Hola! Ya se, ya me había tardado en subir la siguiente continuación, lo que pasa es que la Sra. Inspiración no quería pasar a mi casa a tomarse una tacita de café, así que después de tanto la convencí. Sin mas las dejo leer y espero que sea de su agrado. Que se la pasen bien y nos leemos espero que pronto.

~ 1 ~

Te encontrabas sentada en el Despacho del Patriarca, este se había ido a un mandado hacia mas de 15 minutos y aun estabas esperando a que llegara, algo que ya se te estaba haciendo demasiado aburrido.

Te pusiste de pie y caminaste hacia la ventana, dejaste que el aire primaveral que pronto anunciaba el verano te acariciara tus largos cabellos, amabas ese clima, aunque a decir verdad, preferías el clima fresco. Sentías que tendrías que acostumbrarte al sol del Grecia, si ahora ibas a vivir ahí, tendrías que acostumbrarte no solo a eso; sino, a tu nueva vida. Escuchaste que la puerta se abrió.

-Te tardaste Shion- saludaste -ah, perdón… pensé que era…

-El Patriarca- te respondió Kanon –lo siento mi señora

-¿Qué haces?- le preguntaste cuando viste que tomo asiento en la silla en la que anteriormente estabas sentada

-Revisando algunos papeles- te dijo mientras tomabas asiento en la silla de Shion

-¿Para que?- insististe

-Para enviarlos a algunas dependencias de los gobiernos que tienen conocimiento del Santuario- lo viste fijamente mientras te acomodabas cómodamente -¿se va a quedar por mucho tiempo?

-Si- respondiste –hubo un programa en el que se podía tener a cargo un centro clínico donde no hubiera acceso a este. Coloque mis puntos de vista sobre Rodorio y cuando mi jefe vio que era imposible encontrarlo pues me dejo venir

-Sin descuidar su trabajo- te dijo seriamente sin despegar su vista de los documentos –eso es una buena idea señora, mato dos pájaros de un tiro

-Así es- le respondiste –ahora solo tengo que buscar un local o una casa que se rente o venda para que pueda colocar ahí la clínica

-¿Y la medicina? ¿los utensilios que necesita?

-Me los van a autorizar- respondiste -¿estas de mal humor?

-No mi señora- te respondió sin dejar de revisar los documentos

-Entonces te sientes mal- le comentaste

-¿Y su relación con aquel hombre?- te pregunto –la dejo así como si nada

-Si- respondiste –no era una buena relación, ademas…. No creo que con esta vida que estoy comenzando a vivir sea buena

-¿Y su familia? ¿Qué hay con ella?

-Bueno, ellos saben que vine por causa del trabajo y se conformaran con que los llame o les escriba, lo que sea mas fácil

-Si usted lo dice

-Aja, pero veras… no puedo estar tranquila, ya viste que hasta se me apareció una achichintle de…

-¿Una que?- te pregunto desconcertado

-Achichintle… ósea, una ayudante, seguidora…. Bueno… lo que pasa aquí, que con eso de que me salen varios cobradores por todos lados, dudo mucho que pueda llevar una buena vida amorosa

-¿Qué es lo que va a hacer?- te pregunto –creo que debería de…

-Antes de que lo digas- le interrumpiste –Si, esta vez si les avisare si llego a tener una idea, en caso de que Poseidón, Apolo y quien quiera que se atreva a venirme a cobrarme la renta quieran hacérmela de bronca

-Ya veo

-Y yo espero que así sea- te dijo Shion quien en ese momento iba entrando y se colocaba detrás de ti mientras apoyaba su mano sobre tu hombro derecho –por que no quiero que vuelva a poner su vida en peligro

-Se ve que esta de muy buen humor su Ilustrísima- le dijo Kanon quien le dirigió la mirada a Shion -¿se puede saber el motivo?

