Ya no quiero
Capitulo 27: Temor
I
No espere la visita de Sesshoumaru a estás horas y en especial sabiendo que esta con la pierna rota. De todas formas lo recibí, debe ser algo importante aunque no me imagino que. Por lo que sé Kagome y él se llevan mejor, al menos ya esta enterado del embarazo sin embargo no han regresado. Si viene a pedirme consejos es por gusto porque para esas cosas con mujeres como Kagome o mi Sanguito no soy muy bueno.
-¿Qué te trae por aquí mi viejo amigo? – Lo saludo.
-Necesito preparar mi testamento. – Su respuesta me deja frío.
-¿Tu testamente? Hombre ni que estuvieras tan viejo casi somos de la misma edad además en unos meses vas a ser padre y bueno si eres paciente regresaras con Kagome. – No me esperaba que viniera hacer eso.
-No bromeo y si te pido esto es por ellos tres, mis hijos y Kagome. – Si que esta preocupado, no entiendo la razón.
-¿Qué sucede? No veo ningún motivo en la que tu vida corra peligro. –Quiero entenderlo.
-Van a operarme, eso significa que me colocaran anestesia total. Tu haz visto cuantos casos en los que se han quedado en la mesa de operaciones. Antes me hubiera dado igual pero ahora es diferente. – Valla con que es eso.
-Hombre saldrás bien, ya te operaron el mes pasado de la rodilla, no paso nada sigues vivito y coleando. - Lo ánimo.
-Es cierto que sigo aquí pero me preocupa el hecho de lo que sucedería si… muriera. No quiero pensarlo porque Kagome lo pasaría muy mal.- En eso tendría razón.
-Ten por seguro que sí, ella te ama. La vez pasado que terminaron no paraba de llorar. Si te sucediera algo no quiero ni imaginarlo. Tu no te preocupes todo saldrá bien. – Lo tranquilizo.
-No me entiendes ¿Cuando alguien fallece quienes son sus beneficiarios? Pregunta.
-Si la persona es casada, su esposa e hijos, un porcentaje pequeño si tus padres estuvieran vivos. Si eres soltero son padres y hermanos algo que tu no tienes. –Le explico lo básico.
-JAJAJAJAJA. – Ríe. – Ese es mi problema, el muy maldito esta vivo y no dudara en hacerle la vida cuadritos a Kagome con tal de quedarse con todo.
-¿A quién te refieres? Tu madre murió, eras hijo único y bueno de tu padre no sabes nada. – Me es confuso.
-Si sé de él y viceversa además que hasta tu lo conoces al malnacido ese. – Ya me tiene intrigado.
-¿Quién es? –
-No le digas a Kagome, júramelo. – Me pide antes.
-Lo haré pero dime quien es. – Le pido.
-Es Inu Tashio Tadao. – No lo podía creer.
-Estás seguro…. Oh mi Dios. – Me quedo con la boca abierta.
-Si es él, hace mucho tiempo que lo sé. Ahora comprendes porque estoy tan angustiado. Ese hombre es capaz de todo por conseguir lo que ambiciona. Si muero los tres quedaran desamparados. – Me explica.
-No, los niños son tus hijos y les corresponde la mitad de lo que tienes, hasta peleando podríamos conseguir el total después de todo él nunca se hizo cargo de ti. Ni siquiera te reclamo. – Veo los puntos en los que podríamos apoyarnos.
-Lo hizo pero al desaparecer de pequeño, el caso quedo cerrado. Recuerdas que cuando ocurrió lo de Naraku hubo una duda sobre mi identidad. Adivina quien fue el que la cuestiono. – Le explico.
-Cuando hubo eso mi abuelo me quito de tu caso dijo que el se encargaría, fue por eso. Pero nunca paso una manutención ni siquiera llevas su apellido. –Veo las acciones.
-Entiendes porque deseo hacer mi testamento. – Si lo comprendo.
