Ya no quiero

Capitulo 26: ¿Por qué tiene que ser complicado?

I

Cuando desperté verifico la hora en mi celular y me doy con la sorpresa que son casi las once de la mañana. Se suponía que me despertaría temprano para ir al mercado a comprar todo lo que faltaba y Sesshoumaru no se preocupara o planeara algo. Por lo poco que lo conocía él era de esos metiches sobreprotectores.

Busco mi ropa, voy directo al baño para darme una ducha rápida y vestirme. El suceso que me dejo anonadada fue no tener ese malestar matutino, sí que el pequeño esta feliz de tener a su padre. Lástima que el lunes se va Sesshoumaru y supongo que se pondrá hacer su huelga. Eres un pequeño travieso. – Le digo acariciando mi barriga, si que esta grande para ser de unos meses, no quiero imaginar que tan grande será luego.

Voy a la sala y veo varias bolsas en el recibidor.

-¿Qué sucedió aquí? – Le pregunto al único causante de esto.

-Hice unas cuantas compras, supuse que lo necesitabas. – Me responde como si nada.

-Haz comprado para un cuartel. – Le contesto.

- Calcule para un mes. Tal vez un poco más. – Se pone pensativo.

-No me digas que fuiste de compras con tu pierna rota. Eres peor que un niño chiquito. Ahora tengo que amarrarte para que no te escapes. –Me enojo.

-No soy tan irresponsable como crees. Lo hice todo por línea y pedí que lo trajeran a tu casa. Relajate y no reniegues. – Pide que me calme.

- No te pedí que lo hicieras. Puedo cuidarme sola. – Detesto que se tome tantas molestias.

-No estoy del todo seguro. – Iba a protestar. – Pero tengo que hacerme responsable. Es también mi hijo y no pienso dejarlo desamparado. Siéntate, te prepare el desayuno espero les guste.

Por desgracia el cocina muy bien y al bebe le parecen manjares convirtiendo todo lo que cocina en antojos. La mañana transcurrió tranquila, lavamos los platos juntos en si a él lo deje sentado para que seque los platos. Al terminar fue cuando el me pidió sentarme a su lado. Quería que habláramos y por más que quise hacerme la difícil el insistió en que desea sincerarse conmigo, no le encuentro el caso.

-Espero que me escuches y no me interrumpas. – Me pide.

-En serio no le encuentro el caso, ya te he dicho que podrás ver a nuestro hijo cuando quieras, no te pondré barreras ni quejas. No creo que seas capaz de quitármelo así que es mejor dejar todo así. – Quiero convencerlo.

-La única forma en la que creo será posible que comprendas que de verdad te amo es siendo sincero contigo respecto a toda mi vida. – Me explica.

-No quiero que esto termine peor. – No deseo discutir más.

-Simplemente es la historia de mi vida. – No me lo esperaba, no sé que decirle. – Cuando ese tipo dejo a mi madre sin nada, se separo de ella. Hasta ese momento ella no se dio cuenta de mi existencia, pasaron unos meses hasta que recién se percato de su embarazo. Ilusamente creyó que él al enterarse que iba ser padre se arrepentiría y volvería con ella pero no fue así. La boto, ella insistió hasta que nací, pero ese sujeto no accedía a recibirla hasta que un día ella nunca volvió a casa, según lo que le informaron a mi abuela, es que un carro la atropello al momento que ella cruzaba la pista. Yo solamente tenía seis meses, no recuerdo nada de ella. De adulto me entere que el desgraciado ese se atrevió aparecer en el velorio a lanzarle un poco de dinero a mi abuela con la amenaza de nunca ir a buscarlo porque en ese momento haría lo imposible por quitarle mi custodia y enviarme a un auspicio.- Me tape la boca, si ese hombre en verdad era malvado. – Hoshi, el abuelo de Miroku es quien me contó aquella anécdota cuando hablamos de lo fuerte que tuvo que ser mi abuela para sacarme adelante, por suerte ella contaba con lo que le dejo mi abuelo pero no deseaba ostentar por el temor que la avaricia de mi progenitor despertara y reclamara sus derechos con el fin de despojarnos de lo poco que teníamos. Vivimos austeramente, ella daba clases música, por mi parte aprendía de ella, deseaba que fuera un gran concertista, lástima que no pude cumplir su deseo. – Hay melancolía en su mirada.

-Sesshoumaru, No sigas. – Le pido.

-Quiero ser sincero, decirte mi verdad.- Toma mi mano. – Nunca te hubiera abandonado Kagome ni siquiera dudado de ti si me contabas la noticia desde el principio y no enterarme por otros. – Comprendo su punto, él no quiere ser igual a su padre. – Vivimos en un apartamento en el centro, nunca falto nada, Jaken siempre estuvo ahí. La nona siempre quiso enseñarle a tocar algo pero Jaken siempre decía no tener oído para la música aunque la nona decía que era un desorejado pero tenía una habilidad con las manos que sorprendía, siempre arreglaba todo. Durante los primeros cuatro años de mi vida fui verdaderamente feliz, una que otra vez me entristecía el hecho de no tener padres como otros niños, lo único que tuve fue una fotografía de cuando era un bebe y mi madre me tenía en brazos, de aquel hombre solo encontré una foto por accidente de cuando se caso con mi madre. Por desgracia conocí a ese hombre un día que practique el violín en un parque, él junto a su familia me trataron bien hasta regalaron un helado. Lucían felices, desee por un momento formar parte de ellos, lamento haberlo hecho. – Se percibe la amargura.

