–Ay me duele – Decía casi llorando.
– Espera otro poco más, ya te lo sacaré – Decía un joven con cabello algo despeinado color negro.
– Que no ves que me estas lastimando – Gritaba con desesperación una joven de ojos azules con cabellos castaños muy despeinados.
– Un momento mujeeeer –. Respondía algo desesperando.
– Pero ya te estas tardando mucho y me duele que siga ahí todavía, ya no lo soporto – Respondía la joven morena con un berrinche que hizo que el ojiverde le sonriera amablemente.
– Korra por favor no vez que estas pinzas son muy grandes y esa hastía es muy pequeña, es más creo que hasta se adentró un poco más en tu dedo – Decía casi carcajeándose de la risa.
Los ojos fulminantes de Korra lo ponían nervioso. No era su culpa de tener dedos grandes y no tener una vista de águila. Pero al fin pudo con la desgraciada hastía que tanto fastidiaba a su mejor amiga.
– Ya se acabó – Esto lo dijo alzando la pinza en lo más alto como cuando alguien se acababa de sacar la lotería de unos cuantos millones de yuanes.
–Ya era hora Bolín – Protestó la castaña rodando los ojos de un lado a otro.
– Hey Bolín vamos a ver quién sube más rápido el árbol – La imitó de una forma chirriante.
La joven solo pudo fingir desagrado. No podía enojarse con su mejor amigo, aún que eso implicará soportar su lado infantil. Lo amaba como a un hermano.
– Bien – Dijo Korra en tono más formal –. Es hora de regresar al trabajo – Empezó a caminar a paso rápido durante unos minutos seguida de su amigo.
Llegaban al lugar donde se encontraba con una construcción de un edificio de apartamentos ya casi culminado.
– Sabes creo que lo has manejado muy bien – Dijo Bolín en tono dulce –. Me alegra haber confiado en ti Korra – Volteó a ver a la ojiazul dulcemente.
Korra lo vio sorprendida y una sonrisa suave se dibujó en sus labios –. Gracias por esta gran oportunidad Bolín, no sabes cómo me siento al hacer lo que me gusta – Lo abrazo cerrando sus ojos, en serio amaba a ese chico, era como su hermano mayor ya que ella era hija única así lo consideraba.
– Tú te ganaste ese puesto Korra, me encanta trabajar contigo porque siempre los divertimos – Le sonreía a su amiga, en verdad le divertía estar con ella durante mucho tiempo, podía relajarse a pesar de estar bajo mucha presión, sus ocurrencias les hacía sentir menos estrés y habían siempre un muy buen trabajo.
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Ciudad República
Estaba entusiasmada, no podía creer que su mánager hubiera conseguido un jugoso contrato con una de las líneas de ropa más famosas de todo el mundo, en verdad tenía que compensarla. Estaba muy nerviosa no podía parar de mover sus rodillas energéticamente.
– ¡Agh! – Bufó –. ¿Por qué rayos tarda tanto?.
Terminando la frase y enseguida escucha una puerta abrirse tras ella.
– ¡Al fin! – Alzó la voz –. No tienes idea de lo nerviosa que he estado – Decía eso alzando las manos mostrándole lo sudadas que las tenía.
No era de esperarse que la famosa modelo, actriz y cantante Asami Sato exagerara en todo. No era una diva como muchas otras, pero sí muy nerviosa, los que trabajaban con ella de cerca lo sabían. Y más cuando había mucho dinero de por medio.
– ¡No seas exagerada Asami por favor! – Dijo una mujer de tez blanca con ojos color verdes cabello gris y de dos cicatrices en la mejilla derecha a pesar de estas no le quitaban la apariencia imponente que esta mujer despedía al caminar además de muy sexy –. Me he atrasado solo cinco minutos señorita Sato – Dijo burlonamente.
Asami hacia una falsa mueca de disgusto. En realidad, ella y Lin Cooper compartían una relación casi de madre a hija. Después de tanto tiempo teniéndola de mánager tomaron una confianza muy fuerte. Se podían contar muchas cosas solo con unas cuantas miradas.