-No hay motivo mas grandioso que nuestra diosa este por fin aquí, en su hogar… mejor que este a una hora de distancia que a kilómetros de nosotros

-Doctora de día y diosa de noche- respondiste sonriente mientras alzabas la mirada y te topabas con la Shion, este comenzó a acariciar tu cabeza

-Hablando de eso- te comento el Patriarca –Shaina y Marín la estarán esperando dentro de dos horas en la salida del Santuario para ir a buscar un lugar en el cual asentar su clínica- tu sonreíste –pero cuando valla a la ciudad será acompañada por al menos dos caballeros dorados

-Pero…- viste la mirada de Shion, suspiraste –bueno, si tu lo dices, entonces lo hare

-¿Y donde se quedara?- te pregunto Kanon

-En el Santuario- respondió Shion –en las mañanas podrá irse sola, pero en las noches, cuando la clínica cierre ira alguno de la Orden Dorada por ella

-Ok- respondiste cantarinamente mientras te ponías de pie –bueno, me voy a ir a cambiar y me iré a robar algo de la cocina y luego esperare para ir con las chicas al pueblo

-Con mucho cuidado- te dijo Shion –y por cierto…- te detuvo cuando estabas a punto de salir –gracias por quedarte aquí hija

-De nada- sonreíste –pero mejor aquí de cerquita que quedarme totalmente pobre por andar viajando cada 15 días, eso le afecta a mi cuenta bancaria

.

.

Saliste de la cocina con una manzana en la mano y te dirigiste a tu habitación para cambiarte de ropa, cambiaste la mezclilla y la blusa de tirantes por un pants deportivo negro con franjas azules a los costados y una blusa deportiva de manga corta, recogiste tu cabello en una simple trenza y saliste para ir al encuentro con aquellas mujeres.

Saludaste de lejos y corriste a donde se encontraban, no te sorprendiste para nada que Shaina estuviera aun regañando a unos soldados y que Marín estuviera dando unas ordenes para ahora que estaban a punto de salir. Caminaron con aquel sol que aun no calentaba lo suficiente y se adentraron a Rodorio, buscando un lugar céntrico y no tan lejos del mismo Santuario.

-Yo de verdad pensaba que era familiar del Patriarca- te comento Marín –jamás paso por mi cabeza que fuese la misma Athena

-Pues al principio Shion no quería que nadie supiera- le dijiste –pero no es algo que a mi me guste ocultar. No era mi intención mantenerlo en secreto, ademas como Shaina lo sabia pensé que tu también

-Si, pero no me dijo nada- claramente te diste cuenta de que la indirecta estaba dirigida para la caballero de la cobra

-Yo me entere por mi sola- le respondió –no es mi intención que Seiya te quite mas tiempo y por ende, tus sentidos se deterioren

-Ya chicas, no se vallan a matar entre ustedes- les dijiste y te colocaste en medio de ellas –se ven que tienen un carácter de los mil demonios

-Como usted- te dijo Shaina

-¿Yo?- preguntaste

-¿Quién mas?- te respondió

-Pero de esa manera tiene a la orden dorada bien cortita- dijo Marín mientras las tres reían –ya me conto Aioria que es capaz de hasta ponerse al tu por tu contra el mismo Caballero de Virgo

-No se porque le tienen tanto miedo a Shaka- comentaste

-Porque se rumora que de los doce, Virgo es el mas poderoso, se dice que es el mas cercano a tener el poder de un dios- te comento Shaina

-Ay no manches- comentaste –si hasta yo le gano a Shaka- dijiste muy segura, aunque de repente recordaste cuando lo enfrentaste –mejor cambiamos de tema y buscamos alguna casa buena, bonita y barata

Se pasaron por todo el centro de Rodorio pero no había mucho que ver, algunas casas se encontraban con una renta muy barata pero era demasiado chiquitas, otra mas eran medianas pero el precio era demasiado exagerado. Volvieron al Santuario y descansaron, para al día siguiente seguir buscando algo.

Rodorio era mucho mas grande de lo que habías pensado, habías descubierto que solo habías estado en donde se colocaba el mercado y las tiendas de abarrotes y otras cosas que se llegaran a necesitar. Se adentraron algo mas… diez minutos de caminata para llegar a un lado que no habías visto.

Se sentaron a comer unos lonches que habían comprado, ver a Shaina sin su mascara te hacia sentir mas cómoda, en verdad que era muy bonita, demasiado bonita, lo que mas te gustaba de ella eran sus ojos verde esmeralda, tenia un rostro amable comparado con el carácter que se cargaba. Después de tanto, convenciste a Marín de deshacerse de la mascara para que comieran juntas, cuando se despojo de ella también te diste cuenta de que era muy bella, tenia unas facciones delicadas, unas pestañas largas y negras, sus labios al igual que los de Shaina eran rosados y sus ojos de color azules como el cielo.

