Ya no quiero
Capitulo 23: Siguiendo con el día a día
I
Todo comenzó cuando una tarde recibí la llamada de mi querida amiga Kagome pidiéndome quedarse en mi apartamento. Me pareció raro, hasta donde sabía ella estaba viviendo muy feliz con su novio, además que me entere que la familia de este pasaría las fiestas con ellos.
No la presione en aquel momento, no quería que se sintiera peor pero tome el primer vuelo de regreso a casa. Ahí me encontré a una devastada Kagome. Lloro como no lo había hecho hace mucho tiempo, para luego relatarme lo que sucedió. Me pidió no contarle a nadie sobre su paradero. Por una parte no quería que su familia se preocupe en estas fechas, así que para ellos ella continua con él.
Para los demás prefiere estar desaparecida en especial cualquiera que pueda darle información de donde se encontraba a él. Lo que ella desconoce es que el causante de su dolor apenas se entero de su huida salió a buscarla y como iba como un loco termino accidentándose.
Por lo que me conto mi hermano no fue tan grave pero termino entrando a cirugía por una pierna rota y estuvo inconsciente una noche. Pero por lo visto todos leyeron la dichosa carta que le dejo mi amiga y le hicieron el carga montón convirtiéndose en la paria de su familia. Así que dudo que pueda siquiera salir de su habitación.
Lo que me preocupa es el estado de salud de ella, está toda triste, no tiene apetito, a la vez todo le da asco sin olvidar las nauseas matutinas. Le exigí que fuera a ver al doctor y se puso un mar de lagrimas porque le recordé a él ya que por lo visto estuvo hace días mal y quería que la revisaran. Si no fuera porque sé que estuvo cuidándose juraría que está embarazada porque hasta se le ve una ligera barriga. Quizás sean ideas mías sin embargo seria bueno que se haga un test de embarazo.
Ring, Ring. –Suena mi celular. Me alejo de la habitación en la que descansa mi amiga.
-Aló. – Contesto bajito.
-Sango, hasta que por fin te ubico. – No reconozco la voz.
-¿Quién habla? – Dudo en seguir la conversación.
-Soy Kouga, quiero saber sobre Kagome. He estado tratando de hablar con ella pero no sé nada. – Me explica.
-¿Por qué? – Me parece raro.
-Quería saber cómo estaba. – Me dice.
-Kouga ¿Hay alguna posibilidad que ella este embarazada? – Soy directa porque ese apuro por localizarla me es extraño.
-¿Por qué lo dices? – Me pregunta él.
-Ella me dijo que se cuidaba sin embargo su estado me hace sospechar.- Le cuento.
-Oh… No le digas nada a ella hasta estar seguros… Tal vez a él para que la cuide. – Me sugiere.
-Ni hables de ese… Al final sólo jugo con sus sentimientos pero ahora explícame como es que lo que le diste fallo. – Sospecho de algo.
-Creí que seria bueno para ella formar su propia familia y él se veía bueno… - Se explica.
-Así que hay una posibilidad grande… Ella ha planeado renunciar a su trabajo y buscar uno en el sector privado pero si está como lo sospechamos nadie le va a dar trabajo. Tu sabes que todo eso es costoso ¿Ahora que va ser de ella sin trabajo? – Me preocupo.
-¿Crees que él la abandonara? – Puedo sentirlo mortificado.
-Ella no querrá su ayuda, entrara en un estado de pánico… ¿Kouga qué hiciste? La has metido en un lío grande. –Lo regaño.
-La vi tan feliz la última vez, pensé que un embarazo la ayudaría. –Se excusa.
-Cuando se entere va arder Troya pero desde adentro, ella dirá que todo esta bien cuando en verdad se encuentre agobiada. Bueno no quedara de otra que apoyarla. - Le respondo.
-¿Cómo jugo con sus sentimiento? - Ahora desea conocer los detalles.
-Por lo visto este se encontraba enamorado de la esposa de mi hermano pero para olvidarla uso a Kagome pero según me cuenta Kagome su plan no funciono, ella lo escucho mientras hablaba con otra persona... Aparte tuvieron otros problemas diciéndose palabras hirientes. Ella no quiere saber nada de él. - Soy breve.
-Si que la he puesto en aprietos ¿Él no se aparecido por ahí? -Me pregunta.
-No tenemos que preocuparnos por él. - Le informo.
-¿Por? - Se interesa.
-Por lo visto el día que se fue Kagome él salió disparado tras ella pero en el camino tuvo un accidente fuerte, estuvo inconsciente pero ya despertó además de una pierna rota, le han operado para ponerle clavos, no puede moverse por si solo mínimo por dos meses y medio. Lo peor es que mientras estaba dormido todos leyeron la carta que le dejo Kagome y no piensan ayudarlo a buscarla. - Le informo.
-¿Sango tu sabias de los sentimientos que tenía hacia tu cuñada? - Me ofende.
-Claro que no, si hubiera estado al tanto desde principio hablaba con Kagome para que no termine herida... Me recuerda a la Kagome que vimos hace dos años atrás cuando despertó aunque quizá hasta peor porque en este caso todavía continua enamorada del patán ese. Luego será peor cuando se entere. - Hablo.