-¿Por qué? – Me intriga.

-Varias veces me invitaron algo, hasta que un día me llevaron a su casa para darme un juguete y algo de ropa. Les agradecí aunque me sentí avergonzado porque no necesitaba aquello pero lo acepte. Mi nona me regaño y prohibió ir de nuevo allí. Me enoje con ella y busque entre las cosas de mi madre y encontré la foto de su boda viendo que aquel hombre que me pareció tan amable era en verdad mi padre. – Hace una pausa. – Enfrente a mi nona quería la verdad. Me la contó, lloramos y me hizo prometer no ir a buscarlo porque nos separaría. A la mañana siguiente cuando fui a buscarla ella no volvió a despertar, es cuando mi infancia termino y el infierno comenzó. – No creí que el paso por tanto. – Todo fue tan confuso y rápido. Cuando termino el entierro Jaken me explico que la policía me llevaría a un orfanato, que debía ser un buen niño. Me encapriche y no deje que hablara más me zafe como sea y salí corriendo de aquel sitio, vague por horas, pensé que mi salvación seria aquel hombre.

-No fue así ¿Verdad? – Él me comento algo hace un tiempo.

-Cuando llegue a su casa estaba todo sucio, no me veía muy bien, toque la puerta y me abrió su esposa que se sorprendía al verme le pedí hablar con su esposo, que era muy urgente. Me hizo pasar pero antes me lavo la cara y cambio de ropa además de darme algo de comer. Todo eso fue hasta que su esposo llego del trabajo, me llevo a su despacho. Nos dejo solos, comencé contándole lo ocurrido, él me dijo que no podía hacer nada entonces le mostré la foto de la boda con mi madre y en la que ella estaba conmigo. Su rostro amable se transformo, tomo ambas fotografías y las rompió. Le pedí que no lo hiciera que era la única que tenía de mi madre. No le intereso al contrario me levanto del cuello de la camiseta y me prohíbo hablar del parentesco que teníamos. Le suplique que dejara quedarme con él prometía no hablar pero él me jalo, me llevo en su carro hasta la comisaria y me entrego.

-Que desalmado. – Pronuncio y eso se queda corto.

-Pase esa noche en la banca de la comisaria a que apareciera una trabajadora social junto a una fiscal para que decidieran mi destino. El orfelinato de San Andrés, quedaba a las afueras de la ciudad en una vieja construcción que antes fue un monasterio, tétrico lugar. Todos tenían uniforme, los pequeños como yo teníamos que llevar unos pantaloncillos cortos con tirantes de color azul marino, una camisa blanca de mangas cortas, medias blancas y unos zapatos negros, te cortaban el cabello en forma de hongo.

Supe de inmediato de que lugar me hablaba e imagine el infierno que pudo sufrir, hace unos años salió un reportaje en la televisión de ese lugar y lo cerraron por el escandalo que suscito, todo se supo a causa de la muerte de un niño en los alrededores de la zona. - ¿Te lastimaron?

-No lo sé…- Agacha la mirada. Suspira. – Ese lugar era silencioso a pesar de haber un montón de niños. Muy diferente al jardín de niños al que asistía, era intimidante pronto llame la atención de un chico mayor, me saludo y me recomendó ser invisible, eso significaba ni ser muy bueno ni muy malo y nunca ir a solas con alguno de los cuidares, menos permitir ser castigado y sobre todo no llorar en las noches no importaba lo triste que estuviera o asustado. Su nombre era Jay, fue el único amigo y persona que me cuido durante esos tres meses, hice lo que me dijo pero fue difícil ignorar llantos y gritos. Recuerdo a un niño en especial, llego unos días después que yo, se portaba muy mal y lo castigaron, regreso muy callado, caminando extraño y el cabello mojado, comenzaron a castigarlo por lo que sea y las noches no dormía con los demás al igual que otros niños.

-¿Me estás diciendo que abusaron de ese y otros niños más? – me horrorizo.

-Tal vez, no estoy seguro, pero es lo más probable…. Un día que fui a los servicios escuche gritos y lloriqueos, reconocí la voz de ese niño, se llamaba Juan, Me oculte en el baño y subí los pies para que no supieran que estaba ahí. Lo que escuche fue terrible, él suplicando que no lo lastimara que no quería más de eso que se portaría bien, junto a gritos desgarradores, por más que me tape los oídos con mis manos fue imposible dejar de escuchar… Cuando terminaron de castigarlo escuche el correr del agua. Espere un buen rato, quería estar seguro que se fueron, al salir me encontré con uno de esos cuidantes me asuste y temí lo peor. – Hace una pausa. – En eso apareció Jay, se disculpo con el cuidante, llevandome lo más lejos de ahí. Recuerdo que lloré y me hice pis en los pantalones, algo grave. Pero Jay me ayudo a conseguir unos limpios, prometió que todo eso terminaría ese día para mi.

