Gemidos de placer, jadeos de lujuria. Una que otra caricia que quemaba, jugaban con fuego y se estaban quemando.
Pero que importaba. Si ellos ya eran dos adultos que sabían lo que hacían. Si, tal vez ella era
mas joven que él, catorce años era una gran distancia, una gran diferencia, pero que mas daba. Si, ella era lo único bueno que le pasaba al terminar el día, si sus encuentros esporádicos con su ex-alumna era lo único que le hacia mantener con vida.
"Es una niña. La lastimaras" Las palabras de Obito resonaban en su mente. Pero no importaba ya que él no comprendería la tranquilidad y seguridad que una mujer puede llevarte.
Porque durante las noches su habitación era inundada de un aroma dulce, de un destello rosa que iluminaba cada recoveco de su oscura alcoba, vida y sus ojos jade lo guiaban y le mostraban algo que jamas él había sentido.
Él rosa de su cabello le hacia recordar las flores de cerezo que caían en la primavera, pintando todo a su paso de colores rosáceos y sus ojos jade, le hacían estremecerse ya que se sentía perdido en un jardín esmaralda, en un jardín donde solo los amantes podían perderse y amarse como era debido.
Sakura era un gran amante.
Nunca pensó que en él negro de sus ojos ónix pudiera encontrar la tan aclamada tranquilidad y protección. Negro que se asimiliba a la noche oscura y su cabello plateado al resplandor de la luna calida de primavera, la luna de los amantes furtivos sin nombre.
Cuando sus grandes manos la estrujaban contra la cama, la desnudaban con lujuria y su mirada se transformaba en un misterio erótico indescifrable, se sentía a enloquecer. Ya que jamas había sentido tal éxtasis por estar con alguien. Tal vez porque era su primer hombre, su primera relación sexual, tal vez porque él fue él que la convirtió en mujer y le enseñó lo maravilloso que puede ser él sexo.
Su sensei era un gran amante. Kakashi le hacia tocar él cielo.
Tal vez eran encuentros esporádicos, tal vez los dos tenían miedo de colocarle nombre a lo que sentían, tal vez no estaban listos y solo querían un desliz del mundo.
-Date la vuelta -Le pedia extasiado.
-Como órdenes -Le obedecia sin poner restricciones.
Kakashi levantó su cintura y con experiencia la penetro profundamente. Sakura mordió él almohadón para ahogar los gemidos guturales que salían de su garganta. Temblaba por la sensación exquisita de ser penetrada de esa forma.
Kakashi acariciaba su espalda y admiraba lo hermosa que era. Con tacto y delicadeza acariciaba su espalda con dulzura mientras la penetraba. Sentía él cuerpo de Sakura estremecerse y llenarse de escalofríos por las caricias y beso que el le daba.
Mas rápido y fuerte. Aumento sus embestidas, ella le volvía loco. Ella era lo único bueno que podía pasarle.
Aunque solo fuera una compañia pasajera.
Sintió su fin venir. La lleno de él como siempre lo hacia, ella se libero del calor que la sofocaba, llenándolo a él también de sus fluidos celestiales y haciéndole saber que estaba haciendo bien su trabajo.
Siempre era así, desde hace un par de meses, que los dos eran amantes pasajeros sin nombre en sus camas. Ella estaba sola, al igual que él. Los dos podían hacerse compañía hasta que uno de los dos se aburriese o quisieran algo mejor para sus vidas.
-Eso fue increíble -Le susurro cansada, con él cabello en la cara y colorada por la sesión de sexo que acababan de tener.
Porque eso era. Sexo y ya. O al menos eso pensaban.
-Tu eres fabulosa -Le correspondió él quitando los mechones de su rostro. Beso sus labios y se acurrucó a la par de ella.
-Kakashi... -Le llamo sin honoríficos. Ya que en la cama eran iguales. Amantes pasajeros.
-Si -Preguntó él con un poco de cansancio por él día pesado en la torre. Los consejeros refutandole sus desiciones y por la sesión de sexo antes vivida.
-Nada... -Dijo sin mas dejandose abrazar y durmiendo un poco antes de salir de su casa. Antes que los primeros rayos de sol invadieran la aldea de Konoha y como siempre sus encuentros quedaran en un secreto guardado en cuatro paredes de concreto.
Pero cuando la primavera y él invierno se juntan siempre ocurre un vendaval. Siempre ocurre algo al mezclar dos sentimientos. Siempre hay un fruto que sale de un hombre y una mujer cuando se aman.
Porque hay una leyenda que de la primavera y del invierno. Nació él verano y él otoño.
Pero quizás hubiera sido preferible esclarecer sus sentimientos, sus encuentros esporádicos esa noche. Esa noche de luna llena que iluminaba con su plateada luz todo a su paso. Porque era la ultima vez que vivían como amantes pasajeros.