-¿Enterarme de qué Sango? - Rayos Kagome escucho algo.
-Sobre una fiesta que va dar Kouga por año nuevo... Le dije que mejor no. No voy a dejarte sola. - Le advierto.
-Es Kouga. - Se alegra. - Dile que puedo tomar para las nauseas... No las soporto. - Creo que no ha escuchado casi nada. - Déjale mis saludos voy al baño.
- ¿Era ella? - Pregunta.
-Si, nos salvaron sus malestares ¿Es normal? ¿Qué puede tomar? - Me preocupa.
-No es bueno porque eso significa que ella ni el bebe están recibiendo los nutrientes suficientes... Dale gravol, eso debe funcionar sino tendremos que ponérsela por inyección y si continua con que su estomago no consiente nada va tener que ser internada y ponerle suero.- Me explica
- Eso me asusta y en ese caso le guste o no tendremos que informarle a Sesshoumaru.- Le digo.
. Si corre peligro ella y el posible bebe, no es bueno que ella lo soporte sola. – Esta de acuerdo con mi idea.
-¿Así fue la última vez o fue diferente? - Quería saber.
-Cada embarazo es diferente Sango, aunque esa vez fue todo tranquilo salvo por sus antojos de media noche. Ella me contaba que se despertaba a media noche o en la madrugada a comprar helado, chocolate o hasta papitas... Ella también lo paso sola. - Me cuenta.
-En esta ocasión nosotros la cuidaremos aunque ese dice que no ha parado de intentar escapar, a veces creo que es capaz de venir arrastrándose. Miroku me ha dicho que cuando quiere una cosa no para hasta conseguirlo. - Le relato.
-Yo creo que si la quiere ¿Le han preguntado que siente? - Ahora se pone a favor de él.
-Kouga tu la conoces, ella no es de las que habla de sus cosas o deja que la vean llorar…El día que llego no esperaba que estuviera allí. Te soy sincera no me costo mucho hacerla hablar y verla llorar así me rompió el corazón. Debes imaginarte como debía estar. – Le digo.
-Muy mal… Pobre de ella pero no entiendo ese día que hable con él lo vi muy preocupado por Kagome, hasta siguieron las indicaciones al pie de la letra y a ella la vi tan feliz y enamorada cuando me conto de él. Deben hablar con Sesshoumaru. – Insiste. – Tal vez sea un mal entendido
-Miroku lo intento y lo mando a lo profundo de los infiernos por que no lo ayudo a escaparse además que no quiere hablar con nadie, se ha peleado con todo el mundo hasta con la misma Rin… Se ha vuelto un huraño completo. Es lo que me hablo mi hermano que no perdona el hecho que hiciera llorar a su esposa y Miroku opina igual que tu pero no lo sé… - Dudo.
-Dos testarudos se juntaron.- Son sus palabras.
-Sango voy acostarme de nuevo. – Me avisa Kagome.
-Te cuelgo, voy a verla.- Le informo
-Bien y mañana oblígala a que venga hacerse los análisis, el lunes la reviso además de darle la noticia. – Me da el plan.
-Supongo que sin contarle cuales son… Pasamos el año nuevo en tu casa. – Le digo.
-Si quiere venir esta bien, aunque recuerda que en mi casa año nuevo nos reunimos toda mi familia más la de Ayame y varios amigos eso es igual a una multitud de gente en la fiesta, no creo que Kagome tenga ánimos. – Me advierte.
-Si accede vamos sino estaré con ella. – Le digo.
-Bien, cuídense hasta el sábado o el lunes. – Se despide.
-Sango si quieres ir con Kouga corre, voy a estar bien. – Es Kagome que al final regreso a verme.
-Amiga no que ibas a descansar. – Prefiero cambiar de tema.
-Estoy harta de estar en la cama. De verdad ve y festeja año nuevo no pienso arruinarte otra celebración. – Intervine.
-Nada de eso, tu estas mal y me necesitas. – No accedo a su idea. – Mañana vamos a ir a que te saquen los análisis para saber que tienes, Kouga ya me mando la lista además de hacer los arreglos para que los hagan en la clínica a primera hora.
-¿Qué? No quiero que me saquen sangre. – Se queja.
-Lo harán y también de orina…. Así que prepárate que el lunes ya esta también tu cita a primera hora. – Le aviso.
-Bien y sabes que vamos el sábado a la fiesta de Kouga no pienso pasar encerrada el año nuevo. – Nunca la vi tan decidida.
-¿Segura? – Dudo.
-Si.
II
Hoy es víspera de año nuevo, estoy solo aquí en la clínica sin poder moverme por el condenado yeso y lo peor de todo es que me han dejado completamente incomunicado. Porque saben que a la primera persona con la que deseo hablar es con Kagome.
Estoy enojado con todos por meterse en mi vida, si tan solo me hubieran dejado tranquilo nada de esto estaría sucediendo en estos momentos me encontraría con ella consolidando nuestro compromiso y en una semana hubiera sido mi esposa. Pero no, ellos estaban dispuestos a intervenir en mi vida y alguno de ellos le conto todo sobre lo que paso con Rin y ella cree que no la quiero.
