Disclaimer: Los personajes de este fic son de J.K.
"Este relato participa en la Tabla: Tóxicos y despechados de TanitBenNajash de la casa Zabini, los reyes del ponche de huevo"
Esta historia es slash, si no te gusta puedes saltar al siguiente y si te gusta puedes leer solo este jaja.
Hacer el amor con otro
La alarma del temporizador sonó, después de tres minutos, el té está listo. Malfoy retiró la bolsita de hierbas con la cucharilla de plata, los finos dedos se detuvieron por un momento a acariciar el emblema de la familia Black que estaba grabada en el mango. Draco se preguntó vagamente en qué momento regresaría el dueño de la casa, cuando salía a esas largas y aburridas misiones de reconocimiento para el escuadrón de aurores lo extrañaba muchísimo. La casa de Grimmauld Place no era muy grande, apenas una cueva si lo comparaba con su mansión, pero en su ausencia se sentía enormemente solitaria. Le dio un sorbo a su infusión y casi lo escupe de vuelta a la taza, era tan jodidamente insípido, odiaba que Potter comprara esas asquerosas cajas de té muggle.
—Hola —saludó un joven que entraba por la puerta de la cocina.
Hablando de insípidos, pensó Draco con hastío. El rubio ni siquiera se molesto en intentar recordar su nombre, solo asintió con la cabeza con cortesía. El pelinegro se acercó a él, vestía únicamente un boxer de un soso color amarillo, los ojos grises escudriñaron la piel blanca de su aventura de una noche e inmediatamente se enfurruño, parece yogurt natural y sabe igual de desabrido, se dijo a sí mismo. Cuando el mocoso intento darle un beso en los labios, Draco enredo sus dedos en el cabello negro que a su parecer estaba demasiado lacio y lo jalo hacia atrás.
—Sin besos —dijo el rubio.
El muchacho sonrío y su piel blanca adquirió cierto rubor.
—Lo olvidé, discúlpame.
Demasiado dócil para mi gusto, ¿en qué diablos estaba pensando anoche?, se quejó Malfoy y dando un suspiro se levantó del banco en el que estaba sentado.
—Voy a ducharme y cuando vuelva, será mejor que te hayas largado de mi casa —dijo a modo de despedida.
El muchachito se quedo descolocado por un momento, después comenzó a recoger sus cosas bastante decepcionado.
El agua caliente caía sobre la piel desnuda de Draco haciendo que cada musculo de su cuerpo se relajara y mientras se esmeraba en la tarea de aplicar el oloroso shampoo en su cabello platinado, se imaginó a Potter entrando en la ducha con él. Pensó en su novio colocándose detrás suyo riendo con voz ronca en su cuello, arrojándole su aliento para después besarle ese trozo de piel, casi sintió las manos grandes y rasposas del moreno acariciando su cuerpo con rudeza, justo como a él le gustaba y después de haberle dejado marcas moradas en la nuca (que ocultaría más adelante con un hechizo glamour), lo giraría bruscamente para morderle los labios, hiriéndolo hasta hacerlo sangrar. Draco jadeó y gotas de agua cayeron en su boca recordándole lo que podría hacer con ella si su novio estuviera ahí, por supuesto Malfoy adoraba saborear la piel bronceada y llena de cicatrices de Harry, cuando transpiraba tenía un delicioso gusto a cítricos, probarlo era ambrosía total. Lloriqueó de frustración, ¿Cuándo iba a regresar su Harry? Maldijo mil veces mientras seguía fantaseando con esos labios que le hacían ver estrellas, entonces escucho la puerta de la habitación abrirse y deseando que fuera su novio salió del baño a toda prisa.
—Olvide mi varita —anuncio el joven.
Malfoy soltó un gruñido y de pronto, recordó porque la noche anterior lo había llevado hasta la casa que compartía con su pareja, ese chico cuyo nombre no le apetecía recordar era el pobre sustituto de su amor, así que cogió al pelinegro por los hombros y lo tiro en la cama.
—Mientras él regresa, tendré que conformarme contigo —murmuro en voz apenas audible.