-¿Jay te ayudo a escapar? – Pregunto.

-Si, esa noche en la transición de la hora del baño e ir a dormir, él me separo del grupo, llegamos hasta un punto lejano donde la cerca estaba rota, habían otros niños que se sorprendieron al verme por lo visto yo fui algo inesperado. Jay y yo fuimos los últimos en salir sin embargo en el último instante escuchamos gritos y vimos luces de linternas, nos habían descubierto. Jay me ordeno correr sin mirar atrás que no me detenga sin importar que. Lo hice, hasta llegar a una plaza. Trate de confundirme con la gente pero al ser de noche pronto tuve que buscar refugio. Conseguí hacerlo bajo la escalera una de vieja casa de vecindad, todos dormían. Desperté al oír a una pareja discutir, de nuevo a correr y esconderme. Vague por días, hasta que llegue a mi vieja casa nadie me buscaría ahí creí. Como pude entre, me cambie de ropa y cogí lo poco que había en unas alacenas. Estaban rancias pero supieron a manjar, dormí tranquilo bajo la cama durante unas dos semanas hasta que escuche ruidos. Era Jaken junto a un hombre, se trataba del abuelo de Miroku, buscaron por el lugar por suerte no me hallaron pero sabían que estuve allí, a la mañana siguiente tome mi mochila junto a lo que dejaron ellos unas galletas, pan y agua junto a mi violín. Con eso podría ganar algo de dinero.

-De nuevo anduviste por las calles. – Sigo yo.

-Si. Ahí es cuando conocí a Rina, me salvo de uno de esos que explotan a los niños, haciendo que pidan dinero y después les quitan todo, Rina tenía su pequeño refugio en una casa abandonada, habían otros que eran unos ancianos, mientras no te metieras con ellos y fueras amable no te molestaban.

-Las cosas no estuvieron tan mal en esa época. – Intervengo.

-Si. Trabajamos recogiendo basura, reciclando y bueno a veces ella dejaba que toque, decía que no era bueno porque llamaría la atención y los policías podrían venir. Estuve con ella unos meses hasta que Jaken me encontró y me obligo a vivir con él. Intente escapar muchas veces quería volver con Rina, no quería volver al orfanato. Jaken prometió no volver a llevarme a ese lugar aunque tampoco le conté lo que viví, un año paso y por cosas de la vida me encontré de nuevo a Rina. – Me cuenta. – Es cuando conocí a Rin, ella era muy pequeña. Jaken permitió que saliera solo, a veces me daba sobras de su trabajo, como laboraba en una estación de comida rápida solían darme lo que no querían, la mitad de aquello o gran parte se lo daba a Rina. Nos adaptamos a esa rutina, a veces cuando tenía suerte podía invitar algo a los otros que vivían allí. Pero todo cambio una mañana, me demore un poco en llegar porque le compre un osito a la bebe, cuando llegue las cosas estaban muy silenciosas. Se me escarapelo el cuerpo, sin querer me tropecé botando unos tachos de basura me levante rápido y escondí para luego seguir. Cuando estaba ahí, todo era un charco de sangre, Rina estaba blanca con los ojos abiertos, supe de inmediato que se encontraba muerta. Quise correr pero recordé a Rin, tenía que verificar su estado. La busque donde solía ponerla Rina, por suerte ella continuaba dormida. Tome un poco de sus cosas y a la bebe. Me la lleve lejos de ese sitio. Luego de meditar por un rato recurrí al único que podría ayudarme en ese momento, Jaken. Lo espere fuera de su trabajo, se asusto al verme con sangre y la bebe en brazos. No dijo nada solo nos llevo a casa, baño y cambio de ropa. Rin por suerte no lloro nada ese día, estuvo muy tranquila, como si supiera que tenía que dejar una buena impresión. – Sonríe triste.

-¿Qué sucedió luego? – Pregunto.

-Jaken me explico que seria bueno llevarla a la policía para que la lleven con su familia, me negué, le dije que a su madre la habían matado que ella estaba sola que no tenía a nadie más que a mi, él insistió en que las autoridades sabrían que hacer con ella, me negué rotundamente no permitiría que la lastimarían al igual que esos niños en el orfanato. Si me salve esa vez fue por Jay pero no estaba seguro que Rin tuviera la misma suerte.- Me explica.

- ¿Cómo hicieron para que se quedaran con ella? – Me intriga.

- Tuvimos que estar mudándonos constantemente para no despertar sospechas de los vecinos en especial al ver que los tres no nos parecíamos mucho, Rin podía pasar como hermana de cualquiera de los dos, hasta hija de Jaken en cambio yo descuadraba por mi cabello rubio, piel blanquecina y esos ojos ámbar, llamaba la atención. – Suena molesto.

- Me gustas como eres. Hay que admitir que eres apuesto, así que este bebe lo será también. - No quiero que reniegue de su aspecto.

- Por desgracia físicamente soy igual a él. Es lo molesto. – Me confiesa.

-¿Si nuestro hijo o hija se parece a ti te vas a enojar? – Le pregunto.