Fueron tan entrometidos que se atrevieron a leer la carta que me dejo Kagome y todavía juzgarme e impedir que me comunique con ella sin olvidar que me sermonearon sobre que jugué con los sentimientos de ella. Cuando ellos ni saben cómo me siento ni la forma en que vi a Kagome desde el principio, en ese momento ni pensé en Rin, salvo hasta ese día que me hablamos por la señora Kizu, ahí es cuando me cuestione sobre mis sentimientos pero luego se aclararon.
Lo que si me enfureció fue la visita de Rin del otro día. Estoy seguro que con la discusión que tuvimos la relación que teníamos se terminó de resquebrajar. Ella no es nadie para decirme que hacer o cuestionarme ni siquiera de juzgarme. Aún recuerdo esa tarde.
-Hola Sesshoumaru ¿Cómo te sientes? – Me pregunto.
-Igual que un prisionero… Rin por favor dame un teléfono. – Le pido creyendo que me ayudaría.
-No es bueno para ti y menos para ella. – Es su respuesta.
-Por favor. -Insisto.
-¿Por qué nunca lo dijiste? ¿Por eso me tuviste todo el tiempo en la mentira? - Ahora me pregunta aquello.
-No es momento para hablar de ello... Ayúdame a localizar a Kagome, te lo pido. - Para mi eso es lo primordial.
-Déjala tranquila, está sufriendo mucho por tu culpa. No creí que fueras capaz de jugar con los sentimientos de la gente, por lo visto resultaste ser así. – Me critica.
-Tú no eres nadie para juzgarme o decirme que debo hacer con mi vida, ni cuestionar las decisiones que tome. - Le espeto.
-Claro que si, desde cuando estuviste enamorado, esa fue la razón por la que me ocultaste. - Seguía con eso.
-Tu no me conoces, no sabes lo que hay dentro de mi, tampoco estas al tanto de lo que paso ni si quiera de mis sentimientos, ni de nada de mi vida. Así que no creo que seas alguien para juzgarme o cuestionar las decisiones que he tomado a lo largo de mi vida. - Le repito.
-Si lo soy por que fueron tus decisiones lo que definió mi vida. - Es cierto que fui quien la recogió y me impuse la responsabilidad de cuidarla porque no quería que sufriera como yo. No deseaba que pasara la misma incertidumbre que yo de ser el siguiente al que lastimarían, el hecho de tener que convertirse en alguien invisible para estar a salvo.
-Supongo que tu vida fue un infierno, mil veces peor que terminar en un orfanato. Disculpa por tratar de devolverle el favor a alguien que me cuido y me defendió. - Soy sarcástico.
- Impediste que me fuera con mi familia. - Insiste.
-Acaso al final no termine llevándote con ella, resultaste ser una Madicci. No sé cuando te vi con otros ojos e hice muchas tonterías. - Hago una pausa y veo que todo fue un error. - Me doy cuenta ahora que fui un completo imbécil.
-Sesshoumaru. - Se sorprende por mi comentario.
-Yo esa tarde fui como siempre a llevarle a Rina la mitad de mi almuerzo... Cuando llegue todo estaba lleno de sangre y ella tirada, supe por el color de su piel que estaba muerta temí lo peor de ti, te busque y estabas ahí tranquilamente dormida. Si te dejaba supuse lo que te esperaba y como pude te lleve... Jaken y yo tuvimos que pasar por mucho esos dos años hasta que el cumpliera sus afanados 18 años sin embargo nunca dejamos de sentir miedo de que vinieran las autoridades o el asesino de Rina. Hicimos lo posible en cubrir la falta de tu madre, de ser tu familia pero me doy cuenta que no sirvio de nada... - Hago una pausa. - Al final supongo que tanto tu como yo lamentamos la decisión egoísta que tome ese día. – Hago una pausa. - Tal vez debí dejarte, salir corriendo sin importar que tu seguías allí. De esa forma hubieras ido con tu verdadera familia, la del asesino de tu madre o que te buscaran una nueva.
Fue cuando ella comenzó a llorar, la había herido pero es lo que entendí que ella hubiera querido que hiciera.
-¿Te arrepientes que este aquí? - Me pregunta.
-Eso debería preguntarte yo. Desde que supiste la verdad siempre me culpaste de robarte a tu familia incluso me lo recalcaste la noche que descubrí que tenías una relación con Kohaku me dijiste que no tenía derecho a meterme en tu vida, ni reclamar nada por que no era nadie. Así que yo te pido lo mismo. - A fin de cuentas yo solo quise lo mejor para ella.
-Te opusiste por completo querías matar a Kohaku. - Se explica.
-Te deje el camino libre, hiciste lo que quisiste y aunque no aprobaba tu boda la pague, no es que te lo saque en cara. - Me detuve al ver su rostro mostrando protesta. - No quiero que me devuelvas el dinero lo único que pido es que no se metan en mi vida, así que déjenme tranquilo. Si no piensas ayudarme con Kagome, vete.