-¿pasa algo Athena?- te pregunto Marín

-Nada, solo que no me parece que tengan que esconderse detrás de una mascara

-Es la ley de las amazonas- te dijo Shaina

-Pero son tan bonitas- dijiste –si no fuera por eso, tendrían miles de pretendientes. Comenzado por los chicos del Santuario- les dijiste y ellas solo rieron ante tu idea –aunque los de allá sean unos barbaros, trogloditas- Shaina casi se ahoga de la risa por tu definición –pero si no son ellos, puede ser algún galan del pueblo

-Ay Athena- te dijo Marín –pero volviendo al tema, no es bueno que nos quitemos la mascara delante de los hombres, si eso llegara a pasar…

-Para una mujer, cuyo rostro es cubierto por una mascara y es vista por un hombre solo hay dos cosas que debe de hacer…- te dijo Shaina, tu solo prestaste atención a las palabras –o debe de matar al hombre o debe de amarlo

-Yo digo que es una tontería- respondiste después de permanecer unos momentos en silencio –si yo fuera una amazona diría al que me enfrente, sea hombre o mujer… "me quito la mascara ante ti, por que te respeto, pero no esperes que me valla a enamorar o te valla a matar"

-Seria una buena opción señorita- te respondió Shaina después de meditar al igual que Marín las palabras que habías dicho –pero no creo que a su Ilustrísima le parezca que cambie las leyes que nos rigen desde hace tiempo

-Es algo bueno que lo piense, pero como dice Shaina, es imposible

-Yo digo; en mi humilde opinión, que…. Deberíamos modernizarnos- comentaste

-Ay Athena- te susurro Marín mientras se colocaba de nuevo la mascara al igual que Shaina –por eso le digo que es tremenda

-Lo se- dijiste sonriente

-Lo peor es que lo dice orgullosa- te dijo Shaina.

Las tres rieron mucho ante ese ultimo comentario y se dedicaron a buscar de nuevo aquella casa que se convertiría en clínica. Estaban a punto de darse por vencidas cuando una mujer se acerco a Shaina, esta las llevo a una casa enorme, de tres pisos. Claro que se encontraba algo desgastada y la pintura se encontraba descarapelada en la mayor parte de las paredes, cuando se adentraron se dieron cuenta de que tenia un gran espacio, las escaleras que daban al segundo piso se encontraban algo descuidadas, había varias habitaciones que no te pusiste a contar, porque para ser sincera te encontrabas demasiado cansada como para seguir caminando, el tercer piso se encontraba divido solo en cuatro habitaciones, cada una de ellas era enorme y espaciosa.

El patio trasero también era grande pero al igual que la casa estaba descuidado. Marín y Shaina se encargaron de hacer todas y cada una de las preguntas que necesitaban, la caballero del águila te comento que la mujer estaba vendiendo esa propiedad, pues necesitaba el dinero para uso personal, miraste que Shaina se encontraba discutiendo, lo único que sabias era que no le parecía el precio. Abriste la ventada de la habitación en la que te encontrabas, te sorprendiste cuando viste que frente a ti, a no mas de dos calles se encontraba aquel hotel en el que despertaste por primera vez, cuando habías venido al Santuario.

-Listo Athena- te llamo Shaina –ya arregle todo, la señora pide 6 mil dólares por la propiedad

-Es muy poco- pensaste -¿Por qué?- le preguntaste

-No lo se, dice que necesita con urgencia vender esta casa- te respondió

-Ok… no traigo ahora el dinero, así que tendremos que volvernos a ver- dijiste

-En ese caso…- intervino Marín –déjenos esto a nosotras, usted descanse en el Santuario y cuando todo este listo podrá volver a venir ya

-Esta bien- dijiste –ahora solo tendré que comprar el material medico y algunas otras cosas- te susurraste a ti misma

.

~ 2 ~

.

Estabas acostada en tu habitación, ese día no querías salir, mejor dicho… no te habían dejado salir, por primera vez desde que habías llegado a Grecia, se encontraba lloviendo a cantaros. Miraste por el ventanal caer el agua.