-Pero sabes que lo podría impugnar. Lo ideal seria que te cases con Kagome, en ese caso las cosas pasarían a ser de ella y tu hijos. Si tanto protesta Inu Tashio le daríamos un porcentaje mínimo pero dudo que se lo concedan al nunca hacerse cargo de ti y no estar en extrema pobreza, no le tocaría nada. – Esa es la estrategia
-¿Piensas que Kagome aceptara casarse conmigo? Si nos hablamos es por los niños. – Se nota el escepticismo.
-Cierto están peleados pero si le explicamos tus motivos. Lo ideal es que fuera que tú le explicaras lo complicado del asunto. Es más como un seguro de vida. – Empiezo una lluvia de ideas.
-Dudo que me escuche, le repito hasta el cansancio que la quiero, que estoy enamorado de ella pero jura que miento. Ahora si le pido matrimonio estoy seguro que me echara a patadas sin importarle el yeso. – Dice.
-No pierdes nada. Has visto otras opiniones respecto a tu pierna. – Tal vez exista otra solución.
-Cirugía, los clavos se han incrustado más de lo debido y necesitan retirarlos y asegurar la barra. Por lo radiografía pareciera que se a movido necesitan asegurarse. Durara un promedio de dos horas más otras dos que permaneces en recuperación siempre y cuando no exista alguna complicación. – Si que se ha informado.
-Lo más riesgoso en todo esto es la anestesia. Supongo. – Deduzco.
-Si y que corten algo que no deben, el tipo de sangre que soy es muy difícil, o negativo. Mi preocupación es mayor, si no es la anestesia me muero desangrado. – Le explico.
-Eso quiere decir que el otro día podías quedarte muerto. ¿No entiendo como es que tuvieron tu sangre a disposición en el pueblo? Es un lugar pequeño. – De imaginar lo que se hubiese suscitado.
-Desde pequeño supe que mi sangre era rara por lo que con Jaken hicimos las gestiones para que fuera disponible si me sucediera algo. – Me explica.
-Bien ¿Cuánto tiempo tienes antes de operarte? – Pregunto.
-Una semana máximo. Los daños serian peores si no lo hago pronto. – Le explico.
- No debes de exaltarte ni nada, tu cirugía saldrá bien hombre. Piensa en lo que tienes por adelante. – Lo ánimo.
-Eso espero. Gracias por atenderme a estas horas sin embargo deseo hacer de todas formas el testamento. – No desea dejarlos desprotegidos.
No tardamos mucho en redactarlo, mañana pasaríamos a la notaría a que lo certifiquen y listo. Depende de él si consigue convencer a Kagome.
II
Sesshoumaru me pidió hablar con él, según él es urgente. Por mi parte me alegra, estos pequeñines han estado inquietos desde que se fue, las nauseas matutinas persisten sin olvidar los antojos de fetuccini por su culpa. Conseguirlos es fácil sin embargo no tienen el mismo sabor de los que el preparo.
Miro el reloj ya es medio día se suponía que vendría a esta hora. No tarda en sonar el timbre voy de inmediato al intercomunicador pregunto: ¿Quién es?
-Hola, soy Sesshoumaru. – Responde.
Presiono de inmediato la botón para que ingrese, lo espero con la puerta abierta a que salga del ascensor. No tarda en salir de ahí, las ganas de ir abrazarlo son irresistibles pero debo controlarme.
-Hola ¿Cómo estás? – Pregunto sin esconder mi alegría.
Me ve de reojo, lo noto pensativo y tampoco se ve muy bien: Bien.
-Toma asiento, no tienes que esforzarte. – Lo guío hasta el sofá y acomodo los cojines.
-¿Han estado bien? ¿Has tenido malestares? –Pregunta.
-Si aunque los malestares siguen. – Le cuento.
-Recuerda que si continúan tendrán que inyectarte el medicamento o internarte. No puedes seguir así – Ya me esperaba sus regaños.
-No son tantos además ten en cuenta que son dos y los cambios en mi cuerpo son mayores.- Le doy mi teoría.
-No deberían causarle molestias a su madre. – Me soba la barriga.
