Ya no quiero
Capitulo 28: Conciencia
I
La boda fue sencilla, fuimos a los juzgados con parte de mi familia y vino Jaken junto a su familia, no puedo olvidar a Sango y Miroku que se ofrecieron a ser los padrinos y testigos. Inuyasha no asistió para evitar incomodidades aunque llamo para felicitarnos.
Todo resulto bien ese día aunque los nervios no faltaron. Tal vez no estamos del todo reconciliados siempre queda ese sin sabor sobre los sentimientos de Sesshoumaru sin embargo estar sin él es una tortura. Nos tomaron varias fotos en el juzgado tanto por un fotógrafo de ahí, más Jaken y mi familia. Lo único que falto fueron las selfies pero no lo hicimos teníamos que ser serios.
El resto del día estuvo tranquilo, se decidió ir almorzar a un bonito restaurante por la playa que contara con juegos para que los niños se diviertan. Lo que tuve que soportar durante la tarde fueron los comentarios ácidos de mi hermana, por lo visto nuestra sencilla boda no cumplió con los estándares que ella esperaba, creo que deseaba que fuera por todo lo alto y no esto. Un poco más y catalogaba Sesshoumaru de ser un tacaño por no gastar más dinero.
Si las cosas sucedieron de esta forma es por el tiempo aunque Sesshoumaru hubiese deseado algo más pomposo. Por mi parte me pareció perfecto, la barriga que tengo ahora no ayuda mucho, me imagino con un vestido de novia que sería igual a una carpa de circo sin olvidar a un Sesshoumaru con frac enyesado. Me dio pena cuando tuvo que cortar el pantalón de un terno porque el yeso no entraba, las fotos que nos tomaron han tenido que ser de la cintura para arriba. Cualquiera catalogaría este suceso como nefasto por la falta de organización pero a mi me da igual porque estoy con él. De que me sirvió tener una boda de ensueño con Inuyasha si al final lo que abundo fue la hipocresía de la gente en cambio ahora estoy rodeada de los que quieren lo mejor para ambos.
Lo que no espere es que cuando estuve a solas con mi hermana me felicito por la buena jugada de atraparlo con los niños. A veces me saca de quicio aunque le aclare que si estaba con él no era por el dinero y ni siquiera por los niños porque a fin de cuentas resultaron de improviso sino porque en verdad estoy enamorada de Sesshoumaru.
Solo porque es mi familia la aguanto pero que se va hacer evite en lo posible pensar en ella y no hacerle caso a sus comentarios. Además debo ir acostumbrándome a ellos porque muchos lo dirán y repetirán hasta cansancio. Cuando le comente a Sesshoumaru lo sucedido dice que no le importa lo que hable la gente mientras ambos sepamos lo que uno sienta por el otro.
Son las cinco de la mañana, casi no he dormido en toda la noche, por un lado que he sentido nauseas sin llegar a vomitar junto a pesadillas sobre la operación de él incluso soñé que a quién tendrían que operar era a mi. Sé que esto no es bueno en mi estado sin embargo no preocuparme o no pensar lo peor es imposible. Lo único que he hecho es sonreír como tonta cuando estoy con él y evitar llorar. Espero resistir hasta que él entre en sala.
Jaken ha venido temprano para llevar a Sesshoumaru, por lo visto planearon no llevarme a la clínica pero no contaron que iba a ir quisieran o no. Luego de una pequeña discusión aceptaron de mala gana, comprendo su preocupación, es lógico que el lugar sea un foco de enfermedades y debería tener cuidado no obstante si me quedo en casa estaría demasiado preocupada.
No tardaron en prepararlo para la cirugía, simplemente un cambio de ropa y esperar el papeleo, está vez tuve que firmar al ser su esposa. Luego de eso me despido con un beso y él hace lo mismo con los bebes, le hice prometer que cuando le dieran de alta cumpla todos nuestros antojos en especial lo fetuccine al Alfredo que se han vuelto los favoritos de la lista. Eso le causo gracia además de relajarlo.
Fue duro verlo partir pero sé que es por su bien, el tiempo en la sala de espera es largo y aburrido por más que lleve la tablet no puedo concentrarme en nada, sólo pienso en Sesshoumaru en como irá con la cirugía hasta me he cuestionado si lo volveré a ver. Debo ser positiva me repito continuamente además que la operación no creo que sea tan complicada.