Aun así, Shaina y Marín habían ido a cerrar el trato mientras tú habías colgado apenas unos minutos atrás con tu jefe, aunque la llamada hubiera salido entre cortada. Te felicito por haber encontrado un lugar muy rápido, ademas de barato. Tomaste un mechón de tu cabello y comenzaste a jugar con el, alguien toco tu puerta para después entrar.

-¿Cómo estas hija?

-Bien- respondiste sonriente a Shion -¿y tú?

-Mejor desde que se que vivirá aquí, en el Santuario- te respondió sonriente, te incorporaste y tomaste asiento en la cama para que Shion también tomara asiento

-Oye Shion…- le llamaste -¿te puedo hacer una pregunta y no te enojas?- le preguntaste y te miro acusadoramente –no he hecho nada malo, así que no me veas con esos ojos, me he portado bien los seis días que llevo aquí- dijiste

-A ver… dime que te causa curiosidad- te animo

-¿Quiero saber porque le dicen a Dhoko antiguo maestro?

Tu pregunto tomo por sorpresa a Shion, se reflejaba en sus ojos, tu esperaste mientras seguías jugando con tu mecho de cabello. Después solo viste que sonrió y se puso de pie para tomar asiento detrás de ti. Arrebato delicadamente tú mechón para comenzar a cepillar con sus dedos delicadamente todo tu cabello. Sentiste que tomo uno de ellos y lo comenzó a trenzar.

-Vera señorita- comenzó a hablar mientras te quedabas quieta dejándote peinar y escuchando el relato –hace tiempo… hace 243 años atrás, la Athena de ese tiempo sostuvo una batalla con el rey del Inframundo Hades, de esa cruel guerra solo sobrevivieron dos caballeros dorados: Aries y Libra.

A ellos se les dio una encomienda impuesta por la misma Athena… deberían de prepararse para la siguiente guerra. A el caballero de libra se le encomendó el cuidado de la Torre que encerraría a los 108 espectro de Hades, mientras que a Aries se el encomendó la formación de los siguientes Caballeros

-¿Eso quiere decir que Dhoko era el guardián de la Torre y tu serias el Patriarca?

-Así es- comenzaste a reír ante la respuesta de Shion -¿se puede saber que le causa tanta risa?- te pregunto con un tono divertido

-Que si eso fuera cierto eso quiere decir que…. Espera- dijiste –¿Cuántos años tenias cuando te convertiste en caballero de Aries?- rio suavemente

-18 recién cumplidos al igual que Dhoko- te respondió mientras tomaba el segundo mechón y comenzó a trenzarlo

-Eso quiere decir que….18 y 243… ¡no manches, tendrías como 261 años!

-268 años- te respondió tranquilamente

-Me estas tomando el pelo… aunque Dhoko ya me había dicho que tenia mas de 200…- dijiste rememorando cuando habías llegado a su casa totalmente hecha añicos por los demás dorados -¿pero porque se ven tan jóvenes?

-Athena me confió una vida mas larga y a Dhoko lo doto con la bendición del Mesophitamenos

-¿Qué es eso?- preguntaste –dime, soy ignorante

-Es el estado de media muerte practicado por los dioses- te explico –eso quiere decir que en esos años que pasaron el corazón de Dhoko latió solo 100, 000 veces

-No es cierto- respondiste –eso es solo lo que el corazón late en un día o algo así, creo que no puse atención en clase por andar mensajeandome- dijiste dudosa –de cualquier manera… eso quiere decir que… vivió como si solo hubiera pasado meses

-263 días- te corrigió suavemente y continuo con su labor con tu cabello y su relato –pasarían mucho años, en ese tiempo yo me la pase buscando a los Caballeros que habían heredado la Armadura Dorada. Era un trabajo muy difícil, pero fue hasta el otoño del año de 1987 cuando una voz me llamo en sueños

-Así… ¿Qué te dijo?- no lo veías pero sabias que mantenía una sonrisa en sus labios –dime, no seas malo

-Me hablo de la llegada de Athena, que nacería dentro 3 años- tomo otro mechón de tu cabello para hacer lo mismo –pero necesitaba estar preparado. Después de eso no volví a escucharla hasta la primavera de 1990

-El año en que nací- comentaste

-Así es. Pero lo que no esperaba era que naciera en otro lugar que no fuera en el Santuario- te dijo y escuchaste que suspiro –la estuve buscando durante mucho años, los cuales fueron eternos para mi. No sabia exactamente la razón del porque no había aparecido a los pies de la estatua de Athena como era costumbre, así que me di a la tarea de buscar en los pergaminos.