Lo hizo azotando la puerto yéndose llorando por lo que le dije aunque no me arrepiento.
El único problema es que luego vino el tal Kohaku dispuesto a pegarme por hacer llorar a Rin, luego mis tíos sin olvidar a Jaken y Tazumi, también Miroku apareció a cuestionarme sobre mis sentimientos aunque fue él único que me dio algo de información sobre ella. Como que la pobre estaba devastada, no paraba de llorar y me advirtió de no llamar a su familia porque ellos creen que Kagome esta pasando las fiestas conmigo. Cuando le pedí ayuda se negó, cree que ella estará mejor sola. No quiere que sufra más. Al menos me informo que la están cuidando, no esta sola.
Escucho los juegos artificiales a lo lejos, miro el reloj son las doce.
-Feliz año nuevo Kagome. - Le hablo a la nada.
III
Llego el tan esperado lunes, Sango me acompaño a pesar que proteste porque se está tomando tantas molestias. Aunque en el fondo de verdad queria que viniera porque si es algo grave deseo tener en quien apoyarme. Hasta ahora la posibilidad de tener una grave enfermedad es muy grande, tal vez hasta alla avanzado demasiado encontrándome en la fase final.
-Buenos días chicas ¿Qué tal el domingo? Descansaron bien. – Nos pregunta.
-La pasamos tranquilo ¿Verdad Kagome? – Responde Sango.
-Si, las nauseas disminuyeron mucho. Ahora solo las tengo al despertar. – Le contesto.
-Eso es bueno, tienes que cuidarte mucho de ahora en adelante. – Me dice.
-Ya conoces mi diagnostico ¿Es grave? ¿Cuántos meses de vida me quedan? ¿Vas a tener que internarme? Se sincero dime que es. – Hablo.
-No es para que te asustes aunque si tienes que alimentarte bien, descansar e intentar relajarte- Sigue con sus comentarios.
-¿Qué dicen los resultados de los análisis? ¿Los tienes?- Estoy asustada.
-Kagome, te hicimos varios análisis entre ellos estaba un test de embarazo. – No podía creer lo que sospechaba.
-No, me estas jugando una broma es, es, es imposible. – Casi grito.
-Amiga no es imposible, Sesshoumaru y tu se divertían mucho. Tu mismo me lo comentaste. – Interviene Sango.
-Si. – Me sonrojo. – Pero me cuidaba.- Me defiendo. – Kouga, recuerda que tu me diste los anticonceptivos y funcionaron muy bien hasta, hasta no se cuando.
-Cierto pero a veces fallan además recuerda que cuando te accidentaste te pedi que los dejaras unas semanas. En ese tiempo pudo pasar. – Me dice.
-Sesshoumaru fue muy estricto en eso y apenas pasaron las dos semanas que me dijiste volvi a tomarlas… Y bueno tu sabes que también comenzó. – Agrego.
-Ahí lo tienes, se supone que esas pastillas no hacen efecto de inmediato… Debías esperar, ahora ya tienes la respuesta del como fue que sucedió. – Me contesta.
-¿Estás seguro que salio positivo? – Tengo esperanzas que sea un error.
-Si ¿Recuerdas cuando fue tu último periodo? – Me pregunta.
-A principios de noviembre… Fue muy poco mi periodo, duro menos de lo acostumbrado… En diciembre no vino, creí que fue por estrés… No puedo creer que suceda esto. – Me quejo.
-Vamos Kag, deberías estar contenta vas a tener un bebé y no lamentarte. – Me anima Sango.
-Es verdad además que tienes que mejorar tu animo que ese pequeñín lo siente todo. Debes cuidarte mucho desde ahora. – Me recomienda Kouga.
Si que es fácil para ellos hablar porque no están en mis zapatos. Miles de cosas rondaban en mi cabeza, sobre todo de como decirle a Sesshoumaru. En primera instancia creo que se alegraría, recuerdo su cara cuando hubo la falsa alarma no lo había visto tan feliz sin embargo si el duda que es suyo, la última vez que peleamos su comportamiento me dio miedo en especial cuando me acorralo y pregunto si todavía quería a Inuyasha… Definitivamente Sesshoumaru será el último que se entere que va ser padre, no quiero pasar por lo mismo que tuve con Inuyasha.
-¿Amiga estás bien? – Me pregunta Sango.
-Si… Supongo que debo tomar vitaminas, cuidarme, no hacer esfuerzos ¿Verdad? – Aún recuerdo las cosas que tenía que hacer.
-Si ¿Continuas con las nauseas? Dime la verdad que si estás muy deshidratada le puede hacer daño al bebe. En esta etapa los nutrientes son lo más importante para su desarrollo. – Me habla Kouga.
-Han disminuido, soló me vienen cuando despierto o huelo pescado y cebolla. – Hago memoria.
-El pescado es un alimento ideal para estos casos deberías intentar comerlo. – Ya viene con eso. – Lo intente… Vomite preguntale a Sango.