-Ellos se portan bien. – Los defiendo junto a una sonrisa para que no preocupe. Él suspira y su mirada me es esquiva por un momento. A pesar de todo las cosas continúan tensas entre los dos. Me siento al frente para tomar su mano no me agrada verlo así.
-Kagome hay algo importante que debo decirte. – Eso no suena muy bien.
-¿Qué ocurre? – Me da miedo.
-Van a tenerme que operarme de la pierna, es necesario… He buscado segundas opiniones y todas coinciden en lo mismo. – No entiendo su preocupación.
-Estarás internado unos días y ya ¿Cierto? – Dudo porque por las molestias que se esta tomando no parece ser tan sencillo el problema.
-En teoría sin embargo esta la anestesia sin olvidar la cuestión de la trasfusión de sangre lo que me preocupa. – Así que esta asustado.
-Tu te quejas que tenga miedo que me saquen sangre. Mírate ahora. – Me burlo.
-No importan las agujas el corte, ni la cirugía en si. Si no dejarte sola. – Me deja sin palabras junto una gran presión en mi pecho.
-No digas esas cosas. – Lo regaño, la posibilidad de aquello que insinúa me aterra. Puedo soportar estar lejos de él, hasta incluso ver que rehaga su vida con otra persona pero lo otro me rompería el alma.
-Pienso en ellas desde que informaron de la cirugía. Soy O negativo un tipo de sangre difícil de encontrar. Si algo saliera mal podría morir desangrando o tal vez la anestesia no sea bien asimilada por mi cuerpo. – Si que ha pensado calculadamente lo que podría salir mal y suena tan pesimista.
-Basta no quiero que ni insinúes aquello. – Me enojo.
-Pero es una posibilidad Kagome. La última vez demore en despertar, no entre paro pero es un riesgo. – Sigue con lo mismo.
-Piensas dejarnos así no más. Acaso…- Dolía decir aquello. – Acaso no te importamos…- Es posible, después de todo el embarazo ocurrió de improviso y después de todo yo nunca fui lo que buscaba. Agacho la mirada mientras pongo mis manos en forma de puños.
-No digas tonterías. Si estoy aquí es por ustedes además si llego a morir no pienso dejarlos desamparados, arregle mis papeles con Miroku sin embargo te pido que seas fuerte. –Sus palabras sonaban a una despedida.
-Quieres que no hable tonterías, es como si te estuvieras dando por vencido y nos dijeras adiós. – Quiero llorar pero me contengo. Él se queda en silencio. – Nunca me intereso tu dinero, me da igual. Yo puedo sacar a mis hijos sola y si vez esto como una forma de librarte de nosotros eres de lo peor… - Las lagrimas corrían por mis mejillas.
-Estas mal interpretando todo… Entiende que tengo miedo de dejarlos solos…- En un susurro. – No quiero que crezcan solos, sé lo que se siente.
-Sesshoumaru. – Me acerco a él. - Vas a estar bien, jugaras con nuestros hijos, les enseñaras a montar caballo, los llevaras de campamento…. Tu no puedes morir. – Le regaño.
-Si puedo, me atormenta la idea de los cosas que podrían venir… - Lo interrumpo.
-No pasara nada vas a estar bien. – Le repito.
-Kagome escúchame. – Me sujeta de ambos brazos y me mira directo a los ojos. – Te amo, te pido que te cases conmigo.
-Yo… - No podía procesar la información, no esperaba aquello.
-Olvida el hecho que no me creas. Piensa en nuestros hijos, si yo llegase a fallecer y estamos casados automáticamente por derecho les correspondería todo lo que tengo. – Me dice como si me interesara.
-Yo te quiero a ti. – Lo abrazo.
-Kagome. – Me corresponde y me besa la cabeza. – Si no lo hacemos tendrás problemas con… mi padre. – Escupe prácticamente las últimas palabras.
-¿Tu padre? – Me separo y lo veo.- ¿Qué tiene que ver él?
