjame tranquilo. – Puedo oírlo gritar a Sesshoumaru.
No sé que le contestan así que pego mi oído a la puerta.
-Que quieres que diga. –Le dice.
-La verdad. –Es Touri. – Acaso no buscas una sin razón para que se valla.
-Quieres que le diga que no la quiero. Que todo este tiempo solo jugué con ella, que la utilice para olvidar el amor que sentía por Rin pero que no resulto que ha sido todo un fracaso y que se valla. Que. – No seguí ahí, no podía. Pronto mi corazón se quebró al momento que aquellas palabras salieron de él. Me limpie el rostro y corrí haciendo el menor ruido posible hacia la habitación en la que compartí tantas cosas con él.
No paso mucho cuando alguien toco la puerta, no abrí ni hice ruido alguno. A pesar de eso escuche su voz diciendo que deseaba hablar conmigo pero como no respondí habrá pensado que no estaba.
Luego de aquello comencé alistar mis maletas, hasta que la habitación quedo vacía y pareciera que nunca estuve allí. Antes de dormir me atreví a escribirle una carta explicándole porque me iba y deseándole lo mejor. Me levante temprano por la mañana, di un último vistazo al lugar sintiendo como la tristeza oprimía mi pecho.
Ahora comprendo aquellos cuchicheos en los que mencionaban a Sesshoumaru con Rin, por lo visto todos estaban al tanto de los sentimientos que él profesaba hacia Rin y yo era la única ignorante en esta historia. Soy la tonta que cayo en su trampa. Es como la historia de crónicas de una muerte anunciada, todo el pueblo estaba enterado que los hermanos Vicario matarían a Santiago a penas lo vieran pero ninguno se atrevió a decirle lo que sucedería por eso él termino siendo asesinado en la puerta de su casa.
En mi caso todos estaban al tanto que él quería otra pero ninguno fue digno de abrirme los ojos, por lo que ahora yo termine con el corazón roto, algo que se esperaba al final o apenas Rin hiciera acto de presencia aunque en mi caso me adelantare, no quiero que me eche de la casa y hacer todo un espectáculo.
Llegue a la escuela, todos en el lugar están alborotados por la clausura del año escolar. Me muevo entre ellos evitando llamar la atención y busco de inmediato a Tazumi, no tardo en hallarla, la atajo y le pido hablar con ella urgentemente.
-¿Qué sucede Kagome? – Me pregunta.
-Es que tengo que irme ahora mismo y quiero que le des esto a Sesshoumaru. – Le pido.
-¿Qué sucedió? No puedes esperar a que termine la actuación- Me dice, admito que es lo que más me gustaría pero conociendo a Sesshoumaru me atajaría y no deseo oír más de sus mentiras.
-No, debo volver urgente. Cuídate mucho Tazumi y gracias por todo. – La abrazo muy fuerte.
-¿Kagome todo esta bien? – Me ve preocupada.
-Si. Besos y abrazos para Kayra y Shotaro también cuida mucho a Shippo. – Me concentro en sonar normal. – Me voy que me espera una largo viaje.
-No vas despedirte de él. – Me dice Tazumi.
-No quiere que este triste en la actuación, es mejor así. Dale también un beso de mi parte. – Le digo.
-Kagome… En verdad creo que Sesshoumaru esta enamorado de ti. – Es como si sospechara de mis intenciones.
-Adiós. – Le contesto
IV
Regreso temprano esperando encontrarla, no está de acuerdo a lo que informo Kaede. Aunque de todas formas voy a nuestra habitación, esta se encuentra vacía, no hay sus cosas, es como si ella nunca hubiera estado aquí.
Voy a la escuela, la busco por todo el lugar, no hay señas de ella. Me quedo un rato en el auditorio porque justo comenzó el número de Shippo además que no creo que ella se lo pierda. De pronto veo a Tazumi ella debe conocer su paradero. Espero a que termine y aplaudo.
- Tazumi. - La llamo.
-Sesshoumaru. - Se sorprende un poco.
-¿Has visto a Kagome? -Soy directo.
-Si, se fue temprano en la mañana. - La tristeza se notaba en su rostro.
-Estas bromeando, ella no se pudo ir. - Hablo sin creer aquello.
-No lo hago. Ella te dejo esto. - Me da un sobre.
Lo abro de inmediato y comienzo a leerlo.
Querido Sesshoumaru:
Cuando leas esta carta ya me encontrare lejos. Te agradezco de todo corazón lo que haz hecho por mi así tu creas que no es nada, para mi es mucho sobre todo el saber que el amor no es aguantar golpes y permitir que alguien te pisotee sino caricias, besos, palabras dulces y sentirse bien al ser solo uno.
Lamento haber sido una molestia para ti todo este tiempo teniendo que soportar mis problemas y temores de los cuales tu no fuiste el causante de ninguno de ellos. Siendo sincera haz estado conmigo más de lo que yo esperaba, siempre supe que al final te hartarías con tantas cosas, tarde o temprano iba a suceder así que no te sientas mal.
Te informo que todo este tiempo a la única persona que he amado es a ti, no sería capaz de engañarte. Te repito que Inuyasha hizo muchas cosas y haga lo que haga no va a poder reparar el daño que causo. Por ese motivo no puedo volver con él.
Sobre el miércoles 8 de diciembre si me fui esos días es porque necesitaba estar sola y lidiar con parte de mi pasado y el encuentro que tuve con Inuyasha fue inesperado, no creí que él estuviera ahí. Como sospecharas él tuvo que ver con el asunto que fui a lidiar pero bueno ya no debo quitarte más tiempo con mis tonterías, debes estar fastidiado... Lamento ser tan molesta y no ser lo que buscabas.
Gracias de nuevo por todo. Adiós.
Kagome.
PD. Supe lo de Rin y creo que ella es feliz con Kohaku, esperar no te va hacer bien y que seria bueno para ti que busques alguien más. Una mujer sin tantos problemas y que de verdad te ayude a olvidar.
Apenas termine me quede sin palabras incluso si antes me sentía una rata por lo que le dije e insinué en nuestra última pelea, me sobrepase al acusarla de una infidelidad y peor al acorralarla. Pero ahora con esto me siento peor que una cucaracha. Ella sabe lo que sentía por Rin y cree que aún sigo sintiéndolo y diga lo que diga ella no va querer creerme.
"Te vas a enamorar de verdad, esa persona no te va creer y la perderás." Resuenan en mis oídos las palabras de Laura. No puedo perder a Kagome, no a mi Kagome por esto. Meto la carta en bolsillo y parto de inmediato a buscarla mientras más pronto arreglemos esto pronto estaremos juntos.
Continuara….
Notas de autora: Como prometí que si llegábamos a los 144 publicaria aquí les dejo el capi 22, el siguiente capitulo llegara si llegamos a los 160 reviews.
clarity-chan: Gracias por tu review, pero estoy actualizando rápido, lo del mini sesshou esta en veremos.. Lo del desmayo lo tendré en cuenta, Gracias otra vez.
chovitap: Gracias por tus review y si sessho la felices fiestas.
Guest: Gracias por tu fiestas
Marlene Vasquez: Gracias por tu review, ese es uno de los mas grandes temores de Kagome, que si llegase a ocurrir el no le crea… Gracias por todo y felices fiestas
MaruRamoneStone; Gracias por tu review y actualice pronto.