– Y bien Lin, cuéntame todo lo relacionado con el nuevo contrato y con todo me refiero a tiempo de campaña y el monto del contrato – La pelinegro la veía con entusiasmo, ya no podía más con los nervios que la carcomían por dentro.
– Bien – Decía Lin alzando la ceja acercándole una copia del contrato a la ojiverde –. Nike te ha pedido para una campaña publicitaria de una nueva línea de ropa, el contrato es por seis meses y el monto será de veinticuatro millones de yuanes – Diciendo esto último con una gran sonrisa satisfactoria -. Además que incluye mucha ropa y calzado gratis para que la muestres.
Asami estaba que se desmayaba de lo antes escuchado. No podía creer lo que salía de la mánager, simplemente estaba como en un sueño, una de las marcas más grandes del mundo interesada en su persona. Era un sueño hecho realidad para la joven de veinticuatro años.
– Wooow – Exclamó –. No me la creo – Dijo gritando de la emoción –. Esto se merece una celebración Liiiiin, eres la mejor – Estaba gritando y esto no le impidió ponerse a bailar la danza de la felicidad que consistía en aguardar los brazos y empezarlos a sacudir alocadamente, estaba muy feliz y se sentía muy orgullosa de sí misma, por fin la independencia hacia su familia daba buenos frutos, guardó la copia del contrato para leerlo y así mañana podía firmar para la nueva campaña.
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Ba Sing Se
– Bien es hora de descansar – Decía Bolín por medio de un megáfono informando a los trabajadores de aquel edificio que estaba supervisando junto con Korra –. Nos veremos mañana por la mañana - Y todos los trabajadores se despidieron gustosamente.
Y es que desde que llegaron a Ba Sing Se para empezar con el proyecto hace ya seis meses los trabajadores les habían tomado mucho cariño a los dos ingenieros. Eran tan amables hacían valorar el trabajo que hacían.
– Vamos a relajarnos un poco Bolín ya mucho trabajo por hoy – Jalaba al joven hacia su Jeep directo a la casa del té llamado el dragón de jazmín del tío Iroh, y es que se había convertido en un buen amigo de los jóvenes ingenieros ayudándolos con algunos consejos y otras cosas que estuviera a su alcance.
– Por cierto Korra, ¿Recuerdas de la plática que tuvimos a cerca de un proyecto en Ciudad República? – Preguntaba con una sonrisa a la ojiazul que conducía hacia el centro de la ciudad.
– Por supuesto, lo recuerdo ¿Salió el proyecto? – Sus ojos se iluminaron dirigiendo su mirada a la del joven copiloto.
– ¿Tú que crees? – Respondía levantando la ceja con una mirada llena de complicidad.
– ¡Carajoo! No puedo creerlo Bolín – Gritaba con euforia, su sueño siempre había sido ir a Ciudad República ya que eso implicaba mudarse, extender sus alas a un nuevo comienzo. Nunca había tenido la oportunidad de viajar hacía allá y eso la emocionaba, sus deseos poco a poco se iban cumpliendo.
– Nos vamos dentro de una semana para arreglar en donde nos quedaremos y firmar contrato, regresaremos a terminar este edificio y luego viviremos en la cuidad ¿Acaso no es genial Korra? Tu y yo dos jóvenes apuestos trabajando codo a codo en lo que nos gusta. Podríamos encontrarnos con el amor quizá – Decía el joven muy entusiasmo con brillo en sus ojos como si se tratase de un niño entrando a una dulcería donde podía tomar lo que quisiera gratis.
– No muchas gracias joven enamoradizo – Le respondía la joven morena –. Yo solo iré a trabajar, a hacer contactos y a disfrutar mi estadía.
– Por favor Korra. ¿Qué no has superado a tu secretaria?
– Cállate tonto – Hacia un puchero –. Nunca te dije que la amaba solo que me gustaba, pero ella es tan linda que no quisiera perderla por esas tonterías de declararme además no sé si le gustan las mujeres – Dijo encogiéndose de hombros.
– Por favor Korra, tu despiertas interés en cualquier persona sin importar género o edad jajaja lo que te falta es subir tu autoestima – Decía seguro de sus palabras.