-No. – Posa su mano sobre mi vientre. – Es difícil parecerte a quien hizo tanto daño.

-Lo imagino pero tu apariencia física me gusta mucho. – Negar aquello es por gusto. - ¿Qué paso luego?

-Estuvimos vagando durante un par de años, cuando Jaken cumplió los 18 años es cuando conocí a Miroku y al abuelo de este. Él nos entrego oficialmente los papeles de la hacienda además de gestionar la custodia de ambos a favor de Jaken.

-¿Por qué se demoraron tanto? – Suponía que esas gestiones no tardaban mucho.

-Ese hombre se arrepintió de entregarme a las autoridades, quiso recuperarme. – Me sorprendo.

-Entonces no era tan malo. –Comento sin pensar.

-Kagome no lo hizo porque me quisiera sino por los beneficios que le iba a traer. Si el obtenía mi patria potestad toda la hacienda, más los dos departamentos que hay en la ciudad y unas tierras que hay en Italia más una jugosa cuenta de ahorros que me dejaron mis abuelos hubiese pasado a ser suya. – Es indignante.

-Qué hombre para más vil. – De verdad que da ganas de mandarlo a lo profundo de los infiernos

-Por lo que me conto Hoshi, si él no hubiese reclamado nada Hoshi iba tener mi tutela hasta que Jaken cumpliera la mayoría de edad pero como intervino ese hombre se complico todo el proceso y cuando iban a dictar la sentencia se dieron con la sorpresa que había escapado por eso se mantuvo todo el proceso abierto. Si aparecía iba volver a ese lugar hasta que vieran con quien me quedaba, cuando Jaken cumplió los 18 años por suerte ese hombre tuvo problemas con su esposa, había fallecido en un extraño accidente y era sospechoso así que dejo mi caso de lado. Su prioridad fue limpiar su nombre. Por parte de Rin se tuvo que falsificar papeles para darle una identidad y hacerla pasar como una prima lejana. – Relata.

-Cuando llegaron a la hacienda todo fue más tranquilo, supongo. – Le doy mi conclusión.

-Digamos que sí, aunque tuvimos que hacer reparaciones al lugar y convertirlo en algo lucrativo. De eso se encargo Jaken junto a sus abuelos pero ayudaba en lo que podía no obstante siempre me repetían que mi obligación era estudiar por lo que me concentre de lleno en ello quería volver este lugar lo que fue antes que mi madre cometiera el error de meterse con aquel hombre. Termine pronto la escuela y fui a la universidad paso lo que te conté con Laura además de ver a Rin con otros ojos, Laura se dio cuenta de aquello en especial cuando Rin se puso celosa y termine saliendo a favor de ella. Es por eso que creí conveniente terminar con Laura sin imaginar lo que sucedería luego. Me lamente mucho porque ella no merecía aquello, era buena, bella cualquiera hubiese estado feliz con ella. – Es doloroso escucharlo hablar de otra mujer.

-Pero tu estabas enamorado de otra. – Lo interrumpo.

-En ese tiempo si, por eso las muestras de comprensión me molestaban no las merecía y por eso me fui a terminar mis estudios en Italia. Cuando regrese por cosas del destino Rin se entero de la verdad de su origen, reacciono muy mal peleamos y es cuando se creo un distanciamiento entre ambos. No pude averiguar nada sobre Rina, no quisimos tampoco investigar mucho porque Rin era menor de edad y podrían llevársela. Cuando llego su turno de seguir sus estudios superiores decidió irse a Italia.

-Tu seguías enamorado de ella. – Lo interrumpo.

-Si, no te lo voy a negar y quise eliminar la distancia que nos separaba cuando regreso pero no funciono. Digamos que también es cuando Miroku me pidió de favor tomar como practicante al hermano de su novia. Fue cuando Rin conoció a Kohaku, no sospeche nada hasta que luego de fiestas los sorprendí besándose. Reaccione mal, nos peleamos y casi lo mato si no es por Rin. Discutimos muy fuerte, es cuando me fui de la hacienda. No supe nada de ella hasta que se apareció el día de mi cumpleaños con Kohaku para anunciarme su boda. Me comporte mientras estuvieron ahí pero apenas se fueron me fui de farra y actué como un despechado. Me emborrache como nunca, estuve con muchas mujeres y hasta compre un Lamborgini. No estoy orgullo de mi comportamiento en esa época. – Suena avergonzado.

-Supongo que estoy en esa lista. –Suspiro triste. – No te sientas mal al menos salió algo bueno.

-No he terminado ten por seguro que tu no estas en esa lista de las que me acosté por puro despecho. – Quiere aclararlo.

-Valla que honor. – Hablo con sarcasmo. – Acaso fui un plan más elaborado.

-No. Ahora escúchame. – Me ve serio.

-Soy toda oídos. – Lo oigo.