-Si, él es una persona muy ambiciosa. No dudaría en quitarles todo apenas se enterara que morí sin olvidar que te haría la vida cuadritos. Por eso te pido que lo hagamos. - Me explica brevemente.
-Forzar las cosas por ese hombre además que por lo que informaste de él, practicamente cortaron nexos. - Pienso.
-Que no nos saludemos ni nos tratemos como si tuvieramos algún lazo no significa que él no este enterado de mis movimientos, ten por seguro que haría lo imposible por quedarse con lo poco que quedo de los Madicci. - Insiste con lo de los bienes.
-Entiende que me importa un rabano lo que tengas.-Le repito.
-A ti no pero a mi sí, luche desde pequeño por intentar volver a reuperar lo que perdio mi familia por ese miserable y no pienso permitir que les arrebate algo por lo que trabaje tanto. - Se molesta un poco.
-Sesshoumaru. - Susurro.
-Kagome si te pido esto es aparte de estar enamorado de ti es por protegerlos, a ese hombre tal vez ni le sea suficiente el dinero tal vez hasta quiera a los niños. - Eso si me asusto.
-No. - Consigo articular.
-Si, es una persona influyente con dinero suficiente para luchar por ello en los tribunales y sobornar... Kagome acepta y todo será mejor, estare más tranquilo. - Sigue.
-Es un paso importante. Ni siquiera hemos vuelto…- Juego con mis manos.
-Será por lo civil, no una ceremonia despampanante por el tiempo. En si más seria ir a un juzgado además que automáticamente ellos serian legalmente mis hijos. Nadie lo pondría en duda. – Me explica. - También mi esposa ante la ley así no podra poneroes ni un pelo encima.
-Pero. – No podían salir la palabra sentimientos.
-Sentimientos hay por parte de ambos, quieras negarlo a los cuatro vientos los quiero a ustedes. Si no me importaras no haría esto, me daría igual lo que suceda. No obstante estoy aquí hablando contigo. – Me dice.
-Es que no me puedes pedir que te perdone lo que dijiste así y ya. No es fácil. –De reojo lo observo.
-Comprendo… Debo ser paciente sin embargo tiempo es lo que no hay…- Se levanta, saca algo de su bolsillo.
-Cuidado no te esfuerces. – Lo sujeto.
-Kagome Higurashi aceptarías casarte conmigo. – Me muestra un cajita con un anillo con cuatro piedras de diamante.
-Sesshoumaru…Yo. – Me tapa la boca con un dedo.
-Piénsalo. – Coloca la cajita en la mesa. – En una semana me van a operar en la clínica de Santa Rosa por lo que estaré en mi departamento estos días. Cualquiera que sea tu respuesta búscame ahí. –Se acerca y me da un fugaz beso, al separarse frota mi vientre. –Chau mis pequeñines pórtense bien. Los quiero.
Quería detenerlo gritarle que aceptaba ser su esposa. Sin embargo me detiene mis inseguridades tal vez hasta cierto orgullo, ese que me dice que si el esta aquí es por que Rin no lo va aceptar ni de broma, así que soy la segunda opción en la que lo tendré a mi lado pero su mente y corazón pertenecerán a otra sin olvidar la razón de que su padre nos atormemtaria si él no llegase a extar. Mientras que otra parte me repite a gritos que el es sincero que me quiere y que soy una que se hace la de rogar, si después de todo bien enamorada estoy de él.
Me siento en el sillón a pensar en lo que debo hacer, es tan complicado y lo peor si le sumamos la presión que agrego él ¿Qué pasaría si él? No, Sesshoumaru va estar bien sin embargo esa posibilidad existe y por tonterías como esta pierda estar con él, no volverlo a besar, no sentir más sus caricias ni sus abrazos.
III
Son las ocho de la noche, temprano para cualquiera menos para mi. Estoy aburrido, no hay nada que hacer lo único que me queda es dormir. Voy al baño me doy un vistazo en el espejo, no luzco bien, se notan las ojeras de las malas noches que paso. Por lo visto no fue buena idea traer a flote aquellos viejos recuerdos que me atormentaron de niño y si le sumamos mi futuro incierto además de no estar al lado de la mujer que quiero.