-Kagome, seria bueno que se distrajera un poco. - Me inicia la conversación Jaken.
- Lo estoy haciendo. - Le miento mientras señalo la tablet.
-Mejor vaya a dar una vuelta, eso la va ayudar. - Me recomienda.
-Estoy bien aquí. - Le doy una sonrisa falsa.
-Recuerde que tiene que pensar también en los niños, todo lo que siente se los transmite. - Agrega.
Doy un suspiro: De acuerdo pero si ocurre cualquier cosa me avisas de inmediato.
-Claro. - Responde tranquilo.
Pienso a qué lugar puedo ir, es difícil encontrar uno porque casi en todos hay enfermos a menos que valla a la cafetería o valla a una de las tiendas que está afuera. Ninguna me apetece primero porque no tengo ganas de comer nada y la segunda es que no quiero alejarme del lugar, al menos las dos quedan por el mismo sitio.
Conforme me voy acercando a mi primer destino percibo el olor de la comida, en especial una, sándwich de anchoveta, tiene todo porque huele terrible y pronto las náuseas hacen su aparición. Me siento fatal, intento contenerlas hasta encontrar el baño.
Alguien toca mi hombro: Kagome.
-Inuyasha ¿Dónde está el baño? - Le pregunto con la esperanza que la conozca.
-Claro, sígueme. - Me toma de la mano y me lleva hasta el baño. Bote todo hasta el punto de llegar a la bilis. Lo peor de todo es que cuando vomito me pongo muy sentimental y Sesshoumaru sabe eso por ese motivo los otros días estuvo perenne si me sentía mal para apoyarme y repetirme que todo está bien, lo extraño, si le pasara algo no sé cómo podría resistirlo.
Después de calmarme y lavarme la cara salgo encontrándome un preocupado Inuyasha: ¿Estás mejor?
-Si. - Trato de esconder mi estado pero es inútil, él siempre pudo ver cómo me siento en verdad.
- Mientes ¿Qué paso con él? ¿Dónde está? ¿Por qué estás aquí? - Me abruma.
- Son muchas preguntas. - Quiero esquivarlas.
-Responde la que quieras primero. Tu estado me preocupa. Si gustas te invito un chocolate. - Me tienta.
-De acuerdo pero no quiero que sea de la cafetería. - hago una pausa y agrego. -Apesta horrible.
-Te parece de la cafetería de enfrente. - Me ofrece.
-No, esta lejos. - Protesto.
-¿De la esquina de la entrada?- Sugiere.
-Ya y me acompañas a la sala de espera del tercer piso. - Digo.
-Si mejor voy al dunkig donnuts te compro un late junto unas donas y las llevo a la sala de espera para que me expliques que sucede. -Su oferta mejoro.
-Si. - Respondo emocionada, que fácil me dejo comprar.
-Bien vuelvo enseguida. - Se va.
Regrese a la sala de espera donde Jaken no tuvo ninguna novedad aunque me riño por volver tan pronto. Le explique que me encontré con un viejo amigo y me acompañaría. No tardo en venir Inuyasha con su bolsa y tres vasos con late. Lo llamo para de ahí presentárselo a Jaken e Inuyasha le invita el late extra. Ya sentados empieza el interrogatorio.
- ¿Qué hacen aquí? - comienza.
-A Sesshoumaru lo están operando de sus fracturas. - Respondo.
-Valla. Supongo que saldrá rápido, no te preocupes. - Me anima.
-Espero que no tenga ninguna complicación... Si le pasara algo. - un nudo se forma en mi garganta. - No sabría que hacer...
-Tranquila todo va salir bien...Los tiene a los tres. - Me alienta.
-El amo es fuerte. - Agrega Jaken.
Inuyasha mira un momento a Jaken, supongo que le es extraño escuchar eso de amo: Vez, no deberías desconfiar de él.
-¿Qué te cuentas? ¿Cómo esta Hikari? - Cambio de tema para distraerme.
-Bien, ya esta comiendo papilla y chupando esas galletas de arroz. - Me cuenta.
- Pronto va comenzar a caminar o hablar y te va tener loco. - Río al final imaginándomela.
-Es un encanto, adora a mi pequeña princesa. - Veo el amor que le tiene hace los mismos gestos que Sesshoumaru cuando habla de los bebes, acaricio mi barriga al recordarlo.