-Es verdad… No quiere ni verlo…. Solo le falta no querer ver buscando a Nemo. – Exagera Sango.
-No seas bromista. – Me enojo.
-Te apuesto que la ponemos ahora y vas corriendo al baño. – Sigue.
-Chicas dejen a Nemo tranquilo… Aquí tienes la receta de lo que tienes que comprar. Está es una hoja sobre lo que tienes que comer. – Me entrega dos papeles.
- Está bien. – Las tomo.
-¿Kouga podemos ver a mi sobrino en tu ecógrafo? – Pregunta Sango emocionada. Por mi parte una punzada hay en mi pecho, de nuevo no iba estar el padre de mi bebe cuando fuera su primera ecografía y tampoco estaría en las siguientes pasaría otra vez esa etapa sola.
-Lo siento chicas… Se malogro esta mañana con la señora de antes… No sé que sucedió supongo que estará lista para el siguiente lunes. – Nos dice.
-Es una lastima… Yo que quería conocerlo… Ya podemos saber si va ser niño o niña. – Mi amiga si que esta emocionada.- Debemos tener todo listo para su llegada.
-Eso recién se podrá conocer en el cuarto mes Sango. – Soy la que responde. - ¿Verdad Kouga?
-Si… - Iniciándose un silencio incomodo porque Kouga recordaba lo de la última vez. El mismo día que me entere que esperaba un varoncito fue cuando Inuyasha me golpeo hasta que lo perdiera.
-Bien, entonces no hay nada más que decir… Ya le diste todo no Kouga. – Interviene Sango.
-Si, cualquier cosa me llamas Kagome, sea lo que sea. – Me dice.
-Lo sé, voy a estar bien. -Me levanto. – Gracias por todo, hasta la otra semana.
Al salir del consultorio, cuando fui a pagar, Sango se adelanto. Por mi parte me opuse, está bien que pronto iba a tener una serie de problemas financieros porque iba a tener que renunciar a mi trabajo y la posibilidad de conseguir uno nuevo en este estado iba ser casi imposible. Pero tampoco estaría viviendo de la caridad de mis amigos. Al final me dejo hacerlo no quería discutir conmigo sin embargo el resto del camino fuimos en completo silencio, ella intento varias veces iniciar la charla pero yo no cooperaba. Solo acaricie mi vientre pensando en lo que haría de ahora en adelante.
Al llegar nos esperaba Miroku avisándonos que el anterior inquilino de mi apartamento le dejo mis llaves. Por fin podría mudarme y ya no causar más molestias.
Todo fue bien hasta que le contamos la buena nueva y él pregunto cuando le informaría a Sesshoumaru. Mi respuesta fue que no le diría nada hasta que nazca el bebé y le demuestre que es su hijo antes no. Miroku trato de convencerme diciéndome que él tenía derecho a saberlo pero le dije que no, después de todo desconfió de mi una vez porque no lo volvería hacer además que no pensaba arriesgarme a otra perdida. Él me dijo que confiara en Sesshoumaru, además que él no seria capaz de ponerme un dedo encima. Tal vez seria cierto pero el miedo nadie me lo quitaría. Al final a regañadientes acepto mi decisión y me ayudo a mudarme de vuelta a mi apartamento.
Ya en mi soledad comencé con la angustia de nuevo sobre que haría. Lo ideal seria continuar en mi trabajo, con el seguro medico y mi sueldo no necesitaría ayuda de nadie para mantener a mi bebe. Lastima que si decidiera quedarme en él tendría que ver a Sesshoumaru y explicarle todo. Cosa que es lo que menos deseo hacer.
Por otro lado si decido ir por el camino del escape, primero tengo que quedarme en mi apartamento cosa que me quitaría un ingreso, segundo estoy desempleada y conseguir trabajo va ser difícil. Tal vez encuentre uno para el verano pero el resto del año va ser un dilema. Si saco cuentas y en el supuesto caso que tenga solo dos meses, en marzo tendre cinco, en abril seis y mayo siete en ese punto mi barriga será grande por último estaría dando a luz en agosto, ni siquiera habría acabado el año. Si no existiera ningún contratiempo podría trabajar hasta el final sin embargo ningún colegio en su sano juicio me va dar trabajo ¿Qué voy hacer? ¿Cómo cubriré los gastos?
Tal vez al final deba ir a vivir con mi madre, buscar un trabajo de lo que sea en el que me den seguro medico por lo menos hasta que nazca el bebe y bueno el siguiente año regresar al rubro de la enseñanza. Creo que es eso lo que tendré que hacer.
Si le hubiera hecho caso a Sesshoumaru esa mañana e íbamos al doctor tal vez todo sería diferente. Aunque tarde o temprano me enteraría de los sentimientos que el tiene por Rin y que al final por mi no siente nada. No sé como me pudo engañar tan bien. Creí todo el tiempo en sus palabras me entregue por completo a él, cegándome.