-Rin pidió quedarse una semana antes de la boda en mi apartamento, uno porque lo necesitaba y segundo porque quería convencerme de ser el padrino de su boda, me negué pero estuve dispuesto asistir. Mientras hacia los preparativos me pidió de favor ir por ella y su futura cuñada. Es cuando te conocí y me quede embobado contigo. Me molesto el hecho que me confundieras con otro pero cuando Rin me presento tu escrutinio y mirada de deseo me agrado lástima que me delate al sonreírte sin embargo cuando te fuiste presurosa supe de inmediato era porque estabas muy triste quise ir tras de ti a consolarte, de inmediato nació instinto de protegerte. Me demore apropósito esperando a que regresaras pero no volviste solo escuche que tendrías problemas en la boda de Rin a sí que me propuse ayudarte de paso te conocería más.

-¿Me estas diciendo que Rin nunca te pidió ser mi pareja? – Me desconcierta.

-Si, tenía que acercarme a ti de alguna forma y fue lo mejor, Inuyasha te acoso durante toda esa noche además lo que sucedió luego de la recepción ambos lo disfrutamos. – Sonríe el muy cínico.

-Eres un mentiroso, tu estuviste conmigo solo por despecho, porque ella se casaba con otro. No porque sintieras algo. – Le digo.

-Claro que sentía algo por ti desde ese momento ya estaba enamorado de ti. – Me contradice.

-Eso no te lo cree nadie. – Le rebato.

-Eres tu la que no quiere ver algo obvio. Entiende fue una de las mejores noches que he tenido en mi vida. – Quiero creerle.

-Digamos que te creo.- Lo veo seria. - ¿Dudaste de tus sentimientos?

Traga saliva, supe de inmediato la respuesta: Si.

-Supongo que fue esa vez que bromee con la idea de que hablabas con tu amante… Supe que me engañabas y me hice la ciega por que te amaba. – Agacho mi cabeza y comienzo a llorar.

-Tienes razón al decir que fue en ese momento en el que dude pero te escogí a ti por que te amo. – Se acerca.

-Ya deja tus mentiras. – Le grito.

-No lo hago. – Insiste.

-¿Cuántas veces imaginaste que era ella mientras lo hacíamos? Dime. – Exijo.

-Nunca, siempre supe que eras tu la que estaba entre mis brazos. –Me dice.

-Claro.- Me burlo. – Sesshoumaru que te cuesta admitirlo, la deseabas a ella, no a mi.

-Te quiero a ti. Decidí quedarme contigo. – Quiere razonar pero suena más a que fui su plato de segunda mesa.

-Por que fui una tonta al creerme todas tus palabras. Soy lo único que sobro. – Hiriéndome a mi misma con aquello.

-No es así, te quiero a ti, solo a ti desde el momento en que te ví. – Me repite.

-Mientes- Sigo.

- Te he contado toda mi vida sin tapujos, cosas que nunca le conté a nadie y crees que te engaño con algo como eso. – Suena indignado.

-Si. – Le suelto.

- Dime que tengo que hacer para que me creas, para que sepas que en verdad estoy enamorado de ti. Dime y lo haré. – Me dice.

En si no sé porque tengo miedo. – Lo siento Sesshoumaru pero por el momento no hay nada que puedas hacer. – Me levanto y me encierro en mi habitación a continuar llorando.

II

Lo mejor es irse y no perturbarla más, en su estado no es bueno, no quiero que se complique el embarazo o llegue a perder a la criatura. Tome las medicinas salí de ahí con ayuda de las muletas. Tome un taxi le pedí que me dejara en un hotel cerca al consultorio de Kouga. Antes pare a comprar un nuevo celular junto a un chip para hablar con Jaken e informarle que mañana me recogería del hotel y no de la casa de Kagome. Lo agradable de Jaken es que muchas veces no suele pedir explicaciones.

Luego le deje un mensaje a Kagome que no se preocupara que estaba bien. Fue un largo y aburrido día en el cual no dejaba de pensar en la forma para que ella viera que en verdad la amo. Lo bueno es que todavía me quiere, tenemos un hijo el gran problema es la terquedad por parte de ella. Dejar que el tiempo pase y cure las heridas es una solución en la cual no esta garantizado el éxito. Lo único que puedo hacer es demostrarle con acciones mis sentimientos. Tal vez de esa forma ella cambie de opinión.

Kagome. – Susurro a la nada, antes de dormir.

Voy temprano al consultorio, no hay señales de ella y Kouga por lo visto va a demorar. A los quince minutos ella llega presurosa pensando que llego tarde.

-Kouga todavía no llega. – Le informo.

-Sesshoumaru. – Se queda anonadada.

-Hola. – Saludo y le hago un sitio.

-No debiste irte, me preocupaste. Pudieron pasarte muchas cosas. – Se le nota la angustia en su voz.

-Estoy bien, la prioridad aquí es tu tranquilidad. – Prefiero evitar verla. – Yo solo te perturbo.

-Sesshoumaru… - Iba decir algo pero justo llega Kouga.

-Buenos días, si que vinieron temprano…..- Se queda en silencio. – Valla, valla no esperaba verte aquí Sesshoumaru.

-No me perdería este momento por nada del mundo. – Le respondo, levantándome del asiento.

-Pasen mientras preparo todo.- Nos habla Kouga.