-Tu pronto estarás trasnochándote. Tu labor va ser ardua con dos. - Agrega.
-Si... Por suerte Sesshoumaru también conoce de bebes y me va ayudar. - Le contesto.
-Es una gran ventaja la que tienes con él. En cambio yo he tenido que aprender con Hikari sino fuera por Akane, no sé cómo hubiera podido seguir. Ella ha sido mi salvación. - Puedo percibir en sus palabras y tono de voz que esta enamorado de Akane.
- ¿Haz tenido avances con ella? - Pregunto.
-Esto... - Se pone colorado y gira su cabeza.
-Vamos cuéntame. - Le pongo ojos de cachorrito.
-Nos besamos... - Susurra.
-¡Oh! ¿Qué paso? Te correspondió, ya comenzaron su relación. - Estoy animada.
-Si lo hizo pero luego me pego y se fue corriendo. Al día siguiente nos disculpamos... Quise declararme pero no es justo para ella... Suficiente personas inocentes he lastimado para agregar otra víctima más a mi lista. - Enfoca su vista en la pared. Me da pena.
-Tu no eres el único culpable en esa historia. Yo permití ese abuso cuando muy bien pude dejarte. Tantos malos ratos nos hubiéramos evitado, incluso él estaría aquí. - Le hablo.
- Primer lugar yo nunca debí ponerte ni un dedo encima... Abuse del amor que me tenías... Cuando te veía luego de mis borracheras me sentía de lo peor y me repetía que no lo volvería hacer pero caía en lo mismo. - Me cuenta.
-Inuyasha. - Sospechaba que se sentía culpable pero no estaba segura.
-Me daba asco y para intentar olvidar volvía al causante de mis explosiones; el alcohol; para coronar te fui infiel con Kikyo, ella me decía que me aceptaba tal cual era, que no cambiara. Yo caí, Pero el remordimiento no me dejaba tranquilo e intente cambiar sin embargo al final volví con Kikyo y acabe con lo único bueno que tenía... Tengo miedo de hacer lo mismo con Akane. - Me cuenta.
-Cuando empecé con Sesshoumaru tuve mucho miedo, aún lo tengo aunque a menor escala. - Le confieso.
-¿De qué? Él se ve un buen sujeto. Hasta ahora van bien. - Me dice.
-Al principio no lo conocía, temía equivocarme de nuevo, de que me golpeara o engañara. Luego al descubrir mi embarazo no me sentía capaz de protegerlos. Hasta ahora sigo teniéndolo. Si los perdiera esta vez, me muero, no lo soportaría. - De pensarlo se aguan mis ojos.
-Tus bebes y tu estarán bien al igual que ese. - Me alienta. Me rió por la forma que se expresa de Sesshoumaru.
-No te burles Kagome. - Se avergüenza.
-Es que tratas a Sesshoumaru como si no te agradara pero en el fondo creo que lo estimas. - Le digo.
-No me simpatiza pero admiro el hecho de las veces que se me enfrento por protegerte, por valorarte y curar las heridas que te cause. Cualquiera no hace eso. - Valla, no creí que él pensara aquello.
-Haz madurado Inuyasha. - Le doy una palmada en la espalda.
-Tal vez pero fue demasiado tarde perdí las cosas que amaba. - Sé a lo que se refiere.
-Todos perdimos algo sin embargo uno tiene seguir porque el mundo no se detiene. Es una ley natural. - Le digo.
-Cierto, eso lo aprendimos en full metal alchemist. Recuerdas que lo veíamos y te regale un volumen del manga. - Había olvidado que a él también le gustaba.
-Si... Nos divertíamos viendo anime en tu departamento o mi casa, hasta jugábamos con el play 3 ¿Te acuerdas? - Le digo.
-Claro, hasta compre un mando más al igual que varios accesorios para jugar juntos... Esos tiempos fueron los mejores. - Me dice.
-¿En qué momento cambio aquello? - Le pregunto.
-No lo sé... - Responde.
-No interesa. - Doy una media sonrisa. - Ahora importa el presente, por eso no estaría mal que lo intentes.
-Primero debo cerrar el libro con Kikyo para poder iniciar algo, eso de dejar las cosas a medias lastima. - Me sorprende que se diera cuenta de aquello en especial luego de escuchar su excusa sobre su infidelidad "Soy hombre y debo satisfacer mis necesidades"
- ¿A qué te refieres exactamente? ¿Tú en este tiempo has estado con otras mujeres? Si es así es buena tu idea de mantener a un lado a Akane. - Le hablo.