Nada de eso es una buena formula para dormir, lo único que consigo es dormir por momentos en los que soy acosado por pesadillas. Me lavo la cara y voy por algo para ponerme para dormir. Odio toda esta rutina, si fuera como cuando estaba Kagome, en este momento estaríamos en casa de su madre, o en él cine viendo alguna película, salir a caminar o incluso quedarnos dormidos viendo televisión hasta jugando con su play4. Es verdad a ella le gusta eso, llevo su consola a la habitación, creo que es su vicio.
Por mi parte, tomo la laptop doy una revisión a las cuentas mas los correos. Los pedidos han aumento este año sin olvidar que los ingresos del alquiler de las tierras en Italia no están mal, al menos no protestaron de lo que les aumente la renta. Todo está bien, doy un click en mi face dándome con la sorpresa de recibir la invitación de Kagome. Eso es bueno, reviso la actividad en su cuenta pero no hay nada nuevo.
Observo las fotos que colgó de cuando estuvimos juntos. Unas en la playa de lo que pesque tres pescaditos y ella matándose de la risa. Otra en la que nos tomo José María antes de irnos, ella feliz de la vida y yo todo serio. Seguí bajando con el cursor y vi una de los regalos que le di al igual que la de la caja de colores, sacándome cachita de que no pensaba devolverla. Otras más de su cumpleaños celebrándolo en el colegio. Más abajo varias en las que estábamos juntos divirtiéndonos o en salidas. Imágenes que reflejan lo felices que fuimos en aquellos tiempos, miro a mi lado de la cama recordándome que ella ya no está aquí, echada esperando a que termine mis cosas para luego devorarnos a besos o simplemente dormir abrazados. Que difícil es estar sin ella, la extraño tanto.
Ringgggggggggggggg. – Suena el intercomunicador, para rematar las cosas el portero esta de vacaciones por lo que debo contestar para saber quién es. Me levanto de la cama con dificultad y cuidado, no necesito que se raje de nuevo el yeso. Suficientes regaños recibí por parte del médico sin olvidar que tuvieron que cambiármelo. Por lo visto Kagome no se ha dado cuenta. Sigue sonando el timbre.
-¿Quién es? – Respondo de mala gana.
-Disculpa… Es un mal momento… Yo – Es Kagome.
-Pasa. – Suavizo mi voz.
Cuando llego a la puerta ella ya está ahí: Hola. Por lo visto ya estabas listo para dormir.
-MMM.- Respondo para apoyarme en el respaldo del sillón.
-Ten cuidado puedes caerte. – Va tenderme una mano.
-Estoy bien, me fastidia estar tanto tiempo sentado. - Comento,
-Ya se que puedo regalarte. – Me parece extraño.
-¿Qué? – Pregunto.
-Un marcador permanente. – Me sonríe.
-¿Por qué? – Sigo sin comprenderla.
-Porque por lo visto ya se te está borrando la raya del trasero. – Se ríe. Hace tiempo que no la veía así. Sonrío junto a ella. – ¿No vas a reírte?
-Eres malvada al burlarte de mi desgracia aunque si gustas puedes verificar si se me ha borrado o no. – La fastidio, levantándome y dispuesto a mostrarle mi trasero.
-Sesshoumaru… No es necesario que me recuerdes como lo tienes. – Se sonroja.
-Si lo conoces no entiendo la razón de tu sonrojo. – La molesto. – Por mi parte me siento orgulloso de conocer cada parte de tu cuerpo. – Con cuidado me lanzo a sus brazos, ella me sujeta.
-Sessh. – Se me queda viendo.
-¿A qué haz venido? – Pregunto ilusionado con que dijera que aceptaba casarse.
Agacha la cabeza: Por ti.
-¿Por mí? – Me intriga.
-Si… Bueno es que.. yo…Este. – Comienza a balbucear.