Ingresamos a su consultorio en total silencio, en si no había más que decir. Kouga no demoro mucho, le pidió a Kagome que se recostara en la camilla para luego pedirle que levantara su polo y bajara ligeramente el short que traía puesto. Es cuando pude ver su ligera barriga en todo su esplendor. Un sentimiento raro surge, una mezcla de amor, orgullo junto al de protección.

-¿Kagome segura que tu periodo fue casi nulo en noviembre? – Pregunta Kouga.

-Si, antes de verte por ese incidente me vino como siempre. Principios de octubre, en noviembre es lo que me duro un par de días y esto, diciembre estuvo ausente ¿Por qué preguntas? – Está pensativa.

-Tu barriga es grande para el tiempo de gestación que tienes. – Comenta.

-¿Cree que tenga más? – Intervengo.

-¿Cuándo fue la última vez que te hiciste un test de embarazo? – Nos ve.

-Bueno…Cuando le dio gripe fuerte y la lleve de emergencia. – Digo.

-Cierto, fue en agosto… - Responde ella.

-Así que puedes tener más tiempo. - Sus palabras nos preocupan en especial el hecho que ella se cayo y pudimos lastimar al bebe. Me siento tan culpable.-Lo mejor será revisar con el ecógrafo. Tranquila que voy a echar el gel frío. – La embarniza toda la barriga.

Comienza a ver el ecógrafo detenidamente, por nuestra parte ambos estamos muy asustados, por no ser cuidadosos. Ella aprieta mi mano con fuerza - ¿Cómo esta? – Rompo el silencio.

-Ambos están muy bien y por lo visto el tiempo de gestación es el esperado. – Nos suelta y ambos nos miramos.

- ¿Ambos? – Ella habla por mi parte estoy en shock.

-Si ambos, son dos. – Nos lo informa como si nada. Kagome se acuesta podía ver el miedo en su rostro.

-¿Está seguro? No bromea. – Insisto no quiero ilusionarme.

-Si, miren aquí están los dos sacos amnióticos, van a ser mellizos. –Nos señala unas cosas en la pantalla.

-Son dos, vamos a tener dos hijos. – Me repito hasta que de la emoción todo se pone negro.

III

Cuando Kouga me informe que serian dos y no solo uno. Un lado mío está feliz el otro está con miedo. Sé que los embarazos dobles son de alto riesgo que tienes que tener cuidado porque podría adelantarse la fecha de parto o tener incluso un aborto. No quería que sucediera aquello, quería más que nunca a mis bebes. Todos mis pensamientos se vieron abrumados al escuchar un estruendoso prock. Me giro y veo a Sesshoumaru tendido en el piso con la misma sonrisa de la vez que nos dieron la falsa alarma.

Kouga llamo a la enfermera, al igual que al portero para que lo ayudaran a recostarlo en el sillón. No creí que reaccionaría de esa forma pero me causa cierta gracia y preocupación por su pierna. Con ayuda de alcohol me lo resucitan. Lo estabilizaron y nos pidieron ambos tomar la noticia con calma. Así lo hicimos aunque no pude aguantarme la risa, al salir, él por su parte estaba avergonzado.

-No te enojes ¿Qué se siente ser padre de mellizos? – Le digo.

-Bien… ¿En tu familia hay mellizos, gemelos? – Me pregunta.

-No, hijos únicos todos ¿Por tu parte? –Le sigo, por lo visto esta enojado.

-Únicos todos, superamos las probabilidades. – Me ve.

-¿Qué tienes? No te gusta la noticia. – Le suelto, por lo visto me equivoque al creer que estaba feliz.

-Claro que me gusta…. Es solo que no consigo asimilarla del todo. Todos en mi familia han sido hijos únicos, sin hermanos ni nada. A pesar que el sueño de mi tataratataratataratatara abuelo era tener una familia grande y de sus hijos igual pero por cosas de la vida solo tuvieron uno, hasta ahora que vamos a tener dos…. Ya quiero que nazcan, verlos correr por la hacienda, montando caballo o andar en bicicleta. – Suena soñador.

-Faltan todavía meses para que nazcan y más para tenerlos correteando por todos lados. – Le digo.

-Gracias… - No entiendo por qué.

-No tienes que dármelas. – Le contesto.

-Gracias por hacerme el hombre más feliz… Ser padre es algo que veía tan distante hace tiempo y ahora en cuestión de meses lo vamos a ser. – Me confiesa.

-Te comprendo… Aunque tengo miedo, los quiero mucho y no quiero perderlos. – Me abrazo a él y lloro.

-Kagome, todo va salir bien. Estaré aquí contigo, no te encontraras sola así no creas que te quiero, que te amo, que en verdad estoy enamorado de ti no pienso dejarte sola. – Me consuela.

-Gracias. – Le digo sin soltarme. Miro el reloj dándome cuenta que son cerca de las doce pronto Jaken pasaría por él. – Hay que volver, Jaken ya va a pasar por ti.

-Es cierto pero… Llegando tengo que hablar contigo de algo muy importante. – Me avisa, regresamos en silencio, no sé que es lo que quiera discutir aunque puede que sea sobre lo mismo, que me quiere, que esta enamorado y todo lo demás. Pero estoy seguro que si apareciera Rin nos hará a un lado o aparezca su doble. No lo culparía, no soy el ideal de los hombres, si esta a mi lado es por el bebe.