Las ganas de llorar me invaden, por que lo extraño deseo estar con él y compartir esta noticia ver su rostro de felicidad como aquella vez. Para que luego me diga que no tenga miedo porque él está aquí. Sin embargo ahora estoy aquí deseando algo que no puede ser, la primera razón es la de que él no me quiere, segundo que dude de ser el padre y tercera es que ya no le importo por eso no ha llamado y ni siquiera ha ido a buscarme.
Ring, Ring. – Suena mi celular en días, corro.
-Aló – Contesto.
-Hola Kagome, soy Inuyasha. Necesito hablar contigo es muy importante. – No es quien creo, que patética soy al querer escuchar a Sesshoumaru.
-¿De qué se trata? - Hablo desganada.
-Seré breve, en el grupo de ayuda conoci a un sujeto que es dueño de una fueneraria, en si su familia. Le pedí el favor si podría conseguir una tumba para nuestro hijo. No me prometío nada. Hasta que me llamo pidiendomenlos datos que pondría en la partida y lo único que falta es su nombre. Por ese motivo te llamo ¿Cuál iba a ser su nombre?
Me tomo por sorpresa: Yo bueno, no pense en ninguno. Salvo que si era niño iba llevar tu nombre y otro más. - Le cuento.
-¿Sigues queriendo que lleve mi nombre? Si tu quieres no me opondre aunque no creo que sea lo ideal. - Podía sentir su incomodidad.
-No lo sé... Nunca me espere esto. Después de todo nunca te importo. - No medi mos palabras aunque tampoco deseaba hacerlo, acaso creía que con eso lo perdonaría.
-Tienes razón en que no me importo. Ni siquiera vi los mensajes que me enviaste en aquel tiempo como las ecografías... No quería encariñarme con él... - Podía percibir el dolor en sus palabras al igual que el arrepentimiento. - Si fui un maldito y desgraciado con ambos pero al menos deseo hacer algo por él. Darle una tumba un nombre.
-Esta bien buscare un nombre. - Le respondo.
-Podrías estar el jueves para hacer el entierro y explicarte todo. - Me pide.
- De acuerdo... El nombre te lo mando a mas tardar mañana. - No queria hablar.
-Lo más pronto posible. Cuidate y hasta el jueves. - Se despide.
IV
Kagome me envio el nombre esa misma noche. Hable con mi amigo y me dijo que teníamos que estar el jueves a mas tardar a las dos de la tarde con el cuerpo para el entierro, así que quede encontrarnos a las 7 de la mañana en la casa donde vivimos.
Fui antes para ir avanzando aunque fue dificil porque tuve que llevar a Hikari conmigo. No quiero que Akane se preocupe ni dar explicaciones así que mejor le dí el día libre. Además no deseo que se entere de lo que hice, puedo soportar que todos me miren como un mostruo menos ella.
Kagome llego a las siete en punto tal vez antes, se sorprendio al verme todo sucio cavando en el jardín junto al monitor de Hikari, ya que la bebe se encontraba dormida en la de poner la tierra en su sitio.
-Por lo visto ya casi terminaste. – Se percibía la melancolía en su voz.
-Si, está envuelto en la manta.- Le señalo el lugar, ella va y lo recoge.
-Sigue igual a como lo recordaba. – Son sus únicas palabras.
-Ya está listo ¿Él no vino? –Pregunto sonando casual.
-No. Hay que apurarnos, no debemos llegar tarde. - Habla hasta que es interrumpida por el llanto de Hikari. - ¿Trajiste a la bebe?
-Si, no tenía con quien dejarla. – Me excuso mientras entramos y toma a mi princesita. – Tranquila, papi está aquí. – La arrullo.
-Te vez muy tierno con ella. – Sonríe.
-No esperaba cumplidos de tu parte. – Le contesto con una Hikari más calmada en mis brazos.
No me responde, solo sale de la casa, va a subir a su carro.
-Espera, será mejor que vallamos juntos. Iremos más rápido si yo manejo. – Le sugiero.
-Bien. – Contesta, le abro la puerta de la camioneta para que suba hago lo mismo con la de Hikari para colocarla atrás.
-¿Te ayudo? – Se ofrece.
-No te preocupes ya puedo solo. – Coloco a la pequeña en su sillita.
Cuando llego ella ya se encuentra sentada. – Ahora si a ponernos en marcha.
Al principio solo hablamos de Hikari y del estado de Kikyo, le conté que pensé seriamente en divorciarme de ella. Que caso tenía seguir con alguien que esta conectada a un respirador. Kagome solo me dijo que era mi decisión que ella no podía recomendarme nada. Cuando intente preguntarle sobre ella su respuesta fue todo bien junto con un gran bostezo. Por lo que después de esa corta charla se durmió al igual que la bebe.
Aproveche mientras dormían para imprimir más velocidad, no paso mucho hasta que ella se despertó y me pidió detenernos por que sintió muchas ganas de ir a vomitar. Por suerte estábamos cerca a una gasolinera, paramos y ella fue corriendo al baño. En ese momento revise y cambie su pañal a la bebe, jugué con ella un ratito.
-¿Estás mejor? ¿Quieres que te compre algo? – Le pregunto.
-No te preocupes. Es normal… Voy por unas cosas, quieres algo. – Cambia de tema.