-Dilo. – Le ordeno.
-Quiero que juguemos juntos con el play. – Me suelta, desilusionándome.
-Está bien, iré a cambiarme. – No le muestro como en verdad me siento.
-Te ayudo. – Se ofrece.
-Puedo solo. – Es mi escueta respuesta. No es que estuviera molesto simplemente esperaba más de ella pero si se tomo el trabajo de venir hasta aquí tal vez significa que acepto. Con más esperanza me apresuro en ir.
-Si que eres rápido.- Se sorprende.
-Vamos. – Me adelanta.
-Si. – Abre la puerta.
El camino fue silencioso, salvo para hablar de cosas triviales como el clima o los gatos. Cuando llego las cosas siguen igual, soy recibido por las dos bolas de pelos. Nos acomodamos en el sillón junto a un bol lleno de popcorn. Por lo visto esa manía no la piensa dejar, supongo que será parte de sus antojos.
-No que esto era lo que te caía mal. – La fastidio.
-Los pequeños eran los causantes de mis nauseas matutinas. – Justifica sus malestares.
-Le echas ahora la culpa a ellos…. Que mala es su madre. – Les hablo a los bebes mientras le hago cariños a su barriga.
-Oye. – Se queja. – No los pongas en mi contra.
-Tú dices que el causante de tus nauseas son los bebes no yo. – Le contesto.
-Es la verdad… - Escoge el juego de la noche pasada. – Si te hubiera echo caso ese día las cosas serían distintas. – Hay melancolía en sus palabras y comprendo a que día se refiere, esa mañana que se sentía muy mal y no quería ir a trabajar, la obligue a tomarse el dichoso yogurt sino quería que la lleve al doctor y también ese día peleamos por las pastillas que tomaba iniciándose todo este problema.
-Tal vez… Ya estaríamos enterados de la noticia desde hace tiempo quizá nuestra pelea no se hubiera suscitado, tampoco estaría con la pierna rota. – Me imagino.
-¿Por qué todo tiene que ser tan dificil? – No despega su vista del juego, eso solo lo hace cuando no quiere demostrar lo que en verdad siente. Le quito el mando de sus manos y pongo pausa: ¿Por qué quieres que este aquí? No es simplemente por el juego.
-Yo…Yo no puedo hacerme a la idea de que tú ya no estés. – Me suelta. – Me molesta seguir enojada contigo…. No poder confiar en ti… Me es tan difícil. – Me abraza- Quiero que todo sea como antes.
-Kagome. – Le correspondo el abrazo. – Yo también quisiera aquello pero no es posible, dije aquello lo admito.
-Sessh. – Me interrumpe y le tapo la boca con un dedo.
- Pero no escuchaste todo solo una parte malinterpretándose todo.- Termino.
-¿Sigues pensando en ella? – Pregunta con miedo.
-No. – Soy firme. – Ya no hemos hablado desde que desperté del accidente y discutimos…
-¿Por qué? Hay no me digas que soy la culpable de aquello. – Se angustia. – Lo lamento.
-No es tu culpa cariño.- Tomo aire. – Las cosas entre ambos estaban muy deterioradas desde antes de conocerte incluso antes que apareciera Kohaku.
-Sesshoumaru. – Se preocupa. - ¿Por qué dices aquello?
-Ella no perdona el echo que decidiera llevarla conmigo. Prefería que la dejara ahí botada a merced de lo que sea… - Le cuento.
-Tu lo único que querías era su bien… Si no la llevabas contigo lo más probable es que terminara criándose en un albergue porque los procesos de adopción aquí son muy largos y engorrosos. Por eso hay tantos niños en casas hogares. – Me apoya.
-Ella no lo ve así… Yo egoístamente la aleje de su familia aunque al final resulto ser la bisnieta perdida de mis tíos… Siempre estuvo en familia pero bueno supongo que debí dejarla ahí. – Es lo que deduje luego de lo que hable con Rin.