-No estado con otra mujer, cuidar a una niña solo te deja exhausto, sin olvidar que debo supervisar y discutir las cuentas con mi viejo. Critica todas mis acciones sin olvidar los miles de dólares que gasto con Kikyo y lo poco de Hikari. Es desquiciante. - Se queja.
-Me imagino. - Lo comprendo.
-Pero siempre lo callo con que fue lo que siempre busco, la unión de Tadao y Shimasu. A costa de todo lo que quise... En especial su nieto. Con aquello se calma y deja de molestar hasta el siguiente mes. - Suspira. - Es un viejo entrometido.
-Pero lo quieres a pesar de todo. - Eso es verdad aunque lo niegue.
-Es la única familia que tengo pero ha hecho tanto que si hablamos es para discutir. Incluso ahora que vine por unos documentos sobre el estado de Kikyo para conseguir el divorcio, me acompaño con el cuento de revisar unos análisis. - Me cuenta.
-¿Acaso está mal? - Me preocupa por cómo se pondría Inuyasha.
-Hierba mala nunca muere. - Se burla.
-No comprendo ¿A qué vino hacerse unos análisis?- Estoy desconcertada.
-Son sus chequeos de rutina.- Que breve.
-¿Siempre los hace? ¿Acaso es hipocondriaco o qué? - Sigo.
-No... Bueno tal vez un poco. - Continúa con mi cara de curiosidad. - El viejo es O negativo, un tipo raro de sangre. Si tuviera un accidente o necesitase una transfusión sería complicado conseguirla. Así que todos los años da sangre para que la guarden. Debe tener litros a su disposición soló para él. - Me explica.
- ¿Puede darle a alguien más? - Pregunto porque eso significa que de ahí le están dando a Sesshoumaru. A veces el mundo es muy pequeño.
-Si, total es el banco de sangre. Sin embargo al ser el 0.01% de la población con ese tipo de sangre, prácticamente es toda suya. - Responde.
-¿Tu eres también o negativo? - Lo miro.
-Ya hubiese querido tal vez así el viejo me hubiera visto como algo más valioso - Dice.
-No digas esas cosas. - Lo regaño.
-Es la verdad. Le desagrada el hecho que me parezca más a mi madre que a él, si fuera de su mismo tipo me vería aunque sea como su botiquín de salvación. -Me dice.
-No creo que piense así. - Intento que se sienta mejor.
-Lo hace, me lo dijo una de las veces que se enojo... Me pregunto ¿Por qué se hizo cargo de mi? Debió darme algún familiar de mi madre. - Me cuenta, me quedo en silencio. - No te sientas mal Kag, ya estoy acostumbrado a su trato.
-¿Por qué no eres o negativo? - Le pregunto.
-Mi madre era o positivo, eso domina al negativo. Para que sea uno negativo, debe venirte por ambos lados, ambos padres deben ser portadores o ser negativos ¿Por qué preguntas? - Me ve.
-Curiosidad. - Le respondo a la vez que se me creaba una teoría loca sobre que tal vez Inu tashio sea el padre de Sesshoumaru. Que tonterías pienso, ambos se han visto un par de veces y nunca vi que se trataran como si se conocieran. ¿Si lo fueran? De imaginarlo se me escarapela el cuerpo. Ese hombre se interpuso en mi relación con su hijo, si mi teoría fuera cierta nada le impediría arruinar está también y mis pequeños estarían en peligro.
-¿Kag estás bien? - Me pregunta Inuyasha mientras toma mi mano.
-Si, son soló tonterías mías. –Esto también me lo repito a mi misma, auto convenciéndome.
-Kagome ¿Qué ocurre? - Me pregunta de nuevo.
-¿Cómo esta Kikyo? ¿Sigue igual? ¿Falta mucho para tu divorcio?- Lo callo con preguntas.
-Continua en coma, respira por si sola sin embargo conforme pasa el tiempo su situación empeora y la posibilidad que despierte disminuye. - Me cuenta.
-Según los informes ¿Qué ocurrió? - Le pregunto.
-Según los doctores, el golpe que se dio más la preclaxia no fueron una buena combinación. Ella debió hacerse la cesárea para que su presión bajara y pudieran atender mejor el coagulo que se le formo. - Me explica.