Cómodos en la sala uno frente al otro iniciamos nuestra charla.

-¿Qué es lo que deseas platicar? –Comienzo.

-¿Qué haz pensado hacer de ahora en adelante? – Valla así que se trata de aquello.

-Buscar un nuevo trabajo, va ser difícil pero lo conseguiré. – Soy optimista.

-¿Crees que te lo darán sin protestar? - Duda de mis palabras.

-Sé que no me aceptaran en el primer trabajo que valla, pondrán protestas por el embarazo. Pero sino puedo pedir en un call center o de oficina quizá en un supermercado. – Lo había estado pensando.

-Ya haz mandado tu curriculum y de seguro haz recibido un montón de llamadas. – Hay sarcasmo.

-Ya van a llamar sino iré a buscar. No tienes que preocuparte. – Le digo.

-No le veo el caso que renuncies a tu trabajo actual. Puedes seguir viviendo en la hacienda o si quieres te ayudare con el alquiler de un apartamento. Si tanto te molesta mi presencia, piensa en lo que vas a perder. Pero es tu decisión. – Veo frustración.

-Nos agrada que estés cerca. – No quiero verlo, es difícil aclarar mis sentimientos incluso creo que hasta las hormonas me están jugando mal.

-Si tanto quieres quedarte en la ciudad. – Ha ignorado lo que le dije. – Te voy a dar las llaves de mi apartamento para que vivas ahí, alquila este, te va ayudar con los ingresos. No quiero que por obstinada se pongan en riesgo. Cuando venga a visitarlos dormiré en un hotel, así que no tienes de que preocuparte. – Valla no creí que se pusieran las cosas así entre nosotros.

-Vamos estar bien, no tienes que darme nada. – Protesto.

-Kagome, hay que pensar en los bebes. Debes cuidarte, alimentarte bien, no sobre esforzarte ni tener discusiones. Por eso te doy estas dos opciones. Así que decide la que desees. – Tiene razón en lo de que tengo que cuidarme sin embargo.

-Sesshoumaru… Yo- Iba decir algo pero nos interrumpe su teléfono, por lo visto compro uno nuevo.

-Llegaste, bajo enseguida. – Contesta.

-Ya te vas. – Estoy triste.

-Si… - Se levanta del sofá con ayuda de sus muletas, se acerca a mi. – Le diré a Tazumi que espere lo más que pueda tu respuesta sino tendrá que solicitar a tu reemplazo. Chau Kagome. – Acaricia mi vientre y se agacha con cuidado para darles un beso. – Chau mis pequeños cuiden mucho a mamá no le causen problemas ni tantos malestares. – Se incorpora y se va sin más.

-Adiós Sesshoumaru. – Susurro.

Que vacío se siente todo, tocan el timbre, abro de inmediato pensando que es él que se olvido algo. Pero es Jaken: Tome señorita, Sesshoumaru-sama le envía las llaves de su apartamento.

-Gracias Jaken. Pero no es necesario. – No quiero aceptarlas.

-Recíbalas, cuídese mucho. Si le sucediera algo a usted o al bebé Sesshoumaru-sama va estar muy triste. – Me dice.

-De acuerdo nos cuidaremos mucho. Saludos a Tazumi y los chicos. – Le digo.

-Gracias… Disculpe la intromisión pero él de verdad la quiere, nunca lo vi tan desesperado por ver a alguien. Ni tan afectuoso o demostrativo… Ni siquiera por Rin. Hasta otra oportunidad, con su permiso. – Se va dejándome más confundida que antes.

Tampoco puedo ir y lanzarme a sus brazos sin más por el simple hecho que todavía sigo enamorada de él además que están los niños. Pero por otro lado no dejo de lado el hecho que estuvo confundido. Esa vez si él estuvo todo que no aparecía hasta tarde es porque se quedaba hablando con ella. Incluso en esa época me evito y como tonta presintiendo el engaño seguí con él.

Ahora no sé que hacer, todo me abruma y la salida que se ve más prometedora es la que más y menos deseo estar ¿Por qué tiene que ser complicado?

Continuara

Notas de autora: Antes que nada mil disculpas por la demora pero es que mi imaginación se fue de vacaciones, segundo me matricule a un taller en el verano y lo peor de todo que fueron los verdaderos villanos y causantes de que mi imaginación se esfumara fueron primero una muela que me sacaron porque estaba muy mal y no tenía salvación y digamos que no cumplí al pie de la letra las recomendaciones del dentista, estuve mal y con algo de fiebre pero para empeorar las cosas mi querida y adorada muela del juicio se cruzo con una muela que me van hacerme endodoncia, se imaginaran el dolor que sentía, la presión de las muelas era insoportable, hasta que por fin me lo quitaron la semana pasada, esta vez si seguí las recomendaciones pero ahora vino el regreso a clases, estoy con todo de cabeza, alistar las cosas, preparar mi salón, los materiales... Si le sumamos que han puesto un nuevo nido cerca a donde trabajo y digamos que estamos volanteando para que no se escapen los chukis de la zona… Muchas cosas están pasando que me tienen loca, sin olvidar que tienen que hacerme la endodoncia… Voy a sentir dolor…. Pobre de mi ya estoy sufriendo…