-No digas esas cosas. Lo que hiciste estuvo bien. Así ella reniegue. – Me dice haciendo que me sienta mejor.
-Gracias por creer que hice lo correcto. – La veo.
-No es nada. – Se apena.
-¿Kagome sigues enamorada de mi? O de verdad me odias, ya no me quieres. –A pesar que el otro día confeso que me amaba.
-Cómo podría odiarte. Después de todo eres el padre de mis hijos, pasamos por muchas cosas… Ahora mismo estás aquí y a pesar de todo te amo. – Me alegra. – Además que acepto casarme contigo.
-Hablas en serio. – Dudo.
-Si, no tiene caso seguir enojada… Yo sé que vas a salir bien de la operación y que te estás preocupando pero… - Le es duro seguir.
-Comprendo. Por eso fuiste a buscarme ¿Verdad? - Su sonrojo la delata, me acerco a ella y la beso, es suave pero expresa el amor que sentimos el uno por el otro. La jalo para que termine encima mientras mis manos recorren su cuerpo. Se tensa ligeramente pero sé que si acaricio cierta parte de su cuerpo ella caera rendida.
-Sesshoumaru. – La escucho.
-Te extrañaba tanto. – Le susurro en el oído para luego mordisquearle ligeramente.
-Mmmmmm- Gime para darme un beso en el cuello. Colocandose a horcajadas sobre mi cuerpo provocando que nuestros sexos se rocen una tortura placentera en la que deseo ser yo quien la tumbe sobre el sillón, comerla literalmente a besos sin embargo un gran estorbo en mi objetivo es mi condenada pierna.
-No te muevas tanto. – Me recomienda mientras me quita la parte superior de la ropa. Para de ahí repetir la misma acción con ella dándome cuenta que su cuerpo a cambiado ligeramente, me quedo fijo detallando cada cambio.
-Lo sé estoy más gorda, no soy la misma. – Me quita la camiseta que aún coservaba en mi mano y se tapa. – Lo siento se iba a levantar la sujeto de la mano.
-Estás preciosa. – La halago sin perder de vista cierta parte de su cuerpo que me agrado mucho.
-Tonterías. – Se suelta y me ve fijo. Por lo visto ya se dío cuenta del cambio que me agrado más.
-Creí no ver en ti la misma mirada de hentai libidinoso entilo Miroku en mi vida pero me equivoque. – No importa su comentario.
-¿Van a crecer más? – Le pregunto mientras comienzo a masajearle los pechos.
-No…MMMM… Sé…. Sesshoumaru… Tal…vezzzzz…SIIIIIIIIII- Tomo uno de ellos para succionarlo, eso le gusta. – Basta… Sessshh
-No…. – Es mi respuesta entonces ella se mueve sobre mi amiguito provacando gruñidos.
-Sesshoumaru. – Se separa.
-¿Qué? – Me quejo.
-¿Podremos hacerlo? – Esa es la pregunta del millón.
-¿Por qué no lo haríamos? – La veo inocente.
-Tu pierna, el embarazo. – Se recuesta en mi pecho.
-Así que llegamos tan lejos para quedarnos aquí a mitad de camino. – Es decepcionante.
-No quiero que te lastimes y bueno ellos también me preocupan. – Agrega.
-Con mi pierna no creo que exista problema mientras no sea brusco. – Le comento. – Pero los niños es diferente. – Paso mi mano por su espalda.
-Si vamos despacio y no somos nada bruscos. –Sugiere.
-Seria bueno preguntarle a Kouga. – Le digo.
-No. – Se niega. – No tengo cara para preguntar semejante cosa.
-Internet… Nadie se va enterar que lo buscamos. – Es una buena idea.
-De acuerdo. – Se levanta y se coloca de nuevo su camiseta.
Trae su laptop, poniéndonos a investigar en la red. Si que luce avergonzada, hay cierto tono rojizo en sus mejillas. Lo bueno es que no tardamos mucho en hallar respuestas, por lo visto no somos los únicos con dudas respecto al embarazo. Si que hay varias recomendaciones a seguir, como posiciones y siempre recordando no ser bruscos ni hacer locuras.