-Tu no debiste golpearla. - Lo regaño.
- Desde que me dijiste que no cometiera el mismo error con Kikyo no le puse ni un dedo encima, solo me dedicaba al trabajo. Ese día regrese de festejar el cierre de una licitación con unos rusos en un night club. Cuando llegue me encontré con la luz del baño encendida al entrar la halle tirada en un charco de sangre. Llame a emergencia y nada más. -Se defiende.
-Cuando hable por última vez con ella, te acuso a ti. - Lo miro molesta. - ¿Por qué mentiría?
-No lo sé pero te juro por Hikari y nuestro hijo que yo no le pegue. - Se defiende. Lo conozco y sé que no jugaría con ellos.
-Kikyo era un misterio. - Le digo. Pienso que ella cambio mucho desde la muerte de su pequeña hermana.
-Ella era muy infeliz, a pesar de tener a sus dos padres vivos. - Me dice.
-¿Tú la conociste desde cuándo? - Me da curiosidad.
-Desde el kinder, fuimos a la misma escuela hasta que se enfermó y la cambiaron de colegio. Su padre es más tirano que mi viejo, en si odiaba a su hija por ser mujer mientras su madre vivía de fiesta y eventos sociales. Hasta ahora no entiendo como fueron capaces de tener otra hija con el fin de salvar a Kikyo. Hasta de Inu Tashio lo hubiera esperado pero de los Shimasu, no. Fue una sorpresa el nuevo miembro de la familia y durante ese tiempo Kikyo fue a estados unidos por su tratamiento y apareció un tiempo después y la cambiaron de colegio. - No conocía esa parte de la historia de Kikyo.
-Pero era reservada y se le notaba alegre hasta que murió la pequeña Sakura y se volvió, fría, déspota. No le interesaba nada. Si nos hicimos cercanas fue cuando llego al colegio luego seguimos siéndolo aunque no me agradaba su nuevo actuar, pero era mi amiga y debía apoyarla por eso hicimos un pacto de sangre. - Le confieso.
-Las malas lenguas decían que su hermanita en verdad fue su hija y la enfermedad fue una mentira para ocultarlo y que la muerte de la niña no sucedió por accidente. - Aquello me dejo fría.
-Quieres decir que la asesinaron. - Me horrorizo.
-No te lo podría confirmar sin embargo es raro que la puerta de la piscina estuviera abierta en pleno invierno. Su familia me daba escalofríos por eso tampoco entregue a Hikari. - Puedo ver miedo. - Podía haber terminado igual.
-¿Por qué te metiste con ella? A veces puedes ser tan cabezota. - Le riño.
-Lo sé pero como teníamos problemas, ella se acerco como una amiga comprensiva echándote toda la culpa y luego una cosa llevo a la otra. Fui un estúpido. - Se lamenta.
- Si no fuera por eso no habría conocido a Sesshoumaru. - Sonrío.
-¿Cómo lo conociste? - Pregunta.
-Por medio de Sango, ella llevo a su cuñada y él que paso a recogerla ese día fue Sesshoumaru, admito que cuando lo conocí lo confundí contigo y me aterre. - Me río.
-Ni que nos pareciéramos. - Se ofende.
-En el color de ojos si y otras facciones del rostro, es que cuando llego nos chocamos y lo primero que vi fue su mirada, estaba asustada. Después me di cuenta de mi error. - Le cuento.
- ¿De verdad? En el color de ojos nada más. En lo demás no. - se queja.
-Si se parecen físicamente. - Le aseguro.
-¿Por eso estas con él? – Se le ve sorprendido.
-No. – Niego de inmediato.
-Dices que primero que tenemos ciertas semejanzas físicas y luego no. No te entiendo. – Se ve confundido.
- No me di cuenta de ello hasta esa vez que recogimos a Hikari y las enfermeras pensaron que eran hermanos o parientes, es cuando los compare y me di cuenta que tenían razón. Aunque si pones a Sesshoumaru y tu padre juntos, él viene a ser la versión joven de Inu Tashio. – Le digo.
-Ahora que lo dices es cierto, es como cuando dicen hijo negado. – Comenta y llegan a mis oídos las palabras de Sesshoumaru. "Por desgracia físicamente soy igual a él" "
-¡Inuyasha ¿Qué haces aquí?! –Al escuchar esa voz me asusto y cubro mi vientre en forma de protección.