-Nada… Tal vez una bebida helada esta haciendo mucho calor, también agua para mi pequeña. – Contesto rápido porque Hikari se comenzó a quejar por no prestarle tanta atención.
No tardo mucho en volver con varias bebidas heladas, junto unos chocolates y algo de fruta. No creí que comiera tanto, esta vez fue atrás para acompañar a la pequeña, jugaron un rato a las manitos y cantamos varias canciones para niños. En si parecía un viaje familiar, por esas horas creo que fuimos una familia. Si no lo hubiera fregado esa noche, en este momento tal vez estaríamos yendo de viaje con nuestro hijo pero vivo y no como ahora llevándolo en un frasco cubierto con una manta.
De solo imaginar a nuestro hijo riendo como lo hace ahora Hikari y Kagome cantándole. Si pudiera dar lo que sea con tal de no haberla golpeado esa noche. Lastima que el tiempo no se puede volver atrás, Kagome está ahora con un hombre que por lo visto de verdad la quiere y la respeta. Aunque me preocupa que no sea vea tan bien de salud, eso de los vómitos no es bueno para nada. Uno solo se pone así cuando esta mal.
-Debes cuidarte ¿Haz ido al médico?- Le pregunto cuando Hikari se canso de jugar y volvió a dormir.
-Ya te dije que es normal. – Me contesta.
-¿Haz ido al medico?- Le repito.
-Si, ya me dieron todo y estoy bien. – Sigue con lo mismo.
-Por lo visto no me dirás lo que tienes pero al menos él sabe lo que tienes. Te está cuidando. – Me inquieta lo que tenga.
-Todo bien. Ok. ¿Akane por qué no vino? – Me interroga. – Porque eso de su día libre no te lo creo
-Debería preguntar lo mismo. –Soy esquivo.
-¿Ella no sabe nada cierto? ¿Te gusta? – Me pregunta de improviso.
-Que dices….- Digo concentrándome en mi camino.- Akane es demasiado buena para estar con un sujeto como yo, no deseo volver a lastimar a otra persona como a ti.
-Que tiene de malo, es una mujer bonita que quiere a tu hija. – Intenta animarme.
-Un ser como yo no merece nada… Incluso ese angelito es mucho para mi. – Es mi respuesta.
-Te castigas demasiado… Además debí ser más inteligente y dejarte antes que ocurriera aquello o no sé, esa noche defenderme darte con algo en la cabeza, huir, esconderme y ser más fuerte. Soy una tonta. – De nuevo se culpa de algo de lo que no tiene responsabilidad alguna.
-Nada será suficiente y tú eres la víctima en toda esa historia. No quiere que Akane se convierta en una.- Le digo.
-Haz cambiado mucho Inuyasha…. Ya no eres aquel demonio con el que me case. – Comenta. –Como me hubiera gustado que fueras así en ese tiempo.
-Pero los hubiera no existen ¿Cierto? Tu ahora eres feliz con un hombre que te quiere, te respeta que ha sido capaz de mostrarte lo bueno que puede ser el amor.- Soy sincero, no tiene caso pensar que ella y yo podríamos volver.
Se ríe: Creo que a sido mucha charla por ahora. Me dormiré otro ratito, Hikari me contagio su sueño.
-Descansa lo que gustes, faltan todavía un par de horas para llegar.- Le sonrío. Aunque me parece extraño que rehúya hablar de él ¿Las cosas estarán bien con él?
V
Desde que se fue Kagome todo se ha puesto de cabeza. Por una parte el accidente que tuvo Sesshoumaru hizo que todos confirmaran sus sospechas sobre los sentimientos que este profesaba por Rin. Aunque por lo visto Rin ni enterada que existían pensaba que todo ese tiempo era una especie de amor de hermano celoso.
La mayoría se sintió indignado por su comportamiento hacia Kagome, al final resulto que la uso para olvidar a Rin, según la carta no funciono la relación entre ellos. No sé que fue lo que sufrió ella y menos sobre ese sujeto Inuyasha pero supongo que es el causante de todas sus desgracias en el pasado.
Lo peor es que cuando despertó Sesshoumaru lo fue a ver Rin y terminaron discutiendo, ella salió llorando diciendo que se regresaba a Italia y no pensaba volver. Esto causo un desbarajuste en especial en mi esposo que no sabía que hacer si estar a favor de su casi hermano o hermanita pequeña.
Según él Sesshoumaru no seria capaz de lastimar a Rin apropósito a menos que surgiera el tema sobre el origen de ella, ese era un tema muy espinoso para ambos en los que peleaban por que Rin culpaba a Sesshoumaru de ocultarle la verdad de ser egoísta, de quitarle a su familia. Mientras que él se seguía diciendo que lo hizo por su bien por no querer que termine en un orfanato a merced de algún desgraciado.