Korra solo quedó en silencio. Lo que acababa de decir su mejor amigo le daba vueltas en la cabeza. "¿Será verdad lo que dice este baboso?".
Ya no dijo nada solo siguió manejando sin apartar esos pensamientos de ella.
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Ciudad República
– Señora Cooper y Señorita Sato es un placer cerrar este trato con ustedes y será un gusto trabajar juntos – Decía el CEO de Nike ya que la ojiverde había firmado el contrato gustosamente subiéndole dos millones al mismo –. Dentro de tres días se dará inició a la sesión de fotos para la campaña Señorita Sato.
Se despidieron amablemente de la reunión, todos con sus caras llenas de satisfacción por el inicio de la nueva campaña.
Lin iría a una reunión con otra persona de la cual también era mánager y Asami iría a contarle la nueva noticia a su mejor amiga. Ambas se despidieron con un enorme abrazo seguido de un beso en la mejilla y se separaron.
Asami se dirigió al parqueo. Subiendo en un hermoso Ferrari color rojo cereza se dirigió a su destino. Estaba muy emocionada no podía creer en todo lo que había logrado después de tanto esfuerzo. Parecía que la suerte estaba de su lado a pesar de no ser completamente feliz ya que en algunos aspectos de su vida parecía ir de la patada no podía quejarse, era una joven exitosa que convertía en oro todo lo que tocaba y eso era suficiente para hacerla feliz. ¿verdad?.
Estaba frente a la enorme mansión de su mejor amiga. Esta salía con una enorme sonrisa a recibir a su mejor amiga después de un largo tiempo de no haberla visto.
– Asami hola, estas preciosa – Decía en tono pícaro. La saludo con un gran abrazo seguido de un beso en cada mejilla –. Pasa adelante es tu casa.
– Opal, me alegra tanto verte de nuevo – Se dirigía a ella sonriéndole –. ¡Tengo taaantas cosas que contarte! que no sé ni por dónde empezar.
Ambas se dirigieron a la Cocina de la enorme mansión para poder beber algo y empezar a ponerse al día de como marchaban sus vidas tan escandalosas.
Ya que no era nada extraño encontrarse con dramas en las vidas de estas dos jóvenes modelos, eran las más cotizadas en la industria del modelaje. Opal a comparación se Asami solo se dedicaba a ser modelo ya que le iba muy bien era un sueño hecho realidad para la ojioliva. Además de que su fama había subido muy rápido debido a muchos escándalos relacionados con ex novios raperos y ex novias jodidamente calientes. Era de mente muy abierta, no creía mucho en cosas del amor a comparación de su mejor amiga. Estas se conocieron en la secundaria y desde entonces son mejores amigas.
– Y dime Asami ¿Aún sigues acostándose con esa actriz? – Decía levantando una ceja ante la curiosidad –. O ya te conseguiste a otra que te haga los favores – Comenzaba a reír burlona ante la cara fingida de desaprobación de su amiga.
– Si aún me acuesto con ella, pero ya sabes nada sentimental – Hablaba con algo de tristeza –. Y creo que será así por un laaargo tiempo, sexo casual sin compromisos de nada.
Asami creía en el amor pero aún estaba dolida debido a que su ex novia le había puesto los cuernos con una colega de pasarela. Se sentía decepcionada y mientras le llevaba el amor aprovecharía a acostarse con quien le gustara con sexo casual.
– Ay por Raava Asami, lo dices como si fuera tan malo complacer tus deseos carnales con quien tu desees – Decía segura –. Yo por mi parte lo disfruto mucho a cada lugar a donde voy – Esta vez en tono con algo de orgullo –. Sabes que nunca he creído en el amor ya que no nací para eso.
– Lo sé, señorita Opal nunca me enamoro Beifong – Se burlaba de su amiga –. Yo disfruto de mi soltería en verdad que lo hago, pero ayer después de lo de Ginger me sentí tan vacía – Dijo con voz baja –. Quizá tengas razón el amor no nació para nosotras – Sonrió hipócritamente bebiendo todo el vino que le sirvió su amiga.