II
Me molesta ver al estúpido de mi hijo en compañía de esa mujer. No sé suponía que ella no estaba interesada en él además que ella ya se caso con el bastardo de Madicci, mi querido hijo se rebaja a ver si le caen migajas.
-Eso debería de preguntar yo. – Me responde, antes que la conociera, ni se atrevía a enfrentarme, era sumiso. Pero ahora tiene el coraje para hacerlo me desagrada sin embargo me enorgullece que no se deje pisar por nadie y se atreva a cuestionar, defender lo que quiere.
-Tu celular está apagado, he tenido que buscarte por todo el lugar. – Le contesto.
-Si ya terminaste puedes llamar a Myoga para que te recoja. – Su irrespeto me enerva aunque me lo merezco, él nunca perdonara el hecho que lo separe de ella por hacer que se case y la perdida de su hijo. Hasta yo me lamento de esto porque ahora lo que tengo es esa niña que nadie sabe quien es el padre, la hija de Shimasu resulto ser de lo peor.
-La muchacha que contrataste me estuvo llamando porque esa niña esta mal.- Logro captar su atención.
-¿Hikari está mal?- Se sorprende. -¿Qué le dijiste?
-Que la trajera a emergencia ¿Que más podía contestarle? Me has visto con cara de médico o qué. – Su pregunta me parece tonta.
-Eso quiere decir que está en camino debo esperarla en la puerta. Hasta luego Kagome, cualquier cosa me informas sobre él. – Le habla como si tuvieran mucha confianza y su pasado fuese una simple pelea sin embargo ¿A quién se refiere con él?
-Claro apenas despierte Sesshoumaru te aviso, gracias por acompañarme y cuida de Hikari. – Le contesta ella. Me deja sorprendido, esos dos se conocen y se llevan bien, a veces es como si la sangre llamara. Que tonterías estoy imaginando todo es culpa de esta mujer que se cruzó en la vida de ambos, sino fuera por ella, esos dos no hubieran cruzado palabras en sus vida.
-Familiares del señor Madicci. – Llama una enfermera. Entonces es por eso que ella está aquí.
-Con su permiso. – Se disculpa y se va. Me retiro del lugar, no hay nada que me retenga aquí. Inuyasha se fue como alma que lleva el diablo y el estado de él no me interesa. Doy un último vistazo a ella y noto su vientre algo abultado. Una parte en el fondo sintió ternura, mi primer nieto pero a la vez enojo porque es como si le hubieran quitado eso a Inuyasha, se suponía que hace un tiempo naciera. A pesar que su madre no me simpatizaba, ese niño iba ser un Tadao y ahora resulta que será un Madicci.
Las cosas no debieron terminar así, lo único que deseaba es que Inuyasha se separe de ella y se asegure que ese niño fuera su hijo para luego casarse con Kikyo se unieran Shimasu y Tadao tuvieran un hijo con ella para reafirmar esa unión. Lo único que salió bien de ese plan fue separarlo de ella porque hasta la fusión de las compañías es un fiasco porque hay que pagar las cuentas del hospital donde está la hija de Shimasu para coronar la niña que en este momento debe estar en emergencia ni siquiera lleva mi sangre. Si no hubiera interferido en el matrimonio de mi hijo, todo sería distinto.
Lamentarse no sirve de nada pero la rabia que siento es igual a cuando apareció ese niño en la noche, Sesshoumaru. Desde entonces mi matrimonio con Izayoi se fue por el caño, ella se enteró que ese niño era mi hijo y se molestó porque lo entregue a un orfanato. En una de esas discusiones ella quiso dejarme llevándose a Inuyasha y a la que hubiera sido nuestra hija para que cayera por las escaleras y perdiera la vida. Quedándome cuidando a un niño pequeño solo.
En esos momentos me cuestione mi existencia, todo lo que hice fue simplemente para estar con Izayoi, no me importaba nada con tal de seguir a su lado para que luego ella muriera dejándome un niño del cual no sabía cómo hacerme cargo.
Logre superar esa etapa concentrándome en mi trabajo al cien por ciento, en ser rico y poderoso. De pronto los sucesos en estos últimos años han sido como un golpe. No creí volver a recordar a Irasue, ni saber algo sobre aquel niño que ahora es todo un adulto por más que me desagrade me siento orgulloso de él por todo lo que ha conseguido.