MaruRamoneStone: Sorry por la demora pero ya explique la causa de mi ausencia. Tienes razón en que de a poquito se van a ir reconciliando y digamos que el accidente de Sesshoumaru le esta sirviendo de mucho porque si no fuera por el yeso Kagome hace rato lo hubiera mandado a volar. Sobre que le dirán a Sessh por su escape, nada. Porque no tiene caso, él no da explicaciones…. Gracias de nuevo y disculpa la demora.

maria muoz: Disculpa por la demora, respecto a la autoestima de Kagome poco a poco ira subiendola pero digamos que luego de lo que paso se siente como plato de segunda mesa y sumamente insegura. Primero Inuyasha que le quito toda su autoestima y cuando ya estaba mejor se entera lo de Rin, de nuevo viene su baja autoestima. Gracias de nuevo.

clarity-chan : Sorry por la demora, Sobre cuando se entere de la relación de esos dos falta mucho pero si se va a sorprender. Gracias por el review.

Mican: Gracias por el review y mil disculpas por la demora y te comprendo respecto a la angustia sobre lo que va a pasar a mi me sucede a menudo.

Marlene Vasquez: Gracias por tu review y disculpa por la demora y no te preocupes por mi loca neurona coja ella está bien , se adaptado muy bien. Jijijijijiji.

Akane ackerman: Disculpa por la demora. No te preocupes comprendo eso de los problemillas familiares, espero que se solucionen pronto. No niego que da penita el pobre pero tan poco fue un santo… Pero al final vio a sus pequeños y Kagome si lo va hacer sufrir. E Inuyasha esta redimiendo sus culpas después de todo sigue enamorado de Kagome y no quiere verla sufrir, si tiene que ir con su peor enemigo para hacerla feliz lo hará. Bye cuídate mucho y no te preocupes mi neurona coja va a ponerse las pilas. Gracias otra vez.

Sara: Gracias por tu review y disculpa por la demora y tratare de no distanciarlos más.

NoryBCh91: Sorry por la demora y gracias por tu review, Inuyasha tenía que reinvindicarse con Kagome así que le hizo un favor contándole todo a Sesshoumaru… Además tal vez no le cae tan mal quizá algo tenga que ver el lazo de sangre que comparten esos dos. Jijijiji.

Cristina pacheco: Adivinaste se fue la inspiración con el dolor de muelas que tenía… Se la secuestraron. Sorry por la demora y gracias por tu review.

gloria saotome: Gracias por tu review y sorry por la demora. En verdad sorry pero como explique la inspiración se fue y no te preocupes voy a seguir con la historia así a veces me demore un poquito. Ambos poco a poco van a limar sus asperezas. Bye cuídate.

sesshomaru tendo: Gracias por tu review y sorry por la demora. Ahora solo falta que Kagome asimile todos los acontecimientos darle tiempo. No te preocupes si pienso terminarlo así a veces me demore tu sabes, cuestiones de salud, trabajo, estudio hasta los problemas familiares y hasta económicos. Gracias otra vez y no desesperes si me tarde algunas veces.

Guest: Gracias por tu review y disculpa la demora.

Chovitap: Gracias por tu review y sorry por la demora y además tienes toda la razón.

Evilangelux: Gracias por tu review y disculpa por la demora.

Tyna M.T: Disculpa la demora y gracias por tu review. Tiene toda la razón respecto a que todo esto a sido duro para ella. Gracias otra vez.

Soliluna: Sorry por la demora y gracias por tu review, no te preocupes pondré continuación pase lo que pase. Gracias de nuevo.

: Gracias por tu review y disculpa por la demora. Creo que de verdad nadie se esperaba esa ayudita jejejejeje. Ahora depende de Sessh y el tiempo a que este par se reconcilien. Bye cuídate.

Gracias a todas las personas que se tomaron su tiempo para dejar un review llegamos a los 200 review, estoy emocionada, lagrimas. Espero que comprendan mi razón sobre porque he demorado. Cualquier duda, queja, reclamos, aclaración, tomatazos, sugerencias les estaré agradecida. Por cierto quisiera pedirles ayuda respecto a unas ideas que tengo:

¿Qué opinan sobre que Naraku resucite?

¿Kikyo debería despertar o pasar a mejor vida?

Me gustaría leer sus ideas.

Gracias de nuevo, disculpen si me tardo un poco pero no sé preocupen que pienso terminar este fic, no me gusta dejar historias inconclusas. Me ha pasado que he leído historias sin final y es desesperante porque trato de imaginar como terminara y la incertidumbre me carcome sobre el que pasara. Gracias a eso me he trasnochado muchas veces cuando no debería por leer una historia y termino con unas ojeras de mapache. Creo que me desvié del tema bye cuídense mucho y les informo que ya regrese al trabajo, estoy metida en unos talleres, sin olvidar mi endodoncia, si me retraso un poquito no se asusten, si voy a terminar la historia.

Se despide de ustedes su loca escritora con una neurona coja.

bbkid