Disclaimer: Los personajes de este fic son de J.K.

"Este relato participa en la Tabla: Tóxicos y despechados de TanitBenNajash de la casa Zabini, los reyes del ponche de huevo"


¿Y cómo es él?

Sus labios se sentían fríos sobre los suyos, no en temperatura claro está, pero la rubia notaba que algo iba mal. Victoire acaricio el suave cabello de su novio, entreabrió los ojos para verlo esperando encontrar un intenso pelirrojo como cada vez que se besaban, en lugar de eso, estaba de un apagado color azul, frustrada coló su lengua entre los labios de Edward esperado una reacción positiva de su parte.

—¡Ted! ¿Qué estás haciendo? —preguntó una figura que había aparecido en medio del vapor.

Lupin se separo de la rubia y miró a su primo con algo que a Victoire le pareció alivio, eso le dolió.

—Vine a despedirme de ella —respondió el aprendiz de auror.

James se quedó de pie mirándolos, parecía alucinado.

—¡Voy a decirle a papá! —exclamó entonces el pelinegro.

El alivio en los ojos del metamorfomago desapareció y fue sustituido por un inexplicable enojo.

—Lárgate —ladró Ted de mal humor.

El mocoso se echó a correr. La rubia se sumergió en los iris de color café de su novio.

—¿Que sucede Edward? —exigió saber la joven.

Ted evito su mirada unos instantes, suspiro y luego dijo:

—No es nada, solo… ya tengo que irme.

El joven hizo amago de caminar hasta la salida del anden 9 3/4, su novia lo retuvo por el brazo.

—Te conozco, hay algo que no me estás diciendo.

—No quiero hacer esto aquí, hay demasiada gente.

—¿Entonces dónde Edward? Voy a irme a Hogwarts y no nos veremos hasta navidad, habla.

El aprendiz de auror se mordió el labio inferior pensativo, se paso una mano por el cabello que se había puesto negro y soltó:

—Hay alguien más.

Victoire alzo las cejas y sus ojos se humedecieron.

—¿Quién es? —exigió saber.

—No puedo decírtelo, en realidad es un amor no correspondido, mira yo… justo ahora estoy muy confundido Vic por eso no te había dicho nada.

La rubia enrojeció de furia.

—Si no me dices su nombre dime como es, me debes eso al menos.

—Es… es un hombre muy atractivo.

—¿Mas atractivo que yo? —inquirió la rubia, aquello había herido su orgullo enormemente.

—No es solo su apariencia Vic, él… es muy valiente y audaz, humilde e inteligente, un poco torpe, pero…

—Ya entendí, no se porque me dijiste que estaba confundido, a mi me parece que lo amas —señaló con tristeza la joven.

—Es que no puedo amarlo, él ha sido como un padre para mí.

Y tras esa declaración una pieza en la mente de la rubia por fin encajó.

—Es Harry —murmuró ella.

El silbato del expreso sonó ahogando la respuesta de Ted, sin embargo, los iris de su novio le dijeron todo porque ahora estaban de un hermoso color verde.

—Me tengo que ir —dijo simplemente y subió al tren.

—¡Victoire! ¡Lo lamento! —vociferó el joven en medio del caos de la estación.

La cabellera rubia voló al viento cuando el tren comenzó a avanzar y Victoire asomada por una de las ventanas del tren le gritó a su exnovio.

—¡Díselo imbécil!

Ted sonrió con tristeza.