.
.
.
TRES AÑOS DESPUES
.
.
.
-Ya vamos a llegar -Un niño proximo a cumplir tres años le preguntaba a Sakura a que horas iban a llegar a su destino.
-Pronto, pronto -Le contestaba un poco cansada ya que cada quince minutos le preguntaba.
-Sakura-chan era necesario traerte todo de Suna -Le rezongaba Naruto enojado por todas las maletas que cargaba.
-Tsk, no se de que te sorprendes, si hasta los cactus que Gaara le regalo se trajo -Intervino Sasuke molesto acomodándose unas maletas en él brazo.
-¡Los cactus son mios! -Grito el pequeño que era jalado de la mano por Sakura.
-¿Y como se llaman? Inojin me comento que le haz colocado nombres a tus cactus -Se acerco Sai un poco cansado.
-Totoro y Momo -Le dijo feliz.
-¿Totoro como la película? -Preguntó Naruto viendo los cactus que Sasuke llevaba y él azabache miraba con odio ya que hacían mas pesada su carga.
-Si como mi amigo Totoro -Sonrió él pequeño -Tio Sai cargame -Se soltó de las manos de Sakura y le extendió los brazos a Sai.
-Sakumo-kun no molestes ya vamos a llegar -Le regaño suavemente a su pequeño.
-Tio Naruto cargame. Tio Sasuke pod favod.
-Se dice por favor -Le dijo Sai sacando su pergamino y dibujando un gran león de tinta -Arte ninja: Pergamino de bestias gigantes.
Un gran león de tinta apareció frente a Sakumo inclinándose frente de él. Él pequeño nervioso y feliz acaricio la bestia de tinta.
-Genial ¿Puedo montarlo?.
-Claro lo hize especialmente para ti -Sai cargo a Sakumo y lo coloco sobre él animal de tinta.
Sakura observo la felicidad de su hijo. Sonrió y agradeció a Sai.
-Arigato Sai -Le sonrió dulcemente.
-No tienes que agradecer fea. Somos una familia recuerda -Él pálido le sonrió sinceramente.
-Oye podías a ver echo un animal de tinta para llevar las cosas de Sakura-chan -Le grito Naruto cansado.
-Por primera vez apoyo al Dobe.
-Bueno, Sakura me a pedido que no lo haga ya que teme que sus cosas se pierdan como la vez que fuimos a la playa.
-Vosotros tres son un desastre cuando sus mujeres no están tirandolos de las orejas -Les amenazo Sakura.
Un soplido lleno de pesadez se hizo escuchar por parte del rubio y del azabache. Sakura los miro con amenaza, los dos guardaron silencio.
Caminaban con rapidez ya que su objetivo era llegar antes del anochecer a Konoha.
-Oye mami ¿Como es tu aldea?.
-Nuestra aldea -Intervino Naruto -Sakumo-kun eres parte de esta aldea ya que Sakura-chan es tu madre. La voluntad de fuego corre por tus venas -Le dijo jubiloso y lleno de alegría.
-Esta rodeada de arboles. De ninjas talentosos... De... Mas arboles -Quiso responder Sasuke animadamente como Naruto pero no obtuvo resultado.
-Es muy hermosa pequeño mio, esta rodeada de arboles y de flores. Él atardecer ahí es mágico y las noches son perfectas y estrelladas. La brisa que sopla te hará sentir en otro mundo al igual que la luna que se observa. No es la misma luna que se mira desde Suna o de otro país... Es una luna diferente -Sakura suspiro llevandose la mano al corazón al recordar su aldea, su hogar, su familia.
-Mami, y él Hokage de ahí es igual de amigable que Gaara-ojiisan -Le preguntó con duda -¿Crees que me acepte? -Preguntó con miedo.
Los tres shinobis se sorprendieron ante tal pregunta. Miraron a Sakura con miedo por las heridas que aún tenía del pasado. Pero esta ya había aprendido a disimular perfectamente sus emociones, frente a su hijo.
-Él Rokudaime Hokage sama es un hombre muy recto y amigable. Casi igual que Gaara-san -Le sonrió dulcemente.
-Espero que lleguemos pronto. Mis tripitas quieren comer -Se acaricio la panza y se recosto sobre la bestia de tinta.
-Sakura -Le hablo Sasuke -Que harás cuando... -La medico lo interrumpió abruptamente.
-Presentarlo como mi hijo. Haruno Sakumo -Le dijo simple y cortante -Recordadles que no se nada del paradero del padre de mi hijo. Que soy madre soltera y ya. ¿Entendeis?.
-Pero Sakura-chan... Que ocurrira cuando él sensei mire su cabello. No podrás ocultarlo por siempre -Le susurro Naruto señalando a Sakumo.