No niego que mi conciencia me recordaba constantemente mis malas acciones y las reprimía repitiéndome que todo valía la pena. Recuerdo como fue mi primer contacto con los Madicci, me había accidentado en la moto mientras trabajaba en la notaria de los Miyazaki necesitaba una transfusión de sangre y fue la madre de Irasue quien me la dio.
Debo admitir que fueron muy amables, me ayudaron en lo que pudieron pero al conocer aquella chiquilla enamorada y ver que podía acceder a su fortuna, en si el que me dio la idea fue Takeru, aproveche la oportunidad y de esa forma hacerme rico para acceder a la mano de Izayoi. El patriarca de los Madicci se dio cuenta de mis intenciones e intento sobornarme, en si acepte su dinero y busque a Irasue para escaparme con ella para casarme.
Ella era solo una niña, tenía recién 18 años cuando la hice mujer pero parecía menor, para mi buena o mala suerte Lorenzo Madicci falleció de un infarto al ver que su adorada niña se metió con un patán. Con ayuda de Takeru me apropie de todo lo que tenía Irasue, estaba consciente del horrible ser que era porque cada día que pasaba quise retractarme, Irasue era dulce e inocente, creía en los cuentos de hadas y finales felices, lástima que se cruzó conmigo.
Takeru me recordaba a cada momento la razón por la que hacía esto, el amor de Izayoi. Mi buen amigo hizo tan magnifico trabajo que su padre el abogado de los Madicci se dio cuenta de los movimientos cuando ya no se podía hacer nada.
Me fui del apartamento en el que vivimos unos meses, la noche anterior a que estallara la noticia que no poseía nada. No tenía cara para mirarla a los ojos, no imagine verla de nuevo en mi vida. Sin embargo el destino te depara sorpresas, ella se apareció con una voluminosa barriga informándome que seria padre, pude en ese momento reivindicarme con ella pero eso significaba perder a Izayoi cuando por fin había conseguido el permiso de su padre para cortejarla. Así que seguí siendo lo que era y la eche. Hubo un punto en que era tan insistente que la amenace con hacer que perdiera a ese bebe.
Eso basto para no verla durante un tiempo hasta que apareció con un niño en brazos, mi primogénito bastardo. Debo aceptar que era idéntico a mi, se le notaba fuerte y saludable quise que fuera hijo de Izayoi. Discutí con Irasue, fui honesto con ella respecto que amaba a otra mujer y que la use a ella por lo que ese niño no significaba nada para mi. Se fue llorando, si que era de lo peor.
Cuando pensé que ella ya no me buscaría, apareció con un papel que exigía asumiera la paternidad de ese niño y que le pasara una manutención. No imagine que ella tomara ese proceder, me sorprendió y enfureció. Mi actuar no fue el adecuado ese día, le di una fuerte cachetada y la lleve a jalones hasta mi auto. Ella lucia aterrada, nunca vio esa faceta de mi personalidad que nunca quise que conociera pero mi justificación es la ira del momento cuando estuve lo suficientemente lejos me comporte como un animal con ella, le pegue y hasta abuse de ella. Cuando me di cuenta de lo que hice era tarde.
La lleve al centro de la ciudad le di todo el dinero que traía en ese momento, le dije que le comprara algo al niño y que le mandaría un sobre cerrado todos los meses, para que luego de casarme con Izayoi reconocerlo. Ella me devolvió el dinero para responderme "Mi hijo y yo no necesitamos tu dinero ni tu apellido, él es un Madicci" Esas fueron sus últimas palabras. Se bajo del carro y mantuvo su postura a pesar de lo adolorida que estaba, partí sin perderla de vista por el retrovisor, su estado duro poco porque apenas llego al cruce se desmayó y es cuando fue atropellada, su cuerpo voló y cayó en la pista. Me detuve y corrí para ver si podía hacer algo. Todos rodearon su cuerpo y es cuando escuche la voz de un hombre "Está muerta" Casi pierdo la compostura, me adentre para estar seguro de aquello. Por desgracia era verdad.
-Señor, ya llegamos. - Me informa Myoga.
