Disclaimer: Los personajes de este fic son de J.K.

"Este relato participa en la Tabla: Tóxicos y despechados de TanitBenNajash de la casa Zabini, los reyes del ponche de huevo"


Un vicio caro es el amor

Ya viene, él ya viene. La mujer soltó una risita maniática mientras seguía arañando el suelo con sus largas uñas. Ya viene, él ya viene. No había diferencia si tenía los ojos cerrados o no pues la oscuridad, así como el intenso frío, siempre estaban presentes a su alrededor. No te duermas Bella, él tiene que encontrarte despierta. Las olas del mar rompían con estrepito en la pared, pero ese sonido era sofocado hasta casi desaparecer debido a los gritos de horror que inundaban la prisión. Quiero salir, no puedo salir, mi señor ya viene. Un dementor paso demasiado cerca de ella y sin poderlo evitar, soltó un grito de agonía. ¡No! ¡No! él no va a dejarme aquí, yo soy su más fiel seguidora, le amo, le amo tanto y el me ama, si, si, él ya viene. Bellatrix abandonó la tarea de rasguñar el suelo para lamerse un par de dedos y frotar su antebrazo izquierdo para eliminar la suciedad que se había acumulado ahí con el paso del tiempo, una vez que estuvo satisfecha con el resultado comenzó a pasar sus dedos por su cabello enmarañado y lleno de porquería intentando darle un mejor aspecto. Mi señor va a estar muy complacido conmigo, seguramente ahora verá todos los sacrificios que he hecho por él y va a adorarme, juntos levantaremos una nueva sociedad. Esas ideas la hicieron soltar una risa otra vez y fue entonces cuando la marca en su brazo comenzó a quemar, enseguida se produjo una gran explosión en Azkaban. La mujer lamió por ultima vez la marca y se levantó, lista para largarse de ese asqueroso agujero, la brisa salada le dio de lleno en la cara, en el cielo pudo apreciar una figura negra que dejaba una estela de humo que no la dejaba ver, pero sabia perfectamente de quien se trataba, rio histéricamente y se sintió libre, ¡por fin! Ahora sabía a donde ir.