-Ya tengo un plan. Tranquilos.
-Fea -Hablo ahora Sai -Las verdades ocultas tarde o temprano salen a la luz.
-Sai... Esta es una verdad que debo mantener en secreto. Este es mi secreto que debo cuidar con mi vida, por su bien... Por él bien de ellos -Guardo silencio y siguieron su camino sin decir ni una palabra mas.
...
-¡Mirad unas grandes puertas! -Señaló Sakumo alborotado y feliz las grandes puertas de Konoha.
-Al fin en casa -Hablo Naruto saboreandose e imaginandose un gran platillo de ramen de Ichiraku -Sakumo-kun te agradara Ichiraku. Hacen él mejor ramen de mundo.
-¿Ah Boduto le gusta el damen? -Preguntó con animo igualando a su tío.
-Se dice Boruto y ramen. Y no por desgracia no le gusta -Se puso triste Naruto. Recordando la rara obsesión que su hijo tenia por las hamburguesas.
-Los tomates asados te encantarán. Karin es una gran cocinera y puede hacer maravillas con esa legumbre tan magnifica.
-Es verdura -Interrumpió Naruto.
-¿Que no es fruta? -Preguntó Sai.
Y así una batalla por él tomate comenzó mientras llegaban a las puertas de Konoha.
-¡Esperad! -Les pausó Sakura. Ganándose su atención. Buscó en la mochila de Sakumo un gorro. Un gorro con la forma del personaje de ficción favorito de su hijo. Totoro él famoso Tanuki de la película Mi vecino Totoro
-¡Totoro! -Grito Sakumo al ver su gorro favorito -¡Mi mejor amigo! -Grito feliz.
-Por nada del mundo debes quitártelo -Le dijo amablemente Sakura colocándole él gorro en su cabeza y ocultando sus mechones plateados en este. Su cabello rebelde se reusaba a quedarse oculto. Así que unos cuantos mechones salian por la frente del menor.
-¿Crees que con ese gorro podrás ocultar una verdad tan grande? ¿Un pasado? -Le preguntó Sasuke viendo él afán de Sakura por ocultar los mechones de su pequeño.
La pelirrosa no contesto, sólo se limito a poner un gesto serio y mirarlo gélidamente.
-No debes de quitarte para nada a Totoro cariño. Para nada. Debes mantener tu cabello oculto. Ese sera nuestro secreto ¿Entiendes? -Dulcemente lo cargo y lo beso en su frente -Nadie debe conocerte... -Volvió a besar a su hijo en la frente y susurro para ella misma -No debe conocerte...
-Entiendo un secreto de mami y mio -Sakumo la abrazo y le extendió su manito. Sakura entendió él mensaje y entrelazo su dedo meñique con él de el -Es una promesa. No me quitare a Totoro jamas.
-Sakura-chan... tarde o temprano el sensei se dará cuenta. Apoyo al Teme y al blancucho. No podrás ocultar algo tan grande por mucho tiempo.
-Si podre -Repito ella -Nadie debe conocer mi pasado, ni él pasado de mi hijo. No quiero que lo juzgue nadie por ser hijo de... -Pauso y respiro profundamente recordando que Sakumo estaba presente -Nadie bebe saber quien es él padre de Sakumo... Nadie... ni Kakashi. Él tomo su decisión al igual que yo.
-Lo obligaron -Intervino Sai -Recuerda que para ese entonces los consejeros no le daban vida a Kakashi-sama.
-Lo se por eso es mi secreto... por eso nadie debe conocerlo -Miro a Sakumo ajeno a cualquier problema -No quiero ponerle mas carga a Kakashi.
-Pero Sakura... -Sasuke callo a Naruto y negó con la cabeza. Sakura ya no era una niña para estarle diciendo que era lo bueno y lo malo. Ella ya había tomado su decisión y estaba dispuesta a asumir cualquier consecuencia negativa o positiva que pudiere traerle a su vida.
La kunoichi respiro profundamente llevándose la mano al corazón. Recordó todo lo que vivió en esa aldea, desde su niñez hasta él dia que se fue de misión a Suna. De eso hace tres años.
-No debe conocerte... No debe conocerte... Es mi secreto... Es mi secreto... Lo hize por el, lo hize por ti... Lo hize por mi... -Repetía como un mantra para si misma mientras entraba por las grandes puertas de Konoha.
garrada de la mano de su hijo, que le daba fuerzas a seguir adelante.
-No debe conocerte...
Termino de susurrar cuando se vio que ya había pasado las grandes puertas de la aldea.
.
.
.
〰✳〰
"No debe conocerte, eres mi mas bello secreto. Tu haz pintado mi vida de colores y llenado mis noches de ilusiones"
〰✳〰