Ahí se menciono que en algunas ocasiones, Athena nacía fuera del Santuario para poder relacionarse con los humanos y así poder desarrollar simpatía y amor hacia ellos y mi tarea fue aun mas difícil, pues no había sido sencillo encontrar a los herederos de los dorados, mucho menos a la misma diosa Athena. Me sentía impotente y aun mas, pues la única persona en la que podía contar se encontraba lejos de mi. Después volví a escuchar una voz en mi sueño… y me dijo que tenia que ir a la Colina de las Estrellas

-¿Qué es eso? ¿Colina de las Estrellas?

-Eso hija, es un lugar en el cual se puede hacer las predicciones y se dice que es la puerta directa al Olimpo. Este lugar esta prohibido a los Caballeros, incluso a los Dorados. Únicamente se le da acceso al Patriarca y a la misma Athena

-Valla, hasta que se les prohíbe algo a estos- dijiste refiriéndote a los dorados -¿y luego? ¿Qué mas paso? ¿Qué viste?

-En la visión de mi sueño se me pidió acudir junto con Dhoko, así que con mucha duda lo llame y le conté. Él también se sintió extrañado pues sabia de antemano que no podía ir a ese sitio. Frente a nosotros se presento una energía blanquecina, nos dimos cuenta de inmediato que esa energía pertenecía a una persona que nosotros conocíamos muy bien… era la esencia de la misma Athena

-A canijo… era mi doble- acusaste haciendo reír de nuevo a Shion

-No pequeña- te respondió –era parte de tu Cosmo, el cual se revelo ante nosotros. Nos dijo claramente que había una razón para que hubieras nacido de padres humanos y que pronto, muy pronto llegarías con nosotros

-Para acabar resulto adivina- le dijiste

-Pero nos dijo algo que aun recuerdo muy bien… "Para la misión que les fue encomendada tendrán que poseer de nuevo su juventud. Para eso estoy aquí, para que Dhoko deje el estado de Mesophitamenos y a ti Shion, regresarte tus años mas fuertes"

-¿No preguntaron por que?- volviste a interrumpir

-Nos dijo que Athena no era sencilla de convencer y que tendríamos que tener mucha paciencia. Después nos pregunto que si sabíamos cuidar de niños, ambos asentimos pues habíamos tenido a discípulos muy pequeños, en mi caso, tuve que criar a los dorados cuando eran niños

-¿De verdad?- le preguntaste sin creerle

-Bueno, la mayor parte del tiempo tenias cosas que hacer, pero no era nada sencillo tener que soportarlos cuando les daba clases

-Lo vez, no siempre los cuidaste… mentiroso

-Bueno, al menos tenia mas practica con niños- se excuso –de cualquier manera, nos dijo que seria necesaria toda nuestra voluntad porque esta Athena seria indomable y muy problemática

-¡¿Yo problemática?!- dijiste ofendida –claro que no es verdad

-Bueno, en algo tenia razón y es que es una persona que no se deja de nadie- te dijo mientras te cruzabas de brazos –pero si no fuera por eso, yo creo que Dhoko y yo ya hubiéramos muerto de un infarto por cada cosa que usted hace mi linda señorita.

-No me convence mucho la historia- comentaste –pero ya con estas cosas que han pasado puedo darte el beneficio de la duda

-Puede estar segura que todo lo que le acabo de decir es verdad- te respondió mientras terminaba de peinarte

-Ya te dije que te creo- le dijiste

-Entonces dígame una cosa… ¿Por qué se esta riendo?

-Por nada- respondiste

.

~ 3 ~

.

Había caído ya la noche cuando regresaban de nuevo al Santuario, de verdad te encontrabas cansada, habías estado buscando por toda la ciudad de Atenas aquellos medicamentos y utensilios médicos, no querías abusar del limite de crédito que te habían otorgado en tu trabajo. Aioria iba a tu lado; al igual que tu se encontraba cansado, pues lo habías traído de arriba para abajo, cargando varias cajas y bolsas de las cosas mas sencillas… Vendas, curitas, algodón, agua oxigenada, gasas, cinta medica; entre otras cosas.