-Si somos cautos y tenemos cuidado no habrá problema. – La tomo de la cintura para de ahí apoyarme en su hombro.
-Si pero ya me puse nerviosa. – Suspira.
-No te obligare hacer algo que no quieras además hay muchas formas para demostrar nuestro amor. – La beso.
-Cierto… Sesshoumaru, siempre vas estar con nosotros. Prometelo. – Me pide.
-Si, pase lo que pase estare a su lado, no pienso abandonarlos…. – La reconforto.
-Nos queremos mucho… Tal vez en este caso el amor si sea suficiente. – Me corresponde.
-Es más que suficiente y sobra. – Sonrió. – Nos es cierto niños. – Los acaricio.
Continuara….
Notas de autora: Antes que nada un trillón de disculpas por la demora pero es que me han pasado tantas cosas que la inspiración se fue vacaciones. Entre ellas problemas en el trabajo, que afectaron toda mi vida a mi alrededor. Como se imaginaran cuando hay problemas en el trabajo también los hay en el lado económico… Sin olvidar los problemas familiares y para coronar hasta se murió mi gatita…. Snif, snif, snif… Con la poca inspiración que llegaba he conseguido avanzar este capitulo. Espero me perdonen pero como les dije no pienso abandonar la historia, no me gusta dejar a las personas sin un final, es horrible leer un fic sin final. Bye cuídense mucho, se despide de ustedes su loca escritora con una neurona coja.
MaruRamoneStone: Gracias por tu review y comprensión y sorry por la demora.
maria muoz: Gracias por tu review y sorry por la demora.
NoryBCh91: Gracias por tu review y sorry por la demora, tienes razon al decir que kag es terca pero al final ha cedido.
Akane ackerman: Gracias por tus palabras de comprensión y disculpa por la demora. Tus sugerencias estan buenas, en especial las de Kikyo. Bye cuidate y gracias otra vez.
Aoi Dandelion:Gracias por tu review y disculpa por el retraso.
Evilangelux: Gracias por tu review y disculpa por la demora. Que bueno que te gusto la parte de los bebes.
gloria saotome:Gracias por tu review y disculpa por la demora espero que tyodavía te queden uñas. Bye cuidate.
sesshomaru tendo : Gracias por tu review, sorry por la demora y si ya estoy mejor de mis muelas pero ahora me aquejan otros problemas. Gracias por tu preocupación,bye cuidate.
Yoi Mino: Gracias por tu review y discúlpame por la demora.
Clarity-chan: Gracias por tu review y sorry por la demora.
Arashi: Gracias por tu review y sorry por la demora, todavía falta para que nazcan los bebes.
Chawgirl: Me alegro que te gustara dreamscape, gracias y sorry por la demora.
Cristina pacheco: Gracias y Sorry por la demora.
Kary: Hola Kary, gracias y sorry por la demora pero ya explique los motivos de mi retraso. Me alegra que te gusten mis historias, las antetiores terminadas puedes verlas en mi perfil bbkid, cuando publique donde aparece mi seudónimo bbkid lo presiones y ahí te van a salir todas. Bye y gracias.
Sara: Gracias por tu review y sorry por la demora. Te comprendo respecto a leer una historia en 3 días, cuando uno se engancha con una historia tienes que terminar de leerla porque tienes que saber que paso. Pensare en tu idea respecto a Kikyo y Naraku. Inuyasha en este lapso de tiempo a cambiado mucho su principal motivo para hacerlo fue Kagome y su hija Hikari, no quería que ella sufirera por lo que se propuse darle lo mejor que pueda. Cuidate y gracias.
Gracias otra vez por tomarse su tiempo para leer y mil discilpas por la demora. No se preocupen pienso seguir actulizando imagínense que ahorita es 1: 40 am ya es mi cumpleaños, tengo bronquitis y mañana debo ir al trabajo pero decidi terminar para actulizar. Asi que hasta la próxima.