Jaken me conto que cada vez que le preguntaba a Sesshoumaru sobre lo que sufrió en el orfanato o sobre si lo lastimaron o hicieron algo. Siempre fue esquivo o no respondía sólo una vez hablo de aquel lugar y fue cuando él intento llevar a la pequeña Rin con la policía, sus palabras fueron no voy a permitir que la lleven a ese lugar a que la lastimen que la hagan llorar. No, no y no. Se puso como un loquito dice y fue una de esas pocas veces que lo vio llorar. Por eso permitió que se quedara la bebe.
Luego supimos años después que en ese lugar donde fue enviado él hacían una serie de atrocidades a los niños que caián en ese lugar. Comprendimos que fue lo mejor que hizo Sesshoumaru con Rin. Sin embargo Rin nunca lo vio así, por lo menos no desde que se entero que la verdad. Con esto es como si echaran sal en la yaga de la herida.
Lo extraño en todo ese asunto es que él está desesperado por localizar a Kagome, quiso escaparse del hospital, le ha suplicado a todo el mundo que lo ayuden a salir de ahí o que le den un teléfono para llamarla. Porque por el bien de ella le hemos quitado el teléfono a Sesshoumaru.
Supimos que la pobre muchacha esta destrozada, en verdad estaba enamorada de Sesshoumaru y saber que la utilizo que todo fue una mentira, la dejado muy mal. Lo mínimo que podemos hacer es no martirizarla con un insistente Sesshoumaru que por lo visto no sabe lo que quiere.
-Mami, vamos a ir a la tienda del señor Timoteo. Lo prometiste. –Me jala Shotaro de la ropa.
-Está bien cariño. Vas a ser rápido que el ruido de los carros no le gusta tu hermanita. – Le digo.
-Hai. – Asiente.
Cruzamos la calle, pasamos la gasolinera que esta al costado de la tienda y veo algo que me llama la atención. Me acerco para asegurarme si es Kagome la que esta durmiendo en esa camioneta. No puedo mucho porque mi hijo comienza a jalarme. Lo que pude ver es a ella junto a un bebe y luego un hombre que subió a la camioneta para encenderla y partir. Esa mujer se parece mucho a ella pero es imposible porque bueno ahí lo que se vio era a una familia. De seguro es el deseo de querer verla lo que hace que este alucinando si eso debe ser.
CONTINUARA….
Notas de autora: Sorry por la demora pero las fiestas me han dejado literalmente molida, armar nacimiento junto al árbol y decorar la casa al igual que ayudar a mi mamá con la cena y las compras, no debo olvidar de ir a pagar recibos, no tuve mucho tiempo, el 25 dormí y desperté para seguir con lo que me faltaba para dar que eran unas tejas de chocolate en forma de Kitty… Al terminar era tarde y seguía con sueño, el sábado compras de las cosas que faltaban para año nuevo… Domingo inspiración de termino medio a cero, lunes termine pero faltaba pulir… Y ya es martes… Así que mil disculpas espero compensar por lo que el capi es largo y sus sospechas y deseos se confirmaron.
gioria saotome: Gracias por tus reviews y entusiasmo.
sesshomaru tendo: Gracias por tu review.
Akane ackerman: Gracias por tu review y tienes mucha razón respecto a Sesshoumaru si que la fregó en grande… Gracias otra vez y tomare tu sugerencia.
: Gracias por tu review y acertaste, lo prometido es deuda el chibi Sesshoumaru o Kagome esta en camino, lo de que sucedió con Inuyasha vendra pronto. Gracias de nuevo.
Guest: Gracias por tu review, no te preocupes Sesshpumaru va sufrir. Bye cuidate thanks de nuevo.
Cristina Pacheco: Gracias por tu review.
Chovitap: Gracias por tu review y si Sessh la frego y confirmaste tus sospechas.
MaruRamoneStone: Gracias por tu reviews.
Guest: Gracias por tu review.
Marlene Vasquez: Gracias por tu review, tienes toda la razón respecto a las dudas de Kagome, luego de escuchar aquello junto a su gran inseguridad son una mala conbinación. Gracias otra vez.
Rossmysess: Gracias por tu review.
clarity-chan: Gracias por tu review.
Nami D Monkey: Gracias por tu review. Por si acaso no pienso abandonar la historia, a veces si demoro es por el trabajo o falta de inspiración pero me gusta terminar mis fics porque a mi también me ha pasado que me clave con un fic y de pronto lo cortaron y me quede sin final, en verdad es horrible por lo que no deseo que alguien siento lo mismo, puedo demorar pero no dejare de actualizar…. Bye cuidate y gracias por tu review.
Gracias de nuevo por leer esta historia y en especial a las que se tomaron su tiempo en dejar un review para cumplir la cuota. Esta vez no pondré cuota de reviews… Pero espero que dejen sus apreciaciones, sugerencias al igual que criticas que siempre ayudan y animan en especial en esos momento en que hay sequia de inspiración. Bueno se despide de ustedes su loca escritora con una neurona coja, feliz año nuevo que lo pasen bonito juergueen a lo grande no se olviden de sus cábalas y de pasadita soplen algunas…. Para que lo pasen bonito y sobre todo contentas sin penas ni llantos que eso trae mala suerte… Cuídense mucho creo que ya nos leeremos el próximo año, hasta el 2016!