-Buenas noche Athena- te saludo Marín –Bunas noches Aioria

-Hola Marín- respondiste alegremente, pero te diste cuenta de que Leo no había dicho una sola palabra –no seas un grosero, saluda Aioria

-Ho… hola Marín- apenas escucharon el saludo

-Ignoremos a este- dijiste -¿A dónde vas?

-Voy a asignar a unos soldados para la guardia de esta noche- te dijo -¿Dónde andaba? ¿Por qué anda fuera del Templo Patriarcal?

-Fui a comprar unas cositas para el centro medico- dijiste

-Bueno Athena, me despido- te dijo mientras hacia una reverencia

Seguiste caminando pero te diste cuenta de que Aioria, el león dorado no dejaba de mirar por donde se había ido Marín, una sonrisa apareció en tu rostro, no se necesitaba ser una adivina para saber que a ese gatito le llamaba la atención aquella avecilla.

-Aioria- le llamaste cantarinamente

-Diga Athena- te respondió de inmediato, lo había tomado por sorpresa

-¿La has visto sin mascara?- le preguntaste

-No

-Pues yo si- le respondiste –Es muy bonita, tiene los ojos azules

-¿De verdad?- te pregunto nervioso, tu reíste -¿de que se rie?

-De que es obvio- le dijiste –Te gusta Marín- le causaste sorpresa, se detuvieron y te miro fijamente, notaste que estaba solo un poco sonrojado

-¡Claro que no!- te grito mientras reías a carcajada limpia

-No lo nieges Aioria- le dijiste mientras retomabas el camino

-Pero no es verdad… solo es una amiga, una amiga muy cercana

-Aja, si tu lo dices- le dijiste –claro que una amiga que te pone muy nervioso y que hace que te colorees ligeramente rojo y que grita no

-Pues… es la verdad- te dijo –ademas, si la llego a ver sin mascara, no dude que tendrá que ir buscando un nuevo caballero de leo

-Si como no- le respondiste -Aja, te creo

-Le digo la verdad, es una mujer de armas tomar- siguió diciéndote

.

.

Poco a poco aquel lugar que habías comprado estaba siendo cambiando. Marín, Shaina y tu se encontraban barriendo y trapeando el lugar, soportaste las burlas que hacían Cáncer y Escorpio al verte realizar tareas que no eran dignas de una diosa, así que sin mas los mandaste a ambos por las tinas de pinturas para que comenzaran a pintar las paredes del lugar. Mientras que Camus y Mü se encontraban ayudándote con la instalación de las camas y Shaka se encontraba acomodando las medicinas en la habitación que se había convertido en la bodega y Aioria se encontraba acomodando lo que seria el laboratorio. Aioros se encontraba arreglando lo que seria tu consultorio junto a Aldebarán.

Basto solo dos días para poder terminar de remodelar aquella casa que ahora se había vuelto en todo una clínica. El nombre que se podía leer era Clínica Rodorio, se veía bien aunque ahora sabias que no había sido un buen nombre, pero ya no querías mandar a quitarlo.

-¿Y cuando la abrirá?- te pregunto Afrodita

-Buena pregunta- le respondiste

-No lo sabe- te dijo Saga, lo golpeaste en la costilla con el codo derecho

-Cállate- le respondiste -¡Ya se!- se te ocurrió de repente

-Que no valla a decir ningún imposible- escuchaste que susurro en voz alta Shaka

-Claro que no- respondiste –mis primeros pacientes serán toda la orden dorada

-No- escuchaste que dijeron todos los Dorados

-¡Shion!- le llamaste al Patriarca

-Ha sido orden de Athena y como caballeros no deben de negarse

-Entonces sea usted el ejemplo- le ordeno Ángelo

-Yo… yo bueno, creo que iré después de todos ustedes- les dijo mientras lo mirabas desconfiadamente –Como los he visto desde niños pues necesito que sean revisados, ya después iré yo

-Shion, no sabes mentir- le respondiste

Te metiste a la clínica mientras los demás dorados no querían entrar, tuviste que gritarles para que te siguieran.