-mmm. Que nadie me moleste. - Le ordeno, voy a mi despacho y me sirvo un vaso de Whisky. Siempre he sido de lo peor. Llame a Takeru para que le avisara a alguien sobre el accidente y refugiarme en un bar intentar olvidar su mirada sin vida. Para luego pensar que seria de ese niño, mi hijo. Tendría ha alguien o terminaría en un orfanato. Por suerte la madre de Irasue continuaba con vida y pensaba cuidar del niño. Me cerciore de aquello advirtiéndole que no me buscara sino me encargaría de enviarlo a un albergue.
Tomo otro vaso de Whisky y miro las fotografías en mi escritorio. Está por supuesto en la que me case con Izayoi, otra en la que estamos con Inuyasha cuando recién nació y una más donde está Inuyasha solo con su medalla que gano en un concurso de natación. Sin embargo si abro mi billetera esta la imagen de ella con ese niño. Maldita la hora en que se cruzo conmigo porque tal vez ella aún seguiría con vida o quien sabe porque su destino era casarse con Takeru.
Descubrir luego el motivo por el cual en verdad me ayudaba Takeru lo único que consiguió fue tener un cargo de conciencia mayor que el de antes además de ver como luego el destino te pasa la factura de tus errores. A Takeru le costo la vida junto a sus vicios de vivir de farra. La mujer que le toco era de lo peor tanto así que quien tuvo que hacerse cargo del niño desde que nació fue el padre de este que ha hecho un magnifico trabajo con el muchacho, es digno sucesor en la notaria de su abuelo. Todos pagamos un alto precio por lo sucedido con Irasue.
III
Despierto y lo primero que busco con la mirada es a Kagome o a Jaken.
-Hasta que por fin despiertas. - Escucho una voz indeseable.
-¿Qué haces aquí?- Mi tono es molesto.
-No deberías alterarte luego de una operación, es riesgoso. - Por desgracia tiene razón.
-¿Qué quieres? Hasta donde recuerdo usted y yo no tenemos ningún parentesco. - Le contesto.
-Negar lo innegable. Mírate, eres igual a mi. - Me dice.
Me rio: Yo no le quite su herencia a nadie, ni abandone a una mujer embarazada y menos a mi hijo. Tampoco soy un golpeador.-El enojo se ve en su rostro.
-Son situaciones que ameritaron dichas acciones. – Se justifica.
-No me interesa así que podría retirarse. – Me fastidia su presencia.
-Ahora eres un hombre de familia. Te casaste con aquella mujer y por lo visto pronto serás padre. – Intenta sonar agradable. – Conseguiste mucho a pesar de la adversidad… ¿Qué opinarías si llevas el apellido de los Tadao?
No demostré mi asombro ante ese pedido: Soy un orgulloso Madicci, no necesito tu apellido. No lo necesite antes, ni ahora ni nunca.
-Pienso en lo que recibiría tu hijo, a fin de cuentas a estás alturas no espero nada de Inuyasha, esa niña no lleva nuestra sangre. En cambio el tuyo heredera todo lo que siempre le debió corresponder. – Valla acaso recién le pico el bicho de la culpa.
-Soy un Madicci, mis hijos también lo serán… Recuerda que tu tienes un solo hijo. Yo en tu vida no existí jamás, olvídate que te cruzaste con mi familia piensa que te ganaste la lotería y formaste con eso tu fortuna. Si seria tan amable de retirarse. – Le respondo.
-¿Acaso te preocupa la reacción de tu mujer al enterarse que eres el medio hermano de su ex marido? Se molestara y qué. – Si intenta convencerme va por el mal camino.
-No te metas con ella suficiente daño le hiciste. Si tanto quieres reivindicarte comienza por tu hijo Inuyasha cuéntale la verdad sobre el monstruo que eres. A mi no me busques más. Si no te retiras, llamare a seguridad para que lo haga. – Me exaspera.
-Me iré, pero no me rendiré. Por más que lo niegues eres mi hijo. –Se va.
-Largo. – Le grito.
Continuara…
Comentarios de autora:
Antes que nada un millón de disculpas por la demora pero pasaran tantas, entre ellas esta el trabajo y el dinero. Incluso ahora sigo maso con lo mismo pero esperemos que pueda darme un tiempito para terminar la historia…. Como les dije mi neurona coja a pesar de todo sigue teniendo algo de inspiración. Me despido de ustedes, cuídense y no se preocupen la historia tendrá final asi demore un poco. Cuídense. Mucho bye.
